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Con España empobrecida y la derecha dividida, Zapatero se acaudillará.

 


La propiedad privada es sinónimo de posibilidad de decisión del ciudadano. Algo que cada día gusta menos en las castas políticas.

Es lo que hay. Sólo se escuchan proclamas por todos lados "en defensa de lo público", mientras hay continuos ataques a la sanidad privada, a la educación privada y al ahorro. A lo que pertenece, realmente, a la sociedad. Hurtándose posibilidad de decisión al ciudadano, en favor de la casta política.

 

Ahora mismo, se está debatiendo el cálculo del periodo para la pensión pública, y la filtración de que puede incrementarse en 10 años enfureció al ministro Escrivá. Sea lo que sea, parece claro que Bruselas nos va a imponer condicionalidad si queremos que sigan financiándonos nuestra deuda, que es con la que pagamos nuestro gasto público. No hay que ser un genio para verlo: las pensiones son más de 10.000 millones de euros al mes. La mayor partida de gasto (un 40% aproximado de los Presupuestos), hasta más de 144.000 millones de euros, lo cual supone más del 11% sobre PIB, y el propio Escrivá prevé que llegará sin problemas al 15%.

 

Un dineral, complejo de financiar en una economía en la que no se ven vectores de crecimiento pujantes. Las empresas Ibex despiden a la gente y presentan resultados para llorar, el paro sube, ¿qué recaudación fiscal puede esperarse a medio plazo? La pyme ni está ni se le espera.

 

Pues, además de esto, se baja la aportación máxima a los planes de pensiones privados hasta unos casi testimoniales 2.000 euros, manteniendo la sanción al exceso del límite, dándose la situación kafkiana de tener el sistema público de pensiones en entredicho por su complicadísima financiación y a la vez se prohíbe de facto aportar más de un pequeño límite a la previsión privada.

 

Mientras tanto, se siguen escuchando proclamas de nacionalización como quien no quiere la cosa. Proclamas muy gratuitas y desde el desconocimiento, algo habitual en la estructura podemita. Si en el programa electoral el objetivo eran las eléctricas, ahora no dudan en hablar de las empresas farmacéuticas. Así es: sostienen sin rubor que las vacunas se han desarrollado gracias a la sanidad pública, y si hay problemas en la distribución, habrá que expropiar. Por cierto, no hace falta aclarar que lo público siempre tiene que ser de izquierdas., Si se construye un hospital Zendal, hay que desprestigiarlo todo lo que se pueda, o boicotearlo.

 

Sanidad y ahorro, nunca privados. Y con la educación no terminan de atreverse del todo, porque hasta el político más inepto se da cuenta de que como se retiren los conciertos a la escuela, la enseñanza pública colapsaría en el acto. Cuidado: lo mismo ocurre con la sanidad, aunque haya voces obtusas que critiquen que los centros privados hagan test Covid, etcétera.

 

Se realizan proclamas de subidas de impuestos a los ricos, mientras se evita el debate de la asfixiante fiscalidad en España, donde coexisten impuestos directos, indirectos y dobles imposiciones por doquier. Meternos la mano en el bolsillo es la mejor manera de retirarnos opciones de decisión. Amancio Ortega en un cortijero que hace donaciones de señorito y los Gobiernos deben tener más resortes en la economía para decidir sobre nosotros, según sostienen Iglesias y le secunda Irene Montero.

 

Las apelaciones fiscales por vía del patriotismo reflejan que los políticos son una casta dedicada a regir nuestros destinos, en lugar de administrar un presupuesto bajo la rendición de cuentas a la sociedad.

 

Claro que no es sólo en España. Ese Foro de Davos que nos quiere acelerar una agenda que nadie les ha solicitado o ese pool de gobernantes populistas en Latinoamérica tan del gusto de Zapatero son sólo más ejemplos de las actuales tendencias, que buscan más control político y menos de la sociedad, a quien hay que quitarles sus palancas de decisión con impuestos y dádivas públicas.

Peronistas y bolivarianos son hermanos. En Venezuela hay más de 500.000 niños desnutridos. Votando a CFK, Argentina le superará y….




Alrededor de 500.000 niños podrían morir por desnutrición en Venezuela, según Caritas. Varias organizaciones internacionales advierten del riesgo que supone el hermanamiento político entre Maduro y CFK. Ellos no luchan por el poder político, sino para evadir la cárcel que supondría su fin en este mundo.

La ONG –Cáritas- ha declarado la emergencia humanitaria en el país, ante la falta de alimentos y medicinas.

La precariedad económica en Venezuela obliga a usar ataúdes de cartón, en algunas zonas de Argentina hace 8/10 años ni de cartón.
Antes que pagar la deuda externa,  pero con un compromiso de pago serio, los gobiernos de Venezuela y Argentina deberían atender las necesidades básicas de su población que está en el umbral de una hambruna y sometida a las epidemias que habían desaparecido hace 60 años, lo que ha llevado a Cáritas a declarar «la emergencia humanitaria» en Venezuela.

Susana Rafalli, representante de Cáritas, una organización social de la iglesia católica, ofreció una rueda de prensa a los corresponsales extranjeros para alertar sobre la grave situación que viven los venezolanos que han escalado de la crisis de alimentos a la emergencia humanitaria.

En el encuentro con la prensa extranjera también participó el médico infectólogo, Julio Castro, encargado de la Encuesta Nacional de Hospitales y miembro de «Médicos por la Salud», creado en el 2014. Ha presentado una radiografía de la crítica situación hospitalaria y el aumento de enfermedades y epidemias, que están diezmando a los venezolanos de manera silenciosa.


Unos 4,5 millones de venezolanos comen una vez al día y a veces cada dos días, dicen los especialistas. Y el 80% de los 30 millones de habitantes solo come dos veces al día. La cantidad y calidad de los alimentos ha bajado debido a la crónica escasez de los productos y la inflación.

Cáritas atiende a la población más pobre y vulnerable de cuatro estados: Distrito Capital (Caracas), Vargas, Miranda y Zulia, cuyo déficit nutricional es de 70% y el 8% de los niños presenta una desnutrición grave. Y va a incorporar en su estudio 10 estados más.

Semanalmente mueren entre 5 y 6 niños por desnutrición. La proyección de Susana Rafalli es que 280.000 niños pueden morirse por desnutrición. «La desnutrición infantil grave ha llegado al 15% en el mes de agosto pasado, por lo que declaramos la emergencia humanitaria. Y el 33% de la población infantil ya presenta retardo en el crecimiento. Este daño tanto físico como mental les acompañará toda su vida, es irreversible ya. Están condenados a ser retardados».

Por su lado el médico infectólogo, Julio Castro, corrobora las cifras de Rafalli y señala que la mortalidad materna entre 2006 y 2016 presenta un incremento interanual de 10% pero en el último año se disparó un 65%, debido al hambre y a la falta de medicinas y atención médica.

Y la mortalidad infantil ha crecido en un 25% cada año debido principalmente a la desnutrición.

El doctor Julio Castro aseguró que en Venezuela el déficit de medicamentos básicos como las vacunas, antibióticos, anxiolíticos, antivirales supera el 98%. Y el 63% de los hospitales públicos no tiene agua potable, el 51% no tiene camas para operaciones, el 64 % no tiene fórmulas lácteas para los bebés, y el 71% de los hospitales se encuentran cerrados por falta de materiales.

Un retroceso de 60 años
En 1945 Venezuela se daba el lujo de haber erradicado las principales epidemias que azotaban al mundo. Pero ahora han vuelto a aparecer lo que significa un retroceso de más de 60 años. La chikunguña afectó a 3,5 millones de venezolanos entre 2014 y 2015, el 10% de la población también fue afectada por el zika y el dengue.

La malaria estaba controlada pero repuntó en el 2016 afectando a 246.000 personas y para 2017 será el doble 500.000 afectados. La epidemia comenzó en el estado Bolívar en la zona selvática de extracción de oro y diamantes en el Arco Minero del Orinoco (el nuevo Dorado) y se extendido a otros 13 estados llegando a Caracas.

El problema es que el régimen de Nicolás Maduro mantiene oculta la información oficial del Ministerio de Salud para no reconocer que la crisis pica y se extiende, igual y del mismo modo hizo CFK.

Argentina tiene dos opciones: Votar a Macri o apostar por otra República bolivariana. ¡VOTEN A MACRI¡


Argentina tiene dos opciones: Votar a Macri o apostar por otra República bolivariana. ¡VOTEN A MACRI¡

Argentina arrastra una inestabilidad política y económica que no es nada fácil de sanear. Después de experimentar una contracción de -1,8% en 2016, y una tasa de crecimiento de 2,9% en 2017, el PIB volvió a caer el año pasado a -2,6%.  En 2018, el país fue golpeado por un cambio de ánimo de los inversionistas extranjeros con respecto a los mercados emergentes, lo que generó una larga y masiva liquidación del peso, activando presiones inflacionistas, ante lo cual el Banco Central subió con fuerza las tasas de interés. La inflación es una preocupación de peso en Argentina; fue de 31,8% en 2018, cifra que debiera mantenerse en 2019. Sin embargo, aún se prevé que esta cifra baje progresivamente, llegando eventualmente a 15,4% en 2020, según las estimaciones del FMI.

A finales de 2015, Mauricio Macri, un centrista con mucha honestidad fue nombrado presidente del cuarto país del mundo en recursos propios, pero con un handicap enorme, heredó del peronismo barato una deuda y un malestar general que con tiempo resolvería positivamente el docto Macri. Desde la elección del centrista, Mauricio Macri, como presidente a fines de 2015, y el asentamiento de la deuda del país con fondos de cobertura en febrero de 2016, Argentina parece haberse vuelto a integrar a los mercados internacionales. La deuda pública general representó 62,7% del PIB en 218, y se prevé que se mantenga a un mismo nivel en 2019, tras un aumento desde 57,6% del PIB en 2017. El presidente Macri lanzó un gran plan de reformas para mejorar la situación económica y financiera del país: un ajuste monetario mayor para atraer a nuevos inversionistas, la supresión de diferentes barreras a la inversión extranjera y la implementación de exenciones de impuesto para industrias de exportación claves (sobre todo de agricultura), medidas para reforzar el nexo con EEUU y la UE. 

Ea en 2018, Macri propuso un plan de reformas económicas en busca proteger a los ciudadanos más vulnerables, expandiendo la cobertura de las subvenciones universales para infancia y la cobertura de salud para las personas de menores ingresos. Sin embargo, este plan no estuvo exento de consecuencias para la popularidad de Macri, que fue blanco de crítica. Aunque su coalición no detiene la mayoría en el Congreso, el gobierno fue capaz de hacer aprobar el presupuesto de 2019, que apuntaba a un déficit primario de cero en el año, lo que muestra el compromiso de la administración con limitar los gastos. Además, la balanza pública general fue de -0,4% del PIB en 2019, y se prevé que debiera subir en 2020 a 1,2%. Argentina posee un gran potencial en términos de materias primas (litio, la segunda reserva mundial de gas de esquisto, y la cuarta mayor reserva de petróleo), pero desde la caída de los precios de los productos básicos en 2013, el gobierno ha buscado permanentemente una estabilidad financiera y económica. En 2019, la recuperación de la actividad agrícola y un entorno macroeconómico más estabilizado, marcado por algunas mejoras de la inflación, podrían contribuir para lograr resultados económicos relativamente mejores. Las exportaciones debieran marcar un crecimiento más fuerte, impulsadas por los bienes primarios (gracias a una buena cosecha) y mayores exportaciones manufactureras hacia Brasil. 

La bajada de las importaciones, debido a la depreciación de la divisa y la baja demanda interna, y la recuperación de las exportaciones agrícolas, contribuirán a reducir el desequilibrio de la cuenta corriente. Hasta las próximas elecciones generales, a fines de 2019, el gobierno buscará implementar su agenda de reformas, con tres prioridades: establecer una estabilidad financiera y fiscal; fortalecer el mercado laboral; e implementar reformas institucionales. Mauricio Macri ya anunció que se presentará para otro período presidencial en las elecciones de 2019, en las que se renovarán un tercio del Senado y la mitad de la cámara baja. Su principal oponente por le momento, la ex presidenta Cristina Kirchner, ha sido acusada de corrupción, lo que le da cierta ventaja a Macri. Sin embargo, la reelección de Macri puede verse peligrar en caso de aparecer un candidato populista disimulado por la Kirchner. 

Cierto y verdad que la tasa de desempleo en Argentina fue de 8,9%, y se prevé que esta cifra aumente una décimas en 2019 -9,4%- y que baje ligeramente a 9,2% en 2020. El gobierno argentino ha tenido dificultades para luchar contra los altos niveles de pobreza y desempleo. La situación social del país se caracteriza por tensiones constantes entre el gobierno y los movimientos sindicales en torno a las reformas anunciadas. Además, el país está dividido entre autoridades centrales y descentralizadas, que se afrontan en torno a la distribución de los ingresos federales. Casi un tercio de la población en Argentina vive bajo la línea de pobreza. La red de infraestructura requiere una mayor inversión, ya que no existe siempre un acceso a la electricidad y el agua en zonas rurales.

Problemas económicos, después del saqueo de la CFK es lógico que los haya. A pesar de ello, Argentina sigue jugando un papel importante en la economía mundial, sobre todo por su producción agrícola. Este sector representa 5,6% del PIB, pero solo emplea a 0,5% de la población. Está basado en la cría de ganado, la producción de cereales (trigo, maíz y soja), los cítricos, el tabaco, el té y la uva para la producción de vino. A nivel mundial, Argentina es el primer exportador de productos derivados de la soja y el tercer productor. El cultivo de soja y caña de azúcar sirve para elaborar el biocarburante, una especialidad del país que es el mayor exportador de biodiesel y el cuarto productor mundial. Rica en recursos energéticos, Argentina además tiene un gran potencial en materias primas: es el primer productor de gas en América Latina, tiene el segundo yacimiento más importante de gas de esquisto a nivel mundial, la cuarta reserva de petróleo y litio.

El sector industrial contribuye a más del 23% del PIB y da trabajo un ¼ de la población. La preparación industrial de los alimentos (en particular el envasado de la carne, la molienda de harina y las conservas) y la molinería constituyen las principales industrias del país. El sector industrial se apoya además en las filiales de automóviles, los bienes de consumo durable, el sector textil, las actividades químicas, de imprenta, metalúrgicas y siderúrgicas, maquinaria industrial y agrícola; electrónica y electrodomésticos. EL sector sigue estando expuesto a la competencia interncional, y tras un crecimiento de 2,5% en 2’17, la producción industrial se redujo 5% en 2018.

El sector terciario ha seguido la misma tendencia que la industria. Representa casi 57% del PIB y emplea a ¾ de la población activa. Argentina se ha especializado en servicios de sectores de punta y el país es especialmente competitivo en el desarrollo de software, energía nuclear y turismo. El sector de la telefonía y las TIC se desarrolla con fuerza, al igual que el turismo, que se está convirtiendo en un sector importante.

Podemos y VOX, dos bandas populeras al servicio del mal.


JP Logística

España es un mar de partido políticos de  nueva creación cuyos efectos pueden ser determinantes de una acción bélica, aunque sea a pedradas.

Todos o casi todos hemos visto como evolucionaba el partido bolivariano de Podemos  a base de escraches contra políticos –hoy a sus líderes les puede hasta que las personas pasen por la puerta de su enorme casa, la demonización constante de los empresarios y la imposición a base de estigma social de una visión estalinista de género, los sectores de izquierda que tanto criticaban a los de derecha por practica aquello que denominaban «el discurso del miedo», no paran de practicarlo ahora. Es decir, cuando Pablo Iglesias abiertamente afirmaba que tenía relaciones financieras con Irán, o cuando su exsocio, Errejón alaga en un medio de tirada nacional la gestión del gobierno bolivariano de Venezuela no hay que tener miedo. Los venezolanos comen tres veces al día.

Vox, prácticamente nació ayer mañana y ya susurran que en España se van a asesinar a homosexuales y negros, se va a perseguir la libertad de expresión, las mujeres tendrán que rezar, al menos dos rosarios al día y los hombres cantar el cara al sol de alba la salve marinera a la bajada de bandera.

Bajo mi punto de vista, Podemos y Vox representan un peligro para la convivencia en España:

Podemos es un partido que nació autodenominándose «transversal», sin ideología. A medida que fue viendo cuáles eran los caladeros electorales donde podía sacar votos, fue virando hacia la «socialdemocracia nórdica» hasta acabar aliándose con los comunistas de Izquierda Unida en lo que hoy conocemos como Unidos Podemos. Un partido de izquierda radical que propugna valores propios del estatalismo más despótico que ha conocido la humanidad. Sus propuestas económicas son un desmadres desde todos los puntos de vista: banca pública, tributación, pensiones… populeros terroristas del bien donde los haya.

Pero la cuestión no es meramente económica: su control efectivo de los medios de comunicación –los cuales manejan de forma extraordinaria- junto con el apoyo expreso del PSOE y la inactividad del pueblo ha conseguido crear en España el falso relato de que, si te opones a leyes como la de violencia de género o la de promoción (subvención) del colectivo LGTBI, eres un fascista. Una estigmatización social y una imposición hegemónica de lo políticamente correcto, al más puro estilo Gramsci, que ha dado sus frutos. Artífices de ingeniería social, Podemos es un partido que piensa que los ciudadanos somos peones de una ajedrez que pueden manejar a su entero antojo y están muy equivocados.

VOX, sencillamente es un partido financiado por el PSOE para restar votos al PP, para el resto de sus actuaciones tienen plena libertad. VOX, para nada es un partido liberal-conservador. Se trata de una banda de fascistas, cuyo único fin es la represión del pueblo. Su pretensión es llegar al poder estatal para desde él imponer a toda la sociedad española una visión única de vida buena. Para ser más precisos, la visión católica. Entre otras cosas, quieren hacer ley de dogmas religiosos como el matrimonio indisoluble –su dueño y amo está casado, al menos, dos veces y exclusivamente heterosexual o la prohibición absoluta del aborto.

Entre otros grandes males que tiene Vox está sus coqueteos con la extrema derecha europea. Desde Marine Le Pen hasta Nigel Farage, euroescépticos de pro y colectivistas de primera, han saludado el programa de Vox y se han puesto de su lado. De hecho, el lema de Vox para las pasadas elecciones «Hacer España grande otra vez» no es más que una traducción cursi del «Make America Great Again» de Donald Trump. Ese atisbo de xenofobia es un grave riesgo para nuestro sistema de libertades.

En definitiva, dos partidos contrarios a la libertad de elección del individuo, tanto en su ámbito personal como moral y económico, que no tienen el más mínimo reparo en reconocer que usarán las estructuras del Estado para imponer a través de sus medios coactivos su visión de lo que España debe ser. Son los dos grandes problemas que tiene España ahora mismo.