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Marruecos, Argelia, Israel y Argentina; la geopolítica del PSOE (sanchista)

La geopolítica del sanchismo

De la pérdida de relevancia en Europa a los choques diplomáticos con Marruecos, Argelia, Israel y Argentina: el presidente del gobierno de España se mueve por el cortoplacismo y por intereses partidistas

La geopolítica del sanchismo

Cada presidente del gobierno de España desde la democracia ha marcado su impronta en la política exterior. Felipe González se ganó el aprecio del gigante alemán Helmut Kohl, a quien llamó el día que cayó el Muro de Berlín para exponer su apoyo incondicional a una Alemania unida. José María Aznar se acercó tanto al coloso americano que pasará a la Historia por su foto junto a Bush en las Azores. ¿Qué pasará con Pedro Sánchez? En los últimos tres años ha chocado con Marruecos por la acogida por razones humanitarias al líder saharaui Brahim Gali, con Argelia por su cambio de posición sobre el Sáhara, con Israel por el reconocimiento del Estado palestino y los gestos previos, y con Argentina por las críticas cruzadas con el presidente Javier Milei que han derivado en la retirada de la embajadora española. 

Cuando empezó su mandato, tras la moción de censura contra Mariano Rajoy, justo ahora hace seis años, Pedro Sánchez destacaba por su perfil internacional. Es el primer presidente del gobierno español que habla inglés con fluidez y con experiencia laboral en el exterior: fue asesor en el Parlamento Europeo y miembro del gabinete del Alto Representante de la ONU en Bosnia, Carlos Westendorp durante la guerra de Kosovo, de la que ahora se cumplen 20 años.

Sin embargo, Sánchez no ha gozado en la Unión Europea del protagonismo que tuvo Felipe González, a pesar de su clara vocación europeísta. La agresión rusa en Ucrania ha dejado a España fuera de foco. El Zeitenwende (cambio de era) del que habló el canciller federal, el socialdemócrata Olaf Scholz, apenas tres días después de la invasión, no ha llegado a España. El apoyo a Ucrania no ha llevado a aumentar el presupuesto de defensa hasta superar el mínimo del 2% del PIB exigido por la OTAN. Alemania cumple con esta premisa por primera vez este año. 

Sufrimos una pérdida de influencia preocupante porque somos la cuarta economía de la eurozona"

"El centro de gravedad de Europa se ha movido a la zona de Polonia y Bálticos. Eso nos ha dejado desplazados en el Sur. Se ha visto en las reuniones con los americanos donde se convoca hasta a los italianos, pero no a nosotros. Es una pérdida de influencia preocupante porque somos la cuarta economía de la eurozona. Eso es malo. Teníamos esa influencia con González y con Aznar", explica el diplomático Jorge Dezcallar, que acaba de presentar El fin de una era: la guerra que lo acelera todo

Es cierto que España se ha convertido en el noveno país europeo que firma un acuerdo de seguridad con Ucrania, y el presidente Zelenski visita España de forma bilateral por primera vez este domingo. También es verdad que Sánchez ha tenido gestos destacables con Ucrania, al arrancar desde Kiev la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, el pasado 1 de julio. Sánchez no escatima en gestos pero no ha hecho ese Zeitenwende, y el presupuesto destinado a defensa es uno de los más bajos de la OTAN.

Mientras tanto, el Triángulo de Weimar, formado por Alemania, Francia y Polonia, se refuerza. Para el primer ministro polaco, Donald Tusk, es incompresible que España no adopte una política de defensa más decidida. 

El peso de la política nacional

Pero a Sánchez, que encabeza un gobierno de coalición con fuerzas situadas a su izquierda como Sumar, le condiciona la política nacional. Sus socios de Sumar, como antes Unidas Podemos, son reticentes a aumentar los recursos de Defensa y a incrementar la ayuda militar a Ucrania. También para lanzar un guiño a su izquierda ha llevado la iniciativa junto a a Noruega y a Irlanda en el reconocimiento del Estado palestino, que se hará realidad el 28 de mayo. 

"Un gobierno de coalición no son dos gobiernos, es un gobierno que habla con una sola voz. No puede hablar Yolanda Díaz del genocidio de Israel y reconocer el Estado palestino entre el río y el mar: ¿qué hacemos con Israel entonces? Esto provoca desconfianza. Fuera no saben muy bien qué posición tiene España", añade Dezcallar.

La crisis con Israel

Para Rafael Calduch, profesor honorífico de la Facultad de CiencIas Políticas y Sociología y catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales (retirado), "el reconocimiento del Estado palestino es una medida que debería tomarse más tarde o más temprano, pero se ha adoptado en el momento y del modo más perjudicial para los intereses de España y para el futuro de las relaciones no sólo con Israel, también para la propia Autoridad Nacional Palestina como Gobierno del nuevo Estado que se reconoce".

El reconocimiento del Estado palestino se ha adoptado en el momento y el modo más perjudicial para los intereses de España"

RAFAEL CALDUCH, CATEDRÁTICO DE DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO Y RRII (RETIRADO)

Calduch destaca que "a partir de ahora, la cooperación bilateral española con los palestinos de Gaza y Cisjordania, en la medida en que necesita la autorización israelí para su entrada, tránsito y distribución en esos territorios se verá dificultada o directamente prohibida".

De hecho, el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Israel Katz, ha anunciado este viernes que su país prohibirá a partir de ahora que el consulado de España en Jerusalén preste servicio a los palestinos. La embajadora de Israel en España, Rodica Radian-Gordon, ha tenido que regresar por segunda vez en seis meses a su país por el conflicto diplomático con Madrid.

De crisis en crisis

En los últimos tres años son cuatro las crisis diplomáticas relevantes que ha tenido que afrontar el gobierno de Pedro Sánchez. Su primer ministro de Exteriores fue Josep Borrell, que dejó el cargo para asumir el cargo de Alto Representante de la Política Exterior y de Seguridad. El puesto es de los importantes en la Comisión Europea, si bien como la política exterior y de seguridad requiere unanimidad y sigue siendo competencia de los Estados en realidad es un cargo con poca capacidad de acción real. 

A Borrell le sucedió Margarita Robles que luego pasó a hacerse cargo de Defensa. En enero de 2020 asumió como jefa de la diplomacia de España Arrancha González Laya. Apenas un año y medio después, González Laya era sacrificada por Sánchez por las presiones de Marruecos.

El dossier más complicado en la política exterior español es el de su vecindad sur. Y es donde la estrategia del PSOE ha cosechado menos consenso interno. La controvertida apuesta por el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental, explicitado por Sánchez a través de una carta a Mohamed VI filtrada en marzo de 2022 por la Casa Real alauí, trató de cerrar la crisis diplomática con Marruecos tras sucesivos encontronazos, desde la llegada masiva a nado a Ceuta de 12.000 migrantes a la sospecha del espionaje a varias ministros a través de Pegasus en represalia por la acogida por razones humanitarias de Brahim Ghali.

Según el relato socialista, el movimiento abrió "una nueva era de las relaciones hispano-marroquíes" a costa de su eterno rival Argelia, con el que Rabat litiga por la hegemonía del Magreb. Argel, el principal suministrador gasista de España, respondió rebajando relaciones diplomáticas y castigando el comercio bilateral. El régimen argelino ha cumplido su promesa de mantener los contratos de gas, pero la desconfianza perdura.

La negativa de Albares de abordar el contencioso del Sáhara Occidental frustró en el último minuto el viaje a Argel que el pasado febrero debía escenificar el deshielo de los lazos. En Argelia no confían ya en un pronto regreso a la normalidad.

Sánchez cambió a González Laya, una experta en comercio independiente, por José Manuel Albares, un diplomático con carné socialista, que anteriormente había trabajado como asesor en Moncloa y luego había sido embajador en París. Ha sobrevivido desde la caída de Laya, en julio de 2021. Al contrario que Laya, que aún hoy defiende la acogida de Ghali por razones humanitarias, Albares ha sido más sanchista que Sánchez sobre Marruecos, y no ha encontrado la vía de solucionar el despropósito con Argelia. 

Talón de Aquiles del PSOE

El asunto se ha convertido en el talón de Aquiles del PSOE en materia internacional. Su socio de coalición Sumar mantiene la defensa del derecho de autodeterminación de la ex colonia español que los socialistas desterraron de su programa electoral en 2023.

El jueves el movimiento de Yolanda Díaz, PNV, ERC, Bildu, Podemos y el BNG apoyaron en el Congreso de los Diputados un moción del PP que exige al Ejecutivo "recuperar la posición histórica de neutralidad activa de España respecto al contencioso del Sáhara Occidental, rechazando así y dejando sin efecto el posicionamiento unilateral adoptado por el presidente del Gobierno en marzo de 2022".

Aparte de haber sacrificado la postura tradicional, el resto de partidos le afea al PSOE no haber logrado ningún rédito destacado como la reapertura de las aduanas de Ceuta y Melilla, "sin fecha" ante el bloqueo marroquí. El PP desliza, además, de manera reiterada la sospecha de que el espionaje que sufrió el móvil de Sánchez mediante Pegasus pueda explicar el giro copernicano.

A juicio del diplomático Jorge Dezcallar, "cuando el presidente del gobierno se va a ver a Mohamed VI y el jefe de la bancada del Partido Nacionalista Vasco le recuerda que nadie que no sea de su partido en el Parlamento le avala, debilita a España y al presidente del Gobierno". 

Latinoamérica, desatendida

Europa, el Magreb y América Latina son los puntales de la política exterior de España. Hay un gran agujero negro en la política de Sánchez sobre Latinoamérica. "España tiene una gran influencia en Latinoamérica, sobre todo influencia política. Todo lo que sucede en España tiene gran influencia en América Latina. Si se utiliza bien, es un activo. Pero ni Sánchez ni Albares lo han sabido utilizar", afirman fuentes diplomáticas.

Y la última crisis sonada ha sido con Argentina, uno de los países con más inversión española. Las relaciones con el presidente Javier Milei, ultraliberal y aliado de Vox, en lo personal eran distantes, pero han pasado a enemistad declarada.

Primero fue el ministro de Transportes del gobierno de Sánchez, Oscar Puente, quien dijo que Milei debía de tomar algún tipo de droga para decir lo que dice. Y Milei, de naturaleza incendiaria, mentó a Sánchez y dijo que su mujer era corrupta y por eso se había tomado esos cinco días de reflexión. La respuesta del gobierno de España, que al contrario del caso del Sáhara, fue pedir respaldo a las fuerzas parlamentarias. Al no haber rectificación de Milei, el ministro de Exteriores anunció la retirada de la embajadora en Buenos Aires. 

Retirar a la embajadora deja el control de la crisis en manos de Milei: es un error de principiante"

Según Jorge Dezcallar, "lo que ha hecho con Milei es un error de principiante. Milei es un mal educado. Pero retirar a la embajadora deja el control de la crisis a Milei: será quien decida aceptar o no al proximo embajador. Pero el ministro de Exteriores tiene poca experiencia y el presidente del gobierno tampoco es un estadista".

En realidad, Sánchez ha hecho lo que sabe hacer. Aprovechar la arremetida de Milei para convertirlo en munición electoral en las elecciones europeas en unas elecciones europeas marcadas por la polarización. Queda claro con mensajes en las redes sociales del PSOE en el que señalan: "Ante la alianza del odio que representan Abascal, Milei y Le Pen, ahí estamos nosotros: el PSOE. Y en estas elecciones europeas los vamos a parar como ya hicimos el 23J".

Primero Sánchez ha visto condicionada toda su política por la necesidad de amarrar sus apoyos para mantenerse en la Moncloa. Y a partir de ahí ha recurrido a la política exterior, ya sea en el caso del reconocimiento del Estado palestino o en la pelea con Milei, para huir hacia adelante. "Le mueven razones cortoplacistas, sin calibrar las consecuencias a medio o largo plazo para España y los españoles", concluye Calduch.

 

Pedro Sánchez viaja a Marruecos buscando asilo político.


El vicesecretario de Organización del Partido Popular, Miguel Tellado. “Esperpéntico”. Así ha calificado el vicesecretario de Organización del Partido Popular, Miguel Tellado, el viaje de vacaciones a Marruecos del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. “Se ha ido del país desatendiendo sus obligaciones como presidente en funciones”, ha afirmado durante una entrevista esta mañana en Onda Cero. Para Tellado, se trata de “una clara provocación que responde a la soberbia del personaje”.

El dirigente popular considera que Sánchez "debería abandonar esta huida hacia adelante, asumir el resultado y sentarse a hablar. Ha intentado hacerle creer a la sociedad que ha ganado las elecciones, pero Pedro Sánchez ha perdido las elecciones. Debería asumir su derrota. Aferrarse al poder es un error no para el PSOE sino para nuestra democracia".

Según Tellado, cuando el líder socialista rechaza la propuesta de diálogo del PP "no le hace un feo a Feijóo sino a la mitad de la población de nuestro país", mientras "está dispuesto a gobernar con todos los que quieren debilitar España", a cualquier precio y atendiendo cualquiera de sus demandas, ya sea "referéndum, amnistía, o modificar el modelo de financiación de manera bilateral y al antojo de los nacionalistas".

Contra la negociación bilateral con Cataluña

El vicesecretario de Organización del PP cree que existe un problema con el sistema de financiación de las comunidades autónomas, pero que su solución no pasa por una quita de la deuda, y que la reforma del mismo debe tratarse al margen de la negociación para la investidura. "El sistema se debe modificar pero no de manera bilateral, al antojo y petición de un partido que quiere condicionar la investidura de PSOE. No está para financiar territorios sino servicios públicos para ciudadanos iguales ante las administraciones. La utilización partidista del sistema de financiación es un grave error que ningún gobierno debe cometer, y mucho menos como moneda de cambio de alguien que ha perdido las elecciones".

Tellado ha insistido en que el PP ha ganado las elecciones y que es su responsabilidad intentar formar un gobierno en minoría que busque la estabilidad parlamentaria hablando con todos. «Existe una posibilidad y hay que explorarla. Vamos a hablar con los partidos constitucionalistas que estén dispuestos a dar estabilidad a España. Tenemos que evitar el bloqueo político y la repetición electoral. Eso nos obliga a hablar con todos los partidos constitucionalistas y dentro del marco de la Constitución. Y nos gustaría que el PSOE estuviera también dispuesto hablar". 

 

Pedro Sánchez atrapado por el Rey Marroquí convoca elecciones el 23J

 

La derrota de Sánchez, justicia poética para los saharauis


El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, después de votar

El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, después de votar EP

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  • Ministerio de Asuntos Exteriores

Cuando vi el resumen de las elecciones municipales y autonómicas del 28 de mayo y la clara derrota del PSOE, me acordé de aquella votación en el Parlamento Europeo sobre los derechos humanos en Marruecos y el Sáhara Occidental. Los socialistas españoles votaron en solitario en el Parlamento Europeo contra el respeto básico a la libertad de opinión, expresión y movimiento. Uno de los valores básicos sobre los cuales se asientan las democracias europeas.

Debo admitir que como saharaui me sentí consternado. Cada vez que oía a Sánchez hablar del derecho a la vivienda, de las políticas sociales, de igualdad y de la agenda progresista, dudaba de su discurso, de los gestos y las palabras en cada mitin. Me sentía golpeado por su política exterior hacia el Sáhara Occidental. Había roto la histórica postura de defensa del derecho a la autodeterminación de un territorio no autónomo. Cuando vi la renuncia del diputado Odón Elorza de las filas socialistas, algo se movió en mi interior. Al menos vi a un diputado  socialista sacrificar su carrera política, en defensa de la libertad del pueblo saharaui.

Cada votación en el Congreso sobre el Sáhara, el grupo socialista se quedaba en la más absoluta soledad.
 
Cuántas familias de acogida, asociaciones, intelectuales, artistas que han viajado a los campamentos saharauis en Argelia, a veces para visitar a los niños, otras al Sahara Maratón o al festival de cine. Ellos al igual que buena parte de los votantes se sintieron desengañados por la decisión del Gobierno progresista de Sánchez. Cada votación en el Congreso de los Diputados sobre el Sáhara, el grupo socialista se quedaba en la más absoluta soledad. Abocado a la derrota.
Argelia rompió las relaciones diplomáticas con España y Marruecos las restableció a cambio de la renuncia del Grupo Socialista a la defensa de un referéndum de autodeterminación pactado en los años 90 bajo el mandato y la mediación de la ONU entre las partes en conflicto.
 
Si Moisés cruzó el mar Rojo salvando a su pueblo de la esclavitud y Noé construyó su arca para rescatar del diluvio las especies de la tierra, yo había depositado mi esperanza en que la justicia fuera el milagro que salvara al pueblo saharaui del chantaje del Gobierno de Marruecos a Sánchez
 
Algunas personas que conozco, siempre me han comentado que el tema del Sáhara Occidental es una causa olvidada y es un conflicto de baja intensidad que no supone ningún peligro para la estabilidad internacional. Rotas las relaciones diplomáticas entra España y Argelia, a las que hay que añadir la tensión en la frontera terrestre de Ceuta y Melilla, y en las aguas de Canarias, más la reanudación de la guerra entra Marruecos y el Frente Polisario. Llegué a la conclusión que los medios de comunicación son los responsables del silencio y el olvido de lo que ocurre en el Sáhara de forma deliberada. Ocultan la situación de ocupación militar que impide a los saharauis retornar a su tierra.

Los titulares son para Bajmut e Ucrania; ésa es la guerra que preocupa al presidente Sánchez que visitó Kiev y mostró su solidaridad con ese pueblo. Los bombardeos de los aviones no tripulados marroquíes y la matanza de civiles saharauis no figuran en el discurso de Sánchez. Más bien el silencio ensordecedor y la indiferencia ante una ocupación militar, ese es el lenguaje que se le ofrece a un pueblo que lleva más de 40 años exiliado en la hamada inhóspita de Tinduf.

Esta derrota electoral del PSOE es una justicia poética que el destino ha otorgado al pueblo saharaui, un pueblo que busca cruzar un muro de minas construido por Marruecos y volver a su tierra.  Un pueblo que busca la justicia de Moisés cuando atravesó el mar Rojo. 

El 23 de julio tendremos de nuevo las urnas, los demócratas deberán expresarse a favor de la justicia, no nos dejemos engañar. Los derechos humanos son universales. La libertad es cuestión de vida o muerte, de dignidad y perseverancia. Sánchez y el PSOE deben aprender bien esta lección.

Pedro Sánchez es al Sahara, lo que Putin es a Ucrania.



Quienes se preguntan hasta dónde está dispuesto a llegar Sánchez ahí tienen la respuesta: es capaz de regalar el Sáhara a Marruecos en una carta escrita a escondidas con varios litros de vaselina

A Pedro Sánchez le parece bien que Rusia invada Ucrania, siempre y cuando Rusia se llame Marruecos y Ucrania el Sáhara. No hay grandes diferencias entre Mohamed y Vladimir a efectos expansionistas, lo que confirma a su vez la transversalidad ideológica de los tiranos: moro, soviético o nazi, todos coinciden en la necesidad de ensanchar su «espacio vital» y todos parten de la premisa falsa de que les quitaron algo suyo y tienen derecho a recuperarlo.

El problema es que, en ese viaje invasivo del Rey marroquí, socio de Estados Unidos e Israel; van incluidas Ceuta y Melilla, oscuro objeto de deseo irrenunciable que ahora, con la nueva parida sanchista, parece más cercano.
Con las dos ciudades autónomas el presidente hace lo mismo que con Cataluña, y Mohamed se comporta igual que Junqueras: cree que pacifica algo; pero en realidad blanquea el objetivo y los medios para alcanzarlo.
Es cuestión de tiempo, el que Puigdemont no se dio y el catalibán de ERC, más listo, ha asumido, consciente como el moro de que el reloj corre a su favor y no hace falta meterse prisa.

A Pedro Sánchez le parece bien que Rusia invada Ucrania, siempre y cuando Rusia se llame Marruecos y Ucrania el Sáhara. No hay grandes diferencias entre Mohamed y Vladimir a efectos expansionistas.

Que sedimente primero la única «nueva normalidad» que Sánchez ha logrado en los cuatro años más siniestros de España en décadas: ruina, pobreza, división, muerte y una desmembración paulatina del país que comenzó con el descrédito de las instituciones; siguió con la legitimación de terroristas, golpistas y chavistas y puede acabar con la independencia o anexión de Ceuta, Melilla, el Sáhara, Gibraltar, Cataluña, el País Vasco y ya veremos si hasta las Baleares y Valencia, que tienen sus propios hijos de Putin dando todo el día por Odesa sea la parte.
Lo cierto es que hoy España amanece con el gas, la luz y el combustible a precio de Vega Sicilia. Con camioneros, transportistas, autónomos, agricultores, ganaderos y comerciantes en pie de guerra. Sin embajadores en Madrid de Argel y de Rabat, que hay que ser muy lerdo para enfadar a los dos a la vez. Y con el Gobierno a tortas entre su facción folclórica y su facción folclórica, que a efectos de tocar la mandolina son igual de torpes.
Y con Sánchez, eso sí, fletando el Falcon sin pagarse el queroseno para huir de España con una excusa razonable: adueñarse de la paternidad de un cambio en el procedimiento de facturación de la luz que, en realidad, ya está aprobado por la Comisión Europea desde el 8 de marzo con un Plan Energético de 26 páginas y tres anexos que el partisano de Moncloa quiere plagiar como su tesis doctoral para hacerlo pasar por suyo.
Quienes se preguntan hasta dónde está dispuesto a llegar Sánchez y se dicen a sí mismos que, pese a todo, algún límite tendrá, ahí tienen la respuesta: es capaz de insultar a trabajadores desesperados por no llegar a final de mes, llamándoles fascistas.
Y también de regalar el Sáhara a Marruecos, tras acoger clandestinamente, primero al líder polisario, con una carta escrita a escondidas con varios litros de vaselina y el pantalón deslizado hasta la innoble altura de las pantorrillas.
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EEUU incluye a España como aliado de las dictaduras cubana y venezolana.

 


Hay noticias que no por conocidas dejan de ser indicativas.

EEUU incluye a España como aliado de la fuerza represora cubana. Siempre, según la CIA, Zapatero, en su propio nombre e interés y en el del Gobierno del Reino de España es colaborador destacado entre las dictaduras bolivarianas/castristas, siempre con mal fin y el Gobierno comunista de España.

Pedro Sánchez no se quería explicar por qué nadie del país más poderoso del mundo le admitía para “charlar” Incluso el alcalde de Nueva York se negó a dedicar unos minutos al presidente del Gobierno español. Y España se encuentra entre las quince grandes potencias económicas del mundo, forma parte relevante de la OTAN y, además, alberga en su territorio a la más importante base militar norteamericana en Europa.

Ni siquiera el EEUU de Joe Biden, quiere saber nada de un hombre como Pedro Sánchez que ha alineado en su Gobierno a varios ministros comunistas, entre otros al líder del Partido Comunista de España. El Gobierno español de Frente Popular es abiertamente favorable a la dictadura marxista-leninista de Cuba. No es que Estados Unidos vaya a romper relaciones con España, por supuesto, pero sí ha relegado a nuestro país a un lugar secundario. Pero, tampoco es menos cierto que España ha caído en el pozo ciego de la miseria, madre misericordiosa de las hambrunas bolivarianas.

Por estas razones más arriba expuestas, y otras muchas histórica y actuales que podrían añadirse, España debería mantener una posición relevante en cualquier decisión internacional sobre Cuba. Pero como Sánchez necesita a la extrema izquierda comunista para conservar el poder, nuestra nación se ve vejada y excluida por los Estados Unidos de América. Y menos mal que, gracias a algunas fintas y ciertos retrocesos sanchistas, la UE, aunque sea a regañadientes, mantiene las ayudas económicas a España, si bien con exigencias claras sobre las que Pedro Sánchez, aunque lo intente, no podrá engañar. La política internacional zarandea a nuestro país en Estados Unidos, en Marruecos y en la Unión Europea, mientras la extrema izquierda considera que el destino de nuestra nación es unir su suerte a la Cuba castrista y a la Venezuela de Maduro. Todo ello cuando el presidente del Gobierno de un país tan serio y relevante como España, corre a lo loco para tirar de la chaqueta del presidente Joe Biden o para, desorbitado y sin tino, desplazara por EEUU como si se tratara de un cantante o un actor que anhela a hacerse fotos promocionales.

Pedro Sánchez dispuesto a ceder Ceuta y Melilla a Marruecos, a cambio del silencio de Mohamed VI.

 




Pedro Sánchez, posiblemente sea la persona que más ha mentido en el punto, solo por mantener el control de España, pero a cambio de que la controlen aquellos que no quieren España a cualquier precio. Si la fortuna de Zapatero es descomunal, cientos de millones de euros. La de Pedro Sánchez y su mujer es superior.

Pero, Zapatero, además de lo que robó en España –Aunque el sabio Rajoy tenía las mejores fuentes de información y daba miedo, la mayor parte de su patrimonio es consecuencia de las gestiones que ha hecho a los gobiernos bolivarianos. En cambio, Pedro Sánchez,  utiliza a su mujer para hacer estos millonarios cambalaches.

Todos sabemos que Pedro Sánchez está atado de  pies y manos por quienes le auparon a la poltrona. Ahora le ha salido un serio contratiempo, pienso que pondrá fin a la era sanchista y su banda de saqueadores.

 

Mohamed VI, Rey de Marruecos es el ojo derecho de todos los presidentes de EEUU. En Marruecos están las principales bases americanas del mundo, desde donde controlan Europa, África y parte de Asia. En Marruecos trabajan los principales detectives/informadores de la CIA.

 

Argelia y Marruecos se llevan como el perro y el gato. Pero cuando Zapatero quiso culpar a los musulmanes magrebíes de la matanza de los trenes de Atocha. Por lógica, Mohamed pidió ayuda a la CIA. No tiene importancia, pero así consta: “Cinco etarras en el exilio venezolano Y Otegi, captaron a 12 marroquíes sin preparación, los trasladaron a Senegal y desde allí a Argelia, donde recibirían formación para matar, aunque en la realidad era para hacer de mulas”. De los doce, siete se fugaron para volver a Marruecos, donde la CIA les “””INTERROGÓ”””, aunque tenían grabadas sus conversaciones en Argelia. Pero no se sabía dónde iban a actuar. Un mes después de los atentados del 11M, ya si se sabía que ETA proporcionó la mochilas de la muerte e incluso adiestro en el Sur de Francia a los terroristas.

Zapatero sabía que su estrategia dependía del atentado, pero no sabía dónde se perpetraría.

¿Dónde estaba Otegi cuando contactó con Iñaki Gabilondo, para desmentirla participación de ETA en la masacre?

1.- A la Audiencia Nacional, nunca le comunicaron la fundición súper rápida de los trenes.

2.- ¿Por qué falsearon la fecha de desguace de los trenes en la sentencia

3.- La Fiscalía, aún no sabe  qué pasó con los trenes

Los trenes fueron retirados de esos lugares durante los días 12 y 13 de marzo. Un día después de la matanza. El tren Alvia que descarriló en Santiago de Compostela, aún está como cuerpo del delito bajo custodia, por si algún afectado recurre la sentencia.

   

 

Aunque lo que, realmente, quiere dejar claro el Rey de Marruecos es que tres meses antes de la tragedia del 11M se llevaron de Rabat 12 marroquíes a Argelia, para entrenarles supuestamente para perpetrar un atentado, cuatro de ellos escaparon, se instalaron en Málaga y dos de ellos cuando  volvieron a Marruecos les detuvo la policía a la que contaron  toda la verdad. Los servicios secretos magrebíes controlaba los movimientos de estos aprendices a terroristas por si en su intención era atentar en Marruecos. De modo que la dotación de los asesinos de los trenes de Atocha estaba coordinada por ETA y Zapatero tenía constancia de toda la barbarie que sucedió. De lo que, de momento, no hay datos, Mohamed si los tiene, es de las visitas de Otegui a Argelia.

 

El Gobierno de España  ha consolidado a Ceuta y Melilla como verdaderos paraísos fiscales para las empresas de juego y apuestas 'online' con intereses en España con una modificación de la ley sobre el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) que las exime de tributar con esta figura impositiva, gravada con el 21%, por la gestión complementaria de su actividad.

De Ceuta salió el dinero para que el Director General de la Ordenación del Juego, Jesús Arana, testaferro de Alberto Garzón (Ministro de Consumo, juego) pagaron el casoplon de Pablo Iglesias e Irene Montero y el súper ático del ministro Garzón. Esta es la única fuente de ingresos de Ceuta y Melilla y algo del tránsito de drogas.

En una entrevista a  Mohamed BENCHAABOUN, ministro de Economía y Finanzas de Marruecos, decía: “Ceuta y Melilla son marroquíes y el Gobierno de España lo sabe” Ahora que ambos gobiernos acercan posturas es el momento apropiado para llevar a cabo la cesión. A nosotros no nos gustaría tener que invadir las dos ciudades con 600.000 marroquíes.