Las trabas que pone la mente.


Los pensamientos negativos pueden influir en nuestras emociones, haciéndonos sentir mal.

Nuestras emociones muchas veces pueden influir en la forma que tenemos de actuar ante la vida. Disponer de un tipo de esquemas cognitivos u otros puede afectar negativamente en cómo percibimos el mundo que nos rodea. Razonamientos como "no podré aprobar el examen de conducir", "me he quedado sin trabajo, no volveré a encontrar otro" o "debería haber estudiado más", son afirmaciones que repetimos a menudo y que desconocemos el daño que hacen a nuestra autoestima. En Psicología este conjunto de pensamientos negativos se conoce con el nombre de distorsiones cognitivas.
Las distorsiones cognitivas son una serie dereflexiones equivocadas que nos hace interpretar los hechos erróneamente. "Se cree firmemente en ellas, a pesar de que en un análisis lógico, se vería que son absurdas", aclara José Antonio Portellano Pérez, psicólogo clínico y profesor titular de la Universidad Complutense de Madrid.
A su vez, generan múltiples consecuencias negativas: alteraciones emocionales como resultado de la perjudicial creencia en los pensamientos negativos; conflictos en las relaciones con los demás debido a esas interpretaciones erróneas; o en la manera de ver la vida dando lugar a una visión simplista y negativa. Raimon Gaja Jaumeandreu, especialista en psicología clínica y fundador y director del Instituto Superior de Estudios Psicológicos, asegura que "vivir con estrés puede tener repercusiones en la salud, y cambiar estos pensamientos te permite vivir de una forma más relajada".

El problema principal es que muchas veces asumimos que nuestras ideas son verdades absolutas. Pero existe una realidad más objetiva y justa, independiente de la perspectiva de cada individuo. La equivocación se debe a que algunas personas interiorizan que las emociones que experimentan o sienten son un reflejo exacto de la realidad, y no es así. "Cualquier persona puede tener sentimientos de infravaloración o dudas acerca de sus capacidades, y en ocasiones se anticipa el fracaso, empleando esquemas de acción negativos", sostiene Portellano.
"Las personas con baja autoestima, un escaso desarrollo de sus habilidades sociales o con tendencia depresivas tienen más facilidad para desarrollar distorsiones cognitivas", explica.
A pesar de esto, no se nace con este tipo de razonamientos. "Las experiencias vitales negativas pueden provocar e incrementar la tendencia al pensamiento polarizado, del tipo 'todo' o 'nada' ", afirma. Incluso, hay individuos que no presentan estos problemas, o que los sufren en menor medida. "Todo se aprende en función de valores como la cultura, la educación, y los padres que son los que transmiten estas ideas. Existen padres más competitivos y otros más relajados, y esto se refleja en la actitud posterior de los hijos", dice Gaja.
Estas reflexiones negativas se pueden eliminar. Aunque en las personas con unas creencias arraigadas, se tardará más tiempo, ya que llevan la mayor parte de su vida conviviendo con estas reflexiones. "A un niño de 10 años se le puede convencer más rápidamente que a una persona que ya sea mayor", expone Gaja.
El 'remedio' sería la terapia cognitiva, cuyo objetivo es reeducar la mente para erradicar estas afirmaciones que el único resultado que tienen es perturbar psicológicamente a la persona. "Si en lugar de pensar en desgracias, pienso que me tocará la lotería o que ganará mi equipo, seré más feliz", sostiene.
"Vivimos en una sociedad muy exigente, cada vez más competitiva y al mismo tiempo en un momento de crisis laboral, social y de redefinición de valores", explica Portellano. Ante las situaciones de incertidumbre, aumenta el malestar psicológico, que afecta más fácilmente a las personas más vulnerables o en situación de mayor riesgo. Por ello, la misma situación uno la vive de una forma más trágica o dramática, mientras que otro la percibe de una forma más positiva. "La finalidad es hacer que estos pacientes vean el mundo de forma distinta y darles alternativas", aclara Gaja.
En estos casos, los psicólogos deben de hacer de 'traductores de la realidad'. Gaja asegura que "el 90% de nuestros pacientes vienen por problemas de pensamiento". En muchas ocasiones las preocupaciones del paciente no son reales, ya que los problemas a los que se enfrenta en su vida no son tan graves como él piensa. Otro de los motivos es la imposibilidad de algunas personas de adaptarse a los cambios en sus situaciones personales. "Muchas personas han conseguido éxitos después del fracaso. Quien fracasa más, es el que más lo intenta", afirma.
"Las distorsiones más habituales que vemos son adivinar y anticipar acontecimientos", dice. Uno de los ejemplos más comunes sería no presentarse a un examen por pensar que se va a suspender, o no ir a una cita por pronosticar que será rechazado por la otra persona. "Una distorsión muy frecuente es el pensar 'no me quieren'", expone.



Una grabación ilegal descubre tres casos de corrupción de alto rango en Cataluña.

La grabación ilegal de varias conversaciones entre el ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, y el director de la Oficina Antifraude en Cataluña, Daniel de Alfonso, ha dinamitado la campaña a solo cuatro días de su cierre. En las escuchas, difundidas por Público, se deduce que el ministro presiona a su interlocutor para buscar pruebas que permitan incriminar a dirigentes de ERC y CDC en casos de corrupción. Las conversaciones tuvieron lugar en el despacho del ministro entre el 2 y 16 de octubre de 2014, un mes antes de la pseudoconsulta secesionista del 9-N convocada por la Generalitat.
Más allá del evidente oportunismo de estas revelaciones, justo en la recta final antes de las elecciones del 26-J, lo primero que cabe subrayar es que revelan uncomportamiento a todas luces inapropiado por parte de Fernández Díaz. El ejercicio de su cargo obliga a actuar con la máxima prudencia en todas sus actuaciones. Por ello, con independencia de los dispositivos utilizados, que una reunión en la sede oficial de Interior haya sido grabada y difundida supone un fallo gravísimo en las medidas de protección del departamento que, precisamente, tiene encomendada la gestión de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
Ni Fernández Díaz, ni Daniel de Alfonso negaron ayer la reunión, si bien ambos la situaron en un marco de normalidad en el ejercicio de sus cargos. La realidad es que el contenido que se ha hecho público coloca a ambos en una situación muy comprometedora. El reglamento de la Oficina Antifraude de Cataluña permite a su director despachar con la Administración del Estado, pero siempre en presencia del presidente de la Generalitat o del conseller de Interior. La reunión entre ambos, por tanto, fue improcedente, máxime teniendo en cuenta que trataron asuntos vinculados a cargos públicos y partidos políticos catalanes.
Ayer, tanto Pedro Sánchez como Pablo Iglesias y Albert Rivera pidieron la dimisión del ministro. Por el momento, creemos que es una exigencia desproporcionada. Primero, porque se basa en un fragmento de una conversación cuya extensión y literalidad completas se desconocen. Y, segundo, porque el carácter ilegal de las escuchas obliga a extremar la mesura en las reacciones.Lo que sí cabe exigir con total contundencia es la depuración de responsabilidades en este oscuro episodio que pone en cuestión el buen juicio del ministro. Y ello pasa, no sólo por que éste ofrezca explicaciones detalladas de su proceder, sino por el hecho de que la investigación abierta por la Policía Judicial concluya con la mayor diligencia y rapidez. Llegado el caso, y de confirmarse que maniobró para perseguir a sus adversarios políticos, Fernández Díaz tendría que abandonar el escaño -se presenta como número uno por el PP en Barcelona el próximo domingo- y la actividad política.
El ministro aseguró ayer que se siente "víctima de un atropello" y puso el foco sobre la filtración. Rajoy fue más allá y apuntó a una posible conspiración. Ciertamente, el espionaje a un ministro constituye un delito muy grave que viola un elemental principio de confidencialidad. No existen aún pruebas policiales que permitan delimitar la responsabilidad de esta acción. Lo que sí apuntan las primeras investigaciones es a que uno de los teléfonos móviles -probablemente el del responsable de Antifraude- fue pirateado. Pero, al margen del modus operandiutilizado, a nadie se le escapa que una actuación así no es obra de un un individuo, sino que más bien irradia el hedor del juego sucio propio de la cloacas del Estado, en el que los ajustes de cuentas entre los distintos aparatos policiales no son infrecuentes. Resulta inadmisible convertir a todo un ministro del Interior en arma arrojadiza de un chantaje de esta calaña.
El independentismo, como era previsible, aprovechó ayer las filtraciones para hacer causa común del victimismo. El Parlament -con el apoyo de todas las fuerzas políticas excepto el PP- inició los trámites para relevar a Daniel de Alfonso, mientras Puigdemont denunció la existencia de una "guerra sucia" y la "construcción de un GAL informativo" para interferir en el proceso soberanista. Artur Mas reclamó incluso el archivo de la causa del 9-N tras el "contubernio de tics franquistas". El uso torticero del espionaje le sirve a la oposición para intentar dañar a Fernández Díaz antes del 26-J. Y, sobre todo, a CDC y ERC le permite esgrimir que la corrupción destapada en los últimos años en Cataluña responde una campaña del Estado. Un argumento falso y burdo que alimenta la estrategia de intoxicación del independentismo.

Albert Rivera está haciendo más daño a España que Pablo Iglesias.

Mi admirado Albert Rivera: De vez en cuando he incurrido en el género epistolar con políticos profesionales. La intención es aprovechar la cercanía del vocativo para ofrecerles a ustedes mis mejores consejos. Así lo hice muchas veces en otro periódico con Juan José Ibarretxe, un caso notable de empecinamiento con toques de mesianismo. Por razones parecidas le escribí dos docenas de cartas, o más, al entonces presidente Zapatero, sin que ni uno ni otro aprovecharan lo más mínimo mis bienintencionados consejos. Así les fue.
Le escribo a usted, porque me temo que está arruinando una biografía que empezó muy bien. Confieso que el nacimiento de su partido fue un hecho que acogí con ilusión. Entre los fundadores y los cargos institucionales del mismo tengo buenos amigos. Recordará que me invitaron a ir a Barcelona en un par de ocasiones durante la primera época de C's, tan heroica, invitaciones que acepté gratis et amore. Lo conocí en una de aquellas mesas redondas y me causó usted buena impresión. Lo encontré algo verde y me pareció excesiva su admiración por Obamay sus millones de followers en Facebook, pero pensé que eso lo superaría con el tiempo. Le vi crecer en sabiduría y bondad y convertirse en el político que mejor defendía la España constitucional en ese carajal en que ha transformado Artur Masa Cataluña.
Seguí con expectación su paso a la política nacional, pero debo confesarle que el balance me ha parecido decepcionante, como si hubiera alcanzado en ella su nivel de incompetencia. No comprendí que se creyera autorizado a exigir a otros partidos un sistema de organizarse y elegir candidatos, las primarias, que ustedes soslayaban cuando les convenía. Tampoco que se haya pasado la legislatura con su veto a Rajoy por estandarte, acusándole de un delito sin más pruebas que las palabras de un presunto delincuente, que ningún juez ha considerado siquiera como indicio.
Verá, querido Albert, yo no confiaba mucho en el efecto 'Felisuco' y consideraba que habiendo recibido una parte importante de su voto de simpatizantes del PP algo cabreados, su opción por Pedro Sánchez no iba a ser un elemento que le fidelizase esos votos para el futuro.
Su intervención en la noche electoral me pareció deplorable, al hacer una declaración de principios que chocaba con su análisis electoral. Me explicaré. No puede usted decir que «algunos ponen sus sillones por delante de los españoles» y luego achacar sus malos resultados, su falta de sillones, a la Ley Electoral y anunciar que su primera condición para negociar será cambiarla. En primer lugar, es falso. Si sabe lo que es el ceteris paribus comprenderá que una misma ley, el mismo candidato, los mismos adversarios y el mismo cuerpo electoral, no explican que hace seis meses sacara usted casi 400.000 votos y ocho sillones más y todo lo explique por la perversidad de la ley. En segundo, ¿usted no pone los sillones por delante? Quizá haya cometido algún error que no confesó en su noche triste. Pero es usted joven y tiene tiempo por delante. Recapacite, buen hombre.

Ciudadanos y PSOE están haciendo chantaje a Rajoy.

Eduardo Madina, un héroe de la Democracia, ha logrado un escaño en el Congreso. Me alegro de que un socialista lúcido de la cantera de Bilbao sea un hombre a la espera en el futuro del Partido Socialista. Le digo: "Están haciendo chantaje a Rajoy, Ciudadanos y PSOE". Él contesta: "Sería lo último, sería nefasto que mi partido pusiera obstáculos para que se formara un Gobierno con las mayorías y minorías democráticas".
De acuerdo. Pero creo que PSOE y Ciudadanos están haciendo un chantaje en toda regla al dirigente de un partido que ha vencido en unas elecciones libres. Los dos partidos que amenazan con hacer, otra vez, imposible una investidura comparten con el PP las mismas ideas sobre la España constitucional, el crecimiento económico, el terrorismo.
El PSOE se reparte con el PP, además, las puertas giratorias y los ropones, pero ambos tratan a Mariano Rajoy como al enemigo del pueblo, culpándolo de toda la podredumbre y miseria de la crisis. Pedro Albert, lejos de someterse a un juicio crítico por sus errores, culpan a los otros de su declive y, además, extorsionan a 36 millones de ciudadanos. Piden la cabeza de Mariano, que debiera haber dimitido por sus responsabilidades en los casos de corrupción, pero que no consiguieron echarlo y ahora está libre de cargos, aunque no de sospechas. Por decirlo en palabras del 18 Brumario a los políticos: "Una larga y aventurera vida de vagabundos les había dotado de los tentáculos más perfectos para aprovecharse de las mínimas debilidades...".
La falta de democracia interna en sus aparatos, el egocentrismo y la cara dura llevan a los políticos a creerse imbuidos de la gracia de Dios como los antiguos tiranos y se niegan a irse cuando los ciudadanos lo sugieren. Por lo menos, dos de los cuatro candidatos tendrían que haber dimitido y alguno de ellos al final dimitirá pero, de momento, coaccionan al partido ganador con su culo pegado al sillón y expresan su descontento culpando a los demás. Sánchez imputa a Podemos su retroceso y se muestra feliz de ser la primera fuerza de la izquierda, después de haberla llevado a la derrota. Rivera culpa a la ley electoral de su retroceso, la misma ley que en diciembre le llevó a la cumbre. Los partidos suelen nacer del descontento y la desconfianza. Sobre todo en España, donde se vota y se hace política contra algo o alguien, basándose en el odio de partido, acusando al adversario de corrupción, aunque se tengan las manos manchadas. Nada más fácil que organizar aquí el partido del descontento, como se vio cuando nació el 15-M. Aquellas acampadas contra políticos y banqueros exigiendo "democracia real" ha engordado el arco parlamentario, pero no ha cambiado la conducta de los políticos.
El invierno de nuestro descontento -al contrario de lo que se dice en el comienzo de Ricardo III- no se ha vuelto verano. Las nubes que se encapotaban sobre nosotros no están sepultadas en el hondo seno del océano. Los políticos han olvidado el mensaje de la Puerta del Sol.

La piel envejece por diversos factores, tanto internos como externos. los diez alimentos que envejecen


los diez alimentos que envejecen.


La vejez es inevitable, pero tiene efecto retardo. No sólo el paso del tiempo, el exceso de sol y el tabaco aceleran el envejecimiento. Hay alimentos que consumidos en exceso afectan directamente sobre la elasticidad y tonicidad de la piel, provocando la aparición de arrugas. Somos lo que comemos, y eso se nota por dentro... y por fuera.
La piel envejece por diversos factores, tanto internos como externos. Los primeros se relacionan con la genética y no se pueden controlar, mientras que los externos como la exposición al sol y alimentación sí se pueden controlar.
Una lista de alimentos que envejecen no sólo ayuda a prevenir que el paso del tiempo sea más notorio, también gracias a sus propiedades son alimentos que se encargan de cuidar la salud general del organismo.
De hecho, unas células envejecidas prematuramente tienen un grave impacto sobre la salud, ya que la producción natural de colágeno se ralentiza, pero además la piel se descuelga más pronto, aparecen las primeras líneas de expresión, tono de piel apagado, bolsas...
Aquí tiene un 'top 10' con los alimentos que más aceleran el envejecimiento, por dentro y por fuera, y que es conveniente consumir con mucha moderación.

Lista negra de alimentos que envejecen

Las grasas trans. Son las grandes enemigas de cualquier dieta saludable. Presentes en la comida procesada, aporta calorías vacías y tapona las arterias. Esto hace además perder elasticidad a la piel. Sin embargo, sí son saludables los aceites naturales como el de oliva, girasol o coco, fuente de vitamina E y que previenen la oxidación de las células y protegen de la acción de los radicales libres.
Los azúcares. Puede mejorar el tono de la piel y mostrar un aspecto más saludable y rejuvenecido reduciendo el consumo de azúcar. Y es que éste puede sobrecargar lo que se conoce como 'la senda de la insulina', que afecta los vasos sanguíneos y acelera el envejecimiento cutáneo produciendo un tono apagado e hinchazón. En este sentido, lo ideal es consumir mucha fruta.
La sal. Una dieta baja en sodio también ayuda a mantener una piel más joven. El exceso de sal sube la presión sanguínea, algo que disminuye la producción natural de colágeno y produce flacidez, descolgamiento y efecto apagado..
El café. Es la bebida 'despertador' de muchos de nosotros. Pero su consumo en exceso puede acelerar el proceso de envejecimiento. Deshidrata el cuerpo y, con él, la piel, así que puede provocar que se pierda lustre y luminosidad.
Las carnes rojas. Los expertos llegan a limitar su consumo dos veces por semana, ya que su alto contenido en carnitina (presente en su proteína) puede producir envejecimiento cutáneo prematuro porque endurece los capilares.
Los carbohidratos simples. Todos aquellos alimentos con un índice glucémico alto (harinas refinadas, pasta blanca...) favorecen la ruptura del colágeno y la elastina en la piel y en los músculos. Es decir, es el camino directo a una piel menos flexible, más frágil y con más arrugas. Mejor optar por los integrales.
El alcohol. Muy similar al efecto del café sobre los dientes, también deshidrata y, a la vez, favorece la hinchazón en los ojos y la aparición de bolsas.
La comida muy picante. Si tiene la piel sensible, el picante será su peor enemigo, porque dilata los vasos sanguíneos y favorece que se rompan, que aparezca la rosácea y que la piel manifieste su peor aspecto. Aunque la sensibilidad no sea tu problema, el abusar del picante puede abocarle a ella.
Los conservantes presentes en la carne. Salchichas y fiambres de baja calidad de origen industrial contienen sulfitos, que contribuyen a acelerar el envejecimiento y producen alteraciones como la rosácea e inflamaciones nada agradables ni favorecedoras.
Los refrescos azucarados. Además de ganar peso, el abuso de bebidas azucaradas acelera el envejecimiento, ya que los azúcares provocan el acortamiento de estos telómeros y causa que las células mueran más rápidamente. Las alternativas son los zumos, las bebidas 'light' o cervezas sin alcohol.

La primera dama de los EEUU, Michelle Obama y sus hijas ya están en Madrid.

Michelle Obama y sus hijas ya están en Madrid
La primera dama de los EEUU llega a Madrid acompañada de su madre y sus dos hijas, y este jueves participará en un acto con la Reina Letizia

La primera dama de EEUU, Michelle Obama, ha llegado a Madrid acompañada por su madre y sus dos hijas en su segundo viaje a España, una visita de trabajo dedicada a defender el derecho de todas las niñas del mundo a la educación, objetivo para el que recibirá este jueves el apoyo expreso de la Reina Letizia.
Esta segunda estancia española será muy distinta a los cinco días de vacaciones que disfrutó hace seis años con su hija Sasha y unos amigos, que le permitió descansar en la Costa del Sol, maravillarse con la Alhambra, tocar las palmas en el Sacromonte y conocer la bicentenaria plaza de toros de Ronda, antes de acudir a Mallorca para almorzar con los Reyes y doña Letizia en Marivent, informa Efe.
Poco antes de las 18.30 horas del miércoles ha aterrizado en la base madrileña de Torrejón el avión oficial estadounidense en el que ha llegado procedente de Marruecos -segunda etapa de una gira que comenzó el lunes en Liberia-, si bien no la han acompañado hasta Madrid las actrices Meryl Streep y Freida Pinto, que se sumaron en Marraquech a su campaña contra las discriminaciones educativas de la mujer.
Michelle se ha encontrado con las altas temperaturas del verano madrileño en una tarde de fuerte viento y calor pegajoso al bajar la escalerilla, seguida de sus hijasMalia y Sasha y de su madre, Marian Robinson, y en la pista la esperaba el embajador de EEUU en España, James Costos, y su pareja, Michael Smith, que han saludado a sus invitadas al modo español, con los tradicionales dos besos.
El implacable viento que azotaba la pista de aterrizaje ha amenazado nada más salir del avión los peinados y el vuelo de los vestidos de la primera dama y sus hijas, especialmente Malia, de modo que se han visto obligadas a protegerse en varias ocasiones del vendaval.
En nombre del Gobierno español, ha acudido a recibir a Michelle el director general para América del Norte del Ministerio de Exteriores, Fidel Sendagorta, y el introductor de embajadores, Juan Sunyé, en una sobria bienvenida en la que ha puesto una nota emotiva Marta Carreño, adolescente de 14 años con discapacidad intelectual que ha obsequiado a la primera dama con un ramo de flores.
Más allá de la cortesía, el gesto contenía una carga simbólica, ya que el ramo de Marta, alumna del Colegio de la Fundación Carmen Pardo-Valcarce, contenía plantas y alimentos de la "Huerta de Montercamelo" de esta organización, a la que contribuye el embajador Costos, en una muestra de apoyo a la defensa de laalimentación sana que favorece Michelle con su iniciativa Let's Move! (¡A moverse!).
Obama presentará este jueves en Madrid su iniciativa solidaria Let Girls Learn(Dejemos que las niñas aprendan) ante un público femenino formado por unas 500 escolares y universitarias, que la oirán relatar experiencias sobre sus viajes por el mundo -incluida la gira que completa ahora en España- en defensa del fin de la discriminación que excluye de la escolarización a 62 millones de niñas y adolescentes.
La Reina Letizia la acompañará en este acto, escuchará su intervención y tomará también la palabra en apoyo de su iniciativa, antes de ejercer formalmente de anfitriona en la Zarzuela, donde ambas mantendrán un encuentro privado que trae a la memoria el que protagonizaron hace seis meses en la Casa Blanca.
Aquel 15 de septiembre, el mismo día que la Reina celebraba su 43 cumpleaños y mientras el Rey Felipe VI se entrevistaba con Barack Obama en el despacho oval, Michelle la invitó a tomar el té y a visitar el huerto ecológico que creó en los jardines de la Casa Blanca para promover la alimentación saludable, objetivo que doña Letizia comparte en su calidad de embajadora especial de la FAO para la Nutrición.

Mediocres y corruptos nuestros políticos.

La antipatía prosaica de los partidos y la poética revolucionaria de los movimientos son síntomas del deterioro en el entorno público causado por la crisis económica


En mayo de 2010 España dejó bruscamente de ser un país próspero, envidia de italianos y franceses según su presidente de entonces, para convertirse en un Estado endeudado y casi quebrado. Si la prosperidad había sido o no imaginaria es ahora lo de menos, puesto que el empobrecimiento financiero-laboral se hizo tan evidente que aún no hemos dejado de hablar de sus causas y consecuencias. De lo que apenas hemos hablado es del empobrecimiento político que lleva aparejada la penuria económica en un mundo como el nuestro, en el que economía y política son difícilmente separables. El PSOE lo sufrió el día en que Rodríguez Zapatero se quedó sin programa y sin un discurso que le permitiera tomar las impopulares medidas que tomó, lo que costó a su partido las elecciones de 2011. Y fue por eso por lo que las ganó Mariano Rajoy, y no por tener una política económica adecuada a la situación (como ahora quiere hacernos creer), puesto que su programa de legislatura se esfumó tan rápidamente como lo había hecho el de su rival unos meses antes, y también tomó esas antipáticas medidas que todavía le pasan factura en las urnas.

Todas las decisiones políticas importantes admiten al menos dos interpretaciones, una más poética y otra más prosaica. Cuando se trata de decisiones populares, la interpretación poética las considera como una expresión del poder ciudadano, lo que produce una satisfacción generalizada de gobernantes y gobernados; la interpretación prosaica, en cambio, ve en ellas, por muy socialmente relevantes que puedan parecer, la sombra de una posible intención demagógica, y a veces ni siquiera el tiempo es capaz de disipar las dudas al respecto. Pero cuando las decisiones son impopulares, como lo fueron las citadas “retractaciones” (o como la campaña de Felipe González en el referéndum sobre la OTAN de 1986), la actitud poética las interpreta como una vergonzosa humillación de la corrompida clase política ante las mafias del capitalismo internacional (algo que sólo puede combatirse con acciones revolucionarias).A diferencia de lo que quieren creer Stiglitz, Krugman, Varoufakis y todos los “expertos” que viven de ello, este no es un debate académico sobre diferentes modelos de política económica (una de austeridad, otra de crecimiento): no hace falta ser Premio Nobel, ni siquiera economista raso, para saber que las plantas crecen más si se las riega debidamente que si se les restringe el agua. Pero el empobrecimiento político consiste justamente en que no es posible hacer ninguna “política económica”, ni keynesiana ni anti-keynesiana, cuando no se ha asegurado previamente una gestión verosímil de la deuda. Alexis Tsipras lo descubrió el 13 de julio pasado, cuando también él tuvo que abandonar su discurso ideológico (cuya popularidad estaba avalada por un referéndum) y admitir que no podía llevar adelante su programa, lo que le ha costado más de un disgusto.

Tsipras tuvo que abandonar su discurso ideológico y admitir que abandonaba su programa
La prosaica, por su parte, las entiende como meros gestos de responsabilidad de los gobernantes: al conllevar un previsible sacrificio de votos, permiten suponer que el compromiso de esos dirigentes con su país y con sus ciudadanos podría haber sido su motivación última, aunque también en este caso puedan a menudo quedar dudas.
Pero lo que es indudable es que cuando los dos principales partidos de un país se presentan ante su electorado con un mensaje prosaico y antipático (querríamos hacer tales o cuales políticas, pero no podemos permitírnoslo si somos responsables) dejan huérfanos a gran parte de sus votantes habituales, que sienten haber perdido no solamente su poder adquisitivo sino también su poder clientelar. Por eso es casi una necesidad social que acudan a su rescate “movimientos transversales” con una oferta más poética, del tipo “Nosotros sí podemos”, y anunciando medidas revolucionarias: la secesión de España (porque España es la causante de la pobreza catalana, según algunos concienzudos analistas de la historia y de las balanzas fiscales), la salida de la eurozona (en donde, como ha dicho un sabio, ya no queda gente honrada) o el abandono del capitalismo (culpable último de la deuda ilegítima que nos atenaza).
Las dos cosas —la antipatía prosaica de los partidos y la poética revolucionaria de los movimientos— son síntomas de esa pobreza política derivada del deterioro económico. La prosa de la responsabilidad, por ser un reconocimiento de la propia pobreza, es una condición necesaria para ponerle remedio, pero no es aún el remedio mismo. La poética de la gente (catalana o española) no es ni siquiera eso, porque niega la existencia de la pobreza, presentándola como el resultado de un robo y de un secuestro de la soberanía nacional (catalana o española) perpetrado por España, por Alemania o por el FMI, y por tanto no puede hallar solución más que declarando la independencia con respecto a esos ladrones y secuestradores. Lo cual es sin duda muy revolucionario, pero también muy poco responsable.
No sé si yo también me estoy volviendo poético, pero me parece que en los últimos tiempos los revolucionarios anticapitalistas, que han tocado (discretamente) poder, se han vuelto un poco más prosaicos y han empezado a entonar, quizá como simple maniobra propagandística, un rosario de conservadores “no podemos” (salir de la eurozona, proclamar la República, negarnos a pagar la deuda, declararnos independientes de Alemania, subir las pensiones, etc.), aunque ello les haya costado perder un porcentaje de su idolatrada hegemonía (sí, hasta a mí me da un poco de pena, pero se diría que van camino de aparcar por un tiempo la dictadura del proletariado en beneficio de la administración responsable de algunos ayuntamientos).
Los anticapitalistas que han tocado poder se han vuelto conservadores del “no podemos”
Sé, desde luego, que este no es el caso de los nacionalistas ni de los independentistas catalanes, cuya poética revolucionaria sigue in crescendo tras el gran potlatch del 27-S. La cercanía de las Generales ha insuflado un poco de poesía incluso en el PP, aunque en esa casa les gusta tanto Cine de barrio que la cosa no ha llegado más que al 1% de los salarios y de la Constitución. Por tanto, la sorpresa de la temporada será el misterioso programa electoral del PSOE, elaborado por un comité de poetas postrevolucionarios que dejará en ridículo a Pablo Iglesias: en su excitante Estado Federal, Cataluña será y al mismo tiempo no será una nación, tendrá más financiación que el resto de las Comunidades Autónomas, que sin embargo tendrán la misma que ella o todavía más, restituirá a los españoles los salarios, empleos, derechos y viviendas que Rajoy les quitó y al mismo tiempo reducirá la deuda y el déficit, eliminará a la vez que reforzará el Senado y las Diputaciones Provinciales y bajará los impuestos sin descartar subirlos, aunque todavía no se conoce su posición definitiva sobre el Toro de la Vega. Porque, como decíamos, la pobreza de la política no está reñida con la abundancia de la poesía.