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Los políticos han secuestrado la democracia.

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 ¡Familia, auxilio! Quiero escribir la columna y me quedé en blanco... pensé en “Los partidos políticos han secuestrado la democracia”. ¿Qué opinan?
William Patiño: ¡Buenos días! La forma tradicional de hacer política mantiene secuestrada la democracia. No debemos olvidar que se está inscrito en un partido así éste sea alternativo…
Dagger: Yo soy de los que piensan que el modelo democrático en Colombia es obsoleto y ya demasiado permeado por la corrupción y la clientela.
Felipe Externado: La corrupción no ha permeado a la política, la corrupción está en todos lados. Somos una cultura corrupta, que creemos que el problema son los políticos.
Diego Microphone: El poder del pueblo o gobierno del pueblo (democracia) hoy no es más que un agente legitimador de las élites que gobiernan a partir de la herencia al "trono" de los amos colonizadores.
William Patiño: La fortaleza de la democracia está en la participacion popular con poder de decisión.
Alex ASOMEVID: Cité la democracia a un debate y nunca llegó, envió una carta diciendo que está secuestrada por los partidos políticos.
Don Popo: También quiero referirme a la idea de que el umbral es antidemocrático, la táctica de cerrar las listas, la cifra repartidora…
Giovanni Cárdenas: En un principio cerrar las listas permite un fortalecimiento de los partidos políticos. Pero para que este mecanismo sea idóneo se deben reglamentar los métodos de elección democrática dentro de los partidos para establecer orden de listas. Esto implicaría un régimen más fuerte de militancia. En este momento, tal y cómo está concebido, las listas cerradas son mecanismos que atentan contra la democracia ya que permiten que un grupo muy pequeño de personas (dirigentes de partidos) otorguen los avales. Ésto además genera corrupción y la llamada venta de avales.
Felipe Externado: No, ¡estatutos pa' eso hay! Que se los salten es otra cosa. Yo, más que eso, hablaría de los cacicazgos que se adueñaron de los partidos: Vargas CR, Uribe CD, Roy U, Gerlein Conservador, Serpa Liberal. Y que a las nuevas oportunidades las dejan lejos y ante la inminente posibilidad de cerrada de puertas con las listas.
Don Popo: ¿Cuál es el propósito, el fin de los partidos? De la democracia directa a la representativa, ¿cuándo pasó a partidismo?
Eliana Ayara: ¿Qué representa un partido o una colectividad? ¿Una idea en común en realidad o maquinaria política, intereses económicos?
Manuel Externado: Recuerden que la institucionalización de partidos es lo que le da fuerza a la democracia. Los partidos llegan a la democracia para dejar una huella en el tiempo y que la sociedad ya reconozca sus ideales.
Giovanni Cárdenas: Ósea al partido político hay que verlo como una persona integrada por muchas otras, que representa unos ideales, una visión de país.
Don Popo: Pero si es tan democrático... ¿por qué nos da miedo meternos a un partido de lista cerrada siendo nuevos?
William Patiño: No debería darnos miedo. Si somos claros en que nuestra fuerza es importante y la hacemos valer.
Álex ASOMEVID: El poder del pueblo se perdió, la democracia se volvió una frase del común, fue llevada a su mínima expresión, la manipulación de la democracia no nos deja volver a la esencia; ahora lo llaman evolución del pueblo. Cuando es; EL PODER DEL PUEBLO.
Julieth: Maquiavelo afirma que la libertad política de los hombres es una realidad relativa sobre la necesidad de vivir, que es la dominante. “Los pueblos viven en la necesidad y la libertad es un lujo que no pueden permitirse realmente, aunque por compensación pueden gratificarse con ella de modo ilusorio”.
Shoko Nuevo : La democracia representativa es, en definitiva, un sistema de concertación hasta cierto punto, además está basada en la confianza. Este es el problema.

En España ""crisis"" significa tranquilidad, bienestar y auge.




Solo de pensar que tenía a Rubalcaba como el político más astuto de la del siglo, me deprime. Cierto y verdad que nunca le he votado, ni le votaré. Dice en referencia al conflicto de Andalucía“. De manera favorable para ¡Atentos¡ para ambas partes  -los andaluces pocos pintamos, solo votamos;  se ha resuelto porque hay un proyecto serio. En efecto, un proyecto tan serio tan serio, que se resume en tres palabras, como los grandes eslóganes políticos: mantener el poder. Todo lo demás se ha demostrado pueril palabrería. Cómo nos dejamos engañar por la presidenta andaluza, que parecía haber descubierto la ética, la coherencia y la dignidad de la función pública.

Me parece justo y preciso entrar en las lecciones del episodio, todas derivadas de la personalidad de  Susana Díaz, alias "la gorda pechugona" Como que casi nadie le conoce, Susana es la Pta. De la Junta de Andalucía). Es cierto que actuó con gallardía ante un comportamiento demagógico y poco leal de un compañero de Gobierno como Izquierda desunida. Pero perdió ese valor cuando se achantó y derogó el decreto de retirada de competencias, que duró unas míseras 24 horas. Lo menos que se puede decir es que se asustó ante el panorama que ella misma había creado. Y a la hora de la verdad prefirió mantener el poder a mantener íntegra la coherencia.

La política, no solo vive de palabras, aunque sean el principal sustento de la Susana –siempre dice lo mismo-. Para dar un golpe de mano, hay que tener la salida asegurada. Por ejemplo, tener previsto que el golpe conduce a un adelanto electoral, y nadie provoca elecciones para perderlas. Y prever que, si las encuestas no anuncian mayoría absoluta, a lo mejor, a lo peor, hay que volver a llamar a la puerta del partido al que se echó a patadas del poder. Y tener la experiencia suficiente, quizá la experiencia mínima, para darse cuenta de que el PP siempre triunfa donde naufragan las alianzas de izquierda.

Es tan elemental, que pensé que Susana partía de esos supuestos. No la creía tan precipitada como para meter un rejón a sus socios sin tener las espaldas cubiertas. Y ahora se nos queda como una dirigente política que se mueve por impulsos y le falta la cualidad política de la serenidad.

Sirva de lección para todos. Y sirva también esta retirada de elogios. El elogio se prodiga cuando hay una causa que merece la pena; se retira y se convierte en crítica cuando se produce la decepción. Tampoco ha sido mucha la decepción. Susana, sencillamente, es una testaferra de Chaves y Griñán.

El PSOE se inmola con agua por el Dios Liberal, DON DINERO.






No existe ninguna  duda de que a crisis se va a llevar parte de nuestra historia y, sin lugar a dudas traerá otra cargada de mala leche y políticamente incorrecta.  Estas perrunas adaptaciones democráticas socialista de abrir sus elecciones primarias a todos los ciudadanos afines a cualquiera de los candidatos que se presenten, primero en las autonomías y finalmente a escala federal. Pero no ha sido bien explicado un procedimiento que parece enojoso, deja sin resolver el escollo censatario y hasta propone  el pago de dos euros por participar. Bastante harán con su voto quienes lo emitan de buena fe, pese al clima de desmotivación general. Lo malo es que nada impide a los candidatos utilizar discretamente el sistema "pro domo sua". Tampoco es descartable una estrategia adversaria tendente a dividir el voto para que ningún aspirante alcance cuotas estimables y los ganadores lo sean por los pelos. Ante estas dudas, parece un poco fuerte hablar de "avance histórico" y erigir la iniciativa en frontera entre un antes y un después. Más prudente sería lanzar estas valoraciones "a posteriori", si los resultados las abonan.

Lo de Susana Díaz es de juzgado de guardia. Esta individua que se autoproclama REINA DE MIDAS cuando, realmente, es una testaferra de lo corruptos adscritos al escondite madrileño, no merece la pena ni perder el tiempo en descubrirla. 


Tiempo tiene el PSOE, hasta Octubre –ya casi definitivo- De para “enmendar” el procedimiento y hacerlo llamativo, además de claro e inasequible al fraude. La ideología que lo propone tiene una base sociológica mucho más amplia que la militante, como demuestra su cuota electoral, baje o suba. Pero cuando las líneas de fuerza empujan hacia la abstención, el giro exige revulsivos más potentes que el de invitar a las urnas primarias de un partido a individuos de cualquier credo. La gente se implicaría con fuerza si pudiera elegir a las personas de su confianza para asumir las funciones autonómicas y estatales. Las listas abiertas son, quieran o no, el único acicate capaz de cambiar desencanto por entusiasmo, y mucho más si la participación que ahora se abre a las primarias se extendiera, miembro a miembro, a los integrantes de las candidaturas definitivas. Una democracia representantiva en la que no son las personas, sino los partidos, los llamados a representar a las personas, tiene un vicio de origen que motiva en gran parte el deterioro actual de la política por desconocimiento de las bases.


El mal llamado socialismo del PSOE ganaría mucha credibilidad si se plantase resueltamente en esa reforma electoral, cosa que no hace ni ha hecho con intransigencia similar a la que opone a otros inmovilismos o regresiones dimanados de una mayoría parlamentaria de distinto signo. El ciudadano que influye en la elección específica del representante político en quien confía, no solo transmite responsabilidad al elegido sino que la asume en medida igualmente personal y directa. Una tal relación es hoy la única que puede entusiasmar al ciudadano y trocar el escepticismo abstencionista en participación masiva. Otros cambios, por bien intencionados que sean, "suenan" a rizar el rizo y marear la perdiz. Ya se  cepillaron a Rubalcaba –Sin lugar a dudas el político más inteligente del hemiciclo y me atrevería a decir que de la historia. Con esto no quiero decir que sea buena ni malo, solo que en España no hay democracia y, lo que es peor, la revolución de las mamandurrias es un hecho incuestionable. Servir al pueblo, NO; servirse del pueblo, Si. 

El PSOE, no gobierna, pero aburre.

Aun reconociendo no creer para nada en las ideologías políticas de la socialista, no creo ni en el nombre. Pero eso no quita que sustantivamente crea que Rubalcaba es el político más honrado y capacitado del mundo latino. No, no cambia mi posición al respecto del entorno mundial socialista y ya el de España es para llorar de miedo en el supuesto de que vuelvan. Pero ha caído en la trampa, trampa propia de los políticos de la corrupción. O sea, todos. Si hacerse el harakiri debe ser triste, cavar tu propia sepultura a de ser como quemarse a lo bonzo en la otro supuesta vida. Eso, eso mismo hizo Rubalcaba en su concierto, al concierto donde debería haber sido un convidado de piedra y dejar que se hubiesen inmolado los tramposos.
Más parecía un cantautor que líder de la oposición. Eran tan ciertas las verdades que decía como propias de un demagogo acabado, arrasado, asolado por la hipnotizada plebe  asistente. Solo un ejemplo, ¿Por qué permitió que, el mismo día, poco antes del voceo,  le cuestione la lideresa andaluza cuyo nombre omito por no hacerle publicidad? Por cinco veces repitió la altozana andaluza que, para ser Presidenta de la Junta de Andalucía,   había conseguido 22.000 avales en 48 horas. Todos sabemos que fue un pucherazo, todos sabemos que es una monigote teledirigida por la corrupción socialista para “taponarle”.  Rubalcaba le dijo a Griñán, pocas horas antes de la “coronación” suspéndela aunque solo sea cautelarmente y el monigote madrileño, afincado en San Telmo, le mando a la mierda.  Ahí, ahí es donde debería haberle cortado  la cabeza política…………..El socialismo nunca jamás permitirá otro pucherazo como el de Andalucía. Los socialistas somos responsables y ORDENO máxima colaboración con la juez Alaya, al objeto de aclarar y dar transparencia pública con nombres y apellidos de los responsables en el caso de los ERES andaluces de igual forma que vamos a exigir “nombres, apellidos y razones” al PP sobre sus irregulares actuaciones en la Comunidad Valenciana, Gurtel, Fabra, Bankia, sobresueldos y mil razones más.  Por ahí debería atacado su defensa.  Sin lugar a dudas hubiese quemado el PSOE. Roma y París, también ardieron para resurgir. 

Rubalcaba, un clon de Rajoy, sin pelo.



  Me parece hasta sospechosa la respuesta de Rubalcaba al PP para llegar a un pacto sobre las pensiones; es posible entender el razonamiento del líder socialista, pero no sus conclusiones; evidentemente, me refiero a  lo dijo hace unos días  en Valencia, "el PSOE, sin los sindicatos, nunca pactará la reforma del sistema de pensiones". Vuelve a surgir aquí la manida delgada línea roja que debería separar lo que es un partido político de un sindicato por muy hermano que este sea. Y vuelven a surgir aquí esas promesas ampulosas que luego provocan cataclismos como la de su ex jefe ZP cuando aseguró textual y públicamente: "aprobaré la reforma del Estatuto de Cataluña que apruebe el parlamento de Cataluña". Luego dijo que no dijo lo que dijo pero, ay, cualquiera puede escuchar su intervención aquel día en el Palau Sant Jordi en Noviembre 2003. Y lo dijo. No es bueno asegurar casi nada solemnemente porque la realidad te lleva por caminos muchas veces impensables y los objetivos de los sindicatos no tienen por qué coincidir con los de un partido político en un momento determinado. Que se lo pregunten a todos los gobiernos socialistas que han sufrido huelgas generales desde aquel primer valiente "NO" de Nicolás Redondo a Felipe González. Claro que un partido que aun sostiene en sus siglas la "O" de obrero, que se considera de izquierdas y socialista, no va a firmar un cheque en blanco en un tema tan delicado como el de las pensiones; hasta ahí de acuerdo. Pero supeditar su respuesta o la negociación a lo que digan las organizaciones sindicales, me parece una temeridad y, lo que es peor, una dejación de la responsabilidad política del principal partido en la oposición que además, insisto, ha tenido que tomar medidas, cuando era gobierno, contrarias a la opinión de los sindicatos. Nada ni nadie puede cambiar el sentido de las reformas, aunque todos sepamos que han sido un fracaso,  porque resultaría absurdo y escandaloso que el PP, ahora dijese que no iba a hacer ninguna reforma laboral sin el acuerdo de la CEOE. Aquí cada uno está para lo que está y la obligación y el deber de un partido es legislar para todos los españoles lo mejor posible sin comprometerse con nadie, por supuesto. Y tu función, hoy por hoy,  es  tratar de que el pueblo crispado, cabreado como está y con toda la razón del mundo escupa a los gobernantes del PP, les desgaste, deja que hagan todos los escraches y manifestaciones que les salgan de los huevos. Aznar, de ninguna de las maneras quiere volver a gobernar, pero siendo menos inteligente que Alfredo, está quemando a su propio partida, el sabe que la explosión o implosión está al estalllar y busca posicicionar a los suyos, a los que el teledigirá, porque sabe que Cospedal eun sería más malévola que Rajoy.

 No necesariamente la reforma de las pensiones propuesta por los expertos sea o no la mejor de las posibles salidas a la crisis. Eso será discutible y negociable pero no eludible dejando la responsabilidad a los sindicatos que, para colmo, han visto como sus representantes en la reunión de expertos no sólo no han puesto el grito en el cielo sino que han avalado uno de ellos y el otro matizado el informe "final".

Rubalcalcaba, para mi, auténtico e inteligente, anda exaltado en los mítines llegando a una demagogia que empieza rayar en lo histriónico: se empeña un día sí y otro también en cargarse el Concordato con la Santa Sede (mira si anda despistado que ni el 1% de los españoles sabes qué leche es el concordato, es gana de ser protagonista negativo de una mala película), advierte a los editores de libros de texto que ni se muevan porque la reforma Wert la van a cambiar "en la siguiente semana de la primera legislatura", asegura que el PP manda un mensaje clarísimo a las mujeres: "tenéis que volver a donde siempre tuvisteis que estar, en vuestra casa". Y todo así. Hombre, que ya sabemos que las encuestas no van bien y que salen candidatos a su puesto en el PSOE de debajo de las piedras; pero si ya estamos más que descontentos con lo que hacen  Rajoy y sus expertos, no nos traslade sus problemas a nosotros que solo queremos cuarto y mitad de tranquilidad y un poquito de esperanza que, según, Rajoy está cerca de la mano aun sin especificar si la real o la virtual.


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En el PSOE, no hay ni crisis.

El Partido Socialista,  ya creo que ni PSOE, lejos de intentar ganar tiempo, a la espera de un error monumental del PP que lo tendrá,  está dando "pareceres" por doquier.  La actual dirección socialista debería acortar sus plazos, adelantar la conferencia política del partido y convocar primarias. El partido necesita un secretario general respaldado y creíble, que reoriente ideológicamente la organización y la restaure internamente. Y España necesita un partido socialista fuerte y coherente.La situación actual del PSOE se parece a la serie de televisión: perdidos. Es normal que después de un batacazo electoral, un gran partido como el socialista no encuentre su sitio. Ese tránsito desde el gobierno a la oposición nunca ha sido fácil para nadie. Le sucedió al Partido Popular, donde, Mariano Rajoy bajo las órdenes de Cospedal y su banda, tuvo que esperar ocho años para encontrar su propio criterio y poder así optar a tener las riendas de España. O a ellos mismos que pasaron un impasse importante después de Felipe González hasta que llegó Zapatero. El caso es que su actual secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, no da con la fórmula, aunque todos sabemos que fácil no es. Muy a menudo  vemos escenas y gestos -épica la de Chaves regañando a sus diputados por aplaudir las protestas de las preferentes en el Congreso- que dan sensación de descomposición. Eso, claro está, unido a encuestas que son absolutamente nefastas: para el parlamento europeo le dan de 21 diputados a 15. Yo creo que el problema básicamente se encuentra en que el electorado no ha visualizado ningún cambio. Un gobierno que acabó quemado como el de Zapatero, no puede representar lo mejor del PSOE. Es más, se dio portazo al expresidente –ni aparece en los actos- y sin embargo se pone al frente a su hombre fuerte de la última etapa. La crisis, cómo no, ha impuesto nuevas reglas en la política. Los ciudadanos no ven ya el bipartidismo la única opción. Si lo hace mal el PP su voto puede recalar perfectamente en otras formaciones que no son la socialista. Así, se explican ascensos como los de UPyD o IU, además de otras más extremas o curiosas. En Italia, un cómico, Beppe Grillo, ha conseguido con su «Movimiento cinco estrellas» el 25% de los votos. Su discurso: ir contra todo. En España, el electorado ya no piensa sólo en el PSOE para gobernar como alternativa al PP, se ha impuesto un voto de castigo mucho más fraccionado.
A los socialistas, sin duda, les urge volver a recuperar el pulso antes de las elecciones de 2015. Y no sólo se trata de que Eduardo Madina o Patxi López se pongan al frente del mismo, sino de constituir una alternativa creíble de gobierno. El runrúneo constante se está convirtiendo en leyenda urbana y los aspirantes a liderar el PSOE, lejos de subir y tomar posiciones, bajan a la nada y sin cartas que descubrir. 


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Contra las mentiras del Debate del Estado de la Nación el Tsunami de la Marea Ciudadana.

Tomó la palabra Rajoy. Hizo una sinopsis del Estado de la Nación, creo que no se puede mentir más en tan poco tiempo y, posteriormente, sin venir a cuento citó los logros en política internacional. ¡Vaya cara¡ . Es digno de tener en cuenta con la  frialdad  que Mariano Rajoy cierra los ojos a la realidad, manipula los datos, sueña y cree que soñamos todos con los  brotes verdes donde hay abismos y se felicita a sí mismo por unas medidas que sólo han servido para aumentar el paro y empobrecer a la gran mayoría de los españoles.
 
Dijo que la sanidad pública está mejor que nunca. Y no, no se le queda la cara de vergüenza cuando no tiene en cuenta la cantidad de profesionales que llevan meses protestando por SU política que,  en definitiva,  destruye la sanidad pública. Dijo que va a ser el garante contra la corrupción. Y no se le pone la cara negra como el dinero que ha financiado de forma ilegal las campañas electorales de su partido y la vida hogareña de su cúpula. Va a mejorar la educación y la investigación, y no se le pone la cara verde como las camisetas de los profesores y alumnos que han luchado durante meses contra la falta de medios y la destrucción de la enseñanza pública. Solucionará pronto el problema del paro, afirma, y no se pone rojo como las banderas de los sindicalistas que han denunciado su reforma laboral, responsable directa de que España se haya convertido en una fábrica de despido gratuito y agradecido.
 
No, ningún signo de inquietud al mentir. No comprendo su costumbre de hacer declaraciones con los periodistas encerrados y mudos. La máscara imperturbable de sus mentiras es más segura que el silencio. Quizá le pintó esta máscara alguno de esos miembros de su corte mediática que, disfrazado de periodista, escribe los titulares de la actualidad antes de que sucedan los acontecimientos. Todo lo que se ha ganado con la Marea Ciudadana si la ayuda de la prensa, de poco o nada vale y como podréis observar no están por la labor.
 
De la desvergüenza a la tristeza. Rubalcaba recriminó las mentiras a Rajoy y lo hizo  de forma segura hasta que los gruñidos de sus señorías, como siempre, lo espantaron. Pero en realidad la tristeza no fue consecuencia de la mala educación de los diputados correveydiles del Gobierno. era consecuencia de un estado de conciencia anterior, algo que Rajoy aprovechó al recordar que Rubalcaba tiene su propio pasado político. 
 
 Daba pena  oír a Rubalcaba hablar sobre los peligros de la equivocada política de control del déficit cuando fue su Gobierno socialista el que pactó de forma precipitada y severa con la derecha un cambio constitucional para limitar el gasto público. Y era triste oírlo hablar del dolor de los desahucios, cuando el PSOE utilizó sus votos como partido mayoritario durante años para detener las propuestas políticas que querían cambiar la injustísima ley hipotecaria. 
 
Pérez Rubalcaba estuvo serio y llegó incluso a proponer un buen programa alternativo de Gobierno. Pero Rubalcaba, como he dicho antes, tiene su propia historia y las mentiras de Rajoy se movían como pez en el agua entre la historia de Rubalcaba. El PSOE tiene también su historia. Por eso debería darse cuenta de que la Transición se ha terminado. Las llamadas al turno bipartidista que hizo Rubalcaba, anunciando que su próximo Gobierno corregiría la política del PP, fueron despreciadas por Rajoy. Prefirió recordar que Rubalcaba, en el fondo y pese a la gresca, había hecho una política parecida a la suya cuando estuvo en el poder. La política de turnos ya no le hace falta a la derecha. Esa es la justificación de la temeridad de Rajoy.
 
Ya todo es pasado y la Transición ha terminado. El PSOE supuso siempre que la puesta en duda de la Transición vendría por los rojos radicales que se sienten republicanos, no respetan al rey y no comprenden que la confusión entre mercado, banca y modernidad es la insignia del futuro. Pues no. Resulta que es la derecha radical la que ha dado por muertos los pactos de la Transición. Está rompiendo todos los equilibrios. El PSOE corre un peligro gravísimo como no se dé cuenta de que la Transición ha muerto y que es necesario configurar una nueva realidad social. Ha facilitado el imperio en Europa y en España de unos monstruos marinos dispuestos ahora a dejarlo como un pez sin agua.
 
Más pena me daba El Cayo de IU que formando parte -Vicepresidencia de la Junta de Andalucía-, le recriminaba al corrupto de Rajoy dicho calificativo, cuando por orden de él mismo forman parte del, posiblemente, gobierno más corrupto e inepto de la historia de España.

Rubalcaba, resta y sigue.


Rubalcaba ha comparecido ante los medios para decir que piensa permanecer en el cargo hasta 2016, fecha en que concluye su mandato de secretario general del PSOE. El líder de los socialistas ha dicho que le gustan las críticas dichas a la cara, sin recurrir a los medios. Sobre los resultados electorales, calificó de “previsibles” los obtenidos en Galicia y de “aceptables” los cosechados en el País Vasco.

El líder socialista,  no podía imaginar que tras el recuento de los sufragios se convirtiera en personaje estelar de la noche electoral, hasta el punto de robar protagonismo a los ganadores. Fue más llamativo el doble descalabro del PSOE que los triunfos de PNV y PP. Pero lo que debió de resultarle más irritante es que en vez de cuestionar el futuro político de Pachi Vázquez y Patxi López, las miradas se volvieron hacia su persona, dando por descontado que su liderazgo quedaba en entredicho. Para romper el cerco de las críticas ha dado un paso al frente autoafirmándose: agotará el mandato y no considera negativos los resultados electorales. Hablar sobre la duración de su etapa como secretario general es entrar en especulaciones, aunque puestos a especular, aventuro que los principales liderazgos nacionales han entrado en una fase de provisionalidad. Ahora bien, sólo desde un injustificable conformismo se pueden dar por “previsibles” y “aceptables” los datos arrojados por las urnas. No entiendo cómo se puede dar por prevista la pérdida de 227.000 votos y siete escaños en Galicia, cuando las otras formaciones de izquierda sacaron, globalmente, 60.000 sufragios más que en los anteriores comicios; ni me parece que quepa ensayar una visión neutra ante la pérdida de 106.000 votos y 9 actas de diputado en el País Vasco, cuando sumadas las pérdidas de los otros tres partidos.

Rubalcaba, como líder de los socialistas confiesa que todavía no ha construido una alternativa al PP. Ese es el problema de fondo, la ausencia de un discurso creíble tras los ocho años de Zapatero. A la herencia económica dejada por el último presidente socialista se añade la quiebra de la cohesión territorial, con la presentación en sociedad del debate sobre la autodeterminación. Aquel “Estatut” acordado entre Zapatero y Mas fue el prólogo de la demanda de independencia.