Pedro Sánchez, ángel custodio de ese “no a la guerra” que le exigen sus socios de extrema izquierda, ha amenazado reiteradamente con la paralización de las bases de Rota y Morón dejando a ambas fuera de juego en la contienda entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
Donald Trump se ha mofado sobre las pulidas barbas de Pedro Sánchez porque Rota y Morón “se han convertido en piezas imprescindibles en la logística de la guerra en Oriente Próximo”. Y Donald Trump ha ordenado, según informa Marina Pina en el diario El Mundo -nada menos que 70 vuelos en los últimos días. Donald Trump paga unas bases que cuestan un ojo de la cara, se ríe de las pretensiones de Pedro Sánchez y utiliza sus instalaciones en función de lo que considera conveniente para beneficiar a Estados Unidos y a Israel en la compleja guerra que ambas naciones mantienen contra el Irán de los ayatolás y la tiranía.
Setenta bofetadas seguidas son muchas bofetadas. Pedro Sánchez, impertérrito continúa afirmando la prohibición española para utilizar Rota y Morón en favor de la guerra. Donald Trump también impertérrito multiplica su utilización sin dar cuenta a Pedro Sánchez. Se limita a cruzarle la cara ante la opinión internacional. Y también ante Podemos y otros partidos de izquierda radical.
¿Qué puede hacer Pedro Sánchez? Prácticamente nada. Estados Unidos está en guerra y su presidente considera que tiene todo el derecho a la utilización de unas bases que suponen costoso reglón económico para la gran nación americana.
Se suceden, en fin, las bofetadas y el diario El Mundo ha tenido el acierto periodístico de poner en evidencia las contradicciones de Pedro Sánchez obligado a soportar lo que prohíbe.
EEUU , nunca olvidará del "feo" a la bandera estadounidense que hizo Zapatero en el desfile conjunto Hispano-USA del día de las fuerzas armadas....Zapatero lleva el mismo camino que Maduro y Sánchez.
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