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Los que quedan en el PSOE quieren imponer la censura en las RRSS, pero no para proteger a los menores.

Límites en el ciberespacio: censura en redes sociales | Alfabetización y  Salud digital

Resulta preocupante la adicción de muchos adolescentes al uso constante del móvil, un hábito que en muchos casos termina convirtiéndose en un grave problema para su salud mental. El uso excesivo de las redes sociales puede provocar trastornos en la conducta, estrés, ansiedad y depresión, en especial entre los más jóvenes. Se trata de un problema que deben afrontar los padres y profesores. Pero la medida que ha anunciado Pedro Sánchez de prohibir a los menores de 16 años el acceso a las redes sociales lo que busca, en realidad, es censurar Internet. Pues, como ha anunciado, pretende rastrear los contenidos de las redes para atajar la ”huella de odio y polarización”.

El dueño de Telegram lo ha resumido a la perfección. El Gobierno” español está impulsando nuevas regularizaciones peligrosas” que amenazan la libertad en Internet. Asegura Pavel Durov que las medidas anunciadas por Sánchez “son una señal de alarma roja que podría convertir España en un Estado de vigilancia bajo el pretexto de proteger a sus ciudadanos”. Pues no se trata únicamente de que se prohíba el acceso a redes sociales a los menores de 16 años, sino que "establece un precedente para rastrear la identidad de cada usuario, abriendo puertas a la recopilación masiva de datos. Lo que empieza con los menores podría extenderse a todos”. Y el seguimiento de la "huella de odio y polarización", que las plataformas deben rastrear por “alimentar la división" sólo busca “suprimir a la oposición.”

La defensa de la libertad de expresión se basa en un principio: los hechos son sagrados y las opiniones, libres. Las mentiras y calumnias se pueden combatir con las leyes actuales sin necesidad de buscar subterfugios. Pero en su deriva totalitaria, el Gobierno intenta imponer la censura, ahora en Internet. Una pretensión que, además de resultar difícil por falta de herramientas digitales, es aberrante. La Comisión Europea ya ha advertido a Sánchez que “no puede hacer responsables penales a los dueños de las redes sociales”. Y es que, el presidente y sus corifeos sólo buscan la “desinformación”, la “huella de odio y polarización”, la llamada “máquina del fango de la fachosfera” en los contenidos que perjudiquen su imagen. No se trata, en fin, de proteger a la infancia. Sino de imponer una mordaza a la libertad de expresión para silenciar las críticas al Gobierno. Es como la censura franquista o comunista. Que viene a ser lo mismo.

Podemos: Una empresa familiar.


JP Logística

De partido asambleario a una pareja de dirigentes que toman las decisiones en su casa. De Consejos Ciudadanos deliberativos a dar instrucciones en un restringido grupo de Telegram. De la participación abierta de los inscritos al militante de carné. En apenas cinco años, Podemos ha pasado de representar “la sonrisa de un país” a convertirse prácticamente en una empresa familiar.

La inclusión en las listas de independientes y de personas ‘normales’ que llenen las instituciones de pueblo llano se cambia ahora por candidaturas copadas por los dirigentes del partido y sus parejas. Las encuestas vaticinan que Podemos perderá un 30% de su representación parlamentaria actual, 71 diputados, por lo que los primeros puestos en las listas son muy codiciados.

Pablo Iglesias, encabeza una candidatura en la que el número dos lo ocupa su portavoz parlamentaria, Irene Montero, su pareja y madre de sus hijos. Por la circunscripción madrileña se presenta también la secretaria de Acción Institucional, Gloria Elizo y su pareja, Pablo Fernández Alarcón, que forma parte del equipo legal de Podemos y es miembro del Consejo Ciudadano Estatal.

La lista por Madrid también incluye a la diputada autonómica Isabel Serra, hasta ahora del sector de Anticapitalistas, y que es la pareja del responsable de Comunicación del partido, Juanma Del Olmo, número uno de la candidatura por Valladolid. Todos ellos constituyen el equipo de máxima confianza de la pareja dirigente, Iglesias y Montero, que ha situado a ex compañeros de las Juventudes Comunistas como Del Olmo o Mayoral en los puestos clave de Podemos a medida que han ido saliendo sus fundadores, desde Luis Iglesias hasta Íñigo Errejón, pasando por Carolina Bescansa.

Ambos se quedan fuera de unas candidaturas que premian la lealtad al líder y terminan de purgar al errejonismo en el Congreso. Sólo una diputada que se presentó a Vistalegre 2 en el equipo de Errejón, Ángela Rodríguez Pam, repetirá en el escaño, dada la negativa de la mayoría de las federaciones territoriales críticas con el oficialismo a presentar a sus representantes a unas primarias que no han reconocido como legítimas.

Mientras los errejonistas salen del Congreso, el pablismo ofrece sueldo durante cuatro años a otros cercanos colaboradores de la dirección del partido. Como número uno por Zaragoza concurrirá el secretario de Organización in pectore, Pablo Echenique; aunque las funciones del área las desarrolla su adjunto, Fran Casamayor, que aspira a un escaño por Albacete. Se da por hecho que su pareja repita en la lista de la Comunidad de Madrid donde es diputada.

Otros dos cercanos colaboradores de Iglesias cuentan con parejas en nómina de Podemos. Se trata de Rafael Mayoral, secretario de Sociedad Civil de Podemos, que irá de número 3 por Madrid, y Pedro Honrubia, el responsable de argumentario, que ha entrado en la lista al Congreso por Granada desbancando a una errejonista . Su compañera también trabaja para el equipo de Análisis Político, estrategias y marcos del partido.

La lista de Pablo Iglesias se completa con buena parte de su Ejecutiva, con puestos de salida para la secretaria de Participación, Noelia Vera (Cádiz); la responsable de Igualdad, Feminismos y LGTBI, Sofía Fernández Castañón (Asturias); la secretaria de Plurinacionalidad y Diversidad Territorial, María Pita Cárdenes (Las Palmas) y la encargada de Políticas Sociales, Pilar Garrido (Gipuzkoa).

Como diputados pablistas pero sin cargos en la dirección del partido repiten en las listas Alberto Ródríguez (Las Palmas); Amparo Botejara (Badajoz); Txema Guijarro (Alicante), secretario general del grupo parlamentario en sustitución de Bescansa; Antón Gómez Reino (A Coruña); Alicia Ramos (Barcelona); Carmen Valido (Las Palmas); Ana Marcello (León); David Carracedo (Vizcaya); Teresa Arévalo (Todelo); Juan Antonio Delgado (Cádiz); Javier Sánchez (Murcia); Rita Bosaho (Alicante); Mar García Puig (Barcelona); e Isabel Franco (Sevilla).

De esta manera, los fieles a Iglesias copan los principales puestos de las candidaturas al Congreso y el Senado de las próximas elecciones generales, según los resultados de unas controvertidas primarias que se desarrollaron en diciembre sin apenas competencia y con una participación del 12% del total de inscritos. La falta de movilización de las bases hicieron que la candidatura de Iglesias consiguiera el 89,3% de los votos totales.

La dirección estatal aprobó la celebración de este proceso con carácter de urgencia, todavía en plena campaña de las elecciones andaluzas, y argumentando su decisión en la necesidad de estar preparados para afrontar un posible adelanto electoral. Esa precipitación y el boicot a Teresa Rodríguez que suponía abrir el proceso interno hizo que el sector Anticapitalistas y el errejonismo optaran por no participar en las primarias.

Fuera de las listas se han quedado Íñigo Errejón, Carolina Bescansa, Tania Sánchez, el juez Juan Pedro Yllanes, candidato a la Presidencia de Baleares; el secretario de Relaciones Internacionales de Podemos, Pablo Bustinduy, que dejará el Congreso por el Parlamento Europeo; el ex secretario de Organización Sergio Pascual y los diputados Auxiliadora Honorato (Sevilla), Eduardo Maura (Vizcaya), Ana Terrón (Granada), Alberto Montero (Málaga), Miguel Vila (Burgos), Nagua Alba (Guipúzcoa) o Segundo González (Asturias). Muchos de ellos son los portavoces actuales de Podemos en distintas comisiones del Congreso.