El "nº 1" Sánchez lanza su último intento contra "la jefa" Ayuso: Óscar  López, ya candidato para Madrid | España

Por Juan Pardo Navarro

El piloto que sacó a Franco por los aires, esa cosa que quedó entre política, industrial y teológica, como la santa dormición de una grúa de Fomento, va a ser el representante militar ante Ayuso. Esto, más otras responsabilidades que tienen esos militares de vuelo de hormigonera y de tránsito angelical. No sabía uno que el piloto de aquel traslado o ballet celeste, de aquella ceremonia un poco egipciaca o de Indiana Jones, con sarcófagos volando, momias crujiendo, maldiciones resurgiendo y remolinos de ira divina y grava, es ahora nada menos que general de división. Usamos tan poco el Ejército que tenemos a los generales de conductores de funeraria o de limusina, por aprovechar el uniforme, o de gruistas, llevándose a un dictador igual que un palé de ladrillos. En realidad, cuando el traslado aún era coronel, que no deja de ser un rango muy elevado para llevar un helicóptero por la sierra, como lleno de montañeros. Quizá tenía que ser un coronel de aviación el que se llevara a un generalísimo de mesa camilla, bastante degradado ya por la historia y por el meneo, y así se simulaba un combate igualado y una revancha justa entre los Cielos sanchistas y los avernos fascistas. Lo mismo ahora se trata de que el general tenga otro combate con Ayuso, o de que se la lleve enganchada por el moño, que de otra manera Sánchez no puede.

Alfonso María Reyes Leis, entre general y chófer, entre héroe y operario, ha sido nombrado nuevo jefe del Mando Aéreo General del Ejército del Aire, que además implica ser representante institucional de las Fuerzas Armadas en Madrid y en Castilla-La Mancha (nuestros generales no se reparten continentes, potencias, cabezas de puente ni escuadrones de MiG, sino las tejas y las cigüeñas de las comunidades autónomas). Este cargo, este mando general del general, me parece a mí un poco como llegar al cielo de la aviación acarreando gavillas o llevando al jefe de obra, o sea con mucho mérito de obrero santo o de santo obrero más que de santo militar, matadragones o matamoros. No encuentra uno ahora si Reyes Leis ha llevado alguna vez al propio Sánchez en helicóptero bíblico, papal, justiciero, dragontino o wagneriano, pero desde luego estaba entre sus funciones y los helicópteros de su ala, ala VIP con helicópteros como de plumón, son los que suelen trasladar a los reyes, al presidente del Gobierno y a otros altos cargos cuando tienen que parecer ángeles que ya no hay o yupies que tampoco hay. Si fuera así, podríamos ver al general un poco como un Koldo de altos vuelos, un poco Koldo y un poco Hannibal Smith del Equipo A. Pero esto sólo se lo imagina uno, como se puede imaginar su misión secreta en Madrid.