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¿Qué pensará un niño de Navarra o vasco cuando sus padres le obligan a aplaudir a un asesino de ETA?

¿Qué pensará un niño de Navarra o vasco cuando sus padres le obligan a aplaudir a un asesino de ETA?
Fiesta homenaje  a Xabier Ugarte, secuestrador de Ortega Lara

Desde hace unos días, antes también, me pregunto qué pensará un niño del País Vasco o Navarra, en este caso, de Hernani, Amurrio u Oñate cuando presencia un acto de solemnidad, de festejo y cuya única motivación es homenajear a un asesino de ETA. Por cierto, dicho asesino es representante legal autorizado por Pedro Sánchez para que nombre a la Jefa y gobernanta de sus padres, María Chivite, villana del doctor de La Moncloa.

Es curioso, en la fiesta de la banda de asesinos,  por haber había hasta antorchas. Igual en recuerdo a aquellos crueles emperadores del imperio romano,  Calígula, Heliogábalo, Caracalla, Nerón, Tiberio o  Diocleciano; si, seis porque en el secuestro de Ortega Lara, directamente, participaron seis sicarios de la muerte bajo órdenes de ETA.

Esos niños a los que sus padres, desde bien pequeños,  le inculcan odio, venganza y arte para asesinar, no tienen opción para ver, admirar e incluso aprender de Leo Messi o Diego López V de Haro, solo el 2% de los vascos saben quién es López de Haro y el 97% conocen al dedillo la vida y obra de Josu Ternera.

Delincuente es toda aquella persona que  delinque; villano es toda aquella persona que colabora o aplaude a un asesino. Con esto no trato dar a entender que Pedro Sánchez sea un villano de la tiranía, sí que él ha colaborado y aplaudido los actos de camuflaje y mentira perversa de la banda terrorista ETA. Decía mi abuelo que había dos formas de conocer el País Vasco, una yendo y otra leyendo, pero que si fuese necesario optase por la última.

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