Comentando una forma de vivir creativa y pasional, la textura es de rabia y emotividad, hay desesperación y un poco de ansiedad. ¡¡BASTA YA¡¡.
Juan Pardo Navarro
Souness and Joe Cole hail 'outstanding' Jude
Bellingham after England star revels in No 10 role and inspires victory
over ScotlandOLIVER HOLT: Magnificent Jude runs the show as England pass Scotland test
Bellingham scored second goal before setting up Harry Kane to notch the third.
Jude Bellingham produced a dazzling display to orchestrate a euphoric England triumph in Scotland's backyard last night.
Phil Foden set England on their way with the opener before Bellingham struck but Harry Maguire
- introduced as a half time substitute - scored an own goal to raise
Scotland hopes of an unlikely comeback before captain Kane eased late
nerves.
After the game, Southgate passionately defended Maguire branding the growing negativity surrounding the defender a 'joke'.
But
Bellingham - playing in a No 10 role - was the real story here as he
mustered arguably his best performance in an England shirt.
Jude Bellingham was England's star of the show against their old rivals at Hampden Park
The England midfielder (left) was deployed behind Kane in a 4-2-3-1 system against Scotland
Southgate slams 'ridiculous' attacks on Maguire by 'our own pundits'
'He was excellent. What was key for
Jude was the timing of his forward runs and he has got that ability to
slip through challenges and he's just a brilliant competitor he isn't
concerned about the environment,' said Southgate, who confirmed Marc
Guehi was substituted at half-time with an injury.
Bellingham
himself added: 'I wasn't happy with how I played in Poland against
Ukraine to be honest. I think I showed a level that wasn't anywhere near
my best and I think that's the motivation really, to try and get back
to your best.
'I
think that was close to it tonight. I used the last match as motivation
and knew tonight was more than a friendly, for the fans and bragging
rights and all those sorts of things so I knew I needed to be near to my
best today so the England fans could go home happy.'
Mail Sport columnist Graeme
Souness added: 'This is the first time I've seen Jude Bellingham live.
When I was in the centre circle before the match, and I'm looking at
him. When I was playing, he'd have been a big midfield player. I'd be a
small midfielder player today.
'He's
got everything, that young boy. Absolutely everything. And, at 20 years
old, how good can he be? He has that steady head on his shoulders and
was outstanding tonight.'
Former England midfielder Joe Cole said: 'We've got a gem, we just need to put him in a system that'll get the best out of him.
'I
like it when he plays close to Harry Kane, Graeme likes it when he
plays a bit deeper, with someone else in there, but I think he and Harry
Kane need to build up an understanding where when Harry drops off, the
space is there for him to attack the space and score goals.
'He's
got the flavour for goals now, you know, and you look at him in his
interview, I think he wants to play closer to the goal. All attacking
players do.
'I think it'll be horses
for courses, certain games he can play deeper, perhaps if we need to
break down a certain team, but knowing Gareth, if he were to play a
quarter-final match tomorrow against France, I'm pretty sure he'd go
with the sixes and Jude as a 10. But it just gives you options.
'I
don't think we've had a player of his quality for a very very long
time. He is absolute world elite, Ballon d'Or winner possibility.'
Bellingham said he had really enjoyed his playing in the No 10 role against Scotland.
Andy Robertson's attempted clearance fell to Bellingham and he slotted home the second
Bellingham set up England captain Harry Kane (second from right) for the third goal late on
When
asked if it was his best role, he replied: 'I think tonight was pretty
close. It depends on the system that we play and it's tough because
we've got so many players to accommodate for and to get the best out of
so it shouldn't really just be built on what I do really well.
'The
team have to come first always and I do my best to slot in and do what
the gaffer wants from me. I think this one was probably a little better
suited than the weekend - no hints to the gaffer (laughs) but I really
enjoyed playing in that position tonight.'
The Real Madrid star was also pleased to get on the scoresheet.
He
added: 'I think it's just a freedom role really more than anything. If
you look at my performances in Madrid so far, they're quite complete
because I get given the freedom by the amazing team-mates and coaching
staff and manager that I've got. They help me be all over the pitch and
get into the box to finish the chances and create as well and I think I
can do all of that pretty well. I can do it a lot better and that's what
I'm trying to prove to you all.'
La avaricia es una alteración del cableado cerebral que
convierte a los hombres débiles en elementos peligrosos para convivir con la
sociedad portadora de valores humanos, moralidad y decencia. El cerebro es
adicto al mal, si le das droga te corroe, si le das alcohol siempre quiere más,
si le das actos de buen hacer los repele. Siempre te ordena a delinquir, al fracaso a la
perversión.
Si dejas a un niño con mucha sed en una mesa y un vaso de
agua, el niño nunca se beberá agua, pero el vaso caerá al suelo. ¿Por qué? Porque
no es la posición natural con la normalmente le dan de beber agua. Ahora bien, si dejas
cocaína en una mesa y pasa un adolescente enraizado en bandas peligrosas,
seguro que se esnifa la coca y, además, lo niega. Por tanto, la mala fe de las neuronas no es
genética, si viciada por uso o por costumbres.
Científicamente está comprobadoque la codicia devora el cerebro cuando este
carece de responsabilidad para conducirlo a la peligrosa selva de la
corrupción, fraude o estafa. ¿Qué elemento externo dopa al cerebro de los
corruptos? En principio no es el dinero ya que la gran mayoría gozan de buena
situación económica. Es el PODER ya que, normalmente, estas personas enfermas
de codicia, solo saben tener dinero.
Una vez que el cerebro ha sido devorado por la codicia, ya
solo recibe órdenes para hacer mal a la sociedad y a sí mismo. Por ejemplo,
Pedro Sánchez (PSOE) dijo: “Nunca apoyaremos a Podemos…” Este líder socialista antes
de un mes dio órdenes de agruparse con
esa fuerza radical de izquierdas. Ese, ese, el asalto a fieles e infieles es lo
que les une ¿Pensáis que sufre o se altera su cerebro? No, en absoluto. Ellos siguen una línea
continua,lalínea se acaba y ellos siguen, sencillamente,
son irracionales.
Hay casos como el de Pérez-Reverte en los se comen ellos
mismos el cerebro, la avaricia, la determina el grado de pobreza somática –su hermano y propulsor es el mayor
asesino en serie de la historia reciente de España y se pasa el día demandando
a todo aquel que le llame plagiador, falsificador o explotador de escritores.
El sabe que es analfabeto y que solo vende libros “su trampa”. Está condenado
en firme por la Audiencia de Madrid por plagioy sigue siendo académico de la RAE –solo PODER-
Para terminar, poco o nada hemos avanzado, el mundo, este
mundo no podemos repararlo sin ayuda de unadrogay esa droga solo se
conforta negando apoyosagolfos, apoyándoles te haces mal a ti, ala sociedad y a ellos mismos.
«Es indudable
que los intentos por subvertir las instituciones para arrinconar a una
parte de la sociedad no tienen por qué salir bien»
El expresidente de Chile Salvador Allende da un discurso en 1971. |
A las tres de la tarde del 11 de septiembre de 1973 se radia desde
Santiago: «El orden reina en Chile». Si la alocución respondía a la
verdad, era un verdadero ojo del huracán. Por detrás quedaba la trágica experiencia de Salvador Allende, y por delante la criminal dictadura de Pinochet.
Pero a decir de las crónicas, en ese momento sí debió de producirse un gran alivio.
El país había tenido pendiente a todo el mundo de la «vía chilena al
socialismo», un audaz intento de llegar al total control de la economía y
la sociedad por la vía democrática.
Visto con perspectiva, el intento era absurdo. Nunca tuvo opciones de
triunfar. Si era plenamente democrático, no podía llegar al socialismo.
Si era plenamente socialista, nunca podría implantarse por métodos democráticos.
Lo cierto es que Salvador Allende estuvo prácticamente solo en su
intento. El Partido Socialista (una formación marxista desasida del yugo
soviético) descartó la vía democrática ya en 1967. La mayor
concesión que el PS le hizo a la democracia es la de mantenerla mientras
no fuera estrictamente necesario el uso de la violencia: «Las
formas pacíficas de lucha solo son aceptables como tácticas limitadas
dentro de un curso que implica un creciente uso de la violencia por
opresores y oprimidos».
No es que cambiaran de parecer una vez en el gobierno.
Carlos Altamirano, dirigente del PS, dijo en 1971 que ellos no habían
llegado al poder para mantener «la rotación partidista del ejercicio del
poder dentro de las reglas burguesas de la democracia representativa».
La posición del Partido Comunista, este sí una terminal de Moscú, era
más estricta. Condenaba sin paliativos el aventurismo revolucionario, y
animaba a ampliar la coalición con otros partidos de izquierda para ir
avanzando en el programa de socialización desde las instituciones
chilenas, que eran democráticas. Pero no se engañaban al respecto de lo que habría de pasar.
En última instancia se habrá de producir un enfrentamiento a muerte
entre la burguesía y la facción del pueblo que ellos representaban. Luis
Altamirano, seis meses antes del golpe de Estado, lo dijo sin ambages:
«Está claro que en el curso del proceso revolucionario puede volverse
imperioso pasar de la vía pacífica a la vía armada (…) Jamás hemos considerado que la vía de la revolución chilena era una vía exclusivamente electoral».
Fidel Castro visitó el país durante 24 días, 24 tortuosos días para
Salvador Allende, que era un don nadie en su propio país al lado del
triunfante dictador cubano. Fidel profería arengas por todo el país, daba órdenes y organizaba a grupos que apoyaban la revolución en Chile.
«¿Cómo podían encajar una
democracia liberal con el poder sin oposición de un gestor socialista?
La respuesta es fácil: no podían»
Castro se lo dijo a Allende: «¿Por qué esperar que los sectores
dominantes cedan de buena gana su poder? ¿Qué clase de marxista se
sienta a esperar que las clases explotadoras entreguen mansamente sus
privilegios? ¿Dónde había ocurrido algo así?». En uno de sus múltiples
discursos, precisó: «Elecciones… ¿para qué? No hemos venido a aprender cosas caducas y anacrónicas en la historia de la humanidad».
Salvador Allende llegó al poder con estas palabras: «Chile es hoy la
primera nación de la Tierra llamada a conformar el segundo modelo de
transición a la sociedad socialista». Pero él mismo sabía que debían producirse cambios fundamentales en el sistema político del país. Chile
tenía una democracia convencional, con imperio de la ley y división de
poderes, y el socialismo exigía lo contrario: unificar el poder bajo la
batuta de un dictador, y que las normas no fueran un impedimento a la
actuación arbitraria del líder socialista.
¿Cómo podían encajar una democracia liberal con el poder sin oposición de un gestor socialista? La respuesta es fácil: no podían.
Salvador Allende, cuando apenas llevaba siete meses en el poder,
amenazó al sistema político, haciéndole ver que tenía dos opciones:
plegarse y facilitar la implantación del socialismo, o atenerse a las
consecuencias; a la violencia política: «Nuestro sistema legal debe ser
modificado. De ahí la gran responsabilidad de las Cámaras en la hora
presente: contribuir a que no se bloquee la transformación de nuestro
sistema jurídico. Del realismo del Congreso depende, en gran medida, que
a la legalidad capitalista suceda la legalidad socialista conforme a
las transformaciones socioeconómicas que estamos implantando, sin que
una fractura violenta de la juridicidad abra las puertas a
arbitrariedades y excesos que, responsablemente, queremos evitar».
Allende mantuvo esa ambivalencia entre el cascarón democrático y la realidad de la violencia política durante todo su mandato.
La contradicción era insalvable, y Allende la resolvió ejerciendo la
violencia contra sí mismo, cuando se suicidó pegándose un tiro bajo el
mentón con fusil que llevaba la inscripción: «A Salvador Allende, de su
compañero de armas Fidel».
El presidente chileno, por ejemplo, nunca condenó el terrorismo. Lo ejercían sus socios de gobierno, y dependía de ellos. Pero tampoco jugó con la idea de mostrar una incomodidad ante el constante goteo de asesinatos por motivos políticos. Es más, en más de una ocasión mostró su cercanía con los asesinos.
El 8 de junio, cuando no se había cumplido un año de su mandato, unos
correligionarios mataron a tiros a Edmundo Pérez Zujovic,
exvicepresidente de la República por la Democracia Cristiana. Allende indultó a estos militantes, a los que calificó de «jóvenes idealistas».
En enero de 1972, la oposición acusó al ministro del Interior, José
Tohá, de complicidad con los crímenes que ensangrentaban las calles de
Chile. Tohá fue incapaz de dar una respuesta convincente ante la
evidencia de que los grupos armados que mataban a quien se opusiera a
la revolución formaban parte de las organizaciones que apoyaban al
propio gobierno. Así, presentó la dimisión como ministro de
Interior. Salvador Allende acto seguido lo nombró ministro de Defensa y
dijo: «El Parlamento lo acusará y el pueblo lo absolverá». El MIR y el
resto de organizaciones terroristas siguieron aplicándole el socialismo a
balazos a periodistas, propietarios, políticos y todo el que se pusiera
por delante. El número de muertos no dejó de crecer hasta el último día de Allende.
Formalismo democrático en una mano, sangre revolucionaria en la otra.
Así es como se presentaba Allende ante el Parlamento, al cual iba a
proponer una reforma política fundamental. El 4 de noviembre de 1971, con motivo del primer aniversario de su gobierno, dijo: «Debemos
fijarnos nuevos objetivos para el año 1972. Transformar las
instituciones, ajustándolas a la nueva realidad social que estamos
construyendo. Por eso, el martes 10 de la próxima semana entregaré al
Congreso Nacional el proyecto que establece la Cámara Única para
reemplazar al Senado y a la Cámara de Diputados (…) Se podrá disolver el
Congreso en un período presidencial».
Su propuesta fue rechazada. Su conclusión parece certera, aunque nunca llegó a asumir su corolario: «El Estado burgués no sirve para construir el socialismo, y es necesaria su destrucción» (El Mercurio,
12 de marzo de 1972). Su ministro de Justicia fue igualmente claro: «La
revolución se mantendrá dentro del derecho mientras el derecho no
pretenda frenar la revolución».
El gobierno también le aplicó el socialismo a la prensa, que tuvo que elegir entre entregarse al poder o sucumbir ante él. Esto fue lo que ocurrió, en última instancia, a medida que pasaban los meses.
Pero hubo una fuerza a la que el gobierno socialista no pudo
sobreponerse: las consecuencias políticas de la grave crisis económica a
la que condujo al país.
El 21 de agosto de 1972 se inició una huelga de los camioneros. Era
un sector atomizado y competitivo, con 56.000 camiones en manos de unos
40.000 propietarios. El Gobierno les amenazó con crear una
empresa pública para acaparar el mercado, y ante la perspectiva de
perder su medio de vida, paralizaron el país. El Gobierno
decretó el estado de sitio en 18 provincias, y anunció que requisaría
los camiones de los propietarios en huelga, sin posibilidad de
devolverlos. Pero la protesta se extendió por muchos otros sectores
(cientos de miles de campesinos y de comerciantes), y pasado un mes el
gobierno tuvo que ceder ante los manifestantes.
«Hay varios paralelismos de la experiencia del socialismo chileno con la España del Frente Popular, cuatro décadas antes»
Al año siguiente, una revuelta en la mina de El Teniente se extendió
también por otros sectores. Tras tres meses de enfrentamientos
violentos, los manifestantes decidieron marchar de Rancagua a Santiago. No pararon ni ante la actividad terrorista de la coalición de gobierno. Allende tuvo que ceder de nuevo.
En 1973, las elecciones legislativas le dieron un pequeño respiro a la coalición UP, ya que mejoró su presencia en la Cámara, pero certificaron que Allende representaba una minoría (el 43%) frente a una oposición que acudió unida por pura supervivencia.
Entonces, el Gobierno propuso una reforma educativa de carácter
socialista con «la urgencia de crear un nombre nuevo», pero fue
rechazada.
Entre el desprecio, los ataques verbales y de nuevo el terrorismo, el enfrentamiento del Gobierno con el poder judicial fue total. Una
de las manifestaciones de esta actitud del gobierno fue que el ministro
Carlos Prats firmó una circular secreta (enero de 1973) en la que
ordenaba no conceder fuerza pública al cumplimiento de las sentencias.
El Tribunal Supremo acabaría diciendo: «Tomamos acta de lo que Su
Excelencia entiende al someter el libre criterio del Poder Judicial a
las necesidades políticas del gobierno. Sepan que este poder no será
excluido del marco político y que jamás será revocada su
independencia».
De nuevo, Salvador Allende puso su indudable capacidad retórica al servicio de una lógica implacable, y brutal: «En
un período de revolución, el poder político tiene derecho a decidir en
el último recurso si las decisiones judiciales se corresponden o no con
las necesidades históricas de transformación de la sociedad, las que
deben tomar absoluta procedencia sobre cualquier otra consideración; en
consecuencia, el Ejecutivo tiene derecho a decidir si lleva a cabo o no
los fallos de la justicia».
El 22 de agosto de 1973, la Cámara de Diputados aprobó una declaración en la que hacía una prolija exposición de todos los atentados de Allende contra la Democracia.
Al día siguiente, el Senado se sumaba a esa declaración. Prácticamente,
era una llamada a la intervención por parte del Ejército.
Hay varios paralelismos de la experiencia del socialismo chileno con la España del Frente Popular, cuatro décadas antes. En España, la izquierda quiso rebasar la legalidad, y no temía un enfrentamiento violento con la derecha; una parte lo esperaba, de hecho, para firmar con sangre ajena una revolución apenas empezada.
El paralelismo con la España actual es más inseguro. Pero lo que es indudable es que los intentos por subvertir las instituciones para arrinconar a una parte de la sociedad no tienen por qué salir bien.
El
TSJ Navarra rebaja en un año la pena a uno de los condenados por la
violación grupal de los sanfermines de 2016 en aplicación de la LO
10/2022
La Sala de lo Civil y Penal del TSJN destaca que el propio Tribunal
Supremo señaló en su sentencia que imponía una condena “próxima” o
“cercana” al mínimo legal, unos mínimos que la citada reforma legal ha
reducido “sensiblemente”
El tribunal considera “razonable conforme con la legalidad,
respetuoso con las reglas legales básicas de determinación de la pena y
acomodado a los criterios de proporcionalidad” rebajar la pena impuesta
de 15 a 14 años
La resolución judicial cuenta con un voto particular que aboga por rechazar la solicitud de revisión de condena
El Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) ha rebajado en un
año —de 15 a 14 años— la pena de prisión impuesta por el Tribunal
Supremo a uno de los cinco condenados por la violación grupal de los
Sanfermines de 2016 en aplicación de la Ley Orgánica 10/2022, de
Garantía Integral de la Libertad Sexual.
La Sala de lo Civil y Penal del TSJN sostiene que la condena debe
reducirse puesto que el propio Tribunal Supremo señaló en su sentencia
que imponía una condena de 15 años, “próxima” o “cercana” al mínimo
legal, unos mínimos que la citada ley rebajó “sensiblemente”.
Así, según explica la Sala, la pena máxima continúa inalterada, pero
la mínima desciende 1 año y 3 meses, pasando de 14 años, 3 meses y 1 día
a 13 años. “En consecuencia, los 15 años de prisión impuestos quedan 2
años por encima del mínimo posible que, efectivamente, están dentro del
arco penológico posible, pero que, a juicio de la mayoría de esta Sala,
ya no cumple el parámetro fijado por el Tribunal Supremo en su sentencia
cuando calificaba la pena impuesta como “muy próxima al mínimo legal”, o
como “pena superior al mínimo legalmente previsto, aunque muy cercana
al mismo”, argumenta.
La resolución, que puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo, ha
sido adoptada por los magistrados Joaquín Galve Sauras, presidente del
TSJN y ponente de la misma, y Francisco Javier Fernández Urzainqui. La
tercera integrante de la Sala, la magistrada Esther Erice Martínez, ha
formulado un voto particular en el que aboga por desestimar la revisión
de condena.
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial rechazó el pasado
febrero la solicitud de revisión planteada por la defensa de este
condenado. Solicitaba que la pena de 15 años se rebajara a 13 años y 9
meses.
Contra esa denegación interpuso recurso de apelación ante la Sala de
lo Civil y Penal del TSJN. Todas las acusaciones —la fiscal, la
denunciante, el Gobierno de Navarra y el Ayuntamiento de Pamplona—
solicitaron su desestimación.
En la resolución judicial, los dos magistrados explican que la
reforma operada en la citada ley “es más favorable” para el condenado al
haber rebajado sensiblemente la mencionada Ley Orgánica la pena mínima
correspondiente al delito cometido.
De este modo, consideran “razonable conforme con la legalidad,
respetuoso con las reglas legales básicas de determinación de la pena y
acomodado a los criterios de proporcionalidad” suministrados por el
propio Tribunal Supremo en la sentencia que se revisa, rebajar la pena
impuesta de 15 años de prisión a 14 años de prisión.
De 9 meses a 2 años por encima de la pena mínima
“El mantenimiento de la pena de 15 años impuesta en la sentencia
dejaría de guardar la proximidad o cercanía al mínimo legal del arco
penológico previsto, que la Sala sentenciadora (el Tribunal Supremo)
consideró y fijó como parámetro o referente en su individualización.
Dicho de otra manera, la alejaría de él, agravando la situación relativa
del penado que de 9 meses de prisión por encima de la mínima entonces
prevista pasaría a soportar una pena 2 años superior a la mínima que le
correspondería conforme a la Ley Orgánica 10/2022.”, explican los
jueces.
Sobre la procedencia de la revisión de penas impuestas por aplicación
de la Ley posterior más favorable, añaden los magistrados que la
jurisprudencia del Tribunal Supremo ha venido considerando menos
gravosas o más favorables o beneficiosas las nuevas penas que, aun
manteniendo el límite superior de la horquilla aplicable, reducen el
umbral o límite inferior de su extensión temporal.
En la sentencia de 4 de julio de 2019, cuya pena se revisa, el
Tribunal Supremo declaró que “la extensión de la pena legalmente
prevista, conforme a lo dispuesto en los arts. 180.1 y 2 y 74 del Código
Penal, es desde 14 años, 3 meses y 1 día de prisión hasta 18 años de
prisión”, que, en base a la continuidad delictiva, permite llegar en la
imposición de la pena establecida “hasta la mitad inferior de la pena
superior en grado”.
El Tribunal Superior detalla que, tras la reforma operada por la Ley
Orgánica 10/2022 y la redacción dada a los artículos 179 y 180.1, la
pena aplicable sería de 7 a 15 años de prisión. Pero en aplicación del
artículo 180.2, al concurrir las mismas dos circunstancias agravatorias
reproducidas en el artículo 180.1.1ª y 2ª, se impondría en su mitad
superior (de 11 a 15 años), y por la concurrencia de la continuidad
delictiva (art. 74 del CP) habría de serlo en su mitad superior pudiendo
llegar a la mitad inferior de la pena superior en grado. Es decir,
siguiendo la dosimetría contemplada por la sentencia que se ejecuta, la
horquilla tras la reforma habría de ir desde los 13 años y 1 día a los
18 años que señala como límite máximo el Tribunal Supremo en su
sentencia.
Resulta “claro” que la nueva ley es más favorable para el reo
Los jueces resaltan que resulta “claro que la horquilla penológica
derivada de la Ley Orgánica 10/2022 es más favorable o beneficiosa para
el reo que la resultante de la legalidad derogada por ella”.
Explican que la sentencia del Supremo justificaba esa limitada
ampliación de la pena sobre el mínimo legal con el argumento de que era
proporcionada a las circunstancias personales de los acusados y a la
gravedad de los hechos; pero, también, que su resultado (la duración de
la pena impuesta) “se encuentra muy próxima al mínimo legal”, para
reiterar a continuación que la consideración de esas circunstancias
“justifica la imposición de una pena superior al mínimo legalmente
previsto, aunque muy cercana al mismo”.
En concreto, añaden, en una horquilla de 3 años y 9 meses, incrementa
la pena en 9 meses. “La duración de la pena impuesta se vincula al
‘mínimo legal’ haciendo de su ‘proximidad’ o ‘cercanía’ a él un
parámetro o criterio de referencia del que no puede prescindirse en la
revisión de la pena, siendo como debe ser respetuosa con los criterios
de individualización de la pena aplicados en la sentencia condenatoria”,
reiteran los magistrados.
Esta resolución judicial cuenta con el voto particular discrepante de
la magistrada Esther Erice, quien señala que, “según lo expuesto por el
Tribunal Supremo, la pena imponible resultante de la operación de
revisión no puede determinarse atendiendo a meros criterios de
proporcionalidad aritmética. Tampoco puede ser valorada absolutamente en
abstracto, sino en concreto, es decir, refiriéndose a la pena que
resulta imponible en el caso enjuiciado, bajo un criterio de
consideración de todos los elementos concurrentes y teniendo en cuenta
el criterio individualizador fijado por el Tribunal sentenciador en la
resolución judicial”.
Debe atenderse también “a la gravedad de los hechos”
Para la magistrada, en ningún caso procede la solicitud efectuada por
la parte recurrente, ya que ni siquiera en una aplicación meramente
aritmética resulta procedente, dado que dentro de la horquilla
penológica que la sentencia establece de 14 años, 3 meses y 1 día a 18
años, “siendo innecesaria en el momento del dictado de la sentencia
mayor precisión en el máximo previsto, ya que se impuso la pena en su
mitad superior, sin aplicar el mínimo de la superior en grado, y lo hace
fijando 15 años, que aritméticamente resulta coincidente con el mínimo
de la pena prevista más una quinta parte de la pena resultante
atendiendo a dicha horquilla”.
Al respecto, destaca que con idéntico criterio aritmético debería
añadirse al nuevo mínimo legal —13 años y 1 día— una quinta parte de la
punición resultante de la aplicación de la LO 10/2022 —de 13 años y un
día a 18 años y 9 meses—, “por lo que no resulta procedente la
imposición de la pena de 13 años y 9 meses de prisión solicitada en el
recurso, ya que añadiendo una quinta parte de esta horquilla al mínimo
legalmente previsto resulta una pena de 14 años, 1 mes y 25 días,
superior a la interesada por la defensa”.
Así las cosas, para esta jueza, “teniendo en cuenta que la pena de 15
años de prisión sigue resultando ‘una pena superior al mínimo
legalmente previsto, aunque muy cercana al mismo’, vista la amplitud de
la extensión de la pena imponible y sin que sea pertinente una mera
proporcionalidad aritmética, no procede acoger la pretensión expuesta en
el recurso, ya que debe atenderse no sólo a la cercanía de la pena de
15 años al nuevo mínimo posible, sino también a la gravedad de los
hechos, según se valora en la sentencia que se ejecuta”.
La confiscación de activos por el Caso SunFlower podría llegar a dejar a nuestro país sin bienes valorados en 47 millonesLa alemana SunFlower
es una de las decenas de empresas que han denunciado a nuestro país por
la retirada retroactiva de las primas ofrecidas a las inversiones en
energía renovable. La compañía invocó el Tratado de la Carta de la
Energía para presentar su caso ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI), el tribunal del Banco Mundial competente en este tipo de litigios.
El panel encargado de dirimir la disputa estuvo presidido por Sir Christopher Greenwood,
un destacado jurista británico que sirvió como juez de la Corte
Internacional de Justicia entre los años 2009 y 2018 y ha sido asesor
legal de instituciones como la Corte Europea de Derechos Humanos o la
Casa Real británica, así como profesor de la London School of Economics.
Los
abogados de SunFlower confiaron su participación en el arbitraje a un
equipo liderado por Thomas Johnson, que trabajó durante años como
letrado del Departamento de Estado de Estados Unidos. Por su parte,
España confió esta tarea a Marcelo Kohem, un académico de la Universidad
de Ginebra especializado en este tipo de procesos.
Thank you for watching
El
proceso se prolongó durante años y llegó a su fin en 2021. La compañía
había reclamado el pago de una indemnización valorada en 68 millones de
euros, si bien la decisión última del arbitraje redujo esta cifra hasta
los 47,3 millones de euros. El caso había quedado visto para sentencia y los afectados creyeron que, al fin, podían respirar tranquilos.
Del impago al posible embargo en Israel
Sin
embargo, el gobierno de España decidió ignorar la decisión del
tribunal, incumpliendo de esta forma sus obligaciones internacionales,
puesto que nuestro país está vinculado a cumplir el laudo en virtud del
Tratado de la Carta de la Energía y del Convenio del CIADI. Esta
inaudita maniobra ha situado a España a la altura de Venezuela y Rusia y ha hecho que se acumulen más de 20 sentencias internacionales pendientes de pago y valoradas en 1.200 millones de euros.
Puesto
que el caso SunFlower ha caído en el mismo limbo que otros procesos
similares, los abogados de la empresa alemana han movido ficha y han
iniciado un proceso orientado a obtener el embargo de bienes de España
en el extranjero como forma de compensar los impagos del gobierno de
Pedro Sánchez
El Ejecutivo ha reaccionado contratando
los servicios del bufete Pearl Cohen, que se encargará de asesorar a la
Abogacía del Estado en el marco del proceso que ya se ha abierto ante el Tribunal de Distrito de Jerusalén que estudia la petición de SunFlower. La esperanza de los denunciantes es que los magistrados israelíes sigan la misma línea que los jueces británicos y australianos que ya han puesto en marcha distintas incautaciones de activos pertenecientes a nuestro país.
Terremoto en Marruecos: imágenes de un desastre mortal
El
epicentro se registró a unos 80 kilómetros de Marrakech. Más de 2000
personas perdieron la vida, las casas fueron reducidas a escombros y los
sobrevivientes quedaron aterrorizados.
Un
potente terremoto golpeó a unos 80 kilómetros de la ciudad sureña de
Marrakech, en las montañas del Alto Atlas de Marruecos, matando a más de
2000 personas, convirtiendo casas y edificios en escombros y
aterrorizando a los residentes.
Marruecos
tiene un historial de terremotos graves, y el que ocurrió poco después
de las 11:00 p. m. del viernes fue el más fuerte en azotar la zona en
más de un siglo. Aún no se conoce el alcance total de las víctimas y los
daños.
“No duró mucho”, dijo una
persona que experimentó el terremoto en Amizmiz, a unos 48 kilómetros al
suroeste de Marrakech, “pero parecieron años”.
Domingo
Unos
hombres, de pie frente a su casa mientras construyen un refugio
temporal en el pueblo de Douar Tnirt en la cordillera del Atlas en la
provincia de Al Haouz, Marruecos.
Residentes se encuentran en un refugio temporal en el pueblo de Azgour
Una casa destruida en el pueblo de Azgour
Credit...Sergey Ponomare
Donantes de sangre para las víctimas en el Centro Regional de Transfusión de Marrakech
Un par de residentes caminando junto a edificios destruidos en Amizmiz
Credit...Sergey Ponomarev
Una mezquita dañada en la ciudad vieja de Marrakech
Un gatito sentado en un vehículo destruido en la ciudad vieja de Marrakech
Credit...Nariman El-Mofty
Un hotel dañado en Moulay Brahim
El
terremoto se produjo el viernes por la noche y obligó a muchos
habitantes de Marrakech a evacuar sus hogares y refugiarse en espacios
abiertos de la ciudad.
Credit...Fadel Senna/Agence France-Presse
Se utilizaba equipo pesado para buscar sobrevivientes en un edificio muy dañado en Marrakech.
La pared de una casa se derrumbó sobre una construcción vecina en el pueblo de Tansghart.
Credit...Abdelhak Balhaki/
Credit...Fadel Senna/Agence France-Presse —
Habitantes del pueblo de Ouirgane cavaban tumbas para las víctimas del terremoto.
Credit...Mosa'Ab Elshamy
Rescatistas buscan sobrevivientes en Moulay Brahim, cerca del epicentro.
Credit...Fadel Senna/Agence France-Presse —
Cuerpos recuperados de los escombros de casas destruidas en Moulay Brahim
Credit...Fadel Senna/Agence France-Presse —
Una mujer frente a un edificio muy dañado en la ciudad vieja de Marrakech
Image
Credit...Fadel Senna/Agence France-Presse
Trabajadores
de la Media Luna Roja retirando grandes rocas que bloqueaban una
carretera que conecta las montañas del Alto Atlas con Marrakech.
Credit...Mosa'Ab Elshamy/
La luz del sol se filtra a través de un boquete en el costado de una casa causado por el terremoto en el pueblo de Tansghart.
Hace 50 años, un sangriento golpe de Estado acabó con la democracia en Chile
Augusto
Pinochet lideró el violento derrocamiento del gobierno socialista de
Salvador Allende, y estuvo en el poder casi 17 años. A continuación, una
selección de fotografías del golpe militar y sus consecuencias.
Soldados
del ejército chileno disparan en el Palacio de La Moneda en Santiago,
el 11 de septiembre de 1973, durante un golpe de Estado liderado por
Augusto Pinochet contra el presidente Salvador Allende.Credit...Agence France-Presse —
Este
lunes 11 de septiembre, hace 50 años, un violento golpe de Estado acabó
con una de las democracias más estables de América Latina, puso fin de
manera abrupta a la tradición de las fuerzas militares chilenas de no
involucrarse en la política y marcó el comienzo de una dictadura
despiadada de 17 años.
El Times Una selección semanal de historias en español que no encontrarás en ningún otro sitio, con eñes y acentos
Salvador
Allende, el presidente socialista de Chile, se había embarcado en una
agenda ambiciosa que incluyó la nacionalización de la industria de
cobre, la redistribución de tierras y el control estatal sobre otras
industrias estratégicas y los bancos.
A
medida que la economía se salía de control y la polarización política
alimentaba una violencia cada vez mayor, empresarios, políticos
conservadores, profesionales y algunos grupos de comercio presionaron
para que se realizara una intervención militar.La
conspiración civil y militar para derrocar el gobierno de Allende, con
la ayuda del financiamiento y las operaciones encubiertas de la CIA para
desestabilizar el país, culminó en un sangriento golpe de Estado, del
tipo del que los chilenos, a diferencia de otros países
latinoamericanos, nunca habían experimentado.
Décadas
después, la izquierda y la derecha siguen culpándose mutuamente por el
colapso de la democracia. Lejos de las promesas de “¡nunca más!”
pronunciadas por algunos líderes militares, algunos desde la derecha
justifican el golpe y le restan importancia a las violaciones de
derechos humanos que le siguieron. Este mes, líderes de la oposición de
derecha se negaron a firmar un compromiso con la democracia organizado
por el gobierno y rechazaron participar en los eventos oficiales del
aniversario.
El palacio fue bombardeado durante el golpe de Estado.Credit...
El
11 de septiembre de 1973, Allende se negó a abandonar el palacio
presidencial, a pesar de las amenazas de la fuerza aérea de que lo
bombardearía si no se rendía. Las fuerzas armadas y la policía ya tenían
el control del centro de Santiago, la capital. La marina había puesto
en marcha el golpe de Estado temprano esa mañana en el puerto costero de
Valparaíso, mientras que la fuerza aérea soltó misiles sobre un puñado
de estaciones de radio de izquierda en Santiago.
Ya
para el mediodía se había bombardeado al Palacio de La Moneda, y el
fuego resultante se propagó rápidamente por sus pisos, techos y vigas de
madera.
El
presidente Salvador Allende, con un casco, junto a guardaespaldas
mientras las fuerzas de Pinochet continuaban su asedio armado contra el
palacio presidencial.
Decenas
de asesores, médicos, ministros de gobierno, secretarios, detectives,
guardaespaldas personales y dos de las hijas de Allende permanecieron a
su lado. Algunos miembros del gabinete salieron a pie para negociar con
los militares y fueron arrestados. Allende consiguió una breve tregua
para permitir que algunas personas salieran. Los guardaespaldas del
presidente y el propio Allende intentaron repeler el levantamiento, pero
fue claramente inútil.
Colaboradores y trabajadores del gobierno del presidente Allende son detenidos por soldados afuera del palacio presidencial.Credit...Allende,
médico de formación pero político de carrera y miembro del Congreso
durante 25 años, fue elegido democráticamente en 1970. La mañana del
golpe, antes de que la última estación de radio leal al presidente fuera
silenciada, pronunció una sombría despedida:
“Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio
no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una
lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición”.
Posteriormente,
cientos de funcionarios gubernamentales, líderes políticos y militantes
de izquierda locales fueron enviados a la Isla Dawson, un lugar remoto
en el estrecho de Magallanes, donde fueron sometidos a trabajos forzados
y torturas.