Eduardo Madina ha
aceptado ser el número siete por Madrid"
Defraudado por no
conseguir el "gobierno de cambio" que lleva cuatro meses buscando, el
líder del PSOE lo ha asumido y se muestra ahora seguro y decidido ante las nuevas
elecciones de junio.
¿La repetición de las
elecciones supone el fracaso de los líderes políticos?
Es evidente que es un
fracaso colectivo. Pero también lo es que ha habido dos políticos que hemos
hecho lo posible por que esta legislatura no fracasara y hubiera un gobierno de
cambio. Es estéril entrar en la ruleta de los reproches. Lo importante es que
los españoles sepan qué ofrecemos para los próximos cuatro años y no entrar en
lo que ha ocurrido durante estos cuatro meses. Los españoles tienen un veredicto
claro. Somos cuatro candidatos que nos volvemos a presentar, pero que de cara a
la opinión pública somos muy distintos. Lo que se va dilucidar el 26 de junio
es si queremos que España avance o que España continúe bloqueada. El principal
responsable de ese bloqueo es Mariano Rajoy.
¿Son los cuatro muy
distintos a como eran en la campaña electoral del 20 de diciembre?
Somos diferentes. Lo
que la gente ha visto es a un candidato como Mariano Rajoy, que ha eludido sus
responsabilidades y ha intentado parar el reloj de la democracia renunciando a
su investidura con la excusa de una mentira: que yo ya tenía un pacto cerrado
con Podemos con los ministerios repartidos. Rajoy defraudó a sus votantes y
bloqueó cualquier tipo de solución. Rajoy ha metido a España en el congelador y
lo que hay que hacer es sacarla.
Dice que usted y Albert
Rivera han hecho todo lo posible por que hubiera un Gobierno de cambio y que
Rajoy es el principal responsable del bloqueo. ¿Y Pablo Iglesias?
Iglesias no representa
a los votantes de Podemos. Ellos querían cambiar a Rajoy para cambiar sus
políticas, hacer frente a la desigualdad, a la precariedad y a la corrupción
que protagoniza en primera persona el PP. Desgraciadamente, Iglesias ha
bloqueado el cambio. Rajoy e Iglesias no entendieron el mensaje de los
votantes, ni asumieron el resultado. Por eso hicieron todo lo posible por
repetir las elecciones. En esta campaña voy a convocar a la España vital que
tiene que unirse para hacer avanzar a nuestro país. La degradación de la política
exige de un cambio profundo tanto en la forma de hacerla, como en los
objetivos. Tenemos que dejar el y tú más y recuperar lo mejor de nuestra
tradición: apelar a lo que nos une y no a lo que nos separa.
¿En algún momento vio
cerca el gobierno del cambio?
Sí. Lo vi muy cerca
cuando llegamos al acuerdo con Ciudadanos. Entonces pusimos en pie un acuerdo
para un gobierno transversal que superara las trincheras ideológicas porque
ningún bloque ideológico ganó el 20 de diciembre. También lo vi cerca después
del debate de investidura y antes de que triunfara el ala dura de Podemos.
Entonces pensé que este partido iba a reconsiderar su posición. En Podemos hubo
un debate después de la investidura y hasta su crisis, con la destitución
fulminante de Sergio Pascual como secretario de Organización. Entonces triunfó
el ala dura que representan Iglesias y Juan Carlos Monedero y se apartó a la
más moderada de Íñigo Errejón.
Podemos rechazó un
pacto transversal con Ciudadanos, pero el PSOE también rechazó un pacto sólo de
la izquierda.
Ese pacto no era
posible. Si hubiera habido un bloque ideológico mayoritario de derechas habría
gobernado el PP. Y si hubiera habido un bloque de izquierdas yo hubiera sido
presidente. Pero el problema es que la vía 161 que propuso Iglesias escondía
algo muy contradictorio con el gobierno de izquierdas que decía defender.
Exigía del apoyo de Democràcia i Llibertat, de Artur Mas, que aboga por la
ruptura de España y que apoyó la amnistía fiscal y la reforma laboral del PP.
Eso no era un gobierno progresista. La ciudadanía nos pidió trascender esas
trincheras ideológicas y apostar por el cambio. Desgraciadamente, los vetos
nominales pudieron al cambio. Por eso es importante hace avanzar a España o
mantenerla en el bloqueo que supone que Rajoy siga siendo presidente del
Gobierno.

¿No tenía las manos
demasiado atadas por el Comité Federal a la hora de negociar?
Nunca lo he sentido
así. Yo nunca iba a aceptar ser presidente del Gobierno con los votos o la
abstención de los independentistas. Siempre abogué por la suma de las tres
fuerzas del cambio. Desgraciadamente, hubo una fuerza que no estuvo a la altura
del mandato de sus electores. Iglesias puede vivir mejor con Rajoy como
presidente que conmigo, pero sus votantes no.
¿Bajará la
participación el 26-J?
Espero que no. Los
españoles acudirán a votar porque lo importante es que España tenga gobierno.
Rajoy lleva años sin gobernar este país. Es una persona que considera que los
problemas se resuelven dándoles la espalda. Y eso no ha ocurrido con el problema
de Cataluña, ni con el desempleo, la bajada salarial... Tenemos que sacar a
España del congelador y eso supone poner fin al Gobierno de Rajoy.
¿El pacto con
Ciudadanos seguirá vigente en la campaña?
El espíritu de lo que
representa, sí. Es importante reivindicar el acuerdo. Sin diálogo no hay
cambio. Nosotros hemos intentado tender la mano a derecha e izquierda. Lo
sorprendente es que con un partido como Ciudadanos, con el que discrepamos
profundamente en lo ideológico, hayamos sido capaces de llegar a un acuerdo y
con una fuerza política más próxima como Podemos haya sido imposible.
¿Su adversario será
Mariano Rajoy o Pablo Iglesias?
Rajoy sin duda. Rajoy
representa todo lo que se tiene que desterrar de la política española: la falta
de acción contra la corrupción; la falta de acción ante los problemas de los
ciudadanos, como el desempleo o la desigualdad... Representa la falta de
rendición de cuentas. Tenemos que abrir una nueva etapa y eso exige que Rajoy
deje de ser presidente.
Podemos está negociando
con IU una alianza electoral. ¿Cinco más uno es igual a seis?
Nunca lo es. Nosotros
hemos tenido experiencias de acuerdos con IU y no sumaron. Lo más importante es
para qué sirven los votos, qué vas a hacer con los escaños. La ciudadanía que
confió en Iglesias quiso contribuir a ese cambio y él lo bloqueó. Por tanto,
¿qué más da que vaya solo o con alguien? Votar a Iglesias es votar contra el
PSOE, es perpetuar a Rajoy como presidente.
¿Podemos puede
fagocitar IU?
Eso lo tendrán que
pensar los militantes de IU y su dirección. Lo único que yo he escuchado de
Iglesias sobre IU han sido descalificaciones muy gruesas sobre la memoria y el
trabajo de generaciones de militantes y votantes de IU en estos 36 años de
democracia.
Si el resultado del
26-J es similar al del año pasado, ¿el PSOE podría apoyar a un candidato del
PP?
Se habla mucho de la
gran coalición, pero España no es Alemania, ni la democracia cristiana es el
PP. Estoy convencido de que si Merkel hubiera tenido un tesorero como Bárcenas
hubiese dimitido. El 26-J, los españoles estamos convocados a dos cosas: una,
que Rajoy asuma la responsabilidad política que no ha sido capaz de asumir en
primera persona; y dos, que España cambie para avanzar y deje atrás el bloqueo.
¿Descarta absolutamente
y en todos los casos la gran coalición?
Sí. No es la solución.
Respeto profundamente a los votantes del PP, una organización fundamental en
nuestro sistema político, pero debe renovar su liderazgo pasando a la
oposición. El PSOE y el PP son dos proyectos antagónicos en lo formal y en el
fondo.
¿Con Iglesias sí será
posible un acuerdo ya después del 26-J?
Yo siempre quise un
acuerdo con Podemos, pero me he encontrado muchas excusas por parte de Pablo
Iglesias para no lograrlo. España no se merece un presidente inmóvil y
paralizado. Y el cambio tampoco es que el CNI pase a estar controlado por
Iglesias.
¿Ve a Iglesias como su
vicepresidente tras las elecciones?
El argumento de
Iglesias para entrar en el Gobierno fue decir que no se fiaba de mí. Y una
cooperación se debe hacer sobre la honestidad y la confianza. Con Rivera fue
más fácil hablar de las soluciones y no de sillones. Pero con Iglesias me
encontré lo contrario, porque antepuso los sillones a las soluciones. España
necesita soluciones y menos reproches.
¿Le ve como su
vicepresidente?
Lo que veo es que nos
podamos entender en las políticas, no en los sillones.
¿En qué va a ser
diferente esta campaña electoral?
La ciudadanía ya sabe
qué significa votar a cada opción. Ha habido dos partidos que sabíamos que la
nueva política es apelar al acuerdo y que la peor política es el reproche.
Ha propuesto reducir el
coste de la campaña en un 30%. ¿Qué propone el PSOE reducir o suprimir?
Propondremos eliminar
las vallas electorales y los carteles en las calles. También más debates y que
los mítines sean austeros y menos multitudinarios. Esto se lo vamos a plantear
al resto de fuerzas. Pero si no lo aceptan, nosotros lo haremos.
¿El PSOE no va a
colocar carteles en las calles, ni vallas electorales?
No vamos a hacerlo.
La renuncia de varias
personas a ir en las listas del PSOE, ¿pone de manifiesto sus problemas
internos?
No. Representan una
oportunidad para renovar. En Barcelona que Meritxell Batet sea la candidata es
una oportunidad para mejorar el resultado en una provincia prioritaria para el
PSOE.
¿Es Batet mejor
candidata que Carme Chacón?
Diferente. Chacón
llevaba 20 años haciendo política en primera línea. La política es una
actividad muy exigente y ha decidido dar un paso atrás. Batet va a ser una
extraordinaria candidata.
Habló con Chacón el
miércoles por la noche. ¿Cuáles son los «motivos políticos poco relevantes» que
han hecho que se vaya?
No lo sé. Tendrá que
explicarlos ella.
¿No se los explicó a
usted?
No. Me trasladó que iba
a renunciar a ser cabeza de lista y lo respeté. Hay que mirar hacia adelante.
¿Sabe ya quién va a ser
su número dos por Madrid?
Tengo una ligera idea.
¿Y ella ya lo sabe?
No. Habrá también una
renovación en la lista de Madrid por la salida de Irene Lozano.
¿Sólo habrá cambios en
los puestos de las mujeres?
Sí. En los puestos de
los hombres no. Me apena porque ha habido un gran colaborador, José Enrique
Serrano, que fue en el puesto nueve y que ha realizado un extraordinario
trabajo en la comisión negociadora.
¿Ya ha trasladado a
Eduardo Madina que quiere que repita en el puesto siete?
Sí.
¿Y qué le ha
contestado?
Que sí.
¿La ex secretaria de
Estado de Empleo, Luz Rodríguez, irá en la lista de Madrid?
Es una extraordinaria
secretaria de Empleo y está haciendo un gran trabajo. Contaré con ella.
¿Si saca menos de 90
escaños se irá?
Esto es como
preguntarle a un corredor qué va a hacer en caso de que fracase. El PSOE está
en condiciones de ganar las elecciones y para España es fundamental que haya un
gobierno de cambio liderado por otra persona que no sea Rajoy.
¿Si saca más de 90
escaños estará legitimado para seguir?
No llevo ni dos años al
frente del partido; estoy en el principio de mi mandato y me voy a presentar al
congreso federal del PSOE.
¿Independientemente de
los resultados del 26-J?
Sí.
¿Cree que Susana Díaz
dará ya el paso para presentarse a secretaria general en el próximo congreso?
El PSOE es grande
porque tenemos muchos líderes, equipos y liderazgos. En Díaz veo muchas
facultades de una buena política. Y como buena política está cumpliendo su
palabra. Ella dijo que iba a trabajar por Andalucía y a estar en Andalucía y es
lo que está haciendo. Está comprometida con Andalucía.
Muchos barones y
presidentes autonómicos tienen malas relaciones con usted, ¿no hará eso más
complicada esta campaña?
Al contrario. Sólo
puedo dar las gracias tanto a la militancia como a los secretarios generales
por el apoyo que me han brindado y que me están brindando estos meses.
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