Contra todo
pronóstico la ley de amnistía no ha sido aprobada esta semana por la
falta de votos del partido que, precisamente, la había impulsado. Junts
logró el martes que el texto no superara el trámite del pleno
en el Congreso de los Diputados y ahora, aunque aún está por decidir si
hay que volver a la casilla de salida, lo que está claro es que no
pretenden ceder: o la norma contempla el terrorismo o no habrá perdón
para el procés.
El escollo no es
menor. Supone incluir en el texto delitos graves como lo es el
terrorismo o el que se refiere a la alta traición al Estado y sobre ello
hay dos corrientes bien distintas. De un lado, está la que sigue el
PSOE, que asegura que añadir estos ilícitos supondrá que Europa tire la
ley en su conjunto. Del otro lado, está el partido de Carles Puigdemont
que perjura que no hay ni jurisprudencia, ni texto europeo que prohíba
expresamente amnistiar el terrorismo.
"El único argumento es que Europa lo va a tumbar. ¿Alguien ha dado algún argumento de alguna sentencia, algún artículo, alguna norma? No. Porque no existe", expresa a El Independiente
una fuente cercana a Junts.El independentismo apoya su tesis en la
falta de precedentes y en que España ha tenido otras amnistías como la
de 1977 que condonó todo tipo de delitos (incluida la tortura y el
terrorismo, por ejemplo) y que, si bien fue previa a la Constitución,
posteriormente el Tribunal Supremo la avaló. Se basa para eso en una
sentencia de febrero de 2012 en el marco de un procedimiento en que
analizaron la conducta del exjuez Baltasar Garzón sobre la investigación
de crímenes franquistas.
"Precisamente,
porque la 'Transición' fue una voluntad del pueblo español, articulada
en una ley es por lo que ningún juez o tribunal, en modo alguno, puede
cuestionar la legitimidad de tal proceso. Se trata de una ley vigente cuya eventual derogación correspondería, en exclusiva, al Parlamento",
dijo el alto tribunal. Para las fuentes de ese sector, esta sentencia
es clara: "El Supremo dice que la ley está en vigor, que nunca ha sido
derogada y que es constitucional, es decir, forma parte del ordenamiento
jurídico". Y en esa estrategia construyen que una nueva amnistía con
delitos de terrorismo dentro no supondría ningún problema.
Defienden, por ejemplo, que la última gran amnistía a nivel internacional la
realizó Filipinas en 2021 con delitos de terrorismo, rebelión y
sedición. "¿Cuál fue la consecuencia? Que las personas que fueron
amnistiadas fueron retiradas de la lista de EEUU de personas que no
podían entrar al país por delitos de terrorismo. Esa fue la consecuencia
tan grave de amnistiar", reflejan dichas fuentes.
Junts se ampara en que el Tribunal de Justicia de la Unión Europeo (TJUE) no va a poder echar para atrás la ley completa porque España sigue persiguiendo los delitos de terrorismo y la Directiva Europea de 2017 que
habla sobre ello no menciona nada de que no se puedan perdonar llegado
el caso. Justifican, asimismo, que el riesgo de que en Luxemburgo vean
la ley con malos ojos está cubierto porque la medida no permite que se
amnistíen los delitos que tengan que ver con la malversación de fondos
comunitarios.
Discrepancias entre los expertos
Esta visión no es
compartida por los distintos expertos consultados. Partiendo de la
premisa de que algunos creen que la amnistía directamente es
inconstitucional y no cabe en la Carta Magna, miembros de este grupo
explican que introducir o no el terrorismo no cambia el escenario.
"Hablar de terrorismo relacionado con las manifestaciones del aeropuerto
desde el punto de vista jurídico no se sostiene. Entonces ir
modificando al hilo de los autos que dicta el juez Manuel García
Castellón es una locura", repone una fuente jurídica que no ha querido
ser citada.
"Suponiendo que la
amnistía sea constitucional yo entiendo que se puede amnistiar todo
delito que la ley quiera meter dentro", refleja, explicando que los
remilgos del PSOE tienen más que ver con una cuestión política que
jurídica. "Ni siquiera chocaría con las Directivas Europeas porque
también hay directivas que prohíben otros delitos que se indultan todos
los días", dice.
Pero no todos
coinciden. "La Directiva de lucha contra el terrorismo yo creo que
complicaría la viabilidad de la amnistía en el TJUE. Si admitiéramos que
el que dicta la norma puede admitir excepciones, entonces la
tipificación quedaría en nada", defiende el catedrático de Derecho Penal
de la Universidad de Barcelona Xavier Arbós. Para él
la amnistía es inconstitucional de base, pero "si encima lo que haces es
proponer una ley de amnistía que le hace un traje a medida no a todos
los potencialemente amnistiables, sino a algunos, entonces lo estás
poniendo peor", explica.
"No existe una
previsión específica para amnistiar el terrorismo, pero claro todo lo
que la UE ha ido sacando en materia de normas de armonización choca con
que se amnistíe el terrorismo en general", coincide el catedrático de
Derecho Penal de la Universidad Autónoma de Madrid Manuel Cancio. En su opinión, es discutible establecer distinciones entre un terrorismo u otro pero lo que tiene claro es que 'Tsunami Democràtic'
no lo fue. "El terrorismo siempre implica el uso de violencia contra
las personas. No parece muy compatible con la posición de la Unión
Europea [que se amnistíen]. Lo que ocurre es que en España en 2019 no
hubo terrorismo", esgrime.
En una posición
intermedia se ubica Miguel Bustos, profesor de Derecho Penal de la
Universidad de La Rioja. "Si la pregunta es si es menos constitucional
amnistiar el terrorismo yo diría que a priori no. La norma podría ser
constitucional si vulnera o no la igualdad de los españoles", aclara. El
recorrido en el Tribunal Constitucional depende de otras líneas, pero
el problema sí lo ve a ojos de los Veintisiete. "La UE tiene unas líneas
rojas muy claras y una de ellas es el terrorismo. Aunque la UE no tiene
competencia penal directa yo creo que aquí está en quid de la cuestión y
esto de los distintos tipos de terrorismo no creo que tenga mucho
recorrido si llega allí", sostiene.
Lo cierto es que
ninguno de los consultados cita jurisprudencia o normas específicas de
la Unión Europea que contengan esta prohibición, si bien lo que está
claro es que no hay precedentes de una amnistía de estas características
en el marco de la Unión tal y como se conoce ahora. Por eso es difícil
acertar en qué lectura exacta hará el TJUE sobre el perdón cuando llegue
a su mesa.