Aunque el Gobierno intente transmitir optimismo en materia
económica el desequilibrio real se acentúan cada día más. Hasta límites de que
los pájaros especuladores ya están
sobrevolando España. La última embaucadora jugada del Gobierno con Caixa
Cataluña no tiene como último tenedor al BBVA, sencillamente, se trata de 4
fondos buitres interpuestos y con el visto bueno de ambas partes El elevado volumen de deuda privada se ha
transformado en deuda pública y los estabilizadores automáticos, entre
otras muchas cosas, están imposibilitando el proceso de consolidación fiscal
acordado con la UE. No en vano, España acumula ya un déficit público superior al billón de euros.
No todo lo malo está incluido en lo
anterior, aun existen compromisos de pago
no contabilizados como deuda pública, entre otras cosas porque dependen de
que se produzcan ciertos eventos futuros que es más que evidente que apuntan todo lo contrario. En la jerga económica, se denominan pasivos contingentes, también llamados avales públicos que
ascendían a 200.000 millones de euros, o lo que es lo mismo, el 18% del PIB. Datos admitidos por el Estado, bajo mi punto de vista superan los
350.000 millones. Por ejemplo, para Catalunya Caixa había contraída una deuda
de 4.000 millones de euros y va a
superar los 11.500 millones de euros, además, el Estado sigue siendo garante de
las preferentes contraídas por dicha entidad que, sin lugar a dudas, más pronto
que tarde tendrán que devolver a los perjudicados. Ellos no son expertos
financieros, solo ahorradores hipnotizados por una banda de bigardos.
El Gobierno ha enviado a Bruselas un plan de viabilidad dentro del programa de
Estabilidad que cuestiona en su
totalidad las garantías ofrecidas a la hora de afrontar la crisis, en especial
para las entidades financieras, que han podido otorgar emisiones de deuda
dentro del marco de la estrategia que regula la UE, no los han engañado, sencillamente
a los entes económicos europeos les interesa que seamos estrangulados por los
fondos buitre. Por cierto,
dichos avales han crecido en un 50% con
respecto a los anteriores. O sea, que en
España los activos se revalorizan. ¡Manda huevos¡ Cuando realmente, no solo ha
crecido el pasivo del Estado (deuda pública) sino también los pasivos
contingentes que, aun no estando contabilizados, pueden convertirse en un
problema insufrible a corto plazo.
El Estado es responsable civil subsidiario en caso de que el
avalado incumpla sus compromisos de pago como en cualquier casa de vecino. Es
decir, a pesar de que la citada cuantía, de momento, no compute como deuda pública, nadie duda de
que lo hará. En Román Paladino, el Estado tiene que emitir deuda por valor de más de 250.000 millones de euros y teniendo en cuenta la debilidad de
los estados financieros de muchas entidades que han contado con la garantía
estatal, como la SAREB (48.391 millones de euros), Bankia (15.000 millones de
euros), Banca Cívica (unos 6.000 millones de euros), NovaCaixa Galicia (3.400
millones de euros) o Catalunya Caixa (4.000 millones de euros), podríamos
encontrarnos ante un monumental y nuevo agujero dentro de las cuentas públicas.
Cifras que como hemos visto últimamente están manipuladas a la baja, solo el
contribuyente hará frente a dicha deuda y mucho me temo que no los haya ni
dispuesto, ni indispuestos a tal fin.





