La crisis interna que desintegra a Podemos

Podemos, en su día, batió récords positivos y, ahora,  los bate en sentido opuesto. En solo seis meses ha bajado un 65% en intención de voto con  tendencia a la  baja.  Ya se sabe cómo acaba lo de “las almas” de Podemos. Como en el resto de partidos, en fracturas internas y dimisiones. Como ejemplo, lo ocurrido en Cataluña, donde la líder regional ha dimitido tras el descalabro electoral con críticas por el excesivo protagonismo de Pablo Iglesias y las imposiciones desde Madrid. De momento la sangre no ha llegado al río en Andalucía pero las señales de enfrentamiento entre la secretaria general de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, y Sergio Pascual, secretario de Organización nacional, son cada vez más evidentes. Las bicefalias políticas casi nunca funcionan y Podemos no es una excepción. El pulso está abierto a las puertas de las elecciones generales. Mientras que el hombre de Iglesias en Andalucía quiere tener todo el control sobre la campaña electoral, la líder andaluza deja claro que la estructura autonómica tiene mucho que decir y pide su sitio.
Podemos ha dado el pistoletazo de salida a la precampaña con un gran acto en Córdoba. La líder andaluza no asistió. Alegó problemas de agenda pero es un plante. Pascual la invitó pero ella no piensa asistir a ningún acto de campaña hasta que no se aprueben definitivamente las listas del partido. Las diferencias no son nuevas. Teresa Rodríguez batalló públicamente por otra forma de configurar las candidaturas, más abierta, con más voz de los territorios y menos ordeno y mando desde Madrid. De hecho, para expresar su malestar frente a los nombres oficiales impuestos desde el despacho de Pablo Iglesias, se alineó en las primarias con la candidatura de Utopía y Dignidad, que integra a históricos del SAT y la CUT como Diego Cañamero o Juan Manuel Sánchez Gordillo. Fuentes próximas a la secretaria general lamentan que se estén celebrando ya actos cuando supuestamente las listas aún no están configuradas y los miembros de esta candidatura alternativa se sienten “agraviados” y ni siquiera saben qué sitio ocuparán. Hace una semana repitió el mismo esquema en Sevilla, en otro gran acto organizado por Pascual donde rescató a Juan Carlos Monedero. La andaluza también dejó su silla vacía.
El secretario de Organización de Podemos, Sergio Pascual. (EFE)El secretario de Organización de Podemos, Sergio PascualTeresa Rodríguez, llegó a la secretaría general de Andalucía con la tutela de Iglesias y Sergio Pascual como contrapeso a su liderazgo. Meses después, este ‘duopolio’ sigue dando que hablar. Desde la cúpula andaluza se quejan de que Madrid esté organizando la campaña electoral sin contar con la dirección regional, sin haber dado sitio a los dirigentes regionales en el comité de campaña y sin hacerlos partícipes de la estrategia o el calendario. El malestar de la secretaria general andaluza, dejan claro desde su equipo, no es con Iglesias sino con Sergio Pascual e Iñigo Errejón, también presente en Córdoba este viernes.
El secretario de Organización de Podemos ejerce un control férreo sin espacio para otras voces y sin contar con la opinión de las bases, denuncian fuentes próximas a Rodríguez. “Siguen convencidos de que dar espacio a los territorios puede provocar improvisaciones, temen que la juventud del partido y la incorporación de muchos nombres nuevos de forma precipitada a las estructuras territoriales puedan restar solvencia al proyecto. Todo tiene que tener el certificado de Madrid. Al principio, vale. Pero ahora ya no sirve ese esquema”, advierten voces de la dirección andaluza. “En Andalucía ya somos mayores de edad y tenemos voces propias”, agregan estas fuentes. Teresa Rodríguez piensa compartir escenario en los mítines con Iglesias pero no está tan claro que lo haga con Pascual o Errejón.
Andalucía será un territorio clave y manda 61 diputados al Congreso. El pistoletazo de salida a la campaña no coge a Podemos con buen clima interno. El último dato demoscópico al que se aferran lo arrojó el sondeo Egopa de verano elaborado por la Universidad de Granada, que apuntó a un crecimiento del 4,5% frente a los votos obtenidos en las andaluzas de marzo. En la cúpula andaluza, por ejemplo, no conocen datos desagregados de la encuesta que ha aireado Podemos asegurando un triple empate con PSOE y Ciudadanos. Un sondeo que difiere de otros publicados y que auguran un pinchazo del partido de Pablo Iglesias en caída hasta la cuarta posición. Con todo, insisten en mostrarse optimistas y descartan que el partido se esté desinflando “y en Andalucía menos”, añaden. Eso sí, desde la cúpula andaluza subrayan por ejemplo la importancia del voto rural y muestran serias dudas sobre que una campaña diseñada desde Madrid sepa conectar con estas capas de población. La experiencia fallida de las catalanas, repiten una y otra vez, debería de servir para tomar nota.
Íñigo Errejón y Teresa Rodríguez. (EFE)
Íñigo Errejón y Teresa Rodríguez

¿Diferencias o “pluralidad”?

El grupo parlamentario andaluz, con 15 diputados, también evidencia estas diferencias internas. En el próximo pleno no preguntará a la presidenta de la Junta Teresa Rodríguez. La interpelación, sobre el debate territorial, correrá a cargo del diputado Jesús Rodríguez. La oposición ha aprovechado para hurgar en la herida y se apresuraron a insinuar que es un síntoma más de las diferencias internas. Teresa Rodríguez ha enmarcado esa decisión en su idea de “pluralidad” y en un acto “de justicia histórica” por la trayectoria de este diputado, que fue quien “guardó la bandera de Andalucía en la gran manifestación del 4 de diciembre”.
La dirección de Podemos en Andalucía defiende una buena carta de presentación sobre el trabajo de estos meses, cuatro leyes presentadas en la Cámara y una estrategia de oposición “crítica y dura” frente al poder del PSOE y sus maniobras contra la oposición. Las insinuaciones de una pinza con el PP, lanzadas a diario por los socialistas, casi se toman a risa. De hecho, Rodríguez bromea con la intención de hacer un vídeo en la azotea de su casa mientras tiende la ropa. “Esas son las únicas pinzas que conozco”, asegura.
Desde fuera, el balance no es tan positivo. Miembros de PSOE, PP e IU coinciden en sus valoraciones sobre “la falta de coordinación interna”, la “excesiva bisoñez”, la “falta de preparación” de los diputados de Podemos o “su escaso interés por aprender cómo funcionan las instituciones”. Desde la formación morada replican asegurando que no piensan ajustarse a las formas de la vieja política y no muestran incomodidad por ese retrato de grupo ‘antisistema’ que les han colgado en la Cámara andaluza.
La secretaria general y portavoz parlamentaria de Podemos, Teresa Rodríguez. (EFE)La animadversión de Teresa Rodríguez y Susana Díaz es patente. No se aguantan. La socialista no le perdona a Podemos que bloqueara hasta el final su investidura. Desde entonces, el diálogo no ha vuelto a existir entre ambas formaciones. El PSOE trabaja con comodidad en afianzar su alianza con Ciudadanos y se dedica a denunciar las imposiciones del ala más dura de Podemos en Andalucía. “Teresa no es Pablo. Podemos en Andalucía es una amalgama de personalidades muy difícil de tratar donde se imponen las posiciones más radicales de la Izquierda Anticapitalista. Lo vimos en la investidura. Frente a las posiciones de Pablo Iglesias, que quería una oposición más útil y llegar a acuerdos, se impuso el ala del diálogo imposible que abanderó Teresa Rodríguez. Con Podemos no se puede ir ni a la esquina”, asegura un dirigente socialista. Desde Podemos dicen que ha sido el PSOE el que no ha vuelto a abrir cauces de comunicación y ponen como ejemplo el Presupuesto andaluz, donde todavía no han sido invitados a participar. El veto a sus leyes, señalan, es el síntoma más claro de la “prepotencia” de Susana Díaz.

En Cataluña, una secta de fanáticos, están acorralando a la justicia.

Una banda de corruptos catalanes comandados por Jordi Pujol y su lacayo, Artur Mas, practican el esoterismo político a  fin de ganar tiempo y destruir pruebas del saqueo dinerario de las arcas catalanas, conjuntamente, con otras sectas rabiosas y cargadas de odio a todo aquello que huela a España. Sin saber que ellos, de cuna, por derecho y ahora por cojones son españoles y ya sin privilegios. 

Es lamentable que a Cataluña se le tenga que aplicar el Artículo 155 de la Constitución: Artículo 155, 1.- Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general. 2.- Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas. Todo esto  significa que el Gobierno central tendría que mandar en la Generalit. Que en pleno siglo XXI, cuando el mundo lleva varias décadas inmerso en un proceso de globalización que no parece tener fin y Europa, casi sesenta años construyéndose como unión política, haya en Cataluña varios partidos y dos millones de electores obsesionados con la independencia de un territorio de siete millones y medio de habitantes, constituye un auténtico dislate. 

Que los dirigentes de esos partidos estén empeñados en marchar hacia la independencia pasándose la Constitución y las leyes por el arco del triunfo convierte ese dislate en una insoportable pesadilla. Que, en fin, los máximos responsables del uno y de la otra desprecien el hecho evidente de que actúan contra la mayoría del pueblo catalán resulta sencillamente monstruoso.

Pero, permítanme subrayarlo, nada de lo apuntado constituye, contra lo que pudiera parecer a simple vista una obviedad, la gran anomalía del desafío secesionista catalán. No señor: lo verdaderamente alucinante de la locura en la que estamos metidos de hoz y coz es cómo ha podido llegar a instalarse en buena parte de la sociedad española -y, de un modo muy especial, entre muchos de sus intelectuales, profesores y, en general, gentes del mundo de la cultura- la idea de que quienes tienen que cambiar de posición urgentemente no son los que han puesto patas arriba la convivencia y el cumplimiento de la ley en Cataluña, sino quienes tratan de garantizar el respeto al Estado de derecho y a la pluralidad interna de la sociedad catalana.

¿O no resulta, además de sorprendente, escandaloso, que los que carecen de la mayoría social que imaginaban puedan proclamar un día sí y otro también su intención de seguir violando y desobedeciendo las leyes, hasta el extremo de estar dispuestos a llevar a cabo una declaración unilateral de independencia, mientras que los responsables del Estado que vienen obligados a impedirlo deban soportar ser calificados como inmovilistas, enemigos del diálogo e irresponsables en cuanto se atreven a sugerir las medidas que están dispuestos a adoptar para impedirlo, que no son otras que las previstas en la Constitución y en las leyes que a todos nos obligan?



PP y militantes son el único partido que trabaja poco y mal las redes sociales, ¡ahí tienen la victoria¡.


Las expectativas para Albert Rivera (Ciudadanos) cara a las próximas elecciones cada día son mejores. Un poco menos para  Pablo Iglesias de Podemos y otros. Si algo necesitaban para mejorar su posición de salida ha sido que: «PP y PSOE no quieren a Podemos y a Ciudadanos en los debates electorales».

En los debates y  mítines electorales, no se ganan votos, pero si se pierden y en cantidad. Por ejemplo, toda la cúpula del PSOE sabe que Pedro Sánchez, posiblemente el candidato más débil y más oscuro mental  se puede  ir abajo  en cualquier debate de ahí que lehayan grabado un mitin conservador a la defensiva. ¿Qué sucedería si al debate electoral fuesen los cuatro candidatos? Iglesias y Rivera se pelearían por quién es capaz de hacer más cambios; Iglesias llamaría a Rivera neoliberal y marca blanca del PP; Rivera llamaría a Iglesias populista, bolivariano y perroflauta. Rajoy y Sánchez contemplarían desde la distancia, echando disimuladamente gasolina al fuego, sin hacerse mutuamente mucho daño y recordando que la estabilidad requiere políticos y aparatos con más años de experiencia que Pablo Iglesias y Alberto Riera. El debate a cuatro sería un desastre para Podemos y Ciudadanos. El PP y el PSOE no necesitarían presentar proyecto, porque exigirían de los «cambiadores» que detallen ese futuro de miel y rosas. O sea, se lo han puesto a huevo.

¿Qué sucedería si al debate van solo Sánchez y Rajoy? Ciudadanos y Podemos se convierten en mártires y únicos garantes de la democracia frente a la «dictadura mediática del bipartidismo». Los nativos digitales Iglesias y Rivera participarán en directo vía Twitter sin que Rajoy ni Sánchez se puedan defender. Justo en las redes, donde supuestamente ellos solo ponen el nombre y  súper expertos publicarán y comentarán. Ni Sánchez ni Rajoy se atreverán a criticar a los ausentes (si lo hicieran, perderían 200.000 votos cada vez que mencionen al adversario al que negaron el acceso al ruedo). –No coment-

Rajoy dirá que votar al PSOE es votar a Podemos. Sánchez nos recordará a todos los casos de corrupción de Valencia, Madrid y ambas Castillas con todo lujo de detalles. Rajoy repasará punto por punto todos los casos de corrupción de Andalucía y de los sindicatos. Sánchez desmontará todos los errores de Rajoy en esta legislatura y algunos de los de Aznar. Rajoy recordará la herencia recibida del PSOE de Zapatero y disparará a la corrupción de la etapa de Felipe. Sánchez le frotará a Rajoy las narices con los datos económicos que irán publicando el FMI y la UE. Rajoy le recordará a Sánchez que reformar no es una virtud en sí y le preguntará por el proyecto concreto de reforma constitucional. La victoria del PP está cantada, no tanto el Gobierno de España. El PP, no trabaja las redes sociales sus militantes están apabullados por la izquierda radical (Podemos/Psoe) Al momento de publicar algún artículo que favorezca un poquitín a Rajoy, ya está la banda de Iglesias y cía, destrozando dicha publicación. Decir, comentar no comentan nada pero “destrozan” el buen fin perseguido.

La prensa de derechas dará la victoria a Rajoy porque habló más pausado y Sánchez bebió más agua, lo que supuestamente muestra su nerviosismo. La de izquierdas destacará la ausencia de los emergentes y dará la victoria a Sánchez porque se le veía más fresco y su corbata hacía mejor juego con la camisa y con el color de micrófono.


Reitero: a un duelo televisivo no se va a ganar, se va a intentar no perder. Lo mejor que te puede pasar es que puedas disparar desde la retaguardia de Twitter, con un equipo de 15 informáticos, politólogos, historiadores, analistas, Google, Wikipedia y YouTube en tu sede y el equipo de La Sexta esperando en el bar de enfrente, para comentar en directo, desenfadado y sin corbata, el resultado del debate al que te prohibieron acceso, mientras ellos se dan la mano, despiden a los presentadores y se van al camarote a soportar la resaca con sus asesores, que llevan ya los aplausos en conserva y las palmaditas de consuelo bien preparados.

Artur Más, se burla de la Ley, de España y ordena la forma de hacer Justicia en Cataluña.

Parece más una boda que la salida de un proceso judicial ¿Verdad?

Arturo Más, ayer mismo, debería haber quedado, al menos, inhabilitado como Presidente y como parlamentario de la Generalitat de Cataluña. Pero claro, ahí  tenemos el caso Filesa -23 años sin resolver ni nunca se resolverá, el caso Gurtel con más de 12 años, los eres de Andalucía con 10/11 años y que la juez Alaya se lo ha tomado como un archivo propio (ya pienso que comparte archivos con la Junta de Andalucía y os están tomando el pelo ""este cese, no me gusta"" Mercedes Alaya debe saber que los presuntos delincuentes han de ser juzgados, al final, estará investigada media Andalucía ¿Y qué?   - etc, etc. ¿Cómo vamos a linchar "de pronto" al jefe de Cataluña. Aunque, realmente, lo tiene muy mal, solo le salva de la cárcel un pacto, en conjunto, de los independentistas y el el próximo Gobierno de España?

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, posiblemente, vivió  la jornada más bochornosa de su  historia.  Artur Mas y  sus lacayos llegaron al principal ente judicial de  Cataluña, solo para burlarse de la justicia, haciendo ver a los españoles que ellos, los catalanes y él como jefe de la malograda secesión están por encima de la Ley.  Tengo la sensación de que el Rey Arturo de Cataluña, no sabe que desobedecer una sentencia del Tribunal Constitucional es  delito.


¿Para qué llevó a su banda de palmeros si se negó a declarar  a las preguntas del Fiscal y a las de acusación particular?  o sea,  Mas declaró ante los medios de comunicación que el proceso es un montaje del Estado, que actúa por "rabia" y por afán de venganza contra él.En su comparecencia ante el instructor, Mas afirmó que asumía toda la responsabilidad política de la convocatoria de la consulta, pero que no participó en la ejecución, que fue llevada a cabo por voluntarios que actuaban al margen de la Generalitat.

Su versión es sencillamente increíble porque, según las declaraciones de al menos dos directores de centros escolares que constan en el sumario, altos cargos de la Consejería de Educación les instaron a que cedieran las llaves para poder celebrar la consulta. No sólo eso, la Generalitat pagó y les proporcionó ordenadores, urnas y papeletas para que fuera posible la votación prohibida por el Constitucional. Mas cuestionó la independencia del fiscal al presentarle como un mero instrumento del Gobierno, a lo cual reaccionó el representante del Ministerio Público y le recordó que estaba en el  TSJC en calidad  imputado de una actuación judicial. Todo fue burlesco y demasiado simple.  


Copia de los autos.-
Los autos que imputan a Artur Mas, a la Vicepresidenta de la Generalitat de Cataluña, Dª Joana Ortega y a la Consejera de Educación de Cataluña, Dª Irene Rigau. Antecedentes: El auto de imputación trae causa en las querellas interpuestas en su momento contra los citados querellados, a consecuencia de la consulta realizada con fecha de 9 de noviembre de 2014, cuyo objeto fue convocar a todos los que tuvieran vecindad administrativa en Cataluña, incluyendo a los extranjeros allí residentes, para pronunciarse sobre si Cataluña debía constituirse en un Estado y sobre si ese Estado debía ser independiente. La convocatoria a esta consulta planificada, auspiciada y financiada por el Gobierno de la Generalitat de Cataluña, había sido previamente suspendida por el Tribunal Constitucional, en fecha 4 de noviembre de 2014. Anteriormente a estos hechos, el Parlamento de Cataluña aprobó la Ley 10/2014, de 26 de septiembre, de consultas populares no referendarias y de otras formas de participación ciudadana, publicada en el Diario Oficial de Cataluña con fecha de 27 de septiembre de 2014. El Gobierno de España interpuso recurso de inconstitucionalidad que fue admitido a trámite por el Tribunal Constitucional. No obstante, el Gobierno de Cataluña insistió en llevar a cabo la consulta, manteniendo la campaña de llamamiento a la participación ciudadana. Para llevar a cabo la consulta de independencia se utilizaron dependencias públicas, tales como Institutos, Colegios, y centros oficiales dependientes de la Generalitat, además de medios personales, tales como delegados y equipos de voluntarios, previamente inscritos en un registro avalado por el Gobierno de Cataluña. El Presidente de la Generalitat, Artur Mas, hizo constar durante aquella jornada en la que se celebró la consulta que el responsable de aquella decisión de desacato al propio Tribunal Constitucional, era él mismo. Igualmente, se constató que para llevar a efecto la citada consulta, con claro incumplimiento de la suspensión decretada por el TC en fecha previa a la misma, el Gobierno de Cataluña ordenó y autorizó actos que generaron gastos para el erario público, disponiéndose fondos públicos para consumar aquella actuación, contraria a ley. Delitos imputados y fundamentación jurídica: Por todos los antecedentes y hechos descritos, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, estimó algunas de las querellas que entonces se interpusieron y, mediante el auto dictado, cita a declaración a los querellados, imputándose los siguientes delitos: 1º Presunto delito de desobediencia grave cometido por autoridades públicas, tipificado en el artículo 410 del Código Penal: "Las autoridades o funcionarios públicos que se negaren abiertamente a dar el debido cumplimiento a resoluciones judiciales, decisiones u órdenes de la autoridad superior dictadas dentro del ámbito de su respectiva competencia y revestidas de las formalidades legales, incurrirán en la pena de multa de tres a doce meses e inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de seis meses a dos años" Obviamente, la actitud contumaz de los querellados, desoyendo y desatendiendo una y otra vez, la suspensión de la Ley autonómica 10/2014, acordada por el Tribunal Constitucional, lesionó la integridad de la jurisdicción del TC. Para mayor abundamiento el artículo 87 LOTC dispone: "Todos los poderes públicos estarán obligados al cumplimiento de lo que el Tribunal Constitucional resuelva". Los querellados conocían la suspensión ordenada por el TC y, pese a ello, no la respetaron, desobedeciendo aquellos mandatos de obligado cumplimiento. 2º Presunto delito de obstrucción a la Justicia o usurpación de atribuciones judiciales, tipificado en el artículo 508.1 del Código Penal: "La autoridad o funcionario público que se arrogare atribuciones judiciales o impidiere ejecutar una resolución dictada por la autoridad judicial competente, será castigado con las penas de prisión de seis meses a un año, multa de tres a ocho meses y suspensión de empleo o cargo público por tiempo de uno a tres años. En este supuesto hay que resaltar que la conducta llevada a cabo por los querellados puede ser subsumida en la tipificación delictiva del artículo citado, toda vez que procedieron a la celebración de una consulta ciudadana que el TC había suspendido y, lo hicieron, mediante actos y decisiones que, claramente, obstruyeron la vigencia de los mandatos de aquel Tribunal en una parte del territorio nacional. 3º Presunto delito de prevaricación, tipificado en el artículo 404 del Código Penal: "A la autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su injusticia, dictare una resolución arbitraria en un asunto administrativo se le castigará con la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de nueve a quince años" Coligiendo a los hechos descritos, parece evidente que los querellados fueron plenamente conscientes de que las actuaciones que llevaron a cabo, eran claramente contrarias a ley, por tanto, encajaría también este otro artículo del código penal. 4º Presunto delito de malversación de caudales públicos, tipificado en el artículo 432 del Código Penal: "La autoridad o funcionario público que cometiere el delito del artículo 252 sobre el patrimonio público, será castigado con una pena de prisión de dos a seis años, inhabilitación especial para cargo o empleo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de seis a diez años" Si el acto de la consulta fue contrario a ley, incurriendo los querellados en los presuntos delitos anteriormente citados, la consecuencia añadida de la utilización de fondos públicos destinados a sufragar aquélla, no puede conducir a otra posibilidad que tipificar también dicha conducta de delictiva por malversación de caudales públicos, puesto que aquellos fondos fueron deliberadamente y ab inititio destinados a un fin claramente ajeno a la función pública. Estos son los antecedentes, los hechos y los fundamentos de derecho que tendrá que valorar el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña para determinar si los presuntos delitos que ahora se imputan a los querellados tienen la entidad suficiente para acusar a aquéllos y abrir la fase del juicio oral o bien dictar el sobreseimiento de la causa.

No hay nada más injusto que la justicia lenta.



En España más del  40% de los políticos y banqueros están imputados/investigados  y.......... Aun no ha salido el juicio del caso Filesa (Felipe  González era Pte. y jefe de todos los imputados) más de 25 años y todos a callar, si unos imponen, claman justicia, el caso Gurtel o los eres de Andalucía llevan el mismo camino. En unos día publicaré al respecto. El proceso que se inicia hoy contra artur Mas, nunca se juzgará.

Leo, detenidamente, la carta que hace meses me envió un español, de origen sirio y médico de profesión, que durante nueve años y pico ha sufrido la insoportable lentitud de la justicia. Detenido y acusado a finales de marzo del año 2006 por la acusación, junto a otras personas, de un delito de depósito de arma de guerra y que desde el primer día negó, ahora, finalmente, tras un largo calvario judicial, el tribunal le ha absuelto con todos los pronunciamientos favorables.

De sus palabras destaco éstas: ¿Quién me repara tanto dolor, tanta angustia, tanto sufrimiento? ¡La injusticia de tan extensa espera me ha consumido el valor, agotado la confianza en la Justicia, destrozado el corazón! ¡Estos años han tenido para mí más horas de desesperación que minutos de esperanza!.

El mismo día que recibo este gemido, leo que más de 8.000 juristas, entre ellos jueces, fiscales y sobre todo abogados, bajo el lema de “Justicia tardía no es Justicia”, han inundado Twitter con mensajes e imágenes en las que se denuncia esa lentitud de la justicia y hablan de juicios y vistas para 2017, 2018, 2019 e incluso 2020.

Cualquier democracia debería perder el nombre si no es capaz de juzgar a su debido tiempo. Las insoportables demoras de la justicia convierten al Estado de Derecho en algo meramente retórico, sin que valgan excusas de sobrecargas de trabajo o falta de medios materiales y personales. Como el Tribunal Constitucional ha declarado en la reciente sentencia 87/2015, de 11 de mayo, “por más que los retrasos experimentados en el procedimiento hubiesen sido consecuencia de deficiencias estructurales u organizativas de los órganos judiciales o del abrumador trabajo que sobre ellos pesa, esta hipotética situación orgánica (…) de ningún modo altera el carácter injustificado del retraso. (…) El elevado número de asuntos de que conozca el órgano jurisdiccional ante el que se tramita el pleito no legitima el retraso en resolver, ni todo ello limita el derecho fundamental de los ciudadanos para reaccionar frente a tal retraso, puesto que no es posible restringir el alcance y contenido de ese derecho dado el lugar que la recta y eficaz Administración de Justicia ocupa en una sociedad democrática (…)”.

Éste es también el criterio reiterado del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Y así en la sentencia Lenaerts contra Bélgica, de 11 de marzo de 2004, la Corte de Estrasburgo razona que el artículo 6.1 del Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales “obliga a los Estados contratantes a organizar su sistema judicial de tal forma que sus tribunales puedan cumplir cada una de sus exigencias, en particular la del derecho a obtener una decisión definitiva dentro de un plazo razonable”.

O sea, que no es posible aceptar que se vive en democracia con una administración de la Justicia donde la respuesta judicial al reconocimiento de un derecho o la determinación de quien es inocente o culpable, duerma años y años en los estantes judiciales, con métodos arcaicos, tortuosidades y dilaciones inhumanas. Con horror hemos de contemplar los daños que causan las excesivas e indebidas dilaciones y procedimientos hay que duran tanto como las cuatro etapas del hombre; es decir, toda una vida.

En Bleak House o Casa desolada, Charles Dickens escribe del famoso caso Jarndyce/Jarndyce como “este pleito de espantapájaros se ha ido complicando tanto con el tiempo que ya nadie recuerda de qué se trata (…); durante la causa han nacido innumerables niños; innumerables jóvenes se han casado; innumerables ancianos han muerto. Docenas de personas se han encontrado delirantemente convertidas en partes (…), sin saber cómo ni por qué; familias enteras han heredado odios legendarios junto con el pleito. El pequeño demandante, o demandado, al que prometieron un caballito de madera cuando se fallara el pleito, ha crecido, ha poseído un caballo de verdad y se ha ido al trote al otro mundo. Las jovencitas pupilas del tribunal han ido marchitándose al hacerse madres y abuelas; se ha ido sucediendo una larga procesión de cancilleres que han ido desapareciendo a su vez; la legión de certificados para el pleito se ha transformado en meros certificados de defunción; quizá ya no queden en el mundo más de tres Jarndyce desde que el viejo Tom Jarndyce, desesperado, se voló la tapa de los sesos en un café de Chancery Lane (…)”.


No sé si algún día el hombre al que me he referido y que justifica estas líneas será indemnizado por el Estado ante un patente “funcionamiento anormal de la Administración de Justicia” y en aplicación de los artículos 292 y siguientes de la Ley Orgánica del Poder Judicial. De tener éxito en la pretensión, se me ocurre que con el dinero que reciba podría comprarse un reloj suizo, con todos los adelantos y hasta con números fluorescentes para la noche. Un reloj con mucha vida que le haga superar el amargo, bárbaro y desalmado tiempo de esos casi diez años de espera judicial. Camilo José Cela hubiera escrito unas páginas memorables –algo hizo con mano maestra en El asesinato del perdedor– dedicadas a las víctimas de la desidia de la Justicia, esa institución por la que Cronos, el anciano dios del tiempo, llora de impotencia y rabia al verla con tanta galbana.

El socialismo empobrece las mentes de sus votantes antes de sacrificarlos.


La UE "indica" que si votas PP, votas futuro y sin la UE, España, ni existiría.  Vivimos una época marcada por el pensamiento neoliberal. Tras el hundimiento de casi todos los sistemas socialistas y la creación del capitalismo totalitario en China, en la actualidad todo el mundo alaba los valores del individualismo, o sea, liberalismo, La palabra “liberal” tiene fuertes connotaciones en las discusiones políticas modernas. Muchas personas se auto-identifican como liberales en sus puntos de vista políticos, pero evitan tal etiqueta. Todo esta confusión se debe en parte a que las raíces históricas del Liberalismo han producido un sistema rico y diverso de ramas filosóficas. De hecho, muchas de estas ramas del Liberalismo destacan por ser opuestas entre sí en muchas cuestiones políticas y económicas. La palabra “liberal”  no refleja adecuadamente la definición de este concepto filosófico.

Liberalismo

El Liberalismo fue el producto del pensamiento ilustrado. John Locke es considerado el padre del pensamiento político liberal, basado en su prolífica escritura acerca de los derechos naturales de los individuos, la separación entre Estado y religión, el contrato social y otros conceptos filosóficos – muchos de los cuales se incorporaron en las revoluciones democráticas que tuvieron lugar décadas después de su muerte. Lo cual hizo del Liberalismo un movimiento que facultaba el papel del individuo y desafiaba a las monarquías absolutas

Sin embargo, a finales del siglo XIX y principios del XX , el Liberalismo pasó de ser una filosofía individualista a una que es más común en la naturaleza humana. Inspirándose en concepto utilitario de John Stuart Mill de proporcionar “la mayor felicidad para el mayor número de personas”, el Liberalismo trató de defender el “bien común”;  es decir, un sistema político y económico que maximiza el progreso social para el grupo en su conjunto y no para beneficiar a una porción de  individuos. Franklin D. Roosevelt es quien mejor encarna este valor con el “New Deal” en la década de 1930. Este cuerpo de legislación, produjo una infraestructura gubernamental a gran escala; que se caracterizó por proyectos de obras públicas, redes de seguridad social, el bienestar y las reformas de las instituciones financieras. Con el propósito de mitigar los efectos del individualismo desenfrenado que se asoció comúnmente con la Gran Depresión en 1929.

Hoy en día, la interpretación moderna del Liberalismo se asocia con causas de izquierda. Inspirándose en el New Deal, el pensamiento económico liberal faculta fuertemente a las instituciones públicas como medios para apoyar a las personas que se ven afectadas negativamente por los efectos externos - como la pobreza y la contaminación – del Capitalismo de libre mercado. En temas de los derechos políticos, el Liberalismo se esfuerza por asegurar las libertades civiles de los grupos minoritarios; desde el movimiento por los derechos civiles para los afroamericanos en la década de 1960 hasta la actual lucha por la igualdad de matrimonio para la comunidad gay.

Neoliberalismo

Durante las últimas décadas, una nueva forma de Liberalismo o más bien una reinterpretación del concepto original  surgió en la forma Neoliberalismo. No contentos con la falta de poder del Liberalismo moderno en favor del Estado, los filósofos neoliberales vuelven a los principios fundamentales que ofrece “La Riqueza de las Naciones” de Adam Smith. Considerado como uno de los ejes para el Capitalismo de libre mercado, Smith describe la necesidad de que la actividad económica humana sea impulsada por la “mano invisible” del mercado, en lugar de alguna institución gubernamental.

Para citar a Smith: “Si todas las personas se esfuerzan tanto como pueden en emplear su capital en apoyo de la industria nacional, asimismo pueden dirigir esa industria para la cual su producto puede ser de gran valor. Cada individuo trabajaría necesariamente para hacer que los ingresos anuales de la sociedad sean tan grandes como puedan”.

Es decir, a los ojos del Neoliberalismo; permitir que los individuos sean libres de comerciar en los mercados sin restricciones produciría una mayor cantidad de riqueza y las condiciones necesarias para una sociedad opulenta.

El neoliberalismo – que también es conocido como ”liberalismo clásico”; ya que toma prestado algunos principios filosóficos del siglo XVIII - se debe principalmente a una escuela de pensamiento económico. Puso de relieve la importancia de la desregulación de los mercados y la privatización de las instituciones públicas. La transición de esta filosofía de la economía a un movimiento político ha cobrado impulso en los últimos años con el aumento de Liberalismo en los Estados Unidos. Aunque los liberales modernos pueden ser equiparados con lo que se considera “conservadurismo moderno” (si bien esas ideas son liberales en algunas políticas económicas, están en total desacuerdo con las políticas que se relacionan con el papel del Estado en la vida privada de los ciudadanos); para ser más específicos, los derechos de los ciudadanos a casarse libremente, no pueden ser objeto de vigilancia del gobierno y la libertad para la compra y producción de sustancias prohibidas como la marihuana. Para esta corriente, el individuo es el verdadero árbitro de una sociedad libre; tanto en términos económicos como políticos.
Se supone que el individuo aislado es el protagonista de la vida económica, en la que desarrolla sus iniciativas, así como de la vida política, social y afectiva, en la que cada cual tiene derecho a desarrollarse y expresarse según sus necesidades. Se olvida sin embargo que los verdaderos protagonistas de todos los campos de la vida humana no son los individuos, sino las instituciones. El mercado está regido por las instituciones económicas (empresas, instituciones públicas e instituciones financieras), que son las que marcan las reglas del juego. Un inversor aislado puede mover su dinero en la Bolsa, pero esta es una institución que se rige por unos mecanismos específicos, y que puede ser manipulada no por los individuos aislados, sino por los grandes inversores institucionales, compradores básicos de las acciones y de la deuda pública.

El pensamiento neoliberal es una exaltación de lo que C.

B. Macpherson llamó en 1962 la teoría política del individualismo posesivo. De acuerdo con esta teoría, desarrollada en el siglo XVIII, los derechos básicos del individuo serían la vida, la libertad y la propiedad, pero de modo tal que la propiedad a veces tendría prioridad sobre las otras dos. La defensa de la propiedad se consagró en Europa en los códigos penales, en los que las penas por los delitos contra ella eran cuantitativamente desproporcionadas en relación con los demás delitos. En la Inglaterra de los siglos XVIII y XIX, pequeños hurtos se castigaban con grandes penas, y el Imperio británico montó una colonia penal de la que nació Australia. Si los condenados hubiesen sido asesinos, violadores o psicópatas, sus descendientes probablemente hubieran generado una sociedad muy problemática. No fue así, y Australia llegó a ser un país muy civilizado porque sus padres fundadores solo habían cometido pequeños hurtos.
El olvido del papel de las instituciones es general en todos los campos. La vida política no la protagonizan los individuos aislados, sino los partidos, y todo el entramado de las instituciones públicas; la religión no es una relación personal de cada individuo con la divinidad, sino que está protagonizada por las diferentes iglesias.



Y lo mismo podríamos decir de las instituciones militares, judiciales? La antropóloga Mary Douglas dedicó todo un libro, titulado Cómo piensan las instituciones (1986), a reivindicar el papel esencial de las olvidadas instituciones. No solo existen y tienen unas reglas, sino que siempre están controladas por grupos de personas, ya sea para el bien de la mayoría o en perjuicio de la misma.

Existe una curiosa institución en España, la universidad pública, cuyo costo es superior a los 15.000 millones de euros anuales, en la que el individualismo posesivo está creciendo de una forma asombrosa. De acuerdo con él, profesores, investigadores y aspirantes a serlo se consideran protagonistas exclusivos de la vida institucional. Si se midiese las veces que muchos profesores utilizan el pronombre yo y los posesivos de primera persona, descubriríamos la importancia que le dan a su ego. Es normal oír cosas como: «La universidad está muy mal, pero a mí no me importa porque yo tengo lo mío»; «Yo tengo mis proyectos»; «Yo tengo un gran índice de citas»; «Porque mi currículo?». Estos protagonistas de la vida académica predican la guerra de todos contra todos y luchan por monopolizar los recursos de todo tipo que el Estado ofrece a sus instituciones. Podríamos decir que hay profesores que hasta padecen una especie de síndrome de Diógenes, porque si les dejasen se quedarían con todo: proyectos, plazas de investigador para sus grupos, plazas de profesor para sus asignaturas, aparatos, libros, y hasta edificios. El límite de su ambición solo lo frena la ambición de los demás. En contra de lo que pueda parecer, no existe un libre juego competitivo entre todos estos individualistas posesivos, porque, de la misma manera que el mercado lo controlan las instituciones, los juegos académicos de reparto de proyectos, medios y dotación de plazas forman parte de un entramado institucional que en el caso de la Universidad, como en el de todas las demás instituciones conocidas en la historia, está controlado por determinados grupos de personas, que son las que ejercen la autoridad y las que distribuyen los recursos. El problema no es que a las universidades las controlen grupos de personas, lo que es inevitable, sino que las controlen para el beneficio colectivo o para la creación de pequeñas oligarquías que van devorando a la institución, consolidándose como un grupo de poder que actúa como si fuesen propietarios de una empresa, que no existe porque es una institución pública, y de la que ellos no tiene el derecho de propiedad.



Todas las oligarquías están regidas por la ley de Michels, que afirma que para mantenerse en el poder necesitan ofrecer una cooptación limitada, es decir, que alguna gente pueda aspirar a integrarse en ellas. Pero solo unos pocos, porque de lo contrario dejarían de ser oligarquías. Sabemos que existen oligarquías financieras, económicas, militares, políticas y de todo tipo. El problema es que cuando grupos de funcionarios se convierten en una oligarquía dentro de una institución pública, esa institución va directamente camino del desastre entonando alabanzas al mercado, al emprendimiento y a la iniciativa que teóricamente permitiría a algunos hacerse ricos gracias al conocimiento, y a sus conocidos.

Genética, asignatura pendiente de Oriol Junqueras; independentismo progresa inadecuadamente.

Escribía Jordi Pujol en 1976: "El hombre andaluz no es un hombre coherente. Es un hombre anárquico. Es un hombre destruido. Es, generalmente, un hombre poco hecho, un hombre que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual". Francesc Pujols decía que los catalanes debían tenerlo todo pagado por el hecho de serlo. Heribert Barrera -que dejó a la posteridad frases como "no pretendo que un país haya de tener una raza pura, pero hay una distribución genética en la población catalana que estadísticamente es diferente a la de la población subsahariana, por ejemplo"-, Y seguía así: "En concreto, los catalanes tienen más proximidad genética con los franceses que con los españoles; más con los italianos que con los portugueses, y un poco con los suizos. Mientras que los españoles presentan más proximidad con los portugueses que con los catalanes y muy poca con los franceses.

Junqueras se lía con   la genética, no es lo fuerte para el futuro presidente de la Generalitad que escribía un artículo titulado 'Cercanías genéticas'. En ese momento, pasó desapercibida, sobre todo porque no tenía ningún cargo político que le diera notoriedad. Pero ahora que es alcalde y que tiene serias opciones de presidir la Generalitat, la lectura del artículo toma otra dimensión. La tesis reflejada al final es contundente: catalanes y españoles son genéticamente diferentes. Un argumento que, de momento, no ha utilizado en su defensa de la necesidad de que Catalunya se independice de España. ¿No lo ha hecho porque se ha desdicho del pensamiento reflejado en el artículo o porque piensa que políticamente no es el momento adecuado para ponerlo sobre la mesa?

Sus reflexiones se basan en un artículo aparecido dos semanas antes sobre un estudio del Medical Center de la Universidad Erasmus de Rotterdam que analiza las diferencias genéticas entre 23 grupos de población europeos.

Junqueras considera 'sugerentes' las conclusiones del estudio. Por ejemplo, que las distancias genéticas son más grandes entre los grupos de población del norte y del sur que las que existen entre los grupos del este y los del oeste. Es decir, que son más diferentes un irlandés y un portugués que un irlandés y un polaco o un portugués y un griego. Pero le llama sobre todo la atención que hay tres Estados "donde ha sido imposible agrupar toda la población en un solo grupo genético": Italia, Alemania y España.

Y termina el artículo así: "Los catalanes tienen más proximidad genética con los franceses que con los españoles -VER IMAGEN-, más con los italianos que con los portugueses y un poco con los suizos. Mientras que los españoles presentan más proximidad con los portugueses que con los catalanes y muy poca con los franceses".

Sondeo electoral 20D*. Ciudadanos podría formar Gobierno con PP o con PSOE. El líder de Podemos se cortará la coleta

La gran subida de Ciudadanos produce un giro inesperado en las encuestas. Los de Albert Rivera sumarían mayoría absoluta tanto con PP como con PSOE. Ciudadanos podría formar gobierno con PP o PSOE Ciudadanos no deja de dispararse en las últimas encuestas sobre intención de voto de cara a las elecciones generales del 20 de diciembre, y es que las catalanas han supuesto el último empuje que la formación de Albert Rivera necesitaba antes de la última cita electoral de este intenso año en perpetua campaña.

Recordemos que de hecho, algunas voces discordantes del Partido Popular como Esperanza Aguirre, sugerían desde verano el adelanto electoral de las generales para hacerlas coincidir con estas últimas autonómicas, donde el PP se convirtió en el segundo partido con representación parlamentaria menos votado, superando únicamente a la CUP.

El último sondeo ofrecido por Metroscopia refleja la gran subida de Ciudadanos una semana más, y es que los de Albert Rivera se consolidad como tercera fuerza en esta encuesta con el 21,5% de los apoyos, mientras que PSOE y PP experimentan un empate técnico con el 23,5% y 23,4% de los encuestados decantados por las dos opciones clásicas (que ya no suman 50%), al mismo tiempo que Podemos se queda en el 14,1% e Izquierda Unida pasa del 5%.

Con estos datos en la mano, y el margen de error del 2,9%, los dos grandes partidos obtendrían una representación parlamentaria de poco más de 90  escaños, mientras Ciudadanos pasaría los 80, Podemos se situaría cerca de los 45 e Izquierda Unida giraría en torno a los 15/20 si mañana se celebrasen elecciones. De modo que PSOE/Podemos/IU no podrían formar Gobierno.

Tomando estas últimas cifras, Ciudadanos tendría opción de formar gobierno tanto con el Partido Popular como con los socialistas, sumando una ajustadísima mayoría absoluta algo superior a la gran coalición del tripartito de izquierdas.

Recordemos que las últimas encuestas que hemos analizado coinciden en el final del bipartidismo, especialmente desde el inicio de la fuga de votos desde el Partido Popular hacia Ciudadanos, además de la necesidad de forjar nuevas alianzas para gobernar, aunque los datos de este último sondeo reflejan mayor facilidad para llevarlos a cabo. El Partido Popular ya se ha desgastado todo lo que podía hacerlo con el camuflaje de Ciudadanos y el PSOE no progresa lo suficiente por el apadrinamiento a Podemos.  Ese empate virtual beneficia las expectativas de una tercera fuerza, que está llamada a ejercer de árbitro ineludible en el futuro Congreso de los Diputados, a menos que los dos partidos clásicos opten por un muy improbable apoyo mutuo. Y en esa situación se coloca Ciudadanos, en este caso aprovechando el excelente resultado conseguido en las elecciones catalanas del 27 de septiembre y el tirón de su líder, Albert Rivera, el mejor valorado de entre los principales dirigentes.

Está por ver si ese tirón se consolida, pero parece más consistente que el de Podemos, que se ve lastrado por sus dificultades para hacerse con el electorado de Izquierda Unida. Dentro de los emergentes, Ciudadanos es una opción más moderada y España hace tiempo que rechaza los radicalismos. Con frecuencia se olvida la persistencia con que los sondeos muestran que la media ideológica del país es centrista y ligeramente escorada a la izquierda, alejada de extremismos.

La consolidación de Ciudadanos restaría apoyos al PP, mientras que la recuperación del PSOE depende esencialmente de ellos mismos —de que ofrezcan algo más de lo que se ha visto hasta ahora— y también de que Podemos reaccione o no a los síntomas de caída que le afectan respecto a la llamarada de expectativas generadas el año pasado por la fuerza política dirigida por Pablo Iglesias.
Las precauciones son de rigor también por la alta voluntad de participación que refleja la encuesta. Si las catalanas del 27 de septiembre marcaron un hito en este aspecto, todo parece indicar que la gente desea votar en masa en las generales de diciembre. Nada es tan importante como confiar a las urnas la resolución de los problemas políticos, y en ese sentido hay que felicitarse del ímpetu con que los ciudadanos esperan los comicios. Llama la atención igualmente que, a diferencia de las élites económicas y políticas, los votantes apuntan con confianza a que los resultados alumbren una solución en la que no baste la voluntad de un único partido. Lo cual nos remite a los argumentos constantemente defendidos por este periódico sobre la voluntad de negociación y pacto que debe presidir la próxima legislatura.


Es probable que las dos fuerzas mejor situadas recuperen votos en una campaña que se anuncia decisiva para decantar los resultados, y en la que Pedro Sánchez aparece como un dirigente mejor considerado que Mariano Rajoy, lastrado también por una valoración ampliamente negativa de la gestión de su Gobierno. En todo caso, el multipartidismo ha llegado para quedarse, lo cual supone un cambio radical respecto a la competencia inequívocamente bipartidista de anteriores elecciones. Desde el restablecimiento de la democracia no hemos conocido un Congreso en el que las fracciones mejor representadas puedan quedar tan lejos de la mayoría absoluta, y el hecho de que ahora sea posible implica un cambio de cultura política de calibre desconocido

La izquierda abertzale, PSOE, Podemos y ETA; liderados por el comandante, Pablo Iglesias, se unen a los yihadistas para derrotar al derrotado pueblo hispano. 


Este bulto sospechoso con cara de monje tibetano, mala fe de stalinista redomado mirada de carnero degollado, Pablo Iglesias, se compadece de los “prisioneros” de ETA y critica abiertamente la política de dispersión, al tiempo que toma buena nota de quienes quieren seguir causando dolor a las víctimas.

Solo hay que echar un vistazo por las redes sociales donde numerosos grupos de “charcuteros” a sueldo se dedican a predicar la doctrina de la izquierda abertzale, ETA y su nuevo líder, el coletas. La asociación y simpatía es más que evidente y la ambigüedad de los nuevos socios del PSOE en esta materia, palmaria. Esperanza Aguirre denunció la defensa que Pablo Iglesias hacía de los intereses de ETA y la Venezuela chavista y los tribunales le han dado la razón hace bien poco.


¿Por qué volver a humillar a las víctimas?. Pablo Iglesias muestra de nuevo su coincidencia con los postulados del entorno terrorista adhiriéndose a una de sus demandas más significativas: la modificación de la política penitenciaria para que los asesinos estén más cómodos. Éste es el líder de la banda que apoya el PSOE en ayuntamientos, comunidades autónomas y presta sus medios de comunicación.