Por primera vez desde el inicio de los ataques aéreos contra el grupo rebelde chií de los hutíes, el ejército estadounidense ha recurrido a una de sus armas más costosas: el bombardero furtivo B-2 Spirit. Los aviones, que pueden penetrar en espacio enemigo sin ser detectados por sistemas de radar, han bombardeado a primera hora de este jueves almacenes subterráneos de la organización que desde hace un año amenaza la navegación comercial en el mar Rojo y ha llegado a lanzar misiles en dirección a Israel.

Según un comunicado del Pentágono, “las fuerzas militares de EE.UU., incluyendo dos bombarderos B-2, llevaron a cabo ataques de precisión contra cinco almacenes subterráneos de armas en áreas controladas por los hutíes en Yemen". "Las instalaciones albergaban armas de varios tipos que los hutíes han utilizado contra barcos civiles y militares a lo largo de la región", explica el secretario de Defensa estadounidense, Lloyd Austin.