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El PSOE, solo sabe gobernar con dinero público y con ruines tránfugas o políticos disfrazados.

 

Bien maquillados si van. De ahí que sean buenos maquilladores. 


El PP sabe con todo lujo de detalle que para poder formar  Gobierno, antes tiene que caer la economía a límites negativos insospechados. La estructura económica de un país viene determinada por “dinero” en remanente, por el número de parados, por las prostitutas envejecidas, por presos políticos y por el PIB del churrero que en mi pueblo no hay. O sea, una mierda pinchada en un palo. Si a los algoritmos que determinan los gráficos del estado de la economía, que posteriormente "pasean" por los medios de comunicación, se les aplica un baremo subjetivo podría determinar que España es el Edén del bienestar europeo, si le aplican otros, la Venezuela de Maduro.

Economía, simplemente, es la ciencia social que estudia cómo las familias, empresas y gobiernos organizan los recursos disponibles que suelen ser escasos, para satisfacer las diferentes necesidades y así tener un mayor bienestar.

Nadie quema el dinero, todo lo más cambia de manos o de escondite, pero existe y es palpable. Algunos, no todos recuerdan en la situación en la que quedó España cuando dimitió Felipe González, se compraban y vendían bancos (BBVA) con billetes falsos. Si, la misma fábrica de moneda y timbre duplicaba y triplicaba las emisiones de billetes. Los billetes de 2.000 y 10.000 pesetas no los admitían en el extranjero. El paro obrero llegó al 28% que el mismo Felipe González, posteriormente admitió que era del 34%. Bien recuerdo las cazuelas como barcos que hacían para comer a medio día, las benditas voluntarias de Cáritas en tres turnos, los desayunos para trabajadores empezaban a las seis de la mañana y terminaban a las 11 con quienes no habían desayunado por la causa que fuese.

Por todo lo anterior, Felipe González se vio obligado a dimitir. Ganó las elecciones Aznar retiró la práctica totalidad del dinero falso que tenían como garantía los bancos, tal confianza generó en los inversores internacionales y españoles que tuvo que poner un canon de coincidencia para que las nuevas empresas se expandieran por toda España y no se concentrara en determinados polígonos.

La cifra de paro con Aznar llegó a los que se llama para cero, el 6% y la dejó en el 9.70%. Terminó su mandato de 8 años y como prometió no se volvió a presentar.

Cuando todos esperábamos otra victoria apabullante del PP vino la aterradora matanza de los trenes -193 muertos- y formó Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero junto con  183 votos a favor de su investidura (PSOE, ERC, IU, CC, BNG y CHA) 148 en contra (PP) y 19 abstenciones (CiU, PNV, EA y Nafarroa Bai). Poco después, ya en pleno derroche, se le unió la derecha vasca y catalana del PNV y CiU. De la etapa de Zp, mejor no recordar, solo que el paro y las cazuelas en las plazas volvieron a España. En 2001 dimitió y Rajoy, posiblemente, el mejor presidente que ha tenido la historia democrática de España cayó en la trampa que por 9 millones de euros pagados por el PSOE, tendió el catalán de Cs, Albert Rivera y dejó el poder en manos de Pedro Sánchez y resto de partidos políticos. Si a Pedro Sánchez, le hiciesen falta los votos de Vox, sin lugar a dudas los tendría y ante la duda, Esperanza Aguirre ha hipnotizado a Díaz Ayuso para desmantelar el PP junto a su hermano y novio adelantado. Aguirre dejó a todo su equipo de Gobierno en la cárcel *OPERACIÓN LEZO” Esas subvenciones DE 70.000, 150.000 Y….que Ayuso, indebidamente, sin plan de viabilidad con APRUEBA a su hermano y celestino, también son DELITO.

He intentado decir que tenemos socialistas hasta 2030. Ya lo dicen ellos, agenda 2030.

Albert Rivera (Cs) quiere ser socialista con la doctrina de Puigdemont


Albert Rivera (Cs) quiere ser socialista con la doctrina de Puigdemont

Albert Rivera, el dandy del Congreso está más por la labor de ser un gigoló chancero de la noche madrileña que de ser un político como piensan sus cada vez menos votantes. A Albert Rivera se le van sus socios fundadores y gran parte del montón de confundidos. Es un ideológico sin ideas, parecía nacido para renovarla y traer nuevos bríos llenos de actitudes modernas y un toque fresh, al final terminará siendo lugarteniente de Puigdemont. Como la mayoría de jóvenes conservadores europeos, no duda en abrazar las libertades traídas por otras ideas que en épocas pasadas parecían propias de la izquierda irreverente: laicidad, actitudes desenfadadas, aceptación del aborto y de la sexualidad sin complejos, parejas de hecho… Con este tipo de comportamientos, los más progres de los liberales se han sacudido los corsés de las buenas costumbres y algunos anatemas marcados por el peso de la tradición. En sus inicios, Rivera se erigió como hombre anuncio en una de sus campañas catalanas. Parecía querer mostrarse tal cual era en plena desnudez, con un púdico gesto que ocultaba su rincón más íntimo. El resto de su anatomía frontal quedaba a la vista exhibiendo juventud, buena constitución y algo de gimnasio, como hoy es menester. Rivera ha recuperado aquella actitud donde exhibía su vanidad juvenil en un tiempo donde sería de esperar madurez personal y política. Así lo demuestra su forma de resolver conflictos internos dando portazos a cada salida del partido de sus fichajes estrella. El líder postizo de Ciudadanos se empeña en mantener cerrados los canales de interlocución con las demás fuerzas políticas a excepción de la vía socialista.  

Tampoco el Rivera actual da la talla, ni a su derecha ni a su izquierda. En pleno período electoral se arrodilla a Sánchez, pero que a nadie le extrañe que en unos días lo haga con Puigdemont en Bélgica, porque si algo hay claro es que cuando el mejor ha vivido era en aquellos tiempos de parlamentario catalán.   

No tiene tiempo para enmendar. Nadie es lo suficientemente bueno como para merecer su atención. Desprecia a quienes le advierten de sus errores dentro de sus filas y se viste de líder inalcanzable y único ante sus homólogos de otros partidos. En una rabieta propia de príncipe destronado, vuelve a vestirse de sí mismo para mostrarnos galas donde solo se exhiben miserias. El solo se está metiendo en un callejón sin salida, porque la política de gestos tiene un límite y, sobre todo, tiene un coste. Tal vez cambie de actitud. Mientras tanto, desnudo, se pasea por la Corte para demostrar sus atributos sexuales. No es de mi competencia atender a su virilidad, pero tener 4 parejas en menos de dos años, posiblemente, nunca sea presidente de Gobierno, pero verraco nacional lo es y con todos sus atributos. Trump, a su lado es miembro numerario del orgullo gay.

Albert Rivera, nada de nada.


JP Logística.


Rivera, el dandy del Congreso está más por la labor de ser un gigoló chancero de la noche madrileña que de ser un político como demandan sus votantes. A Albert Rivera se le van sus socios fundadores y gran parte del montón de confundidos. Es un ideológico sin ideas, parecía nacido para renovarla y traer nuevos bríos llenos de actitudes modernas y un toque fresh. Como la mayoría de jóvenes conservadores europeos, no duda en abrazar las libertades traídas por otras ideas que en épocas pasadas parecían propias de la izquierda irreverente: laicidad, actitudes desenfadadas, aceptación del aborto y de la sexualidad sin complejos, parejas de hecho… Con este tipo de comportamientos, los más progres de los liberales se han sacudido los corsés de las buenas costumbres y algunos anatemas marcados por el peso de la tradición. En sus inicios, Rivera se erigió como hombre anuncio en una de sus campañas catalanas. Parecía querer mostrarse tal cual era en plena desnudez, con un púdico gesto que ocultaba su rincón más íntimo. El resto de su anatomía frontal quedaba a la vista exhibiendo juventud, buena constitución y algo de gimnasio, como hoy es menester. Rivera ha recuperado aquella actitud donde exhibía su vanidad juvenil en un tiempo donde sería de esperar madurez personal y política. Así lo demuestra su forma de resolver conflictos internos dando portazos a cada salida del partido de sus fichajes estrella. El líder de Ciudadanos se empeña en mantener cerrados los canales de interlocución con las demás fuerzas políticas. 

Tampoco el Rivera actual da la talla, ni a su derecha ni a su izquierda. En pleno período de constitución de gobiernos clave como el de la Comunidad de Madrid y el Gobierno de España, se enfurruña e incumple con su obligación de reunirse con quienes tienen que intentarlo. Se empeña en discutirle al PP la jefatura de la oposición ignorando los escaños que su partido obtuvo, por debajo de los del partido de Pablo Casado, en una actitud de cerrazón y negación de la realidad que empieza a ser enfermiza. Tampoco se siente concernido por la carretera cortada en que se ha convertido la gobernabilidad de la Comunidad de Madrid, donde ha impedido una alianza de derechas, en una nueva pataleta infantil. Y pone la guinda con el rechazo a mantener un encuentro con el candidato a la presidencia de España que tuvo más votos en las elecciones del 28A, Pedro Sánchez, para más inri, presidente en funciones.

No tiene tiempo para enmendar. Nadie es lo suficientemente bueno como para merecer su atención. Desprecia a quienes le advierten de sus errores dentro de sus filas y se viste de líder inalcanzable y único ante sus homólogos de otros partidos. En una rabieta propia de príncipe destronado, vuelve a vestirse de sí mismo para mostrarnos galas donde solo se exhiben miserias. El solo se está metiendo en un callejón sin salida, porque la política de gestos tiene un límite y, sobre todo, tiene un coste. Tal vez cambie de actitud. Mientras tanto, desnudo, se pasea por la Corte para demostrar sus atributos sexuales. No es de mi competencia atender a su virilidad, pero tener 5 parejas en menos de dos años, posiblemente, nunca sea presidente de Gobierno, pero verraco nacional. Trump, a su lado es miembro numerario del orgullo gay.

Albert Rivera: “Nunca pactaré con el PSOE y mucho menos estando Pedro Sánchez”. Ya estaba pactando.


JP Logística

Este título lo ha recalcado el jefe de Ciudadanos hasta la saciedad, además, mientras estaba pactando con los socialistas. Soros, le ordenó tomar posiciones con el cuento de centro izquierda –nadie sabe que es “centro- , desgastar al ya caído socialismo europeo y desde ahí destrozar apoderarse de la izquierda.

Pero es más que evidente que jugar con el bicho húngaro es jugar a perder. Esta misma historia se la hizo a Pedro Sánchez y como siempre hijo de primos políticos, tonto o dificultoso. El catalán se encuentra sin el novio de izquierdas y tome el camino que tome, muerte política asegurada.


Rivera hubiese liderado un Gobierno moderado de centro-izquierda, más o menos la ideológica por la que su partido apostaba. Un eventual pacto con Pedro Sánchez, de investidura o, como el frustrado de 2016, para la legislatura entera, rescataría a los españoles de una casi segura alianza del PSOE con extremistas antisistema, impediría subidas fiscales contraproducentes para la clase media, frenaría la probable entrega al separatismo catalán de nuevas concesiones y competencias y contaría con el beneplácito indiscutible de la UE. Sin embargo, tal acuerdo no va a producirse porque supone un choque frontal con la estrategia que el líder de Cs ha trazado para tratar de erigirse en el principal referente de la derecha. Una derecha que, en términos económicos, sociales e institucionales se verá objetiva y contradictoriamente perjudicada por esta secta del no es no a la inversa con el que Rivera se atornilló en el rechazo al sanchismo para combatir su incómoda reputación de veleta.

Un ejemplo del efecto pernicioso que en nuestra escena pública ha causado la polaridad banderiza. Nadie puede negar que esa iniciativa, por sensata y pragmática que sea, resultaría hoy para Cs una decisión suicida que destruiría sus aspiraciones de alternativa. Vox y sobre todo el PP se lo comerían, literalmente, apoderándose de su electorado más anti socialista, justo el que Rivera quiso atraer para consolidar una progresión que al final quedó por debajo de sus expectativas. Es obvio que midió mal sus fuerzas, que subestimó la resistencia de los populares y que cometió un error adolescente de autoestima narcisista. La realidad no estuvo a la altura de sus cálculos optimistas, y ahora una posición razonable, de sentido de Estado, se convertiría para él en un laberinto sin salida. Máxime cuando los agentes políticos, entregados a las corrientes de opinión, han perdido su antigua facultad prescriptiva, la que les permitía marcar las pautas a los votantes desde una autoridad moral incontestable y legítima.

Una, otra vez y esta, Rivera se equivocó al encerrarse en un veto que luego, en vez de levantar, ha extendido a Vox limitando aún más sus propios movimientos. Pero quizá su verdadero desacierto haya consistido en abandonar un territorio ecléctico que en su lógica ambición consideraba demasiado estrecho.

Albert Rivera, después del 26M se entregará a Pedro Sánchez.


JP Logística

Albert Rivera con los malos resultados que cosechará en las municipales y autonómicas acudirá a Moncloa por primera vez tras las elecciones del 28-A, en cuya campaña buscó abiertamente la confrontación directa con Pedro Sánchez. El presidente del gobierno y el líder de Ciudadanos protagonizaron los momentos más tensos de los dos debates televisados. La relación personal entre ambos prácticamente no existe y es público y notorio que ninguno de los dos ha puesto de su parte para rebajar la tensión.

Pero Sánchez y Rivera están condenados a entenderse. O deberían estarlo. El resultado de las elecciones generales ha dibujado un parlamento en el que el PSOE, a pesar de tener una clara ventaja sobre el segundo partido más votado, necesita de apoyos para gobernar. La matemática es testaruda: ambos partidos suman 180 escaños. Un posible acuerdo posibilitaría un gobierno estable con capacidad para afrontar los difíciles retos, como Cataluña o la desaceleración económica, que debe afrontar España en los próximos años.

Es de sobra conocido que las organizaciones empresariales y las instituciones europeas verían con buenos ojos un gobierno de Sánchez con el aval de Rivera. Ese hecho ha sido utilizado como argumento por Podemos para afear al PSOE un posible acercamiento a Ciudadanos, bajo la excusa de que es lo que quieren los ricos y los poderosos. Lo que pasa es que Pablo Iglesias necesita que Sánchez le necesite para gobernar y la opción de Rivera le dejaría fuera de juego en esta legislatura.

En un movimiento táctico no exento de lógica, este lunes el presidente del PP, Pablo Casado, invitó a Ciudadanos a abstenerse para facilitar la investidura de Sánchez. Al mismo tiempo, el número tres del PSOE, José Luis Ábalos dejaba claro (no es la primera vez que lo hace) su preferencia por Ciudadanos como aliado del gobierno. 
Casado piensa que si Rivera facilita la investidura de Sánchez le deja el terreno abierto para ejercer como líder indiscutible de la oposición. Eso reforzaría su papel y le permitiría argumentar que la única alternativa real al PSOE es el PP. Por su parte, Ábalos lanza la idea no tanto porque piense que puede ablandar a Rivera, sino porque le quiere recordar a Iglesias que no es imprescindible para gobernar.

El líder de Cs no puede mostrar sus cartas a menos de tres semanas del 26-M. Pero eso es una cosa y otra es que se cierre definitivamente a pactos con el PSOE

Rivera, que junto al líder del PSOE, ha sido el gran triunfador del 28-A , tiene difícil cambiar ahora -a tan sólo ocho días de las elecciones- unos de los ejes esenciales de su campaña: echar a Sánchez de La Moncloa. Y no sólo porque quede poco estético, sino porque su objetivo sigue siendo desplazar al PP como partido hegemónico del centro derecha. Rivera quiere ser el jefe de la oposición, aprovechando el momento de debilidad que se vive en Génova 13.

Todo ello nos lleva a concluir que en la reunión de este martes no habrá ni siquiera un atisbo de un nuevo Pacto del Abrazo (aquel que alcanzaron Sánchez y Rivera en 2016 y que fue frustrado por Pablo Iglesias).

Para Rivera sería suicida anunciar su apoyo a Sánchez a menos de tres semanas de unas elecciones municipales, autonómicas y europeas en las que piensa que puede dar el golpe de gracia al PP con un sorpasso en votos en las europeas y un triunfo indiscutible en Madrid.

Casado piensa que si Rivera facilita la investidura de Sánchez le deja el terreno abierto para ejercer como líder indiscutible de la oposición

Pero una cosa es que a Rivera no le convenga ahora alimentar la esperanza de un pacto y otra que se cierre a él de manera definitiva. De hecho, hay tiempo para decidir sobre la investidura hasta después del 26-M.

Teniendo en cuenta los intereses de España está claro que es mejor un gobierno de Sánchez (aunque sea en solitario) con un respaldo programático de Ciudadanos, que un gobierno socialista sustentado por Podemos y los independentistas. Eso lo tiene claro no sólo el mundo económico, sino también una parte importante de los votantes de Ciudadanos.

Por tanto, lo que se le puede reclamar a Rivera ahora no es que se comprometa a dar luz verde a la investidura de Sánchez, sino que no se cierre la puerta a posible acuerdos en el futuro. Una vez despejado el panorama electoral del 26-M el líder de Ciudadanos podrá decidir con menos presión y con una perspectiva de medio y largo plazo. Rivera no puede limitar su acción política a un “No es no” a Sánchez.

El que la JEC obligue a que Atresmedia excluya a VOX del debate es totalmente legal


El que la JEC obligue a que Atresmedia excluya a VOX del debate, ahora a cuatro es totalmente legal, pero con matices. Es discrepante que a un medio privado se le  pueda obligar a cambiar un programa de utilidad para la decisión del voto en el ámbito estatal. Un medio privado es dueño de su línea editorial y de su programación. Si una emisora debe aplicar el principio de proporcionalidad, hay que ser coherente y no exigírselo solo en un debate, sino en todos sus programas informativos. Y si ese principio se vulneró ahora, la Junta debiera haber actuado de oficio al tener conocimiento del programa y no por la queja de cuatro grupos que solo representan a cuatro autonomías.

Si el debate debe ser a cuatro, debería efectuarse desde un principio en TVE, que es la emisora que lo propuso. Y hacerlo con los candidatos de siete u ocho partidos, que es la opción que implícitamente se ofrece a Atresmedia sería televisivamente desaconsejable y socialmente poco útil para los votantes. De todas formas, la Junta es la autoridad y no hay tiempo físico para canalizar y decidir los recursos. Todo esto ocurre porque no existe una regulación explícita de los debates electorales.

Por mucho que los analistas consideran imprescindible para emitir un voto argumentado, después de 40 años no se ha conseguido regularlos por ley. Y ese vacío conduce a lo que ocurrió en esta campaña: que el jefe del gobierno decidió lo que se hacía según su conveniencia estratégica; que el mismo jefe del gobierno pasó olímpicamente de la costumbre de confrontar sus ideas con el principal líder de la oposición y olvidó los principios que ahora recuerda la Junta Electoral. También a él le falló la asesoría jurídica, a pesar de tener a su disposición a la Abogacía General del Estado y al cuerpo jurídico del PSOE. Nuestros políticos siguen cometiendo pecados de aprendices como si estuviésemos al principio de la transición.

Puntualizo, si hay algún perdedor en esta pericia judicial, no es Atresmedia. El perjudicado políticamente es el propio Pedro Sánchez, al que la Junta desbarata una parte de su estrategia. El presidente concibió este debate a cinco como una forma de diluir a Pablo Casado en una multitud de aspirantes para no permitirle destacar como sólido candidato a sucederle y como una forma de mostrar a las tres derechas en toda su desnudez: si se enfrentan entre sí, dejan de ser garantía de gobierno unido; si no se enfrentan, Sánchez puede seguir hablando de tres siglas y un solo bloque. Y además, con extrema derecha dentro. Todo muy ingenioso, pero desmontable. Y Pedro Sánchez tendrá que inventar otra manera de atacar.

Según el Mundo, uno de cada tres españoles es socialista y cree que Pedro Sánchez es la única alternativa de poder.

Según encuesta de SIGMA DOS para el Mundo, uno de cada tres españoles es socialista y cree que Pedro Sánchez es la única alternativa de poder.

El resultado de las encuestas, no todas se hacen es fiel reflejo de la intención e interés de quien las paga. 




La convocatoria del 28-A impulsa a Sánchez, con Rivera a la baja, el PP estancado y Vox por encma ya de Podemos
ENCUESTA DE SIGMA DOS PARA EL MUNDO: España, dividida entre la pareja de izquierdas y el trío a la andaluza en las alianzas
Por qué el centro derecha podría no llegar a la mayoría absoluta con cerca del 50% de votos
El 28-A se dibuja ya como una fecha histórica. Los perfiles políticos de la España democrática se redefinen. Finiquitado el bipartidismo, la derecha y la izquierda se difuminan y surge un nuevo factor desequilibrante en la ecuación. Es Vox, la derecha radical, hasta ahora desconocida en el Congreso y en el Senado, que pisa fuerte en las encuestas. Entre 44 y 46 escaños que refuerza la apuesta por la derecha que, sin embargo, y pese a esta inyección, no tiene asegurado el Gobierno por el frenazo de Ciudadanos y el estancamiento del PP.
El sondeo de Sigma Dos para EL MUNDO, a dos meses de las elecciones, vaticina que el partido más votado será el PSOE, que aglutina el 27,3% de las papeletas después de la convocatoria de los comicios.
El porcentaje que obtiene el PSOE en el sondeo le reportaría entre 110 y 114 escaños -entre 25 y 30 más que los logrados en 2016-, igualando así, e incluso superando, los obtenidos por Alfredo Pérez Rubalcaba en 2011, cuando todavía no habían irrumpido los nuevos partidos.
Los ocho meses de Pedro Sánchez al frente del Gobierno son rentabilizados claramente por los socialistas. La fuerza que otorga controlar la maquinaria del Estado y el BOE se demuestra una vez más evidente, y a ello se suma el impacto positivo que ha generado el anuncio, deseado por buena parte de los votantes, de convocatoria de elecciones. Entre la anterior encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO, realizada a finales de diciembre, y esta los socialistas crecen cinco puntos. Además, en estos dos meses Sánchez ha pasado a ser el líder más valorado, la primera vez que ocupa ese lugar, hasta ahora monopolio de Albert Rivera.


El PSOE, según la encuesta, aventajaría al PP en más de ocho puntos. Una ventaja considerable que, sin embargo, puede no servirle a Sánchez para sumar mayoría con sus socios actuales: Podemos, nacionalistas e independentistas.
Los populares, maltrechos tras el cambio en su liderazgo y duramente golpeados por Vox y Ciudadanos, se encaminan hacia un derrumbe espectacular. El 33% de votos obtenidos en 2016 con Rajoy al frente se quedarían ahora, bajo el nuevo liderazgo de Pablo Casado, en poco más de la mitad -un 19,1%-, lo que implicaría perder entre 62 y 66 diputados. El Grupo Popular en el Congreso no superaría así los 75 escaños frente a los 137 con que cuenta en la actualidad. Un golpe sin precedentes que, además, parece consolidarse, ya que Casado no ha mejorado nada en los dos meses transcurridos desde la anterior encuesta de este periódico.

El PP aguanta segundo

Ciudadanos sería la tercera fuerza en liza, 11 puntos por debajo del PSOE y a tres del PP. Respecto a los resultados que obtuvo en 2016 -32 escaños-, registra un importante ascenso -hoy lograría el 16% del voto y entre 54 y 58 diputados-. Sin embargo, en comparación con el sondeo del mes de diciembre de EL MUNDO, que le otorgaba hasta 70 diputados, retrocede claramente.
Todo indica que la formación naranja en este inicio de año ha registrado una desaceleración. Ahora tocaría techo en el entorno de los 55 escaños. Un frenazo que seguramente explique el fichaje de su dirigente más carismática, Inés Arrimadas, para las generales. No obstante, con el resultado del sondeo, Cs daría el sorpasso a Unidos Podemos, que sería, junto con el PP, la víctima más sangrante de las urnas. Rivera superaría a Iglesias en punto y medio, pero ello bastaría para sacarle una veintena de diputados de ventaja.
El frenazo de Ciudadanos y el estancamiento del PP ponen en peligro la mayoría de centroderecha ensayada en Andalucía y que en el sondeo de diciembre se alcanzaba de forma holgada.


Consolidación de Vox, descalabro de Podemos

En este ámbito, el sondeo confirma que Vox se ha consolidado como opción política. La explosión del partido liderado por Santiago Abascal es muy significativa porque pone de manifiesto el voto del rechazo y la rabia frente a una izquierda a la que muchos acusan de hacer concesiones al independentismo, y a una derecha tradicional a la que, muchos también, tachan de pasiva y miedosa. Alcanzar tal número de escaños implicaría que Vox, en virtud de la Ley D'Hondt, lograría en un buen número de provincias entre el 25% y el 30% de los votos.
Podemos, por su parte, sigue sumida en una grave crisis que adquiere tintes de descomposición y se vería superada incluso por Vox. El partido de Pablo Iglesias conseguiría el 14,4% de los votos, escasa cosecha si se compara con el 21% de 2016. Así, de los 71 diputados actuales pasaría a contar sólo con entre 37 y 39. Sería el quinto grupo del Congreso y su caída puede ser definitiva para que Pedro Sánchez no pueda reeditar la mayoría de la moción de censura.
El escenario político cada vez más fragmentado deja abiertas muchas incógnitas. Restan nueve semanas para las elecciones y cualquier acontecimiento, tropiezo o acierto puede modificar el tablero. La campaña promete ser una guerra sin cuartel para robar votos al vecino.
El trasvase de papeletas se apreciará con nitidez en el escenario catalán, decisivo para el futuro del país. El desplome del PDeCAT, sumido en la confusión de siglas, se confirma en beneficio de ERC. El partido de Oriol Junqueras registraría un importante ascenso y prácticamente aglutinaría todo el voto separatista. 
#PODEMOS, PABLO IGLESIAS, CIUDADANOS, PARTIDO POPULAR, PSOE,ALBERT RIVERA, PDECAT, ERC, PEDRO SÁNCHEZ, PABLO CASADO,POLÍTICA DE ESPAÑA, VOX, SANTIAGO ABASCAL, ELECCIONES GENERALES,

Albert Rivera, con cara de popular y actos de trilero socialista, amenaza a los andaluces. ¿Qué tiene él más o menos que VOX?



Albert Rivera, con cara de popular y actos de trilero socialista, amenaza a los andaluces y españoles en general.  Tenía 4 alcaldes en Andalucía y no le queda ninguno –todos prevaricación, cohecho y…. –esta me la callo- precisamente, no les instó el partido a dimitir, sino la justicia. El Murcia, el PP, no obtuvo mayoría por menos de 500 votos –sobre más de 800.000; el PSOE plantó 20 querellas al Pte. de la comunidad que dimitió, todas fueron archivadas y la que hizo 21 siendo el fiscal marido de la abogada socialista -incompatibilidad, la admitió a trámite, hace unos meses volvió a ser absuelto, pero ya no es Presidente de la Comunidad autónoma de la Región de Murcia. ¿Quién repara el mal? Bien, los tres diputados murcianos de Cs, los tres están investigados y por delitos temerarios –uno de ellos por venta de documentación de Notaría/registro de la propiedad-.


Posteriormente hizo la marranada contra el alcalde de Granada que, también ha sido absuelto, pero ya no es alcalde. Y…..
Diego Clemente, antes de ser el único diputado nacional por Almería de Ciudadanos está pendiente de juicio por apropiación indebida. El juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 3 de Roquetas de Mar ha admitido a trámite una querella contra el Diputado Nacional ( Ex-concejal del Ayto de Roquetas de Mar), por la formación política de C´s,  Diego Clemente.

La gran mayoría de los españoles se han sorprendido, de nuevo, ante la enésima complicidad de Cs y los golpistas. Para ellos todo es lindo si se trata de masacrar al PP. Para Albert Rivera, los españoles de bien, sumamos CERO.



El Partido Popular con su mayoría en el Senado tiene atado de pies  manos al gobierno golpista de España. Pedro Sánchez envía a Pablo Iglesias para que negocie –por mucho, mucho dinero- con Albert  Rivera – su apoyo a la mesa del Congreso donde se tramitan todas las iniciativas. Con este proceder, la formación liberal permite el desbloqueo de una veintena de leyes que ahora seguirán el trámite parlamentario. No sería peligroso si entre esas leyes no estuviese la  propuesta de PSOE y Podemos para eliminar el veto del Senado al techo de gasto, prerrogativa que impide a Pedro Sánchez acortar los plazos para tratar de aprobar su plan de Presupuestos, muñido con Pablo Iglesias y los separatistas. Unas cuentas irresponsables y lesivas para el ahorro y el empleo que los dirigentes de Ciudadanos han sido los primeros en reprobar. Es cierto que ahora se abre el plazo de enmiendas parciales y que Cs sigue teniendo la llave para prorrogar los plazos y bloquear su aprobación, lo que en la práctica deja las cosas como estaban: al PSOE tratando de convencer a ERC y PdeCAT de que voten a favor de sus cuentas en el verano de 2019. Pero la decisión de romper la unidad de acción con el PP para promover debates políticos en el Congreso peca de un tacticismo electoralista que delata el afán del partido naranja por marcar perfil propio -distanciado del PP- ante el ciclo electoral que se inaugura en Andalucía.



Sean O'Curneen Cañas como Secretario General de la Grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa del Comité de las Regiones de la UE y bajo su lema “una oportunidad no se le niega a nadie”, incorporó a Ciudadanos (Cs) al grupo de liberales europeos, ahora se/me pregunta ¿Cuándo un liberal ha pactado con un golpista? Si la semana pasada expulsaron del grupo liberal europeo a JdeCAT (Convergencia catalana o cómo leche se llamen, la exclusión de Cs está al caer. 



Ciudadanos, bajo ningún concepto puede mentir a los españoles. Tiene todo el derecho legal para hacer entramados y pactos sucios con los golpistas. Pero este tipo es más falso que los propios golpistas, ya lo dijo Carolina Punset, la pandemia de drogadictos en Cs terminará con el partido. Ahora lo digo yo: “La negativa para abrir las maletas de Albert Rivera en el aeropuerto de Barcelona no era de ámbito terrorista, se trataba de una cantidad importante de cocaína de gran pureza”. Idéntico protagonizó, Victoria Rosell, diputada de Podemos y juez en excedencia, solo que esta dimitió.

¿Por qué Albert Rivera se saltó “el registro” del control de seguridad del aeropuerto del Prat? El maletín portaba más de 2 millones de euros y 800 gramos de cocaína –gran pureza-

Blog de Juan Pardo


El domingo, 7 de octubre, Albert Rivera, líder del partido de Ciudadanos, se disponía a coger un avión en el aeropuerto del Prat con destino a Madrid cuando el azar o la sospecha quiso que se sometería a los controles de seguridad aleatorios de "prueba de trazas". Fue ahí cuando empezó una tensa discusión entre los miembros de seguridad de Rivera y los del aeropuerto.

Una vez pasado el arco de seguridad, al líder de Ciudadanos se le pidió que se sometiera al control aleatorio de la "prueba de trazas" que tiene como objetivo detectar si los viajeros llevan algún elemento no permitido –droga- o trazas de explosivos.

En aquel preciso momento, los miembros de seguridad –escolta- del líder de ciudadanos se negaron a que el político pasara por estas pruebas que buscan en la maleta cualquier tipo de sustancia, cuando lo justo y preciso hubiese sido abrir dicho maletín como sería de obligatorio proceder  a cualquier ciudadano (s). Por ejemplo: Pablo Casado fue sometido a la prueba de trazas en el aeropuerto de Alicante, la diputada y Juez de Podemos, Victoria Rosell tuvo que dimitir por negarse a dicha prueba en el aeropuerto de Gran Canaria.

Uno de los escoltas de Rivera le dijo a los vigilantes del aeropuerto que era agente de la Policía Nacional y que ya se hacía cargo de la situación, a lo que los trabajadores respondieron que si no se realizaba la comprobación, debían proceder a identificar al agente con su número de placa tal y como dicta el protocolo de actuación en estos casos. Tiempo que aprovechó Albert Rivera, para como otras veces, cambiar el maletín y pasar la sala de control.

Tras la tensa situación entre el personal de seguridad del aeropuerto y los escoltas de Rivera, la Alternativa Sindical ha presentado una denuncia, tras el 'tira y afloja' y Rivera ya en el avión, varios escoltas volvieron al control para increpar a los vigilantes asegurando que "habían interferido en un operativo" y amenazando a los vigilantes del aeropuerto con un "La próxima vez te pongo los grilletes y te llevo p'alante".

La seguridad privada del aeropuerto de El Prat corre a cargo de la empresa Trablisa que trabaja bajo la supervisión de la Guardia Civil y realizan los protocolos marcados por la ley. Finalmente, la Policía Nacional ha interpuesto una denuncia a los trabajadores que serán citados en comisaría.  Por otro lado, el sindicato Alternativa Sindical, la empresa ha citado a los vigilantes y podría abrirles expediente por incumplir el mandato de colaboración con las fuerzas de seguridad. Con lo sencillo que hubiese resultado abrir el maletín que, entre otras cosas, es su obligación.

Ya es la cuarta vez que, Albert Rivera tiene serios problemas con la droga y sigue sin presentar las fuentes de financiación del partido que lidera.

Albert Rivera, por mucho, mucho dinero ha desbloqueado el veto del Senado a la aprobación de los PGE. Pero....



La gran mayoría de los españoles se han sorprendido, de nuevo, ante la enésima complicidad de Cs y los golpistas. Para ellos todo es lindo si se trata de masacrar al PP. Para Albert Rivera, los españoles de bien, sumamos CERO.

El Partido Popular con su mayoría en el Senado tiene atado de pies  manos al gobierno golpista de España. Pedro Sánchez envía a Pablo Iglesias para que negocie –por mucho, mucho dinero- con Albert  Rivera – su apoyo a la mesa del Congreso donde se tramitan todas las iniciativas. Con este proceder, la formación liberal permite el desbloqueo de una veintena de leyes que ahora seguirán el trámite parlamentario. No sería peligroso si entre esas leyes no estuviese la  propuesta de PSOE y Podemos para eliminar el veto del Senado al techo de gasto, prerrogativa que impide a Pedro Sánchez acortar los plazos para tratar de aprobar su plan de Presupuestos, muñido con Pablo Iglesias y los separatistas. Unas cuentas irresponsables y lesivas para el ahorro y el empleo que los dirigentes de Ciudadanos han sido los primeros en reprobar. Es cierto que ahora se abre el plazo de enmiendas parciales y que Cs sigue teniendo la llave para prorrogar los plazos y bloquear su aprobación, lo que en la práctica deja las cosas como estaban: al PSOE tratando de convencer a ERC y PdeCAT de que voten a favor de sus cuentas en el verano de 2019. Pero la decisión de romper la unidad de acción con el PP para promover debates políticos en el Congreso peca de un tacticismo electoralista que delata el afán del partido naranja por marcar perfil propio -distanciado del PP- ante el ciclo electoral que se inaugura en Andalucía.

Sean O'Curneen Cañas como Secretario General de la Grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa del Comité de las Regiones de la UE y bajo su lema “una oportunidad no se le niega a nadie”, incorporó a Ciudadanos (Cs) al grupo de liberales europeos, ahora se/me pregunta ¿Cuándo un liberal ha pactado con un golpista? Si la semana pasada expulsaron del grupo liberal europeo a JdeCAT (Convergencia catalana o cómo leche se llamen, la exclusión de Cs está al caer.  

Ciudadanos, bajo ningún concepto puede mentir a los españoles. Tiene todo el derecho legal para hacer entramados y pactos sucios con los golpistas. Pero este tipo es más falso que los propios golpistas, ya lo dijo Carolina Punset, la pandemia de drogadictos en Cs terminará con el partido. Ahora lo digo yo: “La negativa para abrir las maletas de Albert Rivera en el aeropuerto de Barcelona no era de ámbito terrorista, se trataba de una cantidad importante de cocaína de gran pureza”. Idéntico protagonizó, Victoria Rosell, diputada de Podemos y juez en excedencia, solo que esta dimitió.  

Ni el más optimista de los socialistas cuestiona que el Gobierno de Pedro Sánchez será catastrófico para España y otro volver a empezar del PSOE.


Blog de Juan Pardo

Hoy, día cero de la tercera okupación socialista a Moncloa, será recordado como aquel fatídico día en el que un imberbe, Albert Rivera, al mando de una banda de obtusos mentales lanzó una orden para defenestrar al líder que le cuadriplicaba en representación parlamentaria (137-32). Dicho e innoble acto lo aprovecharon varias congregaciones de sectarios bandoleros, para auparse al poder sin, para nada, tener en cuenta ideologías, programas de Gobierno e incluso manifiestos muy recientes contrarios al amotinamiento resultante.

Seguro que Cs no tiene ganas de ver el próximo sondeo electoral. Los de Génova culpan a Rivera de la salida de Rajoy de la Moncloa. Consideran que sus ganas de elecciones generales y su "ambición" de intentar perjudicar a la vez al líder del PP y también al del PSOE le han llevado a tomar malas decisiones estos últimos 10 días. La primera que señalan algunos diputados del PP es la rapidez con la que, después de conocerse la sentencia de la 'Gürtel', proclamó la ruptura de cualquier pacto con Rajoy y exigía generales cuanto antes. El segundo error de logística llegó el martes, cuando Pablo Iglesias anunció que, si la moción de Sánchez fracasaba, él presentaría otra nueva con el único objetivo de convocar elecciones de manera inmediata. Ciudadanos hizo saber horas después que se sumaría a esa segunda moción si fuera necesario, porque los españoles "deben decidir" el futuro de España en las urnas.

Algún día sabremos quién abrió al PSOE cuando estaba casi moribundo, quién fue el astrónomo que vio la alineación en el firmamento: Zaplana y la Gürtel, el casoplón de Galapagar, el apoyo de Aznar o la ridiculez de Marta Sánchez con Ciudadanos. La otra gran incógnita es qué compromisos ha adquirido Sánchez para llegar a La Moncloa y cuáles piensa cumplir. ¿Qué le prometió a Marta Pascal, la gran defensora de que Cataluña vuelva al mundo de la política normal, para que esta lograra pasarle por encima a Puigdemont y Torra, arrastrara a ERC y, por efecto dominó, al PNV, obrando lo que hace unos días parecía imposible? Las primeras pistas las tendremos pronto, cuando se conozcan los ministros. 

Está claro que Sánchez no le hará caso a Pablo Iglesias, porque no lo necesita. Y que el PP desde el primer día y Podemos cuando se acerquen las municipales le harán una oposición bestial, lo cual probablemente le vendrá bien, porque le ayudará a moverse al centro. Pero el asunto clave será su gestión del espinoso tema catalán, en el que ha quedado demostrado que la receta mariana de no hacer nada no funciona.