Podemos, ¡Ojo al dato¡



Benigno Varela Autrán, magistrado del Tribunal Supremo jubilado. Para Blog de Juan Pardo.

El fenómeno de la reciente aparición de Podemos que, en tan solo tres meses y sin otros apoyos visibles que el de algunas cadenas de televisión, alcanzó en las últimas europeas un inesperado e importante resultado electoral, necesariamente obliga a una reflexión colectiva que indague en las verdaderas razones de este fenómeno político que consiguió entonces arrastrar el voto de 1.245.000 españoles. Pero todavía resulta más importante y trascendente el hecho de que las últimas encuestas sobre intención directa de voto realizadas a nivel nacional le sitúen ya como la primera fuerza política a la que siguen, por este orden, el PSOE y el PP. Pese al valor relativo que ha de darse a las encuestas, sin embargo resulta muy fuerte este dato demoscópico, que viene a poner de relieve que algo muy serio y de consecuencias impredecibles en este momento se prepara para el futuro político de este país y que los partidos tradicionales encargados del Gobierno de España desde la transición de los años setenta del pasado siglo, escandalosamente inmersos en estos momentos en múltiples casos de corrupción, no han sabido o no ha querido darse cuenta de la contestación social que subyace. La situación reviste tal gravedad que harían bien esos partidos en adoptar cambios internos que pudieran conllevar incluso sucesión generacional o de liderazgo.

Y no vale recurrir aquí al manido argumento del desgaste de los dos partidos mayoritarios, uno por el ejercicio del Gobierno en tiempos de crisis y el otro por la carencia de un liderazgo fuerte y consolidado, por cuanto las demás fuerzas políticas hasta ahora existentes también han quedado relegadas.

¿Qué está pasando? Pues lo que se atisba, en principio, es un hastío y hartazgo de la ciudadanía respecto a la clase -que no casta- política que viene rigiendo los destinos de nuestro país. La consecución de la democracia que trajo consigo la transición no parece haber sido cuidada con el esmero, dedicación y altura de miras precisos, y lo cierto es que el régimen dictatorial desgraciadamente imperante en el funcionamiento interno de los partidos políticos, junto a los escandalosos casos de corrupción que les están salpicando a diario, han cercenado hasta tal punto la confianza de la sociedad en sus dirigentes políticos y sociales que resulta lógico y normal abrirse a cualquier nueva voz que denuncie todo ello, aun cuando pueda ofrecer quiméricas respuestas para solucionar la situación existente, y que se concite el interés del ciudadano desencantado que, consecuentemente, ofrece su voto y apoyo.

Esta y no otra es la realidad del momento político español y quien no quiera verlo así se autoengañará y contribuirá con ello al mantenimiento de una situación insostenible, que puede llegar a explosionar con resultados muy poco esperanzadores.

Crispa el que por algún destacado político se pueda admitir la corrupción como algo inherente al ser humano y de imposible extirpación y, desde otra perspectiva, tampoco puede infravalorarse ya el resultado de la últimas elecciones europeas y, más significativamente aún, el pronóstico de las encuestas. Si los dos partidos políticos mayoritarios han experimentado un alarmante bajón en el respaldo ciudadano, que los sitúa en porcentajes de votos no compatibles ya con el bipartidismo hasta ahora imperante, esto debiera resultar muy preocupante cuando se está a solo meses de la celebración de unas elecciones municipales y autonómicas, y prácticamente a un año de otras generales que pueden cambiar la orientación política de España para el futuro. En este sentido, y por lo que respecta a los partidos políticos, habría de exigírseles que tomen buena conciencia de las consecuencias de un resultado electoral disgregado, como el puesto de relieve en las últimas elecciones europeas, cuando se celebren la próximas generales. Naturalmente esto no implica un rechazo al advenimiento de nuevas fuerzas políticas que puedan enriquecer nuestra democracia, sino, pura y simplemente, una toma de conciencia respecto a los riesgos que alcancen a experimentar los logros conseguidos con el consenso que propició la Constitución de 1978.


Podemos viene a ser la expresión de un descontento político-social, que se extiende a amplias capas de la población y que pone de relieve la realidad de la situación actual en nuestro país, que muestra una peligrosa desafección hacia la clase dirigente del mismo, muy a tener en cuenta en un momento que viene a coincidir con el cambio en la Jefatura del Estado, que está resultando ciertamente modélico.

Famosos y morosos: lo que deben a Hacienda Javier Merino, Victorio & Lucchino y el 'rey del desguace'


Famosos y morosos: lo que deben a Hacienda Javier Merino, Victorio & Lucchino y el 'rey del desguace'


Foto: Luis Miguel Rodríguez, Victorio y Lucchino y Javier Merino en un fotomontaje realizado en Vanitatis
Luis Miguel Rodríguez, Victorio y Lucchino y Javier Merino 

El rumor circulaba en las redacciones desde hace meses. Con fuerza, pero sin una prueba palpable y a salvo de demandas. Por fin la tenemos. Luis Miguel Rodríguez García-Rivera, conocido en la prensa del corazón como ‘el rey del desguace', le debe a usted, lector, la parte proporcional como contribuyente de 6.896.729,72 euros. Esa es la deuda que el más entrañable amigo de Carmen Martínez-Bordiú tiene con la Agencia Tributaria.
Vanitatis ha escrutado al detalle la lista de morosos que ha publicado este miércoles el Ministerio de Hacienda. Y hay muchos nombres conocidos, no solo el de Luis Miguel Rodríguez. En ella aparecen también Javier Merino, marido de Mar Flores, o los diseñadores Victorio & Lucchino.

Los diseñadores Victorio y Lucchino (Gtres)
Los diseñadores Victorio y Lucchino.
No deja de ser una casualidad malvada que toda España sepa que 'el rey del desguace' debe casi 7 millones de euros a Hacienda el mismo día en que la hija de su amiga, la nieta de Franco, debuta con celebridad de primer orden con un magnífico reportaje de su boda.

Luis Miguel Rodríguez, dueño de Desguaces La Torre (Gtres)
Luis Miguel Rodríguez, dueño de Desguaces La Torre 
El negocio de Luis Miguel Rodríguez es el de desguazador: recibe vehículos, desfragmenta su estructura y separa la chatarra de los elementos útiles, que vende después a particulares u otras empresas. La sociedad Desguaces La Torre, SA, creada en 1984 en el término municipal de Torrejón de la Calzada (Madrid), de la que Rodríguez es administrador único, cerró el ejercicio 2013 –es el último del que constan sus cuentas en el Registro Mercantil– con un volumen de negocio de 25,3 millones de euros y unos beneficios declarados de 798.068 euros. Entendemos que en algún momento del proceso que media de la entrada en caja con factura y lo que se le explica en junio al ministro Cristóbal Montoro, las cuentas no cuadran.
Según informan a este diario fuentes confidenciales, Luis Miguel Rodríguez se puso a sí mismo bajo el ojo de la Agencia Tributaria cuando se convirtió en buen amigo de Martínez-Bordiú. La continua exposición pública y un negocio proclive al movimiento de dinero B contribuyeron a que se le abriese una inspección en junio pasado, tal como adelantaba El Confidencial. En junio pasado y como amo supremo de un negocio muy boyante y en continua expansión (su desguace, con 650.000 m2 pasó de ser el mayor de España a serlo de toda Europa), Rodríguez fue demandado en 2014 por ampliar sus instalaciones en terrenos protegidos, según publicaba ‘Interviú’.

Los otros famosos

Otro de los personajes habituales de la prensa del corazón que aparece en esta lista de morosos publicada por la Agencia Tributaria es el empresario Javier Merino, marido de Mar Flores, con varias de sus empresas. Un total de 10,8 millones de euros es lo que algunas de sus sociedades deben a Hacienda. Multipetróleos SL (3.093.164,11 euros), Multipromotur SL (1.154.874,03 euros), Grupo Empresarial Mena SL (4.022.163,61 euros), Star Petroleum SL (1.048.062,68 euros) y Star Petroleum Red SL (1.481.442,50 euros).

Javier Merino, marido de Mar Flores (Gtres)
Javier Merino, marido de Mar Flores
Hacienda reclama a los diseñadores Victorio y Lucchino un total de 2,6 millones de euros. Como ya anunció Vanitatis, los problemas económicos de los modistas José Víctor Rodríguez y José Luis Medina del Corral eran crecientes desde hace tiempo. El imperio, herido por las deudas, no solo no ha podido ser reflotado desde que en 2012 entrara en concurso de acreedores, sino que la situación de la empresa, V&L Costura, Diseño y Moda SA, ha ido a peor. En aquel entonces la deuda se cifraba en 1,2 millones de euros, menos de la mitad de la que ahora le reclama la Agencia Tributaria.
José Luis Moreno es otro de los rostros conocidos que forman parte de esta lista. Dos de sus empresas, Kulteralia SL (1,9 millones de euros) y Alba Adriática SL (1,5 millones de euros), figuran entre las sociedades deudoras con Hacienda. Mario Conde (9,9 millones), el polémico abogado Emilio Rodríguez Menéndez (3,6 millones), el expresidente del Real Madrid Lorenzo Sanz Mancebo (1,36 millones) y el piloto de moto GP Dani Pedrosa (7,8 millones), son otros de los famosos señalados por Cristobal Montoro.

A sus amigos:

A sus amigos:
Ante la imposibilidad manifiesta por  inesperada muerte de mi hermano, Domingo Pardo Navarro, os comunico que el funeral será, hoy, 03 de Noviembre a las 17.00 horas en la iglesia de la Virgen del Carmen (Zurgena) desde donde sus restos mortales partirán al cementerio de esta, nuestra localidad.

“Domingo, la muerte solo es  una condición diferente a la vida, otra categoría, una dimensión que no desemboca en la soledad eterna, sino en el reencuentro con tus padres, mis padres. Nos vemos. DEP.”

Pasado, presente y futuro. El presente es “caníbal”, devora la vida y TUS pensamientos.

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Desde el instante mismo en que nacemos, todos estamos en tiempo de. De igual manera que los individuos, las sociedades se articulan en torno a tres categorías temporales: pasado-presente-futuro


Casi en el otro extremo del arco de la vida, los adolescentes suelen sentirse invadidos por una intensa alegría cuando reciben el más insignificante de los halagos. En medio, las diferentes edades componen una variada paleta de colores en cada uno de los cuales encontramos una diferente tonalidad (esto es, una manera propia de reaccionar ante cuanto de bueno nos va ocurriendo) de lo que acaso podría denominarse un color universal. Con todo, valdrá la pena no perder de vista los dos primeros ejemplos. Porque en su exageración —y en su contraste— ilustran sobre la eficaz presencia en todos nosotros de un mecanismo, de un dispositivo estructural, con el que administramos nuestras expectativas, deseos y horizontes de futuro en general.
Se equivocarían por completo, a mi juicio, quienes redujeran todas las diferencias a una dimensión meramente cuantitativa, como si los cambios que, con la edad, se van produciendo en las referidas actitudes de los individuos tan solo estuvieran en función del volumen de tiempo vital disponible por parte de cada uno. No quiero rebajar, quede claro, la importancia de ese dato. Pero la misma es más subjetiva que objetiva: desde un punto de vista material es obvio que todos estamos en tiempo de descuento desde el instante mismo en que nacemos. Intento explicar, pues, de lo que creo que se trata.
Llega un momento, de variable ubicación según las circunstancias de cada cual, en el que las personas tienden a dejar de hablar de su vida o de la vida en general como una totalidad, como un ámbito abierto, indefinido —cosa que hacían de manera paradigmática cuando, pongamos por caso, se referían a la vida que tengo por delante— para pasar a utilizar una expresión de apariencia sólo un poco diferente, pero de contenido sustancialmente distinto: lo que me quede de vida. El detonante del cambio puede ser de diversa naturaleza: un severo quebranto de salud, el traspaso de una fecha simbólica, el abandono del mundo laboral, la pérdida de un ser querido... En todo caso, lo importante no son tanto esas realidades en sí mismas (todo el mundo se jubila, a mucha gente le toca celebrar un cumpleaños con una cifra cargada socialmente de fuertes connotaciones negativas, constituyen legión aquellos a los que el cuerpo ha dado un serio aviso, no hay forma humana de evitar los duelos simbólicos o reales por las personas a las que perdemos para siempre de una u otra manera, etcétera) como la interpretación que de ellas hacemos y, en consecuencia, la forma en que nos sentimos movidos a reaccionar.
El historiador francés François Hartog ha propuesto, para referirse al ámbito general de la historia, una categoría, la de régimen de historicidad, que tal vez podría resultarnos de utilidad para lo que estamos intentando plantear aquí. Un régimen de historicidad es el modo particular en que se articulan las tres categorías temporales: pasado-presente-futuro. Es la manera de construir el tiempo que tiene cada sociedad según sea la preponderancia de una de estas categorías por encima de las otras (sería esto lo que organizaría la experiencia del tiempo). Pues bien, no resultaría demasiado aventurado afirmar, con todas las puntualizaciones y matices que hagan falta, que lo que vale para una sociedad vale también para los individuos, y que en la conciencia de estos resuena, de manera inevitable, la forma en la que la época que les ha tocado vivir tematiza la temporalidad.
Lo característico del mundo actual es su presentismo. El presente es “caníbal”, lo devora todo
A este respecto, lo característico del régimen de historicidad de las sociedades contemporáneas es su presentismo. El dominio del presente sobre el resto de categorías temporales es tan poderoso que a este presentismo actual Hartog ha resuelto denominarlo “caníbal”. En efecto, el presente ha terminado por devorarlo todo. El pasado es visto como un país exótico, de esos a los que, si se mantuviera la costumbre (no estoy al tanto), irían de viaje de novios los recién casados para asombrarse ante sus rarezas y curiosidades, pero al que en ningún caso visitarían como una realidad con la que identificarse ni, menos aún, de la que aprender. ¿Y qué decir del futuro, del que, desde que la cultura punkie lo diera por muerto (no future) no ha hecho sino acrecentar su condición de tiempo de amenazas, cuando no directamente de catástrofes, y del que, por tanto, conviene mantenerse alejado o, de ser posible, retardar al máximo su llegada?
Los efectos de la resonancia de este esquema sobre la conciencia de los individuos resultan devastadores, como tenemos sobrada ocasión de comprobar a diario. Pero tanto las evocaciones más gratas o reconfortantes como los más positivos anuncios o promesas adquieren, ineludiblemente, su correspondiente carácter sobre el trasfondo de una visión de lo pasado y de lo venidero que los activa y carga de sentido. A fin de cuentas, ¿cómo entender la satisfacción de quien cree haber llevado a cabo lo correcto sino como la adecuación de esto al plan de vida que al propio sujeto le parece deseable? Y, cuando miramos hacia adelante, ¿qué es lo que provoca que nos colme de ilusión una determinada buena noticia sino el hecho de que la consideramos como síntoma, indicio o indicador de un futuro mejor, tal vez repleto de éxitos de todo tipo o incluso rebosante de felicidad (por ahí va la reacción adolescente a la que se aludía en el arranque del artículo)?
El amor posee una capacidad de revelación: derrama luz sobre el tiempo de quien lo vive
De ahí que, entre otras razones, el amor haya acabado siendo tan disfuncional en esta época. Porque, siguiendo con la simetría temporal, por una parte, el amor impugna la obsolescencia del pasado que intenta imponer por decreto el presentismo (una de las primeras tareas a las que, casi sistemáticamente, se aplican los enamorados es a la de elaborar el relato de cuándo se conocieron, esforzándose por no considerar ese momento como una contingencia sin valor, sino como lo más parecido a un designio, cuando no a un destino). Pero, por otra, el amor se proyecta hacia el futuro con una fuerza, con una energía, desmesuradas, casi inhumanas (de hecho, la vocación de eternidad, la incapacidad del enamorado de ni tan siquiera imaginar el final de su amor, así como el consiguiente te querré siempre, resultan consustanciales a la experiencia amorosa). En ese sentido, bien podría afirmarse —no sin cierta audacia categorial, hay que admitirlo— que en último término el amor constituye un específico régimen de historicidad individual, una particular manera, alternativa al antes mencionado canibalismo del presente, de organizar los tiempos del alma humana.
Frente a esto, la abrasiva esterilidad del presentismo se hace patente en múltiples momentos. Así, por poner un ejemplo, el sexo será mero alivio —apresurado desahogo— o privilegiada oportunidad de tocar el cielo con las manos en función del marco global de sentido (o sinsentido) en el que se le inscriba (a fin de cuentas, ¿no era de esto de lo que trataba la tan denostada —acaso en exceso—Nymphomaniac, de Lars von Trier?). Pero tal vez cuando dicha esterilidad se hace, si cabe, más evidente es cuando se proyecta sobre el pasado. Recuerdo, con una sensación en el linde con la vergüenza ajena, la atrevida insolencia, la temeraria pretenciosidad con la que aquel joven filósofo comentaba hace algún tiempo el consuelo que algunas personas encuentran en la evocación de la felicidad pretérita. Refiriéndose a la balsámica frase “que me quiten lo bailao”escribía, muy suelto, el pensador en ciernes: “Infelices. Nada se le puede quitar al que nada tiene”. Infeliz quien fue capaz de escribir algo así, pienso yo ahora. El presentismo que, probablemente sin saberlo, el tal filósofo representaba se empeñaba en negar una evidencia, la de que nada consigue derrotar a la alegría por la vida vivida.

Por eso, por cierto, el que ha amado profunda e intensamente deja un rastro, imborrable, de amor tras de sí. Y esa alegría por lo sentido puede con todo (incluso con la muerte, ante la que no agacha la cabeza). Esto es lo que significa, en definitiva, que el amor posee una inmensa capacidad de revelación: que, frente a la triste inanidad y la perplejidad sin remedio de aquel que se consume en la infatigable fugacidad de su presente, el amor derrama luz y verdad sobre el entero tiempo de quien lo vive (e incluso un poco más allá).

Kunstmuseum Bern übernimmt Gurlitt-Erbe


Nach fast einem Jahr Bedenkzeit hat das Kunstmuseum Bern die umstrittene Sammlung von Cornelius Gurlitt angenommen. Doch auch eine Verwandte des verstorbenen Kunstsammlers erhebt Anspruch auf das Erbe.
Das Kunstmuseum Bern tritt das umstrittene Erbe des Münchner Kunstsammlers Cornelius Gurlitt an. Das bestätigte der Stiftungsratspräsident des Museums, Christoph Schäublin, in Berlin. Kunstwerke, die unter dem Verdacht der Raubkunst stehen, sollen aber in Deutschland bleiben und an die Berechtigten zurückgegeben werden. Dies teilten Schäublin und Kulturstaatsministerin Monika Grütters (CDU) mit.

Sie unterzeichneten gemeinsam mit dem bayerischen Justizminister Winfried Bausback (CSU) eine Vereinbarung zum Umgang mit dem Gurlitt-Nachlass. Deutschland verpflichtet sich demnach, die Kosten für die Rückgabe von Bildern, die sich als NS-Raubkunst erweisen, zu übernehmen.Herkunft der Bilder wird weiter erforscht
Grütters betonte, die Aufarbeitung nationalsozialistischen Kunstraubs gehe weit über die rechtliche Dimension hinaus. Deutschland wolle seiner Verantwortung auch moralisch gerecht werden. Von den Nazis als "entartet" diffamierte Kunst, die einst aus deutschen Museen entfernt wurde, soll in die Schweiz gehen. Gurlitts Geschäftsbücher sollen noch im Laufe des Tages in die Online-Datenbank "Lostart" eingestellt werden. Schäublin betonte, Bern beteilige sich aktiv an der Erforschung der Herkunft der Bilder.

Gurlitts Cousine will das Erbe

Überschattet wird das mühsam ausgehandelte Vorgehen durch einen Antrag von Gurlitts 86-jähriger Cousine Uta Werner, die vergangene Woche überraschend Anspruch auf das Erbe erhoben hat. Sie bezieht sich auf ein Gutachten, nach dem Gurlitt bei der Abfassung des Testaments unter "paranoiden Wahnideen" litt. Uta Werners Bruder Dietrich Gurlitt (95) schloss sich dem Antrag nicht an. Er plädierte dafür, den Willen des Cousins zu respektieren und das Schweizer Museum wie vorgesehen als Alleinerben anzuerkennen.

Spektakulärer Kunst-Krimi

Der im Mai gestorbene Cornelius Gurlitt hatte seine Gemäldesammlung dem Kunstmuseum Bern vermacht. Die Bilder stammen aus dem Erbe seines Vaters, dem 1956 verstorbenen Kunstsammler und früheren Museumsdirektor Hildebrand Gurlitt, der während der NS-Zeit eine riesige Sammlung erworben hatte, zum Teil aus dem Besitz jüdischer Bürger.

Sein Sohn hatte die Kunstwerke lange vor der Öffentlichkeit verborgen, erst im Februar 2012 entdeckten Ermittler in seiner Schwabinger Wohnung mehr als 1200 Gemälde, darunter Werke von Chagall und Matisse. Hunderte weitere Bilder befanden sich in seinem Salzburger Haus.

Ley de los vasos comunicantes de la corrupción.


El gran científico y pensador, Galileo Galilei, dedujo que cuando vertemos un mismo fluido dentro de dos o más vasos, incluso de diferentes formas pero comunicados entre sí, la altura que alcanza el líquido es la misma en todos ellos, aunque, de tratarse de líquidos distintos, el más denso de todos se quedará abajo y el menos denso ascenderá a cotas más altas.
Pero, además de recordar teóricamente estos principios elementales de la Física, los vasos comunicantes también se observan –y lo llevo escribiendo muchos años- en las tramas de corrupción política. Pozos casi sin fondo, negros como un túnel kilométrico sin luz y los que no acaba de ponerse ni freno ni fin.
Con dolor, porque nadie es neutro ideológicamente, constato, como todo el que no quiera ponerse la venda en los ojos, que no hay cloaca ni sumidero en la acera diestra que no esté comunicada con la de la parte de enfrente. Se verterá más porquería en un lado o en otro, pero confluyen y, a la postre, salen por el mismo colector y acaban desembocando de consuno en el mismo juzgado. Eso sí, muy tarde.
Que hay muertos de todo color en el mismo armario es una evidencia. El móvil o la ocasión pueden estar en una caja de ahorros, donde se tocaba a rebato para desfalcar, en unas subvenciones incontroladas para obras fantasma, empleos inexistentes o cursos jamás impartidos o, cómo no, en los cohechos y mordidas con porcentaje tan conocido como vergonzosamente tolerado y no investigado.
Lo que mueve el mundo ya se sabe lo que es. Y el enriquecimiento rápido y desmesurado corrompe a todo el que no tiene unos principios éticos muy sólidos. Porque, aunque alguien entre limpio de polvo y paja a la política, al mundo sindical o a las organizaciones empresariales o profesionales, puede ser, a no tardar, presa de las tentaciones de los corruptores profesionales, que no tienen ideología. Y que saben que la mejor coraza frente a las denuncias es contaminar a gestores de ayuntamientos, consejerías y ministerios de toda clase y siglas. Perro no come perro. Y así se explica que, a veces, políticos que debieran poner en la calle a correligionarios pillados y hasta condenados, no lo hagan. Hay miedo. A las calumnias, para empezar; ya que hay expertos en difamar y, también, a lo que pueda implicar el poner en marcha el ventilador.
Las cloacas políticas, económicas y sociales son vasos comunicantes; que nadie lo dude. Y así es que prosperan movimientos antisistema; porque la gente de la calle lo sabe o intuye y no es fácil en estos tiempos explicar hasta qué punto es falso eso de que los políticos son todos iguales.
Lo que parece evidente es que el riesgo de ser tentado y, por tanto, de sucumbir a la corrupción, se incrementa cuando se lleva toda la vida liberado en la actividad pública. La técnica del corruptor es ganarse la confianza para luego abusar de ella y llevar al corrompido a su charca. Y la confianza se acrecienta con el tiempo. Por eso siempre he defendido tránsitos políticos breves y pocas reelecciones; las justas para acabar un proyecto o terminar de cumplir un programa. Sin olvidar que las caras realmente nuevas (no hablo de parientes, testaferros y paniaguados) desarman, de entrada, a los que sólo saben hablar de una “casta” de contornos toscos y difusos.

Pero, con todo, en esta democracia nuestra lo peor no es que grupos de poder, multinacionales, emporios del ladrillo, grandes contratistas públicos y demás potencias económicas o fácticas vayan a los despachos oficiales como va el diablo a un convento. Lo peor es que los honorables del despacho salgan a la calle (o mejor, a las carreteras) a ver si seducen a constructores y concesionarios ofreciendo favores públicos a cambio de un porcentaje. Y estamos viendo cada día cómo el asalto al poder político era sólo un medio para alcanzar el poderío económico. Y aún quedan muchas cosas, sin duda, por ver y con las que escandalizarnos. Nadie decente está completamente curado de espantos. El primer Evangelio da cuenta de una conocida sentencia: en el mundo siempre habrá escándalos, pero ¡ay de aquel por quien entra el escándalo! Ojalá que fiscales y jueces se lo tomen en serio.

FLORENZ, immer schön, immer lebendig …


Un informe de María Wedde (Alemania)

Firenze stanotte sei bella en manto di stelle (Florencia, eres hermosa por la noche bajo las estrellas) ..sagt una canción italiana. Pero Florencia no sólo es hermoso, sino también por la noche en pleno día. Hay mucho que ver y admirar!
Florencia es conocida como una ciudad renacentista, marcada por innumerables palacios de este periodo. Florencia completa es un museo (lo que me parece a mí). El Uffizi, el museo más famoso es rica en pinturas y mucho más lo que hay que conseguir en muy difícil, usted tiene que esperar horas hasta que esté tan lejos.

El Bargellomuseum con sus fabulosas esculturas. Palazzo Pitti con sus interminables colecciones de pintura y con sus notables jardines de Boboli, desde allí se tiene una magnífica vista sobre el río Arno en la ciudad. También hay numerosos museos repartidos por toda la ciudad.

El DOM de Santa María del Fiore es un edificio hermoso e impresionante en el estilo gótico-florentino. Su fachada es francamente impresionante, que está hecho de mármol de varios colores y matices. Toda cosa en su interior es un poco desnudo.

LA CÚPULA fue construida por Brunelleschi y Arnoldo di Cambio, es de 90 metros de altura y en ella están los frescos de increíble belleza de Giorgio Vasari. El Campanile, o llamado "Torre di Giotto", también es de mármol y es con los colores blanco, rojo y verde decorados como la catedral. La torre es de 85 metros de altura y 15 metros de ancho, además cuenta con un ascensor, pero "por los pies" es mucho más aventurero que subir los 400 escalones. Una vez en la cima se puede disfrutar de una maravillosa vista de la ciudad. Giotto comenzó su trabajo, pero se continuó por Andrea Pisano y Alberto Arnoldi. Francesco Talenti terminó esta hermosa construcción.

El baptisterio, Il Baptisterio es un (Opera d'Arte) una obra maestra de la arquitectura romana, pero las puertas invitan a la relajación. Está dedicado a la patrona de Florencia, San Giovanni Battista. El baptisterio tiene una estructura octogonal y es tanto interna como externamente decorada con mármol. El interior de la cúpula es admirable. Sus mosaicos representan escenas del Antiguo y Nuevo Testamento y tienen un valor incalculable. Por desgracia, los nombres de los artistas procedentes de Venecia permanecen ocultos.

Palazzo Pitti   es un palacio renacentista y al mismo tiempo el edificio más grande en el barrio Oltrarno. Fue construido por Filippo Brunelleschi en 1458. Cabe destacar la fachada con su almohadillado. En el palacio se encuentran los siguientes museos y colecciones:
Galería Palatina (colección de pintura de los Medici) Galleria d'Arte Moderna (Clasicismo).
LA GALERÍA DE TRAJE: Aquí miles de trajes del siglo 18 se encuentra a los estilistas de renombre de nuestro tiempo.
EL MUSEO DE PLATA alberga los tesoros de plata de los Medici, así como valiosos objetos de oro y piedras preciosas.
EL MUSEO DE PORCELANA: Con una notable colección de fabricantes famosos de los siglos 18 y 19, simplemente genial!

EL MUSEO DE CARRO y los cuartos reales (Appartamenti Reali). La Galería Palatina es las pinturas más importantes a la Galería de los Uffizi en Florencia. Hay obras de Tiziano, Rafael, Giorgione, van Dyck, Rubens y no se olvide de mi amado Caravaggio.

Detrás del Palazzo Pitti este tiene su lugar Jardines de Boboli. El jardín es uno de los más famosos de Italia. Data del siglo 16. Eleonora de Toledo I. era la esposa de Cosme I, es responsable de la construcción de este jardín. Artistas como Bartolomeo Ammannati y Giorgio Vasari hicieron para innumerables cuevas y otras obras de este jardín. Bernardo Buontalenti ha creado las estatuas hermosas que se pueden ver por todas partes.

PALAZZO VECCHIO

El edificio fue construido según los planos de Giorgio Vasari y se encuentra en la Piazza della Signoria. Esto representa el centro del poder secular en Florencia del siglo 14. Las obras de arte y esculturas en la plaza llaman la atención de todos los visitantes de. El Davide de Miguel Ángel y "Judith y Holofernes" de Donatello (copia) de peaje especial atención.

PONTEVECCHIO

El puente fue construido por Taddeo Gaddi. Se atrevió a construir un puente con arcos de segmentos difíciles, hasta ahora sólo sabíamos los puentes de arco de piedra romanos con semicírculo. Es el más antiguo puente sobre el río Arno. Desde el siglo 13, establecido en sus casas y tiendas, sobre todo para los carniceros y curtidores que arrojaron sus desechos directamente al río. Debido a los fuertes olores se decidieron por el Gran Duque Ferdinando I sólo orfebres llevo el puente, con sus tiendas, esto se aplica a la actualidad.
Cosimo de Medici, Gran Duque de 1565-1567 había una conexión entre los Uffizi con el Palacio Pitti de Giorgio Vasari (Vasari Corridor llamada) de construcción. El puente es una atracción turística, especialmente en la noche se llena de gente.
Vale la pena mencionar brevemente la casa medieval de Dante. Se nombra después de él, no le va a nacer. En la casa hay varias ediciones de la famosa "Divina Comedia".


Si Italia, al igual que los poetas, comparable con una mujer hermosa, por lo que Florencia es el ramo de flores a su corazón "(Heinrich Heine)




PALAZZO VECCHIO




PONTEVECCHIO




Paisaje urbano de Florencia



       Vista de la torre del "Palazzo Vecchio"






Cúpula de la catedral "Santa Maria del Fiore"


Vista desde la torre "Torre di Giotto" en la Catedral


 Vista frontal de la Catedral


  Palazzo Pitti


Colección de pinturas en el Palazzo Pitti


 Con vistas a los Jardines de Boboli en el Palazzo Pitti


En cuanto a la "Ponte Santa Trinita" sobre el Arno



Vista desde el barrio de "Santo Spirito" sobre el Arno en Florencia


Iglesia Franciscana "Santa Croce" con Pazzi Capilla


 Monumento a Dante en la Basílica de "Santa Croce"