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Leonor I, la mejor princesa. Pedro Sánchez, el peor Presidente de la Democracia.

 

 Leonor y Sofía: así fue la emotiva despedida de las hermanas

La mejor Princesa para el mejor sistema

Doña Leonor ha de ser una Princesa todavía mejor preparada que Don Felipe cuando fue Príncipe, porque España es el único país de Occidente que tiene miembros del Partido Comunista en el Gobierno


La jura de la Constitución de la Princesa de Asturias en un momento en que España tiene el Gobierno más hostil a la Corona desde 1931 es un faro de esperanza. La Princesa Leonor es una heredera que está recibiendo una formación específica para asumir un día la corona. Ya en su día se dijo que Don Felipe era el Príncipe mejor preparado de la historia de nuestra Monarquía. Pues con el conocimiento de los retos que está teniendo el reinado de Don Felipe, Doña Leonor ha de ser una Princesa todavía mejor preparada. Porque España es el único país de Occidente que tiene miembros del Partido Comunista en el Gobierno, incluyendo a una vicepresidente del mismo. Y nunca ha habido hasta ahora una Monarquía que haya superado un Gobierno comunista.
 
Frente a estas adversidades, quiero recordar una vez más mis cinco razones por las que una Monarquía es un sistema mejor.
 
1.- La Monarquía representa la pluralidad de identidad y la constante renovación dentro de la continuidad. La democracia exige el cambio cíclico de gobernantes. Ningún partido puede estar permanentemente en el poder y la alternancia es un componente básico del sistema. Pero en ese mismo sistema, el Monarca puede y debe representar los valores de un país en el que ostenta la jefatura del Estado. Y al representarlos se convierte en un elemento de convergencia entre diferentes intereses de identidad política y étnica. Un Rey de España que ostenta títulos como Rey de Castilla, de León, de Aragón, de Navarra, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Córdoba, de Murcia, de Gibraltar, de las Islas Canarias, de Conde de Barcelona y de Señor de Vizcaya, por hablar sólo de los territorios que hoy son españoles o aspiramos unánimemente a que lo sean, necesariamente es visto como una referencia incluso por quienes no necesariamente se sienten españoles. Y en esta hora, la Princesa de Asturias tiene ante sí una amenaza sobre partes del Reino cuyos títulos llevará un día: Reina de Navarra, Condesa de Barcelona y Señora de vizcaya.
 
2.- La Monarquía es un sistema más moderno. La República es un sistema más natural; es decir, es más elemental, más retrasado. Toda la civilización es una resta a lo natural. Todo lo que es más natural es más inferior. El reparto comunal de los bienes es más natural que la propiedad. Toda la civilización –los Reyes, la propiedad, el contrato matrimonial– implica un elemento de modernidad y es complicación y artificialismo, sobrepuestos, como freno y límite, a esas naturalidades. Como son también añadiduras a lo natural la educación, los modales o la corbata. Y precisamente por la elaboración y decantación a través de los siglos que conlleva una Monarquía, hay que entender que no está en la mano de cualquier pueblo tener una Monarquía, pero sí lo está el tener una República. Una revolución se hace en 24 horas; una Monarquía resulta de la decantación de los siglos. Y la Princesa de Asturias que mañana jura la Constitución es un eslabón en una dinastía que de padres a hijos o nietos ha reinado desde Vermudo I de Cantabria en el 789, hace 1.234 años.
 
3.- La Monarquía permite la independencia. El sucesor o Príncipe Heredero, en este caso la Princesa de Asturias, igual que el Rey Felipe VI, no puede ser utilizada por políticos, pues debe su condición a la naturaleza; está designada desde que nace y la nación la conoce como tal anulando potenciales luchas por el poder en la cúpula. En una época racionalista como la nuestra, puede parecer anacrónico el principio hereditario: se basa en la parte física del hombre que el racionalismo e idealismo desprecian y que nuestra sociedad cultiva sin medida.
La Corona Real, símbolo de la Monarquía española

La Corona Real, símbolo de la Monarquía española. Casa de S.M. el Rey

Pero en realidad el cuerpo es tan humano como el espíritu, y la herencia es la única forma de designación de jefe de Estado que no es manipulable, lo que inviste al Rey de independencia, la condición más importante en su función. Lo que da un valor inigualable a la Monarquía es la herencia en la jefatura del Estado por la independencia de que le dota la condición hereditaria. Y la condición hereditaria ha de darse dentro de una familia. Es lo que el político y diplomático francés Charles Benoist resumió en la máxima «una dinastía, siempre la misma, en una Monarquía siempre renovada».
 
Como sostenía don José María Pemán en sus «Cartas a un escéptico en materia de formas de gobierno»: «Por mucho que se aguce el ingenio no se encontrará jamás ninguna forma de transmisión inmediata, sin intervalo ni solución de continuidad, comparable en claridad y rapidez a la transmisión familiar de padre a hijo. Por eso todos los fundamentos sociales que requieren características de continuidad y permanencia tienen histórica y científicamente carácter familiar; por eso «el padre» es la gran palabra sillar e inconmovible que aparece escondida en la raíz etimológica de todo cuanto designa algún sostén fundamental de la sociedad humana. A cosa de padre suena la patria, que es la nación; y el patrimonio, que es la propiedad, y el patriarca, que es la autoridad. A cosa de padre tiene que sonar también, si no en su nombre, en su realidad entrañable, la mejor forma de Gobierno», la Monarquía. Y para rematar su idea Pemán concluye: «La familia, que no el individuo, es secularmente el sujeto de la propiedad, de la preeminencia o del honor. ¿Qué tiene de extraño que sea también el sujeto del Gobierno?» Y fuera de la herencia, no hay otra salida que la elección, con sus condicionantes de dependencia, incluso servilismo y de busca de beneficio en el plazo de poder.
4.- El peor Rey es mejor. La condición humana es impredecible. La historia de todas las monarquías que en el mundo hay o hubo ha generado buenos y malos Soberanos. Y con frecuencia no han sido los peores los que estaban en el trono en el momento de un cambio de régimen. Pero la Monarquía ha evolucionado con el concepto de soberanía nacional y hoy en día, en Occidente, forma parte de regímenes constitucionales. En un sistema constitucional –como el español al que jura lealtad la Princesa– la potestas de la que dispone un Rey está muy limitada.
Y un mal Rey tendría pocas posibilidades de hacer daño a la nación precisamente porque sus poderes están muy circunscritos. En cambio, un buen Rey se va llenando de auctoritas gracias a su forma de reinar –de ninguna otra manera puede lograr esa autoridad–. En cambio, un mal presidente de una república está constantemente actuando para conseguir dar continuidad a su labor; con frecuencia intenta desbordar sus competencias para justificar su presencia al frente del Estado y genera crisis.
 
5.- No es el sistema perfecto; es, simplemente, el mejor posible. Si es relativamente fácil diferenciar entre los políticos que piensan siempre en las próximas elecciones y los que piensan en las próximas generaciones cabe afirmar, a priori, que, de natural, el político sometido a las urnas tiene que pensar en las próximas elecciones mientras que para la Princesa, cuando sea Reina será más fácil pensar siempre en las próximas generaciones. Porque el Rey es el diputado de todos: los que votan a unos, los que votan a otros y los que no votan. El hombre es capaz de entender los principios universales, y como consecuencia, a veces, piensa que existen en el mundo creado: grave error, pueden habitar su entendimiento, impulsar su voluntad, pero no son aplicables porque son entes de razón.
El Rey y la Princesa de Asturias, durante los actos con motivo del Día de la Hispanidad

El Rey y la Princesa de Asturias, durante los actos con motivo del Día de la Hispanidad.

Le hacen buscar la perfección, mas se equivoca cuando ajusta normas a entelequias. La Monarquía hereditaria no es la pauta perfecta para el gobierno de la sociedad, es, nada más y nada menos, la mejor posible para el gobierno de unos seres limitados. Y la distinción entre límite y perfección es clara, pero se olvida a menudo. Recordemos el ejemplo clásico: el mulo no entiende un silogismo, pero no es por imperfección del silogismo, es por limitación del mulo, que es, sin embargo, un perfecto mulo sin saber la teoría del conocimiento.
 
Terminemos con un sentimiento. Irracional y, quizá por ello, muy cierto. Decía don José María Pemán en la obra citada: «Al lado del Carlos V de Tiziano, un presidente de República tiene un cierto aire de retorno, no diré que hacia el jefe de tribu, pero sí hacia el alcalde pedáneo o el juez de paz». Esa afirmación es de 1937. A muchos nos parece plenamente válida. Con mi devota lealtad, Alteza.

 

La mayoría de edad de la princesa Leonor coincide con las elecciones.

 



 Por Juan Pardo

juanpardo15@gmail.com

https://blogdejuanpardo.blogspot.com/

Blog de Juan Pardo

La mayoría de edad de la princesa Leonor coincide  con las elecciones.

En el momento en que la Princesa de Asturias adquiera la condición formal de futura reina es obligado que las Cortes Generales se encuentren en funciones plenas para acoger su juramento Constitucional

Desde un enfoque jurídico, la mayoría de edad de Doña Leonor, Princesa de Asturias, implica el cumplimiento del mandato recogido en el artículo 61.2 de la Constitución. Esta norma obliga a la heredera al trono de España a prestar juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes, respetar los derechos de los ciudadanos y de las comunidades autónomas, y ser fiel al Rey. Un trámite no exhaustivo, ni cerrado, para el que según los diferentes expertos juristas consultados por El Debate, será necesario que haya en España un Gobierno «plenamente» ejecutivo. O lo que es lo mismo, que no se encuentre en funciones ya que, esto último, implicaría que Parlamento y Senado han sido disueltos para la convocatoria de unas elecciones generales. Un escenario «poco propicio», apuntan los mismos expertos, para la celebración del «acto solemne» en el que Leonor de Borbón, acompañada por su padre el Rey Felipe VI comparecerá en el hemiciclo para asumir su papel de manera oficial. Sin quererlo, los dieciocho años de la futura reina de España condicionan el calendario electoral de Pedro Sánchez.

 

Y es que el cumpleaños de la Princesa de Asturias coincidirá, temporalmente, con el fin del mandato del actual Gobierno de coalición entre PSOE y Podemos –ya que las últimas elecciones de las que nace el Ejecutivo, se celebraron el 10 de noviembre del 2019– de modo que, a salvo de un improbable adelanto electoral, los próximos comicios deberían convocarse hacia final de año, lo que exige una disolución de las Cámaras de, como mínimo, 54 días antes de la fecha elegida para la llamada a urnas. Así las cosas, esto impediría que Leonor de Borbón preste el juramento previsto en el artículo 61.2 de la Carta Magna, el día 31 de octubre.

Un acto político, jurídico y simbólico

«Se tratará de un acto trascendental en la vida pública de la Princesa de Asturias y de la nación por sus dimensiones políticas, jurídicas y simbólicas», asegura Daniel Berzosa, abogado y doctor en derecho constitucional por la Universidad de Bolonia. «Políticas porque se reforzará la legitimidad de la posición dinástica de la que goza Doña Leonor desde su nacimiento –prevista en el artículo 57.1 de la Constitución– y su condición de Heredera de la Corona, esta adquirida de forma automática, ipso iure que decimos los juristas, en virtud del artículo 57.2 de la Carta Magna», añade el profesor.

No en vano, «tras la proclamación de Su Majestad Don Felipe VI como Rey de España el 19 de junio de 2014» se producen, también, consecuencias jurídicas porque la normatividad de la Constitución fijada a partir de su artículo 9.1, convierte el acotado, pero amplio contenido de los deberes de la fórmula del juramento –desempeño fiel de las funciones que Su Majestad le encomiende, acatamiento personal y de quienes se le acerquen de la Constitución, respeto de los derechos individuales y de ciertos sujetos públicos con base territorial, fidelidad al Rey,..– en obligaciones preceptivas, no sólo morales o por sentido de responsabilidad, para la Princesa Doña Leonor», explica Berzosa.

Y, simbólicas porque, «con la fuerza de los juramentos públicos, el destino de la Heredera de la Corona quedará unido, sin solución de continuidad, a la Constitución y sus normas, principios y valores; y a los anhelos, preocupaciones y necesidades de la nación, del pueblo español y de España, para lo que un día está llamada a ser Reina», concluye el jurista.

La icónica fecha del 31 de octubre

Así las cosas, se plantea la necesidad de hablar de una «estabilidad institucional» que permita a Doña Leonor cumplir con el trámite de jurar la Constitución más allá de la lectura sobre la «garantía del equilibrio y la continuidad que ella misma representará, a partir de entonces, en la Jefatura del Estado» español, anota Ramón Rodríguez Arribas, vicepresidente de honor del Tribunal Constitucional.

Aunque no hay una obligación legal como tal, es tradición, que el heredero al trono jure la Constitución el mismo día de su cumpleaños

 

Rodríguez Arribas también señala cómo la mayoría de edad de la princesa Leonor implicará la confección de una agenda propia y su ingreso en las academias militares de cada uno de los ejércitos, Tierra, Mar y Aire. Leonor «adquirirá más responsabilidades y sumará más protagonismo en sus apariciones públicas de cara a su preparación» para el día en que se convierta en reina -hasta adquirir su «estatus protocolario»- dado que «la condición de Princesa de Asturias la tiene por el mero hecho de ser la primogénita» de las hijas de Don Felipe y Doña Letizia.

Sea como fuere, «cabe destacar cómo al mayoría de edad de Doña Leonor aportará una sensación de normalidad en medio de la tensión permanente de la escena política y reforzará el sentido de unidad del Estado» haciendo gala de la «ausencia de parcialidad» que caracteriza a la Corona, apostilla el exvicepresidente del Constitucional.

 Por Juan Pardo

juanpardo15@gmail.com

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Blog de Juan Pardo

Felipe VI, hoy cumple ocho años como Rey de todos los españoles.

 


Felipe VI conmemorará este domingo el octavo aniversario de su reinado. Al caer en jornada dominical y coincidir con las elecciones andaluzas, el Rey tiene la agenda despejada, por lo que no va a haber ninguna celebración del aniversario, después de que el pasado año lo festejara con la entrega de condecoraciones a más de una veintena de ciudadanos anónimos por su tarea durante la pandemia.

 

Los ocho años como jefe de Estado de don Felipe han estado salpicados de sucesivas crisis de distinta índole y momentos complejos que le han obligado a tomar decisiones de calado tanto en el plano familiar como institucional.

 

Uno de los asuntos que más impacto ha tenido en su trayectoria como Rey ha sido el caso de su padre, del que lleva alejado desde que la Fiscalía del Tribunal Supremo decidió investigarle hace más de dos años por el dinero que manejó en el extranjero antes y después de dejar de ser jefe de Estado.

 

A pesar de archivarse la causa al prescribir las irregularidades o estar protegido por la inviolabilidad que gozó hasta 2014, sigue siendo incierto su futuro y hasta cuándo mantendrá su residencia en Abu Dabi, unas incógnitas acrecentadas después de que suspendiera su segundo viaje a España una vez que lo había anunciado en vísperas de mantener una larga charla con su hijo en el Palacio de la Zarzuela.

 

Al tiempo que ha criticado con dureza a Juan Carlos I, el Ejecutivo ha reafirmado su apoyo firme a Felipe VI por su empeño en renovar la Corona ante el deterioro causado por el caso del emérito y la necesidad de diferenciarse de su reinado.

 

Una compromiso plasmado en la inédita decisión del monarca de revelar su patrimonio, cifrado en 2,5 millones de euros, y de recogerse en un real decreto las medidas de transparencia puestas en práctica desde 2014, con la novedad de que el Tribunal de Cuentas auditará la contabilidad de la Casa del Rey, aunque sin control del Congreso.

 

“Son medidas que refuerzan la confianza en la institución y en el rey. Si algo le define, es su sentido del deber, la responsabilidad, la búsqueda de los intereses generales, el respeto a la ley y la primacía de los principios éticos y morales sobre cualquier consideración”, sostienen fuentes de la Jefatura del Estado.

 

Desde la Zarzuela, se hace hincapié en que el discurso que Felipe VI pronunció en su proclamación en el Congreso, en el que se comprometió a “una monarquía renovada para un tiempo nuevo”, representa “la guía de su comportamiento y las decisiones que ha tomado y que seguirá tomando”.

 

El goteo de noticias sobre don Juan Carlos ha seguido alimentando los ataques a la Corona por parte de Unidas Podemos y de los partidos independentistas, partidarios de avanzar hacia un horizonte republicano.

 

No obstante, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha suavizado estas críticas y ha defendido que “no es el momento de hacer un referéndum” sobre el modelo de Estado.

 

El PSOE, con el apoyo de PP y Vox, ha cerrado también la puerta a abrir un debate sobre la inviolabilidad del rey, amparándose en la postura de los letrados del Congreso de que esta propuesta no es procedente mientras no se modifique la Constitución y se suprima el blindaje legal.

 

Otro de los retos que Felipe VI tiene pendiente es normalizar su relación institucional con la Generalidad de Cataluña ante el veto al que le somete desde su discurso contra el referéndum ilegal del 3 de octubre de 2017.

 

Un rechazo que volverá a constatarse en la entrega de los premios Princesa de Girona previstos el 4 de julio, que se celebrará, por tercera edición consecutiva, en Barcelona ante la negativa del Ayuntamiento de la capital gerundense a ceder un recinto en la ciudad.

 

En paralelo a las medidas de regeneración, Felipe VI puso punto final en la pasada Semana Santa a la tradición que instauró su padre en 1995 de asistir a la misa del Domingo de Resurrección en la catedral de Palma, en un nuevo gesto de relegar los actos religiosos al ámbito privado.


 Por Juan Pardo

juanpardo15@gmail.com

Blog de Juan Pardo

La Fiscal jefe, Lola Delgado, ordena acoso y derribo a Don Juan Carlos I

 


Dolores Delgado, fiscal general del Estado, tiene el dudoso honor de ser la figura más cuestionada en ese puesto desde que hay democracia. Y está cuestionada por muchas razones. La principal, su manifiesta falta de neutralidad, derivada de haber sido ministra del Gobierno de Sánchez y haber hecho campaña en favor del PSOE con un lenguaje muy despreciativo para sus oponentes políticos. 

Su neutralidad está también en entredicho por las grabaciones que escuchamos, dentro del macrocaso Villarejo, donde pasaba desde dar a entender que en Cartagena de Indias algún miembro del Supremo no tuvo una conducta honorable hasta aplaudir la creación de una red de prostitución para espiar a determinadas personas. 

Pero hay más, en un juzgado de la Audiencia Nacional está grabada la declaración de un antiguo jefe de la Inteligencia venezolana que habló del pago de varios millones de euros a la pareja de la fiscal general para «engrasar» las relaciones con ese organismo que dirige Lola Delgado. ¿Es necesario algo más? En otro país, con más decencia democrática y tradición de división de poderes, esta señora ya no ocuparía su actual puesto. Como ha ocurrido con otros muchos fiscales que han atormentado a tanta gente para después quedar archivadas las causas o absueltos los procesados. Tanto dinero del Estado para que todo quede en lo que queda. 

En EEUU los hubieran echado a todos, tras cada uno de esos fracasos. Ahora Lola quiere seguir en su persecución a Don Juan Carlos, mal llamado emérito –eso solo se aplica a cardenales y catedráticos– y prolonga las investigaciones para de esta manera alargar el padecimiento de un español que no merece lo que le está ocurriendo y a quien la mayoría de sus compatriotas quieren ya de regreso. Sánchez simula que él está al margen de esta operación, pero no. Él fue quien anunció que pondría una fiscal que le obedeciese. Seguramente se acuerda de aquel «es que...  

¿la Fiscalía de quién depende? Pues ya está». Este fingimiento, esta simulación, caerá, porque nada dura eternamente, y menos la mala voluntad.

El Gobierno de España ordena desacreditar la Monarquía utilizando de cebo a DON JUAN CARLOS I.



Si Pedro Sánchez y sus aliados con más de 1.500 asesores hubiesen conseguido la décima parte del fondo de comercio que aportó nuestro Rey Emérito, España sería un referente mundial en materia económica.

Don Juan Carlos I es el español más influyente del mundo. 17 de las 20 principales obras ejecutadas S XXI en el mundo, las ha conseguido él, para empresas  españolas.

Nunca sabremos si Don Juan Carlos se ha acostado con una sola mujer o supera a Donald Trump con más de 5.000, lo que si sabemos es que ninguna fue forzada a la cama.  

 

Una de las investigaciones que le achacan es por viajar en vuelo privado. Por lo visto, los viajes de Pedro Sánchez en el Falcon, los paga el o Begoña de su bolsillo.  El  jefe de la inspección de la Agencia Tributaria que “actúa” es el mismo que firmó la pertenencia  en propiedad de 13 fincas de la Infanta Cristina cuando se estaba instruyendo el famoso caso NOOS en Mallorca junto a su marido.

 

Pero como que en España hay más gente buena que mala, otro inspector al que, posteriormente, instaron a la jubilación comunicó al CGPJ a la Audiencia Provincial de Palma y al TSJB que ni una sola de las 13 propiedades  (fincas, cortijos y hasta palacios) correspondían a la Infanta Cristina que solo tenía el 50% de una vivienda en Barcelona hipotecada. El juez instructor del caso, Pepe Castro que no era ni juez de oposición, hoy, alto dirigente de Podemos de Mallorca, antes comunista; estuvo a punto de ser ministro y….)

 

De todos es sabido la  odiosa y recalcitrante manía que le tiene la ministra de Hacienda, auxiliar de clínica de profesión, María Jesús Montero a la Casa Real. Todo es consecuencia de una finca que tiene el cuñado de Don Juan Carlos en Andalucía y que vía expropiación se la quiere adjudicar ella para ella. Al parecer algún familiar de Montero nació en dicha finca y puede que hasta ella.

 

 

A lo que vamos, Hacienda solicita a Suiza un extracto de las cuentas de Don Juan Carlos. Suiza contesta: ”Que ellos no hacen extractos de las cuentas de nadie, por razones lógicas ellos no están autorizados para abrir las cajas de sus depositantes para contar dinero ni otras pertenencias. Pero que en el caso de Juan Carlos I ni admitirán a trámite otra petición, ya que de la anterior hicieron uso indebido con maquinaciones que dañaron y mucho al sistema bancario suizo.

 

La inspección investiga ingresos de funcionarios de La Zarzuela a una cuenta del rey emérito y el origen del dinero con el que varios empresarios pagaron la regularización fiscal de cuatro millones

La inspección que lleva a cabo la Agencia Tributaria a Juan Carlos I por indicios de un presunto delito fiscal que investiga la Fiscalía del Tribunal Supremo ha dado sus primeros pasos. Hacienda ha remitido al palacio de La Zarzuela dos requerimientos para que le facilite todos los pagos que la Casa del Rey ha hecho a Juan Carlos I desde su abdicación en junio de 2014 hasta 2018.

 

La Fiscalía del Tribunal Supremo investiga la cuenta del rey emérito en la que la Casa del Rey le ingresaba su asignación anual de 198.845 euros, para comprobar si esos pagos que establecían los Presupuestos Generales del Estado coinciden con los ingresos y retiradas de dinero efectuados en su cuenta por Juan Carlos I durante el citado periodo.

 

Interventores y funcionarios de la Casa del Rey ya han facilitado la información requerida y respondido a las preguntas de los inspectores de Hacienda asignados a la investigación, según confirmaron a este periódico fuentes autorizadas de La Zarzuela. Dichas fuentes señalaron que los requerimientos de Hacienda a la Casa del Rey lo son en su condición de entidad pagadora de la asignación que recibió el monarca emérito hasta que esta le fue retirada por su hijo Felipe VI en marzo de 2020. ¿Dónde consta si ha cobrado o no ha cobrado.

 

Hacienda investiga asimismo otros ingresos menores que funcionarios de la Casa del Rey hicieron en la cuenta del rey emérito y por solicitud de este último. Se trata, según fuentes cercanas a Juan Carlos I, de “pequeñas cantidades para el pago de compras en tiendas” que el anterior jefe del Estado solicitó que se liquidaran. Los inspectores intentan seguir el rastro del origen del dinero con el que se hicieron esos ingresos.

 

La inspección de la Agencia Tributaria se inició después de que Juan Carlos I presentara ante Hacienda dos regularizaciones voluntarias. En la primera, abonó al fisco 678.393 euros por los regalos en dinero recibidos del empresario mexicano Allen Sangines-Krause durante los ejercicios 2016-2019. En la segunda, pagó 4,4 millones por los centenares de vuelos privados que le sufragó la fundación Zagatka de Álvaro de Orleans. Un pago en especie obligado a tributar el IRPF. Juan Carlos I costeó esta regularización con donaciones de empresarios amigos. Hacienda ha requerido a esos empresarios amigos del rey emérito que acrediten el origen del dinero que han aportado, según señala una fuente cercana al caso.

 

Me sorprende una enormidad el puritanismo existente en los dirigentes políticos de España. Hay una política que está casada o junta con el sexto hombre tiene hijos con 4 de ellos y, además, insiste en que hay que imputar a Don Juan Carlos por acostarse con Corina, igual ella estaba en medio. Hay una vicepresidenta con unitario que tapaba los actos de pederasta de su marido. Había una superministra que se caso con el novio de su hija que, además, era su escolta; después de llevar otros tres maridos desbancados, al menos hay cuatro políticos que pagaban las facturas de los puticlub con tarjeta oficial. Para terminar, referente a matrimonios fracasados y cuernos de toro, los políticos superan en tres veces a quienes les votan.

 

 

 

Si Pedro Sánchez y sus aliados con más de 1.500 asesores hubiesen conseguido la décima parte del fondo de comercio que aportó nuestro Rey Emérito, España sería un referente mundial en materia económica.


Don Juan Carlos I es el español más influyente del mundo. 17 de las 20 principales obras ejecutadas S XXI en el mundo, las ha conseguido él, para empresas  españolas.


Nunca sabremos si Don Juan Carlos se ha acostado con una sola mujer o supera a Donald Trump con más de 5.000, lo que si sabemos es que ninguna fue forzada a la cama.  

 

Una de las investigaciones que le achacan es por viajar en vuelo privado. Por lo visto, los viajes de Pedro Sánchez en el Falcon, los paga el o Begoña de su bolsillo.  El  jefe de la inspección de la Agencia Tributaria que “actúa” es el mismo que firmó la pertenencia  en propiedad de 13 fincas de la Infanta Cristina cuando se estaba instruyendo el famoso caso NOOS en Mallorca junto a su marido.

 

Pero como que en España hay más gente buena que mala, otro inspector al que, posteriormente, instaron a la jubilación comunicó al CGPJ a la Audiencia Provincial de Palma y al TSJB que ni una sola de las 13 propiedades  (fincas, cortijos y hasta palacios) correspondían a la Infanta Cristina que solo tenía el 50% de una vivienda en Barcelona hipotecada. El juez instructor del caso, Pepe Castro que no era ni juez de oposición, hoy, alto dirigente de Podemos de Mallorca, antes comunista; estuvo a punto de ser ministro y….)

 

De todos es sabido la  odiosa y recalcitrante manía que le tiene la ministra de Hacienda, auxiliar de clínica de profesión, María Jesús Montero a la Casa Real. Todo es consecuencia de una finca que tiene el cuñado de Don Juan Carlos en Andalucía y que vía expropiación se la quiere adjudicar ella para ella. Al parecer algún familiar de Montero nació en dicha finca y puede que hasta ella.

 

 

A lo que vamos, Hacienda solicita a Suiza un extracto de las cuentas de Don Juan Carlos. Suiza contesta: ”Que ellos no hacen extractos de las cuentas de nadie, por razones lógicas ellos no están autorizados para abrir las cajas de sus depositantes para contar dinero ni otras pertenencias. Pero que en el caso de Juan Carlos I ni admitirán a trámite otra petición, ya que de la anterior hicieron uso indebido con maquinaciones que dañaron y mucho al sistema bancario suizo.

 

La inspección investiga ingresos de funcionarios de La Zarzuela a una cuenta del rey emérito y el origen del dinero con el que varios empresarios pagaron la regularización fiscal de cuatro millones


La inspección que lleva a cabo la Agencia Tributaria a Juan Carlos I por indicios de un presunto delito fiscal que investiga la Fiscalía del Tribunal Supremo ha dado sus primeros pasos. Hacienda ha remitido al palacio de La Zarzuela dos requerimientos para que le facilite todos los pagos que la Casa del Rey ha hecho a Juan Carlos I desde su abdicación en junio de 2014 hasta 2018.

 

La Fiscalía del Tribunal Supremo investiga la cuenta del rey emérito en la que la Casa del Rey le ingresaba su asignación anual de 198.845 euros, para comprobar si esos pagos que establecían los Presupuestos Generales del Estado coinciden con los ingresos y retiradas de dinero efectuados en su cuenta por Juan Carlos I durante el citado periodo.

 

Interventores y funcionarios de la Casa del Rey ya han facilitado la información requerida y respondido a las preguntas de los inspectores de Hacienda asignados a la investigación, según confirmaron a este periódico fuentes autorizadas de La Zarzuela. Dichas fuentes señalaron que los requerimientos de Hacienda a la Casa del Rey lo son en su condición de entidad pagadora de la asignación que recibió el monarca emérito hasta que esta le fue retirada por su hijo Felipe VI en marzo de 2020. ¿Dónde consta si ha cobrado o no ha cobrado.

 

Hacienda investiga asimismo otros ingresos menores que funcionarios de la Casa del Rey hicieron en la cuenta del rey emérito y por solicitud de este último. Se trata, según fuentes cercanas a Juan Carlos I, de “pequeñas cantidades para el pago de compras en tiendas” que el anterior jefe del Estado solicitó que se liquidaran. Los inspectores intentan seguir el rastro del origen del dinero con el que se hicieron esos ingresos.

 

 

 

La inspección de la Agencia Tributaria se inició después de que Juan Carlos I presentara ante Hacienda dos regularizaciones voluntarias. En la primera, abonó al fisco 678.393 euros por los regalos en dinero recibidos del empresario mexicano Allen Sangines-Krause durante los ejercicios 2016-2019. En la segunda, pagó 4,4 millones por los centenares de vuelos privados que le sufragó la fundación Zagatka de Álvaro de Orleans. Un pago en especie obligado a tributar el IRPF. Juan Carlos I costeó esta regularización con donaciones de empresarios amigos. Hacienda ha requerido a esos empresarios amigos del rey emérito que acrediten el origen del dinero que han aportado, según señala una fuente cercana al caso.

 

Me sorprende una enormidad el puritanismo existente en los dirigentes políticos de España. Hay una política que está casada o junta con el sexto hombre tiene hijos con 4 de ellos y, además, insiste en que hay que imputar a Don Juan Carlos por acostarse con Corina, igual ella estaba en medio. Hay una vicepresidenta con unitario que tapaba los actos de pederasta de su marido. Había una superministra que se caso con el novio de su hija que, además, era su escolta; después de llevar otros tres maridos desbancados, al menos hay cuatro políticos que pagaban las facturas de los puticlub con tarjeta oficial. Para terminar, referente a matrimonios fracasados y cuernos de toro, los políticos superan en tres veces a quienes les votan.


Pablo Iglesias sabe que Pedro Sánchez está amortizado y prefiere ser la verdadera izquierda del pronto y próximo Gobierno de derechas.


Pablo Iglesias sabe que Pedro Sánchez está amortizado y prefiere ser la verdadera izquierda del próximo Gobierno de derechas.

No siendo nada Pablo Iglesias, políticamente es muy superior a Pedro Sánchez. La idea, el  objetivo principal del presidente en funciones, Pedro Sánchez, es el poder y para conseguirlo está dispuesto a entenderse incluso con el PP y con Ciudadanos. Iglesias es un auténtico hombre de izquierdas. Pretende, como es lógico, a encaramarse en el poder, pero no sometiéndose a la palabra pedernal de cualquier alianza. La superioridad ética de Iglesias sobre Sánchez parece clara. Su musculatura política es además más robusta que la de Pedro. Iglesias desborda al presidente en la dialéctica parlamentaria nueve de cada diez veces. Iglesias es un profesor universitario, un hombre de sólida cultura y un político que si el PSOE continuara cerdeando, se alzará con la representación de la izquierda española.

Sin los escaños de Podemos, el líder socialista no puede ser investido presidente del Gobierno. Sánchez está decidido a que Podemos le apoye gratis porque no quiere sentarse en el Consejo de Ministros junto a Iglesias, que puede noquearle en cualquier trance. El dirigente de Podemos exige, teniendo en cuenta la aportación que hace, la vicepresidencia del Gobierno y cuatro ministerios relevantes, porque siempre ha huido de los floreros de porcelana y los fuegos artificiales. Difícil saber si Iglesias terminará doblegando su inteligencia malherida a las presiones sindicales y sociales. Sánchez negocia con su sonrisa de gótico tardío a diestra y a siniestra. Quiere imponer una solución a la portuguesa. "Si me sacas del pozo te juro que te perdono la vida", parece decirle Pedro a Pablo. El podemita solo pretende que gobierne la izquierda de verdad con él o sin él, pero con sus hombres y mujeres en cargos ministeriales relevantes. Rechaza los andrajos políticos que Sánchez le ofrece.

Al Rey corresponde, conforme al artículo 56 de la Constitución, moderar la situación, pero, a pesar de su bien probada habilidad, tiene poco margen de maniobra en la coyuntura actual. Y habrá que decir con toda claridad que si el pueblo español se ve abocado a nuevas elecciones, el máximo responsable no será Iglesias, sino Sánchez y su ambición de poder, pues, tras ser derrotado en cuatro ocasiones, no se le ha pasado ni por la imaginación que el PSOE pruebe con otro nombre. Todavía no se ha dado cuenta de que los dedos de la ceniza le han tocado ya la frente.

Para presidir la conmemoración del 17A, entre Puigdemont, Junqueras o Colau; prefiero al Rey de España, Felipe VI.


Blog de Juan Pardo

Cada vez que se reúne el G-8 hay que blindar toda  una ciudad, situar en su entorno a miles de policías e incluso traquetear a cientos de antisistema.  En este caso, el sentido común basado en la lógica razón se debería decantar por  suprimir el G-8, o celebrar estas reuniones de brujas por vídeo conferencia, en la luna o en un transatlántico. 
Ahora bien que el Rey de Cataluña, en Barcelona, no pueda acudir a eventos que forman parte de su protocolo, solo porque una minoría de tarados mentales se lo impida sin causa ni razón justificada, me parece un proceder de merecido “látigo”. 
El que ahora Cataluña sea la hermana pobre de España, para nada significa que el Rey la olvide, antes fueron otras comunidades. Mañana habrá conmemoración –exprés- en honor a aquellas personas que nunca tuvieron que morir. Muy a pesar de que algunas personas sin definir, fuera de control y con calificativos impropios de la civilización; el Rey de España, Felipe VI, después del Papa es la persona más influyente del mundo.
Hoy, en su editorial –El Independiente-, Casimiro García-Abadillo, editaba:
¿Por qué el Rey, Felipe VI no será bien recibido en Barcelona?.

El Rey acudirá a los actos conmemorativos de los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils entre fuertes medidas de seguridad, haciendo frente al rechazo a su presencia por parte del máximo representante del Estado en Cataluña, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, y poniendo cara de póquer ante la frialdad de la alcaldesa de la ciudad y organizadora del evento, Ada Colau.

Los independentistas más radicales, la CUP, la ANC, Òmnium e incluso los CDR han decidido organizar sus propias marchas para no coincidir con el monarca y así poder insultarle a gusto. Como bien explicaba Agustín Monzón en su artículo publicado el miércoles, la prensa digital soberanista (bien nutrida de fondos por parte de la Generalitat) ha empleado los días previos al 17-A para machacar a Felipe VI utilizando todo tipo de recursos, incluidas citas del periodista Jaime Peñafiel. Había que echar leña al fuego republicano que, en Cataluña, no sólo alimenta el independentismo (el PDeCAT se ha hecho más antimonárquico que ERC), sino la sucursal catalana de Podemos y el movimiento de apoyo a Colau.

Pese a los riesgos, Felipe VI hace bien en acudir a Barcelona. Como máxima institución del Estado debe estar presente en un acto de recuerdo y homenaje a las víctimas de un atentado que no atacó en La Rambla por ser catalana sino por ser uno de los lugares más transitados de una ciudad que representa unos valores, una cultura y una civilización a la que se pretende destruir.

La pretensión de la alcaldesa de Barcelona de arrinconar a las instituciones (empezando por el Rey) para “dar todo el protagonismo a las víctimas” oculta su acomplejada y oportunista gestión: institución cuando conviene y cuando no, antisistema. Pero tanto Felipe VI como el gobierno deben tener un protagonismo especial no por una cuestión de imagen, sino de responsabilidad. Su presencia significa un compromiso en la lucha contra el terrorismo y en favor de las víctimas. Colau lo que quiere es evitarse los problemas que ya hubo el año pasado y que se produjeron cuando ya era alcaldesa de Barcelona.
Felipe VI no sólo representa para el independentismo el continuador de la dinastía que arruinó su sueño hace dos siglos, sino que condenó sin paliativos el intento de golpe de Puigdemont
Y el Rey en Cataluña tiene un gran problema por varias razones. En primer lugar, porque el imaginario nacionalista ha hecho de la Guerra de Sucesión de 1714 el punto de partida de una supuesta lucha por la independencia y fue un Borbón, Felipe V, el que, según ese guión inventado pero repetido una y mil veces, acabó con ese intento de crear una Cataluña separada de España y democrática (se supone que el archiduque Carlos hubiera ejercido como rey demócrata).

Hemos visto esta misma semana como Quim Torra reivindicaba ese espíritu republicano en la localidad de Talamanca. El nacionalismo no puede vivir sin referentes históricos y un tanto románticos, olvidando que no hubo ningún movimiento nacionalista hasta finales del siglo XIX (ni siquiera el carlismo era nacionalista, sino defensor de unos fueros cuyo garante era precisamente un rey).

La república frente a la monarquía tiene en España otras connotaciones que entroncan con el golpe militar de Franco y la guerra civil. Por eso, entre otras cosas, la causa independentista/republicana tiene tantos adeptos en las cancillerías y en la prensa extranjera.
Pero, además, en el caso de Felipe VI a todas esas razones se une su discurso del 3 de octubre de 2017, donde condenó con toda rotundidad el golpe institucional que se intentó desde la Generalitat por parte de Carles Puigdemont. Eso no se lo perdonan los independentistas. Para ellos, el rey debería haber permanecido al margen de ese reto a la legalidad constitucional. O bien, tendría que haber abogado por una solución dialogada, pactada, entre los golpistas y el gobierno.

El Rey, por tanto, no será bien recibido por una parte de la ciudadanía de Barcelona, la más ruidosa, la que tiene el poder y los medios a su disposición. Pero no olvidemos que hay otra Barcelona y otra Cataluña que piensa distinto. Una Barcelona en la que ganó Ciudadanos en las últimas elecciones generales y una Cataluña dividida en dos, pero en la que hay más personas que quieren permanecer en España que las quieren romper con ella.
¿Por qué al menos esos catalanes no se ven representados en su rey según las encuestas oficiales de la Generalitat? ¿Hay una manipulación burda y descarada en los sondeos o existe un problema de identificación entre el rey y los valores democráticos?
Eso es lo que debería de preocupar a los que quieren preservar la institución monárquica. Pero, para que eso sea así, deberían abrir de par en par las ventanas de la Zarzuela y preocuparse menos de los cotilleos cortesanos sobre los conflictos familiares.

2014, donde la mentira no debe embargar nuestras ilusiones.

No es nada posible que un político acierte en su pronóstico, entre otras cosas, porque ellos no hacen política en defensa del desarrollo y prosperidad del pueblo. Su política hasta la fecha ha sido el robo, el pillaje y la villanía, ahora toca respaldarse a través del fanatismo ideológico en defensa de sus intereses. Pero dentro del propio beneficio de la duda, roguemos al señor y a mi prima, para que este 2014 que acaba de comenzar, sea el año de la recuperación, como la plebeya banda rajoyana  y sus lacayos patricios  con tanta innobleza vaticinan.

En cierto modo, el miedo les aprieta el culo. Porque si algo hay claro es que va a ser el año en que los políticos recuperen su tradicional afición a las promesas, no en vano hay convocatoria electoral a la vista. A ver cómo se las apañan los que han incumplido sistemáticamente las que hicieron para alcanzar el Gobierno. Lo que si tenemos asegurado es que sacarán un santurron como político salvador. Lanzarán a sus fanáticos a predicar “este es nuevo” “este es el verdadero Salvador, este es el Mesías? ¡Vótale¡ ¿Dirán que esta vez sí van a cumplir? ¿Harán un apartado especial para aquellas cuyo incumplimiento podrán achacar durante años a la horrorosa herencia recibida? Os aseguro que SI.

Viendo como está el panorama, las elecciones europeas deberían ser las de mayor índice de participación. De una u otra forma si algún progreso se vaticina debe venir vía Europa, sin género de dudas, aunque los órganos de la UE sigan pareciendo algo lejano y esotérico, en realidad tienen intervenida, atada a la embaucada España.

Debe ser  la oportunidad de agregarse al hastío y al desaliento para participar desde ¡YA¡ año nuevo en la exigencia de nuevas formas a los que nos van a representar y de seleccionar con extremo cuidado la opción que ofrezca a cada uno más garantías. Tampoco estaría nada mal meter en el mismo sobre dos papeletas, una del PP y otra del PSOE, en definitiva ellos, ellos seguirán siendo los amos y dueños de esta maltrecha España más cerca de Latinoamérica que de Europa.


No esperéis que se recuperen los valores de la gestión gubernamental, solo más corrupción y miseria. Españoles, GRITAD, ESCRACHEAR, MANIFESTAOS pero no dejéis que nos coman ni un milímetro más de nuestra buena voluntad y fe como derecho. A todos, incluidos los bigardos que nos gobiernan, os desea un feliz y próspero 2014. Ellos que defiendan sus desleales intereses que nosotros no se lo pondremos fácil. A SAR, Rey de España, le deseo un pronto restablecimiento y que se vaya a matar elefantes de plastilina, al menos, no recomendará en sus revistas la venta de droga altamente peligrosa como terapia contra el cáncer, la insuficiencia  renal o la impotencia de la picha.

http://blogdejuanpardo.blogspot.com.es/2013/12/sar-rey-de-espana-implicado-en-venta-de.html



SM el Rey de España, implicado en venta de drogas.

De momento, la droga ha dejado ESTO
SM, el Rey de España, Don Juan Carlos de Borbón, como todos y cada uno de sus actos, posiblemente sean todo un desacierto mayor que el anterior, dice que condena la corrupción; pero, a continuación, se va a cenar con ella. Dicho así, es verdad que lo que está ocurriendo en su propia casa con su yerno y su hija no es ejemplar, pero para algunos cualquier cosa que haga o diga el jefe del estado será motivó de crítica. A mí, como a todo el mundo, me abochorna profundamente que Urdangarín no sólo se aprovechara de su condición de yerno real para enriquecerse sino que, según hemos leído, se mofara de la propia institución en la sinceridad  de sus correos privados. Tampoco me gusta esa imagen de "mujer florero" que se le está dando a la infanta Cristina para no imputarla y es más, me crea una profunda indignación de género, como mujer, y  también como ciudadana que con sus impuestos ha colaborado a que tenga una educación exquisita y elitista que choca con la imagen de una analfabeta que firmaba cualquier cosa que le ponían por delante, sin leerla siquiera. Hay un refrán que dice: Todos los tontos piensan que todos somos tontos y como tontos que son están equivocado. SM, el Rey de España, RECOMENDÓ a su yerno Urdangarín desde que se unió a Diego Torres. Si leéis este enlace:



Es la WEB de la Casa Real y como observaréis,  recomienda leer la revista NUMEN ¿Quién coño es el Rey para recomendar un revista española en perjuicio de otras revistas, también, españolas. Numen Digital es una revista patrocinada por la fundación PRASA, solo buscar Numen Digital. Al dueño de PRASA, el Rey  le concedió un indulto (Condenado en la operación Malaya, Astapa e imputado en los ERES de Andalucía) además de ser amigos comunes del socio de Urdangarín, Diego Torres al que conocía antes que a su yerno y así fue informado.   La principal actividad de Numen es leer. Numen digital, o sea, la venta de drogas altamente peligrosas para la salud. Su ex yerno ya constaba en los archivos como consumidor de los productos anunciados por Numen Digital y el Rey lo sabía

 Más allá de eso el Rey, como el común de los mortales, no ha elegido a la familia y sería excesivo exigirle que no volviera a ver a su hija por estar casada con su yerno o a sus nietos por ser hijos de quienes son. Podemos ser críticos con todo lo que vemos y yo lo soy y sin embargo es hipócrita exigir lo que ninguno de nosotros haríamos. No hablarse con los propios hijos o que estos no miren a sus padres, por graves que sean los errores, que han cometido es algo antinatural que mis conceptos personales y familiares no entienden en ningún caso,  sea cual sea el cargo o la condición de las personas. Pero si debería aclarar su relación con Diego Torres y la Revista, Numen Digital

Al Rey, le prepararon  un discurso muy bien armado donde no pasó por alto ninguno de los temas que conforman la actualidad y lo hizo de forma valiente. Ya sé que para algunos no es suficiente, que hubieran preferido algo más directo frente al reto soberanista de Artur Mas pero dijo que las controversias "se deben dirimir dentro de las reglas del juego democrático aprobada por todos" y reivindicó la Constitución del 78 como fuente de prosperidad y libertad por lo que a buen entendedor..sobra.

Si algo dejó bien claro, es que no abdica y supongo que eso les ha disgustado no sólo a los republicanos que quieren cambiar el modelo de estado, sino a un grupo de selectos monárquicos de pro que están haciendo todo lo posible para que se vaya. Por contra hay muchos que creemos que irse ahora, en el momento de peor valoración de la monarquía y cuya imagen está por los suelos sería la peor herencia que podría recibir el príncipe Felipe y una excusa perfecta para quienes no conciben la monarquía parlamentaria y menos si ésta se dibuja como una institución que sirve exclusivamente para tener privilegios. Ahora sólo queda esperar a que en las próximas resoluciones judiciales, como el propio rey dijo hace dos años, "la ley sea igual para todos" hasta para quienes comparten mesa y mantel con él la noche de Navidad.

 La Viagra, no cura ni Diabetes, ni el cáncer; Jefe de la Casa Real, Rafael Spottorno.