El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha propuesto "hacer a América rica de nuevo" y, para ello, ha decidido imponer nuevos aranceles a todos aquellos países con vínculos comerciales con Washington, es decir, a prácticamente todo el planeta. La noticia ya ha impactado en los mercados financieros y gobiernos de medio mundo han avanzado que responderán.
Según ha defendido Trump, EE.UU. ha sido "estafado" durante décadas por
naciones "amigas y enemigas". "Se han enriquecido a nuestra costa y
ahora es nuestro turno", ha dicho el mandatario estadounidense, que ha
prometido devolver al país a su "época dorada".
Trump desata la guerra comercial y declara la "independencia económica": aranceles del 20% a la UE y del 34% a China
Pero, ¿qué es lo que ha aprobado? ¿A qué países van dirigidos?
¿Saldrá reforzada la economía norteamericana? ¿Qué represalias se prevé
que anuncie la UE? Estas son las principales claves de la medida:
¿Qué ha anunciado Donald Trump?
Trump
ha establecido un arancel general del 10% para todas las importaciones a
Estados Unidos y otros específicos más elevados para ciertos países con
los que el país mantiene déficits comerciales significativos.
¿A quienes van dirigidos?
Los nuevos aranceles afectan a prácticamente todo el mundo.
Dentro de los países damnificados por el arancel universal mínimo del
10% se encuentran más de un centenar de economías, entre ellas, Brasil,
Reino Unido o Emiratos Árabes.
Además de esto, el presidente de Estados Unidos ha decretado aranceles especiales para los que denomina "agresores", como la Unión Europea,
a la que ha gravado con un incremento del 20%; Japón, con un arancel
del 24%; o Corea del Sur, del 26%. La peor parte se la lleva China, con
un gravamen del 34% que se suma al 20% que Trump le había impuesto previamente.
Cabe recordar que estas economías engloban un 40% del total de las importaciones que recibe Estados Unidos.
¿Cuáles se quedan fuera?
Las importaciones de México y Canadá esta vez se quedan al margen
y también algunos productos estratégicos, entre ellos, metales
preciosos como el oro y la plata; otros importantes para la industria
como el platino, el paladio o el rodio; algunos productos farmacéuticos
como la insulina o los semiconductores.
¿Qué aranceles estaban ya en vigor?
Precisamente, Trump ya había impuesto anteriormente un arancel del 25% para las importaciones procedentes de México y Canadá (con excepción del petróleo canadiense, que tendrá solo un 10%), aunque a principios de marzo aplicó una moratoria de un mes
para los productos cubiertos por el tratado de libre comercio entre
estos tres países (T-MEC), que incluye desde productos agrícolas hasta
partes de automóviles o ciertos tipos de maquinaria.
Precisamente
México y Canadá son los dos principales socios comerciales de Estados
Unidos y, con ellos, asegura a RTVE.es el profesor del Máster en
Relaciones Internacionales del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB),
Ramón Casilda, “a Donald Trump le interesa mantener una negociación
y un entendimiento”. “Con México son más de 839.000 millones de dólares
en comercio bilateral y con Canadá, 760.000. Es decir, ambos países
mantienen una interdependencia muy fuerte que puede afectar
considerablemente no solamente al nivel de precios y a la inflación en
Estados Unidos, sino incluso a sus propias empresas, incluida la del
automóvil, que es la que quiere salvar”, explica.
En el caso de
China, el presidente estadounidense anunció en febrero gravámenes
adicionales del 10% y, en marzo, elevó las tasas hasta el 20% (que hoy llega al 54%).
¿Cuándo entran en vigor estos aranceles?
Los
aranceles entrarán en vigor en dos fases: los del 10% lo harán el
próximo sábado, 5 de abril; mientras que los específicos se
implementarán a partir del miércoles 9 de abril, una semana después del
anuncio.
¿Realmente son “recíprocos”?
No,
sostienen los expertos consultados. “A pesar de llamarlos “recíprocos”,
estos aranceles no son genuinamente simétricos”, explica a RTVE.es el
profesor del Departamento de Economía, Finanzas y Contabilidad de Esade,
Omar Rachedi.
“La administración Trump los calculó de forma unilateral,
usando el déficit comercial de EE.UU. con cada país como excusa para
fijar gravámenes superiores”, argumenta. Sin embargo, “en vez de igualar
exactamente los aranceles extranjeros, Washington impone tarifas según
sus propios criterios –sin transparencia sobre el cálculo– penalizando
más a los países con los que tiene gran déficit”, sostiene.
Por
ejemplo, China afrontaría un 54% de aranceles sobre todos sus productos y
la UE un 20%, mientras que países con los que EE. UU. tiene superávit
(como el Reino Unido) solo pagan la tarifa base del 10%. “En resumen, el término “recíproco” es engañoso: son aranceles unilaterales y desproporcionados, muy criticados por su falta de rigor económico”, añade Rachedi.
¿Saldrá reforzada la economía de EE.UU.?
"No, para nada. Porque esto es un cortafuegos para otras grietas que
tiene la economía norteamericana, como la elevada deuda o la
inflación", recalca el profesor del IEB, quien cree que EE.UU. seguirá
"sin poder contener el gran déficit que tiene en bienes, que es 1,2
billones de dólares". "Es decir, que con estos aranceles EE.UU. no va a
ser más competitivo frente al resto del mundo”, añade.
En la misma
línea se posiciona el profesor de Esade: "Lejos de reforzarla, la
medida amenaza con lastrar la economía de EE.UU. en conjunto, dificultando el crecimiento económico,
al elevar costes y alterar las cadenas de suministro". En su opinión,
"aunque sectores protegidos (acero, autos, etc.) puedan ver un alivio
temporal, otras industrias sufrirán insumos más caros y represalias
externas, erosionando el empleo neto".
Enrique Feás, investigador del Real Instituo Elcano, sobre los aranceles de EE.UU.: "Es un suicidio económico"
¿Y qué impacto tendrá en el consumidor estadounidense?
Omar
Rachedi añade que será quien “muy probablemente pagará la factura de
estos aranceles”. “Diversos análisis advierten que los mayores costes de
importación se trasladarán a precios más altos en tienda.
De hecho, se estima que los “aranceles de la liberación” de Trump
podrían costar entre 2.400 y 3.400 dólares adicionales por año a cada
familia estadounidense promedio, golpeando especialmente a los hogares
de menor renta”, explica.
¿Podrían llevar a empresas a trasladar su producción a EE.UU.?
“A
corto plazo, no”, apunta el catedrático de Análisis Económico por la
Universitat de València, Santiago Carbó: “Con el tiempo se puede
sustituir, pero en este momento no tienen producción interna para sustituir estas importaciones.
Entonces tienen que seguir comprando productos al extranjero, pero
mucho más caros, con lo que les genera un impacto en ese sentido
negativo”. No obstante, el experto cree que es “una vía inteligente” y
se ha mostrado convencido de que “la Unión Europea tarde o temprano
también lo hará”, tal como ha señalado en una entrevista en La Hora de
la 1 de TVE.
A lo que el profesor de Esade añade: “La intención de Trump es forzar la producción en territorio nacional, pero en la práctica las empresas podrían optar por proveedores de otros países no tan penalizados en lugar de asumir los costes de mudar sus fábricas a EE.UU.”.
¿Estados Unidos ha sido "estafada" como Trump denuncia?
Omar Rachedi cree que esta afirmación es "muy exagerada y no se sostiene en el análisis económico":
"El déficit comercial de EE.UU. no es señal de abuso externo, sino el
resultado de factores estructurales internos: las familias y el gobierno
estadounidenses gastan más de lo que ahorran. Además, su enfoque parte
de una premisa errónea: que un déficit bilateral con un país es prueba
de que ese país impone barreras. Pero lo que importa es el déficit
total, no el saldo con cada socio”.
En su opinión, "en una
economía global con ventajas comparativas, es normal tener déficits con
algunos países y superávits con otros". "Imponer incluso un 10 % de
arancel a países con los que EE.UU. tiene superávit demuestra que el enfoque es más político que técnico. Si alguien rompe las reglas del juego, es EE.UU., al aplicar una política comercial claramente proteccionista”, subraya.
¿Tendrá implicaciones sobre la economía global?
Los expertos consultados consideran que el impacto será "significativamente negativo" y auguran el inicio de una guerra comercial global, que frenaría el comercio mundial y podría desacelerar el crecimiento económico en muchas regiones.
"Todo
lo que sea inestabilidad va a afectar a la economía mundial, tanto a
Europa como a China. Lo que pasa es que la economía mundial también
tendrá que tomar sus propias medidas para hacerle frente. Y, por
ejemplo, se ha conseguido algo impensable: que Japón,
China y Corea del Sur estén hablando para hacer un frente común ante los
aranceles que anteriormente era impensable", explica Ramón Casilda.
La presidenta de Asufin, sobre los aranceles de EE.UU.: "A los que más va a afectar es a los estadounidenses"
¿Y sobre España?
"Teníamos
un orden económico y político que se está desmantelando. Esto ya nos
afecta. Es decir, estábamos en una normalidad que ya no es normalidad,
ya es otra cosa que está moviendo Estados Unidos desde hace dos meses y
medio. En lo militar, en lo económico… Esto evidentemente nos va a
afectar porque no sabemos hacia dónde nos dirigimos", sostiene Carbó.
¿Afectará a las exportaciones de las empresas españolas?
La
Cámara de Comercio de España calcula que la imposición de aranceles del
20% por parte de Estados Unidos podría llegar a reducir nuestras
exportaciones de bienes al país norteamericano una media del 14,3%.
Según
recuerda el organismo, en 2024 el valor de las exportaciones de España a
Estados Unidos ascendió a más de 18.000 millones de euros y este país es nuestro principal mercado extracomunitario,
después del Reino Unido. No obstante, el impacto sobre el conjunto de
las exportaciones españolas de bienes será “limitado”, afirman, ya que
las ventas de España a Estados Unidos representan menos del 5% de
nuestras exportaciones totales. Mientras que, en términos de PIB, apenas
supondría una reducción del 0,21% anual.
El impacto de los aranceles de Trump en España: maquinaria, aceite de oliva y acero, los más expuestos
DANIEL FLORES | DatosRTVE
No obstante, añade el profesor de Esade, ciertos sectores clave
sí sentirían el golpe: por ejemplo, maquinaria, equipos eléctricos,
químicos o aceite de oliva, que "dependen más del mercado estadounidense
y serían los más afectados por pérdida de ventas”. Además, vía
indirecta España también se vería afectada si la UE en general sufre, ya
que parte de lo que exportan países como Alemania lleva insumos ‘Made
in Spain’. “En resumen, aunque España no es de los países más expuestos a
EE. UU., una escalada arancelaria global perjudicar nuestro crecimiento
a través de menores exportaciones y mayor incertidumbre comercial
internacional”, concreta.
¿Qué medidas ha anunciado España para combatir aranceles?
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado un "plan de respuesta y relanzamiento comercial" de 14.100 millones de euros
para "mitigar" los efectos del ataque "unilateral" de los aranceles. De
esa cuantía, 7.400 millones serán de nueva financiación y los restantes
6.700 millones se reconducirán desde fondos ya aprobados. La dotación
se canalizará a través de préstamos, avales del Instituto de Crédito
Oficial (ICO), ayudas y mecanismos de protección laboral para los
sectores afectados, como el automovilístico.
Y la UE, ¿qué represalias se prevé que anuncie?
La
reacción de la Unión Europea a las palabras de Trump no se ha hecho
esperar. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha afirmado este jueves que la UE "está preparada para responder",
si bien ha abogado por la negociación en primer término: "Trabajaremos
para reducir las barreras, no para aumentarlas", ha dicho tras
considerar que "existe una alternativa" y que "no es demasiado tarde
para abordar las preocupaciones mediante negociaciones".
¿Cuándo las hará públicas?
Aunque
no se ha especificado una fecha exacta, se espera que se anuncien en el
corto plazo. Según Von der Leyen, están “ya finalizando el primer
paquete de contramedidas en respuesta a los aranceles al acero” y “ahora
preparando más medidas para proteger nuestros intereses y negocios si
las negociaciones fallan".
¿Hay margen de negociación?
Sí,
aunque hay poco tiempo, teniendo en cuenta que estos aranceles entran
en vigor en menos de una semana. Si esto se produce, apunta Carbó, será a medio plazo pues
si Donald Trump se echa para atrás ahora “empezaría a no ser creíble su
estrategia”. No obstante, los expertos consultados y los distintos
actores políticos llaman a seguir con la negociación.
¿Cómo puede afectar esto al libre comercio?
“Esta oleada arancelaria supone un golpe serio al
libre comercio internacional. Trump está cuestionando las reglas del
sistema comercial vigente desde la posguerra y rompiendo con sus
principios básicos. En la práctica, medidas así socavan el orden liberal
que ha regido el comercio global durante décadas, fomentando el
proteccionismo y la incertidumbre. Si otros países responden en la misma
línea, podríamos ver una escalada de barreras que revierta la tendencia
integradora de la globalización”, explica el profesor de Esade.
Ramón
Casilda, por su parte, sostiene que “Trump no es consciente de que la
economía es un círculo, son eslabones y él no puede creer que por sí
solo va a recomponer toda esta estructura que se ha forjado después de
la Segunda Guerra Mundial y que Estados Unidos era el adalid”. “Ahora
enfrente tiene curiosamente a China defendiendo este libre comercio, así
que estamos en una situación de mucha incertidumbre que por supuesto no beneficia a nadie”, lamenta.