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Egea: “Casado es una persona honesta y de principios”. La corrupción de mediática y Feijoo, lo han echado.



Feijoo, socio e íntimo amigo de Marcial Dorado, el mayor narcotraficante de droga en España, hoy en prisión muy parecida a la de los presos catalanes….Pide a Casado que se vaya para honrar al PP. Por cierto, también ha sido compañero y muy amigo de Miguel Ángel Fernández (MAR) verdadero presidente de la CAM. Ayuso, solo pone las lágrimas y el indecoro. Si el 10% de los votantes que han echado de mala manera con mentiras y trampas a Casado supieran quien son Feijoo y Miguel Ángel Rodríguez habría una revuelta nacional.

Los mayores trepas de los medios de comunicación, sin lugar a dudas, son Carlos Herrera y Alfonso Ussía –ya es hora de que abandonen la información por viejos, por chantajistas y por “monaguillos” de gente de mal vivir-. Otra día, para que su muerte como informador sea lenta, no como el pretende con Casado, contaré quién y cómo pagó Ussía el dinero de sus candidatura a la presidencia del Real Madrid que, además, perdió. El chantaje que le hizo a Marhuenda cuando le echó de la razón. Carlos Herrera colocó a tres amigachos en la Junta de Andalucía que, posteriormente, resultaron ser cabecillas de los EREs andaluces. También colocó “algunos” en el PP, casi todos de su pueblo, lindante con el mío, Cuevas del Almanzora.

 

Esta es la entrevista de Egea ante La Sexta.

El número dos del PP, Teodoro García Egea ha presentado este martes por la tarde su dimisión como secretario general del partido. Egea ha sido uno de los protagonistas de la crisis abierta el jueves pasado tras la acusación de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, de que la dirección nacional de la formación conservadora había preparado un dossier contra ella a cuenta de un cobro recibido por su hermano por un contrato con un proveedor de mascarillas durante la primera ola de la pandemia.

 

“Ha sido una decisión muy difícil”, ha señalado Egea esta noche en una entrevista en La Sexta, su primera aparición pública tras dimitir, en la que se ha referido a su equipo con Casado siempre en pasado; ha lamentado que los españoles ya “no van a conocer al verdadero Pablo Casado”. Ha apuntado que hay probabilidades de que al futuro congreso concurra más de un candidato: en “siete y medio” las ha estimado Egea, de un rango de uno a diez.

 

Avanzada la entrevista, Egea ha señalado que las presiones recibidas para adelantar el congreso regional del PP por parte de Ayuso y su equipo aumentaron a partir del momento en que el secretario general convocara a la presidenta madrileña para pedirle explicaciones por el cobro de su hermano, algo que él ha dicho que se produjo el pasado octubre. El jueves, Egea ya insistió en la relación entre la fecha del congreso y la polémica que ha abierto en canal el partido. Y el viernes, en la Cope, Casado sacó también a colación ese vínculo: “Creo en las primarias, pero no puedo anticipar una fecha ya fijada [lo que pedía Ayuso] y me extrañó que esa petición coincidiera con los días que yo le trasladé a Ayuso la información sobre su hermano”.

 

“Ser secretario general de un partido político es ser el malo de la película, lo más difícil que existe”, ha confesado Egea en La Sexta. “Hemos hablado Pablo Casado y yo”, ha dicho cuando contaba cómo ha sido el momento de su dimisión. “Ha sido una decisión personal”, ha asegurado, negando presiones de su hasta ahora jefe. García Egea ha explicado que siempre ha sido “leal” a la gente con la que trabaja y ha añadido: “A Pablo Casado se lo seré siempre: es una de las mejores personas que yo he conocido: es una persona honesta y de principios”. “Me voy para facilitar que haya un congreso”, ha especificado.

 

Egea ha lamentado la imagen ofrecida por ciertas “noticias e informaciones” que, en su opinión, “han distorsionado el contexto”. Y ha mencionado en concreto los réditos electorales de su partido. “Cuando el PP ganaba en una plaza importante, la victoria era del líder autonómico, y cuando el resultado era algo peor, la culpa era de la dirección nacional”. Tras los magros resultados obtenidos por el PP en Castilla y León el 13F, con la sola ganancia de dos procuradores, han arreciado las críticas internas contra Génova.

 

Sobre la polémica sobre Ayuso y la contratación de las mascarillas en la que intervino su hermano, asegura que esperaba “recibir explicaciones” y ha calificado de “bulo” que hubiera sido La Moncloa quien les hubiera facilitado información delicada contra la presidenta madrileña. “Esas noticias son absolutamente falsas” y solo pretenden “hacer daño a una dirección del Partido Popular”. Y, en tono taxativo, ha negado que se tratase de una transacción con La Moncloa a cambio del desbloqueo de instituciones pendientes, como el Tribunal de Cuentas.

 

Explicaciones “satisfactorias”

“Yo me creo a la presidenta de la Comunidad de Madrid. Y creo que es de los mayores activos que tenemos”, ha dicho en referencia a una de sus principales adversarias dentro del PP. Ha rechazado calificar de “guerra” o “batalla” la grave crisis interna de su partido, la mayor de los últimos años. “El camino cómodo habría sido ignorar la información” que recibió sobre el entorno de Ayuso, ha reconocido para explicar su procedimiento, y ha calificado de “satisfactorias” —la misma palabra que empleó Casado tras anunciar que se cerraba el expediente sobre el caso— las explicaciones de la presidenta madrileña.

 

Casado ya ofreció el fin de semana a varios barones territoriales el cese de Egea, pero a cambio les pidió que les permitiera seguir como presidente hasta el congreso ordinario, que está previsto para julio. Pero ya era tarde. El presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, le dijo a Casado que eso ya no bastaba, sino que además tenía que dimitir él: “Tienes que renunciar ya”. Este domingo, una manifestación de unas 3.000 personas ante la sede de Génova pidió la cabeza de Casado. Y, en las últimas horas, el comité de dirección y la mayoría de la dirección del grupo parlamentario popular han venido exigiendo la dimisión inmediata de Egea.

 

Pero el ex secretario general ha evitado en todo momento criticar a su partido por el modo en el que él ha dejado la dirección, tras una avalancha de retiradas de apoyos por parte de barones, dirigentes autonómicos y provinciales, diputados y senadores que presionaron al presidente de la formación para convocar el congreso extraordinario. “Solo nunca se está”, ha respondido Egea a la pregunta de cuándo se sintieron Casado y él abandonados.

 

Antes, ha planteado: “¿Estamos hoy mejor que cuando Pablo Casado llegó o peor?”, se ha preguntado sobre el PP, y ha respondido que mejor: “[El PP] tiene una mejor implantación territorial, unos cuadros renovados en una renovación territorial muy difícil”. En otro punto, ha valorado su trabajo para salvar los gobiernos de Murcia y Castilla y León, ambos en manos del PP, tras sendas mociones de censura.

 

Dura intervención el jueves sobre Ayuso

El pasado jueves, el secretario general respondió con dureza a Ayuso en una rueda de prensa en la que calificó de “cruel e injusta” la forma en que la presidenta madrileña se había referido a la dirección del partido. “Ha vertido acusaciones gravísimas, casi delictivas. Nunca pude imaginar esta reacción, algo nunca visto en la historia de nuestro partido; especialmente cuando la hemos apoyado en los momentos de mayor soledad; cuando todos la atacaban, ahí estaba Pablo [Casado] para defenderla. El presidente siempre la ha apoyado firmemente”.

 

Egea negó de manera “tajante y sin reservas” que el partido hubiera contratado una investigación contra Ayuso y detalló que el PP había recibido información sobre un presunto “cobro de comisiones”.

 

La dirección nacional del partido comunicó ese mismo jueves que se había abierto un expediente informativo sobre el caso de la posible comisión cobrada por el hermano de la presidenta madrileña, Tomás Díaz Ayuso. Tan solo dos días después, el sábado, Casado dijo a la presidenta de Madrid que los datos que ella había aportado como explicación de la contratación de su hermano se incorporarían al expediente abierto contra ella para cerrarlo “satisfactoriamente”.

 

Teodoro García Egea (Cieza, Murcia, 37 años), militante del PP desde hace 20 años, es diputado desde 2011. Ingeniero de telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Cartagena, después cursó el Programa de Liderazgo para la Gestión Pública del IESE. En el XIX Congreso Nacional Extraordinario, en julio de 2018, fue designado, a propuesta de Casado, secretario general de la formación conservadora. La noche de este miércoles, Egea ha dicho que Casado y él llegaron con la bandera de la “regeneración” al PP y ha destacado que su hasta ahora jefe fue el primer presidente del PP surgido de unas primarias.

Un detective nunca habla de un caso (TODO FALSO). La empresa era de Villarejo.

 

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha acusado este jueves al PP y su líder, Pablo Casado, de maniobrar para desprestigiarla "personal y políticamente" y vincularla con la corrupción desde "el anonimato", "sin pruebas" e involucrando a su familia, por la comisión que su hermano obtuvo de un contrato de la Comunidad de Madrid.

 

"Nunca pude imaginar que la dirección nacional de mi partido iba a actuar de forma tan cruel y tan injusta contra mí", afirmó Ayuso en una comparecencia ante los medios sin preguntas en la Puerta del Sol, donde ha señalado que nunca se hubiera imaginado que "alguien de la propia casa" hiciera estas acusaciones contra ella y que intentaran espiarla.

 


Todo esto tiene una solución de las de coser y cantar.  Si es cierto, que lo es, Díaz Ayuso debería abandonar la presidencia de la CAM deprisa y corriendo. En caso contrario quien debería abandonar es Pablo Casado. Pero como ya he escrito varías veces el que la cúpula del PP esté formada por Esperanza Aguirre, Miguel Ángel Rodríguez y Cayetana Álvarez de Toledo suena a atraco sin piedad de las arcas de la CAM.

 

Según Ayuso, no teme nada de las comisiones a su hermano, porque sabe a ciencia cierta que no se corresponde con la realidad. O sea, todo su enfado se centra en el “espionaje” a ella y a su familia. La empresa de detectives MIRA es “otra” empresa de Villarejo. Cuando alguien llama por teléfono para solicitar un detective, nunca se pone el director de la empresa, antes te toma los datos la telefonista y si lo ve conveniente llama el agente destinado  desde un teléfono encriptado.  Mucho más una empresa de detectives como esta, con  sedes en Colombia, México y España (más de 10 franquiciados).

El mero hecho de que  Julio Gutiez, director de detectives MIRA haga declaraciones de un asunto que según él, nunca se hizo   demuestra el montaje de esta banda que, al final, conseguirán lo que pretenden. Sería la primera vez en la historia de la democracia que Miguel Ángel Rodríguez haya tenido un comportamiento lejos de pistolero.

Desde este blog se publicó la desaparición de la factura que se cuestiona del portal de transparencia de la CAM. ¿Cómo no va a saber Ayuso que su hermano y su novio recibían subvenciones de 70.000 euros cada mes? Esto lo sabíamos “casi todos los españoles” y ella, también.

Cuando ingresó los pagos de la CAM hizo transfer por valor de 300.000€ a Tomás Díaz Ayuso”, o sea, a su hermano.

Pero si la intermediación ya sería delictiva, pagar un 25% del importe de un contrato significa que Alcázar es un testaferro de Tomás Ayuso. Priviet Sportive SL, empresa de la que es dueño Daniel Alcázar Barranco, exnovio de Ana Igartiburu, amigo del hermano de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y conocido de esta.

 

En definitiva, el compromiso por dinero de Miguel Ángel Rodríguez y Cayetana Álvarez de Toledo, en principio, todo hace indicar que saldrá como el PSOE le ha encargado y que Casado ganará el juicio dentro de 4/8 años.

 

Por cierto y es mi acusación, Ayuso se llevó 400.000 euros de AvalMadrid, empresa de la CAM.

juanpardo15@gmail.com


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Pablo Casado, honrado y el único político preparado para gobernar España



Todas las jugadas sucias que está haciendo el PSOE con su marca blanca Vox de nada valen, porque ni uno ni otro tienen crédito "humano". Rajoy le dejó con 66 escaños. Los analistas más sagaces, salvo alguna excepción aislada, predijeron para el PP un final inmediato como ocurrió con UCD. Pablo Casado tomó las riendas del partido. Nunca perdió la serenidad. Sabe que la política es una larga paciencia, un largo, largo saber esperar. Se rodeó de gente joven y valiosa y los Martínez-Almeida, Van-Halen, David Erguido, y tantos otros, mujeres y hombres, reconstruyeron el partido desde sus cimientos. Fue una tarea hercúlea porque crecieron como hongos las irregularidades de tiempos pasados y resultaba casi imposible transitar por aquel camino minado de corrupciones.

 

Pero lo consiguió. Frente a los expertos que sentenciaron la desaparición del PP, Casado reinstaló al partido en el centro liberal conservador, resistió los tirones de la izquierda y también de la derecha y consiguió que su mensaje de firmeza y flexibilidad llegara a la opinión pública, reconquistando poco a poco el voto que había dado en 2011 al PP la mayoría absoluta.

Hoy Casado se ha convertido en el enemigo a batir. Por eso le acosan desde el Gobierno sanchista y también desde sectores conservadores que deberían ensalzarle porque el líder del PP, es hoy por hoy, la única vía para ganar las elecciones. Desde el silencio y la serenidad, Casado combate las descalificaciones de ciertos sectores mediáticos y políticos. Y todas las semanas demuestra en el Congreso de los Diputados su calidad oratoria, su fuerza argumental. Sánchez se esfuerza por rehuir el cuerpo a cuerpo porque, en los debates, Casado se lo merienda con patatas a las finas hierbas.

 

No necesita el líder del PP que le defiendan. Lo hace él solo mejor que nadie. Faltan todavía casi dos años para las elecciones generales si es que no se adelantan. Y nadie puede aventurar lo que va a suceder. Pero el centro derecha español, el mundo liberal conservador, dispone del dirigente serio, responsable, honrado y capaz que las actuales circunstancias exigen. Por eso la mayoría de las encuestas le consideran vencedor. Y de ahí que, bien por intereses políticos naturales, bien por intereses espurios, le descalifiquen los furibundos de turno. Gil Robles me dijo un día en Estoril que, cuando más le atacaban, con más fuerza se sentía. “Ladran, buena señal de que cabalgamos”, había dicho otro político sagaz.

En Andalucía, Vox apoyará la investidura del PP, pero no le dejará gobernar por orden del PSOE.



Las elecciones andaluzas se acercan cada vez más porque es lo que interesa a los de Vox que, estando subiendo claramente en los sondeos andaluces, no quieren lógicamente darle a Moreno Bonilla la oportunidad de remontar en las encuestas quitándoles a los del partido verde los votos que poco a poco han ido arrancando de las bolsas de apoyos del PP

 

Porque la de Andalucía es una batalla electoral entre varios partidos, sí, pero que tiene un par de contrincantes que se están mirando fieramente a los ojos mientras se toman la medida de sus posibles respectivas debilidades por donde poder atacarse. Y esos dos partidos son el PP y Vox.

 

Hace ya tiempo que Vox tiene prisa por que se convoquen las elecciones cuanto antes y no dar la menor oportunidad al presidente de la Junta para que apruebe leyes cuya puesta en práctica redundaría en beneficio claro del gobierno actual.

 

Ése fue el caso de dos leyes consideradas clave por el gobierno de coalición de Moreno Bonilla y Juan Marín, de Ciudadanos.  En aquel caso se trató de la ley de Sostenibilidad del Territorio y la de la reforma de la Salud Pública, que PSOE y VOX tumbaron en el mismo día -estábamos entonces a finales de mayo- con lo que quedó claro que había comenzado una operación de desgaste al gobierno porque fueron unas votaciones inesperadas que la Asamblea andaluza había considerado en principio un mero trámite.

 

Pero es que la situación dió de pronto un vuelco inesperado: de acuerdo Vox con el PSOE, la votación se dió la vuelta, los socialistas pasaron de la abstención al voto en contra y los de Vox pasaron del voto a favor a la abstención. Las leyes fueron derrotadas y el gobierno con ellas.

 

Aquél fue el primer aviso de lo que le esperaba en adelante al presidente de la Junta, al que Vox se había propuesto castigar desde que el gobierno andaluz aceptó acoger a 13 menas de los que habían llegado por mar procedentes de Ceuta. 

 

Desde entonces, todo se ha mantenido más o menos igual hasta que Vox y el PSE, de nuevo de acuerdo, utilizaron una conversación del vicepresidente de Ciudadanos Juan Marin con su grupo parlamentario, conversación grabada subrepticiamente y hecha pública meses después con evidente intención de que la maniobra se consumara con el saboteo de la aprobación de los presupuestos, como ocurrió.

 

Con la grabación hecha pública, el resultado fue que el gobierno andaluz no pudo aprobar los presupuestos. Esto sucedía en el mes de noviembre pasado. Estaba definitivamente claro que Vox quería empujar al presidente de la Junta a disolver la cámara y convocar elecciones.

 

Y ahora lo volverán a hacer. Los representantes del partido verde ya han anunciado que se disponen a tumbar también la llamada ley de Economía  Circular que pretende impulsar la “revolución verde” en Andalucía. El argumento de Vox es que esta ley que cuenta con un amplio consenso “contiene elementos de la Agenda 2030 de Sánchez” y que por eso no la van a apoyar. Excusas.

 

En definitiva, queda claro que el destino inmediato del gobierno Moreno-Marín es la parálisis más absoluta que le fuerce por fin a rendirse, a ceder y a que el presidente convoque elecciones.

 

Los de Abascal no quieren de ninguna manera darle tiempo a que se recupere del evidente desgaste que ha supuesto en toda España, en Andalucía también, la estúpida pelea mantenida por la dirección nacional del PP con la presidenta de Madrid Isabel Díaz Ayuso a cuenta de su pretensión, del todo legítima, de presidir el Partido Popular madrileño.

 

Eso ha perjudicado a todo el partido, también a Moreno Bonilla y Vox pretende aprovechar esa grieta y entrar por ese hueco para amarrar los votos que, según los sondeos, han ido perdiendo las candidaturas populares durante todos estos meses de trifulca suicida.

 

Por lo tanto, a menos que el apaciguamiento de la batalla de Madrid, obligado por la cercanía de las elecciones en Castilla y León, se mantenga unos meses más, eso quizá pueda devolver al candidato del PP en Andalucía los apoyos perdidos. Apoyos que puede que no sean muchos pero puede que sí los suficientes para permitir a Moreno Bonilla -incluso con lo que pueda quedar de Ciudadanos- gobernar en solitario sin necesitar de Vox más que una abstención a la que ese partido se vería obligado para no dar el gobierno a la izquierda, cosa que su electorado no toleraría.

 

Pero la estrategia de Vox es exactamente la contraria: lograr un número suficiente de escaños que les hagan imprescindibles para entrar en el gobierno y poder condicionar las políticas desde dentro de él. Por eso tienen prisa por ir a eleecciones ahora que el viento les sopla de cola.

 

Esa estrategia choca sin embargo de plano con la diseñada desde la calle de Génova, donde se pretende, basándose en los buscados éxitos rotundos de los distintos barones del Partido Popular, enviar el mensaje, y que éste resultara creíble, según el cual si Pablo Casado gana las elecciones generales querrá gobernar en solitario.

 

Pero ese plan se le iría abajo si tanto en Castilla y León como en Andalucía, los miembros de Vox conquistan los suficientes escaños como para exigir entrar en los respectivos gobiernos.

 

Quizá haya elecciones andaluzas muy pronto, desde luego mucho antes de lo que todos habíamos pensado. Pero que Casado se juega personalmente su futuro político en estas dos convocatorias electorales, eso está fuera de toda duda.

Casado: "Sánchez pidió la dimisión de Rajoy por subir el 8% la luz, ¿por qué no dimite él, si la sube un 500%?"

 


El presidente del PP, Pablo Casado, al respecto del precio de la energía en este fin de año y la promesa del presidente del Gobierno de que en diciembre pagaríamos por la electricidad lo mismo que en 2018, ha sido este viernes contundente: “Si Sánchez pidió la dimisión de Rajoy por la subida del 8% de la factura de la luz, ¿por qué no dimite él si sube un 500%? ¿Es el PSOE de mejor condición que el PP?”.

 

En la Junta Directiva del PP de La Coruña con Núñez Feijóo, Casado ha asegurado que ya nadie cree que en 2021 los españoles vayan a pagar de luz lo mismo que en 2018: “Tenemos que desnudar las mentiras de Sánchez, nuestra obligación es decir la verdad”, remarca.

 

Por ello, ha criticado que todas las propuestas que ha presentado el PP durante esta legislatura para abaratar el recibo de la luz, garantizar las pensiones, contar con una ley de pandemias, mejorar el sistema educativo, controlar el reparto de los fondos europeos o poner orden en Cataluña, han sido rechazadas por Sánchez “solo porque le ha dado la gana”.

 

El líder de los populares ha incidido en que la labor de su partido es estar con aquellos que peor lo están pasando, y advierte de que el PP no se va a callar y seguirá planteando una alternativa “firme, responsable, esperanzadora, ilusionada y con políticas de estado”. “¿Tenemos que dejar de hacer oposición?, pues no; nosotros tenemos que seguir en lo nuestro”.

 

Confía por esto mismo en que los españoles recompensarán al PP por su labor de oposición, tal y como reflejan las encuestas: “La gente no puede más y necesita alternativa, estamos más cerca de volver al Gobierno”. Casado ha reivindicado la labor de oposición que está ejerciendo su partido, como en su día lideraron Núñez Feijóo con Touriño; Juanma Moreno con Susana Díaz o Rajoy con Zapatero

Ultimátum de Casado a Ayuso: "Los militantes del PP no vuelan, andan con responsabilidad.

 



Pablo Casado contesta a la presidenta de Madrid, que eclipsó la primera jornada del 16 Congreso del PP andaluz y advierte: "Esto no es un 'talent show', no caben los solistas" El presidente del PP nacional, Pablo Casado, durante su intervención en la clausura del XVI Congreso Autonómico del PP de Andalucía.

"Esto no es un talent show, aquí no caben los solistas ni los personalismos". Pablo Casado ha lanzado esta carga de profundidad –sin citarla por su nombre en ningún momento– a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. El sucesor de Rajoy en la presidencia de la formación conservadora ha dicho que su partido "no es una hoguera de vanidades".

 

Si ya es difícil ganar unas elecciones estando unidos, volando cada uno a su mejor aire más vale ni presentarse. De hecho, Ayuso ha tenido el peor resultado de la historia electoral de la CAM y el antepenúltimo desde 1995.

Es de suponer que Ayuso pida su cese de militancia, pero ni eso puede hacer para formalizar su ridículo. No puede convocar otras elecciones porque su equipo de Gobierno no avala la convocatoria. Vox avisa de que se abstendría en una moción de censura, por tanto gobernaría +Madrid o el PSOE. Solo hay una opción, crear una plataforma, pero es de esperar un recurso que a petición de la JEC el Constitucional podría resolver, pero nunca antes de que se convoquen dichas elecciones por finalización de legislatura.

Por tanto, Ayuso, la voladora, dimitirá la próxima semana y empezará a formar “la plataforma” con la que perderá las próximas elecciones 2022.

Pablo Casado humilla a Pedro Sánchez. No admite que en el CGPJ, cuatro de los doce miembros del consejo sean PODEMITAS (NINGUNO)

 



Precisamente, en Moncloa no hay un Gobierno como el de Felipe González que encarnó un socialismo europeo de carácter social demócrata sin rateros comunistas al frente de los ministerios. Hoy, en Moncloa hay un Frente Popular social comunistas e incluso terrorista que, además, aspira  a controlar la Justicia, porque no cree en la separación de poderes. Hace dos años, Pablo Casado habría llegado a un acuerdo sobre la renovación del Consejo General del Poder Judicial con un Gobierno social demócrata. Con el Frente Popular no, porque de semejante acuerdo podría derivar la ocupación de la Justicia por la extrema izquierda comunista.


Pedro Sánchez lleva un mandato al frente del Gobierno de España en el que todas y cada una de las decisiones que se han tomado solo favorecen a movimientos populistas o dedicados. Nombrar a Dolores Delgado, Fiscal General, después de abandonar el ministerio de justicia, acredita todo lo anteriormente expuesto.

 

Como ha explicado el magistrado el Presidente del Tribunal Superior de Justicia (TS) así como del CGPJ, Carlos Lesmes, la renovación no puede seguir supeditada a la controversia partidista. Parece necesario resolver ya la renovación del poder judicial. Y Pablo Casado podría aceptar el acuerdo con Pedro Sánchez con la fórmula actual, si el inquilino de Moncloa firma un documento en el que se comprometa a entregar a los jueces en un inmediato futuro la renovación del poder judicial. Dados los antecedentes de Sánchez, el acuerdo no puede quedar en palabras que se las lleve el viento sanchista. Es necesario preparar un documento sólido en el que se establezca de forma clara y sin vuelta atrás el compromiso de que a los jueces sean elegidos por sus pares como fórmula para preservar la independencia judicial. Sánchez no quiere firmar dicho acuerdo porque su socio de Gobierno Podemos quiere “meter” en los 12 a 2 magistrados y a dos vocales. HAY QUE SACAR A PABLO IGLESIAS DE SU INMINENTE INGRESO EN PRISIÓN.


Pablo Casado quiere asegurarse la estabilidad de la democracia “pluralista” plena impidiendo que los comunistas de Frente Popular se adueñen de la Justicia. Y ante la razonable actitud del magistrado Lesmes, parece lógico que el presidente del Partido Popular exija que Pedro Sánchez firme un documento comprometiéndose a reconocer que en el futuro sean los jueces los que elijan a los compañeros que consideren más idóneos para formar parte del Consejo General del Poder Judicial.

El PP de Casado se presentará solo o semisolo a las próximas generales. Caerán, caerán e irán cayendo.


El PP de Casado se presentará solo o semisolo a las próximas generales. Caerán, caerán e irán cayendo.



Mucho ruido para las pocas nueces que caen en el PSOE a raíz de los resultados electorales en Madrid, en los que los socialistas han cosechado una derrota en su justa medida y que van a tener más consecuencias a más largo plazo de lo que los portavoces de ese partido, incluidos ministros y vicepresidenta, calculaban en principio. Caerán semitodos.

 

Poco a poco iremos analizando lo que está sucediendo en el PSOE madrileño y el blindaje que se está levantando en el Palacio de La Moncloa para proteger las cabezas de los principales responsables de este fracaso: Iván Redondo, el gurú presidencial, y el propio presidente del Gobierno.

 

Veremos pasar por las horcas caudinas de la dimisión forzada a muchos de los dirigentes madrileños que no han tenido arte ni parte en esta escabechina. Ya han caído el secretario general del PSOE-M José Manuel Franco y el propio Ángel Gabilondo, a quien han empujado a anunciar ayer lo contrario de lo que había anunciado anteayer: que no recogerá el acta de diputado. Caerán más cabezas inocentes, pero no tengan duda de que su sangre no llegará a salpicar las túnicas de los califas.

 

Caerán más cabezas inocentes, pero no tengan duda de que su sangre no llegará a salpicar las túnicas de los califas

 

Pero éstos no son los únicos movimientos desatados en el seno del Partido Socialista tras el 4 de mayo. En Andalucía se anuncia un fuerte incremento de la tensión a cuenta de las primarias para elegir al candidato a la presidencia de la Junta que a la dirección federal del PSOE le ha entrado ahora una prisa extraordinaria por celebrar.

 

Cuando digo ahora quiero decir desde el martes por la noche, cuando se conocieron los resultados de las elecciones en Madrid. En ese instante a la directiva del PSOE le empezó a invadir el pánico ante la posibilidad de que el presidente nacional del PP forzara al presidente andaluz Juan Manuel Moreno, a convocar elecciones anticipadas.

 

Si eso sucediera, el socialismo andaluz no estaría en condiciones de ir a la batalla unido y fuerte porque su situación ahora mismo es de una notable debilidad causada por las tensiones internas. Por eso, la todavía secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, se apresuró ayer a anunciar que se presentaba a esas primarias frente a su futuro adversario, el alcalde de Sevilla, Juan Espadas.

 

El súbito movimiento de Díaz tenía como objetivo adelantarse a la decisión de la Ejecutiva Federal que ayer por la tarde celebraba su reunión en Madrid y que tenía la intención de convocar esas primarias con un candidato «oficial» en la recámara que no es, por supuesto, Susana Díaz sino Juan Espadas. Ya se sabe que la secretaria general del socialismo andaluz no es persona querida en absoluto por la nueva dirección nacional de su partido.

 

Pero ella está dispuesta a dar la batalla hasta el final en su tierra y cree que puede ganarle la partida al candidato «oficial». A Díaz se la han intentado quitar de encima hace tiempo ofreciéndole puestos tan golosos en Madrid como la presidencia del Senado o incluso una cartera ministerial, pero ella, erre que erre, los ha rechazado siempre.

 

Y ahora es cuando empieza una batalla interna que va a librarse a cara de perro entre las fuerzas oficiales, muy críticas con la todavía líder del partido, y ella misma. Juan Espadas, el candidato del «aparato», va a tener a su lado toda la potencia de las estructuras orgánicas del partido. Pero ella se conoce como la palma de la mano cada pueblo, cada agrupación, casi se podría decir que a cada militante. Y en estos meses ya se ha recorrido palmo a palmo el territorio visitando a todos los alcaldes socialistas y escuchando a todos los vecinos que tuvieran algo que decirle o reclamarle.

 

En definitiva, lleva meses haciendo campaña porque es muy consciente de que no es querida por la dirección federal y que en algún momento, no pensaba que tan pronto, tendría que enfrentarse a esas primarias que en principio deberían haberse celebrado a la altura del mes de diciembre para elegir al secretario general que normalmente también es el candidato a la presidencia de la Junta.

 

Pero las cosas se han acelerado como consecuencia de las elecciones de Madrid y por eso, excepcionalmente, estas primarias, que en principio parece que se celebrarán en junio, lo son únicamente para elegir a quien habrá de enfrentarse a Juanma Moreno cuando éste decida convocar elecciones.

 

Juan Espadas va a tener a su lado toda la potencia de las estructuras orgánicas del partido. Pero Susana Díaz se conoce como la palma de la mano cada pueblo, cada agrupación»

 

No importa que Moreno no tenga intención disolver ahora la Cámara y quiera mantener las cosas como están para tratar de abordar el cierre de la crisis sanitaria, una de sus grandes preocupaciones. Aunque tampoco esa convocatoria anticipada puede descartarse ahora mismo. Y como el miedo es libre, a la Ejecutiva del PSOE la debacle de Madrid y el temor a tener que concurrir ahora a unos comicios en Andalucía le ha puesto los pelos de punta y han decidido convocar de urgencia unas primarias para tener por lo menos un candidato que presentar si se da el caso.

 

Susana Díaz parte de una posición orgánicamente débil porque no cuenta con el respaldo, sino todo lo contrario, de la dirección. La prueba es que ayer, en su rueda de prensa, dejó claras dos cosas: una, que había intentado ponerse en contacto con Pedro Sánchez pero que no lo había conseguido, y dos, que había hablado con el secretario de Organización del partido José Luis Ábalos, que no le mencionó en ningún momento que fueran a convocarse elecciones primarias anticipadas.

 

En cualquier caso ha sido rápida y se ha adelantado al anuncio de la Ejecutiva Federal de su partido. Cree que cuenta a su favor con el apoyo de buena parte de la militancia a la que ella ya se ha ocupado de atraerse y ha calculado también el efecto que ha podido tener en el rechazo de la población de Madrid la política de pactos que mantiene el presidente del Gobierno con el Podemos de Pablo Iglesias y los respaldos obtenidos por los independentistas de ERC y hasta con los proetarras de Bildu, rechazo que considera, con razón, que ha debilitado al PSOE como partido.

 

Por eso se lanza a competir con el candidato oficial en una carrera a la que se ha dado el pistoletazo de salida sin apenas tiempo para preparar las candidaturas. Y eso es así hasta el punto de que Juan Espadas se ha tenido que apresurar a anunciar ayer a bote pronto, oficiosamente, que se presentaba a las primarias horas antes de que fueran convocadas.

 

Susana Díaz pidió ayer que en este proceso de primarias -convocado corre que te corre por si acaso Pablo Casado decide aprovechar la ola de entusiasmo por la victoria de Ayuso en Madrid y fuerza finalmente al presidente andaluz a convocar elecciones anticipadas- «no se celebren a empujones». Sin embargo debería ir preparándose a aguantar codazos y empellones sin tregua porque el objetivo de Madrid es sacarla de la escena andaluza al precio que sea. No es por exagerar pero en esta batalla a cara de perro en Andalucía puede haber heridos de la máxima gravedad y del máximo relieve.

 

 Y luego dice Carmen Calvo que las elecciones de Madrid no trascienden a la vida política del resto de España, que lo sucedido en Madrid en Madrid se queda. Pues quién lo diría.

Jorge Javier Vázquez: “A mi novio y a mi NOS ATERRAN LOS NIÑOS"




Decía Umberto Eco que está mejor visto vivir mariconeando que ser puta honrada o no. Pero que para él, lo más asqueroso que hay entre el cielo y la tierra es un vividor del mariconeo. Una porque tienen la fuerza de un hombre y otra porque tienen la picaresca de la mujer y la ira enrabietada que les ha generado su “hoy confinamiento” en el armario.

Pero cuando un innoble sarasa vive de mis impuestos, mis pelotudos huevos se inflan de tal forma que le pondría por cabeza la de un elefante loxonta africano. ¿Tan mal anda de cabeza el Gobierno? Subvenciona a una cadena privada de televisión, para que  uno de sus bigardos diga que LE ATERRAN LOS NIÑOS. Cuando el 99.9% de  las personas adoran a sus hijos como tal y como niños.

Posteriormente dice que los mayores a palmarla. Todo esto lo dice porque Pablo Iglesias es el dueño de España y, además, su patrocinador en exclusiva. Ahora toca dañar al PP….Ahí está el carroñero para montar la estructura. Merlos –que me importa un cero- le embiste a su exnovia o lo que sea y uno menos en política. Como si fuese el primer novio que le pone los cuernos a su novia.
Con Casado no ha podido porque se le han retirado las principales empresas de publicidad y la competencia, Atresmedia, que no, precisamente es de izquierdas y cambiando el contenido de la Sexta, les dejaría sin publicidad. ¿Cómo es posible que T5 viva de las llamadas de pago con premio, todo es mentira, está todo grabado.  

Aquí os dejo el contenido de la entrevista en ABC. Estoy bloqueado para poner vídeos.

« Estoy alarmado y asustado por la cantidad de gente anciana, señores muy viejos y señoras muy viejas, que me escribe insultándome», comenzaba Jorge Javier Vázquez su alegato, recordando que lo más habitual es que se critique a los jóvenes por esas faltas de respeto. «Y yo pienso: "Estos señores que están a punto de palmarla, que están a punto de encontrarse con Dios y con San Pedro, ¿no se podían dedicar a sembrar el bien y el amor antes de que les lleven al camposanto”

Tras estas duras declaraciones, el presentador de Mediaset. Lejos de arrepentirse de sus declaraciones sobre los ancianos, repetía su rechazo hacia cierta parte de la sociedad, pero en esta ocasión hacia el otro los niños. El de Badalona aseguraba que entre sus planes no entra convertirse en padre. «No soporto a los niños cerca, mi novio y yo, solos, con nuestros perros», declaraba. «Cuando mi novio y yo salimos a comer o a pasear y vemos niños cerca se nos agria la cara», añadiendo «Yo no quiero un niño en mi vida, solo si es de 27 años», declaró entre risas.

Sin democracia la libertad es una fantasía. Sin libertad la democracia es despotismo. Vota para que tu voto valga por dos, o sea, vota PP.

JP Logística

Decía Octavio Paz: “Sin democracia la libertad es una quimera. Sin libertad la democracia es despotismo”.

La madre de la democracia es la libertad por lo que pedir el voto a un partido determinado es dañar los principios de La democracia. Todos los días del periodo electoral deberían ser de reflexión. Ahora bien, todo el mundo, igual por exceso de subjetividad no tiene aplomo suficiente como para estudiar el programa de quien no ve.

Hay partidos más inclinados a favorecer el mal de España que otros el bien, por ejemplo: Independentistas, Podemos y Vox son igual de dañinos para la sociedad por lo que el votante debería obviar su existencia, su participación activa en la democracia es desgraciada y su libertad ya la determinó el tiempo.  
Entristece pensar que haya españoles dispuesto a votar a un partido político que se opone a la democracia con un marcado totalitarismo fascista y se apellidan VOX, sabiendo el destrozo que provocaron entre las dos guerra mundiales e incluso en la guerra civil española. El  Führer, Abascal se empeña en eliminar las autonomías que, en definitiva es lo mismo que piden los separatistas catalanes, libertad para comprar armas,  cerrar cadenas de televisión, periódicos y cantar el cara al sol a la salida y puesta del sol.  Otros nos llevan a la extrema izquierda. Y sabemos perfectamente lo que conllevaron el comunismo y el estalinismo en el pasado siglo. Estos días, Pablo Iglesias se ha puesto la piel de cordero, se ha disfrazado de vendedor de biblias y se ha hecho pasar por el más constitucionalista. Sin embargo, ha recorrido España con las banderas independentistas de cada comunidad. Creo que le encantaría una Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas Ibérica. Y el nacionalismo ha sido el mayor veneno mortal que ha destruido Europa desde el siglo XIX. 

Es una idea romántica, hoy fuera del ámbito racional, con la que una élite, por motivos personales y económicos, quiere arrastrar al resto de conciudadanos a conflictos y al envenenamiento de la convivencia. Recordemos la vía eslovena del impresentable Quim Torra. Y estos son Los cuatro jinetes del apocalipsis. Pero esto no es Blasco Ibáñez, esto es la realidad. Y de esta realidad, intelectuales como Steiner, como Claudio Magris, como Habermas y tantos otros nos vienen avisando de que se están viviendo circunstancias muy parecidas a los años 20 y 30 del siglo pasado. Cuando Marlene Dietrich cantaba que no volverán los fantasmas del pasado en el Berlín derruido, pues bien, los fantasmas del pasado están aquí, están ya en la esquina.
Sí, por supuesto. La política es el diálogo, el razonar, el convencer, el escuchar. Pero si te sientas con alguien que te insulta a ti y al resto del país y tratas de convencerlo de que tiene la misma sangre que los demás, entonces ya no es lo mismo. Los socialistas de corazón, de toda la vida, no están de acuerdo con su posición actual porque el nacionalismo ha destruido al partido. Y hoy el partido, en manos de Pedro Sánchez, no escucha a nadie más que a sí mismo. No es cierto, como ha repetido el presidente 40 veces, que no haya pactado con los nacionalistas y con los que dieron un golpe de Estado. Pactó, a él lo ayudaron. Y eso, para muchos de nosotros, es inmoral. No es que haya llegado al extremo de aliarse con sus enemigos, es que se ha aliado con los enemigos del Estado.

Freud, en El malestar en la cultura, ya explica que la cultura siempre fue de una élite. Soy de la idea fomentada en la Ilustración de que hay que extenderla. Pero históricamente las capas bajas de la sociedad lo han visto como una imposición y creo que es porque se explicó mal su relevancia. Habría que decirles a los ciudadanos: "Lean El Quijote, pero no por obligación, sino porque les va a dar pistas en la vida". Pero de ninguna manera insinuar que si no lo leen están excluidos de la sociedad. Los regímenes democráticos han tratado de extender la cultura a través de la educación. ¿Cuál es el debate contemporáneo? El verdadero debate está en la reflexión sobre la industria cultural de masas y cómo mantener la sabiduría. Lo advirtieron Adorno, Horkheimer, la escuela de Frankfurt: cuidado con la industrialización. Se mostraron en contra del desarrollo tecnológico no porque este no sea importante y, además, imposible de parar, sino porque vieron en él la sustitución de un dios por otro: tanto se quiso extender la cultura que hemos creado la industria del entretenimiento. Tanto la hemos querido bajar que la hemos convertido en cultura de masas. Y por ahí percibieron que asomaba una destrucción terrible

Pedro Sánchez ha sido vilmente derrotado. Los españoles “personas” despiertan de su pesadilla.




Fue tanta la superioridad, en los debates a cuatro,  de Casado y Rivera a Pedro Sánchez, el cabecilla que dice representar con mayúsculas la sinrazón de la izquierda antinatura, formada por terroristas, independentistas y gente de mal vivir que  La superioridad argumental de Casado y Rivera frente a Pedro Sánchez y Pablo Iglesias resultó abrumadora, porque la demagogia de la izquierda resultó nada creíble e indecente.

Al final, el vencedor político del debate ha sido Pablo Iglesias, todo un ejemplo de moderación –creo que obligada- Pero este podemita es un tipo inteligente y ante la más que evidente caída del grupo de izquierda trato de inspirar confianza a “otro ridículo más” de su jefe más inmediato. Todo esto le sirvió para arañar bastantes votos al PSOE y dejar sentado que, en lo sucesivo” habrá un mando compartido. Cada voto que recupere Podemos, el PSOE pierde tres. El mismo caso tiene el PP con VOX, solo que en este caso pueden ser cuatro. No hay que olvidar que VOX es un partido financiado por el PSOE con el único fin de restar votos al PP.


Fue tanta la superioridad, en los debates a cuatro,  de Casado y Rivera a Pedro Sánchez, el cabecilla que dice representar con mayúsculas la sinrazón de la izquierda antinatura, formada por terroristas, independentistas y gente de mal vivir que  La superioridad argumental de Casado y Rivera frente a Pedro Sánchez y Pablo Iglesias resultó abrumadora, porque la demagogia de la izquierda resultó nada creíble e indecente.

Al final, el vencedor político del debate ha sido Pablo Iglesias, todo un ejemplo de moderación –creo que obligada- Pero este podemita es un tipo inteligente y ante la más que evidente caída del grupo de izquierda trato de inspirar confianza a “otro ridículo más” de su jefe más inmediato. Todo esto le sirvió para arañar bastantes votos al PSOE y dejar sentado que, en lo sucesivo” habrá un mando compartido. Cada voto que recupere Podemos, el PSOE pierde tres. El mismo caso tiene el PP con VOX, solo que en este caso pueden ser cuatro. No hay que olvidar que VOX es un partido financiado por el PSOE con el único fin de restar votos al PP.

El efecto de la ley D’Hondt convierte en oro cada escaño que se consigue en ciertas provincias. Según ésta, la provincia de Soria es la que más cara se cotiza. Para lograr un solo escaño, hay que conseguir el 50% de los votos. Lo que prácticamente hace imposible que partidos pequeños logren representación. Y es que sólo se reparten dos diputados.

Le siguen las provincias de Huesca, Teruel, Cuenca, Guadalajara, Ávila, Palencia, Segovia y Zamora. En todas ellas, es´tan en juego sólo tres escaños. Los partidos tienen que lograr un mínimo del 33% de los votos para alcanzar un diputado.

En Ceuta y Melilla, con un escaño solo, se necesitan el 30% de las papeletas.

El 25% es el mínimo en otras 10 provincias españolas: Albacete, Burgos, León, Salamanca, Lérida, Cáceres, Lugo, Orense, Álava y La Rioja. En todas ellas, son cuatro los escaños que se disputan los partidos.

Por último, en otras siete provincias, se necesita llegar al 20% de los votos. Son las de Huelva, Jaén, Cantabria, Ciudad Real, Valladolid, Navarra y Castellón. Cada una aporta cinco escaños al Congreso.

En total, 103 diputados en juego. Un número que asciende a 145 si se suman los escaños de aquellas provincias que aportan seis representantes a la Cámara. Son las localidades de Almería, Córdoba, Toledo, Gerona, Tarragona, Badajoz y Guipúzcoa. En ellas, se necesita llegar al 17% de los votos para lograr escaño.

La moderadora, Ana Pastor dejó mucho que desear, como buena vividora del socialismo y sus partes. Dejó por dos veces sin replica a Casado porque le venía un golpe de KO. Ya se planteó el cambio de preguntador y cronometradora. Las preguntas estaban hechas por socialistas acogidos en plan de refugiados por la sexta y el crono por catalanistas sin revisión de mortandad política. El tiempo corre en contra del candidato que repite reiteradamente puntualizaciones “ya hechas” o que sobrepasen los tres segundos.
UNA OPINIÓN:                                                                 
La «segunda vuelta» del debate televisado entre los cuatro principales candidatos a la presidencia del Gobierno ofreció anoche un formato menos encorsetado, más tenso y bronco, y mantuvo un perfil más emocional en busca del voto indeciso, aún calculado en más del 35 por ciento del electorado. Sin embargo, volvió a ofrecer la imagen de un Pedro Sánchez descolocado y ajeno a lo que se juega; una pugna claramente marcada, incluso agresiva, entre Pablo Casado y Albert Rivera en busca del voto incierto de la derecha; y un cambio en la actitud de Pablo Iglesias, que trufó momentos de condescendencia humillada hacia Pedro Sánchez con críticas al PSOE para evitar la debacle electoral de Podemos. Es indudable que Pablo Casado corrigió la moderación que mantuvo en el debate de anteanoche para ofrecer una imagen más combativa y pragmática frente a Sánchez, al que no ofreció tregua, especialmente en la discusión sobre el futuro económico de España. Y también lo es que el candidato del PP quiso impedir el control del debate a un Rivera sobreactuado por momentos, de modo que las constantes interrupciones del presidente de Ciudadanos a todos los candidatos resultaron impostadas e innecesarias. Sin embargo, la superioridad argumental de Casado y Rivera frente a Pedro Sánchez y Pablo Iglesias resultó abrumadora, porque la demagogia de la izquierda en materia de pensiones, feminismo, violencia de género, inmigración, mercado laboral y, sobre todo, de una idea de España, resultó muy poco creíble.

La conclusión de los dos debates celebrados en televisión es que España entrará en una etapa de oscuridad política, inseguridad jurídica e inestabilidad económica si Pedro Sánchez vuelve a gobernar con el apoyo de Podemos y de los partidos separatistas y nacionalistas. Sánchez no ofreció anoche un programa de gobierno, sino una retahíla de negativas e imputaciones contra los partidos del centro-derecha acusándoles de mentir, pero sin aclarar en qué mienten. Sánchez volvió a demostrar por qué no quería debatir con la oposición y por qué necesita la coartada del ausente Vox para construir un discurso mínimamente creíble vinculando al PP y a Ciudadanos con la ultraderecha. Pero su intento fue en vano. A duras penas, Sánchez se limitó a leer datos precocinados sobre educación, inmigración, pensiones o mercado laboral para combatir la acusación de que adolece de un proyecto útil para España. Sin embargo, salió beneficiado de la constante discusión a la que erróneamente se sometieron Casado y Rivera en momentos determinantes del debate, porque ponían de manifiesto la fractura de la derecha y su desesperada necesidad de conquistar votos indecisos.

Por morboso que pueda resultar, simplificar la conclusión de los debates en busca de un ganador y de un perdedor resulta artificial a estas alturas de campaña, por más relevante que fuera la imagen que transmitieron los candidatos. No obstante, si Rivera ganó el primero de los debates, ayer Casado se antepuso a los demás con intervenciones muy solventes y contundentes. Y más allá de las percepciones subjetivas que puedan producirse y de los análisis que se realicen previos a las urnas, lo relevante es la evidencia de que la izquierda tiene un proyecto destructivo para la unidad de España tal y como fue concebida en la Constitución de 1978. De hecho, tanto el PSOE como Podemos defendieron un proyecto «plurinacional» que oculta la voluntad de romper la soberanía nacional, mientras el PP y Ciudadanos reafirmaron una idea de España basada en la convivencia y la lealtad a la Carta Magna.


Por lo demás, el debate estuvo viciado por una moderación periodística desigual que por momentos pareció salir al rescate de Sánchez cada vez que se encontraba en apuros, que fue a menudo. La orientación de muchas de las preguntas que se formulaban tenía un sesgo ideológico para favorecer a Sánchez que resultó sospechoso. Aun así, tanto Casado como Rivera supieron contrarrestar con eficacia los excesos de un debate que prometió ser modélico, pero que a la larga mantuvo un tono tendencioso y poco imparcial. Sánchez volvió a demostrar por qué España no merece que vuelva a repetir como presidente del Gobierno, y menos aún si es con Pablo Iglesias en su gabinete, tal y como el líder de Podemos volvió a mendigar ayer en público y sin rubor alguno. Es mucho lo que se juega España el próximo domingo. Tanto, como impedir que esta izquierda sectaria y sin más principios ni valores que el odio a la derecha llegue a sumar más escaños para una investidura de Sánchez.


Cabe recordar que la formación de Abascal arrebató la alcalcía a su protectora, Esperanza Aguirre por la mitad de los 9.000 votos que obtuvo en Madrid y ellos lo sabían, por que Esperanza le pidió que retirara la candidatura al Ayuntamiento de Madrid y a la Comunidad Murciana que, tampoco sacó mayoría por 492 votos. Por cierto, estando yo presente, Abascal festejó ambos resultados 

La moderadora, Ana Pastor dejó mucho que desear, como buena vividora del socialismo y sus partes. Dejó por dos veces sin replica a Casado porque le venía un golpe de KO. Ya se planteó el cambio de preguntador y cronometradora. Las preguntas estaban hechas por socialistas acogidos en plan de refugiados por la sexta y el crono por catalanistas sin revisión de mortandad política. El tiempo corre en contra del candidato que repite reiteradamente puntualizaciones “ya hechas” o que sobrepasen los tres segundos.

UNA OPINIÓN: 
                                                                
La «segunda vuelta» del debate televisado entre los cuatro principales candidatos a la presidencia del Gobierno ofreció anoche un formato menos encorsetado, más tenso y bronco, y mantuvo un perfil más emocional en busca del voto indeciso, aún calculado en más del 35 por ciento del electorado. Sin embargo, volvió a ofrecer la imagen de un Pedro Sánchez descolocado y ajeno a lo que se juega; una pugna claramente marcada, incluso agresiva, entre Pablo Casado y Albert Rivera en busca del voto incierto de la derecha; y un cambio en la actitud de Pablo Iglesias, que trufó momentos de condescendencia humillada hacia Pedro Sánchez con críticas al PSOE para evitar la debacle electoral de Podemos. Es indudable que Pablo Casado corrigió la moderación que mantuvo en el debate de anteanoche para ofrecer una imagen más combativa y pragmática frente a Sánchez, al que no ofreció tregua, especialmente en la discusión sobre el futuro económico de España. Y también lo es que el candidato del PP quiso impedir el control del debate a un Rivera sobreactuado por momentos, de modo que las constantes interrupciones del presidente de Ciudadanos a todos los candidatos resultaron impostadas e innecesarias. Sin embargo, la superioridad argumental de Casado y Rivera frente a Pedro Sánchez y Pablo Iglesias resultó abrumadora, porque la demagogia de la izquierda en materia de pensiones, feminismo, violencia de género, inmigración, mercado laboral y, sobre todo, de una idea de España, resultó muy poco creíble.

La conclusión de los dos debates celebrados en televisión es que España entrará en una etapa de oscuridad política, inseguridad jurídica e inestabilidad económica si Pedro Sánchez vuelve a gobernar con el apoyo de Podemos y de los partidos separatistas y nacionalistas. Sánchez no ofreció anoche un programa de gobierno, sino una retahíla de negativas e imputaciones contra los partidos del centro-derecha acusándoles de mentir, pero sin aclarar en qué mienten. Sánchez volvió a demostrar por qué no quería debatir con la oposición y por qué necesita la coartada del ausente Vox para construir un discurso mínimamente creíble vinculando al PP y a Ciudadanos con la ultraderecha. Pero su intento fue en vano. A duras penas, Sánchez se limitó a leer datos precocinados sobre educación, inmigración, pensiones o mercado laboral para combatir la acusación de que adolece de un proyecto útil para España. Sin embargo, salió beneficiado de la constante discusión a la que erróneamente se sometieron Casado y Rivera en momentos determinantes del debate, porque ponían de manifiesto la fractura de la derecha y su desesperada necesidad de conquistar votos indecisos.

Por morboso que pueda resultar, simplificar la conclusión de los debates en busca de un ganador y de un perdedor resulta artificial a estas alturas de campaña, por más relevante que fuera la imagen que transmitieron los candidatos. No obstante, si Rivera ganó el primero de los debates, ayer Casado se antepuso a los demás con intervenciones muy solventes y contundentes. Y más allá de las percepciones subjetivas que puedan producirse y de los análisis que se realicen previos a las urnas, lo relevante es la evidencia de que la izquierda tiene un proyecto destructivo para la unidad de España tal y como fue concebida en la Constitución de 1978. De hecho, tanto el PSOE como Podemos defendieron un proyecto «plurinacional» que oculta la voluntad de romper la soberanía nacional, mientras el PP y Ciudadanos reafirmaron una idea de España basada en la convivencia y la lealtad a la Carta Magna.


Por lo demás, el debate estuvo viciado por una moderación periodística desigual que por momentos pareció salir al rescate de Sánchez cada vez que se encontraba en apuros, que fue a menudo. La orientación de muchas de las preguntas que se formulaban tenía un sesgo ideológico para favorecer a Sánchez que resultó sospechoso. Aun así, tanto Casado como Rivera supieron contrarrestar con eficacia los excesos de un debate que prometió ser modélico, pero que a la larga mantuvo un tono tendencioso y poco imparcial. Sánchez volvió a demostrar por qué España no merece que vuelva a repetir como presidente del Gobierno, y menos aún si es con Pablo Iglesias en su gabinete, tal y como el líder de Podemos volvió a mendigar ayer en público y sin rubor alguno. Es mucho lo que se juega España el próximo domingo. Tanto, como impedir que esta izquierda sectaria y sin más principios ni valores que el odio a la derecha llegue a sumar más escaños para una investidura de Sánchez.