Encuesta electoral. El 73% de los votantes del PSOE quieren que Pedro Sánchez abandone el partido.

Blog de Juan Pardo


El 81% de los españoles quieren adelanto electoral.

El 73% de los votantes del PSOE quieren que Pedro Sánchez abandone el partido.

El 60% de los votantes de Ciudadanos no le volverán a votar, si antes no deja claro que jamás beneficiará ni apoyará pactos junto a independentistas o Podemos.

Un nuevo actor irrumpe en la escena política y trastoca la función. Nada es lo que parecía, el argumento se disloca y el epílogo ya no es predecible. Se trata de Vox. La derecha radical entraría hoy en el Congreso con una fuerza arrolladora: el 13% del voto y entre 43 y 45 escaños. Su aparición rompe todos los moldes conocidos esbozando para España un horizonte político muy similar al que ha adelantado Andalucía. Los comicios los ganaría el PSOE con un 22,6% de los votos, prácticamente el mismo resultado que obtuvo en las elecciones de 2016. Los socialistas se beneficiarían del descalabro que registran PP y Podemos y del nuevo reparto de restos que ello implica, hasta el punto de que aumentarían entre siete y 11 sus escaños hasta ocupar entre 92 y 96. No obstante, el porcentaje que lograrían, calcado casi milimétricamente al de hace dos años, demuestra que el sanchismo no ha sabido aumentar su base electoral pese a contar con la ventaja que proporciona el altavoz de la Moncloa. Sería pues una victoria pírrica porque no bastaría en ningún caso para abrirle a Sánchez de nuevo la puerta de la Presidencia. Ni siquiera reeditando las alianzas con Podemos, nacionalistas y secesionistas que hicieron triunfar la moción de censura. Este bloque podría sumar un máximo de 167 escaños que representarían al 44,2% de los votantes. El tablero se inclinaría, como en Andalucía, del lado de la derecha. Sólo la suma de fuerzas entre PP, Ciudadanos y Vox ofrecería una mayoría amplia, que incluso podría ser arrolladora si se tienen en cuenta los valores más altos de la pinza de escaños que les pronostica la encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO. Esta combinación de partidos podría sumar entre 179 y 189 diputados, holgadamente por encima de los 176 que marcan la mayoría absoluta. Juntos representarían al 50,9% de los electores. Existe otra fórmula de Gobierno posible, pero a la vista de la guerra que enfrenta a los principales partidos, es muy improbable. Sería un remedo de gran coalición entre PP, PSOE y Ciudadanos. Un gran bloque que marginaría a los extremos y los nacionalismos.

El sondeo dibuja un Parlamento más fragmentado aún que el actual, con los tres primeros partidos -PSOE, PP y Cs- a muy corta distancia unos de otros. Especialmente es mínima la diferencia entre populares y naranjas. Apenas cuatro décimas en porcentaje y entre cuatro y ocho escaños de margen a favor de los primeros. Una pequeña sacudida bastaría para propiciar el sorpasso de Rivera sobre Casado. Más aún, una mínima onda expansiva fruto de alguno de los impactantes acontecimientos que salpican la política española o incluso de los rifirrafes propios de una campaña electoral podría trastocar sustancialmente las previsiones de cosecha de escaños de unos y otros. No cabe pues perder de vista nada de lo que suceda en relación con el desafío secesionista catalán, pendiente de un proceso judicial inminente, y que hasta la fecha ha tenido capacidad sobrada de contaminación de toda la vida pública.

Abascal obtendría entre 43 y 45 escaños; el PP de Casado se hunde: lograría entre 70 y 74 parlamentarios

Además de la llegada de Vox, si hay un dato reseñable en el sondeo, ése es el batacazo estratosférico del PP. Su pérdida es espectacular. Podría decirse que la derecha, que hasta ahora y durante décadas han representado los populares, se escinde para dar a luz una nueva fuerza, la liderada por Santiago Abascal.

El PP pasaría del 33% del voto que logró, con Rajoy al frente, en las elecciones de 2016 a sólo el 19,2% si se abrieran hoy las urnas. Su representación en el Congreso sufriría como ninguna otra porque perdería casi la mitad de sus escaños. Frente a los 137 de la actualidad a disponer sólo entre 70 y 74. Se dejaría pues entre 63 y 67 diputados que, en su mayoría, se repartirían entre Vox y Ciudadanos. Los populares parecen así ser víctimas de una pinza que les desangra por la izquierda y por la derecha y con la que inevitablemente tendrán que convivir si quieren seguir jugando en la liga del poder. Sin embargo, es dudoso que una hipotética alianza con Cs y Vox les reservara la Presidencia del Gobierno. El partido naranja sin duda pujaría fuerte para situar en La Moncloa a su líder porque la formación de Rivera, al contrario que la de Casado, mantiene una firme carrera ascendente.

Unidos Podemos perdería el 30% de su representación parlamentaria

Ciudadanos conseguiría atraer a casi un 6% de votantes más que hace dos años y ello le supondría dar un salto olímpico en el Congreso duplicando cómodamente el espacio que ahora ocupa. Así, con el 18,8% de los votos pasaría de sus 32 escaños de hoy a contar con entre 66 y 70. De esta forma, los naranjas pasarían a ser la tercera fuerza de la Cámara y a sólo un paso de arrebatarle a los populares la segunda posición. Además, dejarían muy atrás a Unidos Podemos, el otro partido que junto con el PP más sufriría en las urnas, llegando a perder hasta el 30% de sus representantes. La formación morada conseguiría el 15,8% de las papeletas, más de cinco puntos menos que en 2016, y con ello su grupo parlamentario se quedaría con entre 45 y 47 diputados frente a los 71 actuales. El batacazo de Podemos sin embargo no tiene como principal beneficiario al PSOE como cabría imaginar. O al menos no como único beneficiario. Como hipótesis cabría aventurar que una parte de sus electores, decepcionados, se dirija a la abstención o incluso pase a engordar el otro extremo del arco parlamentario siguiendo un recorrido similar al que han realizado los votantes de extrema izquierda en países europeos vecinos, como es el caso de Francia.

ERC duplicaría su cosecha electoral robándole al PDeCAT la mitad de sus votos

Entre las fuerzas minoritarias sólo cabe reseñar el vuelco de votos en el bloque independentista catalán. Gana ERC, pierde el PDeCAT. Los republicanos catalanes sacan buen rédito de las tensiones internas y el inacabable baile de siglas que padece la fuerza heredera de la antigua CiU, dividida entre moderados y radicales y teledirigida desde Waterloo por el fugado Carles Puigdemont. ERC, liderada en el Congreso por Joan Tardà, vería aumentar su cosecha de votos del 2,6% al 3,6% y sus escaños pasarían de los nueve actuales a moverse entre los 12 y los 14. Por el contrario, el PDeCAT se hundiría: recabaría sólo el 1% de los votos y pasaría a contar sólo con entre 2 y 4 diputados con los que ni siquiera podría formar grupo parlamentario. Los votantes soberanistas parecen encontrar más solidez en el discurso de las huestes de Junqueras. En el escenario vasco, el PNV mantendría intacto su porcentaje electoral y vería incrementar su espacio en el Congreso con un escaño más. Pasaría de cinco a seis.

Sondeo electoral. El 73% de los votantes del PSOE quieren que Pedro Sánchez abandone el partido.


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El 81% de los españoles quieren adelanto electoral.

El 73% de los votantes del PSOE quieren que Pedro Sánchez abandone el partido.

El 60% de los votantes de Ciudadanos no le volverán a votar, si antes no deja claro que jamás beneficiará ni apoyará pactos junto a independentistas o Podemos.

Un nuevo actor irrumpe en la escena política y trastoca la función. Nada es lo que parecía, el argumento se disloca y el epílogo ya no es predecible. Se trata de Vox. La derecha radical entraría hoy en el Congreso con una fuerza arrolladora: el 13% del voto y entre 43 y 45 escaños. Su aparición rompe todos los moldes conocidos esbozando para España un horizonte político muy similar al que ha adelantado Andalucía. Los comicios los ganaría el PSOE con un 22,6% de los votos, prácticamente el mismo resultado que obtuvo en las elecciones de 2016. Los socialistas se beneficiarían del descalabro que registran PP y Podemos y del nuevo reparto de restos que ello implica, hasta el punto de que aumentarían entre siete y 11 sus escaños hasta ocupar entre 92 y 96. No obstante, el porcentaje que lograrían, calcado casi milimétricamente al de hace dos años, demuestra que el sanchismo no ha sabido aumentar su base electoral pese a contar con la ventaja que proporciona el altavoz de la Moncloa. Sería pues una victoria pírrica porque no bastaría en ningún caso para abrirle a Sánchez de nuevo la puerta de la Presidencia. Ni siquiera reeditando las alianzas con Podemos, nacionalistas y secesionistas que hicieron triunfar la moción de censura. Este bloque podría sumar un máximo de 167 escaños que representarían al 44,2% de los votantes. El tablero se inclinaría, como en Andalucía, del lado de la derecha. Sólo la suma de fuerzas entre PP, Ciudadanos y Vox ofrecería una mayoría amplia, que incluso podría ser arrolladora si se tienen en cuenta los valores más altos de la pinza de escaños que les pronostica la encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO. Esta combinación de partidos podría sumar entre 179 y 189 diputados, holgadamente por encima de los 176 que marcan la mayoría absoluta. Juntos representarían al 50,9% de los electores. Existe otra fórmula de Gobierno posible, pero a la vista de la guerra que enfrenta a los principales partidos, es muy improbable. Sería un remedo de gran coalición entre PP, PSOE y Ciudadanos. Un gran bloque que marginaría a los extremos y los nacionalismos.

El sondeo dibuja un Parlamento más fragmentado aún que el actual, con los tres primeros partidos -PSOE, PP y Cs- a muy corta distancia unos de otros. Especialmente es mínima la diferencia entre populares y naranjas. Apenas cuatro décimas en porcentaje y entre cuatro y ocho escaños de margen a favor de los primeros. Una pequeña sacudida bastaría para propiciar el sorpasso de Rivera sobre Casado. Más aún, una mínima onda expansiva fruto de alguno de los impactantes acontecimientos que salpican la política española o incluso de los rifirrafes propios de una campaña electoral podría trastocar sustancialmente las previsiones de cosecha de escaños de unos y otros. No cabe pues perder de vista nada de lo que suceda en relación con el desafío secesionista catalán, pendiente de un proceso judicial inminente, y que hasta la fecha ha tenido capacidad sobrada de contaminación de toda la vida pública.

Abascal obtendría entre 43 y 45 escaños; el PP de Casado se hunde: lograría entre 70 y 74 parlamentarios

Además de la llegada de Vox, si hay un dato reseñable en el sondeo, ése es el batacazo estratosférico del PP. Su pérdida es espectacular. Podría decirse que la derecha, que hasta ahora y durante décadas han representado los populares, se escinde para dar a luz una nueva fuerza, la liderada por Santiago Abascal.
El PP pasaría del 33% del voto que logró, con Rajoy al frente, en las elecciones de 2016 a sólo el 19,2% si se abrieran hoy las urnas. Su representación en el Congreso sufriría como ninguna otra porque perdería casi la mitad de sus escaños. Frente a los 137 de la actualidad a disponer sólo entre 70 y 74. Se dejaría pues entre 63 y 67 diputados que, en su mayoría, se repartirían entre Vox y Ciudadanos. Los populares parecen así ser víctimas de una pinza que les desangra por la izquierda y por la derecha y con la que inevitablemente tendrán que convivir si quieren seguir jugando en la liga del poder. Sin embargo, es dudoso que una hipotética alianza con Cs y Vox les reservara la Presidencia del Gobierno. El partido naranja sin duda pujaría fuerte para situar en La Moncloa a su líder porque la formación de Rivera, al contrario que la de Casado, mantiene una firme carrera ascendente.
Unidos Podemos perdería el 30% de su representación parlamentaria

Ciudadanos conseguiría atraer a casi un 6% de votantes más que hace dos años y ello le supondría dar un salto olímpico en el Congreso duplicando cómodamente el espacio que ahora ocupa. Así, con el 18,8% de los votos pasaría de sus 32 escaños de hoy a contar con entre 66 y 70. De esta forma, los naranjas pasarían a ser la tercera fuerza de la Cámara y a sólo un paso de arrebatarle a los populares la segunda posición. Además, dejarían muy atrás a Unidos Podemos, el otro partido que junto con el PP más sufriría en las urnas, llegando a perder hasta el 30% de sus representantes. La formación morada conseguiría el 15,8% de las papeletas, más de cinco puntos menos que en 2016, y con ello su grupo parlamentario se quedaría con entre 45 y 47 diputados frente a los 71 actuales. El batacazo de Podemos sin embargo no tiene como principal beneficiario al PSOE como cabría imaginar. O al menos no como único beneficiario. Como hipótesis cabría aventurar que una parte de sus electores, decepcionados, se dirija a la abstención o incluso pase a engordar el otro extremo del arco parlamentario siguiendo un recorrido similar al que han realizado los votantes de extrema izquierda en países europeos vecinos, como es el caso de Francia.

ERC duplicaría su cosecha electoral robándole al PDeCAT la mitad de sus votos

Entre las fuerzas minoritarias sólo cabe reseñar el vuelco de votos en el bloque independentista catalán. Gana ERC, pierde el PDeCAT. Los republicanos catalanes sacan buen rédito de las tensiones internas y el inacabable baile de siglas que padece la fuerza heredera de la antigua CiU, dividida entre moderados y radicales y teledirigida desde Waterloo por el fugado Carles Puigdemont. ERC, liderada en el Congreso por Joan Tardà, vería aumentar su cosecha de votos del 2,6% al 3,6% y sus escaños pasarían de los nueve actuales a moverse entre los 12 y los 14. Por el contrario, el PDeCAT se hundiría: recabaría sólo el 1% de los votos y pasaría a contar sólo con entre 2 y 4 diputados con los que ni siquiera podría formar grupo parlamentario. Los votantes soberanistas parecen encontrar más solidez en el discurso de las huestes de Junqueras. En el escenario vasco, el PNV mantendría intacto su porcentaje electoral y vería incrementar su espacio en el Congreso con un escaño más. Pasaría de cinco a seis.

El intencionado "timo " de los golpistas y Manuela Carmena a Ana Botella carente de valor jurídico.


Blog de Juan Pardo

Justo el mismo día que tomó posesión de la alcaldía del Ayuntamiento de Madrid, Manuela Carmena de la rama abierta del comunismo prosoviético  con el apoyo incondicional de la banda de melancólicos porcinos  de Carmona a secas, se viene insistiendo en que el anterior equipo de gobierno, encabezado por Ana Botella, produjo un quebranto a las cuentas públicas cuando decidió sacar a la venta 1.800 viviendas de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS).

La noticia que estos días está tomando un eco en los medios de comunicación es, totalmente sucia, falsa y carente de valor jurídico. Ahora, una ponente del Tribunal de Cuentas cercana a Manuela Carmena ha firmado una polémica sentencia condenatoria que exige a Botella y su equipo más de 23 millones de euros por haber cerrado dicha transacción por debajo del valor que la firmante de la sentencia considera adecuado y oportuno.

Desde la defensa jurídica de Fermín Oslé, consejero delegado de la EMVS en el momento en que se cerró la operación, consideran que no tiene sentido exigir "responsabilidad contable" con tales argumentos. La sentencia, por tanto, estaría incurriendo en valoraciones subjetivas que poco o nada tienen que ver con la firme aplicación del Derecho.

Para empezar, hay que tener en cuenta de que no hablamos de un daño real y efectivo al patrimonio, sino de un supuesto perjuicio que bien podría enmarcarse en lo que la jurisprudencia denomina "sueños de ganancia", basados en una configuración de los posibles precios de mercado que carecen de rigor alguno.

En este sentido, hay que recordar que la propia Sala de Justicia del Tribunal de Cuentas ha insistido en que no hay que confundir el mero "sueño de ganancia" con un daño emergente real y efectivo. Es más: la jurisprudencia disponible en este sentido considera que "interpretar como daño la diferencia entre un precio hipotético y un precio correctamente abonado puede suponer un enriquecimiento injusto para la Administración Pública".

Tasaciones sin sentido
Así, la defensa de Oslé recuerda que la demanda presentada por el gobierno de Carmena "no se basa en hechos ocurridos sino en hechos hipotéticos, a saber, la eventual posibilidad de haber obtenido un precio mejor en las enajenaciones". Así, el Ayuntamiento suministró al Tribunal de Cuentas un informe de tasación lleno de errores en torno al cual ha girado parte del proceso.

Y es que la evaluación de los inmuebles que encargó Carmena "recoge conclusiones retrospectivas, pues se elaboró en 2015, y deduce sin motivación suficiente los precios del mercado en 2013. Además, el informe se elaboró simplemente tomando como referencia la información aportada por el Ayuntamiento de Carmena, limitándose a hacer comprobaciones muy limitadas desde el punto de vista cuantitativo y cualitativo".

Hay, de hecho, más nubarrones en el informe de tasación que presentó el consistorio. Por ejemplo, se emitía dicho documento sin aplicar la Orden ECO 805/2003, que recoge el método de referencia para calcular el valor de mercado de un inmueble. Por otro lado, aunque la tasación se basaba en técnicas de muestreo, no permitía conocer los criterios para la selección de la muestra elegida. Para colmo, hablamos de un informe enfocado a la venta individual de los inmuebles, no de una cartera de más de 1.821 residencias.

El informe también tomaba como referencia el valor catastral de los inmuebles, si bien dicho parámetro no se establece para fijar el precio de mercado de las viviendas, sino como base imponible para impuestos como el IBI o la plusvalía municipal. "Traerlo como precio de mercado y hacerlo en 2013 con datos de 2011 carece de sentido", tal y como señaló la defensa de Oslé.

La sentencia de la vergüenza
La propia sentencia del Tribunal de Cuentas tumba las tasaciones aportadas por el equipo de Carmena. Esto pone de manifiesto lo difícil que es evaluar promociones de este tipo, puesto que hablamos de la venta de 1.800 pisos públicos ocupados que solo salieron al mercado para evitar la quiebra de la EMVS.

Pero, como explican fuentes judiciales consultadas por Libre Mercado, lo que hace la sentencia del Tribunal de Cuentas es "descartar esos informes... para luego inventarse su propia forma de tasar las viviendas". Así, "la sentencia equipara el valor máximo de venta establecido por la ley para las viviendas VPO al valor mínimo con el que se deberían vender. En esas condiciones difícilmente podría encontrarse comprador, porque en caso de querer revenderlas no se conseguiría ganancia alguna". Por tanto, "el valor máximo de venta no puede ser aplicable, porque se trataba de viviendas ya ocupadas por inquilinos, lo que les resta gran valor, y se trata de una venta múltiple, lo que descuenta el precio total de la operación".

Para colmo, la ponente de la sentencia no tomó declaración a Botella y sus concejales, de modo que éstos no pudieron defenderse ante esta arbitraria forma de estimar el precio de la operación.

Más errores intencionados
Las mismas fuentes apuntan a Libre Mercado otros errores flagrantes de la sentencia:

- Se ha ignorado en la sentencia el informe del Fiscal y el propio informe de la Sección de Fiscalización del propio Tribunal de Cuentas, que no apreciaron irregularidad contable alguna.
- Aunque se ignoran dichos documentos, sí se toma como referencia un informe de Fiscalización de la Cámara de Cuentas de la Comunidad de Madrid, curiosamente realizado por una vocal propuesta por el PSOE.

- Se atribuye responsabilidad al gobierno del Ayuntamiento de Madrid, culpado por la sentencia de no controlar adecuadamente al consejero delegado, pese a que dicha función corresponde al Consejo de Administración de la EMVS. Esto es especialmente llamativo, porque en dicho consejo se sientan representantes de PSOE e Izquierda Unida (hoy Unidos Podemos) que habrían sido condenados si la sentencia tuviese un mínimo de coherencia.

- Nadie ha anulado los actos y acuerdos jurídicos relativos a la venta, por lo que son plenamente válidos y eficaces. Por tanto, es difícil reclamar responsabilidad contable alguna.

El Pluripartidismo de derechas, de momento, aparta la crueldad socialista en Andalucía. Pronto se instalará en España.



La Constitución de la Mesa del Parlamento andaluz inauguró la legislatura del cambio desde que echó a andar la autonomía. Por primera vez, y en correspondencia con lo expresado por los votantes, el control de la cámara autonómica pasa a manos de una coalición de centro-derecha fruto de un pacto entre PP, Cs y Vox. El PSOE cuenta con dos miembros, pero Adelante Andalucía declinó la invitación cursada desde Cs para salvar su relato de oposición.

La presidencia, parlamentaria almeriense recae en Marta Bosquet: será una prueba de madurez para la formación naranja, que pasa de los pactos externos a involucrarse en el gobierno de las instituciones, presumiblemente también del Gobierno andaluz. Cs ya ha demostrado su capacidad de acuerdo; es hora de que pruebe también su capacidad de gestión para, en coalición con el PP, ejercer su discurso regenerador desde el poder. 

No será una legislatura fácil, en una cámara polarizada donde el populismo de izquierda y derecha tensará los debates -ayer ya vimos el espectáculo de los juramentos- y será obligado buscar pactos variables según materias. Nada que no suceda en Europa. El pluripartidismo ha llegado para quedarse. Andalucía está llamada a ser el laboratorio de un nuevo ciclo político en España.

El famoso calendario Pirelli 2019, este año apuesta por la sensualidad y el poder soñador de la mujer.


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El famoso calendario de la marca italiana de neumáticos Pirelli 2019, este año apuesta por la sensualidad y el poder soñador de la mujer.  Esta edición -2019-  cuenta las historias de cuatro mujeres: Julia Garner, Laetitia Casta, Misty Copeland y Gigi Hadid.

"Las cuatro mujeres tienen una identidad sexual propia, un objetivo específico en la vida y diferentes formas de hacer las cosas en la vida". De ahí que el tema de fondo sea el sueño y la frivolidad de la mujer como explica el famoso fotógrafo,  Albert Watson, encargado de retratar a las modelos. Estas son algunas de sus imágenes.  

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Pedro Sánchez: Si VOX forma parte del futuro de Andalucía, esta comunidad quedará, automáticamente, intervenida.


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Pedro Sánchez: “El peligro que conlleva este partido de ultra derecha es tal, que puede poner en peligro la estabilidad nacional. En cambio, los componentes del Gobierno catalán, todos sabemos, que solo pretenden liberal a su nación sin hacer daño a personas o cosas”.

Pienso que este forajido de la política española está jugando a caballo ganador. Está encendiendo al pueblo, aquí todo forma parte del protocolo. Si retrocedemos un poco en el tiempo, las formas, las maneras y su funcionalidad son las mismas que utilizó Hugo Chávez en su segundo golpe de Estado y esto, esto si hace daño a personas o cosas.

En este mismo blog ya publicaba que Pedro Sánchez, nunca convocará elecciones, al igual que el comandante bolivariano, siempre habrá algún motivo para pasar página. Por ejemplo, se posponen las elecciones durante un año ya que la oposición no ofrece garantías como para ir a las urnas….

Nunca he votado ni a VOX ni a Cs ni al PSOE y lo que es más nunca les votaré. Pero no dudo que son tan democráticos como los demás incluidos los Bildus, los nafarroas, batasunos, golpistas,  los catalanistas....

Desde el preciso momento que hay urnas se entiende que hay libertad democrática. Uno de los muchos puntos buenos que llevaba VOX en su programa previo a las elecciones era: “África no cabe en España” y la verdad llevan más razón que los tolerantes. Ahora bien, si pensamos que el resultado de la votación va a estar amañado y nos consternamos de esos niños que bien ganado tienen el cielo, entramos en un tremendo error. Las urnas funcionan, sino que se lo pregunte a Sánchez y como bien decía un jefe de VOX es necesario ayudarles y mucho en sus países.      

La juez, Isabel Rodríguez, que estuvo 18 meses de baja por depresión prohibió al Cardenal, Cañizares Llovera visitar a Zaplana en Nochebuena. ¡Aquí no entra ni el cura¡


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¿Puede haber recaído?

Como bien dice Villarejo, desde Valencia, Garzón y su amiga, la Ministra Lola Delgado están fraguando otro caso Gürtel y la caída de la Monarquía.  

La juez que mantiene a Eduardo Zaplana en prisión, María Isabel Rodríguez Guerola, pasó un año y medio de baja por enfermedad. La magistrada niega al ex político la posibilidad de salir de la cárcel a pesar de los informes médicos en los que se teme por su salud.
Tal y como figura en varias actas públicas  el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) concedió a la magistrada su primer permiso el 9 de diciembre de 2010.

De manera sucesiva, este permiso se ha ido prorrogando hasta en 18 ocasiones. El último, fue otorgado el 13 de diciembre de 2012.

Los documentos son redactados por la Comisión Permanente del CGPJ, en donde también se apunta que la magistrada “tendría derecho al percibo de retribuciones básicas y por razón de familia, sin perjuicio de las prestaciones complementarias que procedan con arreglo al régimen de seguridad social aplicable”.

El ex presidente de la Generalitat Valenciana pasará ingresado en el hospital de La Fe como mínimo las fiestas Navidad tras las complicaciones en su estado de salud por la leucemia que padece.

Villarejo: Garzón, Lola Delgado y el trilero Grande Marlaska están preparando otra Gürtel.



El excomisario José Villarejo advierte en un audio grabado desde prisión que no cuenten con él para «hacer daño a la Monarquía», afirma que el director del CNI, Félix Sanz Roldán, «tiene controlado quién está filtrando» y acusa al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, de ser un «trilero». En un audio de casi 5 minutos grabado al teléfono por su mujer, Gemma Alcalá, el pasado día 23 desde prisión, el excomisario quiere ejercer su «derecho de rectificación» para que «todos puedan oír por primera vez» su «versión».
Villarejo carga en él contra los fiscales Anticorrupción que investigan el caso Tándem y que solo se interesan, dice, por información del rey Juan Carlos y no de jueces y fiscales, y avisa en ese sentido de que él no dañará a la monarquía. Según su testimonio, los fiscales le hicieron llegar que si quería quedar libre «tendría que colaborar totalmente» y contarles «todo» sobre las personas de nivel con las que tuvo relación, incluido «todo lo que conociera de cuentas y sociedades» del rey emérito. «No tenían ningún interés en conocer detalles sobre comidas y reuniones con otros jueces y fiscales, tampoco les interesaban mis actuaciones como agente encubierto ni mis informaciones sobre redes terroristas, narcotráfico, etcétera», subraya.

«Si alguien quiere hacer daño a la monarquía son los que se abrazan con los abogados de Podemos (personado como acusación popular en Tándem) cada vez que coinciden con ellos. Conmigo que no cuenten, allá ellos y su conciencia. Esta secta de 'illuminatis' solo busca destruir la corona a cualquier precio», asegura.
También dice tener claro que al juez instructor del caso Tándem en la Audiencia Nacional, Diego de Egea, lo «han echado» porque quería ponerlo en libertad. Interpreta así Villarejo la decisión de De Egea de renunciar a continuar en la Audiencia como juez de refuerzo al expirar el próximo 31 de diciembre su comisión de servicio. Y afirma que su abogado rehusó reunirse con los fiscales anticorrupción si no estaba delante ese juez y, por ese motivo, los representantes del ministerio público acudieron al letrado defensor de su esposa.
Todo forma parte -denuncia- de una campaña «brutal» contra él de quienes le consideran «un chantajista peligroso». «Hasta el presidente del Gobierno ya me ha condenado. Soy culpable y ya no tengo solución, mejor que me mandaran a Guantánamo», añade. El comisario jubilado ve a apuntar a su «mayor enemigo», Félix Sanz Roldán, por tener «controlado» quién está filtrando sus grabaciones. «Solo le colaron la charla con la princesa Corinna porque se confió con los de los abrazos», indica.
A su juicio, Sanz Roldán «deja que filtren porque se alegra del daño» que le hacen, pero matiza: «Aunque Félix quiera destruirme y sea mi mayor enemigo y que por él yo esté en la cárcel, por encima de todo creo que es un patriota y asume que todo se le ha descontrolado dañando a quien debía haber protegido primero». «Por eso espero que en algún momento pondrá orden a este despropósito, ya que solo beneficia a los populistas, a los independentistas, es decir, a los que solo quieren hacer daño a ESpaña», plantea.
Villarejo también carga contra Grande-Marlaska, a quien sitúa tras el caso Kitchen (en el que se investiga la utilización del Ministerio de Interior en la etapa de Jorge Fernández Díaz para espiar y robar documentos aLuis Bárcenas). «Estoy viendo atónito cómo una vez más el PP se va a dejar montar una segunda Gürtel con el tema Kitchen. No se dan cuenta que desde junio quien controla y maneja para el PSOE mi sumario es Marlaska y es un auténtico trilero manipulando causas. Recuerden el Faisán», expone.
Y avisa de que desde hace poco tiempo sus condiciones en prisión han cambiado y, al contrario que antes, se siente amenazado.«Estoy preparado para lo peor», dice el excomisario en un audio en el que añade que le «repugnan» los «miserables cobardes» que quieren utilizar a unos pocos funcionarios de prisiones «para hacer el trabajo sucio al que ellos no se atreven». Insiste en que sus declaraciones ante el juez en la Audiencia Nacional demuestran «quién dice la verdad y quién miente en esta historia» y, antes de despedirse deseando feliz navidad a todos, cita a Rousseau: «Dijo que era una suerte de locura tratar de mantenerse cuerdo cuando todos han enloquecido. ¡Menuda locura!».

El discurso del Rey de España, Felipe VI -íntegro- difundido por 42 cadenas de TV, afianza la Monarquía y enfrenta al independentismo.

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En estos días tan especiales, en los que siempre nos deben unir los mejores sentimientos, os deseo, junto a la Reina y nuestras hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, una Feliz Navidad y que en el año 2019 podáis ver cumplidos vuestros anhelos y aspiraciones.

Hoy no quiero dejar de recordar a quienes vivís una situación difícil por razones personales, económicas o sociales; o estáis lejos de vuestro hogar y seres queridos. En estas horas, que han de ser para la alegría y de celebración, nuestro corazón y nuestro pensamiento están a vuestro lado; y nuestro mayor deseo es que todas esas circunstancias queden pronto atrás.

A lo largo de los últimos años os he venido transmitiendo en Nochebuena mis inquietudes y reflexiones sobre nuestra democracia; sobre la cohesión social y territorial, la economía y el paro o la educación; también sobre la corrupción, el terrorismo, o la violencia contra las mujeres; una violencia, de tan triste actualidad y que merece siempre nuestra repulsa y condena más enérgica y el empeño de toda la sociedad para erradicarla de nuestra vida. Todas estas cuestiones que acabo de mencionar nos siguen preocupando, por supuesto, muy seriamente.

Permitidme que esta noche os hable de algo que también me parece muy importante. Quiero hablaros de nuestra convivencia, de los principios en los que se inspira, pensando en el presente y también en el futuro, en nuestras generaciones más jóvenes, a las que hoy me voy a dirigir especialmente.

El pasado 6 de diciembre, con motivo del 40 aniversario de nuestra Constitución, recordé nuevamente los ideales que animaron y unieron a los españoles durante la transición política y que han sido el fundamento, la base de nuestra libertad y de nuestro progreso de estos últimos 40 años: la reconciliación y la concordia; el diálogo y el entendimiento; la integración y la solidaridad.

Quienes vivieron aquellos años saben bien que si hay algo que los define fue el valor de trabajar juntos y unidos pensando en nuestro país y en su futuro; fue la voluntad de los españoles de entenderse y la de los líderes políticos, económicos y sociales de llegar a acuerdos, a pesar de estar muy distanciados por sus ideas y sentimientos.

A todos les unía un objetivo muy claro: la democracia y la libertad en España; definir unas reglas comunes que garantizaran nuestra convivencia. Y lo lograron. De ese éxito nos hemos beneficiado las siguientes generaciones; y lo que debemos hacer hoy es todo lo que esté en nuestras manos para que esos principios no se pierdan ni se olviden, para que las reglas que son de todos sean respetadas por todos. Y de esa manera asegurar a los jóvenes, con mayor garantía, nuevas décadas de progreso y avance como las que nosotros afortunadamente hemos conocido.

Quienes fuisteis protagonistas o testigos de la transición estoy seguro de que entenderéis muy bien lo que acabo de decir. A los que no vivisteis aquel tiempo y especialmente a las generaciones más jóvenes, tenemos el deber de haceros partícipes de ese período de nuestra historia, de ese camino que permite entender por qué y cómo España ha conseguido el cambio más radical de su historia; por qué y cómo ha avanzado y prosperado tanto nuestra sociedad desde entonces

Yo creo que eso es necesario, sí; pero también creo que no es suficiente. Porque como sociedad tenemos una deuda pendiente con nuestros jóvenes. Somos responsables de su futuro y las circunstancias de hoy en día no son, ni mucho menos, las más fáciles.

Los jóvenes vivís inmersos en la realidad de una sociedad tecnológica —de cambios continuos y acelerados— que plantea nuevos interrogantes, pero que a la vez está llena de nuevas oportunidades. Tenéis talento, creéis en la paz, estáis abiertos al mundo porque sois y os sentís europeos, sois solidarios, estáis comprometidos con las causas sociales, con la lucha contra el cambio climático y la defensa del medio ambiente. Queréis vivir y convivir, pero tenéis problemas serios.

Sabéis que es muy difícil encontrar trabajo sin una adecuada formación. Muchos la tenéis, pero a veces os veis obligados a ocupar un puesto de trabajo que no es para el que os habéis preparado o que no responde a vuestras expectativas. Y os tenemos que ayudar: a que podáis construir un proyecto de vida personal y profesional, con un trabajo y un salario dignos, a tener un lugar adecuado donde vivir y, si así lo queréis, a formar una familia y poder conciliar con la vida laboral.

Nuestra responsabilidad, la de toda nuestra sociedad, es que vuestra capacidad, vuestra motivación, vuestra ilusión y esfuerzo, venzan a las dificultades; porque tenemos la obligación –contando con vosotros, con vuestra energía–, de seguir construyendo día a día un país mejor, más creativo, más dinámico, y siempre en vanguardia; una España más cohesionada socialmente y más comprometida con la igualdad real entre hombres y mujeres
Hoy, que vivimos en una democracia asentada y que compartimos unos mismos principios y valores con otras democracias de nuestro entorno, es imprescindible que aseguremos en todo momento nuestra convivencia.

Una convivencia que se basa en la consideración y en el respeto a las personas, a las ideas y a los derechos de los demás; que requiere que cuidemos y reforcemos los profundos vínculos que nos unen y que siempre nos deben unir a todos los españoles; que es incompatible con el rencor y el resentimiento, porque estas actitudes forman parte de nuestra peor historia y no debemos permitir que renazcan; una convivencia en la que la superación de los grandes problemas y de las injusticias nunca puede nacer de la división, ni mucho menos del enfrentamiento, sino del acuerdo y de la unión ante los desafíos y las dificultades.

Una convivencia, en fin, que exige el respeto a nuestra Constitución; que no es una realidad inerte, sino una realidad viva que ampara, protege y tutela nuestros derechos y libertades. Todos los proyectos necesitan unos cimientos sólidos, y la España de hoy los tiene, porque están hechos de una voluntad decidida de concordia, de paz y de entendimiento.
Y esta es la reflexión que quería haceros llegar esta noche: que la convivencia —que siempre es frágil, no lo olvidemos— es el mayor patrimonio que tenemos los españoles. La obra más valiosa de nuestra democracia y el mejor legado que podemos confiar a las generaciones más jóvenes; y, por ello, debemos evitar que se deteriore o se erosione; debemos defenderla, cuidarla, protegerla; y hacerlo con responsabilidad y convicción. Así lo hemos demostrado durante estos últimos cuarenta años de libertad porque hemos creído en nosotros mismos y en nuestras propias fuerzas.

Ahora debemos valorar con orgullo lo que somos, lo que hemos hecho y confiar en lo que podemos hacer entre todos, alejando el desencanto o el pesimismo. Debemos ser conscientes de la nueva realidad que nos impone el siglo XXI y ser capaces de alcanzar consensos cívicos y sociales que aseguren el gran proyecto de modernización de España.

Con esa esperanza y confianza en el futuro, sigamos adelante. Con coraje y sin descanso. Porque todos podemos hacer mucho por el bien común, y superarnos cada día; haciendo cada uno lo que nos corresponde y apoyando a quien cumple con su obligación; animando a quien lo precisa —sin que nadie quede atrás—, y sumando todas nuestras fuerzas en el deseo de una España siempre mejor, porque los españoles lo merecemos.
A todo esto os animo. Gracias por escucharme y os deseo nuevamente a cada uno de vosotros y a vuestras familias, una muy feliz Navidad.

Eguberri on. Bon Nadal. Boas festas. Buenas noches. Y feliz y próspero 2019.


Pedro Sánchez y Quim Torra, el hijo tonto de Puigdemont retan a la España decente a una guerra civil


Blog de Juan Pardo

No hay precedentes en la historia de España de una traición tan canallesca, tan perversa, tan ruin, tan innecesaria y tan miserable como la perpetrada entre Pedro Sánchez y Quim Torra en perjuicio de la soberanía nacional.  

Pedro Sánchez ha diseñado un paquete de transferencias para contentar a los independentistas de cara a sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. Entre otros traspasos, el jefe del Ejecutivo pretende transferir el Poder Judicial, las políticas de inmigración y protección civil.

Pedro Sánchez quiere lograr como sea el respaldo de los separatistas para poder continuar en el poder. Y el orden de los nuevos traspasos de competencias a la Generalitat para contentar a los hombres de Torra, Puigdemont o Junqueras ya está definido. Entre esas nuevas cesiones se encuentra el fraccionamiento del Poder Judicial, el control de las funciones de protección civil y la “participación” en la gestión de la inmigración.

Hay que recordar que la Justicia es básica para los golpistas porque les permitiría controlar posteriores procesos judiciales relacionados con el separatismo; la protección civil es clave por motivos obvios; y la inmigración ha sido ya utilizada por CiU en el pasado para introducir inmigrantes no hispanohablantes y marginar de esa manera el uso del castellano en Cataluña.

El plan pasa por dar estas competencias a la Generalitat que, para lo que sería necesaria una primera reforma de la Constitución y su sometimiento a referéndum en toda España para poder ampliar la capacidad de cesión de cuotas de poder a los separatistas. Y es que los traspasos y sumisión que plantea Sánchez no caben en el actual marco constitucional.

Los socialistas han recuperado con este fin un viejo texto: el elaborado en julio de 2017 y conocido como Declaración de Barcelona. Aunque, tan sólo con un pequeño cambio: y es que en aquella época, cuando se redactó originalmente, era el voluntarista plan de un PSOE sin poder real; y hoy es el plan de acción de un presidente del Gobierno atrapado y dispuesto a entregar lo que sea con tal de seguir en La Moncloa.

Los socialistas han incluido esta Declaración como explicación detallada dentro del plan oficial de acción elaborado por el PSC para 2019: el mismo plan que conforma la hoja de ruta de negociación con los separatistas. Y allí se destaca que tras “la Sentencia del Tribunal Constitucional, existen cuestiones en el Estatuto de Autonomía de Cataluña que fueron declaradas inconstitucionales más por cuestiones legales de forma que de fondo. En consecuencia, en este ámbito existe margen de actuación para impulsar un desarrollo normativo –que incluye la reforma de normas de ámbito estatal ya existentes o, en su caso, la aprobación de algunas nuevas– que profundicen en el autogobierno de Cataluña”.

Y esas nuevas cesiones abren el siguiente plan de acción: “En este sentido, vamos a impulsar: La reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, incorporando las previsiones sobre el Consejo de Justicia de Cataluña y configurándolo como una instancia desconcentrada del propio Consejo General del Poder Judicial”. Es decir, que el Poder Judicial catalán sería autónomo del nacional: algo que dejaría manos libres al Ejecutivo de Torra para manosear las futuras decisiones sobre procesos relacionados con el separatismo.

Otro de los puntos de cesión sería “la derogación de la Ley 27/2013, de 27 de diciembre, de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local que aprobó el Partido Popular y la aprobación de una nueva normativa para las entidades locales, que garantice plenamente la autonomía local y su suficiencia financiera”: en resumen, gastar sin medida ni control del déficit, teniendo en cuenta que, pese a esa eliminación de topes, los ayuntamientos catalanes seguirían respaldados por los sistemas de rescate financiero nacionales.

También se prevé reconocer “la institución de las veguerías como entidad local distinta de la provincia y que ajuste la delimitación provincial a las veguerías proyectadas tal y como recoge su Estatuto”. “En este ámbito también defendemos la reforma de la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local y de la Ley de Haciendas Locales y, en su caso, la LOFCA y la Ley General Tributaria para reconocer a la Generalitat la capacidad legislativa para establecer y regular tributos propios de los gobiernos locales”, añade.

Además, se plantea “la presentación de una proposición de ley en las Cortes Generales que contemple la necesidad de un acuerdo previo con los gobiernos autonómicos para las inversiones estatales en materia de bienes y equipamientos culturales” y la “culminación del traspaso de las transferencias pendientes y de los recursos necesarios para hacerlas efectivas en temas tales como salvamento marítimo y protección civil, formación sanitaria especializada, mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales o ejecución de la legislación estatal en materia de trabajo y relaciones laborales”.

Y, por si fuera poco, “la modificación de las normas necesarias para reforzar la ya prevista participación de la administración catalana en materia de inmigración”. Todo ello, teniendo en cuenta que los separatistas ya han privilegiado la inmigración no hispanohablante para poder implantar en los inmigrantes el catalán y marginar el castellano.

Ruego a los dueños de la justicia en España, Garzón y su vedette, Lola Delgado, la libertad inmediata de Zaplana.

Blog de Juan Pardo


Los dos fenómenos que más me han sorprendido en la vida son el espíritu de superación en la inteligencia de los animales y la ruindad de los socialistas.
El juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis Castro, por razones humanitarias puso en libertad al etarra, Josu Uribetxeberria Bolinaga condenado por secuestro al funcionario de prisiones, José Antonio Ortega Lara y más de "otros" 50 casos relacionados con terrorismo. 

El magistrado, que toma esta decisión con el criterio en contra del fiscal Pedro Rubira, sostiene que todos los informes médicos que obran en la causa, a pesar de presentar "algunas contradicciones", coinciden en que el interno padece "una enfermedad grave e incurable" que tiene "muy mal pronóstico" y que su esperanza de vida oscilaría entre "los seis y los doce meses".

El expresidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana permanece ingresado en el hospital La Fe después de que los servicios médicos de la prisión de Picassent, lugar en el que está preso desde hace siete meses como imputado en la Operación Erial, decidieran que fuera trasladado para  un tratamiento rutinario. El citado tratamiento es un cambio en su medicación para tratar la leucemia que padece.


El ingreso no significa que pueda estar con sus familiares ya que, según fuentes cercanas al caso, la jueza ha ordenado que solo tenga acceso a su habitación su principal abogado, que es de Madrid y no sus hijas, que son abogadas y están habilitadas como miembros de la defensa.

Un, otro monstruo del sexo viola y asesina a Laura. El solo ha sido ejecutor, la autoría es “obra” de malvados socialistas y ruines tolerantes.


Blog de Juan Pardo

Tantas y tantas Lauras tienen que morir como para desafiar a la ciencia y a la Ley. El asesinato de Laura Luelmo ha conmocionado a la sociedad española que, entre otras cosas, era uno de sus firmes propósitos, matar, cárcel y popularidad. No es para menos, tanto por el perfil de la víctima -una joven comprometida con el feminismo que se desplazó lejos de su hogar para cubrir una baja docente- como por el historial del detenido y principal sospechoso: había salido en octubre de la cárcel donde penaba por robo con violencia, antecedentes a los que se añade el asesinato de otra mujer y un intento de violación aprovechando un permiso penitenciario. Que un tipo semejante anduviera suelto mueve a una indignación más que comprensible. 

Pero vivimos tiempos en que la conmoción se convierte rápida e inescrupulosamente en capital político y munición de guerra cultural. En momentos así es más importante que nunca extremar el rigor y no alentar polémicas morbosas ni atizar argumentos viscerales, al menos desde la política y el periodismo. Aún no hay otra cosa que indicios, pero ya inunda la conversación pública el debate sobre la prisión permanente revisable y la discusión sobre si el crimen encaja o no en la modalidad de violencia de género. Una cosa está clara: que Laura esté muerta es un fracaso doloroso que, si se confirma la autoría de Bernardo Montoya, exige como mínimo una revisión de la normativa penitenciaria. Recordemos además que la prisión permanente revisable no es ninguna excepción en el derecho europeo y está en vigor en nuestro país con una mayoría de partidos en contra, aunque sería un grave error tramitar su revocación. 

Tan loable es el fin constitucional de la reinserción como urgente reconocer que la sociedad tiene derecho a protegerse de los reincidentes.