Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, un abrazo que atisba miseria.


Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, un abrazo que atisba miseria.

¿Para qué han servido las elecciones? Si en menos 48 horas después seguimos estando igual o peor que antes. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han descifrado en apenas unas horas los obstáculos insalvables que hicieron imposible un gobierno de coalición hace apenas cuatro meses.

Pedro Sánchez, la misma noche electoral, dio órdenes a Adriana Lastra y a Carmen Calvo para que negociasen a cualquier precio la alianza con el dueño de Podemos. Como había que dar un golpe de efecto rápido, el presidente accedió sin condiciones previas a que Iglesias hiciera efectiva su recurrente petición de ocupar la vicepresidencia del gobierno.

El programa político a aplicar, ya se verá. La composición del gobierno, también. Los números no cuadran. Solo es cuestión de esperar el siguiente tropiezo.

El documento firmado hoy con toda solemnidad, a falta de cantos gregorianos y sin preguntas en el Congreso es una lista de 10 puntos que nada aclaran lo hasta la fecha oculto.

Allí se apuntan cosas tan peregrinas como controlar la extensión de las casas de apuestas o el trato digno a los animales. Pero sobre lo que ha sido el eje de la campaña electoral y lo que constituye, de facto, el principal problema político de España, la ruptura de la legalidad por parte de los independentistas catalanes, apenas se dice nada. Y lo poco que se dice es más que preocupante: Se fomentará el diálogo en Cataluña, buscando fórmulas de entendimiento y encuentro, siempre dentro de la Constitución. Justo todo lo que entusiasma a Pablo Iglesias.

El acuerdo para un gobierno de coalición es la prueba de que los principios se supeditan a los intereses. Iglesias ha ganado el pulso y los independentistas se frotan las manos. Para eso ha servido la repetición electoral. Para eso y para que Vox tenga 52 escaños con la ayuda del PSOE.

La elección de Adriana Lastra en el equipo negociador era lógica. Todos recordamos aquella frase que le lanzó Irene Montero -que, en principio, se queda sin una vicepresidencia que cede a su compañero y secretario general, todo un símbolo para una de las más conspicuas defensoras de la igualdad- : «Yo sé que tú defiendes esas políticas». Sí Irene, se vio que Adriana y tú erais confidentes.

La presencia de Redondo era necesaria. Era la mejor forma de que las instrucciones del presidente se siguieran al pie de la letra, además de la garantía de su supervivencia. Los que querían cortarle la cabeza por haber sido el responsable de la táctica de repetir las elecciones para que el PSOE se disparara en escaños ahora tendrán que enfundar sus dagas y guardar silencio. Él ha sido el muñidor del acuerdo.

Un presidente sin principios necesita un asesor casi tonto, que no le ponga pegas a la hora de pasar a la acción.

Pedro Sánchez logra con este pacto lo que quería: seguir en Moncloa. Pero a un precio altísimo. Le ha tenido que dar a Iglesias lo que este le pidió tras las elecciones de abril y que el presidente le negó utilizando mil y una excusas. El presidente que no podía dormir tranquilo con el líder de Podemos en el gobierno ahora no tendrá problemas en conciliar el sueño.

¿Acaso alguien le va a pedir cuentas en su propio partido? ¿Acaso algún dirigente le recordará que se ha presentado a las elecciones defendiendo «un gobierno fuerte» y en solitario? ¿Es que ya todos han olvidado lo que dijo en las innumerables entrevistas que concedió durante la campaña electoral y en el debate del 4 de noviembre?

Iglesias se convierte con el acuerdo firmado -tras el que se fundió en un abrazo con aquel de quien dijo que uno se podía fiar- en el gran triunfador del 10-N. Además de Santiago Abascal, pero por razones diferentes.

¡Qué razón tenía Camilo José Cela cuando dijo aquello de que en España el que resiste gana! Iglesias se ha salido con la suya y no había más que mirarle a la cara en su comparecencia para ver la felicidad que rebosaba. Muy distinta a la de su socio, cuya sonrisa era tan forzada como su pose.

El nuevo escenario con el que nos encontramos es peor que el que ya teníamos con la incorporación de la extrema derecha. Según VOX hay que derogar las autonomías –cosa que todos vemos con buenos ojos- pero resulta que el mismo recorrido constitucional que debe seguir la Ley del Independentismo debería seguir la quitar las autonomías.  

Desconocemos cómo va a conciliar Pedro Sánchez las políticas de una ministra como Nadia Calviño -a quien le prometió la vicepresidencia económica en el debate del día 4 de noviembre- con las medidas de un vicepresidente defensor a ultranza del gasto público como Pablo Iglesias.



Con ESPAÑA SUMA (PP, Cs y VOX en alianza), hoy tendríamos mayoría absoluta.




Resultados del 10-N con la derecha unida en España Suma

Así habrían sido los resultados de las elecciones del 10N con una alianza de PP, Vox y Ciudadanos,

España Suma habría ganado con 177 diputados, mayoría absoluta, gracias a los escaños que perdería sobre todo el PSOE

De haberse llegado al acuerdo que propuso  Pablo Casado,  ESPAÑA SUMA una alianza de Partido Popular, Vox y Ciudadanos, al objeto de ridiculizar al PSOE, habría ganado las elecciones generales del 10N con mayoría absoluta en el Congreso y en el Senado. Los votos sumados de los tres partidos habrían logrado 177 escaños en lugar de los 152 que han obtenido entre los tres por separado. El proyecto de unidad electoral, impulsado por el PP, sin embargo, no salió adelante, a pesar de que ya en abril la derecha también habría ganado de haber sumado sus papeletas. De cualquier forma VOX, aunque no ideológicamente, si en lo económico se debe a las decisiones de Pedro Sánchez, Vox es un partido financiado por el PSOE para restar votos al PP.

Aplicando el sistema de reparto de escaños, la ley d’Hondt, con los votos sumados de PP, Vox, Cs, habrían obtenido 177 diputados, mayoría absoluta. El PSOE habría sacado 102 en lugar de los 120 conseguidos; Unidas Podemos, 32 en vez de 35 del 10-N; y Más País habría mantenido sus tres. La izquierda habría sumado por tanto 140 de haber competido contra España Suma, en lugar de los 158 que finalmente obtuvo la noche del domingo.

Los resultados de las fuerzas minoritarias también habrían quedado alteradas, pero en menor medida. ERC habría logrado los mismos 13 diputados; Junts seguiría con ocho; PNV perdería uno y quedaría con siete; Bildu también perdería uno y quedaría con cuatro; CUP mantendría sus dos; Coalición Canaria se quedaría con uno tras perder un diputado; Partido Regionalista Cántabro y Teruel Existe conservarían el representante conseguido, mientras que BNG lo perdería.

Con los votos de PP, Vox, Cs sumados, habrían sido la primera fuerza en todas las provincias excepto en las vascas y las catalanas. En las tres provincias vascas el PNV seguiría siendo el partido más votado, mientras que en Cataluña sería ERC en todas excepto Barcelona, donde el PSOE mantendría la primera posición.

España Suma hubiese arrebatado escaños al PSOE en: Barcelona, Sevilla, Murcia, Asturias, Zaragoza, Granada, Tarragona, Lérida, Huelva, Albacete, Jaén, León, Burgos, La Rioja, Lugo, Orense, Cuenca y Huesca la dferencia entre ser la fuerza más votada es fundamental en las provincias que reparten menos escaños.

A Unidas Podemos habrían conseguido quitar un diputado de las circunscripciones de Islas Baleares, Castellón y Gerona. La derecha nacional habría logrado dos escaños en el País Vasco, en lugar de haber quedado sin representante, como ha ocurrido por ir separado: uno se lo habría arrebatado a Bildu, en Álava, y otro al PNV en Vizcaya. BNG habría perdido su representante en La Coruña y Coalición Canaria el que ha logrado en Las Palmas.

La división de la derecha la lastró sus posibilidades especialmente en las provincias que reparten pocos escaños. El reparto de diputados en estas circunscripciones es menos proporcional, y los partidos con menos votos salen más perjudicados hasta el punto de quedar sin representante a partir de la tercera fuerza. Esos votos no se tradujeron en escaños, al contrario de lo que habría ocurrido de estar unidos en una

Ya el 28 de abril ocurrió la misma situación. La derecha sumó ligeramente más votos que la izquierda, en casi un empate técnico, 11,32 millones de votos la derecha frente 11,26 la izquierda. Sin embargo, no los pudo traducir en más escaños. PP, Cs, Vox  sumaron entonces por separado 149 escaños, mientras que juntos habrían logrado 176 diputados, mayoría absoluta.

Esta vez, ha ocurrido igual: casi empatados en número de votos (10,39 millones de votos la derecha; 10,43 la suma de PSOE, UP y Más País), la diferencia en escaños ha caído de nuevo del lado de la izquierda, gracias en gran parte a la primera posición de los socialistas en más circunscripciones.

La derecha habría obtenido la victoria tanto el 10-N como el 28-A si hubiera concurrido unida como cuando el Partido Popular ocupaba el centro-derecha y la derecha entera, el PSOE el centro izquierda, Izquierda Unida la extrema izquierda (ocupada ahora por Unidos Podemos y Más País) y los nacionalistas y regionalistas en su papel de partidos bisagra.

Brutal ataque a la Iglesia en Chile. El comunismo se adueña de América.


JP Logística

La Iglesia de la Asunción en Santiago de Chile ha sido destruida por los manifestantes que, además, la saquearon utilizando bancos y otras imágenes religiosas como barricadas. Horas antes, el administrador apostólico de Santiago, monseñor Celestino Aós, había pedido una nueva Constitución para Chile.

Chile ha vivido en las últimas horas una nueva jornada de furia y protestas que han derivado una vez más en una grave agresión a un templo católico.

Esta vez, el lugar elegido para la agresión –a pocas cuadras de una nueva  manifestación pacífica en Plaza Italia- ha sido la parroquia La Asunción ubicada en el centro de Santiago.

Fotografías y vídeos en redes sociales mostraban como jóvenes encapuchados, vestidos en su mayoría de negro, arrastraban las bancas de la iglesia y las amontonaban para prenderles fuego e interrumpir el tránsito, la misma suerte corrió el confesionario y las imágenes que fueron destruidas en la calle. El interior del templo quedó absolutamente vacío y se podían leer en sus paredes rayados tales como “fuego a la iglesia”.

Los primero días de las manifestaciones la Catedral de Valparaíso había sido vandalizada, pero fueron las personas que trabajan en el templo, vecinos y carabineros quienes pudieron detener los destrozos. En la parroquia de la Asunción fue imposible por el nivel de violencia, miedo de los vecinos y la falta de carabinero.

La miseria en Argentina, España y Venezuela es producto de la abundancia de socialismo dictatorial. ¡GRITA¡

La miseria en Argentina, España y Venezuela es producto de la abundancia de socialismo dictatorial. ¡GRITA¡


El objetivo de los gobernantes socialistas es quitar a quienes producen para repartir entre quienes no producen nada. En Argentina desde 1928 ningún presidente no peronista ha podido terminar su legislatura. En España, el socialismo ocasionó la guerra civil y las tres versiones posteriores a cual peor. En Argentina, el socialismo propaga hambre, prostitución, narcos y crimen organizado.

Argentina, Venezuela y España están siendo gobernadas  por un socialismo radical, civil o militar, democrático o dictatorial, abierto o disfrazado, al menos de mediados de los 40 del siglo pasado a la fecha. Con tales medios se cae fácilmente del desarrollo a la miseria son posibilidad de enmienda.


Un Estado fallido es el colapso del gobierno formal en medio de la competencia de tiranías informales, primitivas y brutales. Pero hay algo nuevo. Una poco común –nada accidental– combinación de dictadura totalitaria y Estado fallido. Miseria, corrupción y delincuencia son los únicos frutos del socialismo. En Venezuela se ha probado en todas las versiones posibles. Fracasaron todas. Todas empobrecieron material y moralmente al país entero. Pero enriquecieron –y mucho– a gobernantes y afines.


Los objetivos de nuestros gobernantes por más de medio siglo incluían quitarle a quienes producen algo para repartirlo entre quienes nada producen. Unos aspiraban a concentrar toda la producción estratégica en el Estado. Y conducirlo a la dictadura totalitaria. Es decir, robar todo lo valioso en nombre “del pueblo” y quedarse con lo robado mandando “al pueblo” al diablo.


Otros se conformaban con controlar directamente “lo estratégico” dejando el resto en amigas y dependientes mandos privadas. Y más o menos, quitarle a los que tienen “mucho” para darle a los que tienen “poco”. Porque “el que parte y reparte se queda la mejor parte”.


Como siempre, quienes llegaron al poder ofreciendo “quitarle a los que más tienen para darle a los que menos tienen” se han quedado con todo. Y han robado más a los que menos tenían. Las mayorías que insisten una y otra vez en otra cosa cometen una y otra vez una soberana estupidez. Quién vota por quienes ofrecen robar vota delincuentes. No puede esperar que no le roben.


“El criminal puede dar limosnas de lo que roba. A quien le plazca, o le convenga”. En democracia le conviene dar limosnas a las mayorías. Y más a sus partidarios. Inflación y devaluación han sido la sistemática transferencia -obligada y escondida- del bolsillo de la población a las arcas del gobierno. El socialismo llega a la hambruna en más de una forma. Pero la escala del saqueo de una hiperinflación como la venezolana es inseparable del fantasma del hambre.

Hoy en Argentina todos son peronistas, mañana víctimas de la miseria bolivariana.

Hoy en Argentina todos son peronistas, mañana víctimas de la miseria bolivariana.

Es la misma Argentina que siempre vuelve: los peronistas en el siglo XXI. Mauricio Macri, desçmasiado luchó con unas arcas vacias. 

 El conurbano bonaerense ha sido clave para que regrese al poder la alianza peronista liderada por Cristina y Alberto. 

En Argentina todos son peronistas. Pero cada uno lo es a su manera. No es casual que el tradicional Partido Justicialista se haya presentando en las elecciones del 27 de octubre reconvertido en el Frente de Todos. «Unidos venceremos», decía Juan Domingo Perón, el pionero, electo presidente tres veces, que da nombre a un movimiento que va más allá de lo que significa un partido político al uso.

Alberto Fernández (Buenos Aires, 1959) será presidente de Argentina el próximo 10 de diciembre tras vencer en primera vuelta al actual jefe del Estado, Mauricio Macri, que lidera Juntos por el Cambio. Fernández, quien compartía cabeza de cartel con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ha logrado unir las diferentes tendencias del peronismo y así reconquistar el poder.

En 2015 venció Mauricio Macri, ex presidente del Boca Juniors y empresario de éxito, tras 12 años de nestorismo y kirchnerismo. Macri es el primer presidente no peronista que logra culminar su mandato. El reto ahora es conducir una transición ordenada. Su candidato a vicepresidente, Miguel Ángel Pichetto, era un peronista que se autodenomina «racional». . Ni Macri es ajeno al peronismo.

Todo indica que Alberto Fernández, presidente electo, y Mauricio Macri, quien se ve como alternativa sólida al peronismo, van a esforzarse en conseguirlo. El lunes, tras proclamarse la victoria de Fernández en las urnas, se reunieron en la Casa Rosada a primera hora con este fin. Juntos emitieron un comunicado con la intención de tranquilizar a los mercados financieros.

Ahora lo que consideramos prioritario es superar la grieta. Somos el Frente de Todos. Y todos es todos», dice Francisco D’Iuso, dirigente político sindical argentino

«Ahora lo que consideramos prioritario es superar la grieta. Somos el Frente de Todos. Y todos es todos. Hay que atender, sobre todo, a los más necesitados, a quienes más han sufrido por las medidas económicas que se han adoptado», explica Francisco D’Iuso, dirigente político sindical de la Administración Federal de Ingresos Públicos.

En Argentina fue el periodista Jorge Lanata el primero que utilizó el término «grieta» en un artículo en Página 12 en 1989. Lanata aludía entonces a quienes estaban a favor y en contra del régimen militar, que impuso el terror en el país entre 1976 y 1983.

Con Cristina Fernández de Kirchner en la Presidencia, especialmente en su segundo mandato, muy divisivo, se empleó para hablar de la ruptura entre cristinistas y anticristinistas. «Aplicado a los K el concepto se impuso, pero surgió con los milicos», decía Lanata en una entrevista.

Para D’Iuso el peronismo es la vía para conseguir justicia social y para luchar contra la desigualdad. Esa grieta pertenece al pasado, a su juicio. Hay que ser inclusivos. Su modelo, y en eso coincide con Alberto Fernández, es Néstor Kirchner, quien fuera presidente entre 2003 y 2007 y marido de la vicepresidenta electa, quien se volcó con las políticas contra la pobreza y la desigualdad.

Ahora que la crisis ha golpeado fuerte a los más débiles, con un nivel de pobreza superior al 35%, este dirigente sindical considera que el gobierno ha de volcarse con programas de ayudas sociales que permitan a las familias llegar a fin de mes. Son cada vez más los que en Argentina, un país rico en productos cárnicos y agrícolas, pasan hambre.

Desde la vuelta a la democracia, el peronismo ha gobernado en Argentina 24 de 36 años. Tras la derrota frente a Mauricio Macri en 2015, cuando se presentó fragmentado y muy desgastado por la corrupción, había mucha división. Ahora solo se ha desmarcado otro candidato, Roberto Lavagna, que apenas ha conseguido un 6% de votos.


«El peronismo está siempre presente. Es un aparato de poder que se va transformando según el devenir de la sociedad. Carlos Saúl Menem hizo políticas neoliberales, Cristina Kirchner más socialismo del siglo XXI. En principio Alberto Fernández es pragmático. Estuvo con Menem y con Néstor», afirma Anna Ayuso, investigadora senior para América Latina en el CIDOB de Barcelona.

Los críticos con el peronismo acusan a los sindicatos y gremios afines de generar conflictividad social para impedir a los opositores mantenerse en el poder. Es un hecho que Raúl Alfonsín tuvo que enfrentarse a 13 paros generales, nueve De la Rúa y Macri, cinco. Suman 27 paros generales en apenas 12 años de gobiernos no peronistas.

Sin embargo, hubo 17 huelgas generales en los 24 años en los que gobernaron peronistas, quienes argumentan que son las políticas de sus rivales, neoliberales a ultranza, las que provocan la lucha en las calles.

En esta ocasión, la estrategia de presentarse unidos los moderados y pragmáticos ligados a Alberto Fernández, quien fuera jefe de gabinete con Néstor Kirchner, y los más radicales, leales a Cristina Fernández de Kirchner, ha sido clave para la victoria frente a Macri, que ha logrado mejores resultados que en 2015. Es decir, no ha perdido Macri sino que ha ganado el peronismo unificado bajo la bandera de la FF.

Claves de la victoria peronista
¿Cómo han logrado recuperar la confianza del electorado argentino los peronistas? Por un lado, gracias a esta estrategia de unidad. Por otro, la crisis económica juega en contra del oficialismo, que no ha conseguido que sus fórmulas dieran buenos resultados, sino la contrario. La bolsa de la compra se ha encarecido casi un 60% este año. Y la deuda con el FMI ha de renegociarse porque Argentina es incapaz de pagarla en las condiciones actuales.

Quienes han dado la victoria al Frente de Todos han sido principalmente los habitantes del llamado conurbano, la provincia de Buenos Aires, donde se concentra un 25% del padrón nacional.

En total, la ventaja de Alberto Fernández sobre el presidente Mauricio Macri ha sido de poco más de dos millones de votos. En el conurbano la ventaja ha sido de 1.630.000 votos. El sur del Gran Buenos Aires está con Alberto Fernández de forma abrumadora.

«En el conurbano se sitúan las clases más golpeadas por la pobreza. Ha sido por el efecto de la falta de resultados económicos. Es sorprendente que el oficialismo haya mantenido el 40% del voto. En Córdoba o Santa Fe han seguido votando a Macri, pese a los datos tan malos en el desempeño económico», comenta Anna Ayuso, del CIDOB.

Macri daba por perdida la batalla en estos distritos y por ello los excluyó de su gira de 30 días por 30 lugares del país. Si se excluyera el conurbano bonaerense, Alberto Fernández habría ganado también en primera vuelta pero de manera muy ajustada (47,4% frente a un 45,4%), según el cálculo realizado por La Nación.

Juntos por el Cambio ganó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y en Córdoba. También se impuso en Entre Ríos y Santa Fe.

«Los jóvenes están divididos. Los hay de los dos lados. El peronismo tiene un voto mayor, tradicional. Hay más una diferencia de clase: el sector más urbano, la burguesía, la clase media es de Cambiemos. El peronismo mantiene su tirón dentro de los sectores populares», añade Anna Ayuso. 


Ha ayudado al peronismo la campaña que lleva realizando desde hace años Axel Kicillof, ex ministro de Economía de Cristina Fernández y diputado opositor durante el mandato de Macri. Es, junto a Máximo Kirchner, una de las figuras más reconocidas de La Cámpora, los jóvenes guardianes del kirchnerismo.

Con rostro juvenil a sus 48 años, Kicillof ha vuelto al contacto con la gente en las poblaciones de la provincia, lo que le ha llevado a imponerse por un 52% frente a la candidata mejor valorada del macrismo en la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal.

Kicillof, apadrinado por Cristina Fernández, es la figura ascendente del peronismo. Fue quien promovió la nacionalización de YPF, propiedad de Repsol. Para el peronismo representa el presente y el futuro.

Decía Perón: «Aunque nos derriben mil veces, mil veces volveremos». Volver, volver, difícilmente vuelven los peronistas porque siempre están ahí. Como el asado, el choripán y la bandera celeste

Filosofía de la realidad como teoría del arte.


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Este escrito tiene como objetivo fundamental realizar una reflexión de carácter general, enfocada desde la filosofía, sobre los elementos fundamentales que componen el arte. De esta manera se analizará la dimensión subjetiva (el artista), la dimensión objetiva (la realidad), la conjunción entre ambas (la creación) y el resultado (la obra de arte). Pero antes de llevar a cabo esta labor será necesario que comencemos nuestra investigación con una breve reflexión sobre el arte entendido como actividad humana esencial. Debe quedar claro desde el principio que nuestra pretensión no es la de hacer una historia del concepto de arte, sino que el propósito principal de este estudio es el de interrogarnos sobre qué sea el arte tal y como hoy lo entendemos, algo que no se queda en una reducción del término sino que abarca la totalidad del mismo, ya que como se irá mostrando a lo largo del texto el concepto fundamental de arte no varía con el paso del tiempo. Este concepto general al que estamos aludiendo se manifiesta tan claramente en el Doríforo de Policleto, aunque los griegos no consideraran a la escultura arte en el mismo sentido que nosotros la consideramos hoy, como en Las majas de Goya o en El Guernica de Picasso. En cualquier caso, esto es algo que se podrá ir vislumbrando poco a poco a lo largo de este estudio. El arte es algo que no puede ser encerrado en una definición o abarcado desde una mirada global que pretenda explicar su totalidad; es por ello por lo que pienso que lo más adecuado para acercarnos a esta materia es llevar a cabo una descripción de sus elementos que nos sirva como puente para avistar una comprensión global suficiente. De esta manera profundizaremos más en el arte que si nos pusiéramos, cual investigadores positivistas, a intentar buscar una definición en la que se describiese su esencia. La esencia de cualquier ente es «inapresable» y más si tenemos entre manos algo tan complicado como es el arte. Para aproximarnos conceptualmente a nuestro objetivo utilizaremos una serie de «ideas-guías» que nos irán acercando lentamente a la aclaración intelectual que buscamos acerca de la idea de arte. Para ello acudiremos en primer lugar a Hegel, filósofo de grandísima lucidez que penetró como pocos en la espiritualidad de la realidad; y ya que el arte es una actividad espiritual, aunque finalmente para su realización tenga que ser plasmada en el material sensible, considero que es más que acertado para nuestra indagación poner los ojos en algunas de las apreciaciones de dicho pensador en torno al arte. Hegel sostiene: «El arte es una forma particular bajo la cual el espíritu se manifiesta». En esta afirmación encontramos la idea del arte como manifestación del espíritu; pero como una manifestación del espíritu que se produce de «una forma particular». Esta particularidad a la que alude Hegel no es ningún asunto menor, puesto que nos introduce en la complejidad del asunto. La mencionada cita no llega de por sí a la esencia del arte, pero sí nos adentra directamente en su problemática. Desde la interioridad del asunto a la que nos ha conducido la afirmación anterior, Hegel levanta otra tesis fundamental: «La tarea del arte consiste en hacer que la idea sea accesible a nuestra contemplación bajo una forma sensible». En esta otra idea de Hegel se muestra que el arte es expresión sensible de la idea, algo que ya nos acerca más directamente a la esencia de esta actividad humana. Recapitulando lo dicho, podemos decir que de la mano de Hegel hemos conseguido saber que el arte es una manifestación del espíritu que se produce de «una forma particular» y que es expresión sensible de la idea. Una vez que hemos partido de Hegel, pasaremos ahora al que quizás ha sido el último gran metafísico de occidente, Martin Heidegger, el cual dedicó toda su producción filosófica a esclarecer el sentido del ser, por lo que tuvo necesariamente que entrar en el terreno de la estética y con ello en el del arte. Heidegger afirma en una de sus conferencias: «La esencia del arte sería, pues, ésta: el ponerse en operación la verdad del ente.»Esta «descripción» heideggeriana puede ser enlazada con lo dicho anteriormente por Hegel, pero la verdad es que si nos fijamos bien en las palabras del autor de El ser y el tiempo nos damos cuenta que de ellas se puede inferir que el arte además de consistir en la manifestación de la verdad, es esa actividad humana que nos sitúa en el modo de la plenitud ante la mismidad de lo expresado o representado. «El ponerse en operación la verdad del ente», nos dice Heidegger. Con estas apreciaciones filosóficas acerca del arte, en cierto modo ya nos hemos adentrado en su esencia. Podría haber empezado este artículo aludiendo a típicas definiciones: «el arte es aquella actividad humana que produce belleza», «que representa o reproduce la realidad», «que crea formas», «que expresa», «que produce experiencia estética» o «que produce un choque», como dirían los teóricos de las vanguardias. Pero, sin embargo, he preferido empezar intentando llevar a cabo una dilucidación filosófica con la finalidad de profundizar en su concepto, ya que considero que esto es lo más adecuado de cara a la finalidad de esta investigación. Con esto, no se está afirmando que estas definiciones no sean válidas, todo lo contrario, incluso nos valdremos de ellas para nuestro estudio; lo que sí hay que dejar claro desde un principio es que este trabajo es un estudio de carácter filosófico y no de historiografía o teoría del arte.

Con mucha prudencia y muchos matices, ya que estamos aún en el inicio de la investigación, se podría decir que el arte es un «lenguaje» con el que el hombre expresa la realidad humana física y espiritual captando lo exterior e interiorizándolo, para luego devolverlo a la exterioridad desde la libertad creadora del artista. Lo que ha de quedar claro en estos primeros tanteos es que desde nuestro posicionamiento filosófico el arte es contemplado como una actividad humana que expresa el espíritu de la realidad misma a través de un material sensible, ya sea un lienzo, una catedral o una escultura; lo cual se produce a través de cuatro componentes sin los que no habría arte: «el artista», que es el creador; «la realidad», que es la objetividad que se expresa; «la conjunción», que es la creación artística y «el resultado», que es la obra de arte. El análisis más detallado de estos cuatro elementos es lo que pasaremos a estudiar en la parte central de nuestra investigación. De esta manera damos por terminada esta breve reflexión, que como se puede apreciar es ante todo una introducción que intenta servir de punto de lanzamiento y de apoyo al lector.


¿Es el arte una necesidad o un lujo? Esta cuestión es una de las interrogantes que más han sido destacadas en lo que respecta a las polémicas habituales acerca del arte. Verdaderamente ¿el arte se puede considerar una necesidad del ser humano o es simplemente un lujo con el que éste adorna su vida? De entrada hay que decir que parece claro que el arte es algo que pertenece a la esencia misma del hombre, ya que éste desde sus comienzos se ha visto «forzado» por su propia interioridad a representar o expresar algo, ya sea lo exterior que le rodea o ha rodeado o lo interior sentido en ciertos momentos concretos de la historia. Si por necesidad entendemos «algo» sin lo cual otro «algo» no sería posible; y por lujo entendemos «algo» que es superfluo y que sólo sirve para agradar más la realidad o la vida, queda claro que el arte es una necesidad del ser humano. ¿Qué sería el hombre sin el arte? Habría que plantearse seriamente esta cuestión y pensar si la humanidad sería la misma sin el arte. ¿Sería España la misma sin El Quijote?, ¿sería Italia, Italia sin Dante?, ¿qué sería de Inglaterra sin Shakespeare o de Grecia sin Homero? Esto es algo que habría que pensar muy seriamente; y no se trata de decir que hay que leer, ver u oír todas las obras que han hecho de la humanidad lo que hoy es, sino de comprender que la esencia, por ejemplo, de España y del español está planteada en esa grandísima obra de la literatura universal que es Don Quijote de la Mancha; que el siglo XVII se encuentra reflejado en Las Meninas o que el espíritu de la Europa de la época habita en Carlos V en la batalla de Mühlberg de Tiziano. ¿Acaso no es cierto que Homero, Dante, Cervantes, Shakespeare, Velázquez, Goethe, Mozart, Beethoven... han sido los grandes creadores y los que mejor han sabido expresar la espiritualidad más propia de Europa?, ¿sería Europa lo que hoy es sin ellos? Es llevando hasta sus últimas consecuencias estas cuestiones como verdaderamente tomamos conciencia de la trascendentalidad e importancia del arte. El arte recoge el presente para el futuro y queda como pasado. Es obvio, pues, que el arte es una necesidad total y absoluta del ser humano. ¿Existe el arte desde que hay hombre?; o quizás sería mejor preguntarse: ¿existe el hombre desde que hay arte? Interroguémonos en serio sobre estas cuestiones.

El arte nos lleva a una dimensión de trascendencia que es necesaria para el ser humano y que no podemos alcanzar en esa modalidad de ninguna otra manera. Ya sea a través de la literatura en general, de la arquitectura, de la pintura, de la escultura o de la música el hombre desde que es hombre se ha visto forzado a crear artísticamente. Y algo que viene impuesto desde dentro como un mandato, tal y como diría Kant, es sin lugar a dudas una necesidad. Otra cosa es que el arte no tenga un sentido práctico tal y como nosotros, hombres del siglo XXI envueltos en un mundo casi plenamente tecnológico, entendemos ese concepto al igual que le sucede a otras actividades como por ejemplo la filosofía. Pero es eso precisamente lo que hace que estas creaciones del ser humano tengan más valor, porque eso quiere decir que existen porque valen por sí mismas, en ellas reside su valor y no necesitan de nada exterior a ellas o de una finalidad práctica que les otorgue un sentido. Para darle más consistencia intelectual a nuestras aportaciones acudiremos de nuevo a Hegel, el cual sostiene que «La obra de arte persigue un fin particular que es inmanente en ella.» El arte o, por ejemplo, la filosofía sí que son «algo» práctico, ya que sirven para conocer lo que es el hombre y lo que es y ha sido el mundo; lo que sucede es que para eso hay que elevarse a una categoría de comprensión a la que hoy día prácticamente nadie está dispuesto a remontarse. De ahí las famosas frases: «La filosofía, ¿y eso para qué sirve?». «¿Qué estudias, arte, y eso para qué?»; pero bueno, así están las cosas y adentrarnos ahora de lleno a desentrañar y esclarecer este problema sería pasarnos a otra cuestión distinta de la que nos ocupa en estos momentos. Por lo tanto, sólo nos queda a modo de conclusión señalar que el arte, como espero haya quedado claro después de lo dicho, es una necesidad ineludible del ser humano que pertenece a la esencia de éste y que le ayuda a comprender mejor la realidad.


Ahora pasaremos a analizar el primer punto nodal de este estudio: el artista. El artista es la subjetividad creadora que realiza la obra de arte. Intentar llegar a una comprensión profunda de este componente del arte supone el fijar la vista en muchos elementos decisivos que se dan en el artista y le conducen a la creación. El artista es esa subjetividad creadora que es capaz de crear (arte) desde sí mismo. Un primer elemento a destacar en el análisis del artista es «la inspiración», el cual es el estado en el que éste se encuentra cuando se siente empujado a crear. Hegel afirma al respecto: «La producción artística se convierte así en un estado al que se da el nombre de inspiración.» Por su parte Schopenhauer, que no se caracterizaba por ser un gran amigo de Hegel ni por compartir sus ideas, pensaba:

«La invención de la melodía, el descubrimiento de todos los más hondos secretos de la voluntad y de la sensibilidad humana, esto es obra del genio. La acción del genio...es una verdadera inspiración.»
De esta forma vemos que el auténtico artista es el genio, el cual cuando alcanza el estado de inspiración es capaz de expresar lo más esencial de las cosas.

«A partir de lo dicho podemos ahora entender lo que es el «Genio». No es otra cosa que lo que ya Platón denominó «demon», como la subjetividad ideal de todas las cosas que, más allá de su determinación y límite empírico, media entre ellas y su origen absoluto. (...) «El «genio» es esa característica absoluta de las cosas, lo que hay en ellas de definitivo y oculto, más allá de su forma empírica, porque está en el origen de todas ellas.»

Una vez aclarado qué es el genio y qué es la inspiración, pasamos ahora al fenómeno de «la necesidad interior», el cual se manifiesta a través de lo que Heidegger llamó en Sein und Zeit «la voz de la conciencia», que bien podría ser llamado por nosotros aquí «la voz de la creación». Todo artista siente a la hora de crear esa necesidad interior que le empuja a realizar la obra y le indica cómo ha de actuar. Oigamos al abanderado del movimiento pictórico abstracto, Vasili Kandinsky, el cual afirma lo siguiente: «La ineludible voluntad de expresión de lo objetivo es la fuerza que aquí llamamos necesidad interior y que hoy pide una forma general y mañana otra.» Con esta confesión de uno de los grandes artistas del siglo XX queda de manifiesto la presencia de esa necesidad interior en el genio a la hora de crear. Paul Valéry, por su parte, afirma:

«El artista vive en la intimidad de su arbitrariedad y en la espera de su necesidad.» (...) «... unas veces es una voluntad de expresión la que comienza la partida, una necesidad de traducir lo que se siente...»
Como ya se ha señalado antes esta «necesidad interior» se hace presente a través de una «misteriosa voz» que lleva a crear. Respecto a esta voz, Kandinsky apunta:

«El artista no trabaja para merecer elogios o admiración, o para evitar la censura y el odio, sino obedeciendo a la voz que le gobierna con autoridad, a la voz del maestro ante el cual debe inclinarse, y del cual es esclavo.»

Y no es sólo Kandinsky el que se refiere a esta experiencia primaria de todo artista, sino que esto es afirmado por muchos otros, como por ejemplo, el decisivo músico del siglo XX, Igor Strawinsky:
También el poeta y crítico de arte Paul Valéry, ya citado anteriormente, dice:

«...ese poeta que se limita a transmitir lo que recibe, a entregar a desconocidos lo que posee de lo desconocido, no tiene ninguna necesidad de comprender lo que escribe, dictado por una voz misteriosa.»

Para profundizar más en este fenómeno tan importante de la necesidad interior, tenemos que señalar que cuando creadores como Kandinsky realizan afirmaciones como las que serán citadas a continuación, se están refiriendo a un fenómeno ontológico que Martin Heidegger señaló y describió con gran exactitud en su obra cumbre

«Al hacer un cuadro el pintor «escucha» siempre una «voz» que le dice sencillamente: «!Exacto!» o «!Falso!» o «Los artistas conocen bien esta «voz misteriosa» que guía su pincel y «mide» el dibujo y el color.»

Heidegger afirma en la obra referida: «A la vocación no le es esencial la fonación», «la vocación alcanza al «ser ahí»«. Incluso Heidegger al igual que Kandinsky habla de «voz misteriosa». Aunque Martin Heidegger está apelando a la «voz de la conciencia» para un análisis muy distinto al nuestro, su análisis ontológico coincide en gran parte con lo que nosotros hemos denominado como la «voz misteriosa» que llama al artista a la creación. Tras este esbozo de la interioridad del artista en el que se ha hablado de la necesidad interior, de la voz misteriosa que empuja a crear o de la inspiración, pasamos ahora a señalar dos elementos que también influyen en el proceso de creación, aunque se den desde «fuera» de la subjetividad creadora. Uno de estos elementos decisivos es el de «la dimensión de trabajo». Indudablemente cuando hablamos del artista creador se está hablando de una subjetividad especial que es capaz de captar y expresar lo que el resto de las personas no son capaces ni tan siquiera de percibir —esto es debido también a la «intuición», otro elemento decisivo en nuestro tema—, pero esto no quiere decir que el artista sea una especie de figura privilegiada por un talento que le permita esperar a que llegue ese «gran momento» que le dicte al oído su obra; sino que detrás de todo proceso creativo hay muchas horas de trabajo que son las que hacen que el artista obtenga sus frutos. Así, sólo hay que recordar la frase de Pablo Picasso, uno sino el más grande de los genios artísticos del siglo XX, en la que decía: «Si la inspiración baja, que me coja trabajando».

«...si el tiempo de composición de un poema incluso muy corto puede consumir años, la acción del poema sobre el lector se realizará en unos minutos. En unos minuto recibirá ese lector el choque de hallazgos, comparaciones, vislumbres de expresión acumulados durante meses de investigación, de espera, de paciencia y de impaciencia.»

Para que la obra surja hace falta mucho trabajo, y que nadie piense que el artista es un ser privilegiado al que todo le viene dado. El artista además de poseer un talento innato es alguien que dedica su vida por completo a su obra, pudiendo incluso esto llevarle a la locura. Dentro de las cualidades y características propias del artista también hay que señalar que éste refleja de una forma o de otra, ya sea directa o indirectamente, consciente o inconscientemente, el espíritu de su época y esto es algo que se produce porque el artista al igual que todo hombre se encuentra determinado por su contexto histórico. Nadie puede saltar por encima del periodo temporal que le ha tocado vivir. Es por ello por lo que el artista se tiene necesariamente que nutrir del «mundo exterior» para plasmar éste en sus obras. El mismo Kandinsky, al que ya se ha aludido antes, sostiene esta idea:

«Todo artista, como hijo de su época, ha de expresar lo que le es propio a esa época»; «Toda la naturaleza, la vida y todo lo que rodea al artista, y la vida de su alma, son la única fuente de cada arte.»

Hemos aludido, pues, a lo que según nosotros son los elementos más destacados de la dimensión subjetiva del arte (el artista): el «genio» (ser especial que capta la esencia del mundo); la «inspiración» (estado ideal que conduce al genio a crear); la «necesidad interior» (fenómeno que va unido a la «voz misteriosa») que impulsa a crear; la «dimensión de trabajo» y la influencia del «mundo exterior». Soy consciente que con esta breve tipología no hemos hecho, ni mucho menos, una descripción totalmente completa del creador artístico, pero espero haber realizado con ello una labor bastante detallada en la que se ha intentado de una manera o de otra aludir a los componentes más importantes que se dan en todo artista. La literatura estética sobre este tema es tan extensa que aunque quisiéramos no tendríamos tiempo dentro de los límites impuestos a este escrito de aludir a todas las piezas necesarias, debido también en parte a la complejidad del tema.


Ahora analizaremos el otro polo de la creación artística: la realidad, lo objetivo. Aquí aparecen problemas fundamentales como el de la belleza y la captación de la misma o el de si el arte, en cuanto captación de esa belleza o realidad, es algo objetivo o simplemente depende de lo que el artista quiera, es decir, de su voluntad libre y caprichosa. Nosotros de entrada rechazamos esa típica definición de arte como «aquella actividad humana que trata de reflejar belleza», ya que consideramos que quedarnos en esa concepción tan simplista del término supone inculcarle al mismo una reducción brutal. Ésa no es la esencia del arte, es uno de sus aspectos La expresión de belleza en una creación artística es algo «secundario» que puede ir añadido a la obra. El arte no trata principalmente de reflejar belleza, sino de reflejar la esencia de la realidad misma, el misterio, a través del artista de forma que sea reconocida como propia por todos los receptores. Así, por ejemplo, hay creaciones que sin ser bellas son auténticas obras de arte. Bien es verdad que en gran parte de las verdaderas obras artísticas las cosas son reflejadas de tal forma que aunque lo que se muestre en ello sea feo, normalmente nos produce una impresión bella. El enfoque ontológico tradicional en lo que a nuestro posicionamiento respecto de la realidad se refiere consiste en pensar que nosotros somos un sujeto frente a un mundo que está «ahí» fuera, algo heredado de la modernidad y la filosofía cartesiana principalmente; lo que sucede es que si verdaderamente nos paramos a pensar ese enfoque nos damos cuenta de que no somos sencillamente unos sujetos enfrentados a la realidad, sino que nosotros mismos ya somos parte de esa realidad, somos si se quiere, los ojos con los que la realidad se mira a sí misma; pero somos ante todo, y eso que quede claro, realidad. Ahora bien, ¿cómo afrontar este problema desde la reflexión sobre el arte?, ¿qué es la realidad para el artista?, ¿es esa realidad una objetividad que quede como tal plasmada en la obra de arte, o por el contrario queda en ella deformada? La realidad para el artista es «eso» en que él está y le sirve para llenarse como condición previa a la expresión que será plasmada en la obra.

«...el pintor abstracto no recibe su «impulso» de un trozo cualquiera de naturaleza, sino de la totalidad de la naturaleza, en sus aspectos más diversos, que llegan a sumarse en él para conducirlo a crear una obra.»

La realidad es la fuente de donde bebe el artista para poder posteriormente hacer su obra. La realidad es algo objetivo, es lo que está de por sí y no depende de una subjetividad para ser, y ahí es donde reside la «sustancia» de la que el artista se nutre para su creación. Pero ¿cómo acceder a ella? El artista accede a la «sustancia» de la realidad mediante la intuición y la refleja a través de la creación artística. Que la realidad es objetiva es evidente, lo que no parece tan claro es si el arte es o no objetivo, gran debate de la estética del siglo XX. Nosotros sostenemos que el arte es objetivo, prueba evidente de ello es que toda actividad realizada por un artista no tiene porqué responder al concepto de arte, problema fundamental de las vanguardias. Esta idea queda precisada con la distinción categorial entre «obras maestras» y «obras de arte», lo cual hace ver que ambos modos de creación pertenecen a categorías distintas. No tiene el mismo valor una «obra maestra» que una «obra de arte», ya que una «obra de arte» puede ser cualquier obra de un creador poético que se ajuste a los cánones de un determinado arte; mientras que una «obra maestra» es una obra artística de tales dimensiones que supera en demasía al conjunto de obras artísticas en general, debido a una serie de elementos constitutivos propios de la obra que sólo residen en ella y precisamente por ello dicha creación pasa a ser catalogada como «obra maestra», motivado por sus dimensiones de expresión y captación de lo real. Así, La Gioconda de Leonardo da Vinci o Los Girasoles de Van Gogh están consideradas como obras muy superiores a otras creaciones de dichos artistas.

«Se llama «obra maestra», estrictamente hablando a «todo lo perfecto dentro de su género.»» (...) «... las obras maestras son «los guardianes silenciosos del misterio del arte». No se puede decir nada; son pasmosas.»

La objetividad del arte reside en la presencia «real», en la proximidad con el ser, que se consiga en los resultados de las creaciones de los artistas; así, por ejemplo, El entierro del Conde de Orgaz del Greco es una «obra maestra» porque en ella se produce la manifestación del ser, o lo que es lo mismo, una expresión plena de realidad que expresa en perfecta armonía la conjunción entre un hombre y su mundo. Retomando el tema específico de este apartado podemos decir, pues, que la realidad para el sujeto creador artístico es «eso» que le rodea y que le sirve de fuente de conocimientos, experiencias, sentimientos... para luego a través de su talento innato poder producir arte. En cierto modo la realidad es para el artista aquello que le inspira y le sirve de manantial de experiencias para la creación. Es tanto «el camino» como la base o fuente de todo crear. Por lo tanto, la realidad es un aspecto decisivo para el artista, puesto que la esencia de la auténtica obra de arte reside en la capacidad de su creador para captar lo más íntimo de la realidad y expresarlo desde su interioridad en la obra. Así, por ejemplo, Goya expresa magníficamente en sus cuadros los desastres y sufrimientos de la guerra; Shakespeare expresa como nadie a través de la tragedia los sentimientos universales del ser humano, algo que hace también en su género Miguel Ángel con la escultura; o qué decir de los versos de Bécquer, en donde la experiencia del amor se siente de una manera tan primaria que llega a lo más profundo del ser, por no hablar de la pasión con que Beethoven manifestó su época en sus sinfonías. En definitiva, queda claro que toda gran obra de arte es un cúmulo de circunstancias en donde resaltan el alma del artista y el mundo que le rodea, el cual le hace sentir experiencias que le llevan a dicha obra. Otra cuestión es cómo sea después plasmado «eso» en la creación poiética. En las esculturas de los antiguos griegos hay una gran idealización del cuerpo humano, idealización que muestra por otro lado el poder de los dioses; en las catedrales góticas hay una exaltación vertical que marcha hacia el cielo para buscar la unión con Dios; en los cuadros de Velázquez se ve una realidad fielmente retratada, que si bien después es analizada se puede comprobar que no es tan «realista» como parece, ya que el impresionante pintor sevillano hace bello lo que «realmente» no lo es (cuadros de bufones, retratos, etc.)... así podríamos seguir enumerando artistas y obras que muestran que la realidad prácticamente nunca es reflejada tal cual. ¿Y esto a qué se debe? Pues la causa es que el artista siempre reproduce desde su libertad personal y creadora lo que la naturaleza hace por necesidad, llegando de esta forma a mejorar lo que se ha sacado de la misma naturaleza. «La naturaleza imita al arte», decía Oscar Wilde. Según lo dicho, podemos pensar que el arte existe debido a la fuerte impresión que lo real, lo objetivo, produce en el artista, ya que la tarea de éste no es otra que la de llevar a cabo una obra en la que se muestre a través de su perspectiva artística la intimidad más plena de las cosas. De esta manera el arte aparece como algo objetivo que se muestra de «una forma particular», tal y como decía la cita de Hegel empleada al principio del trabajo. La realidad es lo objetivo que el artista plasma «subjetivamente» y luego refleja «objetivamente» para el receptor. En el arte el «subjeto» se objetiviza y la objetividad se subjetiviza. De ahí que todo el mundo sienta la experiencia de la tristeza al escuchar el adagio de Albinoni o Barber; el dolor de la guerra al ver ciertos cuadros de Goya o la experiencia primigenia del amor al leer los versos de G Adolfo Bécquer.

¿Qué es poesía?—dices mientras clavas En mi pupila tu pupila azul—. ¿Qué es poesía?¿Y tú me lo preguntas? Poesía... eres tú.

No se trata entonces de reflejar las cosas tal como son, sino de hacerlo de una manera que nos hagan sentir las experiencias primarias universales. Así, aunque la realidad no esté plasmada tal cual en El Guernica de Picasso, al contemplarlo todo el mundo siente el horror y la dureza de la guerra en esa construcción deformadora y a la vez real del mundo en un estado semejante. Como decíamos al principio, con Hegel, «El arte es una forma particular bajo la cual el espíritu se manifiesta», eso sí, desde una experiencia personal con la realidad que a través de la creación llega a la obra de arte en expresión universal. Por lo tanto, podemos decir a modo de resumen, que la realidad es el marco en donde se produce la existencia del hombre y en la cual el artista debe bañarse para acumular una serie de experiencias que le conduzcan posteriormente a la creación, consiguiendo con ello «personalizar» la realidad y «objetivar» el sujeto. La realidad es, pues, lo que le da al artista los materiales para crear y lo que a la postre se representa o expresa como resultado de toda una ejecución artística. Tan sólo hay que ver un cuadro, escuchar una obra musical, contemplar una escultura y leer un poema o una novela para alcanzar un grado de comprensión más alto de la realidad.

Lo tenía fácil La Kirchner para con el populismo recuperar la presidencia.


Lo tenía fácil La Kirchner para con el populismo recuperar la presidencia.

Sea como sea, el resultado electoral en Argentina es una mala noticia para el mundo civilizado. Da la sensación de  que los argentinos se han cansado de buscar un lugar en el mundo y han hecho del desencanto su patria. El apabullante triunfo del peronismo en las elecciones presidenciales tiene mucho más de voto de castigo al saliente Mauricio Macri que de confianza en las promesas de su sucesor, Alberto Fernández. Y contribuirá a desestabilizar todavía más una Latino América ya bastante inflamada por incendios populistas. A Fernández lo escogió la ex mandataria Cristina Fernández para dar una imagen más moderada y presentable del kirchnerismo, que dejó al país en un estado comatoso y con un sinfín de casos de corrupción que también la acorralan a ella.

Tras cuatro años de mandato, la herencia de Macri deja las cosas peor aún que como se las encontró. Los duros ajustes y las recetas que ha impuesto, espoleado por el FMI, no han servido ni para que el país revierta la inflación desbocada ni para corregir el déficit y la deuda insostenibles. El paro crece, los índices de pobreza severa se han disparado y la política de devaluaciones se ha probado ineficaz. Lo tenía fácil el peronismo para agitar las aguas del populismo y recuperar la presidencia, y su remedio va a ser peor que la enfermedad.

La irrespirable polarización que sufre Argentina no deja espacio por desgracia para terceras vías que podrían dar un nuevo impulso a un país de tal potencial y con tantos recursos. No merecen los argentinos, como si de una maldición bíblica se tratara, una condena eterna de corralitos, embargos internacionales y una economía en punto muerto desde hace una década. Inversores y mercados tienen motivos serios de preocupación ante el retorno del peronismo, cuyas recetas han causado en el pasado tanto daño como ruina, máxime en un momento de desaceleración global en el que la crisis nacional va a acentuarse. España está especialmente concernida, porque el nuestro es el segundo país extranjero con más inversiones allí, solo por detrás de EEUU. Más de 300 empresas tienen una fuerte presencia en energía, comunicaciones o banca, entre otros sectores. De hecho, nuestros bancos son los que mayor exposición a Argentina acumulan en sus balances.

Así las cosas, resulta hasta ofensivo que José Luis Rodríguez Zapatero festejara el domingo en Buenos Aires el triunfo del peronismo con los alardes de una victoria propia. Debería comprender el ex presidente que su proximidad a todos los populismos de la región, empezando por el chavista, perjudican la imagen de nuestro país. Tampoco era necesaria la efusividad con que Sánchez ha saludado el triunfo kirchnerista. Nuestras empresas tiemblan aún al recordar episodios tan recientes como la expropiación a Repsol de su filial argentina por parte de Cristina Fernández. Poco hay que celebrar en Argentina.

Un milagro salva la vida de Pedro Sánchez y su equipo cuando viajaban en avión a Murcia.



¿Por qué el avión ha despegado de la base aérea de Torrejón si este tipo de vuelos fueron trasladados definitivamente al aeropuerto, Adolfo Suárez?

Normalmente los aviones suelen volar a 32.000 pies unos 10.000 metros de altitud y....mucha su suerte, en este caso, volaba a menos de 900. 

El secretario general y presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha tenido que cancelar su visita prevista a Los Alcázares este mediodía por problemas técnicos con el avión que lo desplazaba desde Madrid. En un caso como este ni las gafas de sol le hubiesen salvado. Normalmente, los aviones viajan a 32.800 pies unos 10.000 metros. En este caso, Pedro viajaba solo a 3.000 pies (900 metros)

Como ya nos han indicado varias veces la tripulación tenga que enfrentarse a una despresurización, como en el caso que nos ocupa, es algo muy improbable, pero en caso de que ocurra, el piloto y los pasajeros deben llevar a cabo una serie de medidas y tener claro cómo manejar la situación sin mayor peligro. La despresurización se produce cuando el aire presurizado de la cabina comienza a salir del avión de forma inmediata.  No siempre que esto ocurre los pasajeros son succionados, de hecho es algo muy infrecuente. El aire comenzará a salir a través de la brecha que se haya producido en la nave, las mascarillas se descolgarán sobre los asientos de los pasajeros y, por suerte, el piloto comenzará a actuar con total seguridad. A la altura a la que viajan los aviones (a partir de los 900 metros) no es viable respirar con normalidad, por lo que las naves están acondicionadas para que podamos viajar con oxígeno. Es por esto por lo que, cuando se produce una brecha, el aire “respirable” abandona la cabina y los ocupantes necesitan la ayuda de las mascarillas para respirar. La misión del piloto es comenzar a descender hasta una altura donde haya más oxígeno y llevar a cabo un aterrizaje de emergencia. Que el aterrizaje sea seguro no significa que sea agradable, ya que es ruidoso, agitado, puede entrar niebla en la cabina y los pasajeros pueden sufrir hipoxia (deficiencia de oxígeno en la sangre). Se trata de una situación peligrosa que por suerte los pilotos están preparados para afrontar, por lo que lo normal es que a más 900 metros de altitud no valgan ni los rezos, ya que la implosión (Hundimiento y rotura hacia dentro de las paredes de un recipiente cuya presión es inferior a la del exterior) de la cabina es inminente y el resto del aparato….  

Los argentinos votarán con sentido común. De los 50 países más prósperos del mundo, en ninguno gobierna la izquierda.


Los argentinos votarán con sentido común. De los 50 países más prósperos del mundo, en ninguno gobierna la izquierda.

Este domingo, los argentinos votarán con mayor o menor índice de fraude podrán reelegir por primera vez desde 1928 a un presidente no peronista. Ningún otro presidente había logrado terminar su legislatura. Macri, en todas las encuestas serias sigue estando más de 10 puntos por encima de los FF, pero no hay que olvidar que los kirchnerianos son sucios como la mierda y pueden reventar las elecciones si se viesen perdidos. Cualquier acto de fraude electoral lo pueden comunicar al correo que figura en la parte posterior de este artículo, al instante será comunicado a la Junta Electoral Internacional y con total seguridad será revidado.

Habréis vistos estos días como ardía media España y en particular Cataluña. Solo se trata de unos terroristas con la ayuda del Gobierno socialista que, al verse perdidos tienen que valerse encapuchados de la cobarde violencia. Chile está enfurecido de tal forma que ya no saben ni como destrozar a su legítimo Gobierno. Chile, siendo más pobre que Argentina, es un referente económico a nivel mundial. ¿Cuál es SU problema? Sencillamente, que la izquierda gastó 10 veces más dinero del que correspondía, más o menos el problema de Macri. Ecuador, un país con buenos recursos propios, pero la izquierda no permite que se destapen sus actos de saque que, por cierto, ya están en posesión del Tribunal de Cuentas Internacional, paso previo a la vía jurídica. Bolivia practica la democracia de Aristóteles, solo que a imagen y semejanza de Evo Morales. Venezuela es punto y aparte junto a Cuba.

La izquierda siembra miseria y basa su economía en el narco, la prostitución, tráfico de órganos infantiles y crimen organizado ¿Cómo se come esto? Las pruebas y el desarroillo de cada país están a la vista. Argentina es un país europeo en América, el cuarto del mundo más rico en recursos propios, por tanto, no puede permitir que vuelva Cristina Fernández de Kirchner.     

Rufián, otro mártir del independentismo, ahora botifler.


   
Rufián, otro mártir del independentismo, ahora botifler.

Rufián, nunca llegó a superar el cargo de domador de los leones que configuran la entrada al congreso de diputados y, a veces, se colaba al hemiciclo con una impresora, una camiseta con texto que le definía. Pero que como otro más de los cientos de payasos de la vida, no del circo, son elegidos en votación convocada cada cierto periodo de tiempo –antes cada cuatro años- llegó a ser hasta voceador oficial de Esquerra Republicana de Cataluña en el Congreso de Diputados. En realidad pretendía representar el ejército de los Maras en Cataluña con un desmedido fanatismo y violencia más propia de bolivarianos que de catalanes laboriosos hasta en su honradez.

Pero así es la vida, el otro día se quedó solo, sin cartera y  abucheado por los propios que le utilizaron. Le llamaban botifler, xarnego, fascista y hasta pedrista. En este caso no se sabe quién eran los vándalos y quienes los alanos. La violencia en Cataluña ha sido generada por “lavadura de cerebro” a mentes débiles que él junto al resto del lacito amarillo han enaltecido como si se tratase de una sardana andaluza. Y ahora, ¡al momento¡ quiere transmitir la paz heredada de un monje tibetano a una banda de ±500 asesinos.

También le llamaron Botifler a Puigdemont aquel día que estuvo “a punto” de convocar elecciones. El propio Rufián se lo llamó ese mismo día con el famoso tuit, de las 155 monedas de plata, que iniciaba el calvario de otro mártir catalán, Carles Puigdemont. Posteriormente, Rufián dijo que el Twit no iba dirigido al prófugo.

Los cambios que da la vida, Rufián, hace unos meses comunicas que no volverías a la política activa y mira por donde encabezas la lista de ERC/PSOE por Cataluña, tus catalanes te llaman “traidor” y, además, monárquico, te desprecian tal y como mereces. 


Tu propia familia, tu mujer te abandona o le abandonas, tu sueño de peletero se derrumba, tus cuentas bancarias están peor que las mías y harto de estar harto eres el lamesuelas de Pedro Sánchez en Cataluña. Y, lo que es peor, al final vais a perder las elecciones y, por descontado, el golpista Gobierno. ¡Vente pa Andalucía, Gabriel¡ que aquí con el PER, dos gallinas y una cabra se come.


Tu propia familia, tu mujer te abandona o le abandonas, tu sueño de peletero se derrumba, tus cuentas bancarias están peor que las mías y harto de estar harto eres el lamesuelas de Pedro Sánchez en Cataluña. Y, lo que es peor, al final vais a perder las elecciones y, por descontado, el golpista Gobierno. ¡Rufián, otro mártir del independentismo, ahora botifler. Rufián, otro mártir del independentismo, ahora botifler. Gabriel¡ que aquí con el PER, dos gallinas y una cabra se come para vivir.