Mostrando entradas con la etiqueta testaferro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta testaferro. Mostrar todas las entradas

El TESTAFERRO DE ZAPATERO, Julio Martínez quiere colaborar con la Fiscalía y USA....


Zapatero pierde el control de su ‘testaferro’ y teme que pueda colaborar con la Fiscalía

Julio Martínez Martínez. | Carlos Luján (EP)

Juan Pardo Navarro

     El escenario judicial que cerca al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha dado un vuelco radical. Los lazos de estricta confidencialidad que unían al exlíder socialista con su presunto testaferro, Julio Martínez, conocido como Julito, se han agrietado de manera irreversible. Zapatero ha perdido el control sobre su hombre de confianza y alberga serias sospechas de que este se encuentre a un paso de sellar un acuerdo con la Fiscalía Anticorrupción para eludir un horizonte penal extremadamente adverso.

Los movimientos de distanciamiento entre ambos comenzaron a ejecutarse el pasado mes de diciembre, inmediatamente después de que se produjera la detención de Julio Martínez. Fue una maniobra fría, guiada por la estricta cautela y la prevención jurídica, y no porque la relación personal o de negocios se hubiese enfriado en los despachos. La consigna inicial era evitar cualquier exposición pública que alimentara el foco de los investigadores.

Por ello, dejaron de verse con la asiduidad con la que lo hacían habitualmente en El Pardo. Entonces, el expresidente del Gobierno mantenía una tranquilidad absoluta basada en una fe ciega hacia su presunto testaferro. Si algo tenía nítidamente claro el exlíder del PSOE era la fidelidad inquebrantable de su mano derecha. «Sabía que no le iba a fallar», detallan a este periódico personas pertenecientes a su círculo íntimo. Sin embargo, las certezas que sostenían al exjefe del Ejecutivo se han desmoronado por completo en la última semana.

Julito está en shock

     El punto de inflexión definitivo se produjo el pasado martes 19 de mayo. Ese día, la Audiencia Nacional dio un golpe de timón a la instrucción al comunicar formalmente a José Luis Rodríguez Zapatero su imputación judicial en la causa. El magistrado instructor sitúa al expresidente como el presunto líder de una estructura perfectamente organizada dedicada al tráfico de influencias. De forma paralela a la notificación de la imputación, los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional procedieron al registro de su despacho profesional y de las sedes de varias empresas directamente relacionadas con la trama delictiva.

   La contundencia de la operación judicial ha pulverizado la resistencia anímica de su presunto testaferro. Desde el mismo momento en que se ejecutaron las entradas y registros y se oficializó la imputación del exlíder del Ejecutivo, Julio Martínez ha entrado en una situación de «shock». «No ha reaccionado», confirman de manera tajante fuentes cercanas a la investigación a las que ha tenido acceso THE OBJECTIVE. Esta parálisis y falta de respuesta genera un temor indisimulado en el entorno de Zapatero, ya que abre la puerta a un escenario que los estrategas legales del expresidente consideraban remoto: que Martínez decida finalmente «tirar de la manta». Las fuentes consultadas apuntan a que el investigado se debate en este momento entre dos estrategias procesales radicalmente opuestas.

La primera opción pasa por pactar un acuerdo de colaboración con la Fiscalía Anticorrupción, un camino idéntico al que ha tomado recientemente el empresario Víctor de Aldama en el marco del caso Koldo. La segunda vía consistiría en cerrarse en banda, negar de plano la mayor y asumir sobre sus propias espaldas gran parte de la responsabilidad penal de la causa con el único objetivo de no delatar a quien, tal y como el propio Martínez aseguró sin tapujos en conversaciones privadas con empresarios de la aerolínea Plus Ultra, era su «jefe».

Este dilema mantiene en un vilo constante al expresidente del Gobierno, que duda abiertamente de si su subordinado será capaz de mantener una lealtad numantina similar a la que exhibió en su día el exembajador de España en Venezuela, Raúl Morodo. En aquel procedimiento, que guarda profundas similitudes por el rastro del dinero y las conexiones internacionales de la trama, el diplomático jamás señaló al expresidente en la causa penal en la que se le investigó de forma conjunta con su hijo, Alejo Morodo. Los Morodo fueron investigados por ocultar a la Hacienda Pública española cerca de 4,5 millones de euros, una cantidad que Alejo Morodo había cobrado de manera opaca, procedente de las cuentas de la petrolera estatal venezolana PDVSA.

Finalmente, el exembajador y su hijo llegaron a un acuerdo de conformidad con el Ministerio Fiscal y la Abogacía del Estado tras reconocer abiertamente los hechos delictivos y abonar una parte sustancial de la deuda tributaria, la cual superaba los 1,4 millones de euros. Gracias a esta conformidad, Raúl Morodo fue condenado a una pena de 10 meses de prisión, mientras que su hijo aceptó una condena de dos años de cárcel, lo que permitió que ninguno de los dos tuviera que ingresar de manera efectiva en un centro penitenciario.

La conexión de Washington

El horizonte judicial que se dibuja para Julio Martínez en la Audiencia Nacional es sustancialmente más sombrío y complejo que el que afrontó en su día la familia Morodo. El catálogo de delitos que la Fiscalía y el juzgado atribuyen al presunto testaferro de Zapatero incluye cargos de pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales, tráfico de influencias y apropiación indebida en territorio español. Se trata de tipos penales graves que llevan aparejadas penas de prisión mucho más elevadas y que dificultan sobremanera la obtención de un beneficio penitenciario que le libre de la cárcel sin una colaboración total.

Por si fuera poco, la presión sobre el entramado societario ha adquirido una dimensión internacional que desborda las fronteras de la Audiencia Nacional. Tal y como ha podido confirmar y publicar THE OBJECTIVE, Estados Unidos tiene previsto actuar de manera inmediata para estrechar el cerco de forma definitiva sobre el presunto testaferro de Zapatero. Hasta tres fuentes distintas, procedentes tanto del ámbito policial como de la judicatura en España, desvelan a este periódico que la Administración estadounidense prepara ya minuciosamente una ambiciosa «operación de calado».

Y es que Julio Martínez Martínez controla más de medio millón de euros en fondos bancarios en Miami, a través de una sociedad offshore en las Islas Vírgenes Británicas (paraíso fiscal) que es titular de la cuenta en una banca de inversión privada estadounidense. Este dinero fue trasladado hace años desde Luxemburgo y no está directamente a su nombre personal, sino al de su sociedad. La UDEF lo descubrió en correos y documentos de un ordenador incautado en su detención. La cuenta registró movimientos de unos 200.000 euros en 2025. Estos fondos se investigan por posible blanqueo, aunque por ahora no se vinculan directamente al rescate de Plus Ultra, sino que se relacionan más con otras operaciones en Venezuela que tienen que ver con movimientos de oro y petróleo.

Pedro Sánchez acepta una moción de confianza dirigida por separatistas, proetarras y gente de "mal vivir"



El testaferro de Ábalos, Zapatero, Santos Cerdán,... Pedro Sánchez se ha refugiado este fin de semana en la finca toledana Quintos de Mora para “reflexionar”, para buscar una salida al cataclismo sufrido por su partido y su Gobierno. Para salvar el pellejo antes de que puedan aparecer pruebas que le incriminen personalmente. Es consciente de que de nada ha servido la pantomima lacrimógena de la rueda de Prensa en Ferraz. Sabe que tiene que actuar para salir pronto del atolladero. Resulta evidente que el adelanto electoral está descartado, pues supondría un suicidio para el PSOE. Pero baraja la opción de presentar una moción de confianza, que aunque al principio negó, podría ser un balón de oxígeno. Pues contaría con el apoyo de sus socios de legislatura, que aunque se harían de rogar, podrían extorsionarle definitivamente dada la debilidad absoluta del presidente del Gobierno. Junts, Bildu, ERC, el PNV y, no digamos, Yolanda Díaz han disfrutado como nadie de los favores del Gobierno gracias a su apoyo parlamentario. Con Sánchez fuera de La Moncloa lo perderían todo. Y, sobre todo, al igual que Podemos, lucharán con todas sus fuerzas para impedir que el PP de Feijóo llegue a La Moncloa. Una victoria de Pedro Sánchez en la cuestión de confianza le serviría para resurgir de sus cenizas. Son dos los obstáculos que amenazan la Presidencia de Pedro Sánchez: la Justicia y los dirigentes y barones socialistas que quieren echarle para impedir la destrucción del PSOE. Según los investigadores, la UCO guarda más pruebas que podrían incriminar directamente a Pedro Sánchez, para empezar el conocido pucherazo que le permitió ganar las primarias en 2014. Pero también, podría tener evidencias de haber, al menos conocido, las corruptelas de la banda del Peugeot. Sin olvidar su presunta responsabilidad en la filtración del fiscal general del Estado y la posible participación en los enjuagues de su mujer y de su hermano. El presidente, pues, corre el riesgo de terminar sentándose en el banquillo de los acusados. De ahí, la celeridad de Sánchez en blindarse en La Moncloa. Los socialistas más críticos con las barrabasadas políticas y morales de Pedro Sánchez intentan organizarse para emprender una ofensiva que pueda echarle de la secretaría general del partido. Pero de momento sólo hacen ruido. Porque el autócrata ha tomado al asalto el Comité Federal del PSOE. Y, al menos de momento, nadie es capaz de echarle. Pedro Sánchez, pues, parece estar dispuesto a satisfacer todos los caprichos de separatistas y proetarras para salvar el pellejo y salir victorioso de esa cuestión de confianza. Puigdemont, a la espera de su amnistía, exigirá, junto con Junqueras, la celebración de un referéndum de autodeterminación. Otegui irá después. Y Yolanda Díaz sería feliz con tal de mantener su puesto en el Gobierno. Y así, Sánchez terminará de desguazar la Constitución y la democracia. Pero seguirá plácidamente en La Moncloa al menos dos años más.

Un detective nunca habla de un caso (TODO FALSO). La empresa era de Villarejo.

 

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha acusado este jueves al PP y su líder, Pablo Casado, de maniobrar para desprestigiarla "personal y políticamente" y vincularla con la corrupción desde "el anonimato", "sin pruebas" e involucrando a su familia, por la comisión que su hermano obtuvo de un contrato de la Comunidad de Madrid.

 

"Nunca pude imaginar que la dirección nacional de mi partido iba a actuar de forma tan cruel y tan injusta contra mí", afirmó Ayuso en una comparecencia ante los medios sin preguntas en la Puerta del Sol, donde ha señalado que nunca se hubiera imaginado que "alguien de la propia casa" hiciera estas acusaciones contra ella y que intentaran espiarla.

 


Todo esto tiene una solución de las de coser y cantar.  Si es cierto, que lo es, Díaz Ayuso debería abandonar la presidencia de la CAM deprisa y corriendo. En caso contrario quien debería abandonar es Pablo Casado. Pero como ya he escrito varías veces el que la cúpula del PP esté formada por Esperanza Aguirre, Miguel Ángel Rodríguez y Cayetana Álvarez de Toledo suena a atraco sin piedad de las arcas de la CAM.

 

Según Ayuso, no teme nada de las comisiones a su hermano, porque sabe a ciencia cierta que no se corresponde con la realidad. O sea, todo su enfado se centra en el “espionaje” a ella y a su familia. La empresa de detectives MIRA es “otra” empresa de Villarejo. Cuando alguien llama por teléfono para solicitar un detective, nunca se pone el director de la empresa, antes te toma los datos la telefonista y si lo ve conveniente llama el agente destinado  desde un teléfono encriptado.  Mucho más una empresa de detectives como esta, con  sedes en Colombia, México y España (más de 10 franquiciados).

El mero hecho de que  Julio Gutiez, director de detectives MIRA haga declaraciones de un asunto que según él, nunca se hizo   demuestra el montaje de esta banda que, al final, conseguirán lo que pretenden. Sería la primera vez en la historia de la democracia que Miguel Ángel Rodríguez haya tenido un comportamiento lejos de pistolero.

Desde este blog se publicó la desaparición de la factura que se cuestiona del portal de transparencia de la CAM. ¿Cómo no va a saber Ayuso que su hermano y su novio recibían subvenciones de 70.000 euros cada mes? Esto lo sabíamos “casi todos los españoles” y ella, también.

Cuando ingresó los pagos de la CAM hizo transfer por valor de 300.000€ a Tomás Díaz Ayuso”, o sea, a su hermano.

Pero si la intermediación ya sería delictiva, pagar un 25% del importe de un contrato significa que Alcázar es un testaferro de Tomás Ayuso. Priviet Sportive SL, empresa de la que es dueño Daniel Alcázar Barranco, exnovio de Ana Igartiburu, amigo del hermano de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y conocido de esta.

 

En definitiva, el compromiso por dinero de Miguel Ángel Rodríguez y Cayetana Álvarez de Toledo, en principio, todo hace indicar que saldrá como el PSOE le ha encargado y que Casado ganará el juicio dentro de 4/8 años.

 

Por cierto y es mi acusación, Ayuso se llevó 400.000 euros de AvalMadrid, empresa de la CAM.

juanpardo15@gmail.com


google.com, pub-7014139947070207, DIRECT, f08c47fec0942fa0