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La vieja muñeca, sustituta de Ábalos y Cerdán; Rebeca Torró, ahora contra Felipe González y Page.

Pedro Sánchez, Rebeca Torró y Ximo Puig

 

Por Juan Pardo Navarro

La Prensa del Movimiento también nos ha sacado una entrevista con Rebeca Torró, que sale poco y yo creo que ya se merecía algo así, esa entrevista de consagración, gloria y luto que sólo se les hace a los toreros, a los escritores y a los políticos cuando van para arriba o para abajo. En eso de la consagración, la gloria y el luto, y hablando del PSOE, claro, tiene que entrar meterse con Page, Felipe González y hasta Jordi Sevilla, que ahora parece un empollón cabreado, con las gafas quitadas y el puñito cerrado sobre el plumín. Sí, Torró sale poco, y eso que es secretaria de Organización del PSOE, el cargo que tuvieron antes Cerdán y Ábalos y que es como el puesto de visir de Sánchez o de chófer del Peugeot. A Torró la confundíamos con alguna ministra olvidable u olvidada, pero no, es ella la que está manejando el PSOE como un avión de piedra, macizo e inviable. Lo que pasa es que lleva lo suyo con más discreción o vergüenza, o está ocupada tapando salpicaduras y pasadizos por Ferraz, después de tanta charcutería y tanta fontanería (la red sanchista, extendida, ocuparía una longitud equivalente a la distancia que hay entre el Polo Norte y el Polo Sur).

Rebeca Torró nunca tuvo mucho peso orgánico en el PSOE antes de sentarse en ese trono como camionero que Cerdán y Ábalos dejaron así un poco sudado u orinado, pero tampoco le hace falta. Sánchez hace unos nombramientos muy de señor del castillo, según la lealtad, el antojo, las digestiones y las flemas. Hasta ahora apenas conocíamos a Torró de las acusaciones que recibió por tapar las denuncias contra Paco Salazar, que se subía y se bajaba la bragueta en la Moncloa como si fuera la bandera nacional, con corneta, salva y saludo. Pero le faltaba esa graduación, ese bachiller del sanchismo como un bachiller quevedesco que es meterse con Page, Felipe y demás (Jordi Sevilla se ha unido ahora a la banda fachosférica como si fuera El Estudiante). Y, además, hacerlo desde donde lo hace, desde ese balcón de pregonero de la Virgen que ya saben ustedes. De esto no nos podemos ni extrañar ni asustar, que es sólo una sanchista haciendo de sanchista desde la garita sanchista y en el domingo sanchista que es como un Domingo de Ramos. Pero es ella la que se ha equivocado de referente y de marco, no Felipe, Page, Sevilla u otros, que sólo mantienen sus ideas y convicciones, que eran también las del PSOE hace nada. Eran incluso las del propio Sánchez, hasta que el señor decretó que ya no había reglas ni vergüenza en su castillo.

La red sanchista, extendida, ocuparía una longitud equivalente a la distancia que hay entre el Polo Norte y el Polo Sur

Torró, decorada de rojos prestados, como una dama de honor, dice que Felipe ya no es un referente cuando quizá es el único anclaje que le queda al PSOE, ahora que Zapatero va a caer o ya cayó (nos hemos dado cuenta, en todo caso, de que lo suyo siempre fue un negocio global con tapadera lírica y guerracivilista, como la de algunos escritores escribecartas o escribeleches). Felipe, con sus errores y sus maldades, fue el último presidente socialista que tuvo un proyecto de país, porque lo de Zapatero fue un proyecto de secta y lo de Sánchez es un proyecto de estatua ecuestre. “La sociedad ha cambiado”, dice Torró como mirando el tiempo, pero en realidad sólo ha cambiado Sánchez. Ni la sociedad ni nadie es capaz de seguir el ritmo de los cambios de Sánchez. “Por eso tenemos 146 años de historia, porque nos adaptamos a la sociedad”, insistía un poco como cabeza abajo, porque el sanchismo es justo lo contrario. El sanchismo exige que la sociedad, el partido, la democracia, las necesidades nacionales y hasta la realidad y la verdad se adapten al interés de Sánchez, y luego nos intenta convencer de que ha sido al revés.

Torró no sólo se quedaba en el “cambio en la sociedad”, como si volvieran a ponernos La bola de cristal, sino que enlazaba ese cambio con un nuevo paradigma en el Congreso, más “plural”. En realidad, el Congreso no ha cambiado tanto, al menos por su lado. Ahí siguen estando el PSOE, y la izquierda a su izquierda, con varios nombres o colores sucesivos, y los nacionalistas de toda la vida, poco más o menos igual que cuando Felipe. Lo que pasa es que Felipe no perdía las elecciones como Sánchez. La pluralidad es la misma, pero no los escaños de Sánchez, ni su necesidad de gobernar cueste lo que cueste, que nos está costando bastante su estatua ecuestre. Que Sánchez tenga que subastar el Estado y la propia democracia, y dejar al PSOE sin ideología ni principios, no es fruto de la pluralidad sino de su ambición. Curiosamente, donde ha cambiado más el Congreso es en la derecha, ahora dividida, con lo que, siguiendo el argumento de Torró, la misma pluralidad obligaría a entenderse, en este caso, con Vox. La sociedad ha cambiado, ya saben. Mismamente, ahora vota a la derecha y a la ultraderecha después de que el sanchismo y su izquierda asociada hayan dejado el país tiritando.

Para Torró, darse cuenta de todo esto significa “comprar el marco del PP”, que suena a comprar un marco como un relicario de plata para una foto de Feijóo de comunión o con mapa de España. Y señalaba precisamente las palabras de Page, eso de sacrificar “toda la infantería para que sobreviva el cuartel general”. En principio, intentar que el PSOE gane debería ser el marco del PSOE, no del PP. Lo extraño es que el marco de Sánchez sea que el PSOE pierda porque eso aumenta la polarización y las posibilidades de su segundo milagro (es la única explicación para sus actos). Si Page comprara el marco de Sánchez, tendría que irse pronto entre baúles, levitas y chirridos, como el circo. Lo normal es quejarse y rebelarse, salvo que le paguen a uno más por perder que por ganar. En realidad, Sánchez manda a sus candidatos no a morir, sino a mandar para él en las provincias. Aunque quién sabe qué ocurre de verdad en el PSOE, que quien habla es sólo como la choferesa de Sánchez. A la entrevista torera le faltaba una foto de ella en el Peugeot como en una calesita.

Juan Pardo Navarro


Jordi Sevilla, exministro socialista: "Hay que empezar a pensar en pasar página de Sánc


Jordi Sevilla, exministro socialista: 'Hay que empezar a pensar en pasar página de Sánchez'



El exministro socialista Jordi Sevilla se ha mostrado crítico con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este lunes en una entrevista en Onda Cero, en la que ha reconocido que el PSOE atraviesa por horas bajas y apunta a un próximo escenario: "Hay que empezar a pensar en pasar página de Pedro Sánchez".

Según Sevilla, por lo que conoce al jefe del Ejecutivo, no ve al secretario general socialista "metiendo la mano en la caja".

"El Partido Socialista ha pasado página de Felipe González, pasó página de Zapatero y creo que hay que empezar a pensar en pasar página de Pedro Sánchez"

El extitular de Administraciones Públicas observa descontento en la militancia del PSOE, en concreto, "gente que se ha ido yendo y que al final el partido ya no existe, es Pedro Sánchez".

Sevilla ha relatado que colaboró con Sánchez hasta que el "abrazo" a Pablo Iglesias, en alusión al acuerdo de coalición con Podemos.

 

Pedro Sánchez coloca con “”CONTRATO BLINDADO”” a 463 socialistas en entes públicos. ¡PROGRESISTA este Pedro¡


Enchufados del PSOE, así hasta 463, de momento.

El Contrato  Blindado, solo se puede resolver pagando la totalidad de los cinco años firmados más el doble por penalización y en todos los caso más una cantidad fija, en  este caso de 900.000 euros. Este tipo de contrato es ilegal a todas luces, incluido un informe de la famosa abogacía del Estado. Pero Nicolás Maduro, perdón Pedro Sánchez y su banda se pasan dicho informe por donde se defeca.

José Félix Tezanos,  de jubilado pasó a la secretaría de estudios de la ejecutiva socialista –seguía cobrando la pensión- y de ahí a mentir deliberadamente en beneficio del PSOE a dirigir el  Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS)

La llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa ha supuesto un vuelco total en la lista de altos cargos de la Administración que elabora el Ministerio de Política Territorial y Función Pública. En una gran parte para colocar a afines al PSOE. La última actualización de este registro, con fecha de 30 de junio de este año, eleva ya a más de 330 el número de dirigentes públicos que ha cesado su cargo tras la moción de censura contra Mariano Rajoy en mayo de 2018. Esta cifra equivale a casi la mitad de los 684 puestos que componen este estamento, 13 más que con el anterior equipo de Gobierno.

El carrusel de cambios comienza por el propio presidente del Gobierno y sigue por su consejo de ministros, que Sánchez amplió a 17 carteras. A partir de aquí, la cascada de movimientos se extiende por secretarías de Estado, gabinetes ministeriales, subsecretarías y direcciones generales, delegaciones de Gobierno, embajadas, Ejército, aparato judicial y empresas y organismos públicos. De todos los cambios, sólo siete han producido por jubilación.

Aunque el porcentaje de sustituciones alcanza a la mitad de la estructura, hay organismos donde la escabechina de directivos nombrados en la anterior etapa ha sido mucho más profunda. Un ejemplo es el grupo Sepi, que concentra las participaciones accionariales del Estado en distintas empresas públicas. Sólo en el último año se han producido un total de 14 cambios, por lo que los altos cargos supervivientes de la era Rajoy pueden contarse casi con los dedos de una mano.



Las salidas en la Sepi comenzaron por su presidenta, Pilar Platero, y se extendieron luego a la cúpula de compañías como Navantia, Correos, RTVE, Efe o, entre otros, el Hipódromo de la Zarzuela. Entre los nombramientos se encontraron por ejemplo el de Juan Manuel Serrano, ex jefe de gabinete de Pedro Sánchez en el PSOE, al frente del grupo de paquetería. Los cambios también alcanzaron a la cotizada Red Eléctrica -donde la Sepi ostenta una participación del 20%- con la llegada a la presidencia de Jordi Sevilla, ex ministro de Administraciones Públicas y ex asesor económico socialista.

Lo mismo ha sucedido con otras empresas públicas fuera del perímetro de la Sepi, como por ejemplo Paradores del Estado, la sociedad estatal de infraestructuras y equipamientos penitenciarios (Siepse), el grupo de navegación aérea Senasa, el de innovación Enisa, Loterías y Apuestas del Estado, la aseguradora Cesce o el gigante aeroportuario Aena. En todos ellos se han producido cambios en la presidencia durante el último año para dar paso al ex secretario de organización socialista Óscar López en el grupo hotelero, a la ex diputada Mercedes Gallizo en el penitenciario, al ex concejal en Segovia José Antonio Bayón en la empresa de innovación o al ex diputado autonómico catalán Maurici Lucena en Aena.


Óscar López, ex secretario de Organización del PSOE y portavoz en el Senado, preside Paradores de Turismo.
Por volumen, el mayor número de cambios se ha producido en el perímetro del Ministerio de Asuntos Exteriores que dirige Josep Borrell. En total la cifra de movimientos ha ascendido a más de medio centenar entre embajadores -muchos de los cuales su movimiento ya estaba previsto antes del cambio de Gobierno-, y otros cargos de responsabilidad en la oficina diplomática. El propio ministro defendió en un artículo en Abc que se había limitado a nombrar únicamente a tres embajadores políticos que no pertenecen a la carrera diplomática. Se trata de Juan Andrés Perelló Rodríguez, secretario de Justicia y Nuevos Derechos del PSOE, como embajador permanente ante la Unesco; al ex secretario de Economía y Empleo socialista y ex diputado Manuel Escudero ante la OCDE; y el presidente del PSC y ex alcalde de Lérida Ángel Ros en Andorra. Borrell añadía en su escrito que había buscado acomodo a varios altos cargos de Exteriores en el Gobierno popular y que incluso mantenía en puestos diplomáticos a figuras tan vinculadas a Rajoy como Jorge Moragas, que en sólo un año ha pasado de ser embajador ante la ONU a serlo en Filipinas.

Los cambios también se han extendido a consorcios públicos adscritos como la Casa África, donde el pasado mes de marzo fue nombrado presidente el ex diputado socialista José Segura Clavell tras retirarse de la actividad parlamentaria. En este caso la designación se conoció dos semanas después de que el propio Pedro Sánchez anunciara la convocatoria de elecciones generales para el 28 de abril.

Otros organismos o entidades públicas copadas por el nuevo Ejecutivo han sido el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), dirigido ahora por el secretario de Estudios del PSOE José Félix Tezanos; la sociedad estatal de infraestructuras agrarias, ocupada por el ex consejero de Castilla-La Mancha, Alejandro Alonso; y la presidencia de la empresa nacional de residuos nucleares (Enresa) corresponde ahora al ex consejero extremeño José Luis Navarro Ribera.

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