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Otegi, a lo Puigdemont, la mesa política de EHBildu pide más de 50 millones de euros para compensar a etarras presos.

Otegi reorganiza EHBildu y pide más de 50 millones de euros para compensar a etarras presos.

 Arnaldo Otegi: «¿Van a ser capaces de quitarnos la Diputación de Gipuzkoa  con el PP de Ayuso? | Euskal Herria | Naiz
 
El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi.

El líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi, encabeza la candidatura oficial para la nueva dirección del partido, con Sonia Jacinto y Arkaitz Rodríguez, miembros del grupo Bateragune y condenados en su momento junto a Otegi por el intento de reconstruir Batasuna, en los puestos clave.

Arnaldo Otegi (secretario general), Sonia Jacinto (secretaria de organización) y Arkaitz Rodríguez (secretario de acción política) encabezan las listas oficiales tanto para la próxima Mesa Política (33) como para la próxima Ejecutiva (16), el otro órgano que integrará el nuevo sistema de "dirección bicameral" por el que apostará en adelante EH Bildu.

Miren Zabaleta, la cuarta condenada por el caso Bateragune, también está incluida en la plancha oficial como responsable política de Navarra. La propuesta se enmarca en el III proceso congresual de EH Bildu, que culminará el 8 de febrero en Pamplona, donde se refrendarán las líneas políticas y se elegirá a la nueva dirección de la formación soberanista y a su líder.

La ponencia organizativa que se debatirá en esta reunión plantea cambios respecto a los organismos dirigentes de EH Bildu, con la creación de la citada Ejecutiva, que será la que adopte las decisiones de funcionamiento ordinario del partido y en la que no habrá miembros designados en representación de cada formación política integrante de la coalición (Sortu, EA y Alternativa).

El líder de la coalición, puesto para el que vuelve a presentarse Arnaldo Otegi, será el secretario general de EH Bildu, que ya no se denominará, como hasta ahora, coordinador general. Junto a los citados Otegi, Jacinto, Rodríguez y Zabaleta, la propuesta oficial para la Ejecutiva recoge nombres como el del portavoz en el Parlamento Vasco y en su momento candidato a lehendakari, Pello Otxandiano, y el de la parlamentaria vasca Nerea Kortajarena, además de los de Unai Urruzuno y Gorka Elejabarrieta, entre otros.

Para la Mesa Política, en la que participan todos los miembros de la Ejecutiva, la propuesta oficialista incluye a la actual portavoz en el Congreso, Mertxe Aizpurua, al europarlamentario, Pernando Barrena, a la dirigente de EA Eba Blanco, y al de Alternatiba Oskar Matute.

EH Bildu, los muñecos asesinos del País Vasco, gobernarán con el apoyo de los miserables socialistas obreros españoles.


EH Bildu, Arnaldo Otegi, y el candidato de EH Bildu a Lehendakari, Pello Otxandiano.

EH Bildu, Arnaldo Otegi, y el candidato de EH Bildu a Lehendakari, Pello Otxandiano. Fernando Gómez / Europa Press

La airada respuesta del Gobierno a la negativa del candidato de EH Bildu a calificar a ETA como una organización terrorista ha sorprendido y despistado a los dirigentes socialistas que ya habían asumido que era un partido homologable a cualquier otro.

Titulaba ayer El País su información sobre las duras palabras empleadas por la ministra Portavoz, Pilar Alegría, que normalmente sólo suele utilizar contra el PP y Vox, de una forma particularmente ingeniosa: "El PSOE capea sus contradicciones sobre EH Bildu: de socio fiable en Madrid a indeseable en Euskadi". Lo que más me gusta del titular es la utilización del verbo 'capear'. Pablo Iglesias lo hubiese justificado diciendo que "la política es cabalgar las contradicciones". Pero es más apropiado el verbo 'capear' ("eludir con habilidad un compromiso o una situación difícil... "Entretener a alguien con engaños o evasivas", dice el diccionario de la Real Academia). Más adecuado porque mientras que 'cabalgar' presupone una actitud casi orgullosa, 'capear' implica un punto de vergüenza.

El discurso furibundo contra EH Bildu por parte del Gobierno es postureo electoral. Tas el 21 de abril, EH Bildu volverá a ser un partido respetable y respetado

Es lógico un cierto bochorno cuando han sido el PSOE y, principalmente, el Gobierno de Sánchez los que más han hecho en la labor de lavado de cara de los que han defendido y aplaudido a ETA, entre otras cosas porque algunos de los líderes de ese movimiento han sido ellos mismos militantes activos de ETA.

¿Cómo se puede fingir escándalo ante la negación de la evidencia de que ETA asesinó, secuestró y chantajeó durante casi 50 años a los que no comulgaban con sus ideales de crear una Euskadi socialista e independiente, cuando eso es lo que siempre ha hecho Batasuna o su heredera EH Bildu?

En junio de 2019 Arnaldo Otegi fue entrevista en el programa La noche en 24 horas. El líder abertzale, en tono chulesco, se negó a condenar el terrorismo de ETA y se apuntó el mérito de que ETA hubiera dejado de matar. ¡Gracias, Arnaldo!

El día siguiente, las asociaciones de víctimas del terrorismo, el PP, Vox y Ciudadanos criticaron con dureza las palabras del ex miembro de ETA Político Militar y también que un medio público como RTVE hubiera emitido la entrevista. ¿Qué hizo entonces el PSOE? Dio la callada por respuesta. Algunos de sus líderes se limitaron a decir que ya era un triunfo que Otegi lamentara "del dolor causado".

Este Gobierno ha convertido la política en un ejercicio de acumulación de poder, sin ningún tipo de filtro moral. EH Bildu es un partido legal y por ello se presenta a las elecciones y tiene representación parlamentaria. Pero eso es una cosa, y otra pactar con él sin que, previamente, haya condenado el terrorismo. EH Bildu, como reconocen los propios dirigentes socialistas, se ha convertido en el "socio más fiable del Gobierno". Incluso más que el PNV, ERC o Junts. A Pedro Sánchez no le ha importado que esos votos estuvieran cimentados en apoyo a los condenados etarras, los homenajes a los asesinos o el amedrentamiento a los no independentistas. Le ha dado igual.

Por eso, es bochornoso que ahora se rasguen las vestiduras y digan que los de EH Bildu son lobos con piel de cordero. Lo peor para el PSOE es que esa política de blanqueo va a proporcionar a EH Bildu un resultado histórico en las elecciones del día 21. Por mucho que se haya desgañitado Eneko Andueza, incluso aunque creamos en su sinceridad, la cruda realidad es que su partido, su Gobierno, su presidente, han hecho de EH Bildu un partido con el que merece la pena pactar.

 

Vuelve la moda de los presos políticos

Txapote, en la Audiencia Nacional.

EH Bildu, el partido comandado por la organización Sortu, heredera de Batasuna, lleva en su programa que los presos etarras en prisión lo están por "motivos políticos".

EH Bildu es, según la última encuesta del CIS, el partido que puede ganar las elecciones del próximo 21 de abril en el País Vasco. Por primera vez, ganará un partido que no es el PNV y, lo que no es menos importante, la hegemonía en el independentismo pasará a manos de una coalición cuyo máximo representante, Arnaldo Otegi (ex militante de ETA), aún no ha condenado el terrorismo.

Tras ver lo que dice el programa de EH Bildu (que hoy explica en estas páginas Mikel Segovia) se entiende mucho mejor la negativa a condenar la historia de 50 años de asesinatos, secuestros y extorsión de la banda. Otegi, me imagino, coincide en esto con Josu Ternera, que sitúa la actividad de ETA como la "lucha armada" legítima del pueblo vasco contra la represión del Estado español, en confesión impagable a Jordi Évole.

Otegi no sólo no condena el terrorismo, sino que su partido, que puede ganar las elecciones vascas, considera a los etarras "presos políticos"

Sorprende que ahora, tanto el PSE como el Gobierno, y también el PNV, se echen las manos a la cabeza y acusen a EH Bildu de ser "los de siempre", "lobos con piel de corderos". Porque han sido ellos, y fundamentalmente Pedro Sánchez, quienes le han dado a EH Bildu y a Otegi la pátina de demócratas que necesitaban para presentarse ante los vascos como un partido homologable a los demás pero, tal vez, un poco más radical en sus demandas, tanto sociales como soberanistas.

El PNV ha colaborado con EH Bildu en su política de acercamiento de los presos de ETA. Ahora sólo quedan siete presos etarras fuera del País Vasco, de un total de 169. El acercamiento es el primer paso para lograr otros beneficios penitenciarios, como los segundos o los terceros grados, de los que disfrutan ya la mayoría de ellos.

La historia se puede distorsionar, pero hasta cierto límite. Considerar preso político a García Gaztelu, alias Txapote, asesino, entre otros, de Miguel Ángel Blanco, no es sólo un insulto a la inteligencia, sino una bofetada a las victimas del terrorismo.

Este Gobierno, que ha puesto en marcha una ley de amnistía hecha a la medida de los condenados del procés, también ha hecho todo lo que ha estado en su mano para favorecer a los presos etarras. Una vergüenza que recae no sólo sobre el presidente, sino sobre su ministro del Interior, Grande Marlaska, que, en su día, instruyó algunos casos muy mediáticos sobre terrorismo cuando era juez en la Audiencia Nacional.

Como ayer le recordó el diputado Oskar Matute al presidente Sánchez, no se compadece bien la petición de apoyo en Madrid con las descalificaciones que ahora algunos de sus líderes (como el caso de Patxi López) hacen ahora de EH Bildu en el País Vasco por razones puramente electorales. Nadie lo entiende. O, mejor, se entiende muy bien a la luz de la falta de escrúpulos de Sánchez.

Si el Gobierno ya ha aceptado, por la vía de los hechos e incluso por el documento firmado en su día con Junts para asegurarse la investidura, que los líderes del procés son presos políticos, que no cometieron ningún delito y que la sentencia del Tribunal Supremo, como bien remarcó Carles Puigdemont en su entrevista en RAC-1 el pasado lunes, es papel mojado, ¿por qué no dar el siguiente paso y aceptar que los crímenes de ETA tuvieron también una motivación política?

Puede sonar a barbaridad, pero el hecho cierto es que Pedro Sánchez fue investido con los votos de un partido que no sólo no ha condenado a ETA, sino que considera a sus miembros (incluido Txapote) como "presos políticos".