Se acaban los bancos de leche y cuernos.

Casi nadie conoce la existencia de los bancos de leche; quizá sea por el machismo imperante

El otro día estuve visitando una de las puertas de la vida. Es decir, estuve en la unidad de neonatología del hospital 12 de Octubre. Ahí es donde empiezan su lucha los bebés prematuros y también aquellos recién nacidos que, aun teniendo un peso normal, sufren alguna malformación y han de ser operados en sus primeros días. Niños heridos pero guerreros, con esa poderosa, conmovedora fuerza de la vida, que siempre se empeña en seguir viviendo.
Vi un bebé de apenas 700 gramos de peso y  una niña operada dos veces del estómago
La unidad del 12 de Octubre ha sido y es pionera en España en su campo. Por ejemplo, fue la primera en implantar un régimen de puertas abiertas. Los padres y los hermanos pueden entrar a ver al pequeño las 24 horas del día, incluso a la UCI, y estar allí todo el tiempo que quieran. “Es que estamos hablando de ingresos de meses; la media de los niños se pasa aquí 60 días, pero algunos pueden estar un año. Son tiempos tan largos que las familias se desestructuran, hay que intentar facilitarles las cosas lo más posible”, me explicó Carmen Pallás, la jefa de servicio, mi guía en el territorio extraordinario de los neonatos. Entrar en la unidad es como viajar a Marte; hay máquinas increíbles por todas partes, modernísimos y complejos aparatos de luces parpadeantes que te hacen pensar en el puesto de mando de una nave intergaláctica (sí, pese a todo formamos parte del primer mundo: y qué ricos somos), y estos artefactos están mezclados con dibujos infantiles pegados en las paredes, pinturas alegres, muebles juveniles de colores vivos: “Intentamos que parezca un sitio normal, bonito”.
Vi un bebé de apenas 700 gramos de peso, vi una niña operada dos veces del estómago a los dos y a los cinco días de vida, y vi a muchas madres y a un par de padres con su minúscula criaturilla pegada al pecho, porque este hospital también ha sido pionero en la implantación del Método Canguro, que consiste en que el bebé permanezca en contacto con el cuerpo del progenitor el mayor tiempo posible, un procedimiento que se aplicó por primera vez en Colombia y que luego promocionó la pediatra francesa Nathalie Charpak, tras demostrar que contribuye de manera decisiva a la supervivencia y el desarrollo cognitivo del bebé. Emociona verles en ese abrazo tan básico, tan hermoso y animal, rodeados de máquinas chisporroteantes y futuristas.
Y hay algo más en lo que también son pioneros en este hospital: en la donación de leche. En 2007, el 12 de Octubre creó el primer banco de leche en una unidad neonatal de España, y desde entonces ayudaron a abrir otros bancos en el país (ahora mismo hay ocho). “Atendemos a niños muy frágiles y muy enfermos y hay una absoluta evidencia científica de que la leche materna es esencial para su maduración y su desarrollo y además les protege de enfermedades devastadoras”. Para ellos, en fin, ese fluido es una medicina que puede salvarles literalmente la vida. Pero muchas de las madres de prematuros, por el estrés de la situación, no tienen leche o tardan en tenerla. Y aquí entra la generosidad de las mujeres que donan.
Desde la creación del banco ha habido 1.173 donantes; ahora mismo están activas entre 80 y 100, y se recogen 1.600 litros de leche al año
Algunas lo hacen por puro altruismo; otras, porque han tenido la desgracia de perder a su bebé, y bastantes, en fin, porque recibieron leche para sus niños en momentos críticos, y cuando ya pueden dar de mamar o en partos posteriores se convierten a su vez en donantes. Sea como sea, todas estas mujeres tienen la santa paciencia de sacarse la leche, congelarla y llevarla hasta el 12 de Octubre, un hospital lejos de todas partes, porque la unidad no dispone de servicio de recogida “y antes ni siquiera les pagábamos el parking, ahora por lo menos ya hemos conseguido darles un vale”. Y todo esto lo hacen recién paridas y con bebés propios, es decir, cuando menos tiempo tienen y más agobiadas están. Heroicas.
Sin embargo, casi nadie sabe de la existencia de estos bancos: tal vez sea por el machismo residual que aún arrastramos y que nos hace contemplar la lactancia como una cosa modesta, doméstica y secundaria. Desde la creación del banco ha habido 1.173 donantes; ahora mismo están activas entre 80 y 100, y se recogen 1.600 litros de leche al año que luego se pasteurizan y procesan. Para los bebés son utilizables 1.400 litros, y el resto se dedica a la investigación. Y es que de la leche materna no se sabe casi nada: no se han molestado en estudiarla. Por ejemplo, hasta el año 2012, es decir, ayer mismo, no se supo que la leche materna tenía 415 proteínas, y 261 de ellas se identificaron entonces por primera vez: “¡Parece que las mujeres no somos interesantes ni para la investigación!”. En la unidad de neonatología del 12 de Octubre ingresan mil niños al año. Mueren entre 10 y 15. “Cuando empecé aquí, en 1984, se nos morían entre 40 y 50”. Toda una victoria contra la Parca, gracias, entre otras cosas, a la humilde e ignorada leche de las donantes.

¿Ha terminado por fin para Argentina el tiempo de los desvaríos populistas y el hechizo suicida que ejerció sobre el Gobierno de los Kirchner el “socialismo del siglo XXI” de Chávez y Maduro?

¿Ha terminado por fin para Argentina el tiempo de los desvaríos populistas y el hechizo suicida que ejerció sobre el Gobierno de los Kirchner el “socialismo del siglo XXI” de Chávez y Maduro? Después de pasar una semana en este país me alegra decir que sí, que en los pocos meses que está en el poder Mauricio Macri ha llevado a cabo reformas valientes y radicales para desmontar la maquinaria intervencionista y demagógica que estaba arruinando a una de las naciones más ricas del mundo, aislándola y empujándola hacia el abismo.

No es necesario recurrir a sondeos y estadísticas para demostrarlo: el cambio está en el aire que se respira, en la manera de hablar de la gente sobre el momento actual, el alivio y el optimismo con que a la mayor parte de conocidos y desconocidos les oigo comentar la actualidad política. Es verdad que la oposición peronista —aunque tal vez sería mejor decir kirchnerista, pues el peronismo, conformado por un abanico de tendencias, no es unívoco en su oposición sino diverso y matizado— no ha dado al nuevo Gobierno un período de gracia, y ha comenzado a atacarlo sin piedad y a tratar de sabotear el sinceramiento de la economía —la cancelación de los subsidios que la asfixiaban— y a oponerse a las reformas. Pero los beneficios están ya a la vista y son inequívocos. Argentina, desde su acuerdo con los detentadores de los llamados “fondos buitre” ha recuperado el crédito internacional y la desaparición del “cepo” ha devuelto a su moneda una estabilidad de la que no gozaba hacía tempo. La visita del presidente Obama, que significó un importante aval a la nueva Argentina, ha abierto un desfile de visitantes de valía, políticos y económicos, que vienen a explorar la posibilidad de invertir en una tierra pródiga en recursos a la que las políticas autistas y nacionalistas de la señora Cristina Kirchner estaban llevando a una ruinosa autarquía. Y en política internacional el Gobierno de Macri ha dado un vuelco integral a la del régimen anterior, manifestando su vocación democrática, criticando la violación de la legalidad y de los derechos humanos en Venezuela y pidiendo que el régimen de Maduro abra un diálogo con la oposición a fin de asegurar una transición pacífica que ponga fin a la lenta desintegración de un país al que el estatismo y el colectivismo han llevado al hambre y al caos.

La desaparición del “cepo” ha devuelto a su moneda una estabilidad de la que no gozaba hacía tempoQué diferente es prender la televisión y, en vez de los lugares comunes y los eslóganes tercermundistas que hacían las veces de ideas en los discursos de la señora Kirchner, escuchar al presidente Macri, en conferencia de prensa, explicando con claridad, sencillez y franqueza que desembalsar una economía paralizada por el constructivismo demagógico tiene un alto precio que no hay manera de evitar y que, sin ese saneamiento que es volver de la quimera a la realidad, Argentina nunca saldría del pozo en que la sumió una ideología fracasada en todos los países que la aplicaron. Le oí explicar también, de manera absolutamente persuasiva, por qué la mal llamada ley antidespidos que acaba de hacer aprobar la oposición en el Senado, sólo servirá para dificultar la generación de nuevos empleos al desalentar a las empresas a extender sus servicios y contratar más personal. En todas las intervenciones públicas, y en conversaciones privadas, que le escuché esta semana, el nuevo jefe de Gobierno argentino me pareció desprovisto de la arrogancia que suele acompañar al poder, de la retórica insustancial de tantos políticos, empeñado en tender puentes y en convencer a sus compatriotas de que los sacrificios que cuesta acabar con el nefasto populismo son el único camino por el que Argentina puede recuperar la prosperidad y la modernidad de que ya gozó en el pasado.

Y desde luego que hay razones para creerle. Argentina es un país muy rico en recursos naturales y humanos; el sistema educativo ejemplar que tuvo en el pasado, aunque se haya deteriorado con las malas políticas de los Gobiernos precedentes, todavía produce ciudadanos mejor formados que el promedio latinoamericano —tal vez ningún otro país de la región ha exportado más técnicos de alto nivel al resto del mundo— y no hay duda de que, con las reformas en marcha, las inversiones extranjeras, retraídas todos estos años, volverán en gran número a una tierra tan pródiga, creando los empleos que hacen falta y elevando los niveles de vida y las oportunidades para los argentinos.
Hay un aspecto que quisiera destacar entre los cambios que vive la Argentina. Con la libertad de expresión, que sufrió tantas averías durante los Gobiernos de los Kirchner, la corrupción que al amparo de ese Estado que Octavio Paz llamó el “ogro filantrópico” proliferó de manera cancerosa, ahora sale a la luz y, en estos días precisamente, la prensa da noticias estremecedoras de las sumas de vértigo que los testaferros de los antiguos mandatarios acumularon, monopolizando las obras públicas de regiones enteras y saqueando sus presupuestos de manera impúdica convirtiendo en multimillonarios a aquellos dueños del poder que se jactaban de ser revolucionarios antiimperialistas y jurados enemigos del capitalismo. Dudo mucho que haya un solo capitalista en el mundo que haya amasado una fortuna tan prodigiosa como Lázaro Baez, testaferro por lo visto de Néstor Kirchner y ahora en la cárcel, antiguo cajero de un banco de Santa Cruz, que un puñado de años después tenía cerca de 400 propiedades rurales y urbanas y cerca de un centenar de automóviles en su país y compraba departamentos y casas en Miami por más de 100 millones de dólares.
El nuevo jefe de Gobierno me pareció desprovisto de la arrogancia que suele acompañar al poder
Que Argentina tenga éxito en las pacíficas reformas democráticas y liberales que está llevando a cabo tiene una importancia que trasciende sus fronteras. América Latina puede aprender mucho de este país que, luego de casi tocar fondo por culpa de la ideología colectivista y estatista que estuvo a punto de arruinarlo, se levanta de sus propias cenizas con los votos de sus ciudadanos y tiene el coraje de desandar el camino equivocado. Y emprende uno nuevo, el de los países que gracias a la libertad —la única verdadera, es decir, la que abarca la política, la economía, la cultura, el ámbito social, cultural y personal— han alcanzado los mejores niveles de vida de este tiempo, los que han reducido más la violencia en las relaciones humanas y los que han creado la mayor igualdad de oportunidades para que sus ciudadanos puedan materializar sus aspiraciones y sus sueños.
Aunque, a veces de manera confusa, creo que éste es ahora un ideal que ha ido echando raíces en los países latinoamericanos, donde los antiguos modelos que se disputaban el favor de las gentes —las dictaduras militares y las revoluciones armadas socialistas— han perdido prestigio y actualidad y sólo valen para minorías insignificantes. Por eso es que, con las excepciones de Cuba y Venezuela, en toda la región hay ahora democracias, aunque algunas sean muy imperfectas y amenazadas por la corrupción. Argentina puede ser el ejemplo a seguir para renovarlas, purificarlas y ponerlas al día, de modo que se integren al mundo y aprovechen las grandes posibilidades que éste ofrece a los países que hacen suya la cultura de la libertad.

En el arte de nuestro tiempo el verdadero talento y la picardía cínica.

Para olvidarme del Brexit fui a conocer el nuevo edificio de la Tate Modern en Londres y, como esperaba, me encontré con la apoteosis de la civilización del espectáculo. Tenía mucho éxito, pues, pese a ser un día ordinario, estaba repleto de gente; muchos turistas, pero, me parece, la mayoría de los visitantes eran ingleses y, sobre todo, jóvenes.
En el tercer piso, en una de las grandes y luminosas salas de exposición había un palo cilíndrico, probablemente de escoba, al que el artista había despojado de los alambres o las pajas que debieron de volverlo funcional en el pasado —un objeto del quehacer doméstico— y lo había pintado minuciosamente de colores verdes, azules, amarillos, rojos y negros, series que en ese orden —más o menos— lo cubrían de principio a fin. Una cuerda formaba a su alrededor un rectángulo que impedía a los espectadores acercarse demasiado a él y tocarlo. Estaba contemplándolo cuando me vi rodeado de un grupo escolar, niños y niñas uniformados de azul, sin duda pituquitos de buenas familias y colegio privado a los que una joven profesora había conducido hasta allá para familiarizarlos con el arte moderno.

Pensaba en la difícil tarea de la profesora: convencer a los niños de que era una obra de arte genuina
Lo hacía con entusiasmo, inteligencia y convicción. Era delgada, de ojos muy vivos y hablaba un inglés muy claro, magisterial. Me quedé allí, en medio del corro, simulando estar embebido en la contemplación del palo de escoba, pero, en verdad, escuchándola. Se ayudaba con notas que, a todas luces, había preparado concienzudamente. Dijo a los escolares que esta escultura, u objeto estético, había que situarlo, a fin de apreciarlo debidamente, dentro del llamado arte conceptual. ¿Qué era eso? Un arte hecho de conceptos, de ideas, es decir, de obras que debían estimular la inteligencia y la imaginación del espectador antes que su sensibilidad pudiera gozar de veras de aquella pintura, escultura o instalación que tenía ante sus ojos. En otras palabras, lo que veían allí, apoyado en esa pared, no era un palo de escoba pintado de colores sino un punto de partida, un trampolín, para llegar a algo que, ahora, ellos mismos, debían ir construyendo —o, acaso, mejor decir escudriñando, desenterrando, revelando— gracias a su fantasía e invención. A ver, veamos ¿a quién de ellos aquel objeto le sugería algo?


Chicos y chicas, que la escuchaban con atención, intercambiaron miradas y risitas. El silencio, prolongado, lo rompió un pecosito pelirrojo con cara de pícaro: “¿Los colores del arcoíris, tal vez, Miss?”. “Bueno, por qué no”, repuso la Miss, prudentemente. “¿Alguna otra sugerencia u observación?”. Nuevo silencio, risitas y codazos. “Harry Potter volaba en un palo de escoba que se parecía a éste”, susurró una chiquilla, enrojeciendo como un camarón. Hubo carcajadas, pero la profesora, amable y pertinaz, los reconvino: “Todo es posible, no se rían. El artista se inspiró tal vez en los libros de Harry Potter, quién sabe. No inventen por inventar, concéntrense en el objeto estético que tienen delante y pregúntense qué esconde en su interior, qué ideas o sugestiones hay en él que ustedes puedan asociar con cosas que recuerdan, que vienen a su memoria gracias a él”.
Poco a poco los chiquillos fueron animándose a improvisar y, en tanto que algunos parecían seguir las instrucciones de la Miss y proponían interpretaciones que tenían alguna relación con el palo de escoba pintado, otros jugaban o querían divertir a sus compañeros diciendo cosas disparatadas e insólitas. Un gordito muy serio aseguró que ese palo de escoba le recordaba a su abuela, una anciana que, en sus últimos años, se arrastraba siempre con la ayuda de un bastón para no tropezar y caerse. A medida que pasaban los minutos mi admiración por la profesora aumentaba. Nunca desfalleció, nunca se burló ni se enojó al oír las tonterías que le decían. Se daba cuenta muy bien de que, si no todos, la mayoría de sus alumnos se habían olvidado ya del palo de escoba y del arte conceptual, y estaban distrayendo su aburrimiento con un jueguecito del que ella misma, sin quererlo, les había dado la clave. Una y otra vez, con una tenacidad heroica, mostrando interés en todo lo que oía, por burlón y descabellado que fuera, los volvía a traer al “objeto estético” que tenían al frente, explicándoles que ahora sí, por todo lo que estaba ocurriendo, comprendían sin duda cómo aquel cilindro de madera decorado con aquellos intensos colores había abierto en todos ellos una compuerta mental por la que salían ideas, conceptos, que los regresaban al pasado y los retrotraían al presente, y activaban su creatividad y los volvían más permeables y sensibles al arte de nuestros días. Ese arte que es diametralmente distinto de lo que era bello y feo para los artistas que pintaron los cuadros de los clásicos que habían visto hacía unos meses en la visita que hicieron a la National Gallery.

Es una extraordinaria conspiración de la que nadie habla y que ha triunfado en toda la línea

Cuando la perseverante y simpática Miss se llevó a sus alumnos a explorar, en esa misma sala del nuevo edificio de la Tate Modern, un laberinto de petates de Cristina Iglesias, yo me quedé todavía un rato frente a este “objeto estético”, el palo de escoba pintado por un artista cuyo nombre decidí no averiguar; tampoco quise saber el título con que había bautizado a su “escultura conceptual”. Pensaba en la difícil empresa de esa profesora: convencer a esos niños de que aquello representaba el arte de nuestro tiempo, que había en ese palo pintado toda esa suma de que consta una obra de arte genuina: artesanía, destreza, invención, originalidad, audacia, ideas, intuiciones, belleza. Ella estaba convencida de que era así, porque, en caso contrario, hubiera sido imposible que asumiera con tanto empeño lo que hacía, con esa alegría y seguridad con la que hablaba a sus alumnos y escuchaba sus reacciones. ¿No hubiera sido una crueldad hacerle saber que lo que hacía, en el fondo, con tanta entrega, ilusión e inocencia, no era otra cosa que contribuir a un embauque monumental, a una sutilísima conjura poco menos que planetaria en la que galerías, museos, críticos ilustrísimos, revistas especializadas, coleccionistas, profesores, mecenas y negociantes caraduras, se habían ido poniendo de acuerdo para engañarse, engañar a medio mundo y, de paso, permitir que algunos pocos se llenaran los bolsillos gracias a semejante impostura? Una extraordinaria conspiración de la que nadie habla y que, sin embargo, ha triunfado en toda la línea, al extremo de ser irreversible: en el arte de nuestro tiempo el verdadero talento y la picardía más cínica coexisten y se entremezclan de tal manera que ya no es posible separar ni diferenciar una de la otra. Esas cosas ocurrieron siempre, sin duda, pero, entonces, además de ellas, había ciertas ciudades, ciertas instituciones, ciertos artistas y ciertos críticos que resistían, se enfrentaban a la picardía y la mentira, y las denunciaban y vencían. Integraban esa demonizada élite que la corrección política de nuestra época ha mandado al paredón. ¿Qué ganamos? Esto que tengo al frente: un palo de escoba con los colores del arcoíris que se parece a aquel con el que Harry Potter vuela entre las nubes.

Secretos de Alemania para ser la economía más sólida del mundo

Milagro de la posguerra, la "economía social de mercado" alemana superó los shocks petroleros de los 70 y 80, el golpe de la reunificación en los 90, la recesión mundial de 2008-2009 y la actual crisis de la eurozona.
Hoy se encuentra entre los tres primeros exportadores del mundo, tiene el crecimiento percápita más alto del mundo desarrollado y un desempleo del 6,9%, a una distancia sideral de la media de la eurozona (11,7%).
Según el profesor Reint Gropp, presidente del Instituto Hall para la Investigación Económica (IWH) de Alemania, el modelo germano se diferencia claramente del anglosajón de Estados Unidos y Reino Unido.
Pero, ¿qué lo hace tan particular? ¿Y cuáles son las claves su éxito?
"Es un sistema basado en la cooperación y el consenso más que en la competencia, y abarca al conjunto del entramado socio-económico, desde el sistema financiero al industrial o al estado", le explica Gropp a BBC Mundo.

Cooperación y capitalismo

La llamada "economía social de mercado" tuvo su origen en la Alemania Occidental de la posguerra bajo el gobierno demócrata-cristiano del Canciller Konrad Adenauer y se mantuvo desde entonces como una suerte de política de estado.
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Image captionEl desempleo en Alemania es menor al promedio europeo.
Sebastian Dullien, economista del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores alemán, coincide en que el consenso y la cooperación están presentes en todos los estamentos de la economía.
"En el centro se encuentran los sindicatos y la patronal que coordinan el salario y la productividad teniendo como meta el aumento real del salario y el mantenimiento del empleo. La integración es tal que por ley los sindicatos están representados en la junta directiva de la compañía a cargo de las decisiones estratégicas", le dice a BBC Mundo.
En el sistema financiero, las cooperativas financieras y los poderosos bancos públicos se encargan de que el crédito alcance a todos sin que importe el tamaño de la firma o su cercanía con un centro financiero.
Esta filosofía le permite superar una de las limitaciones del sistema anglosajón en el que las pequeñas y medianas empresas que, a diferencias de las multinacionales no tienen acceso a los mercados de capital, suelen tener dificultades para financiarse.
"Los bancos públicos de ahorro tienen claras reglas de juego. Por ejemplo, para favorecer el desarrollo regional pueden prestar a empresas en su zona, pero no de otra región. El gobierno tiene representantes en estos bancos que son fundamentales en la toma de decisiones. Un principio rector de su política crediticia es el mantenimiento del empleo", afirma Gropp.

"Mittelstand"

Este modelo está anclado en la historia germana.
La unificación nacional en 1871 bajo Bismark reunió a 27 territorios gobernados en su mayoría por la realeza que habían crecido aceleradamente y de forma autónoma durante la revolución industrial.
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Image captionAlemania ha capoteado bien la recesión europea.
De este germen histórico surgen las Mittelstand (empresas pequeñas y medianas) que, según los especialistas, conforman el 95% de la economía alemana.
A diferencia del modelo anglosajón centrado en la maximización de la rentabilidad para los accionistas (objetivo de corto plazo), las Mittelstand son estructuras familiares con planes a largo plazo, fuerte inversión en la capacitación del personal, alto sentido de la responsabilidad social y fuerte regionalismo.
"Alemania es especialmente fuerte en empresas que tienen unas 100 o 200 personas. Con una característica adicional. A pesar de su tamaño, muchas de estas empresas compiten en el mercado internacional y son exportadoras", le dice a BBC Mundo Dullien.

Exportaciones

En efecto, Alemania ha estado entre los tres primeros exportadores mundiales en las últimas décadas, prueba de la eficacia de este sistema para competir a nivel mundial con productos tecnológicamente complejos y una fuerza laboral altamente calificada y bien pagada.
Mientras el comercio mundial está dominado por multinacionales que representan un 60% de todos los intercambios globales, en Alemania lasMittelstand conforman un 68% de las exportaciones.
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Image captionMuchos alemanes son empleados por firmas medianas y pequeñas.
El sector automotriz, de maquinarias, de equipos electrónicos y medicamentos se encuentran entre sus principales reclamos.
Y no son solo las Mittelstand.
De las 2.000 compañías de mayores ingresos planetarios, 53 son germanas, entre ellas marcas de larga tradición como Bayer, Volkswagen y Siemens.
Sin embargo en Alemania, como en cualquier otro lugar del mundo, "no todo es oro lo que reluce"

La recuperación del enfermo

En los 90, bajo el peso de la reunificación, Alemania se ganó el mote del "enfermo de Europa".
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Image captionLa población alemana disfruta de un alto nivel de vida.
El consenso era que un sistema con altos salarios y fuerte participación sindical no podía sobrevivir en un mundo gobernado por un concepto nuevo, la"deslocalización".
Aprovechando la liberalización mundial y las nuevas tecnologías las grandes empresas podían cambiar de un país a otro en búsqueda de una mayor rentabilidad obtenida con costos salariales menores: las mismas empresas germanas empezaban a migrar a otras latitudes.
Pero a principios de este siglo un gobierno social-demócrata implementó una serie de reformas que sus rivales calificaron de "neoliberales" para reactivar la economía nacional.
El remedio funcionó: la economía volvió a crecer.
Pero tuvo un precio: aumento de la pobreza, del subempleo y el miniempleo.
"El lado positivo es que el sistema mostró un alto grado de adaptabilidad. Pero la reforma del sistema de seguridad social y el mercado laboral han aumentado la pobreza y la desigualdad", le dice a BBC Mundo Sebastian Dullien.

El futuro

Los desafíos se acumulan. A corto plazo, los problemas en China afectan al sector exportador germano.
A mediano plazo la tasa de natalidad germana no es suficiente para su mercado laboral.
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Image captionSegún un estudio, la interdependencia entre bancos y gobierno puede favorecer la interferencia política.
Pero no se trata únicamente de una amenaza externa o de una bomba de tiempo demográfica.
Un estudio del Instituto Hall muestra que en el interior mismo de la economía social de mercado la interdependencia de bancos, compañías y gobierno puede favorecer la interferencia política.
Según el estudio, los bancos del Estado prestan considerablemente más durante un año electoral.
"Esto requiere un mejor modelo de gobierno que impida la interferencia política. Creo que el sistema necesita más liberalización. No es posible que un banco del Estado de Fráncfort no pueda prestar al de otra zona", le dice su presidente, Reint Gropp, a BBC Mundo.
"Estamos en medio de una gran revolución tecnológica y la economía alemana no está respondiendo como debería porque tiene una estructura demasiado rígida. El modelo fue excelente, pero es posible que sea también anacrónico", advirtió.
Pero también puede ser que, una vez más, muestre su extraordinaria flexibilidad para sostener un modelo que busca conjugar capitalismo, altos salarios y plena participación laboral.

La economía española marchará peor de lo esperado en 2017

Analistas privados y organismos internacionales están actualizando sus previsiones para España, según las cuales el avance de la economía está siendo en 2016 mayor al inicialmente calculado, mientras que para el año que viene auguran una mayor desaceleración tras el inesperado Brexit.
El voto mayoritario de los británicos el pasado 23 de junio a favor de la salida de la Unión Europea (UE) ha añadido incertidumbre al panorama económico de Europa, para el que las previsiones ya eran prudentes ante el frenazo de las economías china y estadounidense.
Aún así, España seguirá siendo el país que más crecerá en 2017 entre las principales economías europeas.
A los riesgos externos se añade el hecho de que en España se esté alargando el proceso de formación de nuevo Gobierno, lo que podría influir negativamente en el crecimiento del próximo año, una advertencia que esta semana ha reiterado Moody's Analytics, que ve peligrar los actuales niveles de consumo e inversión en caso de que se prolongue la paralización política.
No obstante, la mayoría de los servicios de estudios coinciden en que de momento la economía española se muestra resistente al estancamiento político, lo que les ha llevado a elevar sus estimaciones de crecimiento para este año.
El último ha sido BBVA Research, que esta semana ha subido cuatro décimas su anterior previsión de PIB para este año, hasta el 3,1%, aunque ha bajado otras cuatro décimas la del próximo año, hasta el 2,3%.
Se trata de la previsión más alta que tanto analistas privados como entidades públicas dan para este año, una décima por encima de la de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) y la del Instituto de Estudios Económicos (IEE).
Los tres servicios de análisis forman parte del panel de expertos de Funcas, cuya previsión de consenso también ha subido recientemente, hasta el 2,9% en 2016 y el 2,3% en 2017, estimaciones que coinciden con las del Gobierno en funciones, que hace dos semanas elevaba dos décimas el crecimiento para este año y bajaba una décima la del año que viene.
La mejora de las previsiones para este año se basa sobre todo en el dinamismo mostrado por el consumo de los hogares y el empleo en los dos primeros trimestres del año, aunque para la segunda parte del año casi todos coinciden en que se producirá una ralentización del avance trimestral del PIB.
Sin embargo, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) calcula que la economía volverá a crecer un 0,7% los dos próximos trimestres, de acuerdo con los resultados de su modelo de predicción que actualizó hace una semana, lo que supone idéntica tasa a la avanzada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) para el segundo trimestre.
Los organismos internacionales son más conservadores en sus estimaciones, ya que tanto la Comisión Europea (CE) como el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevén un crecimiento del 2,6% para este año, una previsión que en el caso del Ejecutivo comunitario es ya antigua (del mes de mayo), pero que el FMI acaba de confirmar en julio al tiempo que ha bajado la de 2017 dos décimas, al 2,1%.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) actualizó las suyas en junio y subió la de este año una décima, al 2,8%, mientras que bajó la del año próximo al 2,3%, dos décimas menos.