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Alberto Fernández creará una injusta JUSTICIA para solucionar los problemas de “La Kirchner”



Albertito, hasta hace muy poco tiempo, su sueño era ser el embajador de la Argentina en España. Pero Cristina Fernández de Kirchner se le cruzó en el camino, le cambió la vida y lo llevó a lo que es hoy, el nuevo presidente de un país que un siglo atrás era uno de las principales potencias mundiales y hoy es miembro del G-20, pero tropieza desde hace décadas con profundas y recurrentes crisis económicas.

"Tenemos que superar el muro del rencor y del odio entre los argentinos", dijo Fernández, de 60 años, en un discurso ante la Asamblea Legislativa mientras miles de personas escuchaban fuera, en la Plaza de los dos Congresos, en una infernal mañana que prometía temperaturas hasta de 40 grados. Celebraban el regreso del peronismo al poder tras un interregno social-liberal de cuatro años encabezado por Mauricio Macri. A una veintena de calles de allí, en la histórica Plaza de Mayo, miles y miles de personas festejaban frente a la Casa Rosada, liberada ya, a pedido de Fernández, de las vallas que la protegían y que el kirchnerismo instaló años atrás.

El nuevo presidente, que terminó de escribir su discurso en la madrugada de hoy, llegó conduciendo su propio auto a la ceremonia de posesión del cargo, algo inédito en la democracia recuperada en 1983.

Fernández es la prueba viva de una operación política tan heterodoxa como inédita, ya que ganó con un 48% contra un 40% de Macri una elección a la que llegó por una vía inesperada. Fue Fernández de Kirchner, presidenta entre 2007 y 2015, quien le reveló al país en un vídeo de 13 minutos emitido por redes sociales, que no aspiraría a la jefatura del Estado. Aquello fue en mayo, y en ese mismo vídeo se autonominó candidata a la vicepresidencia y anunció que Fernández encabezaría la fórmula.

Alberto, hoy le  debe mucho a su ahora vicepresidenta, y en su discurso de toma de posesión dio señales de que comenzará a pagar esa deuda. "Hemos visto detenciones indebidas y persecuciones arbitrarias. Nunca más a una justicia contaminada por servicios de inteligencia, procedimientos oscuros y linchamientos mediáticos. Nunca más a una justicia que persigue y decide según los vientos políticos de turno", dijo Fernández, mientras la ex presidenta, a su lado, intentaba leer nerviosa y de reojo el discurso impreso en las manos del jefe de Estado, que anunció también la intervención de los servicios de Inteligencia.

Centro de múltiples causas de corrupción y con cinco peticiones de prisión preventiva que elude gracias a sus fueros, la relación de la ex presidenta con Fernández es la gran incógnita política del país. El nuevo presidente fue jefe de gabinete del ya fallecido Néstor Kirchner entre 2003 y 2007, y continuó en el cargo hasta cuando Cristina asumió. Fernández renunciaría en 2008 por divergencias políticas de peso. Tanto fue así, que durante casi una década los dos Fernández no se vieron ni hablaron, y el hoy presidente calificó de "patético" al peronismo de esos años. Peor aún: Fernández acusó a Fernández de Kirchner de encubrir a los culpables del atentado de 1994 a un edificio de la comunidad israelita en la Argentina, la AMIA, que le costó la vida a 85 personas, una acción que la Justicia argentina tiene probado que fue ordenada por el régimen teocrático de Irán.

Todo eso dejó de ser tema hoy para Alberto Fernández, que, según medios locales, ya le dijo a Macri semanas atrás que una de sus prioridades era "solucionarle los problemas" a su "socia".

Fernández dio forma a un Gobierno de 21 ministros -sólo cuatro de ellos mujeres- en el que hay importantes parcelas de poder de la vicepresidenta. Un tercio de los ministros, se estima, responden a la ex presidenta, que puso también gente propia en otras importantes áreas del Gobierno, además de presidir el Senado y tener a su hijo, Máximo, como portavoz del grupo peronista en la Cámara de Diputados.

Cristina Kirchner está viviendo un momento especialmente importante en lo político, pero también en lo personal. Este año pasó casi tres meses en Cuba, donde está internada su hija, Florencia, con problemas de salud tan importantes como no del todo claros. Florencia esta procesada por la Justicia argentina en dos causas por lavado de dinero que incluyen a su madre y su hermano. Miguel Díaz-Canel, el presidente cubano, asistió hoy al traspaso de mando.

Brasil, tras un sinfín de idas y vueltas del volcánico e impredecible Jair Bolsonaro, que intercambió insultos con Fernández tres meses atrás, fue representado por su vicepresidente, Hamilton Mourão, dos días después de decir que no enviaría a nadie a Buenos Aires. No asistió el jefe de Estado venezolano Nicolás Maduro.

La coincidencia en Argentina es general: Fernández debe acertar, y pronto, con la economía. La herencia de Macri, el primer presidente civil y no peronista en 91 años en terminar su mandato, es de un 55% de inflación anual y una profunda recesión. El nuevo jefe de Estado prometió "poner dinero en el bolsillo de la gente", y para ello es fundamental que Martín Guzmán, el joven ministro de Economía de 37 años, convenza a los acreedores, y sobre todo al FMI, de postergar el pago del capital e intereses de la deuda externa por al menos dos años. Guzmán, que hasta ahora vivía en Nueva York, donde trabajaba como investigador de la Universidad de Columbia, es especialista en procesos de reestructuración de deudas soberanas.

"Para poder pagar hay que crecer primero. El país tiene la voluntad de pagar, pero carece de la capacidad para hacerlo", dejó en claro Fernández en su discurso.

La Asamblea Legislativa ya había comenzado hoy cuando Cristina Kirchner salió de la casa de su hija rumbo al Congreso en modo estrella de rock. Una multitud la vio, y durante varios metros el coche avanzó a paso de hombre, con gente colgada del vehículo y tomándole la mano. Gabriela Michetti, la vicepresidenta de Macri, presidía la sesión mientras el aún jefe de Estado llegaba a la ceremonia. Michetti había dicho en la noche del lunes a EL MUNDO que buscó convencer al Gobierno de un esquema protocolario que protegiera a Macri de un eventual mal momento durante la jura. Macri solventó el trance, más allá de que la marcha peronista atronara durante el acto institucional y de que Kirchner lo saludara con extrema frialdad.

Fernández y Macri, en cambio, fueron gentiles, y hasta efusivos el uno con el otro, un dato no menor en la siempre intensa y polarizada vida política argentina.

El mundo sospecha que Alberto F. y la KK quieran destruir Argentina para enterrar su delictiva historia.



A horas del cambio de gobierno, la Iglesia reunió al presidente Mauricio Macri y el mandatario electo Alberto Fernández -quienes se abrazaron al concluir la misa-, a los que convocó a ponerle fin a los "desencuentros y peleas" para "construir el país deseado".

En la homilía por la paz convocada por la Iglesia Católica con la participación de referentes de distintos cultos, la Iglesia Católica destacó la convocatoria al pacto social para “lograr políticas de Estado que perduren más allá de aquellos a los que les toque gobernar”.

Así lo expresó durante la homilía monseñor Jorge Eduardo Scheinig, arzobispo de Mercedes-Luján, previo a la celebración religiosa Oscar Ojea, obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina.

"Gracias a Dios, estamos en otro tiempo, pero debemos hacer todo lo posible por resistir y no caer en la tentación de querer destruir al otro. En la Patria, el otro es mi hermana, es mi hermano", afirmó Scheining. Y se refirió a la necesidad de "promover una cultura del encuentro", para "escucharnos y volver a dialogar todas las veces que sea necesario".

"Estamos agotados de tantos desencuentros y peleas. No se trata de una unidad homogénea o hegemónica, sino de una unidad necesaria para construir el país deseado y salir del laberinto en el que nos encontramos", expresó Scheining. Con un contundente mensaje anti grieta, la Iglesia convocó "al Pueblo de Dios y a todos los sectores sociales y políticos que deseen participar, a rezar juntos por la Patria" con ocasión del día de la Inmaculada Concepción de la Virgen María.

Sentados en primera fila se ubicaron juntos Macri con Juliana Awada y Fernández acompañado por Fabiola Yañez, quienes siguieron con atención las palabras de monseñor Scheining.

El mandatario saliente y el entrante, si bien compartieron comunicaciones telefónicas y mensajes de Whatsapp, no se veían desde el 28 de octubre, el día posterior a la primera vuelta presidencial, cuando se encontraron en la Casa Rosada en el inicio de la transición. En el momento de la misa, a cargo de monseñor Ojea, que invita a los feligreses a "darse la paz", Macri y Fernández primero le dieron un beso a sus parejas y luego se saludaron entre ellos.

El mensaje del obispo de Mercedes-Luján también advirtió sobre lo que la Iglesia llama "estructura de pecado" y evitar "quedar atrapados en un sistema, como en una tela araña, en el que pueden convivir sin culpa, sin cargo de conciencia, el que opta por ser deshonesto, corrupto, e inmoral y corruptor". Y además, llamó a "cuidar a los pobres", una de las preocupaciones de la Iglesia en un país con un 35,4% de la población.

En ese sentido, destacó la convocatoria al Pacto Social con el objetivo de "lograr Políticas de Estado que perduren más allá de aquellos a los que les toque gobernar por determinado tiempo".

Entre los funcionarios del gabinete saliente, estaban presentes los ministros de Justicia, Germán Garavano; de Seguridad, Patricia Bullrich; de Hacienda, Hernán Lacunza, de Interior, Rogelio Frigerio, el canciller Jorge Faurie, el jefe de Gabinete, Marcos Peña; entre otros.

Mientras que de las figuras, que el viernes Fernández ratificó para su futura gestión, estaban Santiago Cafiero (Jefe de Gabinete), Daniel Arroyo (Desarrollo Social), Gabriel Katopodis (Obras Públicas), entre otros.

Las personas que concurrieron a la Basílica de Luján a presenciar la ceremonia llegaron a Luján en micros y se fueron concentrando contra las vallas por las que desfilaron los funcionarios y pocos metros del corralito en el que se ubicaron las autoridades. El tema del aborto se metió en la celebración con gritos de algunos feligreses dirigidos a Fernández, luego de que su designado para Salud, Ginés González García, anunciara la restitución del protocolo para el aborto no punible.

"Alberto abortero, el aborto es un crimen", le gritaron al presidente electo.

La misa se realizó en el marco del Día de la Inmaculada Concepción de María, la Iglesia Católica reunirá en la Basílica de Luján a diferentes sectores del país con la intención de que "se puede hacer una Patria de hermanos".

A dos días del inicio del cambio de Gobierno, el saliente Presidente, Mauricio Macri, y el mandatario electo, Alberto Fernández, coinciden en una misa "por la unidad y la paz" que llevará a cabo la Iglesia católica en la Basílica de Luján en el marco del Día de la Inmaculada Concepción de María.



Macri y Fernández estarán en la celebración del día de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen acompañados por sus respectivas esposas, Juliana Awada y Fabiola Yañez: ésta última tendrá su primera actividad oficial previa a la ceremonia de asunción ante la Asamblea Legislativa del Congreso el martes próximo.

El Rey de España, Felipe VI, no irá a la toma de posesión -10D- de los peronistas argentinos.



Ni en España ni en Argentina hay democracia, es más ni libertad aunque sea vigilada. ¿Cómo va a asistir el Rey de España al cambio de presidencia en Argentina, si la dueña y ama del saqueado país está reclamada, investigada e con no sé cuántas órdenes de busca y captura internacionales?

Normalmente, a petición del Jefe de Gobierno, el Jefe de Estado (Felipe VI) suele acontecer a actos que forman parte del protocolo. Pero en este caso que ni un solo país reconoce la victoria de “La Kirchner” se considera un fraude. España es otro país en el que fraudulentamente el Gobierno bolivariano de Pedro Sánchez, solo conducirá a la ruina del país.

El Rey de España iniciará consultas con los partidos políticos el mismo 10 de diciembre, justo el día de la toma de posesión del la banda de "La Kirchner". El Gobierno quería que el jefe del Estado estuviese primero en Buenos Aires pero La Zarzuela ha impuesto a Moncloa el calendario de las audiencias regias. 

El socialista bolivario, Pedro Sánchez propone, pero el Rey dispone.Hay un malestar generalizado en el Palacio de la Zarzuela (residencia oficial de los Reyes de España, por cómo está actuando Pedro Sánchez en las últimas semanas, sin haber sido designado aún candidato a la Presidencia del Gobierno, ha terminado en un sonoro portazo: Felipe VI no irá a Argentina a la toma de posesión del peronista, Alberto Fernández el próximo 10 de diciembre ya que ese día quiere iniciar las consultas con los líderes políticos de cara a la investidura del líder del PSOE.

Después de la histórica visita de Estado de los Reyes a Cuba, que ya provocó roces entre La Zarzuela y Moncloa, el Gobierno en funciones de Sánchez mostró su deseo de que Felipe VI estuviese en la toma de posesión de Fernández, vencedor en los últimos comicios presidenciales en Argentina. Una decisión que fue interpretada en círculos diplomáticos como otro claro guiño a la izquierda bolivariana y, por extensión, a Podemos en plena negociación del nuevo Ejecutivo de coalición.
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Sin embargo, La Zarzuela ha impuesto a La Moncloa el calendario de las audiencias regias, que empezarán el 10 de diciembre, tras el puente festivo de la Constitución. La intención de Felipe VI es iniciar ese martes las reuniones políticas en su despacho y que se prolonguen hasta la tarde del jueves, con el fin de que luego Sánchez ponga rumbo a Bruselas para la citada cumbre europea.

El artículo 99 de la Constitución confiere al jefe del Estado la celebración de estas consultas como paso previo para la propuesta de un candidato a la Presidencia del Gobierno, así que las fechas para ello son una potestad regia. Y el Rey ha tenido la última palabra, aún sorprendido ante los movimientos de Sánchez con Pablo Iglesias, en el que incluso se han hablado de los sillones del Consejo de Ministros, en contraste con la inacción de la pasada legislatura fallida en la que el líder del PSOE no movió ningún dedo hasta que el Rey le hizo el encargo de someterse a una investidura en julio.

Máximo Kirchner ya es “jefe y dueño de Alberto Fernández.


Máximo Kirchner ya es “jefe y dueño de Alberto Fernández.

Máximo Kirchner​ cenó, el miércoles, con Sergio Ziliotto, el gobernador electo de La Pampa. Cosechó lo que buscaba: que los diputados del Partido Justicialista pampeano firmen su ingreso al Frente de Todos, bloque único del panperonismo que, si no ocurre un imprevisto, presidirá el hijo de CFK.

Hubo, por otra vía, una charla telefónica entre Cristina Kirchner​ y Carlos Verna, vicepresidente electa y gobernador saliente, jefe peronista de La Pampa, y uno de los caciques que primero cruzó a Mauricio Macri y animó, luego, la unidad de los peronismos.

Antiguos duelistas, Cristina y Verna lograron una extraña empatía, un rulo inesperado de la historia. Sus herederos, lucen como continuadores de una saga cruzada por chispazos.

El mano a mano Máximo-Ziliotto replica otras charlas que encaró el diputado y jefe de La Cámpora. En esa ronda hubo una conversación con Juan Manzur​, el gobernador de Tucumán, con quien no se conocía. El tucumano jugó fuerte con Alberto Fernández y se perfila como uno de los gobernadores más inquietos.

Agendó, además, un encuentro con Gildo Insfrán​, el histórico jefe formoseño, una pieza poco visible pero imprescindible en el engranaje del PJ, y que se activó para allanar el desembarco de Máximo como jefe del bloque.

Otro futuro gobernador, el riojano Ricardo Quintela elogió en público la jefatura del diputado como hicieron intendentes bonaerense como Martín Insaurralde y Jorge Ferraresi. Este viernes, el diputado jujeño José Luis Martiarena avisó que se sumará al bloque del Frente de Todos (FdT), que presidirá Máximo.

El acuerdo político está soldado pero el ritual de designación formal será el 4 de diciembre. Hasta entonces, el diputado y Sergio Massa​, futuro presidente de la Cámara que auspició la entronización de Máximo, tejerán para ensanchar todo lo posible la bancada única.

Dan por hecho que, como ocurrió en los últimos años, los santiagueños que reportan a Gerardo Zamora y los misioneros del sistema que comanda Carlos Rovira tendrán bloques flotantes, y que Juan Schiaretti sostendrá la banda de los “diputados de Juan”, pero apuestan a consolidar lo demás.

El expediente cordobés es una incógnita: el 61% que sacó Mauricio Macri el 27 de octubre sostiene la categoría de Córdoba como provincia hostil y somete al dispositivo "FF" a ensayar mecanismos de acercamiento y seducción distintos a los de la campaña.

Más allá de esos grises, calculan que Máximo presidirá un bloque de 119 legisladores, la bancada más numerosa pero insuficiente para garantizar quórum. El FdT pondrá a prueba, además, la cohabitación entre clanes peronistas diversos, unidos por el regreso, y Macri.

Máximo coronará, en ese acto, una transmigración política. Así como en 2015 empezó la mudanza de Santa Cruz a la provincia de Buenos Aires, el 10 de diciembre pretende iniciar otra mutación: de dirigente bonaerense y jefe de La Cámpora a figura nacional y frentetodista.

El ensayo bonaerense resultó: se vinculó con intendentes y legisladores y "rompió prejuicios", operativo que emprendió ahora en clave nacional.

Lejos de Santa Cruz, instalado en un departamento en Monserrat, a 10 cuadras del Congreso, Máximo decidió aventurarse a un movimiento de alto riesgo: presidir el bloque supone alta exposición, archivar la comodidad del secretismo y constituirse en vocero de las medidas del gobierno.

"Es un hombre de la política, es pragmático: debe ser el único caso en la historia con padre y madre presidente. Conoce el poder desde adentro y participó en la toma de decisión", explica un dirigente de su entorno más cercano.

El factor pragmático no central: del discurso de trinchera de los últimos cuatro años, hiper crítico del FMI y el sistema financiero, puede encontrarse en meses con la tarea de tener que defender, en el Congreso, un proyecto de acuerdo con el Fondo o los mismos acreedores que ahora cuestiona.

"Sabe cuándo ser oficialismo y cuando ser opositor", dicen a su lado, y se enfocan en la cuestión de La Cámpora, un espacio cuya existencia suponen permanente, aunque Máximo encaró -con dirigentes como Eduardo "Wado" De Pedro, Anabel Fernández Sagasti, Andrés "Cuervo" Larroque y, entre otros, Mayra Mendoza- un proceso de apertura, aun preservando su identidad de origen.

Un elemento adicional. Axel Kicillof como gobernador bonaerense adquiere visibilidad en la marquesina del cristinismo puro y duro, y Máximo corría riesgos de perder protagonismo en la nueva etapa si seguía replegado.

Invocan -como referencia- a Néstor Kirchner que solía decir que aun siendo presidente, frente a dirigentes que lo conocían de joven, solía retomar su identidad histórica como militante de la JP.

El plan económico de la Kirchner dejará Argentina en una Venezuela2.


El plan económico de la Kirchner dejará Argentina en una Venezuela2.

La política económica de Alberto Fernández, apenas tome posesión el 10 de diciembre provocará la RUINA de Argentina en menos de seis meses.

De entrada, para el punto clave de la política fiscal, el nuevo gobierno no irá por el ajuste del gasto público. Atrás quedarán las recomendaciones de desunir la economía y los cambios a la fórmula de ajuste de las jubilaciones ¿cómo se come es?  Pero atrás quedarán también las esperanzas de bajar la inflación y la de reducir la presión impositiva. Todo lo contrario, irían en aumento.

Las subidas de las retenciones, desde el primer día entrarán en vigor.  Pero con ello sólo no llega. Santiago Cafiero aseguró en esos encuentros que no habrá nada desmesurado ni siquiera castigos a los que blanqueron fondos en 2016. Hay que dejar la puerta abierta a futuros blanqueos. "¿A quién le creemos? ¿A Nielsen que sostiene que van a un ajuste veloz de las cuentas públicas o a Kulfas que dice no tocarán el gasto?" le preguntaron a Cafiero. Y el dirigente más cercano a Alberto Fernández respondió sin dudar: "A Kulfas".

En la Cámara de Diputados todo es incertidumbre. Si en lo económico no hay transición alguna, en lo legislativo menos. Ni siquiera se habla de quiénes presidirán las comisiones estratégicas, como la de Presupuesto y Hacienda. La estrategia de no tener contactos con funcionarios de Mauricio Macri en la transición tiene su base en lo que será el discurso desde el 10 de diciembre: el "tierra arrasada" como eslogan de la herencia recibida. Lo que no hizo Macri en 2015, culpar al anterior, lo hará Alberto Fernández en 4 semanas. Pero el "tierra arrasada" de eslogan sirve para justificar medidas de ajuste del gasto. Pero no se tomarán. Ahí sí pueden cometer el error de Macri con el fracasado "gradualismo".

Entre las medidas en estudio que circulan en Diputados se halla también un impuesto a las Ganancias Extraordinario para los bancos, apuntando a los retornos que les dejaron las "Leliq". También seguramente se darán vuelta las reducciones de impuestos en la reforma impositiva lanzada en 2017 por Nicolás Dujovne con aplicación en el 2020. El rojo inercial de las cuentas públicas para el año próximo es de 2% del PIB, que se cubriría con ingresos por mayores retenciones (un punto del PIB) y los cambios en Ganancias Extraordinarios y Bienes Personales (0,4% del PIB). La diferencia se cubriría con la célebre "maquinita" y el impuesto inflacionario.


Así es imaginable que los primeros meses de gestión de Alberto Fernández estén enmarcados en el pacto social con una inflación sin desbocarse tras el colchón de precios que se están asegurando las empresas en estas semanas. También por el "Reperfilamiento 2ª Temporada" para todos los papeles de legislación argentina que se hagan a tiro de decreto dadas las bondades que otorga la justicia doméstica para la resolución de conflictos por el default de la deuda. Con el correr de los meses podría despegar la inflación por el aumento de la oferta de dinero y el posible incremento de las brechas cambiarias. Sólo en noviembre la base monetaria está aumentando 14%. Quedaron en el olvido, enterradas, las promesas al FMI para congelar la emisión de dinero.

Y sobre el FMI, se avecina una larga negociación. No son sólo discursos de campaña los de Alberto Fernández contra el organismo internacional. Es su opinión. En la estrategia de ir desnudos, sin aval del FMI, a la renegociación de la deuda que tiene legislación de Nueva York, ayuda el hecho de que en 2020, sólo hay vencimientos de esos papeles por menos de 5.000 millones de dólares. Y que recién hay vencimientos con el FMI en 2021 por cerca de u$s 5.000 millones.

Pero claro, es el "vivir con lo nuestro" para la economía. No habrá crédito internacional de nuevo en el corto plazo. Nada es gratis. YPF por ejemplo tiene los fondos para pagar vencimientos de su deuda en 2020. ¿Pero en 2021? Las renegociaciones de la deuda duran tres meses como mínimo. Y el retorno al crédito internacional no es automático.

Es el "vivir con lo nuestro" para la economía. No habrá crédito internacional de nuevo en el corto plazo. Nada es gratis. YPF por ejemplo tiene los fondos para pagar vencimientos de su deuda en 2020. ¿Pero en 2021?

En el interín, en el corto plazo que es lo que importa, van surgiendo otras novedades. Por ejemplo, la empresa PAE logró emitir deuda por u$s 120 millones a 4 años de plazo y a una tasa de sólo 5% anual. ¿Milagro? La emisión tenía la posibilidad de ser suscrita en pesos al tipo de cambio oficial. Por lo tanto sirvió de salida a empresas o fondos como PIMCO, tenedores de pesos y ansiosos por huir de la cárcel o cepo en el que se hayan. Esto explica por qué en los últimos días variables como en "contado con liqui" o el "dólar Bolsa" no se hayan movido demasiado. Encontraron los pesos una pequeña válvula de escape. El problema es que en las próximas semanas seguramente se necesitarán nuevas válvulas y más anchas.

Desde el 10 de diciembre se desarrollará una maratón de anuncios económicos con el "tierra arrasada" de base que ya anticipó Axel Kicillof en PBA. Si la economía muestra una actividad en descenso, el Congreso será la contracara con una alta actividad. El problema es que la actividad del Congreso puede hundir más la actividad económica con la creación de nuevos impuestos. Ya el 20 del corriente, como anticipo, Diputados puede aprobar la ley de Alquileres que puede ser un boomerang para inquilinos, desalentando la oferta de inmuebles al imponer un plazo mínimo a los contratos de 3 años y así incrementando el costo de alquilar en la Argentina. Lo que se desea es diferente a lo que luego se logra.

Artículo de interés: Subida de impuestos

Hoy en Argentina todos son peronistas, mañana víctimas de la miseria bolivariana.

Hoy en Argentina todos son peronistas, mañana víctimas de la miseria bolivariana.

Es la misma Argentina que siempre vuelve: los peronistas en el siglo XXI. Mauricio Macri, desçmasiado luchó con unas arcas vacias. 

 El conurbano bonaerense ha sido clave para que regrese al poder la alianza peronista liderada por Cristina y Alberto. 

En Argentina todos son peronistas. Pero cada uno lo es a su manera. No es casual que el tradicional Partido Justicialista se haya presentando en las elecciones del 27 de octubre reconvertido en el Frente de Todos. «Unidos venceremos», decía Juan Domingo Perón, el pionero, electo presidente tres veces, que da nombre a un movimiento que va más allá de lo que significa un partido político al uso.

Alberto Fernández (Buenos Aires, 1959) será presidente de Argentina el próximo 10 de diciembre tras vencer en primera vuelta al actual jefe del Estado, Mauricio Macri, que lidera Juntos por el Cambio. Fernández, quien compartía cabeza de cartel con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ha logrado unir las diferentes tendencias del peronismo y así reconquistar el poder.

En 2015 venció Mauricio Macri, ex presidente del Boca Juniors y empresario de éxito, tras 12 años de nestorismo y kirchnerismo. Macri es el primer presidente no peronista que logra culminar su mandato. El reto ahora es conducir una transición ordenada. Su candidato a vicepresidente, Miguel Ángel Pichetto, era un peronista que se autodenomina «racional». . Ni Macri es ajeno al peronismo.

Todo indica que Alberto Fernández, presidente electo, y Mauricio Macri, quien se ve como alternativa sólida al peronismo, van a esforzarse en conseguirlo. El lunes, tras proclamarse la victoria de Fernández en las urnas, se reunieron en la Casa Rosada a primera hora con este fin. Juntos emitieron un comunicado con la intención de tranquilizar a los mercados financieros.

Ahora lo que consideramos prioritario es superar la grieta. Somos el Frente de Todos. Y todos es todos», dice Francisco D’Iuso, dirigente político sindical argentino

«Ahora lo que consideramos prioritario es superar la grieta. Somos el Frente de Todos. Y todos es todos. Hay que atender, sobre todo, a los más necesitados, a quienes más han sufrido por las medidas económicas que se han adoptado», explica Francisco D’Iuso, dirigente político sindical de la Administración Federal de Ingresos Públicos.

En Argentina fue el periodista Jorge Lanata el primero que utilizó el término «grieta» en un artículo en Página 12 en 1989. Lanata aludía entonces a quienes estaban a favor y en contra del régimen militar, que impuso el terror en el país entre 1976 y 1983.

Con Cristina Fernández de Kirchner en la Presidencia, especialmente en su segundo mandato, muy divisivo, se empleó para hablar de la ruptura entre cristinistas y anticristinistas. «Aplicado a los K el concepto se impuso, pero surgió con los milicos», decía Lanata en una entrevista.

Para D’Iuso el peronismo es la vía para conseguir justicia social y para luchar contra la desigualdad. Esa grieta pertenece al pasado, a su juicio. Hay que ser inclusivos. Su modelo, y en eso coincide con Alberto Fernández, es Néstor Kirchner, quien fuera presidente entre 2003 y 2007 y marido de la vicepresidenta electa, quien se volcó con las políticas contra la pobreza y la desigualdad.

Ahora que la crisis ha golpeado fuerte a los más débiles, con un nivel de pobreza superior al 35%, este dirigente sindical considera que el gobierno ha de volcarse con programas de ayudas sociales que permitan a las familias llegar a fin de mes. Son cada vez más los que en Argentina, un país rico en productos cárnicos y agrícolas, pasan hambre.

Desde la vuelta a la democracia, el peronismo ha gobernado en Argentina 24 de 36 años. Tras la derrota frente a Mauricio Macri en 2015, cuando se presentó fragmentado y muy desgastado por la corrupción, había mucha división. Ahora solo se ha desmarcado otro candidato, Roberto Lavagna, que apenas ha conseguido un 6% de votos.


«El peronismo está siempre presente. Es un aparato de poder que se va transformando según el devenir de la sociedad. Carlos Saúl Menem hizo políticas neoliberales, Cristina Kirchner más socialismo del siglo XXI. En principio Alberto Fernández es pragmático. Estuvo con Menem y con Néstor», afirma Anna Ayuso, investigadora senior para América Latina en el CIDOB de Barcelona.

Los críticos con el peronismo acusan a los sindicatos y gremios afines de generar conflictividad social para impedir a los opositores mantenerse en el poder. Es un hecho que Raúl Alfonsín tuvo que enfrentarse a 13 paros generales, nueve De la Rúa y Macri, cinco. Suman 27 paros generales en apenas 12 años de gobiernos no peronistas.

Sin embargo, hubo 17 huelgas generales en los 24 años en los que gobernaron peronistas, quienes argumentan que son las políticas de sus rivales, neoliberales a ultranza, las que provocan la lucha en las calles.

En esta ocasión, la estrategia de presentarse unidos los moderados y pragmáticos ligados a Alberto Fernández, quien fuera jefe de gabinete con Néstor Kirchner, y los más radicales, leales a Cristina Fernández de Kirchner, ha sido clave para la victoria frente a Macri, que ha logrado mejores resultados que en 2015. Es decir, no ha perdido Macri sino que ha ganado el peronismo unificado bajo la bandera de la FF.

Claves de la victoria peronista
¿Cómo han logrado recuperar la confianza del electorado argentino los peronistas? Por un lado, gracias a esta estrategia de unidad. Por otro, la crisis económica juega en contra del oficialismo, que no ha conseguido que sus fórmulas dieran buenos resultados, sino la contrario. La bolsa de la compra se ha encarecido casi un 60% este año. Y la deuda con el FMI ha de renegociarse porque Argentina es incapaz de pagarla en las condiciones actuales.

Quienes han dado la victoria al Frente de Todos han sido principalmente los habitantes del llamado conurbano, la provincia de Buenos Aires, donde se concentra un 25% del padrón nacional.

En total, la ventaja de Alberto Fernández sobre el presidente Mauricio Macri ha sido de poco más de dos millones de votos. En el conurbano la ventaja ha sido de 1.630.000 votos. El sur del Gran Buenos Aires está con Alberto Fernández de forma abrumadora.

«En el conurbano se sitúan las clases más golpeadas por la pobreza. Ha sido por el efecto de la falta de resultados económicos. Es sorprendente que el oficialismo haya mantenido el 40% del voto. En Córdoba o Santa Fe han seguido votando a Macri, pese a los datos tan malos en el desempeño económico», comenta Anna Ayuso, del CIDOB.

Macri daba por perdida la batalla en estos distritos y por ello los excluyó de su gira de 30 días por 30 lugares del país. Si se excluyera el conurbano bonaerense, Alberto Fernández habría ganado también en primera vuelta pero de manera muy ajustada (47,4% frente a un 45,4%), según el cálculo realizado por La Nación.

Juntos por el Cambio ganó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y en Córdoba. También se impuso en Entre Ríos y Santa Fe.

«Los jóvenes están divididos. Los hay de los dos lados. El peronismo tiene un voto mayor, tradicional. Hay más una diferencia de clase: el sector más urbano, la burguesía, la clase media es de Cambiemos. El peronismo mantiene su tirón dentro de los sectores populares», añade Anna Ayuso. 


Ha ayudado al peronismo la campaña que lleva realizando desde hace años Axel Kicillof, ex ministro de Economía de Cristina Fernández y diputado opositor durante el mandato de Macri. Es, junto a Máximo Kirchner, una de las figuras más reconocidas de La Cámpora, los jóvenes guardianes del kirchnerismo.

Con rostro juvenil a sus 48 años, Kicillof ha vuelto al contacto con la gente en las poblaciones de la provincia, lo que le ha llevado a imponerse por un 52% frente a la candidata mejor valorada del macrismo en la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal.

Kicillof, apadrinado por Cristina Fernández, es la figura ascendente del peronismo. Fue quien promovió la nacionalización de YPF, propiedad de Repsol. Para el peronismo representa el presente y el futuro.

Decía Perón: «Aunque nos derriben mil veces, mil veces volveremos». Volver, volver, difícilmente vuelven los peronistas porque siempre están ahí. Como el asado, el choripán y la bandera celeste

Es aterrador que la CFK y un pintamonas opten a la Presidencia de la República Argentina. #SiSePuede


#SiSePuede

Aunque varios medios de comunicación, totalmente, subjetivos estén “cacareando” con falsas encuestas la imposible victoria electoral del 27-O de los FF que, en realidad, sería subir a la CFK y un pintamonas a la Presidencia de la República Argentina. Con toda seguridad, Mauricio Macri seguirá en el poder hasta 2023.

En Argentina nunca más habrá elecciones democráticas. Hasta que no haya que ir a la Farmacia y no haya medicinas o al Supermercado y no haya alimentos. La parte, la masa de innobles del pueblo no se darán  cuenta que desde 1928, Mauricio Macri es el único presidente capaz por capacitado con dos cojones, para aguantar la infinidad de golpes de Estado por parte de los peronistas.

Ya, ya mismo cuando se den cuenta de que le hemos pillado en un renuncio de aplicación política buscarán las armas que les prestará Nicolás Maduro –si le quedan-. En el exterior, en Occidente, nadie cree que los argentinos voten a sus propios verdugos.

Ahora que todos los países prósperos del mundo admiten a Argentina, por supuesto, con Macri, los argentinos prefieren el populismo chavista de La Krirchner


Ahora que todos los países prósperos del mundo admiten a Argentina, por supuesto, con Macri, los argentinos prefieren el populismo chavista de La Krirchner


Que cada persona  vive –su vida-  de una manera completamente diferente, porque las circunstancias de cada persona son diferentes a las de los demás ERA indiscutible. Ahora bien, si en esa TU VIDA actúan impulsos externos con intereses creados a imagen y semejanza de terceras personas que dañan los intereses de la mayoría por codicia, ambición, mezquindad, egoísmo, cicatería, roñosería, usura, ruindad, miseria, envidia u odio; ya no eres tú, porque te llamas Cristina Fernández de Kirchner, solo que sin su poder ni su dinero.

Más o menos en el párrafo anterior intento diferenciar entre el concepto de democracia griega –Aristóteles- y el desplante de los alumnos de Platón: “ESO NO ES POSIBLE NI ENTRE DOS PERSONAS”. El poder no puede depender del pueblo, porque entre otras cosas, en el pueblo ateniense no tenían voto ni mujeres ni esclavos ni extranjeros ni gente de mal vivir. Poco a poco se ha ido mejorando el ámbito de su aplicación y casi se consigue una buena forma de elegir a los representantes del pueblo, pero siempre queda la propia prohibición, o sea, ¿tú puedes optar a ser Presidente de la República de Argentina, aunque aportes un certificado de buen nivel académico, no haber sido penado ni rebelde a la justicia? No, sin más preámbulo. ¿Obtendrías muchos sin mentir a tu populacho y, además, con términos, populistas. ¿Cuántos argentinos han leído el programa de Mauricio Macri? y ¿el que propone el testaferro de La CFK? Ni el 5% de los que votaron las PASO. ¿Eso, eso es democracia?

La democracia como estamos viendo crea “VICIOS OCULTOS” que durante un periodo de tiempo –un año- entre elecciones debe depurar la tecnocracia, a través del consejo de sabios de la nación y con el visto bueno de los tres tribunales internacionales. Que entre otras millones de “cosas” prohibirían la presencia como candidata a la VICE CFK y su tribu.

Nadie puede dudar de hay una nueva crisis internacional a la vuelta de la esquina como consecuencia de la globalización y el exceso de producción. De momento saltará el protocolo internacional anticrisis y el mal será menor, a la vuelta de un año la normalidad volverá a su cauce.
¿Cómo las grandes potencias, en un solo día,  convertirían Argentina en otra Venezuela?

Principales productos que exporta Argentina

En la industria podemos notar que la fama en relación a los productos que exporta Argentina  derivados de su amplia ganadería, no es en vano. A nivel mundial se ha reconocido a la carne producida en el país como una de las mejores, lo que favoreció en el 2018 al incremento en la producción a un 63.7 %, con respecto a años anteriores. Se  destacó como uno de los países con mayor producción  de carnes de excelente calidad que la lleva a ocupar un estatus extraordinario en cuanto a exportación mundial se refiere.

Es importante mencionar que la mayor exportación de carnes es enviada a Estados Unidos, donde es muy demandada.

Por otro lado, no  podemos dejar de enfatizar sobre la gran cantidad de alimentos orgánicos que exporta Argentina. Entre ellos podemos encontrar:

Cereales como el trigo y el maíz
Oleaginosas como el girasol
Soja y sus derivados en aceites

Cada vez que hay excesos de producción o que los países productores suben los precios por encima de los ratios que tienen presupuestados los grandes. SALTA LA ALARMA. Acto seguido un informe que sin ser de obligatorio cumplimiento, en principio dice: “Se ha detectado una bacteria en la carne procedente de Argentina que, aunque aún no está ubicado el origen de la misma, todo apunta a que proviene de los cereales e incluso puede que del aceite de soja”. Ahora que vayan los FF a demostrar que ese rumor les perjudica, es más, ha arruinado el país. Si con los inconvenientes que hay para que Cristina pueda visitar al Papa Francisco tiene que dejar el avión oficial en Marruecos porque se lo embargan, no puede pisar suelo italiano, siempre debe atravesar Roma en el coche blindado de su embajador en la Santa Sede hasta entrar en el Estado del Vaticano; ya os podéis ir haciendo a la idea para ir a EEUU a mostrar su desacuerdo con Trump.

Que cada uno vote a quien quiera, aconsejo votar a Macri, solo defiendo mis intereses como poblador de la tierra, intento propagar mi punto de vista y, por descontado, los de la mayor parte de mi familia que viven en ARGENTINA.

Peronistas y bolivarianos son hermanos. En Venezuela hay más de 500.000 niños desnutridos. Votando a CFK, Argentina le superará y….




Alrededor de 500.000 niños podrían morir por desnutrición en Venezuela, según Caritas. Varias organizaciones internacionales advierten del riesgo que supone el hermanamiento político entre Maduro y CFK. Ellos no luchan por el poder político, sino para evadir la cárcel que supondría su fin en este mundo.

La ONG –Cáritas- ha declarado la emergencia humanitaria en el país, ante la falta de alimentos y medicinas.

La precariedad económica en Venezuela obliga a usar ataúdes de cartón, en algunas zonas de Argentina hace 8/10 años ni de cartón.
Antes que pagar la deuda externa,  pero con un compromiso de pago serio, los gobiernos de Venezuela y Argentina deberían atender las necesidades básicas de su población que está en el umbral de una hambruna y sometida a las epidemias que habían desaparecido hace 60 años, lo que ha llevado a Cáritas a declarar «la emergencia humanitaria» en Venezuela.

Susana Rafalli, representante de Cáritas, una organización social de la iglesia católica, ofreció una rueda de prensa a los corresponsales extranjeros para alertar sobre la grave situación que viven los venezolanos que han escalado de la crisis de alimentos a la emergencia humanitaria.

En el encuentro con la prensa extranjera también participó el médico infectólogo, Julio Castro, encargado de la Encuesta Nacional de Hospitales y miembro de «Médicos por la Salud», creado en el 2014. Ha presentado una radiografía de la crítica situación hospitalaria y el aumento de enfermedades y epidemias, que están diezmando a los venezolanos de manera silenciosa.


Unos 4,5 millones de venezolanos comen una vez al día y a veces cada dos días, dicen los especialistas. Y el 80% de los 30 millones de habitantes solo come dos veces al día. La cantidad y calidad de los alimentos ha bajado debido a la crónica escasez de los productos y la inflación.

Cáritas atiende a la población más pobre y vulnerable de cuatro estados: Distrito Capital (Caracas), Vargas, Miranda y Zulia, cuyo déficit nutricional es de 70% y el 8% de los niños presenta una desnutrición grave. Y va a incorporar en su estudio 10 estados más.

Semanalmente mueren entre 5 y 6 niños por desnutrición. La proyección de Susana Rafalli es que 280.000 niños pueden morirse por desnutrición. «La desnutrición infantil grave ha llegado al 15% en el mes de agosto pasado, por lo que declaramos la emergencia humanitaria. Y el 33% de la población infantil ya presenta retardo en el crecimiento. Este daño tanto físico como mental les acompañará toda su vida, es irreversible ya. Están condenados a ser retardados».

Por su lado el médico infectólogo, Julio Castro, corrobora las cifras de Rafalli y señala que la mortalidad materna entre 2006 y 2016 presenta un incremento interanual de 10% pero en el último año se disparó un 65%, debido al hambre y a la falta de medicinas y atención médica.

Y la mortalidad infantil ha crecido en un 25% cada año debido principalmente a la desnutrición.

El doctor Julio Castro aseguró que en Venezuela el déficit de medicamentos básicos como las vacunas, antibióticos, anxiolíticos, antivirales supera el 98%. Y el 63% de los hospitales públicos no tiene agua potable, el 51% no tiene camas para operaciones, el 64 % no tiene fórmulas lácteas para los bebés, y el 71% de los hospitales se encuentran cerrados por falta de materiales.

Un retroceso de 60 años
En 1945 Venezuela se daba el lujo de haber erradicado las principales epidemias que azotaban al mundo. Pero ahora han vuelto a aparecer lo que significa un retroceso de más de 60 años. La chikunguña afectó a 3,5 millones de venezolanos entre 2014 y 2015, el 10% de la población también fue afectada por el zika y el dengue.

La malaria estaba controlada pero repuntó en el 2016 afectando a 246.000 personas y para 2017 será el doble 500.000 afectados. La epidemia comenzó en el estado Bolívar en la zona selvática de extracción de oro y diamantes en el Arco Minero del Orinoco (el nuevo Dorado) y se extendido a otros 13 estados llegando a Caracas.

El problema es que el régimen de Nicolás Maduro mantiene oculta la información oficial del Ministerio de Salud para no reconocer que la crisis pica y se extiende, igual y del mismo modo hizo CFK.

Argentina tiene dos opciones: Votar a Macri o apostar por otra República bolivariana. ¡VOTEN A MACRI¡


Argentina tiene dos opciones: Votar a Macri o apostar por otra República bolivariana. ¡VOTEN A MACRI¡

Argentina arrastra una inestabilidad política y económica que no es nada fácil de sanear. Después de experimentar una contracción de -1,8% en 2016, y una tasa de crecimiento de 2,9% en 2017, el PIB volvió a caer el año pasado a -2,6%.  En 2018, el país fue golpeado por un cambio de ánimo de los inversionistas extranjeros con respecto a los mercados emergentes, lo que generó una larga y masiva liquidación del peso, activando presiones inflacionistas, ante lo cual el Banco Central subió con fuerza las tasas de interés. La inflación es una preocupación de peso en Argentina; fue de 31,8% en 2018, cifra que debiera mantenerse en 2019. Sin embargo, aún se prevé que esta cifra baje progresivamente, llegando eventualmente a 15,4% en 2020, según las estimaciones del FMI.

A finales de 2015, Mauricio Macri, un centrista con mucha honestidad fue nombrado presidente del cuarto país del mundo en recursos propios, pero con un handicap enorme, heredó del peronismo barato una deuda y un malestar general que con tiempo resolvería positivamente el docto Macri. Desde la elección del centrista, Mauricio Macri, como presidente a fines de 2015, y el asentamiento de la deuda del país con fondos de cobertura en febrero de 2016, Argentina parece haberse vuelto a integrar a los mercados internacionales. La deuda pública general representó 62,7% del PIB en 218, y se prevé que se mantenga a un mismo nivel en 2019, tras un aumento desde 57,6% del PIB en 2017. El presidente Macri lanzó un gran plan de reformas para mejorar la situación económica y financiera del país: un ajuste monetario mayor para atraer a nuevos inversionistas, la supresión de diferentes barreras a la inversión extranjera y la implementación de exenciones de impuesto para industrias de exportación claves (sobre todo de agricultura), medidas para reforzar el nexo con EEUU y la UE. 

Ea en 2018, Macri propuso un plan de reformas económicas en busca proteger a los ciudadanos más vulnerables, expandiendo la cobertura de las subvenciones universales para infancia y la cobertura de salud para las personas de menores ingresos. Sin embargo, este plan no estuvo exento de consecuencias para la popularidad de Macri, que fue blanco de crítica. Aunque su coalición no detiene la mayoría en el Congreso, el gobierno fue capaz de hacer aprobar el presupuesto de 2019, que apuntaba a un déficit primario de cero en el año, lo que muestra el compromiso de la administración con limitar los gastos. Además, la balanza pública general fue de -0,4% del PIB en 2019, y se prevé que debiera subir en 2020 a 1,2%. Argentina posee un gran potencial en términos de materias primas (litio, la segunda reserva mundial de gas de esquisto, y la cuarta mayor reserva de petróleo), pero desde la caída de los precios de los productos básicos en 2013, el gobierno ha buscado permanentemente una estabilidad financiera y económica. En 2019, la recuperación de la actividad agrícola y un entorno macroeconómico más estabilizado, marcado por algunas mejoras de la inflación, podrían contribuir para lograr resultados económicos relativamente mejores. Las exportaciones debieran marcar un crecimiento más fuerte, impulsadas por los bienes primarios (gracias a una buena cosecha) y mayores exportaciones manufactureras hacia Brasil. 

La bajada de las importaciones, debido a la depreciación de la divisa y la baja demanda interna, y la recuperación de las exportaciones agrícolas, contribuirán a reducir el desequilibrio de la cuenta corriente. Hasta las próximas elecciones generales, a fines de 2019, el gobierno buscará implementar su agenda de reformas, con tres prioridades: establecer una estabilidad financiera y fiscal; fortalecer el mercado laboral; e implementar reformas institucionales. Mauricio Macri ya anunció que se presentará para otro período presidencial en las elecciones de 2019, en las que se renovarán un tercio del Senado y la mitad de la cámara baja. Su principal oponente por le momento, la ex presidenta Cristina Kirchner, ha sido acusada de corrupción, lo que le da cierta ventaja a Macri. Sin embargo, la reelección de Macri puede verse peligrar en caso de aparecer un candidato populista disimulado por la Kirchner. 

Cierto y verdad que la tasa de desempleo en Argentina fue de 8,9%, y se prevé que esta cifra aumente una décimas en 2019 -9,4%- y que baje ligeramente a 9,2% en 2020. El gobierno argentino ha tenido dificultades para luchar contra los altos niveles de pobreza y desempleo. La situación social del país se caracteriza por tensiones constantes entre el gobierno y los movimientos sindicales en torno a las reformas anunciadas. Además, el país está dividido entre autoridades centrales y descentralizadas, que se afrontan en torno a la distribución de los ingresos federales. Casi un tercio de la población en Argentina vive bajo la línea de pobreza. La red de infraestructura requiere una mayor inversión, ya que no existe siempre un acceso a la electricidad y el agua en zonas rurales.

Problemas económicos, después del saqueo de la CFK es lógico que los haya. A pesar de ello, Argentina sigue jugando un papel importante en la economía mundial, sobre todo por su producción agrícola. Este sector representa 5,6% del PIB, pero solo emplea a 0,5% de la población. Está basado en la cría de ganado, la producción de cereales (trigo, maíz y soja), los cítricos, el tabaco, el té y la uva para la producción de vino. A nivel mundial, Argentina es el primer exportador de productos derivados de la soja y el tercer productor. El cultivo de soja y caña de azúcar sirve para elaborar el biocarburante, una especialidad del país que es el mayor exportador de biodiesel y el cuarto productor mundial. Rica en recursos energéticos, Argentina además tiene un gran potencial en materias primas: es el primer productor de gas en América Latina, tiene el segundo yacimiento más importante de gas de esquisto a nivel mundial, la cuarta reserva de petróleo y litio.

El sector industrial contribuye a más del 23% del PIB y da trabajo un ¼ de la población. La preparación industrial de los alimentos (en particular el envasado de la carne, la molienda de harina y las conservas) y la molinería constituyen las principales industrias del país. El sector industrial se apoya además en las filiales de automóviles, los bienes de consumo durable, el sector textil, las actividades químicas, de imprenta, metalúrgicas y siderúrgicas, maquinaria industrial y agrícola; electrónica y electrodomésticos. EL sector sigue estando expuesto a la competencia interncional, y tras un crecimiento de 2,5% en 2’17, la producción industrial se redujo 5% en 2018.

El sector terciario ha seguido la misma tendencia que la industria. Representa casi 57% del PIB y emplea a ¾ de la población activa. Argentina se ha especializado en servicios de sectores de punta y el país es especialmente competitivo en el desarrollo de software, energía nuclear y turismo. El sector de la telefonía y las TIC se desarrolla con fuerza, al igual que el turismo, que se está convirtiendo en un sector importante.

Borges: "El peronismo es insufrible". Los argentinos terminarán votando a sus propios ladrones.


Borges: "El peronismo es insufrible". Los argentinos votarán a sus propios ladrones.

Igual que hay masas ideologizadas indulgentes con la corrupción peronista en Argentina las hay aquí con la cleptocracia organizada tantos años por el 'virrey' Jordi Pujol en Cataluña


La atinada apreciación del maestro Borges de que el peronismo era incorregible no ha sido enmendada por el tiempo; al contrario, se ha visto reforzada y revaluada hasta resultar una moneda común más solvente que el cíclicamente depreciado peso argentino. Tal ponderación hizo fortuna nada más salir de labios del genio. Ello dio pie a una festejada anécdota. Con su vista ya irreversiblemente perdida, un gentil paseante se ofreció a ayudarle a cruzar una confluida avenida bonaerense. Avisado su inesperado lazarillo sobre lo que la celebridad opinaba de los peronistas, se sintió obligado a prevenirle de su condición de tal: "Disculpe maestro, pero le tengo que advertir que soy peronista". Con una sonrisa bienhumorada, éste repuso: "¡No se preocupe, joven! Yo también soy ciego".

Ciertamente, Argentina, siendo un país pródigo en recursos, se ha entregado de hoz y coz a un peronismo que ha obrado un sistema clientelar y corrupto que no sólo la ha depauperado lastimosamente, sino que la ha hecho tan solipsista como para no percatarse de la naturaleza y de la gravedad de sus males. Empero, la atinada ponderación de Borges sobre la incorregibilidad peronista cabe extenderla a buena parte de los argentinos, aunque no se adscriban a este movimiento, si bien se comportan como tales.

Siendo peronistas sin saberlo, le dan la razón al general Perón, a tenor de la contestación que le dio a un periodista extranjero que le inquirió sobre las querencias políticas de sus compatriotas. Tras pormenorizarle la existencia de radicales, socialistas, comunistas, fascistas..., su entrevistador le objetó: "Pero, general, ¿dónde se deja usted a los peronistas?", a lo que el caudillo refutó: "Ah, no, peronistas somos todos".

Así lo parece atendiendo a la historia del país desde los años 40 cuando Perón prohijó una causa populista en la que Podemos tiene una fuente de inspiración por medio del filósofo postmarxista bonaerense Ernesto Laclau, autor de La razón populista, y a la amplia victoria cosechada por su candidato, Alberto Fernández, en las elecciones primarias de hace una semana, lo que aventura el retorno peronista a la Casa Rosada tras los comicios decisorios de octubre.

De refrendarse las expectativas, el liberal Mauricio Macri supondría un nuevo paréntesis en el cuasi monopolio del poder por parte del movimiento auspiciado por quien entendía que "nosotros proclamamos los derechos sociales" y "las cuestiones actuariales que las arreglen los que vengan dentro de 50 años". En justa correspondencia, la primera dama, Evita Perón, enardecía a las masas al grito de "¡ustedes tienen el deber de pedir!", mientras cavaba la ruina argentina y ponía su fortuna al buen recaudo suizo, sin merma de la confianza de un pueblo enfebrecido con sus mentiras alzadas en verdad oficial. Ya el retórico Gorgias confió a Sócrates su experiencia de que cada vez que arribaba a una ciudad con su hermano para que les confiasen su salud, siempre escogían a él, un sofista, y no a su consanguíneo, médico. Acumuló una fortuna tal como para autoerigirse una estatua de oro. Invariablemente, curanderos y milagreros siempre prosperan en épocas de turbación.

Ante este estado de cosas, el ingeniero Macri tendría, eso sí, el honor de ser el primer gobernante no peronista que culmina su mandato desde 1928 tras heredar una situación límite con un Estado plagado de clientelismo, despilfarro y corrupción, como si fuera la forma de ser de los argentinos. Aparecían entonces las calles bonaerenses cubiertas de graffitis con Cristina Kirchner interpelando a los viandantes con el dedo índice junto a la leyenda La culpa es tuya... vos me votaste. Incluso para el peronismo más recalcitrante entrañaba una gran incomodidad adherirse a la diarquía multimillonaria del matrimonio Kirchner hablando del hambre para abanderar a los desheredados que ellos producían con su nefanda política y sus mangancias al por mayor. Por más que los argentinos tengan asumido que nadie se hizo rico allí con su trabajo desde la eclosión del peronismo, incluso el abuso tiene un límite.

Olvidando su historia y condenados impenitentemente a repetirla como Sísifo a arrastrar la roca pendiente arriba, la artífice de aquel "país sensacional" -"sensación de inseguridad, sensación de crisis, sensación de recesión, sensación de incertidumbre"-, al tiempo que es juzgada por sus latrocinios, retorna a la vida pública al cabo de cuatro años de dejar la Casa Rosada por la puerta trasera. Lo hace como vicepresidenta en la candidatura que ha derrotado sin paliativos a un perplejo Macri, quien además puede verse tragado por la ola gigantesca que ha desatado el tsunami electoral. Paradójicamente, a la hora del adiós, intenta atajar contrarreloj con medidas de corte claramente peronista que desmienten su trayectoria liberal, lo que refrendaría la generalizada impresión de que todos los partidos argentinos son, en esencia, peronistas. En el combate que libra en pos de su pervivencia política, Macri enciende la chimenea del gasto electoral haciendo fuego con los pesos de los Presupuestos del Estado. En su agonía, ha claudicado a la tentación populista vendiendo su alma al diablo y ya se sabe cómo se cobra éste sus deudas de juego.

Es tal la omnipresencia del peronismo que, durante la Guerra de las Islas Malvinas, hubo argentinos que, al modo de los afrancesados de la España napoleónica, ironizaron con que había sido una buena idea desafiar al Reino Unido para ver si, en represalia, los invadía y erradicaba la corrupción institucional de un país acostumbrado a robarse a sí mismo. Pero, claro, ya ni siquiera la Inglaterra del Brexit liderada por el populismo ramplón de Boris Johnson, buen biógrafo de Churchill pero pésimo heredero de sus enseñanzas, tiene nada que ver con aquella otra de Margaret Thatcher que sí fue, por contra, epígono del estadista británico por excelencia.

En este sentido, se diría que, al cabo de 40 años de aquel conflicto destinado a enmascarar los problemas de la Dictadura, ambos países confluyen en parejos populismos que eluden las consecuencias de sus acciones echándolas a rodar por tejados ajenos. Por ello, fue gratificante escuchar un discurso de investidura tan en las antípodas de la nueva presidenta de la Comunidad de Madrid, pregonando la bajada de impuestos y el impulso a la libertad económica. Bases de la autonomía del espectacular desarrollo frente al declive de la Cataluña fuertemente intervenida por el nacionalismo o de otras regiones en manos de la asfixia fiscal de la izquierda estatalista. No obstante lo cual, a nadie se le escapa de lo hercúleo de la tarea de la novel Ayuso timoneando una coalición frágil y remando a contracorriente de un eventual Gobierno de la nación de izquierdas supeditado a podemitas e independentistas.

Tras el amago socialista de meterlo en la cárcel por el agujero de Banca Catalana, éste empezó a dar lecciones de ética, como presumió asomado al balcón de la Generalitat, a base de prolongar la corrupción desde el Gobierno autonómico con un éxito inusitado. No ya entre su propia parroquia inclinada a tolerar al ladrón si es de los suyos, sino desde la izquierda cómplice, como bien tradujo el escritor comunista Vázquez Montalbán -"Nadie, absolutamente nadie en Cataluña, sea del credo que sea, puede llegar a la más leve sombra de sospecha de que sea un ladrón"-, así como todos aquellos que necesitaban su voto para gobernar España con quien tuvo engañados a tantos como para proclamarle español del año.

Muy recientemente, Felipe González seguía creyendo en su inocencia, pese a que las pruebas en contra formaban un alud tal como para recluirle entre rejas tanto al capo como a su familia. No sólo rezaba unida el credo nacionalista, sino que constituía una organización sacrosanta de delincuentes. Eso sí, dotada de patente de corso y con capacidad indubitada para esquilmar a los catalanes y al conjunto de los españoles acusando a estos últimos de robar a Cataluña.

Pocos autorretratos tan cabales como el que ese gran embaucador que ha resultado ser el nada honorable Pujol hizo de sí en la octavilla en la que, bajo el título Os presentamos al general Franco, apeló a boicotear una visita del dictador y en el que labró su mito de redentor de Cataluña. "El general Franco, el hombre que pronto vendrá a Barcelona, ha elegido -se leía- como instrumento de gobierno la corrupción. [...] Sabe que un país podrido es fácil de dominar. [...] Por eso, el régimen ha fomentado la inmoralidad de la vida pública y económica".

Al cabo de 50 años, en los que Cataluña ha discurrido del franquismo al nacionalismo sin vivir plena libertad, es difícil no ver reproducido prístinamente a este gran Tartufo. Alardeando de virtud, se ha descubierto un gran impostor. Ha hecho del patriotismo su patrimonio, jugando con una crédula sociedad que ya elevó a la categoría de héroe antinazi a un farsante llamado Enric Marco.

Toda Cataluña tenía motivos sobrados para saber de los negocios de la parentela de los Pujol, pero se hacía la nueva. Quiso creer más lo que oía de boca del patriarca de la tribu que a lo que veía con sus ojos. Primero fueron los enjuagues del abuelo cambista ejerciendo estraperlo bajo el amparo que siempre prestó a la burguesía catalana el franquismo, luego el enriquecimiento ilícito del hijo con el voto de oro de los Presupuestos del Estado y el rédito del 3% de las obras de la Generalidad y, postreramente, los ahorros de los nietos, secundando esos tráficos ilegales por ser quienes eran. Tras irse de rositas del saqueo de Banca Catalana y garantizarse una impunidad que ha pervivido hasta su jubilación, Pujol creyó que todo el monte era orégano hasta que, con sus propias manos, llamó a sus daños.

Si Josep Pla expresó gráficamente que "el catalanismo no debería prescindir de España porque los catalanes fabrican muchos calzoncillos, pero no tienen tantos culos", ahora que no fabrica tantos calzoncillos y sí muchas banderas, faltan metros de tela de estelada para ocultar tanto latrocinio. El nacionalismo combatía el supuesto expolio de Cataluña por parte de esa España que le robaba expoliando a España entera y a su amada Cataluña. Lo mismo que el antaño líder de la Liga Norte, Umberto Bossi, se enriqueció agitando su xenofobia contra la Roma ladrona y el Sur parasitario. No es casualidad que los detalles de su sistémico saqueo figurasen en una carpeta bajo el epígrafe The Family. Ambos encarnan aquello de Samuel Johnson de que el patriotismo es el último refugio de los canallas y en cómo los deseos aumentan con las posesiones.

Sin embargo, no hay voluntad de dar fin a la mascarada. Mucho menos cuando el ser humano no aguanta mucha realidad y escoge autoengañarse en una Cataluña expoliada por sus gobernantes. Al tiempo que se quedaban con la bolsa, daban más voces que nadie gritando "¡que viene el ladrón!". Amaban a su ladrón como sólo los argentinos supieron hacer con Perón. Al ser derribado en 1955 por la llamada revolución libertadora que restauró la democracia y que difundió información acerca de las malversaciones y las prácticas sexuales del dictador, al que acusaban de proxenetismo y corrupción de menores, sus partidarios salían en su defensa coreando: "Puto y ladrón, queremos a Perón". Allí persiste perenne su legado como aquí sigue indemne un cleptócrata que, más que un patriota catalán, ha resultado serlo de la Unión de Bancos Suizos. Es lo que sucede, en efecto, cuando los pueblos reverencian hasta la idolatría a sus ladrones.