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¿Cómo
interpreta las palabras del secretario Rubio sobre un mundo multipolar?
¿Es el anuncio de que EE.UU. está dispuesto a compartir el poder?
Rubio
admite que EE.UU. no quiere ser el único garante del orden en el
sistema mundial, pero eso de que EE.UU. esté dispuesto a compartir el
poder ya es otra cosa. ¿EE.UU. realmente quiere compartir el mundo con
Rusia y China? No lo sé, hay una parte del electorado de EE.UU. que es
muy hostil a China, debido a la avalancha de productos baratos chinos
que socavan la producción estadounidense.
Sí
creo que Trump está dispuesto a hacer la paz con Rusia y compartir el
poder con ellos, a costa de traicionar a los ucranianos. Pero creo que
no está claro qué va a hacer con China, porque con China EE.UU. tiene un
enorme déficit comercial.
Si
Trump toma la decisión estratégica de repartirse el mundo con la China
de Xi Jinping y la Rusia de (Vladimir) Putin y dijera 'EE.UU. se queda
con el área desde Groenlandia hasta Chile, China con el este de Asia y
Rusia con Eurasia', eso sería algo revolucionario que cambiaría el
mundo. Pero no creo que haya tomado esa decisión.
Este
nuevo orden mundial tendría tres actores. ¿A su juicio ese nuevo orden
sería más peligroso que el bipolar que surgió después de la Segunda
Guerra Mundial, considerando que dos de los tres centros de poder están
liderados por gobiernos dictatoriales?
A
Trump no le importa que (China y Rusia) sean dictatoriales. No piensa
que por ser dictatoriales sean más o menos peligrosos. Él cree que puede
llegar acuerdos con cualquier país, sin importar el tipo de régimen.
Y
también creo que no siente ninguna afinidad con las democracias, pues
ha demostrado que ve las cosas a través de un lente económico sin
excepciones. Por ejemplo, si países de América Latina tienen un
superávit comercial con EE.UU. les impondrá aranceles, sin importar que
sea la Venezuela autoritaria de (Nicolás) Maduro o el Chile democrático.
Trump
obvia que hay una enorme cantidad de investigaciones que demuestran que
las democracias no van a la guerra con otras democracias. Vladimir
Putin invadió Ucrania porque Ucrania es una democracia, y Rusia no lo
es. Así que está cometiendo un grave error estratégico si piensa que
puede repartirse el mundo con potencias autoritarias y conseguir la paz.
Si
le concede a China una esfera de influencia en el este de Asia y le da
carta blanca: ¿cuál será el límite de esa área de influencia? ¿Por qué
detenerse en Taiwán? En Pekín podrían pensar: bueno, vayamos a por
Australia o Indonesia. China es un país enorme, y es muy, muy poderoso.
Sin
embargo, quiero dejar en claro que no creo que si Rusia consigue la paz
en Ucrania vaya a invadir de inmediato Europa del Este o que China esté
apurada por tomar Taiwán o desafiar a Filipinas. Lo que estoy diciendo
es que regímenes como el ruso y el chino no son amantes de la paz.

¿Cómo cree que quedará dividido el mundo bajo ese nuevo orden tripolar?
Claramente
Vladimir Putin quiere restablecer la esfera de influencia que la
extinta Unión Soviética consiguió tras la conferencia de Yalta de 1945.
Querrá
recuperar el patio trasero que tuvo en Europa del Este. Sin embargo, el
problema es que ahora el grueso de los países que estaban en ese patio
están hoy en la OTAN -Hungría, República Checa, Polonia y los Bálticos-,
y la cuestión es si Trump va a respetar los compromisos del artículo 5
(defender a cualquier país miembro de la OTAN que sea atacado). Los
rusos quieren que esa garantía desaparezca.
Si
la protección de la OTAN desaparece, todos estos países (de Europa
oriental) regresarán, tarde o temprano, a la esfera de influencia rusa, y
su soberanía nacional y seguridad se verá comprometida.
Por eso la reunión entre EE.UU. y Rusia sobre Ucrania que se celebró en Arabia Saudita ha disparado las alarmas en Europa.
Exactamente,
los ucranianos entienden que, por su dependencia del equipo militar
estadounidense, Trump puede forzarlos a aceptar un acuerdo que no
quieran aceptar.
Lo
sombrío de estos acuerdos es que Trump puede estar entregado Europa
oriental a Rusia, desde el Báltico hasta el Danubio y el Mar Negro, por
lo que podremos tener un nuevo telón de acero y regresaremos a donde
estábamos antes de 1989. Y eso será una receta para la inestabilidad.
¿Crees
que los polacos quieren volver a estar bajo una esfera de influencia
rusa? Preferirían morir. Así que es un gran problema para Europa.
Los
países de Europa del Este han enfrentado la influencia rusa porque los
estadounidenses dijeron 'los defenderemos'. Bueno, si los
estadounidenses ya no los defienden, entonces todo ese mundo comenzará a
colapsar. Por eso la suposición de que esto (forzar a Ucrania a
claudicar ante las demandas de Rusia) compra la paz es una locura.
Si
Putin decide subvertir la democracia en los Balcanes y en el Báltico
tarde o temprano comenzarán los disparos y morirán personas. Apaciguar a
Putin no es una receta para la estabilidad y la paz. Es una receta para
más caos en Europa.

¿Por
qué para Trump la seguridad europea ya no es una prioridad? ¿Se ha
olvidado de que los dos grandes conflictos globales del siglo XX se
originaron en este continente?
No
le interesa en lo más mínimo lo que la historia tiene que enseñarle (…)
porque piensa que Europa ha sido tomada por un montón de liberales
progresistas. Así que no se trata solo de un tema de costos económicos,
sino también de desagrado activo hacia las sociedades y los valores
europeos.
Si
solo fuera una cuestión de fondos creo que se podría resolver. Si él
dijera: 'Sigo comprometido con la defensa de Europa, pero ustedes tienen
que gastar más dinero'. Los europeos buscarían el dinero. Pero el
discurso de Vance revela otra cosa, porque no solo está diciendo 'no nos
importas', sino también 'no nos gustas'.
Pero Europa es un socio económico importante de EE.UU., el comercio entre ambos representa el 30% del total global
Hoy
en EE.UU. piensan que Europa es el pasado (…) y creen que no tiene nada
que ofrecer. La ven como un simple competidor y una carga. Además,
consideran que Europa tiene los valores equivocados, es liberal,
progresista y secular.
La
combinación entre lo ideológico, lo económico y lo tecnológico me hace
pensar que esto es una postura de largo plazo, que no creo que vaya
pasar cuando la locura de Trump sea reemplazada en la Casa Blanca. Vance
podría ser el próximo presidente de EE.UU. y entonces serían 8 años más
de esto.
Trump
ha dicho que la guerra en Ucrania es un asunto europeo, porque hay un
océano de por medio. ¿Estará dispuesto a entregarle toda Europa a Rusia?
No
creo, y la razón es que eso le hará parecer débil. Estoy seguro que
quiere llegar a un acuerdo con Rusia y que no tendría ningún problema en
traicionar a Ucrania, pero no puede firmar un acuerdo que lo haga
parecer débil.
Debe
tener mucho cuidado es de producir acuerdos donde salga como el
ganador, porque no querrá la opinión pública estadounidense comience a
decir: 'Perdiste Europa' (…) Si el lema es 'Hagamos a América grande de
nuevo', entregar a Europa no la hace grande, sino más pequeña.
¿Cómo debería responder Europa? ¿Qué tiene que hacer?
Tomemos
el lado económico. (El expresidente del Banco Central Europeo) Mario
Draghi dejó perfectamente claro que a menos que Europa tenga un mercado
de capitales y de trabajo único no podrá competir.
No
soy economista, así que no es mi área, pero está claro que, a pesar de
tener un mercado común en bienes, no hay un mercado en trabajo y sobre
todo de capitales europeo. La formación de capital es débil en Europa, y
se necesitan enormes cantidades de capital para ser competitivos en el
ámbito de la inteligencia artificial, de los medicamentos y en otras
esferas.
En
el lado de la defensa, Europa tendrá que pasar del 1,3% de PIB al 2,5%
muy rápidamente. Y luego tendrá que reforzar el control de sus
fronteras, al tiempo que crea un flujo migratorio regular y legal para
reemplazar su demografía declinante.
Todo
esto es difícil, pero todo esto es posible, y luego tendrá que hacer
algunos amigos. Quiero decir, podría hacer mucho más negocios con
Canadá, con Asia y África.
Desde
finales del siglo XX, líderes latinoamericanos como el fallecido Hugo
Chávez vienen hablando de este nuevo orden multipolar. Sin embargo, no
solo Europa parece que quedará excluida, sino otras potencias como
India, Brasil o México.
Un
mundo tripolar con China teniendo una esfera de influencia en el este
de Asia, con Rusia en Europa oriental y EE.UU. dominando todo desde
Groenlandia hasta Chile, plantea la cuestión de dónde quedan Sudáfrica,
Brasil, India e Indonesia.
China,
Rusia y EE.UU. pueden dividir el mundo tanto como quieran, pero habrá
muchas partes del mundo que no encajarán en ningún lado, y eso es bueno.
El
desafío para América Latina y otras regiones es desarrollar economías
muy, muy fuertes y sistemas políticos muy sólidos. No es ciencia
espacial. Si eres fuerte nadie te empujará.