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A Pedro Sánchez, en realidad, sólo le importa él mismo. NO DIMITIRÁ.

 

Lo que de verdad importa es Sánchez

Lo que de verdad importa es Sánchez
Pedro Casare

Sánchez defiende la inocencia del fiscal general, "más aún tras lo visto en el juicio"

 
Sánchez está haciendo ahora vídeos de adolescente con pústulas o de jubilado con hortensias. Visita la radio pública con camisetucha, alabando el indie que escuchan, en realidad, los cuarentones de la precariedad, y recomendando libros que no ha leído como desde un sillón de Emmanuelle o una mecedora de Rosa León (la referencia es tan lejana y kitsch como eso de hacer culturetismo de bibliotecaria virgen). Después, se pone a celebrar sus dos años de legislatura muerta o agónica como desde un jardín de sanatorio. Sánchez, el hombre de la máscara, se había sentado delante de un jardín que no sé si pretendía ser curativo, medicinal, tranquilizador para sus males de nervios o para los del españolito, un jardín un poco infantil en su terapia y su selvosidad, como una selva de Henri Rousseau (más culturetismo kitsch). Pero yo diría que el jardín, como la misma España, sólo parecía violentado por su presencia, como por un bulldozer. Este país que crece más que nadie, este Gobierno que trabaja por lo que le preocupa realmente a la gente, todo lo que salía en su vídeo, como en una teletienda de fertilizantes, lo niega lo que vemos y lo que sabemos. El jardín entero de su vídeo o de España parecía que le iba a atacar, en defensa propia, como una planta carnívora.

Los vídeos, el jardín, sus libros que se abren con flores en relieve y pensamientos planos, la música vulgar del que intenta ir de guay, el querer dirigirse a una juventud que no conoce, a la que causan cringe los intentos de Bolaños y Óscar Puente de resultar molones (el carrozón molón que espanta a todos), o el querer dirigirse a una madurez indistinguible de la adolescencia, zangolotina e infantilizada, como la que se cita en lo de Broncano, cuarentones con pelos, zapatones y latiguillos de Lamine Yamal… Todo esto me parece un esfuerzo desesperado de Sánchez, el hombre de la máscara, por tomar un breve hálito de vida en cualquier cosa que parezca tener vida. Le sirve el papel pintado, un jardín de hule, la juventud inverosímil y pasada, como de la tuna (Radio 3 es más carroza que Radio Clásica, e incluso que decir “carroza”), le sirve pegarse a Rosalía como si se posara sobre un nenúfar o, simplemente, le sirve acercarse a la juventud en el ritual, en el lenguaje o en los iconos, aunque sea siniestramente, como el que sólo está pensando en bañarse en su sangre. Sánchez no entiende la juventud, ni le importa la juventud, como no entiende la política ni le importa la política. Él sólo se mimetiza, por eso en el vídeo era como un insecto palo en una maceta de nuestra ventana.

Sánchez, asomado a la ventana de nuestra casa con manos de bicho palo y ojos de camaleón, nos decía que estos dos años de supervivencia y jadeos habían sido dos años de “avance, compromiso y políticas útiles”, dos años “defendiendo lo que de verdad importa”. Lo que de verdad importa, por lo visto, debe de ser él. Porque perder la mayoría en el Congreso, no poder aprobar leyes, no tener presupuesto, estar sometido al chantaje de unos y de otros (o peor, no tener ni la posibilidad de someterse al chantaje porque no le creen ni los que lo exprimen), ir pudriéndose por dentro por las humedades del búnker, querer convertir todo el Estado en su botín y vivir o morir cada día pendiente de qué miembros de su familia, de su camarilla o de su partido se sientan ante los jueces; todo eso, en fin, seguramente es anecdótico. Como lo son las cifras macroeconómicas que saca, un poco así como soviéticamente, en porcentajes aturdidores y cantidades inconmensurables, como de grano, para que hasta los pobres se deleiten y se alimenten con su riqueza teórica.

 

Después de negarlo todo y negarse a sí mismo, Sánchez, aunque sobreviva, nunca podrá negar que lo único importante, desde el principio, fue sólo él

La verdad es que cuando nos habla de crecimiento desde la oquedad de sus ojos, a Sánchez se le olvida lo de siempre, que si crecemos más es porque venimos de más abajo, que crecemos como el desnutrido que va recuperando peso. Se le olvida la inflación, que nos hace mirar los tomates como rubíes y la estufa como si fuera un deportivo, se le olvida la deuda, que con los niveles actuales tardaríamos casi medio siglo en pagar, el empleo precario, el paro (el juvenil, sobre todo) y los índices de riesgo de pobreza. Se le olvida que todo lo que dice sobre la vivienda se vaporiza con sus palabras ante nuestros ojos, y se le olvida que no nos funcionan los trenes ni nos funciona el Estado porque todo se queda en pagar la propaganda, la colonización institucional o social, la fontanería basta e impúdica y ese negocio carnicero entre la mordida, el muslamen y la chistorra que nació de ese Peugeot como de una furgonetilla de bragas anchas y calcetines gordos. Igual que se le olvida que la política exterior no es sino su interés particular y su propaganda doméstica que usan banderas con alfanjes y calaveras extranjeros. La verdad es que ni Europa ni Estados Unidos cuentan ya con nosotros, que somos más de Marruecos, Venezuela o China, donde salen, casualmente, servidumbres y negocios que suenan a tráfico de carne de gato.

Sánchez, en la pantalla como en nuestra ventana, parece pedirnos alpiste, agua, migajones, como un gorrioncillo. Sobrevivir un invierno más, respirar siquiera un día más, que es lo que se oye en el vídeo sobre todo, su intento de respirar por encima de la respiración planetaria del jardín, de la verdad o de la democracia, su intento antinatural de respirar como un tren de Óscar Puente o una rosa de plástico. A Sánchez se le olvida todo lo que dijo, todo lo que prometió, todo en lo que creía (nunca creyó en nada, salvo en lo importante, o sea él), se le olvida todo lo que pasa y todo lo que pasó, ante sus narices y ante sus garbeos. Pero es normal que se olvide todo cuando uno sólo intenta respirar. Casi se le olvida que ya no gobierna, que sólo sobrevive, que es lo que importa.

Sánchez ya no sabe muy bien si hablarnos como un killer o como un mosqueperro, como el césar de la socialdemocracia o un youtuber de muffins, depende de con qué crea él que puede respirar en cada momento. Ahí vemos ahora a Sánchez, el hombre de la máscara, en sus vídeos, en sus entrevistas, en sus reels, como pegado a nuestra ventana, con manos de ventosa y bocanada infinita e insuficiente. Detrás, la naturaleza (la realidad, sin más), que nunca es mero decorado, está ya ahí, pasando lentamente de difuminarlo a devorarlo. Después de negarlo todo y negarse a sí mismo, Sánchez, aunque sobreviva, nunca podrá negar que lo único importante, desde el principio, fue sólo él. Sólo esperamos que la democracia, como el jardín, sobreviva ante el bulldozer

El Fiscal General, García Ortiz quiere dimitir, pero Sánchez, "le obliga" a seguir en su función para salvar a la Begoña y a los Koldos.

 Álvaro García, el fiscal general del Estado que ha puesto la Fiscalía a los  pies de los caballos

El empeño de Álvaro García Ortiz por aferrarse a su cargo de Fiscal General tras ser investigado por el Tribunal Supremo como autor de un delito de revelación de secretos ocupará un lugar destacado en el manual de instrucciones del sanchismo para dinamitar las instituciones desde dentro. Por supuesto que su derecho a la defensa no se discute, faltaría más, pero su estrategia procesal y comportamiento convierten su permanencia en el cargo en algo insostenible. El problema radica no tanto en su condición de investigado -que también- sino en su apego a la mentira, sus burdas maniobras para deslegitimar al instructor y su manifiesto empeño por entorpecer el proceso judicial, demostrando que su continuidad como máximo representante del Ministerio Fiscal es incompatible con la mínima decencia institucional.

En un intento desesperado por justificar lo que parece ser una torpe destrucción de pruebas, García Ortiz aseguró que cambió de dispositivo móvil y eliminó sus WhatsApp por la existencia de un protocolo interno de la fiscalía para implementar la normativa de protección de datos. Algo que parecería sospechosamente oportuno si no fuera porque el susodicho protocolo no existe.

Ahora sabemos que no solo borró todos los mensajes de su móvil, sino que el borrado lo perpetró cuando el Tribunal Supremo lo encausó. No fue, ni mucho menos, un procedimiento rutinario, sino un movimiento premeditado para eliminar cualquier rastro comprometedor. Tan cutre como ineficaz, por cierto, pues gracias al volcado del móvil de otra imputada, la Fiscal Jefe de Madrid, conocemos el contenido de algunas de las conversaciones y órdenes que impartió durante las infaustas horas que precedieron a la filtración y publicación en los medios de un correo confidencial mantenido entre un fiscal y el abogado de un ciudadano particular.  

Este intercambio de mensajes, sumado a los que documentó Juan Lobato con Presidencia de Gobierno, aportan indicios solidos de la existencia de una conexión directa entre Moncloa y Fortuny para orquestar una operación política que socavara la carrera de una rival de Pedro Sánchez, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, a través de la lesión de los derechos fundamentales de su pareja sentimental. 

Pero que nadie olvide que esta operación de Estado, ejecutada instrumentalizando a determinada prensa para que el derecho a no revelar las fuentes actuase como escudo protector para los autores de la filtración, no sólo ha golpeado a Díaz Ayuso, sino que está sometiendo a un auténtico calvario judicial, mediático y personal a un ciudadano español por el mero hecho de mantener una relación con una política “de derechas”. Porque ése -y no otro- es el verdadero motivo que explica que la honorabilidad y la reputación de González Amador se vea pisoteada, día sí y día también, por miembros del Consejo de Ministros y por sus mancebos mediáticos. Algo que no le deseo a nadie.

Pero sigamos. Además de borrar los mensajes de sus móviles, Alvaro García Ortíz también borró su cuenta de correo de Gmail. Una cuenta a la que -según esos mensajes que se conservan- ordenó que le remitiesen la información confidencial sobre González Amador que acabó publicada en la prensa minutos después.

Pese a la sólidos indicios de un comportamiento indigno de un Fiscal General, la misma maquinaria de propaganda gubernamental que se prestó como instrumento para la filtración y que en los albores del proceso negaba que hubiera algo comprometedor en el móvil, justifica ahora el borrado masivo de mensajes por parte de García Ortiz. Lo presentan como un acto de heroísmo democrático y un gesto de integridad institucional. Tremendo el mensaje que lanzan a la ciudadanía.

Por cierto, todavía ninguno de estos mercenarios de la pluma ha explicado cómo es posible que, si la justificación del borrado de mensajes radica en la necesidad de proteger datos “ultrasensibles” que afectan a la seguridad del Estado, por qué el Fiscal General se permitía utilizar su correo personal para tratar información tan delicada, aun cuando era algo proscrito por los protocolos internos de la fiscalía.

Otra de las razones por las que García Ortiz debería dimitir es la actitud que mantuvo en su declaración como investigado ante el Tribunal Supremo, que no se circunscribió a la defensa jurídica, sino que se erigió en un ataque infame al poder judicial: se negó a responder a las preguntas del juez y de las acusaciones, deslegitimó la instrucción y sugirió que el magistrado instructor actuaba con un sesgo premeditado. Una actitud impropia para un Fiscal General del Estado, cuyo cargo le obliga a promover el respeto a la legalidad y a la independencia judicial a través de la acción de la justicia, precisamente. 

Para mi resulta obvio que, si el Fiscal General considera que el Tribunal Supremo es un instrumento de persecución política que promueve una suerte de caza de brujas, no debe continuar ni un minuto más en el cargo. No puede representar al Ministerio Fiscal y, al mismo tiempo, sembrar dudas sobre la legitimidad de la justicia española. No se puede ser parte del sistema y su saboteador simultáneamente. No se puede soplar y sorber.

El último acto de indignidad institucional lo hemos conocido durante estas últimas horas. Con la evidente intención de enfangar y de pergeñar una maraña que desemboque en la recusación del magistrado instructor, Ángel Hurtado, ha vuelto a mentir. Esta vez al Consejo General del Poder Judicial. Aunque ha presentado una queja ante este órgano denunciando que el Supremo ha difundido todas sus llamadas de diez meses y revelado supuestos datos sensibles de 240.000 registros de su actividad diaria y profesional, lo cierto es que los informes obrantes en la instrucción demuestran que -salvo para los días 8 al 14 de marzo a los que se acota la investigación- la única información que se muestra en esos registros es la del IMEI, que no está asociada a llamadas, SMS, fechas, horas, duración o etiqueta de localización alguna. Una falsedad más, otra patraña con la que pretende no sólo defenderse, sino deslegitimar al órgano judicial más importante de nuestro país.

El caso García Ortiz no es solo el enésimo escándalo de un Gobierno acostumbrado a gobernar sobre las ruinas del Estado de Derecho que va dejando a su paso. Por supuesto que le asiste la presunción de inocencia, pero no puede seguir en su cargo porque, sencillamente, ha traicionado las funciones esenciales del Ministerio Fiscal. No solo ha dejado de ser un garante de la legalidad, sino que se ha convertido en su peor enemigo. Y si permanece en su puesto, no será solo su responsabilidad, sino también la de quienes lo sostienen, lo aplauden y lo justifican.


La UCO destaca que Barrabés no había logrado ningún contrato de Red.es hasta que le recomendó Begoña Gómez.


Un vídeo de Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno, sobre el máster que dirige en la Complutense

La UCO destaca que Barrabés no había logrado ningún contrato de Red.es hasta que le recomendó Begoña Gómez

La Unidad de élite de la Guardia Civil dejó reflejado en su informe que "ni previa, ni posteriormente ni a Innova Next ni a ninguna otra empresa de la que se vincula a Juan Carlos Barrabés" se habían otorgado ayudas públicas desde el organismo que depende del Ministerio de Transformación Digital

Un vídeo de Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno, sobre el máster que dirige en la Complutense

Red.es no ha adjudicado otros contratos distintos a los investigados "ni previa, ni posteriormente ni a Innova Next ni a ninguna otra empresa de la que se vincula a Juan Carlos Barrabés". Así de clara se mostró la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en referencia a que la empresa del consultor solo recibió contratos de la entidad pública –que pertenece al Ministerio de Transformación Digital y de la Función Pública– en las fechas en las que la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, remitió las cartas de recomendación.

Nunca antes esta adjudicataria había otorgado dinero a la empresa de Barrabés y el Instituto Armado destacó "notablemente" este dato porque de los cinco organismos públicos que a lo largo de la vida de la sociedad le entregaron contratos, el grueso del dinero fue, precisamente, de Red.es.

En el informe presentado ante el titular del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid, Juan Carlos Peinado, los agentes analizaron una a una todas actividades de Barrabés y de Innova Next "la principal mercantil" con la que él "mantiene relaciones con la Administración Pública" y la que está en el centro de la sospecha de la denuncia.

Innova Next logró 11 contratos públicos por un importe cercano a los 20 millones de euros de cinco administraciones u organismos distintos: Red.es (10,6 millones de euros), Ayuntamiento de Madrid (3,9 millones), Consejo Superior de Deportes (3,04), Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana (1,7) y Entidad Pública Empresarial Renfe (1,6 ). Precisamente, tras este informe, el juez envió a la UCO a recoger documentación de los tres primeros lugares. Además, la Fiscalía Europea también ha pedido a los agentes que se acerquen a la entidad pública para incautar correos e información esta semana en el marco de sus comprobaciones para saber si hay fondos comunitarios afectados.

La Guardia Civil reseña expresamente que de todo lo recibido por Innova Next más del 50% viene específicamente de Red.es (10,6 millones de euros de los 19,3 totales). Es por eso que esta entidad está en el centro de la investigación y es el motivo por el que Peinado decidió llamar a declarar a varios testigos para esclarecer esta línea.

Todos los valoró la misma persona

El informe policial, además de destacar que era la primera vez que esta empresa pública daba dinero al grupo Barrabés y que esto coincide con que Begoña Gómez presentó sus cartas de recomendación, destaca que los expedientes se tramitaron de forma paralela y que los firmaron las mismas personas.

"Los tres expedientes que se le adjudicaron, pese a adjudicarse en fechas que distan de unos cinco meses (18 de marzo de 2021, 30 de julio de 2021 y 2 de agosto de 2021) tuvieron una tramitación paralela", reflejan. "Todos presentan similitudes en cuanto a la tramitación", dicen. Dos de estos expedientes fueron los que contaron con una carta rubricada por la mujer del presidente del Gobierno que, si bien la UCO reconoce no tenerlas en el momento del análisis, el director de El Confidencial, Nacho Cardero, las entrega luego a la instrucción y están aportadas ya en el sumario.

Todos los expedientes fueron firmados por el entonces director general de la entidad pública David Cierco, que fue nombrado en julio de 2018 con Pedro Sánchez recién llegado a La Moncloa. La UCO destaca que posteriormente a estos expedientes abandonó el cargo. La valoración de la parte subjetiva –que fue determinante para que los contratos fueran a parar a Barrabés– fue firmada en todas las ocasiones por Luis Prieto, en calidad de director de Economía Digital de la entidad. Ambos están citados a declarar el próximo domingo 16 de junio.

El informe señala, eso sí, que "no se ha encontrado, al menos de momento" vinculación entre estos directivos de Red.es y Begoña Gómez por lo que no pueden valorar qué impacto pudieron tener las cartas de interés y apoyo que ella había formado en favor de la empresa de Barrabés, ganadora del concurso.

Otro de los aspectos que se destacaron fue la ponderación de la valoración subjetiva para obtener el contrato. Se establecieron unos criterios en los que el juicio de valor sería el 40% de la nota, mientras que la oferta económica el 60%. A su vez este juicio de valor se dividió en distintos porcentajes (20% de difusión y captación, 80% de coordinación, catálogo de servicios, etc) y se generó una fórmula matemática para evaluar esto. 

Lo que ocurre es que la unidad de élite económica dice que "se evidencia que la aplicación de la misma [la fórmula matemática] incrementa las diferencias de la oferta mejor valorada (en todos los casos la de la UTE de la que forma parte la mercantil Innova Next), con respecto al resto de las licitadoras".

Y como "muestra de esta relevancia" señalan que "en todos los expedientes pese a que no se corresponden con la mejor oferta económica, la empresa mejor valorada en la componente subjetiva ha resultado finalmente" la de Barrabés. Aunque la fórmula parece impulsar al consultor avalado por Gómez, dicen, eso sí, que "no se han hallado en líneas generales, elementos diferenciadores" entre la ponderación de estos y otros expedientes. En resumen, no hay evidencias de que se utilizara una valoración distinta que otras veces.

Ninguna frase del informe de la UCO dice que no existan indicos de delitos explícitamente. Los agentes se limitan a cotejar la información que venía en la denuncia de Manos Limpias especificando lo que han podido comprobar y lo que no. Apuntan, por ejemplo, que no tienen constancia de que Carlos Barrabés fuera "la persona que montó" el Máster de Transformación Social y Competitiva de la Universidad Complutense que co-dirige Begoña Gómez, pero, en cambio, sí han podido comprobar que su colaboración en el citado máster "no se circunscribiría únicamente a su labor docente, sino que se habrían utilizado instalaciones del Grupo Barrabés para la realización de otros actos y/o actividades".

De esos flecos que han quedado en el aire son los que el juez ha querido atar que, tal y como informó este medio, se ha apoyado en el informe de la UCO para continuar con las pesquisas. Lo que cuenten los testigos, que tienen obligación de declarar y de decir la verdad, será determinante para la declaración de Begoña Gómez que se producirá el próximo 5 de julio.

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Begoña Gómez y Ximo Puig se repartieron 1.886.972 €.

 

Begoña Gómez, la mujer de Pedro Sánchez

La influencia de Begoña Gómez también se extendió a Valencia: Ximo Puig dio a su contacto un contrato de 1,8 millones
  • Begoña Gómez se fue de vacaciones al pueblo del empresario que recomendó ante el Gobierno tras firmar la carta de apoyo

La carta de apoyo que Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, redactó en favor del empresario Carlos Barrabés también tuvo influencia en la Comunidad Valenciana. Poco antes de dejar de ser presidente, el socialista Ximo Puig adjudicó al contacto de la mujer de Sánchez un contrato de 1,8 millones de euros para la creación de un centro tecnológico en la región. El Debate desvela hoy un nuevo contrato adjudicado al empresario Barrabés justo después del aval que le permitió acceder a numerosos contratos con el Estado.
La adjudicación de este contrato se llevó a cabo el 11 de noviembre de 2022. El beneficiario del encargo fue la consultora Innova Next SL, propiedad de Barrabés, que acabó recibiendo el contrato de 1.886.972,76 euros. El contacto de la mujer de Sánchez se presentó a un concurso público que ganó de manera muy ajustada. Los cuatro competidores que tuvo presentaron ofertas que quedaron con una puntuación levemente inferior a la suya. El objeto de esta adjudicación fue la creación de una oficina dedicada a la formación tecnológica.

La consultora de Barrabés fue escogida tras ser la más valorada por la Generalitat

El programa que el Ejecutivo de Ximo Puig encargó a Barrabés se denomina Distrito Talento. Se trata de una oficina pública que tiene como objetivo la enseñanza en materia de nuevas tecnologías a los jóvenes valencianos. De hecho, en el contrato se cifra el número de alumnos en 15.000 personas. La Consejería de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital, encargada del proyecto, definió la puesta en marcha de esta oficina como «la gran factoría de formación y fomento de empleo tecnológico y digital».
La puesta en marcha de este proyecto se llevó a cabo con la finalidad de «atender la escasez de mano de obra cualificada para operar en el sector de la nueva economía», según su promotora, la entonces titular de la Consejería, la socialista Josefina Bueno, hoy senadora por designación de las Cortes Valencianas. Este contrato en concreto fue firmado por el también socialista Antonio Rodes, director en ese momento de la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunitat Valenciana (SPTD).

Otros 15,6 millones

En paralelo a este contrato de casi dos millones de euros, en total, tal y como desveló la semana pasada El Debate, el Gobierno ha otorgado desde seis ministerios una decena de contratos públicos que suman 15,6 millones de euros a la consultora del contacto de la mujer de Sánchez. Dos de las entidades que más dinero han inyecto en la consultora son el Consejo Superior de Deportes (CSD) y Renfe, dependiente del Ministerio de Transportes.
Todos estos contratos tienen en común que fueron adjudicados a partir de julio de 2020, una fecha clave porque fue el momento en que Begoña Gómez redactó y firmó personalmente una carta recomendando a este empresario ante el Ministerio de Economía. El contacto de la mujer de Sánchez optaba a un contrato de 7,7 millones de euros que se le otorgó tras la recepción de la recomendación.
En concreto, los ministerios que seguidamente recurrieron a los servicios profesionales de Barrabés fueron los de Economía, Educación, Industria, Transportes, Trabajo y Seguridad Social. Antes de que las compañías fueran recomendadas por la mujer de Sánchez apenas habían contratado con el Estado. Además de estos contratos también se le otorgaron varias ayudas desde el Instituto de Crédito Oficial (ICO) para «paliar los efectos negativos del coronavirus».

¿Quién no tiene un mal vídeo, real o virtual, en su vida? Cristina Cifuentes, a la líder más quimérica del PP se lo han hecho viral.


Blog de Juan Pardo.

  
Los populares estamos a la espera del informe documentado y referente al Fake doctorado de Pedro Sánchez: Así como el de su  esposa, Begoña Gómez, líder de Inmark Europa, que trabaja para Oxfam (ONGs) desde hace más de 12 años imputada por acoso laboral/sexual, fraude fiscal, estafa….Si no es de recibo que Manuel Chaves declare (Juicio de los EREs): Yo, solo firmaba como Presidente de la Junta de Andalucía, cada consejería repartía el dinero que les correspondía de acuerdo a su lógica razón. Pero tampoco lo puedo asegurar….Yo que soy menos que nadie y más de 20 millones de españoles sabíamos los tejemanejes de las ONGs dominadas por Begoña Gómez (se han esfumado más de 350 millones de euros) y el líder Socialista, Pedro Sánchez, los desconocía.

Los populares que no somos ardillas, pero si “ardillosos” a la hora de argumentar publicaciones sin pregoneros en el Congreso de Diputados, tenemos las mejores fuentes de información, por algo en toda la UE no hay ni un solo gobierno socialista. A los gobernantes que viven de la información aportada por barriobajeros o gente de mal vivir con forma literata de populistas, se les denomina políticos de ideología alimentada por la ira, por la envidia, por saber  poner el cazo en el momento oportuno, por no moverse en las fotos…. Este es el caso de Cs cuyo comandante en Jefe, Albert Rivera vendió el voto de sus diputados en Andalucía a la sultana, Susana Díaz –mejor dicho a Gaspar Zarrías- por la módica cantidad de 9 millones de Euros.
Si lo de Cifuentes es quimérico, que lo es. ¿Qué calificativo merece el “dueño” de Cs en la Comunidad Valenciana que no fue al funeral de su hija (accidente, 18) por que un juez la obligó a pagar 150 euros/mes de manutención a su madre y anterior esposa de dicho e inmaculado, virrey de Valencia? Dice ser pedagogo cuando, en realidad, es demagogo.  
     
A lo que vamos. Jamás he comprendido los logros que aportó Cristina Cifuentes, como para que el PP le otorgase el suficiente poder dominante como para administrar la Comunidad de Madrid. Porque, más allá de acumular todos los manidos que exige la política del hoy en día.  -iba de mujer, agnóstica, rubia, proabortista, inflexible, ambiciosa, moderna y se mejunjeaba la cara con cremas de dudosa procedencia, era la líder más artificial de Europa. Sus calificaciones eran de  cero o N/P en atractivo. Tan estereotipada era que todos los que necesitaban definir un liderazgo alternativo en las filas del PP, para chamuscar a Rajoy, acabaron citando su nombre, y convirtiendo en oráculo lo que nunca pasó de ser una fake news light. Hoy por hoy, hasta una monda pelada, tan vana e inusual como Cifuentes, sirve para llenar miles de páginas y tertulias en las que se trata de esculpir un efigie, para que los populares desencantados bailen a su alrededor la danza ceremonial de la fuego.

La Cifuentes era una líder de humo, una muñeca hinchable, una estatua populista destinada a ser quemada en las próximas fallas valencianas. Tampoco entiendo cómo y por qué ha sido indultada tantos y tantos años. ¡Tanto y tanto que nos queda por hacer y, hoy, el problema de muchos españoles es saber la marca de los tarritos que Cristina restó a esa cuestionado tienda¡

Ya lo dijo Machado: Nueve de cada diez españoles embisten y solo uno, a veces, piensa. 

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