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Al enemigo ni agua.

Miguel Ángel Rodríguez.

Miguel Ángel Rodríguez. EP

Si un extraterrestre aterrizara en Madrid estos días, no preguntaría qué hay en el Museo del Prado o dónde está la Plaza Mayor sino quién es ese MAR del que todo el mundo habla.

MAR, como se conoce entre los iniciados a Miguel Ángel Rodríguez, jefe de Gabinete de la presidenta de la Comunidad de Madrid, se ha convertido para Pedro Sánchez, para el PSOE, sus socios de Gobierno y para todos los medios que simpatizan con la llamada causa progresista en el Darth Vader de los que viven en el lado oscuro, una especie de siniestro Rasputín que le ha sorbido el seso a Isabel Díaz Ayuso y que se dedica a difundir bulos y a amedrentar a periodistas.

Quien crea que esa imagen de malo malísimo no le deja dormir a MAR se equivoca. Él entiende la política como un combate de boxeo. No rehuye el cuerpo a cuerpo, sino que lo busca porque al enemigo hay que ganarle, si puede ser por KO.

Recuerdo que en la campaña para las elecciones autonómicas de mayo de 2021 (en las que el spin doctor del candidato del PSOE, Ángel Gabilondo, era nada más y nada menos que Iván Redondo) escribí un artículo en el que decía que MAR seguía al pie de la letra la tesis de un viejo asesor político británico: "Hay que golpear primero, golpear más fuerte y seguir golpeando". Me escribió un whatsapp y me dijo que se sentía identificado con ese lema.

MAR es de Valladolid (como Oscar Puente, ¿qué tendrá el Pisuerga?) y en sus años mozos militó en partidos de izquierda. Trabajó para El Norte de Castilla y fue asesor de José María Aznar en la Junta de Castilla y León; luego fue jefe de comunicación del Partido Popular y dirigió la campaña electoral de 1996 que llevó al líder del PP a la Moncloa. Después asumió la secretaria de Estado de Comunicación, cargo que ocupó hasta 1998. Después pasó por la empresa CARAT España, escribió varios libros e intervino durante un largo periodo en tertulias de radio y televisión. No fue hasta 2019 cuando, una casi desconocida Isabel Díaz Ayuso, le nombró jefe de su campaña.

Es decir que pasó más de veinte años (de 1998 a 2019) sin ocupar cargos políticos y viviendo de su actividad privada, pero, eso sí, siempre identificado con el PP y muy cercano a Aznar, lo que no le perdona ni la izquierda ni los independentistas. Incluso muchos en su propio partido le dieron por muerto. Se equivocaron.

Tal vez, si la política moderna hubiera ido por derroteros más plácidos y menos turbulentos Rodríguez seguiría ganándose la vida como escritor o tertuliano. Pero la llegada al poder de Pedro Sánchez le dio la oportunidad de poner en valor sus habilidades.

No es MAR un loco o un aventado. Sino que entiende que en política los tuyos te piden leña y hay que saber darle al contrario donde le más duele. Díaz Ayuso asumió de su mano el rol de la mujer que con, su aspecto de fragilidad, podía decir las cosas más duras contra la izquierda. Esa estrategia de confrontación total, de no eludir los golpes, le dio un resultado extraordinario, logrando casi una mayoría absoluta en 2021 y mayoría más que sobrada en 2023 (70 escaños sobre un total de 135).

Las bravuconadas del jefe de Gabinete de Ayuso han sido utilizadas por el Gobierno y los medios afines para que no se hable de lo importante: que el amnistiado Puigdemont amenaza con repetir lo que hizo en 2017

Su consolidación como figura emergente del PP causó celos en la cúpula del partido en tiempos de Pablo Casado. Esos celos no eran ajenos a sus relaciones personales. Génova entró en bucle paranoico y vio la mano de MAR detrás de una supuesta operación para asumir el liderazgo del partido. La crisis estalló en febrero tras conocerse que desde el partido se había contratado a una empresa de detectives para espiar a la familia de la presidenta de la Comunidad de Madrid. En lugar de amilanarse, Ayuso respondió con un durísimo contraataque. Después, Casado se suicidó en directo en una entrevista con Carlos Herrera en la que afirmó que el hermano de Ayuso se enriqueció mientras morían miles de personas por el Covid.

Esta parte de la historia conviene tenerla presente, porque es la pieza clave del relato del PSOE según el cual Casado fue defenestrado por "denunciar la corrupción de Ayuso". Si eso fuera cierto, el PSOE tendría que haberse querellado contra la Fiscalía Anticorrupción, que archivó la causa contra el hermano de la presidenta de la Comunidad de Madrid.

La verdad da igual. Pedro Sánchez afirma de forma reiterada que Feijóo no se atreve a pedir la dimisión de Ayuso porque teme que le pase lo que a Casado. Ese mensaje lo repiten como loros los ministros y líderes socialistas sin importarles mucho si esa versión se corresponde con lo que realmente pasó en 2022.

Hace unos días, en plena tormenta por el caso Koldo, elDiario.es publicó la noticia sobre el posible fraude fiscal del novio de Ayuso. El viernes, la titular del juzgado 19 de Madrid incoó diligencias contra Alberto González Amador (pareja de Ayuso) y otras cuatro personas por dos presuntos delitos fiscales y un delito de falsedad.

El asunto de González Amador huele bastante mal. No sabemos como acabará, pero, en principio, los datos que ha puesto sobre la mesa la Agencia Tributaria apuntan a burdos artificios para pagar menos impuestos.

Tras la publicación de la noticia, el Gobierno se lanzó en tromba contra Ayuso. La ministra de Hacienda reveló datos que no tenía por qué conocer sobre González Amador y, lo peor de todo, la Fiscalía filtró conversaciones entre el abogado de éste y el fiscal que lleva el caso, vulnerando de manera flagrante su derecho de defensa. Ya escribí sobre ello hace una semana.

Ayuso reaccionó en una rueda de prensa, tras un Consejo de Gobierno de la Comunidad, hablando de "cacería" y afirmando que era Hacienda la que le debía a su novio 600.000 euros. Nunca debió meterse en ese jardín. Ella no tiene por qué saber cómo son las declaraciones del impuesto de sociedades de su pareja. Es el problema de González Amador con el Fisco, no el suyo.

Después vino la conversación con amenazas de MAR con la periodista de elDiario.es Esther Palomera, que fue difundida por su medio a toda pastilla. Y luego, la difusión de que periodistas de El País y de elDiario.es acosaban a vecinos de la presidenta de la Comunidad de Madrid para obtener información sobre la presunta compra con dinero negro del piso que comparte con su pareja.

¿Errores propios de alguien que se ha tomado el ataque a Ayuso como algo personal, o más bien la estrategia de actuar como escudo para que se hable mal de él y dejar a la presidenta de la Comunidad en segundo plano?

No sabría responder a esa pregunta. El caso es que, en tiempos de bronca, las formas de MAR pueden serle rentables a su jefa y al PP de Madrid. En frente no hay precisamente monjitas de la Caridad, sino verdaderos mamporreros de la política. Mientras las descalificaciones de Puente sean aplaudidas por su partido, mientras María Jesús Montero se atreva a echar mano de un bulo para tirárselo a la cara a Núñez Feijóo (a cuenta de un supuesto trato de favor a una empresa para la que trabajó su esposa), todo estará permitido.

Es el Gobierno el primero que tiene que dar ejemplo de fairplay. Y no sólo no lo hace, sino que alimenta la trifulca.

Mientras en Madrid analizamos con grandes titulares las subidas de tono de MAR, Puigdemont presume en el sur de Francia de haber puesto de rodillas a Pedro Sánchez y amenaza con repetir lo que hizo en 2017, pero esta vez mejor. A mi eso me parece mucho más grave que el presunto fraude fiscal del novio de Ayuso o las bravuconadas de MAR. Así que, Sánchez, por el momento, ha logrado lo que quería. Que no se hable de lo importante.

 

Sánchez propone a catalanes y vascos una durísima campaña de descrédito y acoso total contra Ayuso.

El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a la presidenta del partido, Cristina Narbona, durante la reunión de la ejecutiva federal de este 18 de marzo de 2024, en Ferraz.Sánchez propone una campaña a la ofensiva en Cataluña con Ayuso en la diana

Los socialistas aprenden la lección de las autonómicas y municipales del pasado 28 de mayo y optan por salir al combate directo contra el PP por las acusaciones de corrupción, aunque ello suponga alimentar la crispación | Creen que los suyos necesitan munición para "poder defenderse" y que ya no cabe "callarse" ni "poner la otra mejilla" | Ferraz sigue pidiendo la dimisión "inmediata" de la presidenta madrileña y el cese de su jefe de Gabinete, Miguel Ángel Rodríguez

El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a la presidenta del partido, Cristina Narbona, durante la reunión de la ejecutiva federal de este 18 de marzo de 2024, en Ferraz. FLICKR PSOE / EUGENIA MORAGO.

El PSOE se ha hartado de "callar". De no responder. De "poner la otra mejilla". Así que ha decidido salir a la ofensiva contra el PP. Con todo. Y disparando desde la cúspide, desde Pedro Sánchez. La dirección entiende que ha de seguir una estrategia muy distinta a la que siguió en las elecciones municipales y autonómicas del pasado 28 de mayo, en las que se centró en una explicación (más desapasionada) de la gestión del Gobierno. Que de cara a esta primavera electoral, con las catalanas del 12 de mayo marcadas como la cita decisiva, ha de pasar al "combate", al cuerpo a cuerpo con el PP, como de hecho el presidente ya hizo en la exitosa campaña de las generales del 23 de julio. Y en la diana tendrá a Alberto Núñez Feijóo pero, sobre todo, a Isabel Díaz Ayuso. De la presidenta madrileña sigue pidiendo su "dimisión inmediata" por el presunto delito fiscal de su pareja y por sus "mentiras", pero también el PSOE quiere el cese de su director de Gabinete, Miguel Ángel Rodríguez, por sus amenazas a una periodista y su medio de comunicación.

La escalada ha sido evidente en las últimas semanas, desde que estalló el caso Koldo. Amortizado muy pronto el exministro José Luis Ábalos, a quien el PSOE reclamó su escaño —él se negó y se fue al Grupo Mixto—, el PP se lanzó a pedir dimisiones, incluida la de la pieza más preciada, la presidenta del Congreso, Francina Armengol, tercera autoridad del Estado, por la compra de mascarillas a la trama cuando era jefa del Ejecutivo balear. Los socialistas no concedieron su cabeza e intentaron desviar la presión hacia quien sí aparecía, repetían, en el sumario de la causa, el portavoz parlamentario del PP, Miguel Tellado, citado por uno de los principales implicados en la presunta red corrupta, Koldo García, exasesor de confianza de Ábalos. Pero ese hilo no podía estirarse mucho, porque, al menos de momento, no hay pruebas que liguen a Tellado con la trama. Por eso cuando hace una semana estalló el escándalo del supuesto delito fiscal del novio de Ayuso, Alberto González Amador, en el PSOE y en el Gobierno vieron el cielo abierto.

No hay nada más antipatriota que defraudar a Hacienda. Menos lecciones de patriotismo y más cumplir con la patria pagando impuestos", lanzó Sánchez el domingo en el congreso del PSC, junto a Illa

Sánchez primero dejó a sus escuderos que disparasen contra la presidenta madrileña y le exigieran explicaciones. Pero después fue él, en el pleno del pasado miércoles en el Congreso, el que directamente demandó la dimisión de Ayuso, el que se la pidió a Feijóo, al que por cierto volvió a afear su relación pasada con el narcotraficante Marcial Dorado. Fue en una sesión tremendamente bronca, en la que la Cámara se convirtió en un auténtico lodazal, con acusaciones cruzadas, con reproches al otro por los casos de corrupción. Un festival del y tú más. Era la prueba palmaria de que el PSOE y el Gobierno habían decidido pasar al ataque.

La escalada fue creciendo en los días siguientes. Sobre todo después de que se debilitara la principal línea de defensa de la dirigente popular, que alegó que su novio estaba siendo "asediado por todo el poder del Estado" por "una inspección salvaje" y "sacada de quicio". El jueves, se conoció que fue él, González Amador, quien buscó el pacto de conformidad penal con la Fiscalía y reconoció la comisión de los delitos fiscales y aceptó una sanción económica. "La conducta descubierta no es fruto de un mero error, sino de una conducta consciente, deliberada y claramente dolosa que amerita su reproche penal", aseguró la Agencia Tributaria, como publicó El País este 18 de marzo.

"No hay nada más antipatriota que defraudar a Hacienda", lanzó Sánchez el pasado domingo, en la clausura del 15º Congreso del PSC, y junto al primer secretario y candidato a las catalanas del 12-M, Salvador Illa. El presidente del Gobierno dudó del "patriotismo" del PP. "Menos lecciones de patriotismo y más cumplir con la patria pagando impuestos. El patriotismo es pagar tus impuestos", dijo. El patriotismo del PP "acaba en sus bolsillos", remachó.

La presión aumentó un peldaño este lunes. La portavoz del PSOE, Esther Peña, pidió la dimisión "inmediata" de Ayuso porque las explicaciones que ha dado en los últimos días son "un esperpento y un insulto a la ciudadanía". "Las explicaciones de ella son remitirse a la mentira y la conspiración, y las de Alberto Núñez Feijóo, el silencio temeroso para no acabar como [Pablo] Casado", defenestrado por su propio partido. Si el jefe del PP no exige la caída de la presidenta madrileña, coligió, es por "cobardía o por complicidad". Además, Peña cargó contra Feijóo por "banalizar el machismo" después de que afirmara en una entrevista en OK Diario que lo que se está haciendo con Ayuso es "absolutamente machista".

Ferraz insiste en la dimisión "inmediata" de Ayuso y denuncia el "silencio temeroso" de Feijóo, que actúa por "cobardía" o por "complicidad"

Ferraz se sirvió de otra herramienta para reforzar su argumentación. La Oficina de Conflicto de Intereses, dependiente del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, archivó la denuncia que el PP presentó el pasado jueves contra Sánchez por no haberse abstenido en los Consejos de Ministros que trataron el rescate de Air Europa. El organismo entiende que el presidente no incurrió en ningún conflicto de interés porque su mujer, Begoña Gómez, no tenía ninguna relación laboral o profesional con la aerolínea en labores de "dirección, asesoramiento o administración". Mientras la acusación del PP "no tenía base jurídica alguna", el PP, dijo Peña, se dedica a montar "ruido" para "tapar el escándalo" que acecha a Ayuso y también a su jefe de Gabinete, Miguel Ángel Rodríguez, por haber amenazado a elDiario.es, el periódico que adelantó en exclusiva hace una semana el presunto fraude fiscal de González Amador, y a una de sus periodistas, Esther Palomera, adjunta al director.

"No le puede salir todo gratis"

Los socialistas no piensan ceder en su intento de acorralar a la dirigente popular. "Es corrupción, amenaza y comportamiento mafioso. A Ayuso no le puede salir todo gratis. La decisión es que no podemos no abordar este tema. Por incomparecencia, nunca más. Los nuestros están hartos de poner la otra mejilla. Con el trumpismo no hay que debatir, hay que combatirlo. El PP no es una derecha y moderada. Son lo mismo que Vox", expresan en Ferraz.

A Ayuso no le puede salir todo gratis. Los nuestros están hartos de poner la otra mejilla. Con el trumpismo no hay que debatir, hay que combatirlo", señalan en el cuartel general

El análisis que se ha trazado en la Moncloa y en la dirección del partido es que no puede ocurrir, ante esta intensa primavera electoral —vascas el 21 de abril, catalanas el 12 de mayo y europeas el 9 de junio—, que el PSOE no responda a las acusaciones del PP. Pesa el recuerdo de lo que ocurrió en la campaña de las autonómicas y municipales del pasado 28 de mayo. Los populares golpearon a los socialistas por sus alianzas con Bildu —la formación abertzale incluyó en sus listas a condenados de ETA por delitos de sangre— y por el presunto fraude del voto por correo. La cúpula optó por no ir al choque para centrarse en su estrategia, que era la venta de la gestión del Gobierno. El 28-M sancionó una absoluta debacle para el PSOE, ya que perdió la mayor parte de su poder institucional. Decenas de alcaldías y las presidencias de seis de los nueve gobiernos autonómicos que controlaba.

De cara a las generales del 23-J, la estrategia cambió por completo. El partido optó por una campaña más emocional, en la que el propio presidente salió a combatir el sanchismo en territorio hostil, en las teles y radios en las que había enraizado esa imagen profundamente negativa sobre él. Decidió exponerse a campo abierto y le funcionó. El estilo de la campaña y los pactos de PP y Vox que se fueron firmando en esas semanas impulsaron al PSOE, que no ganó los comicios pero si avanzó en un millón de votos. La suma de las derechas fue imposible.

En Ferraz justifican que ahora el partido y el Ejecutivo respondan con dureza al PP porque sus bases lo piden. Porque no quieren "callar" más, y porque necesitan herramientas para "poder defenderse". "En los grupos de WhatsApp de militancia, nuestra gente dice que ya está bien. Lo que no puede ser es que no se diga ni se haga nada", aducen.

Puente admite que el tono debería haberse "rebajado hace mucho tiempo". "Lo que pasa es que hay algunos que nos hemos cansado ya de escuchar determinadas cosas y hemos decidido responder", recalca

"El tono se debería haber rebajado hace mucho tiempo, mucho tiempo —reflexionaba este lunes desde Cantabria el ministro de Transportes, Óscar Puente—. Lo que pasa es que hay algunos que nos hemos cansado ya de escuchar determinadas cosas y hemos decidido responder. ¿A quién le corresponde rebajar el tono? A quien empezó subiéndolo. Ese es mi criterio. Quien empezó subiendo el tono es quien debe empezar a rebajarlo y entonces lo rebajaremos los demás. Porque aquí cuando el tono ha sido muy alto, pero siempre iba en una dirección, nadie se escandalizaba ni a nadie le importaba". Puente, miembro de la cúpula de Sánchez y también en el centro de la polémica por sus tuits en muchos casos agresivos contra el PP y contra Ayuso, reflejaba el pensamiento que recorre el partido. Nada de callarse. Aunque eso suponga alimentar la crispación.

"Hemos hecho llamamientos a la calma", defienden en Ferraz. "Venimos diciendo desde hace meses que el PP y Feijóo siguen bajo el síndrome del 23-J. La sociedad española no puede pagar con estos niveles de crispación la frustración por no llegar al Gobierno de España. Todo puede hacerse sin necesidad de insultar, sin necesidad de acusar a personas que no aparecen en ningún sumario, sin necesidad de extender la mancha de la duda a toda la política. El PP cree que esto le beneficia electoralmente, pero desde el PSOE creemos que subestiman la capacidad de análisis de los ciudadanos. Lo que no puede hacer el PSOE es callar ante el enriquecimiento obsceno de la pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid durante la pandemia".

"No a la 'doctrina Mato'"

Peña preguntó a Ayuso "si está disfrutando de casas, Maserati y otros bienes fruto de fraude fiscal", le instó a "renegar de los millones ganados por su pareja como comisionista en lo peor de la pandemia", le pidió que explique "los vínculos" de su novio "con una de las empresas más beneficiadas por el desmantelamiento de la sanidad pública de los madrileños", en evidente referencia al grupo Quirón. Por no hablar de que son "absolutamente miserables" los "insultos y amenazas" de Miguel Ángel Rodríguez a Palomera y a su diario, razones por las que debe ser cesado, esgrimió la portavoz.

En la cúpula hay convicción respecto a la necesidad de replicar y no hay miedo a que sus votantes puedan desmovilizarse: si se acompaña de "medidas positivas para la gente", si se asumen responsabilidades políticas, "el resultado es bueno", observa una dirigente federal

"No podemos callar ante los intentos de González Amador de estafar a otro país [Costa de Marfil] en la venta de vacunas. Un pareja, la de Ayuso, que ha reconocido que ha cometido delitos de fraude fiscal —insisten fuentes de la dirección federal socialista—. Lo repetimos: el PP no puede volver a la doctrina Ana Mato. Los Jaguar no son invisibles. El Maserati [de González Amador] no es transparente. Si el PP quiere demostrar a los españoles que aprendió algo de sus años negros de corrupción debe tomar medidas rápidas y contundentes. Así lo hacemos en el PSOE. No se puede despachar todo esto haciendo chistes o apelando a conspiraciones judeomásonicas. Ya está bien. Ayuso no está por encima de nadie. No tiene bula ni privilegios. Debe dar explicaciones de verdad. El PSOE no va a renunciar a pedir explicaciones a administraciones públicas del Partido Popular donde observemos irregularidades". No siempre Ferraz y Sánchez replicaron a Ayuso antes, por el peligro de victimizarla. Ahora la perspectiva es radicalmente distinta.

En la cúpula de Sánchez el convencimiento es claro: "Hay que responder", como sintetiza una integrante de la ejecutiva. Un peligro sería la desmovilización del electorado progresista, más sensible a cuestiones como la corrupción. Pero no creen en el equipo del presidente que esta cuestión provoque la apatía entre los suyos. "Si se acompaña de la adopción de medidas que sean positivas para la gente, y se explican bien y mucho. Si exigimos a los nuestros asumir responsabilidad políticas y abrimos una comisión de investigación para cualquier irregularidad sin enfoque partidista… Yo creo que el resultado es bueno", señala esta última fuente. "Responder es la lección aprendida del 28-M. La idea de la desmovilización es lo que algunos medios tratan de transmitir. Pero, en todo caso, el riesgo lo asumimos nosotros", asegura un miembro del Consejo de Ministros.

La portavoz del partido subrayó en rueda de prensa, no obstante, que la principal virtud del candidato socialista en Cataluña, Salvador Illa —ungido en el 15º Congreso, este pasado fin de semana—, es que su proyecto "habla de la vida diaria de los catalanes", de sus inquietudes cotidianas. Tanto él como el secretario general del PSE y aspirante a lehendakari, Eneko Andueza, harán valer su programa y su perfil presidenciable. "En Euskadi y Cataluña", aseguran en Ferraz, "no nos hace falta abrir fuego contra el PP de esta manera porque en ambos sitios están fuera del debate. Son irrelevantes a nivel electoral. Nosotros haremos allí una campaña en positivo. Ya estamos en ello. Los ejes de Eneko son 'hablar de lo que no hablan los independentistas', e Illa igual".

Será una primavera electoral para los socialistas, por tanto, con un doble mensaje: las soluciones del partido para arreglar los problemas de los ciudadanos pero sin perder de vista, desde Ferraz y la Moncloa, el cuerpo a cuerpo con el PP. Y, en concreto, contra Ayuso, la pieza que creen más débil ahora mismo sobre el tablero.

 

Feijóo será elegido Pte. del PP, por orden de Carlos Herrera y Miguel Ángel Rodríguez.



El Partido Popular se apresta a celebrar su congreso extraordinario los próximos 1 y 2 de abril en Sevilla. Ocasión, nos cuentan, para recuperar el espíritu de la refundación del Partido culminada por José María Aznar en la misma Sevilla de 1990, hoy popular, antes socialista. Si los populares de cuna piensan ‘reiniciar’ el Partido Popular y emprender una nueva senda bajo la batuta de Alberto Núñez Feijóo, tremendo error el suyo. Superado el estupor provocado por Isabel Diaz Ayuso cuando detonó la crisis acusando a Pablo Casado, en rueda de prensa, de un comportamiento «cruel e injusto» y por el propio Casado, cuando selló su caída en entrevista radiofónica preparada por Carlos Herrera, tildando el comportamiento de la madrileña de «no ejemplar», es hora de iniciar una nueva etapa. Sin acabar la primera y formando parte de ellos los mismos gallos y gallinas, la segunda va a ser, eso que pretende Carlos Herrera, un fracaso por división de votantes. Cualquier español de buena fe y mucho más si es del PP auténtico, quiere saber el saqueo que ha habido en la Comunidad Autónoma de Madrid muy botijero y orquestado por MAR y Esperanza Aguirre.

 

En puertas de ese cónclave, sería importante valorar los sucesos de marzo como la culminación y consecuencia de una larga crisis, larvada bajo las enormes tensiones sufridas bajo la etapa de liderazgo que se cierra ahora. Incorporamos aquí las cuestiones internas y aquellas generadas por la convulsa vida política nacional a fin de arrojar luz sobre el marco en el que se desempeñarán los populares en su congreso. Pero mucho me temo que Ayuso, también se la haga negra a Feijóo. Por cierto, el candidato gallego tiene copia de parte del mangoneo de Díaz Ayuso, hasta la lideresa de Vox ha pillado subvenciones.

 

¿Quién de ustedes iniciado en política ha visto más de 200 entre diputados y senadores electos y que ninguno de ellos esté inmerso en una investigación o condena? Esa es una obra para lapidar que consiguieron Casado y Egea. Teodoro, le explicó a Esperanza Aguirre que llevaba su “bandilla” para candidatos….Esperanza, tu ya no eres ni historia en el PP, entre ella y Cifuentes dejaron 23 políticos madrileños en la cárcel. Teodoro, le dijo a Cayetana, después de abrirle un expediente que NO PODÍA ENTRAR EN GÉNOVA.

 

No temáis que cuando Feijóo tenga constancia oficial del saqueo de la Asamblea de Madrid abandonará el cargo, nombrarán a una persona con principios y sabio de la política, para intentar ganar las elecciones que se puede.   

juanpardo15@gmail.com


El Supremo condena al portavoz de Vox en el Congreso por esta deuda, que asciende a más de 63.000 euros.


Es de suponer que si, en unos días, aparecen dos subvenciones a fondo perdido de la CAM a Rocío Monastería, Ayuso, sin más, DIMITA ¿Verdad? Esta no son los socios que antes Casado y ahora Feijóo pretendían como socios de Gobierno. Están más cerca del PSOE que de una España honrada y leal. Franco, les hubiese puesto ante la fiscalía, pero la militar, solo para que firmasen su propio consejo de Guerra. El Nº1 de Vox por Andalucía de Voz, el juez Serrano, se llevó más de 12 millones que euros que le "donó", Susana Díaz. 

El supremo ha ordenado el embargo del sueldo al portavoz de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, en el Congreso de los Diputados. El juzgado de primera instancia número 36 de Madrid reclama al dirigente político pagar la deuda contraída con el constructor que hizo las obras de su vivienda familiar de cinco plantas en un barrio residencial en el distrito de Chamartín, al norte de Madrid.

 

Detalle del embargo fechado el 21 de marzo llega después de que en noviembre el Tribunal Supremo confirmara la condena a Espinosa de los Monteros por esta deuda: un total de 63.183 euros, más costas judiciales e intereses por la demora en el pago. Del mismo modo se condenará a su mujer, Rocío Monasterio, como copropietaria y arquitecto con título falso en pieza separada en juzgado diferente. La broma, les puede costar más de 500.000 euros y aún sigue embargado el edificio por otros 8/10 embargos.

 

También tienen una finca para que galope Abascal que compraron hace 10 años por 750.000 euros que no han pagado ni un solo euro, la han alquilado en varias ocasiones. Este va por la vía penal y les puede costar un disgusto, peor del que se piensan. Decían Casado y Feijóo que no quería cuentas con Vox y Ayuso les ha abierto todas las puertas de la Asamblea madrileña. Rocío tiene, al menos, dos subvenciones a fondo perdido del Gobierno que dirigen, Miguel Ángel Blanco y Esperanza Aguirre con Ayuso de comparsa.   

 

Espinosa de los Monteros aún no ha pagado su deuda. “Lo que toca es pagar y nada más. Acato la decisión”, dijo en una rueda de prensa desde el Congreso. No obstante, cuatro meses después aún no ha cumplido, tal y como se desprende del escrito al que ha tenido acceso el mencionado diario. Ante esto, el juzgado que lo condenó en primera instancia ordena ahora el embargo de su nómina como diputado en la Cámara.

 

Antes, la Justicia ya había decretado el embargo de varios de sus bienes: una “finca” y también “saldos en cuentas corrientes y devoluciones tributarias”. El juzgado cree “insuficientes” estos bienes y ha procedido a solicitar también el embargo de su salario hasta completar el importe que queda por pagar.

 

“Se declaran embargados, por vía de mejora de embargo, el/los siguiente/s bien/es: sueldo, salario y demás emolumentos que perciba el ejecutado D. Iván Espinosa de los Monteros del Congreso de los Diputados”, recoge el escrito judicial, detalla este medio digital.

 

Como parlamentario, Espinosa de los Monteros cobra 8.017,37 euros brutos al mes. Esto incluye el salario base de diputado (3.050,62 euros), los gastos de representación por ser portavoz (1.890,98), los gastos de libre disposición (1.006 euros), otros 1.134,40 como portavoz en una comisión y otras dos pagas de 935,37 euros de indemnización para cargos electos por Madrid. O sea, el sueldo de Espinosa de los Monteros es bastante superior al del presidente del Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes Serrano e incluso que el de Pedro Sánchez.

 

Hasta que cubra la deuda que le falta por pagar, solo recibirá una fracción de su sueldo que al menos alcanzará el salario mínimo interprofesional, según regula el artículo 607 de la ley de enjuiciamiento civil. El decreto puede ser recurrido por el dirigente de Vox en un plazo de cinco días, según recoge el decreto judicial.

 

El Supremo confirmó en noviembre la condena a Espinosa de los Monteros por intentar eludir el pago de parte de las obras de su casa y Espinosa, en el Congreso, dijo que pagaría de inmediato. Si este caso nos hubiese ocurrido a cualquiera de nosotros, el inmueble estaría embargado y ya en propiedad del adjudicatario.  

Almeida deja libre el uso, control y manipulación del Ayuntamiento de Madrid al PP de Feijóo, Ayuso y Carlos Herrera.

 

Almeida, fiel devoto de la doctrina de Esperanza Aguirre que lo ha menospreciado tanto como lo sigue haciendo. Número tres de su promoción como abogado del Estado. Miembro del OPUS de nacimiento y una de las mejores personas que hay y pueda haber en política. Hoy en día es un monigote en manos del principal activo de Esperanza, la corrupta e innoble Ayuso.

Hoy ha tenido que jurar ante Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, Esperanza Aguirre y Feijóo (de mayor a menor grado de mando) que nunca  se enfrentará a la Juana de Arco madrileña dejándole todo el camino libre por igualdad, mérito y capacidad. Solo por evitar la moción de censura que sentaría en la Poltrona a Begoña Villacís que saldría de alcaldesa con 8 votos del PSOE, 4/5 de Mas Madrid, 10 de los 15 del PP y 6/7 del propio ciudadanos. Esta alcaldía tendría fuero. Pero no hay que descartar nada. Pero no hay que descartar nada, 16 de Más Madrid, 8 del PSOE y 6 de Cs. En España, al final, terminaremos votando a nuestros propios corruptos.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           

Begoña dice que prefiere ser un año alcaldesa que toda la vida soldado raso. En verdad esta artista de la política, prefirió deshacer su vida familiar para hacer el ridículo en la política. Lleva haciendo algoritmos para  acceder a la alcaldía de Madrid, teniendo como tiene libre la de Polopos del Monte.

En resumidas cuentas, todos los gerifaltes del PP, al son de la música de Carlos Herrera, día  a día, se hunden más en la indigencia política. Herrera quiere desplazarlos, para que se sometan al control y disciplina de Vox. Cuando PP y PSOE unidos, nunca pasarán de 150 diputados. Hay más de dos millones de exmilitantes del PP que nunca jamás votarán a la cúpula de han puesto de capitán a Feijóo y al narcoteo junto con  el galleguismo y el déficit de Galicia, saltarán más adelante….Las facturas falsas de Tomás Ayuso serán el pan de cada día y las subvenciones a los novios de Ayuso.  

   juanpardo15@gmail.com                                                                           

El enfrentamiento entre Ayudo y Almeida, provocado y sin fundamentos, asegura otra legislatura a Pedro Sánchez.


 

El enfrentamiento entre Ayudo y Almeida, provocado y sin fundamentos, asegura otra legislatura a Pedro Sánchez.

Pablo Casado, como el 99% de los españoles pensó que jugar la baza de Ayuso, una desconocida, para la Asamblea de Madrid sería un acierto. Nunca pensó que detrás de ella estaban Esperanza Aguirre y Miguel Ángel Rodríguez.

Tampoco fue un éxito electoral. Con Ciudadanos al límite de la vergüenza y el PSOE alicaído, lo normal es que hubiese sacado mayoría. Ya los últimos días de campaña, cuando malintencionadamente dio a conocer la figura de MAR y Espe, muchos cambiaron su intención de voto.

Ya en el poder, Ayuso, sin consultar con nadie, cambió a Toni Cantó por Miguel Ángel Rodríguez. Casado, le dijo que quería un PP nuevo, por eso le nombraron a ella y le contestó que la presidenta era ella. Ya poco o nada se podía hacer.

La indisciplina en un partido político es “suicida”. Por otro lado, lo peor que tienen los desconocidos que encabezan las listas, caso de Ayuso, es cuando se conoce su pasado. No olvidemos el caso Arrimadas, indisciplina total, que de ser la más votada en Cataluña ha pasado a desaparecer en política autonómica y nacional.

 

¿Qué pasaría en Madrid?

 

En caso de presentarse, el alcalde contaría con el apoyo de los líderes del PP en Chamartín, Latina, Fuencarral o Retiro; Carabanchel, Salamanca, San Blas o Barajas guardan lealtad a la presidenta madrileña.

 

O sea, que ni ella sería Presidenta de la CAM ni Almeida, alcalde de Madrid.

 

Los esfuerzos por sofocar el debate generado en torno a la batalla por el control del PP de Madrid no han sido pocos. Desde el principio, la dirección de Génova trató de taponar los desaires de Isabel Díaz Ayuso, aunque sin demasiado éxito. El desgaste aprieta, pero no sólo a Pablo Casado. También en la Puerta del Sol hay quien implora aflojar en el pulso a Génova para evitar daños colaterales y coinciden en que el enfrentamiento, a pocos días de que arranque la Convención Nacional en la que el PP se juega el «relanzamiento» de su proyecto político, «ha ido demasiado lejos».

 

Pese a los gestos públicos de distensión, en privado las espadas siguen en alto. Y ambos sectores han comenzado a tantear ya los posibles apoyos autonómicos y locales ante una batalla que podría enfrentar a dos de los líderes más destacados del PP: Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida. La primera ya ha oficializado su candidatura, y el segundo está a la espera de las órdenes de Génova. En la dirección nacional siguen inclinándose por la tricefalia como mejor opción para el PP de Madrid -un candidato «de consenso» que no sea ni la presidenta ni el alcalde-, no descarta que Almeida sea quien intente frenar el asalto de Ayuso al PP de Madrid, sobre todo si no se consigue llegar a un acuerdo. «En la sala hay dos militantes muy cualificados que tienen mucho peso», pronunció Casado hace días ante los dos dirigentes.

 

 

Tanto en la dirección nacional como en el entorno del alcalde han rebajado en los últimos días el optimismo del equipo de Ayuso, en el que insisten en las «aspiraciones legítimas» de la presidenta madrileña a pilotar el PP de Madrid tras vencer en las elecciones del 4-M, y recuerdan que en el congreso regional no sólo votan los afiliados -entre los que Ayuso «arrasa»- sino también los compromisarios del partido. «Ella tiene mucho apoyo de la militancia, pero a lo mejor no es suficiente. El alcalde tiene detrás una estructura, más peso local y el apoyo del aparato y sobre todo que solo tienen voto los afiliados que estén al corriente de pago en las cuotas.

 

La búsqueda de apoyos para una posible batalla interna ha evidenciado una fuerte fractura del partido en Madrid. La división afecta al grupo parlamentario y al propio Gobierno regional, pero se hace especialmente evidente en los distritos de la capital. Según fuentes de los dos sectores en liza, Ayuso y Almeida estarían ante un empate técnico respecto a las lealtades que profesan los presidentes populares de los distintos distritos de Madrid, con su correspondiente influencia en su respectiva militancia. Fuentes cercanas a la presidenta autonómica arguyen no obstante que «hace tiempo que los afiliados del PP son independientes», y no votan como lo haga su presidente de distrito.

 

 

Así las cosas y según las citadas fuentes, Isabel  Ayuso contaría con el apoyo prácticamente asegurado de los distritos de Villaverde, Carabanchel, Arganzuela, Centro, Salamanca, Ciudad Lineal, Moratalaz, San Blas y Barajas. Y, en caso de presentarse, a José Luis Martínez-Almeida en principio le secundarían Fuencarral-El Pardo, Hortaleza, Tetuán, Chamartín, Chamberí, Retiro, Latina, Usera y Villa de Vallecas. En Moncloa, Vicálvaro y Puente de Vallecas no se definen ante ninguna de las dos posibles opciones.

 

Las adhesiones a una posible candidatura de José Luis Martínez-Almeida responden a la propia lealtad que profesan los concejales populares en el Ayuntamiento de Madrid a su alcalde. Pero entre todos fieles al regidor y, por ende, a la dirección de Génova, el nombre más destacado es el de Ángel Carromero, presidente del PP de Chamartín, director general de coordinación de la alcaldía y actual presidente del comité electoral del PP de Madrid.

 

Íntimo de Pablo Casado desde hace años, Carromero es uno de los principales ‘profetas’ de Génova en Madrid, al margen de la influencia que insufla la gestora dirigida por Pío García-Escudero y Ana Camins. Entre sus actuales competencias está la de decidir quién concurre a las próximas elecciones municipales, así como firmar designaciones de candidatos al Senado. Su poder se ve amenazado por la llegada de Isabel Díaz Ayuso al órgano de gobierno del partido en Madrid, que le desalojaría instantáneamente del cargo y, por tanto, cortaría una de las principales vías de influencia de Casado en el PP de Madrid.

 

El resto de distritos fieles a Martínez-Almeida están dirigidos por sus propios colaboradores en el consistorio. En Tetuán lidera el PP Paloma García Romero, delegada del Área de gobierno de Obras y Equipamientos; en Latina, preside Álvaro González, portavoz adjunto del grupo municipal y titular del Área Delegada de Vivienda; y en Fuencarral, Borja Carabante, delegado del Área de Medio Ambiente y Movilidad e íntimo amigo de Martínez-Almeida, con quien ha pasado incluso parte de sus vacaciones de verano.

 

Por su parte, el PP de Retiro, Usera, Hortaleza y Villa de Vallecas están presididos por los concejales Francisco Javier Ramírez Caro, Borja Fanjul, Inmaculada Sanz y Blanca Pinedo, respectivamente. Las fuentes consultadas incluyen en la balanza de Martínez-Almeida al presidente del PP de Chamberí, Jaime González Taboada, ex consejero de Medio Ambiente con Cristina Cifuentes, ex concejal de Pozuelo de Alarcón -uno de los pueblos madrileños que se han levantado en contra de la pugna de Ayuso con Casado– y ex diputado en la Asamblea de Madrid. Sin embargo, no repitió en las listas diseñadas por Isabel Díaz Ayuso para las elecciones del 4-M.

 

Los fieles a Ayuso

En la otra cara de la moneda se encuentran diputados autonómicos, ex altos cargos durante el mandato de Esperanza Aguirre y, en suma, personal de confianza de la actual presidenta de la Comunidad de Madrid. Uno de los más destacados fieles a Ayuso es el líder del PP en el distrito de San Blas, Carlos Díaz-Pache (con menos de 40 votos válidos), en quien Ayuso confió la Viceconsejería de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid.

 

Ayuso también conserva la lealtad de Carabanchel, según aseguran fuentes autonómicas. Allí tiene las riendas el actual consejero de Administración Local y Digitalización, Carlos Izquierdo Torres, quien diseñó junto a Alfonso Serrano -portavoz del PP en la Asamblea y uno de los primeros espadas de Isabel Díaz Ayuso- la campaña electoral de la presidenta para el 4-M. Sin embargo, las informaciones que apuntan a posibles contactos entre Génova y hasta cuatro consejeros de Ayuso para ‘traicionar’ a la presidenta en el congreso madrileño incluía a Izquierdo en la lista de señalados, si bien fuentes de Sol aseguran que la confianza de la presidenta en sus consejeros permanece «intacta».

 

A ellos se suma Carlos Segura, presidente del distrito Centro y diputado en la Asamblea de Madrid, quien trabajó como asesor en la Consejería de Transportes de la región desde 2011, todavía con Aguirre en el gobierno, hasta 2015, durante la era de Ignacio González. También se inclina por la presidenta madrileña el presidente del PP de Barajas, Juan Antonio Peña Ochoa, que recientemente ha sido nombrado diputado en la cámara regional tras la renuncia de Juan Carlos Carretero; o el presidente del PP en Villaverde, Orlando Chacón, a quien Esperanza Aguirre nombró en su momento responsable del área de Migración en el gobierno autonómico.

 

 

Por su parte, las riendas del PP de Moratalaz las tiene el diputado autonómico Ignacio Pezuela, un distrito de cuya Junta Municipal también forma parte Almudena Maíllo del Valle, asesora de Esperanza Aguirre durante su primera legislatura e íntima de la ex presidenta madrileña, quien firmó incluso como testigo en su boda. En el distrito de Salamanca preside Jorge Rodrigo Domínguez, actual vicepresidente de la Asamblea de Madrid, mientras que al frente del PP de Arganzuela y Ciudad Lineal están Dolores Navarro Ruiz y Nadia Álvarez Padilla, dos mujeres con asiento en la Asamblea de Madrid y con dilatada experiencia en la política autonómica.