Mostrando entradas con la etiqueta invasión a Ucrania. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta invasión a Ucrania. Mostrar todas las entradas

El ejército de Corea del Norte se retira de la guerra contra Ucrania.

 

Corea del Norte envió sus mejores soldados para ayudar a Rusia en su guerra contra Ucrania. Pero tras sufrir graves pérdidas durante meses, han sido retiradas de la línea del frente.

 Guerra en Ucrania: qué armas busca Rusia en Corea del Norte y qué le puede  dar a cambio Putin a Kim - BBC News Mundo

Los soldados norcoreanos que se unieron a sus aliados rusos en la batalla contra las fuerzas ucranianas fueron retirados del frente tras sufrir graves bajas, según funcionarios ucranianos y estadounidenses.

Las tropas de Corea del Norte, enviadas para reforzar a las fuerzas rusas que intentan hacer retroceder una ofensiva ucraniana dentro de las fronteras rusas, no han sido vistas en el frente desde hace unas dos semanas, dijeron los funcionarios tras solicitar el anonimato para discutir asuntos militares y de inteligencia sensibles.

La llegada de unos 11.000 soldados norcoreanos a Rusia en noviembre causó alarma en Ucrania y entre sus aliados de Occidente, quienes temían que su despliegue supusiera una escalada significativa en la guerra de casi tres años. Pero en solo tres meses, las tropas de Corea del Norte han disminuido a la mitad, según el general Oleksandr Syrsky, máximo comandante militar de Ucrania.

Los soldados ucranianos que han luchado contra los norcoreanos los han descrito como feroces guerreros. Pero la desorganización en sus filas y la falta de cohesión con las unidades rusas han provocado un rápido aumento en las bajas, dijo un oficial ucraniano. Desde su llegada al campo de batalla, los soldados norcoreanos han sido abandonados a su suerte, avanzando con pocos vehículos blindados y sin apenas detenerse para reagruparse o retroceder, según funcionarios ucranianos y soldados de primera línea.

Los críticos de la cúpula militar ucraniana criticaron la ofensiva del año pasado en la región rusa de Kursk como un despilfarro de recursos en un momento en que el ejército dentro de Ucrania se tambalea ante el prolongado ataque ruso. Pero el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha insistido en mantener el territorio el mayor tiempo posible, como moneda de cambio en futuras negociaciones de paz.

Cuanto más tiempo se mantengan las tropas ucranianas en Kursk, más embarazoso será para el presidente de Rusia, Vladimir Putin. Aunque Putin ha prometido expulsar a las fuerzas ucranianas, se ha mostrado reacio a desviar soldados de las principales operaciones rusas en el este de Ucrania, en parte para reforzar igualmente su posición en futuras negociaciones.

En esa disputa entró Kim Jong-un, líder de Corea del Norte y aliado de Putin. Fue quien propuso enviar soldados para ayudar a los rusos en Kursk, según las agencias de inteligencia estadounidenses, aunque Putin no tardó en aceptar la idea.

Muchos de los soldados se encuentran entre las tropas de operaciones especiales mejor entrenadas de Corea del Norte, pero los rusos parecen haberlos utilizado como soldados de infantería, enviándolos en oleadas a través de campos sembrados de minas terrestres para ser acribillados por el intenso fuego ucraniano.

Los funcionarios de Estados Unidos dijeron que la decisión de retirar a los soldados norcoreanos de la línea del frente podría no ser permanente. Es posible, dijeron, que los norcoreanos regresen tras recibir entrenamiento adicional o después de que los rusos diseñen nuevas formas de desplegar las tropas para evitar bajas tan importantes.

En cualquier caso, la lucha para expulsar a las fuerzas ucranianas de Kursk está lejos de haber terminado. Hace unas semanas, las fuerzas ucranianas lanzaron una nueva ofensiva en la región, pero han sido repelidas por las defensas rusas. Aunque los ucranianos tomaron unos 800 kilómetros de territorio ruso cuando cruzaron la frontera el verano pasado, las fuerzas rusas han podido retomar aproximadamente la mitad.

La incursión ucraniana en la región de Kursk en agosto conmocionó al Kremlin. Era la primera vez en 10 años de enfrentamientos entre ambos países, incluida la invasión a gran escala de Rusia en 2022, que los soldados ucranianos tomaban y mantenían en su poder territorio ruso.

En un discurso pronunciado esta semana, Zelensky elogió a los soldados ucranianos que luchaban en la región de Kursk, afirmando que sus esfuerzos habían creado “una zona de amortiguación” para proteger el territorio del noreste de Ucrania de nuevas ofensivas rusas.

Pablo Iglesias advierte a Sánchez de que Rusia es nuestro aliado.

 


El exlíder de Podemos advierte a Sánchez de que una respuesta militar a Rusia rompería el bloque de investidura. Podemos recupera un discurso anti-OTAN y evitar condenar la ofensiva de Putin

Iglesias y Podemos avisan a Sánchez de que no permitirán mano dura contra Rusia

Podemos advierte al PSOE y Pedro Sánchez de que no apoyará ningún tipo de intervención militar en el escenario oriental que plantee un enfrentamiento contra Rusia. Los dirigentes del partido morado llevan estudiando desde hace días su posición, a medida que aumentaba la tensión entre Rusia y Ucrania. El exlíder de Podemos, Pablo Iglesias, avisó el pasado 16 de enero de que, en su opinión, no conviene a la UE mantener una posición dura contra Vladimir Putin. Coinciden con él miembros de su entorno, tanto político como periodístico. Iglesias amenaza a Sánchez de que puede estallar otro choque en el Ejecutivo y con los socios independentistas.

 

La posición que defienden los morados es, en apariencia, de defensa de la paz y los derechos humanos. Pero detrás se hallan razones de realpolitik, que el propio Iglesias va defendiendo en relación al precio del gas. La lógica de su razonamiento es: ¿en qué puede ganar la UE si entra al choque con Putin, del que depende para su política energética? Personas afines al expresidente, como el periodista Enric Juliana, plantearon la misma cuestión, a la vez que recordaron que Estados Unidos es autosuficiente gracias al fracking, mientras que los países europeos siguen dependiendo de Moscú.

 

Para Iglesias y Podemos la cuestión es política. El líder morado avisó el pasado jueves a Pedro Sánchez de que no reedite el «furor pro-USA» que «acabó con Aznar». Con este mensaje, el líder morado quiso dejar claro, por ejemplo, su rechazo de las maniobras militares de la OTAN para frenar una invasión de Rusia de Ucrania, y con ellos del Ejército español. En ningún momento Podemos condena la posible invasión de Ucrania por parte de Putin.

 

Aviso a Margarita Robles

Es sabido que la relación personal entre la ministra de Defensa, Margarita Robles, y los ministros morados es de considerable tensión. Así que los dirigentes de Podemos no tardaron en contestar al anuncio de que España enviará en los próximos tres o cuatro días a la Fragata militar Blas de Lezo al Mar Negro para unirse al Buque de Acción Marítima (BAM) Meteoro en la misión permanente de la OTAN SNMG-2. Estaba previsto que la Blas de Lezo se sumara al Meteoro en los próximos meses, pero finalmente lo hará mucho antes por la creciente tensión entre la OTAN y Rusia.

 

En los últimos meses, la OTAN ha ido advirtiendo de que Vladimir Putin ha decidido enviar tropas a la frontera con Ucrania, lo que se ha traducido a nivel internacional como una posible invasión al país vecino. Estados Unidos, principal contribuyente de la OTAN, ya ha dejado claro que apoyará a Ucrania en todo lo que haga falta si se produce la invasión rusa. El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, tiene previsto reunirse con su homólogo ruso este viernes en Ginebra, pero la administración norteamericana advierte de que Rusia puede atacar a Ucrania «en muy poco tiempo». Mientras que el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, habla de riesgo «real» del conflicto.

 

A nivel europeo, en cambio, la situación es más compleja. El Gobierno alemán se acaba de instalar y de momento evita pronunciarse sobre una respuesta militar, aunque amenaza a Moscú con paralizar el gasoducto Nord Stream 2. Francia de momento aboga por la vía de la negociación. También el responsable europea de la política exterior, Josep Borrell, duda sobre la mano dura. Reino Unido, en cambio, ya suministra a Kiev misiles antitanque de corto alcance. 

 

En el medio de esta escalada de tensión, la más importante desde el conflicto de 2014, los dirigentes de Podemos no tienen dudas. El secretario de Estado de la Agenda 2030 y líder del PCE, Enrique Santiago, sostiene que «empujar la OTAN hasta Rusia es un grave error para Europa, amenaza la paz y es estratégicamente torpe: subirán el gas, el petróleo, la inflación… Europa debe aportar medidas para desescalar el conflicto EEUU-Rusia, evitar militarizarlo y dar garantías de paz para las partes».

 

A nivel interno, Podemos también ha elaborado unas líneas maestras a través de su Secretaría de Exteriores, liderada por Idoia Villanueva. Este enfoque se centra en desmarcarse de la OTAN y Estados Unidos: «La UE debe apostar por la autonomía estratégica, que llevamos discutiendo años, para defender sus propios intereses y no los de EEUU. Esto pasa por no apoyar una extensión de la OTAN a Ucrania y Europa del Este, defender los acuerdos, garantizar la paz y los derechos humanos».

 

«Seguimos con mucha preocupación la tensión en Ucrania. Siempre hemos defendido una aproximación cooperativa y no competitiva en la vecindad oriental de la UE. Ahora es una urgencia para Europa: actuar en favor de la paz, el diálogo y la distensión. Es el momento de la política», afirma el comunicado de Podemos al que ha tenido acceso este diario.

 

La reflexión que otros miembros del partido morado hacen apunta a la dificultad de entender una posición dura contra Rusia, cuando «Estados Unidos ni le tose a Arabia Saudí». El peligro para la UE es, según los miembros de Podemos, el de «dispararse un tiro en el pie», y sobre todo arriesgarse a afrontar un escenario de incremento constante del precio del gas.

Cuidar a los socios nacionalistas

Fuentes gubernamentales destacan que el problema del gas depende casi únicamente de Putin. El Ejecutivo de Sánchez ha confiado a lo largo de los últimos meses en un apaciguamiento del conflicto latente entre Rusia y la UE, consciente del coste político que tiene para su electorado el elevado coste de la luz.

 

El Gobierno de Sánchez pensó que el aumento de la luz fuera «coyuntural». Es decir, que dependía más de factores externos que internos, convencido de que se resolviera en los primeros meses de este año. Sin embargo, si la UE impone sanciones a Rusia en el caso de una invasión de Ucrania, toda apunta a que el grifo del gas ruso se irá cerrando, aumentando el malestar de los españoles.

 

La cúpula de Podemos es consciente de ese problema, máxime porque hizo de la política del PP a los precios de la luz uno de sus caballos de batalla. Ahora, la situación es difícil de gestionar, y los morados aprovechan la tensión en el tablero oriental para recuperar la tradicional oposición a la OTAN y Estados Unidos. Y, de paso, otro elemento de tensión interno con Pedro Sánchez, en el que, una vez más, falta por oír la voz de Yolanda Díaz. Frente al silencio de la vicepresidencia, Iglesias ya ha avisado a Sánchez: «El furor pro-USA acabó con Aznar y hoy sería una gran torpeza de la parte socialista del Gobierno enfrentarse a todos sus socios y montar el ‘partido de la guerra’ con el PP».