En el PNV el malestar ayer se palpaba. El anuncio del presidente de la desclasificación de los papeles del 23-F les pilló por sorpresa. Nadie les había avisado de que la medida se iba a adoptar hoy en el Consejo de Ministros. Más aún, hasta ayer, el único mensaje que habían recibido por parte del Ejecutivo era que "eso no se podía hacer". La respuesta ha sido constante incluso cuando el partido le reprochaba al Ejecutivo que, si el Consejo de Ministros clasificaba, también podría desclasificar documentos: “Siempre nos han dicho que no podían y ahora, de repente, parece que sí pueden”, aseguraban fuentes de la formación.


La reforma de la Ley de Secretos Oficiales ha sido el ‘mantra’ que, a modo casi de letanía, ha venido reclamando al Gobierno el hoy presidente del PNV, Aitor Esteban. En los últimos años ha situado esta cuestión como una de sus batallas casi personales. Ayer, tras conocer que el intento de golpe de Estado del 23F se desclasificaría, recordó que a ellos se les había negado “durante años” que eso se pudiera hacer: “Ahora vemos que es posible con voluntad política”. En el PNV insisten en que vuelve a acreditarse que, cuando el Gobierno tiene interés, “puede hacer lo que hasta ahora ha negado: desclasificar documentos”.