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España, bajo mínimos en crédito de relaciones internacionales. O sea, más bajo que Corea del Norte.

 


Europa ha visto el rostro verdadero de este Gobierno y nuestro crédito en el ámbito de las relaciones internacionales se encuentra en uno de sus niveles más bajos


Se va terminando el semestre europeo español y el balance es más negativo. Apenas quedan 16 días operativos y poco puede sumar ya Sánchez al recuento final. No vive España sus mejores tiempos internacionales. Europa ha visto el rostro verdadero de este Gobierno y nuestro crédito en el ámbito de las relaciones internacionales se encuentra en uno de sus niveles más bajos. Europa esperaba más de Sánchez y él también se las prometía más felices. Estaba convencido de que iba a darse un baño de europeísmo demostrando que sabe hablar inglés. No fue así. Entre la convocatoria de elecciones en pleno verano y la gestión de sus pésimos resultados, que han desembocado en peores situaciones para el conjunto de los españoles, el semestre de la Presidencia de turno de la UE ha quedado en nada. Se esperaba el parto de los montes y nacieron dos ratones.
 
Para ampliar ese desencanto que europeos en general y españoles en particular han experimentado, va Sánchez y su cuadrilla y nos indispone con Israel, habla por su cuenta en el conflicto de Gaza e insulta a la primera ministra italiana. Está claro que en su perfil psicológico no se desarrolló ni la empatía ni la capacidad diplomática y mucho menos la facultad del diálogo. Lo demostró y lo sigue evidenciando en la política interior de nuestro país, pero ahora ya lo sabe toda Europa.
 
La imagen que en televisiones y noticiarios de todo el mundo se ve de España en los últimos meses nada tiene que ver con el paseo victorioso, que no fue tal, de la Presidencia europea, la imagen que recorre el mundo es la de cientos de miles de españoles clamando por la igualdad, la libertad y la dignidad de la nación, mientras un aventurero se deja chantajear por un puñado de votos… Y dice que quiere pasar a la Historia. Pasarás, sí hombre, sí que pasarás, pero ya veremos cómo. De momento, tu semestre europeo recoge las peores calificaciones.

Cuanto mayor es la calidad en la enseñanza, menor es el conocimiento de la misma.


Empieza a ser preocupante la falta de equidad que tienen los partidos políticos a la hora de confeccionar los presupuestos generales. Ahora resulta que, en materia de educación,  somos el 2º país de la UE con mayor inversión en dicha materia, el penúltimo en índices de interpretación y el último a nivel universitario.
Aunque las evidencias empíricas son irrefutables acerca de la falta de relación entre gasto y calidad de los resultados, los políticos españoles siguen pensando que decir que incrementarán el gasto en educación, a falta de otras medidas de más alcance, les resultará favorable a la hora de que el ciudadano emita SU voto.

Dice el  socialista, Pedro Sánchez que si su partido gana las elecciones, bastante poco probable, incrementará el gasto hasta el 7% del PIB. Es una vergüenza para los economistas, vergüenza ajena.  Muy bien, Pedro Sánchez. Si eso es todo, entonces quizás se abaratará el gasto de comedor o la ruta de autocar, pero la educación seguirá siendo la misma. Habrá más becas, pero lo que se aprende y cómo se aprende en las aulas no variará. Puede que haya un mejor ratio de alumnos por clase, quizás pasemos de 21 a 19, pero ya se ha demostrado por activa y por pasiva que, mientras exista un ratio entre 15 y 35. Es más, cuando más se acerca el ratio a 30 mayor es el nivel de atención del discente. Otra cosa bien distinta es la opinión interesada de sindicatos y docentes con intereses familiares ara que ese ratio baje e incluso llegue a docente/discente.

Poco o nada se dice en cuanto a  dar más autonomía a los centros, eliminar la subvención si los resultados están por debajo de lo esperado, reciclar a los profesores,  hacer una evaluación continua de los docentes,  cambiar una cultura educativa memorística por otra que favorezca la resolución de problemas,  acabar con la endogamia en la universidad,  eliminar las barreras burocráticas y salariales para atraer el talento.  Tampoco les interesa decir nada al respecto, no es una medida populista.
Por ejemplo, Polonia y Estonia, con un gasto per cápita muy inferior, figuran a la cabeza del informe PISA, lo que  demuestra que el dinero no es el problema de la educación.  El problema es que van tropecientas reformas y a cual peor.
La  Comunidad de Madrid  pretende implantar, ya está en plan experimental  la asignatura de Programación. Todo lo que sea aprender es bueno, pero ¿es un problema que los niños de 16 años no sepan crear webs o aplicaciones de video juegos? Según el último informe PISA, los chicos madrileños leen poco, les falta comprensión lectora, sus conocimientos en Matemáticas son muy deficientes,  su nivel de Inglés es bastante bajo y raro, etc ..


Sr. Wert: Deje de meter mano a su secretaria, mujer casada y madre que poco o mal ejemplo a su séquito. “En clase y en el trabajo no se debe mirar el color de las bragas de las compañeras” “Hay que ser respetuoso con el prójimo más próximo” En definitiva, métase el dinero en los huevos que si bien no sabe imponer un sistema educativo como así  queda demostrado con los informes PISA, directamente copie el de cualquier otro país.  Del abejaruco, Pedro Sánchez, mejor pasar página, nunca será nada.