Mostrando entradas con la etiqueta Arturo Valls. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arturo Valls. Mostrar todas las entradas

Rocío Monasterio (vox) suplanta la firma de 'arquitecta', durante 6 años y el TSJM le absuelve por lo grosero y burdo de la falsificación.



El TSJM tumba la querella contra Rocío Monasterio al tratarse de "una falsedad grosera". Dice que aunque si es cierto que hubo falsificación documental, suplantación de título universitario y enriquecimiento personal derivado del inexistente título de Arquitecta, los perjudicados que pagaron por los visados de la querellada, deberían haberse dado cuenta antes de pagar ya que la documentación que aportaba como docta en arquitectura era detectable a simple vista por burdo y grosero.

De todas formas, se volverá a presentar otra querella, ya que esta absolución, inadmitiría el enjuiciamiento e ingreso en prisión de todos los falsificadores de billetes. O sea, una cajera de un supermercado sería la verdadera culpable de que le “metan” un billete falso. Quiero decir que si te “dan” un billete falso –yo no detecto ninguno- no puedes denunciar el delito, porque el juzgado te va a condenar a costas judiciales.

Varias veces he escrito que Vox es una marca blanca del PSOE….¿Por qué la Fiscal General no ordenó que se aplicase el  código deontológico? En ese caso, ya estaría en prisión, al igual que lo estaríamos cualquiera de nosotros. En España hay más de 1.300 médicos desarrollando su actividad en hospitales con títulos falsificados en Sudamérica e incluso en España. Solo han condenado a 200. Es normal, si el Presidente del Gobierno que dice ser doctor en economía aplicada y su mujer catedrática patrocinada de la Complutense y entre los dos suman poco más de un bachiller, a menos que demuestren lo contrario –imposible- ¿Por qué va a tener menos títulos universitarios un parado de larga duración? Adriana Lastras ha pasado de ser doctora en derecho Constitucional a Licenciada derecho, al final no acredita ni bachiller. Según ella por culpa de Franco, por cierto cuando murió Franco ella tenía 4 años y, además, era de una familia acomodada.

 

Por lo demás, tanto ella como su marido, Iván Espinosa de los Monteros, se han limitado a insultar a algunos de los afectados. Monasterio, también ha acusado a los periodistas de pagar y presionar a personas de su entorno para testimoniar contra ella….NADIE TESTIMONIÓ.

 

La parte técnica del caso explicada por José María Echarte Ramos (Almería, 1973) es arquitecto (ETSAM, 2000) y profesor de Proyectos y Teoría y Crítica en la Universidad Rey Juan Carlos

 

El caso de la dirigente de Vox explicado por un arquitecto: máster inventado, desprecio por la responsabilidad penal y civil y la paradoja del código deontológico que no aplica

 

Según Émile Durkheim, en el ámbito de la sociología de las profesiones, que las ocupaciones alcanzan el estatus de profesión cuando sus miembros detentan un conocimiento exclusivo y, sobre todo, cuando se adhieren a un código de conducta ético al que se someten de forma voluntaria. Esta labor, en España, es la que ejercen los colegios profesionales.

 

En el caso de Rocío Monasterio se produce una paradoja que han sufrido los clientes de su estudio, el último conocido el presentador Arturo Valls. La dirigente de Vox gestionaba reformas para las que eran necesarios complejos trámites con un proyecto visado por un arquitecto, cosa que Monasterio no podía ofrecer porque no era arquitecta y por eso tampoco estaba sometida a código deontológico alguno.

 

Los planos que presentaba a sus clientes daban a entender lo contrario. Siempre, eso sí, cuidando no dejar su rúbrica manuscrita bajo el rótulo de arquitecta: o bien firmaba bajo "Monasterio y Asociados", o bien rotulaba el cajetín como "Arquitecto: Rocío Monasterio", pero lo dejaba sin firmar, o en una tercera versión firmaba como "dirección facultativa". Por eso, la líder del partido de ultraderecha en Madrid ha sido denunciada ante la Comisión Deontológica del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) por José Manuel Calvo, doctor arquitecto y concejal de Ahora Madrid. En el último caso, incluso, el Colegio de Aparejadores ha declarado que el visado del documento para el loft de Arturo Valls fue falsificado, pues no guarda ningún documento equivalente en sus archivos. ¿Quizá sustituyó el cajetín de la aparejadora por el suyo?

|

ESTUDIO ROCÍO MONASTERIO

Estos planos correspondían a reformas en edificios en suelo industrial bajo la denominación de loft. Un término que no existe en la legislación española y que tiende a asociarse al de vivienda, por lo que suele proponerse un cambio de uso del suelo. La realidad es que este cambio es muy complejo —en muchos casos imposible por la cantidad de adaptaciones que requiere el espacio y la normativa que hay que cumplir para que un local pueda ser declarado vivienda—, y necesita de la intervención de un arquitecto titulado. En muchas ocasiones, el resultado son viviendas ilegales ubicadas en suelos industriales, una práctica perseguida por los ayuntamientos, y más habitual en los años del boom inmobiliario.

 

Solicitud oficial al Ayuntamiento de Madrid en la que Rocío Monasterio pide el cambio de uso de suelo industrial a vivienda del 'loft' en calle Amalia, en 2006.

Más allá de otras consideraciones, Monasterio no era arquitecta en las fechas que hemos ido conociendo, por lo que no podía firmar un proyecto de cambio de uso. Volviendo a Durkheim, la adscripción a un código ético profesional de la que hablaba el sociólogo no existía y esta es, de hecho, la razón esgrimida por el COAM para archivar la denuncia de Calvo: Monasterio no era colegiada en aquellas fechas, por lo que no puede aplicársele el código deontológico. Triunfa la paradoja y queda así la profesión desprotegida ante el uso indebido del título de arquitecto.

 

Queda, no obstante, la cuestión de la suplantación profesional, bastante más peliaguda en sus implicaciones, aunque probablemente prescrita, y que el colegio, entiendo, debería valorar no tanto como una cuestión de títulos y fechas sino como una de desprestigio de la profesión.

 

La Arquitectura pertenece en España a las llamadas "profesiones reguladas", esto es: es necesario un requisito previo para su ejercicio que, en este caso, se sustancia en la posesión de un título habilitante obtenido a través de los planes de estudio que establecen, bajo la tutela del Ministerio de Educación, las diferentes universidades.

 

 

Quizá sea este un buen punto para referirse a la curiosa relación de títulos que según la dirigente de Vox la habilitan para la profesión que puede ejercer desde 2009 —año en que aprobó su proyecto de fin de carrera (PFC)— y en ningún caso antes. Señalaba Monasterio en su cuenta de Twitter:

 

En España coexisten varias acreditaciones relativas al ejercicio de la Arquitectura, las anteriores y las posteriores al plan Bolonia. Antes se obtenía el título de arquitecta tras cursar las asignaturas y entregar y aprobar un PFC. En la actualidad, tras un grado no habilitante de cinco años de duración y un máster habilitante de un año se obtiene el título de Máster Habilitante en Arquitectura. Ambos títulos son, como no podría ser de otra forma, equivalentes y se equiparan a un nivel europeo MECES 3 (máster).

 

La suplantación profesional y las responsabilidades civiles y penales


Esta precisión en los términos con respecto a cómo llamamos a las cosas no es en absoluto baladí. El título de arquitecta posee una serie de atribuciones exclusivas para la redacción y control de proyectos, recogidas en la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE), como la capacidad de asumir ciertas responsabilidades —civiles y penales— por la especial relevancia económica y de seguridad que implica el ejercicio de la profesión. El empleo del título, incluso en una tarjeta de visita, no es pues una cuestión menor.

 

Sin necesidad de entrar en cuestiones jurídicas, y por hacer sencillo lo que suele complicarse demasiado, alguien que no posea el título puede desarrollar los mismos proyectos que un bachiller: la única titulación que se poseía a falta de aprobar el proyecto de fin de carrera. Estos son exclusivamente "proyectos de obra menor". En otras palabras: el que cualquier ciudadano sin relación alguna con la arquitectura podría solicitar de un Ayuntamiento. Se trata de obras de muy escasa entidad, que no necesitan proyecto y que, en ningún caso, afectan a elementos estructurales ni implican demoliciones de entidad, excavaciones, rehabilitaciones, etcétera.

 

Si la cuestión ética no es menor, resulta mucho más singular que su firma manuscrita aparezca en certificaciones de obra que incluyen demoliciones de muros de carga bajo el epígrafe de "dirección facultativa". Esta figura es aquella facultada —de ahí el nombre— para controlar la ejecución y el pago de las obras correctamente ejecutadas y resulta por tanto improcedente que, sin estar en posesión del título, se pretenda formar parte de un agente cuyas atribuciones y obligaciones, de nuevo, están meridianamente claras en la LOE.

 

Lo que dicen el COAM y el CSCAE

Desde esta perspectiva, resulta siempre recomendable acudir a una arquitecta titulada. La titulación es la primera garantía (aunque no la única) de la capacidad profesional y de la habilitación legal de quien contratamos. Es así entendible que la profesión defienda el título dándole siempre su justo valor.

 

Lejos de proteger a los arquitectos o resolver sus cuitas, la deontología está para proteger a los ciudadanos de la mala praxis profesional. Demasiado acostumbrados a una relación distante con la sociedad a la que sirven (son entidades de derecho público, no lo olvidemos), los colegios de arquitectos—pese a notables esfuerzos de modernización en los últimos años— siguen siendo lentos a la hora de cumplir con esta función de servicio.

 

Sin embargo, y sin tener por qué entrar en la cuestión personal de Monasterio, el Colegio de Arquitectos de Madrid —al que ahora sí pertenece la diputada de la Asamblea de Madrid— tiene entre sus funciones asignadas la protección de la profesión y de los consumidores y usuarios de servicios de arquitectura. No se me ocurre mejor manera de cumplir con este cometido que pronunciarse a este respecto, poniendo en valor los títulos profesionales de sus colegiados y colegiadas, recordando —como decíamos— que son la primera garantía de buen hacer y de profesionalidad, y no algo que se pueda "olvidar", sin prestar atención a la gravedad de las responsabilidades que implica.

 

Algunos de los grupos de representantes que pertenecen al COAM, entre ellos NuevoCoam y ADN-Coam, así lo habían solicitado a través de sus comunicaciones quincenales o de sus redes sociales.

 

El comunicado, que finalmente ha sido conjunto entre el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos (CSCAE) y el COAM, incide en la paradoja de Monasterio, sobre quien el colegio no tenía autoridad, pues de hecho no era arquitecta. Lo hace quizá con una excesiva carga legislativa que, pese a ser entendible, me temo producirá el habitual alejamiento entre nuestras instituciones y la sociedad. Nos entendemos muy poco con los ciudadanos.

 

La realidad, en ocasiones, requiere de una mayor claridad. El objetivo es sencillo: la conveniencia de advertir a los ciudadanos contra cualquier actuación que, diciéndose profesional, se mueva en zonas grises en las que se busca bordear la normativa antes que observarla. Es necesario subrayar que el control de la Administración y los procedimientos no son laberintos burocráticos que hay que sortear, sino procesos garantistas sin los que el principal perjudicado es siempre el ciudadano.

Rocío Monasterio del Grupo Vox en la AM, investigada por falsedad pública, intrusismo y estafa. Supera a JL Moreno.



 


El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha desestimado la querella de la Fiscalía contra la diputada autonómica y portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid Rocío Monasterio por falsedad documental. Según la denuncia del ministerio público, Monasterio delinquió al presentar visados falsos para la construcción de un piso en Lavapiés. En su argumentación, los jueces señalan que para que exista este delito “es requisito nuclear que la alteración de la verdad tenga un mínimo considerable de apariencia, una entidad suficiente que sea capaz de inducir a error”. La falsificación de documentos de Monasterio fue “tan burda y perceptible”, prosiguen, que no es posible que hubiese confusión con su autenticidad. En otras palabras, hubo tan poco esmero en la elaboración del fraude, que no podría inducir a error a los técnicos que debían validar el proyecto.

 

La Fiscalía acusa a Rocío Monasterio de falsedad documental en la obra de uno de sus ‘lofts’

 

Monasterio contrató en su estudio a una antigua compañera de universidad, adscrita al Colegio de Aparejadores. Hizo su trabajo y registró el proyecto en su colegio profesional en 2005. Luego dejó de colaborar con Monasterio. Sin embargo, la actual líder de Vox siguió utilizando una copia de ese sello en otros documentos en los años siguientes, sin que ella lo supiera. Monasterio no obtuvo su título de arquitecta hasta 2009. La profesional fue consciente del engaño cuando EL PAÍS destapó el caso. La falsedad fue llevada a los tribunales por Más Madrid y posteriormente lo hicieron el Colegio de Aparejadores y dicha profesional.

 

La Fiscalía sostenía en su querella que Monasterio incluyó “una fotocopia en blanco y negro del sello visado del Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Madrid de un primer proyecto en ese mismo inmueble del año 2005”, en vez de los preceptivos sellos visados que requiere cada nuevo proyecto, y que lo hizo hasta en dos ocasiones en los planos que presentó ante el Ayuntamiento de Madrid para la obtención de una licencia de obras en un inmueble.

 

Los jueces apoyan el relato del ministerio fiscal, pero no los “juicios de valor” que llevaron a la Fiscalía a apreciar delito. En la justificación de la decisión, el tribunal sostiene que en el primer expediente que aparece el sello, el visado del Colegio de Arquitectos de Madrid “consiste en un anagrama en color que resalta de una manera evidente”, incluso al tacto. En el segundo proyecto presentado por Monasterio, ese visado aparece como una fotocopia en blanco y negro. “La diferencia con el anterior casi podríamos decir que es grosera”, apostilla el texto. La líder de Vox en Madrid ha tuiteado que espera que “todos los medios de comunicación progres le den la misma publicidad que le dieron a la querella”.

 

El uso que hizo Monasterio del visado es tan “burdo y grosero”, según el escrito, que no puede “pasar inadvertido”, lo que priva al fraude de tener un efecto jurídico. Los jueces definen los proyectos presentados por la líder de Vox en la Comunidad de Madrid como una “operación extraña” y “difícil de entender”, por lo que no cumplen las exigencias para ser contemplados como una falsedad documental. “No resulta concebible que la inserción fotocopiada y de escasa calidad del visado de 2005 en los planos que se aportan en 2016 pudiese generar apariencia alguna de autenticidad”, puntualiza el auto. Cabe recurso de súplica ante esta resolución.

 

La dirigente de ultraderecha utilizó varias veces este visado falso entre 2005 y 2016 para la reforma de un local que quería convertir en un piso diáfano, cosa que nunca consiguió. El inmueble era propiedad del actor y presentador de televisión Arturo Valls, que acabó denunciándola por incumplimiento de contrato, en otra causa distinta que llegará a juicio en julio.

El Presentador Arturo Valls y otros....se querellan contra Rocío Monasterio.


 

La democracia es, directamente, proporcional al voto  que el pueblo concede tanto a la  política y los políticos. Hoy, por desgracia para los españoles, la política está en precario y los políticos  en el escaparate de “saldos” por fin de temporada.

Franco, le decía a Fraga: “Haz como yo, no te metas en política….” Tu eres ministro, no político. Al día siguiente le destituyó y le mando a la embajada de España en Londrés. De sobra es conocido que Fraga era el ministro preferido por Franco, pero el político no debe hacer política y con esta actitud, todos los ministros se dedicaron a mejorar infraestructuras demandadas por el pueblo con el visto bueno de los profesionales y doctos en la materia. María Jesús Montero, auxiliar de enfermería ni debe ni debería ser ministra de Hacienda. La andaluza se basa en poder de los votos para ser quien soñaba de pequeñita.

No hace tanto tiempo cuando un político llegaba a un pueblo, todo era un mar de banderas y aplausos jadeados. Hoy en día cuando un político acude a un pueblo, nunca solo, es diana de escupitajos y cantares de chirigota.

¿Qué pinta en democracia Iglesias o Abascal? Ni saben ni quieren ni pueden. Pero se basan en el populismo y profesionales de la RRSS para borrar su pasado y esclarecer un esplendoroso fututo, a veces, los ponen hasta de inmaculados. Solo hay que atender a los mensajes del cascarrabias, Federico Jiménez los Santos: La derecha que no vote a VOX es botijo comunista. Los Santos fue terrorista de ahí la cojera, fue chivato de comunismo de ahí el tiro de la cojera, se viste de conservados y sintoniza contra ellos, además, sin metáforas. Para olvidar con esta goma espuma, hizo ver a todos los andaluces residentes en Cataluña que era andaluz y se presentó como candidato a las elecciones catalanas por el Partido Socialista de Andalucía que, después de obtener dos parlamentarios, se entregaron en cuerpo y alma a Pujol y vendieron hasta la sede.

Borrar el pasado de Iglesias es coser y cantar, todos sabemos de donde viene y donde va. Ahora bien, pasado de Abascal, Monasterio, su marido que no se ni como se llama va a tener un triste final entre las rejas de Soto del Real o Alcalá Meco.

Rocío Monasterio /2005) falsa arquitecta contrató con el presentador de TV, Arturo Valls la remodelación y cambio de uso de un local de su propiedad en 2005, aun no hay licencia. El local consta de cien metros cuadrados del que, según le aseguró el estudio, podía tramitarse un cambio de uso. El visado se produjo en junio de 2005.  En los planos, es Monasterio en persona quien firma de puño y letra el membrete del estudio, aunque hasta el año 2009 no se convirtió en arquitecta….Así tiene otras tantas querellas….¿merece la pena ser político para “esconder” tus fechorías? Un arquitecto de buen proceder no abandona su estudio para que la política haga de él un pobre artesano de la mentira.

Rocío Monasterio, presidenta de Vox, reconoce ante un magistrado que su título de arquitecta es falso.



Así figura en la grabación de un juicio por incumplimiento de contrato que abre la puerta a demandas por falsedad documental


A Rocío Monasterio le preocupa más su carrera política que la profesional. Eso se sobreentiende, al menos, de sus testimonios acerca de las irregularidades que asoman en su expediente profesional como arquitecta. Porque la portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, que en alguna ocasión ha jugado al despiste alegando no recordar en que año se graduó, no tuvo ningún problema de memoria cuando en 2 008 reconoció ante un juez la falsedad documental en la que había incurrido.

 

“¿Que si tengo el título de arquitecto? No”, se escucha afirmar a líder de extrema derecha en un vídeo publicado por el diario El País y perteneciente a la celebración de un juicio por incumplimiento de contrato que, finalmente, acabó ganando.

 

Los hechos que cercan ahora a Monasterio y que amenazan su trayectoria política no son, sin embargo, por este delito. Sino por falsedad documental. Algo que ella misma confirma en el citado juicio al reconocer, siempre en 2008, que “no podía visar proyectos” ni tenía “título para ejercer” por mucho que en las pocas asignaturas aprobadas hubiera sacado buenas notas como ella misma exhibió en redes sociales para poder desacreditar la investigación periodística que la está terminando por desenmascarar.

 

Por mucho que acabara a carrera posteriormente, como así fue en 2009, la declaración de Monasterio confirma los delitos previos de los que se le acusa como el hecho de haber firmado un certificado de obra con fecha de marzo de 2004.

 

El grupo municipal de Más Madrid tiene denunciada ante la Fiscalía Provincial de Madrid a la portavoz de Vox por los presuntos delitos de falsedad en documento público y estafa al estimar que usó hasta 2016 un visado falso del Colegio de Aparejadores para tramitar planos de obra cuando ejercía como arquitecta.

 

Antes de presentar la denuncia, el diputado de Más Madrid José Manuel Calvo explicó que en 2005, según la información de la que disponen, una aparejadora que trabajaba en el estudio de arquitectura de Monasterio pidió al Colegio de Aparejadores un visado para la reforma de un ‘loft’, que fue obtenido “legalmente”. Las irregularidades habrían aparecido cuando Monasterio fotocopió ese visado para seguir utilizándolo. Así lo hizo, ha señalado Calvo, en una nueva versión de la reforma de ese ‘loft’ fechada en 2011, y que constituía un proyecto “totalmente diferente” al que había firmado en 2005, por lo que a juicio de Más Madrid debería haber sido avalada por un nuevo visado.

 

La solicitud de licencia para el proyecto de 2011 fue rechazada, y Monasterio volvió a pedirla en 2016, de nuevo usando la fotocopia del visado obtenido para el proyecto de 2005. La denuncia de Más Madrid se refiere a este último episodio, dado que de entre los presuntos delitos cometidos por Monasterio durante su trayectoria profesional “todos ellos están prescritos” a excepción de éste.

 

Más Madrid considera que a la posible falsedad documental puede añadirse un delito de estafa , dado que, en su opinión, al aportar documentos falsificados “se pretende estafar a la administración municipal”, además de “a los propietarios del inmueble o a los clientes”. El expediente denunciado por Más Madrid está vinculado, ha confirmado Calvo, al ‘loft’ del presentador Arturo Valls , en la calle Rodas número 7, en el distrito Centro de la capital.

 

Calvo ha apuntado que Más Madrid no ha tenido contacto “con ninguno de los clientes de la señora Monasterio” y que no pretende “entrar en ningún tipo de consideración particular o personal”, sino defender “el interés público” de la administración municipal.

 

Por su parte, Monasterio ha negado estas acusaciones, y ha afirmado que cumplió con un requerimiento del Ayuntamiento aportando documentación de un expediente “de hace 15 años”. “Aportar en el Ayuntamiento en 2016 copias de un expediente de hace 15 años, no es falsear un visado. Es cumplir con lo que te piden. Falsearlo sería aportar algo distinto”, ha escrito Monasterio en su cuenta de Twitter, donde ha publicado también las fotos del contrato de arrendamiento de los servicios de 2005 para la reforma del loft de Arturo Valls.

 

Una defensa, según Calvo, “muy sencilla de desmentir”, puesto que a tenor de la documentación de que disponen ese proyecto de 2005 es distinto del de 2011, y por lo tanto deberían haberse tramitado con visados distintos del Colegio de Aparejadores.

 

Más Madrid ya denunció en noviembre pasado a Monasterio ante el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, que mantiene abierta una investigación por los presuntos delitos de intrusismo profesional cometidos entre 2000 y 2009. En esos años, según Más Madrid, la diputada “no tenía titulación” y, sin embargo, “estuvo ejerciendo o realizando actividades relacionadas con la profesión de arquitecto”.

 

Más Madrid ya denunció en noviembre pasado a Monasterio ante el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, que mantiene abierta una investigación por los presuntos delitos de intrusismo profesional cometidos entre 2000 y 2009