Puigdemont y el resto de fugados serán extraditados en cuanto se constituya el nuevo parlamento de la UE.


JP Logística

Si mala era la sentencia del TEDH, ahora hay que sumar la del TJUE contrario a las pretensiones de Carles Puigdemont, que tampoco puede sumarse a la causa de Junqueras.

Proclamar la república catalana y fugarse después de la creación del Consejo de la República con el asesoramiento de un equipo de juristas integrado por nombres de prestigio internacional, y finalmente la candidatura a las elecciones europeas. Todos los pasos dados por Carles Puigdemont desde el 28 de octubre de 2017 han tenido como eje argumental la necesidad de alimentar el “frente internacional” en el conflicto del independentismo con el Estado, convenciendo a buena parte del independentismo de que, desde Bruselas, goza de una libertad de expresión que la “represión” estatal impide dentro de España. Un argumentario sostenido en la larga prisión preventiva de los líderes independentistas que decidieron no huir y han sido procesados por el Tribunal Supremo, encabezados por Oriol Junqueras y Jordi Sánchez.

Gonzalo Boye es el abogado y principal responsable de este frente en el ámbito jurídico. Contratado por Puigdemont y Toni Comín en las horas inmediatamente posteriores a la huida a Bruselas, por intercesión del dirigente de Podem Jaume Asens, Boye ha sido el responsable de toda una estrategia jurídica destinada a salvaguardar la libertad y el protagonismo político de Puigdemont. Su gran éxito fue la negativa del Tribunal de Schleswig-Holstein a extraditar a Puigdemont por un delito de rebelión. Pero en las últimas semanas la estrategia internacional -no siempre pilotada por él- ha dado más sinsabores que victorias al independentismo.

Tras el revés sufrido ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), la instancia ante la que esperan llevar la causa de los procesados por el 1-O, cuando dio la razón al Tribunal Constitucional en la suspensión del Pleno de la DUI, Boye presentó este lunes como un éxito la admisión a trámite de la petición de cautelares para que su patrocinado pudiera participar como eurodiputado en la constitución del Parlamento Europeo, con la inmunidad que eso implica.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sí es eficaz, venía a decir en las redes al señalar que “la Justicia europea, en contraste con la Española, ha tardado 4 horas en admitir a trámite el procedimiento de medidas cautelares que presentamos en contra de las decisiones de Tajani”. Pero el Alto Tribunal europeo fue igual de eficaz en desestimar el recurso de Puigdemont. En solo unas horas, sin embargo, en convertir la alegría en fiasco, cuando anunció su negativa a dictar esas cautelares, dando la razón al presidente del Parlamento Europeo, Antoni Tajani.

Después del revés judicial, el inevitable revés político que supuso admitir a la postre que Puigdemont no estaría en Estrasburgo el 2 de julio participando en la constitución del Parlamento Europeo, no tampoco en la manifestación convocada por él mismo, a través del Consejo de la República. Sin cautelares no había inmunidad, y sin inmunidad, el riesgo de detención por parte de las autoridades francesas se antojó inasumible para Puigdemont y Comín, como reconoció Boye ante los miles de congregados en las inmediaciones del Parlamento Europeo.

El el juego del lobo y el erizo al que el ex presidente catalán simuló jugar durante las horas previas solo sirvió, a la postre, para espolear a sus fieles y garantizar un nuevo éxito de movilización independentista en Europa. En el interior de la Eurocámara la preocupación mayor de los grandes grupos era el bloqueo en las negociaciones sobre la designación de los nuevos responsables comunitarios y el futuro de un hemiciclo integrado todavía por brexiters, además de un grupo cada vez mayor de euroescépticos. El protagonismo de la causa independentista se redujo a la breve interrupción de un eurodiputado del Sinn Fein en defensa de Oriol Junqueras, Puigdemont y Comín, que Tajani obvió.

Al día siguiente, el anuncio de que Josep Borrell, auténtica bestia negra del independentismo, será el nuevo Alto Representante Exterior de la Unión Europea daba un nuevo golpe a la estrategia exterior secesionista. Borrell ha asegurado antes de abandonar el Ministerio de Exteriores que se actuará contra las “embajadas” catalanas más activas con el recurso presentado ante el TSJC. Pero, sobre todo, la elección de Borrell implica la apuesta por una voz muy solvente contra el independentismo en uno de los puestos de mayor prestigio en la política internacional.

La campaña iniciada por el abogado de Puigdemont ante la ONU, Ben Emmerson, contra el político español, da cuenta de hasta qué punto inquieta en el independentismo la elección de Borrell. Con el hashtag #StopBorrell el letrado lanzó una serie de tuits en los que denostaba al todavía ministro de exteriores y cuestionaba su elección por parte de la UE.  “La nominación de Borrell como jefe de la política exterior de la UE es completamente inapropiada. Haría un daño significativo a la UE, y fue multado el año pasado por el uso de información privilegiada. Ni siquiera puede realizar una entrevista con cortesía básica” denunciaba Emmerson, para concluir con el : #StopBorrell que acompaña sus últimas intervenciones.

Aunque el principal servicio prestado por Emmerson esta semana a la causa independentista ha sido el nuevo informe del Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias en el que se vuelve a cuestionar la justicia española y se exige la puesta en libertad de Joaquim Forn, Raül Romeva, Jordi Turull, Josep Rull y Dolors Bassa. Un informe oportunamente hecho público tras la “semana horribilis” del independentismo en términos jurídicos, pero que no ha tenido la repercusión del informe anterior.

Una semana que completó la Comisión Europea al rechazar la iniciativa ciudadana instigada por el Consell de la República y la ANC para sancionar a España por supuesta vulneración de derechos de las minorías. Ambas entidades se excusaron en el mismo argumento utilizado un día antes por Gonzalo Boye y aseguraron que ese rechazo “era previsible”, pero se dieron por satisfechas porque “este rechazo abre la vía para recurrir esta decisión ante el TJUE, en Luxemburgo”.

Dos días antes, Carles Puigdemont sufría un nuevo revés en el flanco interno. El Tribunal Supremo rechazaba la petición de Puigdemont y Comín, europarlamentarios electos, para adherirse a la consulta planteada al TJUE, en relación con el caso de Oriol Junqueras, sobre los privilegios y las inmunidades de la UE. El tribunal del “procés” ha dictado una providencia en la que acuerda que “no procede” tener por formuladas las alegaciones de Puigdemont y Comín sobre la necesidad de elevar cuestiones prejudiciales presentadas por la defensa del exvicepresident en tanto que “no son parte personada ante la Sala, ni se les ha efectuado traslado alguno” sobre esta cuestión.

Puigdemont y Comin pretendían sumarse a la consulta de Junqueras al TJUE cuando ya existe un procedimiento abierto relacionado con ellos en el tribunal europeo, que el pasado día 1 rechazó la petición de Puigdemont y Comín de medidas cautelares contra la decisión del Parlamento Europeo de impedir su reconocimiento como eurodiputados.

El TC ha avalado la aplicación del 155 impulsado por Rajoy, desestimando los recursos de Podemos y el Parlament

El mayor revés, sin embargo, viene del Tribunal Constitucional. Casi dos años después de la inédita aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña, el TC ha avalado por unanimidad esta medida impulsada por el Ejecutivo de Mariano Rajoy por primera vez en democracia y que acabó con la destitución en bloque del Govern de Carles Puigdemont.

El Alto Tribunal desestima los recursos de amparo presentados por Podemos y el Parlament. En el último caso, el tribunal de garantías también respalda “todas las disposiciones” que se dictaron “en desarrollo o como complemento o adicción” de las medidas aprobadas por el Senado. Es decir, el cese de Puigdemont y su gobierno -que sigue proclamándose lícito- y la disolución del Parlament para convocar nuevas elecciones autonómicas.

Los independentistas seguirán argumentando que el “golpe de estado” se produjo con la aplicación del 155, quizá todavía con el apoyo de algunos juristas convencidos, pero esta opinión ha recibido ya oficialmente la respuesta negativa de la más alta instancia judicial española.

Se politiza el Orgullo Gay. La banda de Podemos insulta y descalifica a la de Cs.


JP Logística

Varios manifestantes de la cabalgata del Orgullo Gay han abucheado e increpado a miembros y líderes de Ciudadanos durante su asistencia a la marcha que recorre el centro de la capital, una situación de tensión ante la que han respondido con gritos de "libertad" y el "Orgullo es de todos".

A la manifestación asiste la portavoz del comité ejecutivo de Ciudadanos, Inés Arrimadas, la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, y el portavoz de Cs en la Asamblea de Madrid, Ignacio Aguado, entre otros miembros y dirigentes del partido naranja.

Los abucheos se han producido en un primer momento a manos de un pequeño grupo reducido antes de iniciarse la marcha. Ante Arrimadas y Villacís, una persona ha exhibido un cartel en el que se podía leer: "A vosotros sí que se os ve el plumero. Ciudadanos".
Multitudinaria manifestación del Orgullo por las calles de Madrid al grito de "los derechos no se venden"

Pero la tensión se ha incrementado cuando ha salido la pancarta de Cs, ante la que varios manifestantes han gritado "fuera" y les han abucheado al grito de "hipócritas" y de "Ciudadanos es de Vox".
Mientras tanto, la pancarta naranja ha avanzado bajo el grito de "libertad" y el "orgullo es de todo". Los portadores de la pancarta naranja han seguido avanzando en "defensa de la libertad".

 “Una de las primeras demandas de los hombres homosexuales fue la visibilidad, el reconocimiento de la figura gay, y lo lograron, pero en el caso de las lesbianas hay aún una intención social de invisibilidad… parece que sean un fantasma”, explican en la Asociación Internacional de Gays y Lesbianas (ILGA). Esto es problemático, porque “quien no existe no tiene derechos” y en esta situación influye el estatus de la mujer en el mundo: Menor poder adquisitivo, escasa representación en cargos directivos y mayor vinculación a la familia y el hecho de que las lesbianas hayan sido minoritarias tanto en los colectivos de homosexuales como en el movimiento feminista donde se integraron. Desde 2008, cada 26 de abril se celebra el Día de la Visibilidad Lésbica y, con tal motivo, las organizaciones LGBTI de nuestro país quieren festejarlo.

En el aspecto político-social, la FELGTB reclama la aprobación urgente de la Ley de Igualdad LGTBI y bajo el lema ‘Por la Visibilidad de las Mujeres Lesbianas en el Mundo’ anima a las mujeres lesbianas a ser conscientes de los logros políticos y sociales ya conseguidos en momentos dónde el 80% de la sociedad apoya al colectivo LGTB en España, como garantía y seguridad para salir del armario.

Las barreras que todavía encuentran las mujeres lesbianas en su día a día se evidencian en la discriminación en el acceso a los tratamientos de reproducción asistida a través de la sanidad pública, en los inexistentes protocolos y formación específica y adecuada del personal sanitario para la protección de la salud sexual de las mujeres que tienen sexo con mujeres, en el hecho de la escasa formación del personal docente sobre diversidad sexual, de género y familiar para la detección de casos de acoso escolar por orientación sexual o identidad de género o en la falta de sensibilización del personal de las instituciones geriátricas sobre la realidad y necesidades de las mujeres lesbianas.

En el ámbito internacional, la FELGTB aprovecha la ocasión para la pedir que se acabe con la LGTBfobia institucional que existe en más de 70 países del mundo, donde ser lesbiana se condena con la persecución o incluso con la muerte.

“La aprobación del borrador de Ley Igualdad LGTBI que presentó FELGTB el pasado mes de septiembre es fundamental para que las mujeres lesbianas puedan dar el paso de ser visibles en nuestra sociedad. Actualmente todavía existen muchas barreras discriminatorias que les impiden dar un paso tan importante en su vida como es salir del armario”, explica Charo Alises, portavoz de FELGTB, en el contexto del Día de la Visibilidad Lésbica.

Por su parte, Colegas-Confederación LGBT Española, junto al Observatorio Español contra la LGBTfobia (STOPLGBTFOBIA), y LATINOAMÉRICA LGBTI coincidiendo con esta fecha inauguran hoy el Centro LGBT de Madrid. Se trata de un centro sociocultural y multifuncional de 146 metros cuadrados donde se colaborará en actividades pro derechos LGBTI y será punto de encuentro del colectivo en pleno centro de Madrid, en el alternativo y multicultural barrio de Lavapiés (c/ Cabestreros, 8, local, izquierdo).

El presidente de Colegas, Paco Ramírez, resalta en el día de hoy la falta de visibilidad y referentes de las mujeres lesbianas y bisexuales y para ello, han puesto en marcha la exposición “Visib-LES. El amor entre mujeres: visibilidad y referentes”, donde muestra referentes positivos de mujeres lesbianas y visibles en muchas esferas de la sociedad (política, negocios y empresas, cultura, música, periodismo, cine y televisión,….). La exposición podrá verse hasta el 31 de mayo en el propio Centro LGBT de Madrid. Además el grupo de mujeres LB “Isla ignorada” presentará su proyecto con el que pretende impulsar la necesaria visibilidad de las mujeres lesbianas y bisexuales.

La vergonzosa "gala" entre Cs y VOX obligará a que los votantes pongan las pautas limitadoras que exige la democracia.


JP Logística

El bochornoso espectáculo entre VOX y Cs en Murcia y el que se espera en Madrid, posiblemente marquen las pautas limitadoras que exige la democracia que obligarán a extremistas, terroristas, independentistas, populistas y embaucadores a abandonar la política  resultante de las elecciones.  No es la primera vez, pero sí es la más contundente prueba del nivel de frívola irresponsabilidad con el que se desenvuelven estos nuevos partidos que iban a enseñar a los otros cómo se hace política de la buena. Bien, ya lo estamos viendo. Se hace así, saboteando gobiernos, negándose a sentarse con aquellos cuyos votos necesita el que se siente ofendido ante la sola idea de estampar una mera firma en un documento en el que coincide con su, ya no adversario sino directamente enemigo, “al 99%” o levantándose de la mesa porque alguien a unos cuantos cientos de kilómetros se ha permitido despreciar el nivel de la negociación hasta dejarlo en un al parecer demasiado humillante “tomar un café”.

Éste es el nivel en el que este jueves se estuvieron moviendo unos políticos que, en el caso de Murcia, han estado dispuestos a dejar a la región varada hasta no se sabe cuándo y a los que no parecen importarles nada las necesidades de los ciudadanos a cuyo servicio se suponía que trabajaban. Murcia se queda sin nuevo gobierno y ahora, como se han enfadado los unos con los otros, ya no se quieren volver a hablar. Así tal cual lo ha dicho el murciano Teodoro García Egea, secretario general del PP y presente y activo en la negociación fallida que habría de dar el gobierno a su candidato Fernando López Miras.

Cuando crezcan y maduren, que me llamen, mientras tanto no tengo nada más que hablar con ellos, ha venido a decir García Egea, quien ha calificado el comportamiento de los de Vox de “grotesco”. Tiene razón, vaya si la tiene, pero no menos grotesca es la postura y también la actitud de los dirigentes de Ciudadanos, que siguen manteniendo la pretensión inaudita e inadmisible de beneficiarse de los votos de un partido al que le niegan incluso posibilidad de sentarse con ellos. Eso del “grandísimo esfuerzo” que en opinión  de Egea había hecho el representante de Ciudadanos por compartir esa conversación con Luis Gestoso, el negociador de Vox en el parlamento murciano, sonaría a broma si no fuera porque retrata milimétricamente hasta dónde han llegado las cosas. No se puede llegar a menos.

Naturalmente, en Madrid han quedado de momento paralizadas las conversaciones que, si nos atenemos a la versión suministrada por fuentes próximas a la candidata del PP a la presidencia de la Comunidad de Madrid, tienen a Isabel Díaz Ayuso literalmente desesperada. El gobierno de Madrid también está en el aire.

Esto es lo que tiene compartir acuerdos de gobierno con partidos incapaces y que se han demostrado inútiles para cumplir con su única obligación institucional, que es la de servir a los ciudadanos a los que han pedido su apoyo precisamente para devolvérselo en forma de esfuerzo y de trabajo en favor de la comunidad.

Eran otros tiempos, pero aquella idea tan atractiva de que el bipartidismo por fin cedía su dominio para dar paso a un pluripartidismo liberador y la mar de democrático se ha revelado un fiasco

España no es país para pactos, ya lo estamos viendo. Y aquella idea tan atractiva de que el bipartidismo por fin cedía su dominio en la vida política española para dar paso a un pluripartidismo liberador y la mar de democrático se ha revelado un fiasco. Ninguno de los partidos que ha nacido a un lado y al otro de los dos grandes -que siguen siendo y serán por mucho tiempo el Partido Popular y el Partido Socialista- está cumpliendo la función para la que se suponía que habían llegado.

Podemos se debilita por momentos y no tiene más afán que el de su líder Pablo Iglesias por sentarse a la mesa del consejo de ministros. Ya le ha dicho Pedro Sánchez que no y se lo ha dicho muchas veces, la última este jueves por la noche en Tele5 con un argumento que no había usado hasta ahora y que es el más inapelable de todos: porque con sus posiciones, reiteradas hasta la saciedad por el propio Iglesias, sobre el desafío independentista catalán no puede formar parte del Gobierno de España. Fuera de esa obsesión, Podemos no ha podido ni siquiera amortizar en su propio beneficio iniciativas como la subida del salario mínimo interprofesional porque, como siempre pasa, quien se beneficia políticamente de una medida es quien la toma efectivamente, es decir, el Gobierno. Esto lo saben hasta los tontos.

Pedro Sánchez dio un argumento que no había usado hasta ahora: con sus posiciones sobre el desafío catalán, Iglesias no puede formar parte del Gobierno

Fuera de eso, Podemos nació con un propósito: dar la vuelta al “régimen corrupto” del 78 y a la Constitución que lo había consagrado. Pero ahora se ha quedado en un punto de fragilidad mendicante que lo hace perfectamente prescindible si de lo que hablamos es de una fuerza de nuevo cuño capaz de darle la vuelta a los modos de la llamada por Iglesias, pero no sólo por él, “vieja política”. Para hacer, y hacer mejor, lo que está haciendo él ya teníamos a Izquierda Unida, que se ha diluido entre las filas de Podemos pero que cumplió en su día un papel digno aunque minoritario, el mismo que le está destinado en el partido morado. Para este viaje no hacían falta tantas alforjas.

¡Y qué decir de Ciudadanos! Como ya le hemos dedicado unas cuantas consideraciones críticas, no vamos ahora a repetir los argumentos. Sólo a insistir en que ha dejado de cumplir con su objetivo primero, que fue oponerse al avance del independentismo en Cataluña porque, una vez alcanzada la hazaña histórica de ganar las elecciones en esa comunidad autónoma, ha dejado al partido desmantelado allí y se ha propuesto cumplir un sueño que no va a poder lograr, que es el de alzarse con el liderazgo de la derecha en España.

Estúpido sabotaje de VOX en Murcia. Reitero, VOX es un partido financiado por el PSOE, para restar votos al PP.


JP Logística

Todos los murcianos pagan la inmadurez emocional de un partido que se conduce por las instituciones entre el insulto y la amenaza.
En un alarde histórico de irresponsabilidad y amateurismo, el partido Vox saboteó este jueves la investidura de Fernando López-Miras que habría puesto en marcha un Gobierno liberal para Murcia. Ni siquiera tras avenirse Cs a sentarse durante cinco horas con los de Abascal en una misma mesa con el PP, conformando la estampa a tres que exigía, la derecha populista fue capaz de desbloquear la situación en beneficio de los ciudadanos. Todos los murcianos pagan así la inmadurez emocional de un partido que se conduce por las instituciones entre el exabrupto, la descalificación grosera, un programa ideológico de máximos que amenaza consensos irrenunciables y un resentimiento que parece incapaz de superar.

Vox irrumpió con fuerza en Andalucía y posibilitó un cambio histórico. No pidió entonces sillones sino que asumió la correlación de fuerzas y negoció condiciones asumibles para unos buenos Presupuestos que han dado estabilidad a la comunidad más poblada de España. Sin embargo, aquello a la cúpula de Vox no le bastaba y cambió su estrategia: pasó a pedir cargos en proporción directa a sus votos, algo que no hizo Cs cuando irrumpió en la escena nacional con mucha mayor representación. Después chocó con el PP y eligió pasar a la oposición para influir desde allí en el rumbo político de ayuntamientos y autonomías, algo razonable. Pero de nuevo ha vuelto a cambiar de idea: ahora prefiere dinamitar gobiernos de PP y Cs para hacerse respetar, demostrando que concibe el respeto como intimidación. No está mal para un partido que acusaba a otros de veletas y que presumía de anteponer los principios.

Llegados a este punto, cabe preguntarse por la utilidad política de Vox. Se puede entender su sentimiento de frustración al concitar en las urnas un apoyo mucho más modesto que aquel al que aspiraba; pero otros han pasado antes por la misma experiencia sin empeñarse a continuación en el bloqueo como forma de venganza, no se sabe muy bien contra quién. O sí: contra todos los ciudadanos de centroderecha que asisten con estupor al espectáculo. Es posible que un reducido núcleo de votantes de Vox, los más fanatizados, aplaudan su airado obstruccionismo; pero el tiempo atempera los ánimos más exaltados y descubre el efecto contraproducente de los afanes megalómanos, como lo descubrió Iglesias tras tumbar la investidura de Sánchez en 2016. El hecho es que este jueves Vox votó en compañía de PSOE y Podemos contra un Gobierno de PP y Cs por puro despecho partidista. Y el despecho es una categoría demasiado infantil para no ser castigada por los electores en el futuro.

La estupidez es la capacidad de causar daño a otros sin obtener el causante ganancia alguna, e incluso provocándose daño a sí mismo en el proceso. Hay que lamentar de veras que el comportamiento de Vox en este trance se ajuste tanto a tal definición.

Según Tezanos, 7 de cada 10 españoles votarían PSOE o aliados. Vox se desploma con cero diputados.


JP Logística

El PSOE ganaría las elecciones con casi un 40% de apoyo electoral y Ciudadanos sería la segunda fuerza, mientras que PP seguiría en caída y Vox se desplomaría, según el barómetro electoral de junio del Centro de Investigaciones Sociológicas publicado este miércoles. Sánchez llevaría al PSOE desde el 28,7% cosechado el 28 de abril al 39,5% que obtendría en una repetición electoral, casi once puntos más, según la encuesta dirigida por José Félix Tezanos. Sólo los socialistas y el partido de Albert Rivera se mantendrían con los mismos resultados (15,8%). Los populares reducirían su respaldo electoral desde el 16,7% del electorado al 13,7%. El partido de Pablo Iglesias y sus confluencias también pasarían del 14,3% obtenido en los comicios a casi el 13% del apoyo electoral. La formación de Abascal perdería la mitad del respaldo obtenido abril, pasando del 10,3 al 5,1% y obtendría entre cero y un diputado.

Estos datos abonan la posibilidad de que se repitan las elecciones generales si el candidato socialista no resulta ser investido el próximo 23 de julio. La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, ha propuesto esa fecha para la celebración de la sesión de investidura de Pedro Sánchez. El también presidente en funciones aún no cuenta con los apoyos necesarios para que la votación salga adelante, por lo que afronta una investidura fallida que podría abocar a la repetición de elecciones.

En intención directa de voto, antes de la ‘cocina’ sociológica, el PSOE sigue muy por delante del resto de partidos con el apoyo de un 30,7% de los encuestados, un porcentaje parecido al de octubre de 2018 (30,8%), y aumenta la distancia a 23 puntos respecto a la segunda fuerza, Ciudadanos, que cuenta con una intención directa de voto del 12,3%, un punto menos que el mes pasado. Sus votantes reflejan poca fidelidad de voto y la posibilidad de respaldar a PSOE (22% de sus votantes) o PP (27%).

Pedro Sánchez sigue siendo el líder político mejor valorado (4,8 sobre 10) y se mantiene en los niveles más altos de la serie histórica. Pablo Casado mejora ligeramente su puntuación media, mientras que Rivera, y especialmente Iglesias, empeoran mucho su valoración respecto al mes anterior. El bloqueo a la investidura del candidato socialista les pasa factura.

La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, ha propuesto la fecha del 23 de julio para la celebración de la sesión de investidura del candidato socialista, Pedro Sánchez.

Con ese escenario sobre la mesa, en Moncloa han elegido la fecha del 10 de noviembre para la posible repetición de los comicios. La llamada a las urnas se produciría dos meses y 47 días después de la investidura si Pedro Sánchez fracasa en las dos votaciones que se realizarán en un intervalo de 48 horas. Con esos plazos sobre la Mesa, Moncloa ha decidido que la sesión comience el martes 23 de julio.

El motivo del bloqueo electoral es el enfrentamiento entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias sobre la fórmula de integración de Unidas Podemos en el Ejecutivo. El presidente en funciones no quiere a dirigentes de Podemos en su Consejo de Ministros y el líder de la formación morada exige carteras ministeriales a cambio del apoyo de sus 42 diputados. Un acuerdo in extremis entre ambos permitiría a Sánchez reeditar la alianza Frankenstein que dio la victoria al candiadato socialista en la moción de censura hace un año. Le acompañarían en la votación grupos minoritarios como el PNV, Compromís, o el Partido Regionalista Cántabro, y lograrían un mayor número de síes que de noes en la segunda votación gracias a la investidura de los 15 diputados de Esquerra Republicana de Cataluña.

Sin el voto a favor de Podemos, y sólo si éste accediera a abstenerse, Sánchez necesitaría también la abstención de PP o Ciudadanos para sacar adelante la votación, una postura que Pablo Casado y Albert Rivera rechazan en su competición por liderar la oposición y consolidarse como la alternativa al presidente socialista.

El (CIS) de mayo establecía que un 41,7% de los españoles prefería la fórmula de un Gobierno del PSOE en solitario frente al 15,4% que quieren un Gobierno de coalición con Unidas Podemos y sin independentistas. El 7,28% optaba por una alianza de Gobierno que incluyera a las fuerzas separatistas. En total, los encuestados que se decantaban por una coalición entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias suponen el 22,68% de los españoles.

El barómetro de mayo, realizado días después de las elecciones generales del 28 de abril, establecía que el PP se hundía como la cuarta fuerza del arco parlamentario, por detrás de Ciudadanos y Unidas Podemos. El PSOE se mantenía como la primera fuerza con el 36,5% del voto emitido (frente al 28,9% que logró el 28A); el segundo lugar lo ocupaba Ciudadanos, con el 16,3% (obtuvo un 15,98% en las generales) y el tercero Unidas Podemos, que le pisaba los talones con un 15,4% (aunque en realidad marcó un 14,42% en las urnas).

Etiquetas: Barómetro del CIS, Centro de Investigaciones Sociológicas, CIs, El PSOE ganaría,elecciones generales 2019, encuesta del CIS, Tezanos

VOX y Podemos se ofrecen a proclamar Presidente a Pedro Sánchez, solo a cambio de Ministros.

JP Logística


Hace más de un año que vengo escribiendo que Podemos no es ni siquiera un partido político, solo es una banda dependiente de la tiranía venezolana y de la Yihad iraní (Chiitas) cuyo único objetivo es desmantelar España para desde estas “dependencias” propagar el culto mahometano en Europa. En cambio, VOX, la ha tomado con Pablo Casado, ahora le pide, poco menos,  que destituyan a Trump, cambien la estatua de la libertad por la de Franco o no hay apoyo parlamentario.

La presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, ha fijado el debate de investidura del presidente del Gobierno en funciones y candidato del PSOE a la reelección, Pedro Sánchez, para los próximos 22 y 23 del presente mes de julio. Con el anuncio de la fecha de la sesión de investidura, España pone en marcha hoy una dramática cuenta atrás política. De superarse el plazo de dos meses a partir de la primera votación fallida sin que Pedro Sánchez consiguiera ser elegido presidente, el país se precipitaría por el abismo de una repetición de las elecciones.

Una hipótesis catastrófica, porque prolongaría sine die el desgobierno de España en un momento crítico por las reformas económicas pendientes, por el nuevo desafío independentista que aguarda en cuanto se conozca la sentencia del procés y por el complejo contexto internacional en Europa y en el resto de mundo. Sería la segunda repetición de unos comicios en cuatro años, lo que ofrecería una imagen de inestabilidad que lastraría el buen momento económico del país tras una época de sacrificios pagados a costa del bienestar de los ciudadanos. En definitiva, una irresponsabilidad absoluta.

Precisamente por el disparate que supondría llegar a ese punto de no retorno, resulta más injustificable la actitud de Pedro Sánchez, que más de dos meses después de las elecciones no ha emprendido siquiera una negociación sobre medidas políticas o sobre un programa de gobierno con ningún partido. Ni ha ofrecido un pacto a Unidas Podemos, más allá de un fantasmal «Gobierno de cooperación» que no significa nada, ni ha planteado a Ciudadanos o el PP compromiso alguno que permita que ambos le faciliten la investidura. Se limita a esperar a que el tiempo pase para que, ante la inminencia del desastre, sean los otros los que le den el Gobierno gratis total. Una estrategia que supone jugar de manera irresponsable con el futuro del país y con sus ciudadanos, y que demuestra que lo único que le importa es alcanzar el poder a toda costa.

Pero, además de esa actitud propia de un Nerón que toca la lira mientras arde Roma, Sánchez y su gurú Iván Redondo han creado una gran ficción que mantiene engañados a muchos ciudadanos y no pocos analistas. Transmiten la idea de que bastaría con que Unidas Podemos vote a favor para que la investidura salga adelante. Pero no es así. Incluso con el apoyo de Unidas Podemos, del PNV y de otras pequeñas fuerzas, con esa vía Sánchez necesitaría irremediablemente pactar con los independentistas. Algo que se está hurtando deliberadamente del debate. Sin la abstención o el voto a favor de ERC o de Bildu, no hay Gobierno de izquierdas posible. Con coalición o sin ella. El otro gran teatro de Sánchez es insistir en que la abstención de Ciudadanos desbloquearía la investidura. Falso. Si eligiera la vía de alcanzar la presidencia gracias a Cs, Unidas Podemos votaría no, con lo que habría más sufragios en contra que a favor. Sánchez debe dejar de jugar a la ruleta rusa con España y negociar su investidura sin esperar a que los apoyos caigan del cielo. Pero, por encima de todo, debe decir la verdad. O gobierna en precario y dependiendo de los independentistas, o lo hace en coalición con Ciudadanos con 180 escaños. Esas son las únicas opciones. Lo demás, son cuentos, mentiras y teatro político.



VOX anuncia que votará en contra del PP, o sea, votará al PSOE su patrocinador en las comunidades de Madrid y Murcia.


JP Logística

Vox ha anunciado que votará en contra de una hipotética investidura de la candidata del PP a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, si Ciudadanos no firma el acuerdo a tres que propuso la semana pasada. Del mismo modo hará en Murcia y una moción de censura en el Ayuntamiento de Madrid

Lo ha manifestado en rueda de prensa su portavoz en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, después de reunirse, durante unos 20 minutos, con el presidente de la Cámara autonómica, Juan Trinidad, en el marco de contactos para sondear los apoyos de cara al pleno de investidura.

En su intervención, Monasterio ha recalcado que desde su formación ponen “pocas condiciones” pero que estas las cumplen. “Nuestros votos son necesarios y no los vamos a dar a cambio de nada. Estamos con la mano tendida para cuando el señor Aguado quiera reunirse con nosotros”

¿Pedro Sánchez obliga al Rey Felipe VI, Rey de España incluida Cataluña, el indulto a los presos políticos de la rebelión catalana?

JP Logística


Como todo apunta, los presos políticos catalanes van a ser condenados, por el Tribunal Supremo a ya que han cometido un delito de rebelión, estaríamos, sin duda alguna, ante uno de los hechos más serios y relevantes de la historia de nuestra democracia. Sería la constatación de que Junqueras y los demás políticos independentistas habrían protagonizado uno de los delitos más graves que se pueden cometer contra un Estado y, por supuesto, contra todas las personas que viven bajo el paraguas de dicho Estado, en este caso el nuestro. Si creemos en nuestras instituciones, y el Tribunal Supremo es un pilar entre todas ellas, resulta increíble que se abra de nuevo el debate del indulto a los políticos presos de Cataluña en caso de una sentencia condenatoria, pero los presos seguirían en prisión.


Pero, ¿Por qué casi siempre se indulta a políticos malhechos y corruptos? Es una medida que tiene más de dos siglos de antigüedad en España. De hecho, la ley que lo regula (incluso hoy) es la de 28 de junio de 1870 “De reglas para el ejercicio de la Gracia del Indulto”, que ha sido reformada en 1988. Esto ya nos puede dar pistas de lo actual de la medida.

Viene regulado en el artículo 62 de la Constitución española. En el Código Penal se recoge en el artículo 130.1.4, y se considera como una “medida que suaviza el régimen de cumplimiento de algunos presos, lo que no exime de haber cometido el delito”. O sea, uno de los preceptos es continuar trabajando en el mismo lugar, antes de ser arrestados o similar. Quiere esto decir que Junqueras y su banda podrán seguir trabajando en la Generalitat catalana.

Dice la Ministra de Justicia, Lola Delgado, que solo se trata de una medida de gracia, de carácter excepcional, y que consiste en la remisión total o parcial de las penas de los condenados por sentencia firme, que otorga el Rey, a propuesta del Ministerio de Justicia, previa deliberación del Consejo de Ministros.

Los requisitos para que pueda producirse son: en primer lugar, que haya sentencia firme. que no quepa recurso y haber manifestado su arrepentimiento de todas y cada una de las causas por las que fueron juzgados, además de resarcir económicamente a todos los perjudicado, por lo que quienes se encuentren procesados, como ocurre actualmente en el caso de los presos políticos, no pueden ser indultados; tampoco puede plantearse el indulto para quienes no se encuentren a disposición del Tribunal sentenciador, que podría ser el caso de los exiliados; y tampoco puede aplicarse la medida a los reincidentes delictivos (aunque en este punto hay excepciones, pues el Tribunal sentenciador puede atender a criterios de justicia, equidad o conveniencia pública para otorgarlo.

Conlleva la extinción de la responsabilidad penal, pero no anula los antecedentes penales. El indulto puede ser total, suponiendo la remisión de todas las penas por las que se hubiera producido la condena y que aún no se hubieran cumplido; o puede ser parcial, suponiendo la remisión de alguna o algunas de las penas impuestas, o de parte de todas ellas que todavía no hubiesen sido cumplidas.

El indulto no conlleva la anulación de la responsabilidad civil que haya podido derivarse de la comisión del delito, como tampoco supone la devolución de las multas (penas pecuniarias) que ya hayan sido satisfechas.

El indulto, lo tiene que solicitar el propio condenado, sus familiares o cualquier otra persona en su nombre sin necesidad de tener que presentar ningún tipo de documento que acredite su representación. Pero no es la única vía: también puede promover el indulto el Tribunal sentenciador, el Tribunal Supremo, el Ministerio Fiscal, el Juez de vigilancia Penitenciaria y el propio Gobierno. En este sentido, y a tenor de las declaraciones hechas durante el pasado fin de semana de la Delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, no es cierto que deban ser los presos políticos quienes soliciten la medida de gracia.

Para solicitarlo, ha de presentarse un escrito ante el Ministro de Justicia donde deberá aportarse toda la información relativa a la causa judicial y de los penados. Por su parte, además de los distintos documentos burocráticos a aportar, el Tribunal sentenciador y el Ministerio Fiscal deberán también elaborar sus respectivos informes.

La concesión de los indultos se hace mediante Real Decreto, que ha de publicarse en el Boletín Oficial del Estado. Si el indulto fuera denegado, ha de comunicarse al Tribunal Sentenciador así como a los interesados. La resolución debe tener lugar en el plazo de un año desde la petición. Transcurrido este plazo, habría de entenderse desestimado.


No son criterios específicamente tasados, por lo que pueden tenerse o no en cuenta. Pero en términos generales, se suele valorar el tiempo transcurrido desde que el delito fue cometido, el esfuerzo que se haya hecho por tratar de reparar el daño causado, la situación laboral y familiar del solicitante, la gravedad del delito cometido, la conducta mostrada durante el cumplimiento de la condena, y lo que sí se requiere de manera imprescindible: el arrepentimiento mostrado.

No es lo mismo Amnistía que indulto. La amnistía supone la extinción por completo de la pena impuesta por los tribunales a los acusados, así como todos sus efectos. Elimina absolutamente el rastro de los antecedentes penales. En España, la ley de amnistía de 1977 regula esta figura y fue aplicada para casos que se contextualizaban en la denominada “transición democrática”, aplicándose a los presos políticos del momento.

La diferencia fundamental entre el indulto y la amnistía es que, el primero supone el perdón de la pena mientras que la segunda supone el “perdón” del delito. Con el indulto, se entiende y asume la culpabilidad del sentenciado, mientras que con la amnistía, no.

Si bien es cierto que los indultos pueden venir a corregir situaciones injustas o de necesidad, lo que realmente ponen de manifiesto es que la justicia puede no estar funcionando como debiera y la absoluta falta de separación de poderes, puesto que teniendo en cuenta quien otorga la medida de gracia (el Rey, a instancias del gobierno), es evidente que éste queda por encima de todo el sistema democrático español.

En el caso que nos ha traído hasta aquí, esto es, el posible indulto a los presos políticos catalanes, plantearlo supone tener que aceptar que sean juzgados y condenados. Y, a la vista está, que en el momento en que se hacen declaraciones por parte de los responsables del gobierno, en el sentido del indulto, es que ellos mismos deben ser conscientes de que los hechos que se les imputan, por lo menos, no han debido ser tan graves como se ha querido contar durante el último año.

El mero hecho de que sigan en prisión –a todo confort- es porque la sentencia será condenatoria. También porque el ministerio de justicia le dijo que no era obligatorio mostrarse los presos arrepentidos, cosa que no pasa a día de hoy ni pasará. Todo lo contrario. Precisamente «los Jordis» publicaron una carta con motivo del primer aniversario del 20 de septiembre y han manifestado que no sólo no se arrepienten sino que lo volverían a hacer las veces que fuera necesario. Y eso demuestra una vez más la valía de estas personas y su coherencia.

En definitiva es el REY quien tiene la última palabra y, por lógica, la Casa Real, pedirá informe al Tribunal Sentenciador y en dicho informe se hará constar que NO PROCEDE  EL INDULTO.  

Etiquetas:
No es lo mismo Amnistía que indulto, Firmará el Rey el indulto, Los Jordis, Oriol Junqueras, Carmen Forcadell, Puigdemont, Felipe VI, artículo 62 de la Constitución española, Ministra de Justicia,indulto al procés, Lola Delgado, Delegada del Gobierno en Cataluña, Tribunal Sentenciador, El indulto no es procedente, La manada de presos políticos catalanes, 

Hasta los más fanáticos del PSOE saben que Zapatero y Pedro Sánchez nos conducen a la tiranía venezolana en Europa.


JP Logistica

¿Firmaría el Rey, Felipe VI el indulto prometido? Nooo, seguro?
Esto es una anarquía o ausencia total de estructura gubernamental en un Estado.

Hay límites que jamás pueden sobrepasarse, de modo que cuando una organización acepta hacerlo debe comenzar a sospechar que está perdida. Con un día de diferencia se han producido en España esta semana dos hechos de extraordinaria gravedad: el martes, Zapatero, en una entrevista radiofónica, defendió el indulto a los dirigentes del procés pendientes de sentencia; al día siguiente, el Canal 24 horas de TVE emitió en horario de máxima audiencia una entrevista con el ex miembro de ETA y actual dirigente de Bildu, Arnaldo Otegi.

Las barbaridades de Zp, que no son las primeras de un destacado socialista a favor de indultar a los separatistas catalanes insurrectos (lo hicieron antes Iceta, dirigente del PSC, y Cunillera, delegada del actual Gobierno en Cataluña), suponen, sin embargo, por la relevancia de quien las pronuncia (nada más y nada menos que quien fue durante 7 años presidente del Gobierno) una inadmisible e incalificable injerencia en la independencia judicial. Zapatero sabe que su opinión, hecha pública antes incluso de que se dicte sentencia, interfiere de forma totalmente irresponsable en la delicadísima tarea del Tribunal Supremo, al que desautoriza de plano y deja por completo al descubierto. El indulto, del que se ha abusado en España hasta el delirio, no puede ser nunca un instrumento al servicio del poder político para alcanzar sus objetivos al precio de anular la potestad jurisdiccional del Estado sin la que no puede existir ninguna democracia digna de tal nombre. ¿Firmaría el Rey dicho indulto?

La entrevista a Otegi en TVE se ha traducido, como era previsible, en un intento de blanquear la imagen política de un sujeto de trayectoria deleznable y la de la propia historia de la banda terrorista cuyos horrendos crímenes Otegi justificó durante años. Basta recordar una de sus frases anteayer para captar el tono vomitivo de su intervención: «Lo siento de corazón si hemos generado más dolor a las víctimas del necesario o del que teníamos derecho a hacer». TVE ha dado voz, pues, a un sujeto que sigue aún convencido del derecho de ETA a matar, extorsionar y secuestrar. 

Como tengo desde hace décadas muchos y muy buenos amigos en el PSOE estoy seguro de que no pocos compartirán mi estupor, y el de millones de españoles, por las palabras de Zapatero a favor del indulto y por la decisión de TVE de darle al tal Otegi sus micrófonos para justificar su infame historia. Por eso algo debe pasar en el PSOE para que prácticamente nadie haya levantado la voz contra una y otra indignidades. Algo muy triste y preocupante, que yo, podéis creerme, siento de verdad.

Zapatero: Lógicamente, los presos políticos serán indultados. Venezuela es un ejemplo de democracia y buen hacer.


Jp Logística

No por habituales dejan de ser inaceptables las intromisiones de Rodríguez Zapatero en el funcionamiento de las instituciones democráticas. Si el pasado mes de septiembre, con la intención de normalizar el diálogo con los independentistas vascos, se reunió con el ex terrorista Arnaldo Otegi en el caserío de Txillarre de Elgoibar -donde tuvieron lugar los primeros contactos entre dirigentes de ETA y del PSOE autorizados por el ex presidente-, ahora pretende hacer lo propio con los secesionistas catalanes. Ayer confesó haber mantenido conversaciones con Oriol Junqueras -al que el Tribunal Supremo sitúa como el principal impulsor del golpe institucional de 2017- y defendió la política de diálogo con quienes pretenden romper el consenso constitucional.

La cosa va a más. En declaraciones a la emisora Rac-1 también habló de indultos, mostrándose partidario de otorgarlos en caso de condena -señalando así a Pedro Sánchez cuál debería ser la estrategia política- y dijo desear, en lo que no puede interpretarse sino como un claro mensaje a los magistrados del Supremo, una sentencia que "no comprometa el diálogo" y "que nos permita recuperar la necesaria y saludable convivencia". Es intolerable que un ex presidente del Gobierno se entrometa de esta forma en el funcionamiento de la Justicia, despreciando la independencia de los jueces marcándoles el paso. Pero también resulta sorprendente su desprecio al Estado de derecho. Los intereses partidistas no pueden estar nunca por encima de la ley, que en democracia marca los límites de lo que es o no posible. Y sería una estafa a los ciudadanos deshacer con bastardas decisiones políticas lo que con tanto esfuerzo y determinación han ido elaborando los jueces y fiscales.

Zp, al que parece no bastarle su inicuo papel de mediador en Venezuela, ignora intencionadamente que el procés no ha concluido y que los independentistas no han depuesto su desafiante actitud. El lunes el presidente del Parlament, Roger Torrent, hizo un llamamiento a la movilización popular para condicionar a los magistrados del Supremo. Además, ayer mismo, justo cuando el Gobierno anunció un recurso contra la reapertura de ocho embajadas catalanas, en una clara muestra de provocación la Generalitat abrió tres nuevas delegaciones en el extranjero: en México, Túnez y Argentina. Por último, en el frente municipal, Ada Colau ha puesto a disposición de Òmnium los espacios publicitarios en el metro y los autobuses de Barcelona para que la organización independentista difunda su campaña de presión al Supremo: "Lo volveremos a hacer". Esperemos que Pedro Sánchez no siga la senda marcada por un Zapatero que, en sus años de presidente, alentó con su irresponsabilidad política el discurso de los independentistas.

Otegi (ETA), desde TVE, declara la guerra civil a España con apoyo de Pedro Sánchez, Pablo Iglesias e independentistas.



Van muchos meses tratando de vestir de banco a Arnaldo Otegi, desde Moncloa, pedro el traje nunca se ajustaba a la necesidad del tiempo. La operación para blanquear a Bildu orquestada desde La Moncloa cristalizó anoche en la entrevista a Arnaldo Otegi en TVE. Ahora, anoche víspera del día de las Víctimas del Terrorismo, fecha del primer asesinato de ETA. Lo que supone el enésimo sometimiento de la televisión pública a las prioridades estratégicas del Gobierno. Porque, más allá del interés informativo que tenga entrevistar a un tipo de tan abyecta trayectoria, lo relevante es que este intento de presentar a los herederos de ETA como un actor político normalizado coincide con el hecho de que el PSOE se haya abierto a aceptar sus votos. El vínculo inmoral que Sánchez ha establecido con un partido sucesor de Batasuna constituye un oprobio para la historia del socialismo español, pero también subraya las inquietantes intenciones de un presidente que no encuentra límites a su voluntad de poder.

Los dos escaños de Bildu en la pasada legislatura sirvieron para hacer presidente a Pedro Sánchez, a través de la moción de censura, y la abstención de este partido será decisiva en una eventual investidura de la candidata del PSN en Navarra. De hecho, los socialistas ya se han prestado a facilitar la entrada de los proetarras en la Mesa del Parlamento navarro. Esta secuencia explica por qué dirigentes de Bildu aparecen ya con frecuencia en los espacios informativos y de opinión de la radiotelevisión pública. Sin embargo, la entrevista con Otegi rebasa el colmo de la obscenidad. Primero, porque se trata de un personaje con un pasado manchado con la execrable huella de su pertenencia a ETA.

Y segundo, porque supone conceder una presencia en prime time a un ex etarra reconvertido en dirigente político incapaz, aún hoy, de condenar el terrorismo. Otegi no es un "hombre de paz", tal como le llegó a calificar el ex presidente Rodríguez Zapatero. El coordinador general de Bildu militó en ETA, fue encarcelado en cinco ocasiones y participó en el secuestro del director de Michelín en Vitoria, Luis Abaitua, en 1979. Todavía hoy, pese a llenarse la boca con la palabra democracia, tiene pendiente la condena sin equidistancias del daño causado por ETA durante tantos años en los que sus satélites en las instituciones justificaron la violencia para lograr fines políticos. De hecho, los homenajes a presos etarras siguen sucediéndose en muchas localidades del País Vasco y de Navarra. Ni Otegi ni ninguno de sus compinches en la cúpula batasuna han dado muestras de arrepentimiento.

Los terroristas de Bildu, como recordó ayer la AVT, procede del brazo político de ETA. Resulta indigno que se le trate como un partido más, porque no lo es. Los directivos y los responsables de informativos de Televisión Española no parecen entender esta evidencia, pero lo verdaderamente alarmante es que tampoco da muestras de haberlo asumido el presidente del Gobierno. Blanquear a Bildu supone una vileza que golpea la memoria de las víctimas del terrorismo.

¿Qué socialismo?. El socialismo no existe, idiota.


JP Logística

Cuando los socialistas del PSOE dicen ser el partido que más se parece a los españoles, en realidad, solo tratan de mantener vivo el espíritu fresco con el que te quisieras ver todas las mañanas frente al espejo. Pero en realidad, solo te ves la cara pintada de rojo sangre con acuarela morada.

Nadie, por mucho espíritu de vividor de la fragancia calurosa que posea, otros le denominan caradura con el cuerpo poseído por rabia contenida y odio a la humanidad, se puede dar por satisfecho cuando el PSOE pacta con asesinos, no menos matones e independistas asalvajados.
  
Pienso que nosotros, los otros nos identificamos más con espíritu familiar, con la filantropía de Amancio Ortega y con la prosperidad de nuestros sueños que no siempre vuelan.

Hoy, para mí ha sido uno de esos días tristes que nos visitan cada vez más de cuando en cuanto. Ver a Zapatero, posiblemente, peor persona que Josu Ternera tratando de justificar el inevitable indulto a “la manada” catalanista de la  que el juez Marchena está dando forma jurídica para dictar sentencia.

El indulto es una medida especial de gracia por la cual la autoridad competente perdona a una persona toda o parte de la pena a que había sido condenada en virtud de una sentencia firme, pero no supone el perdón del delito, ya que vía indulto la persona sigue siendo culpable, pero se le ha perdonado el cumplimiento de la pena, siempre y cuando haya arrepentimiento y reconocimiento del delito ante la autoridad judicial.

El socialismo nunca ha sido un medio para justificar un fin, sino un fin que se justifica el mismo. El dogma socialista es el cultivo de la miseria. ¿Cuántos países en vías de progreso hay en el mundo con un gobernante socialista en el mundo? No hay ninguno y para más INRI, se hacen llamar progresistas ¡Manda huevos¡

La internacional Socialista, prácticamente, como VOX reconoce que los progresistas son elementos fracasados que la misma Rusia o China reconocen como doctrina obsoleta. 

El progresismo es una tendencia política —no una ideología definida—​ donde se defienden ideas consideradas «avanzadas»,​ sobre todo aquellas orientadas hacia el desarrollo de un Estado del bienestar, la defensa de derechos civiles y cierta redistribución de la riqueza. Comúnmente se considera que estas corrientes aglutinan fuerzas opuestas al conservadurismo. Cada uno puede optar por inmiscuirse o  abandonar tan bárbara mentira del PSOE.

No, nunca he temido a sus votos, sino a la mala fe de sus votantes. Hoy en día es ridículo vanagloriarse de ser socialista y en política se puede hacer de todo menos el ridículo.

Etiquetas.-
Zp, Josu Ternera, Socialismo, ridículo, Amancio Ortega, Zara, Inditex, El dogma socialista, El progresismo es una tendencia política, conservadurismo, derechos civiles, progresismo, INRI, 

VOX, partido financiado por el PSOE para restar votos al PP dice que va por libre.


JP Logística

Partido Popular y Ciudadanos dejan bastante claro a Pedro Sánchez que “no es no”. Posiblemente, VOX, por dinero y sin Ministros acceda al si es si.  En cuanto se cierre el próximo gobierno de Navarra tendremos la constatación de lo que ya se viene barruntando en Cataluña, donde el PSC ha llegado a acuerdos con las fuerzas independentistas para gobernar con su apoyo o para apoyar a los candidatos tanto de JxCat como de ERC.

Por ejemplo, en Badalona, cuarta ciudad en habitantes de Cataluña ganó las elecciones municipales Xavier García Albiol pero el alcalde es desde el sábado 15 de junio el socialista Álex Pastor con los votos de ERC, JxCAt, Podemos y la CUP. Ése es el caso más llamativo porque es el único en que un candidato del Partido Popular, por lo tanto de un partido constitucionalista, tuvo alguna posibilidad de hacerse con la alcaldía, lo cual hubiera sucedido si el PSOE hubiera sumado sus 7 concejales a los 11 que había conseguido Albiol. Pero, en este caso, como en otros más de 40, el PSC ha aupado a la alcaldía a candidatos tanto de ERC como de JxCat y, en sentido contrario, numerosos alcaldes socialistas lo han sido gracias a los votos de los dos partidos independentistas.

De modo que la proximidad  entre el PSC y las formaciones que pretenden romper España es un hecho palmario que se puede comprobar con sólo asomarse a la constitución de los ayuntamientos catalanes. Y no se tienen noticias de que desde Ferraz se haya hecho la más mínima crítica o se haya planteado la más mínima objeción a la consecución de unos pactos, que son municipales, sí, pero que no por eso dejan de avalar la buena disposición del partido en el Gobierno a acercar posturas con aquellos a quienes se supone -a tenor de las declaraciones públicas y las confesiones privadas hechas por los dirigentes del PSOE y los círculos próximos a Pedro Sánchez- que no quieren acercarse bajo ningún concepto los socialistas.

Lo acontecido en Cataluña desmiente las protestas de Pedro Sánchez en el sentido de pretender conseguir su investidura sin estar en deuda con los independentistas catalanes, los nacionalistas vascos y los proetarras de Bildu. Pero la prueba del nueve va a estar en Navarra, donde ha ganado las elecciones el candidato de Navarra Suma con 19 diputados pero que puede ser desbancado por la candidata socialista siempre que cuente con los votos del PNV (Geroa Bai) y, atención, con la imprescindible abstención de Bildu.

Si, Pedro Sánchez cede ante la determinación de su candidata María Chivite y le permite acceder a la presidencia de la Comunidad Foral debiéndole la silla a la formación proetarra estará definitivamente claro por dónde quiere conducir a España durante la legislatura.

“¿Por qué critican al PSN por aceptar la abstención de Bildu quienes están dispuestos a pactar con Vox para formar gobierno en muchas plazas de España?” se dice desde Ferraz y desde las vecindades de La Moncloa. Es una pregunta tan escandalosa y desvergonzada que casi no merece ni respuesta, pero resulta obligado darla: Vox es un partido de la derecha radical, un partido nacionalista español y un partido financiado por el PSOE, solo para restar votos al PP y no hay nadie que pueda desmentir esa realidad. Una comparación así resulta desagradablemente obscena y lo que de verdad denuncia, por su mera formulación, es que los socialistas están ya dispuestos a someterse a la aprobación por omisión de los proetarras para alcanzar el gobierno de Navarra.

Si Pedro Sánchez acepta -y ya ha aceptado que un miembro de Bildu ocupe la secretaría segunda de la Mesa del Parlamento navarro, que además va a estar presidido por el líder de Geroa Bai, la marca navarra del PNV- que Navarra se rija por una socialista que dependa en su gestión de los próximos cuatro años de los votos que le proporcionen por acción u omisión los diputados de un partido que nunca ha condenado los asesinatos de la banda terrorista y que participa en los homenajes que se hacen a los asesinos que salen de las cárceles tras cumplir sus condenas, no habrá ya nada que hablar sobre la responsabilidad de Ciudadanos en la votación de investidura.

Cierto, es posible que si Albert Rivera le hubiera ofrecido una mínima esperanza de apoyo, quizá Pedro Sánchez no habría optado por tirar por la calle de enmedio, que es la que puede echarle definitivamente en brazos de ERC, PNV y demás partidos menores. Porque ése es exactamente el riesgo que corremos los españoles y que se va a sustanciar en las próximas semanas.

Si, María Chivite accede a la presidencia de Navarra gracias a la abstención de Bildu, el líder de Ciudadanos ya tendrá cortado a su medida el argumento para justificar la negativa a su abstención en la investidura del candidato socialista a la presidencia del Gobierno. Lo que no está claro es qué habría sucedido si el líder de Ciudadanos no se hubiera empeñado en provocar que se cumplieran sus augurios, formulados mucho tiempo antes de que lo que él anunciaba como un hecho indiscutible – es decir, que Sánchez había ya pactado con los independentistas- fuera una realidad.


Es seguro que Albert Rivera recibirá aliviado la noticia del pacto de Navarra con la ayuda de los proetarras porque eso le librará del peso de las enormes presiones que está recibiendo desde que se celebraron las elecciones generales el 28 de abril, pero eso no le libra de su responsabilidad en la orientación política que vaya a tener la legislatura que está a punto de empezar. Porque siempre estuvo en su mano evitar que ocurra lo que tiene toda la pinta de que va a ocurrir.

Ciudadanos ha subido en apoyos en las elecciones generales pero ha fracasado en dos aspectos cruciales para su futuro. Para empezar, ha perdido su lugar preeminente en Cataluña, donde después de haber sido la primera fuerza en las elecciones autonómicas catalanas, no ha conseguido ni un solo alcalde en estas elecciones municipales y donde su presencia se ha desdibujado por culpa de una estrategia errónea: sacar de Barcelona a su mayor activo, Inés Arrimadas, para traerla al Congreso de los Diputados donde su fuerza se ha diluido porque es ya solamente una más entre los distintos portavoces de los distintos grupos parlamentarios.

Eso por un  lado. Y por otro, no solamente fracasó en las elecciones generales en su propósito de arrebatarle al PP el liderazgo del centro derecha sino que ha acabado reforzando a Pablo Casado con los pactos cerrados tras las elecciones autonómicas y municipales.

Si además no ha sido capaz de entender el beneficio político que hubiera supuesto a medio y largo plazo para él y para su partido el haberle cerrado el paso a la opción de Pedro Sánchez de recurrir a los votos de los independentistas para sacar adelante su investidura como presidente del Gobierno, hay que concluir que nunca tantos votos valieron para tan poco.