Messi, lejos del Barça, no es Messi. ¡Vuelve Leo¡



La consecución de la Copa América y jugar en el PSG le alcanzó para ganar su séptimo Balón de Oro, pero ya no para este The Best que levantó Lewandowski merecidamente

 

Messi, lejos del Barça, se quedó sin ser The Best. Su gran 2021 en el Camp Nou, la consecución de la Copa América y jugar en el PSG le alcanzó para ganar su séptimo Balón de Oro, pero ya no para este The Best que levantó Lewandowski merecidamente. En París, a Messi no se le ve feliz futbolísticamente. Los datos hablan por sí solos. Por un motivo o por otro, sólo ha jugado la mitad de los encuentros de la Ligue 1. Más insólito aún: ha anotado un solo tanto en 11 partidos. Alicaído, tiene que soportar como la prensa le ha suspendido en más de un encuentro. Aquí, en 17 años, jamás mereció una calificación así. ¿Y el Barça sin Messi? Peor aún. Sabe desde diciembre que no luchará por la Liga, no ha llegado ni a octavos de la Champions, perdió la Supercopa ante el Madrid y se juega revalidar la Copa a partido único en San Mamés, casi nada. Anotar 37 goles en 28 partidos es un promedio paupérrimo, que jamás se dio con Messi en la plantilla.

 

Después de tantos años de dependencia, sabíamos que, en lo deportivo, perderle sería un golpe del que costaría rehacerse. A nivel económico, cobraba muchísimo pero generaba más. Ahora, los posibles patrocinadores se han enfriado. Y el peor termómetro fue ver el público de Arabia durante la Supercopa. Dos años atrás, enloquecían con el Barça de Messi. Este año, en el Clásico, parecía que los de Xavi jugaban en un Minibernabéu. Se ha perdido imagen. Barça y Messi, Messi y Barça se necesitaban, hasta el final.

 


Messi se despidió del Barça el pasado agosto, tras 17 años como jugador azulgrana

Barça sin Messi, Messi sin Barça: negocio ruinoso

Un Leo emocionado no pudo contener las lágrimas durante el discurso

Haaland: "el FC Barcelona tiene proyecto deportivo", Descarta al City y al Real Madrid

 


Haalandserá elprotagonista del gran culebróndel próximo verano, seguramente junto aKylian Mbappé, no es ningún secreto. Lo que sí lo es a día de hoy, sin embargo, es cuál será el club que consiga hacerse finalmente con sus servicios de cara a la próxima temporada. ElBorussia Dortmundestá empezando a presionarle para que tome una decisión, yel noruego así lo ha reconocidoen sus últimas declaraciones a la prensa.        


Haaland sabe a ciencia cierta el interés que despierta en los grandes clubes de Europa, pero en la actualidad prefiere centrarse en jugar al fútbol y rendir al máximo nivel en cada partido antes que pensar en el futuro. Desde el Signal Iduna Park, aunque entienden su postura, desean que el ariete nórdico les dé pronto una respuesta para saber cómo planificar el próximo curso.


"En los últimos seis meses he elegido no decir nada por respeto al Borussia Dortmund, pero ahora el club ha empezado a presionarme para que tome una decisión para la próxima temporada. Aunque yo solo quiero jugar a fútbol... pero eso probablemente significa que pronto tendré que tomar una decisión", fueron las palabras de Haaland durante la noche de este viernes, justo después de anotar dos dianas en la goleada ante el Friburgo (5-1)

No quiere anunciar nada ahora

Se trata del sexto doblete de Haaland en lo que va de Bundesliga, lo que deja claro que el joven delantero de 21 años ha empezado el año 2022 en plena forma. La presión, en cualquier caso, no la está sufriendo a nivel deportivo sino institucional. "Tengo que aceptar esa presión. Había elegido no decir nada por respeto al club y a los aficionados pero hay mucha presión del club", añadió tras el encuentro, desvelando que a partir de ahora puede empezar a gestarse su fichaje por un gran club de Europa: "Sí, ahora pueden empezar a pasar cosas".

Sea cual sea su decisión final, una vez haya valorado todas las ofertas que tiene encima de la mesa, Haaland no quiere desvelarla hoy por hoy, cuando el Borussia Dortmund todavía está disputando por títulos como la Bundesliga o la UEFA Europa League. "Ahora no, porque estamos en un periodo de muchos partidos. Lo único que quiero es jugar a fútbol (...)", recalcó.

Erling Haaland, el gran objetivo del Barça de Laporta / BVB

Erling Haaland, el gran objetivo del Barça de Laporta / BVB

El Barça, en la pole position por Haaland

Tiene contrato vigente con el Dortmund hasta junio de 2024, pero también una cláusula de rescisión que le permitiría salir del club germano por 75 millones de euros en el próximo mercado estival. Real Madrid y FC Barcelona son los dos clubes que más interés han mostrado en hacerse con sus servicios, pero en la palestra también hay otros como Liverpool, Manchester City y Paris Saint-Germain.

El presidente del Barça, Joan Laporta, se reunió en diciembre con su representante, Mino Raiola, para conocer las condiciones de un posible fichaje. En dicha cumbre, por lo visto, el representante italiano prometió a Jan que Haaland iría al Barça si reunía el dinero suficiente para fraguar la operación y las suculentas comisiones que se llevarán Raiola y el padre del futbolista. Tocará romper la hucha una vez más.

Tardía, pero acertada expulsión de Djokovic del OPEN de Australia,


Desde el primer momento, las autoridades australianas deberían haber actuado con Djokovic como con cualquier otro ciudadano. El tenista serbio no está vacunado contra el coronavirus, por lo que ha incumplido el requisito para poder entrar en el país. Pero el ministro de Inmigración ha tardado una semana en tomar la decisión de retirarle el visado e impedir que juegue el torneo.

 

Aunque tarde, Australia ha acertado al impedir que el número 1 del tenis mundial pueda participar en el Gran Slam. Y es que, además de convertirse en un líder de los antivacunas, había falsificado la documentación para pasar la frontera, lo que supone un delito.

 

Los australianos han sufrido unas durísimas restricciones para frenar la expansión del virus y todas las encuestas indicaban que les parecía una burla que un ciudadano

extranjero, por muy relevante que sea como tenista, pudiera saltárselas. De ahí que, al final, el ministro ha tomado la decisión acertada al retirarle el visado.

 

Falta todavía que los tribunales revisen el recurso que van a presentar sus abogados, lo que prolongará la incertidumbre sobre la participación de Djokovic. Hay que esperar

que el recurso sea desestimado. En otro caso, sería un precedente peligroso y un impulso a las teorías conspiranoicas de los antivacunas.

A todos, a la izquierda y a la derecha, os deseo un feliz 2022, sin Pedro Sánchez.

                         Cadenas y medios de comunicacón "a la orden" del                         dictador,  Pedro Sánchez



«A Sánchez solo le faltó dar a los fallecidos las gracias por morir. Por España y por su presidente»

 

El gobierno necesitaba un empujoncito para mejorar España y parece ser que la pandemia se lo ha dado. Así lo dijo Sánchez y solo le faltó dar a los fallecidos las gracias por morir. Por España y por su presidente.

 

Las declaraciones de Sánchez me han recordado a ese capítulo de The West Wing donde ante una crisis política que hace olvidar, momentáneamente, la enfermedad que el presidente había escondido a la opinión pública, la portavoz declara que el presidente se siente «aliviado de poder centrarse en lo que de verdad importa». Allí, claro, las declaraciones son un desliz y desatan un escándalo nacional, mientras que aquí, siendo premeditadas y de teleprompter, no pasan de lamentable anécdota recogida en algún triste artículo. Pero ellos tenían a Sorkin y nosotros, por no tener, no tenemos ni a Iván Redondo.

 

Aunque la memoria es caprichosa, lo de Sánchez se parece algo más a ese viejo chiste en el que algún homólogo suyo proclama, orgulloso y eufórico como él mismo, que «cuando llegamos al gobierno, el país estaba al borde del precipicio. Ahora hemos dado un paso adelante».

 

Quizás porque en nuestra política, como en la vida misma, el progreso que conlleva cada paso adelante es cuanto menos relativo. Y así lo hemos visto en todos y cada uno de los pasos, firmes, decididos, informados y guiados siempre por la ciencia y el interés público, que ha ido tomando el presidente o el Gobierno o las comunidades según convenía, en la lucha contra el covid. El último, este de rebajar las cuarentenas en casa -que sirven de algo- y aumentar las mascarillas por la calle -que no sirven de nada-, que se supone que se da para no dañar todavía más la economía y la salud mental de los españoles.

 

Por la economía solo no será, claro. Porque sabemos, desde el principio de la pandemia, que la economía sólo le preocupa a Ayuso y a los asquerosos ricos. Este Gobierno ha priorizado la salud durante toda la crisis y lo seguirá haciendo ahora con la salud mental. Porque la salud mental es uno de esos problemones que para nosotros son el peor de los dramas pero, para el Gobierno, la mejor de las excusas. Es uno de esos problemas que son tan difíciles de medir y tan difíciles de resolver que no piden soluciones sino buenas intenciones. 

 

Para luchar contra la pandemia de la salud mental basta con mucha comprensión, empatía, acompañamiento y una nueva partida presupuestaria cuando convenga que con suerte nos pagarán entre Bruselas, la deuda pública y la inflación.

 

Con la salud mental pasa como con la violencia de género, que nunca había recibido tanto presupuesto público y que nunca, y según presumen ellos mismos, había estado peor. Y, añadiré con un cinismo que no es tan mío como suyo, lo mismo da. Porque es mentira y porque de lo que se trata no es de solucionar el problema sino de insistir en existencia (perenne, claro, que prometer plazos de resolución poco realistas es cosa de rufianes). Y porque mientras exista el problema, como el covid, por cierto, se justifican por sí solas las medidas excepcionales y se excusan por sí solos los excesos y las injusticias que de buena fe, siempre de buena fe, puedan cometerse. No se trata de curarnos, sino de convencernos de que estamos enfermos y necesitamos su empatía, su ayuda y su guía.

 

Cuando se trata de «hacer política» para el Gobierno nuestros mayores problemas son, como decía aquel «a good servant but a bad master». Que quiere decir que nuestros problemas, incluso los más profundos e importantes, son problemas del Gobierno cuando sirven a su propaganda pero no cuando pretenden marcarle la agenda.

Si años pasados fueron sombras, 2022 viene pletórico de gozos y bienestar. Un argentino por España.



Para mis padres y hermano que ni ellos cenan ni yo tampoco. Para quienes trabajarán esta noche como cualquier otra y para quienes no trabajaban . Para quienes preferirían ayunar porque echan a demasiada gente de menos, pero se sientan y cenan. 

Para quienes se han levantado a las ocho de la mañana con la intención de no hacer colas en el mercado y estarán en la cocina hasta las nueve de la noche. Para quienes no olvidan las intolerancias alimentarias de los demás. 

Para quienes están hartas de todo, pero hacen la cena igual. Para quienes practican yoga, o meditación, o gimnasia, para llegar relajados a una mesa en la que acabarán hablando de política a gritos. Para quienes están tan solos que tienen que acoplarse a una familia postiza. Para quienes tienen poco, pero invitan a cenar a quienes tienen todavía menos. 

Para las reponedoras, los repartidores, las dependientas, los guardias de seguridad que tendrán que salir pitando para llegar al metro antes de que lo cierren. Para quienes esperan con ilusión un regalo que no llegará. Para quienes serán capaces de adivinar la decepción que el regalo que han comprado, con tanta ilusión, va a inspirar en su destinatario. 

Para quienes recogen la mesa y organizan brigadillas de friegaplatos entre el caldo y los entremeses, entre el segundo plato y el turrón. Para quienes se niegan a encender la televisión antes de sentarse a la mesa. Para quienes aparecen con una tarta que no se va a comer nadie. 

Para quienes están muy enfadados hasta el último minuto, porque para eso son adolescentes, pero al final deciden portarse bien. Para quienes tienen abuelos, abuelas a las que mirar con ternura un año más. Para quienes se acuerdan de brindar por los ausentes. Para las familias felices, y para las otras.

 Para vosotros mis amigos virtuales, porque de verdad os quiero, de todo corazón os deseo que este 2022 sea mejor que el pasado. FELIZ Y PRÓSPERO 2022.                           .

La Fiscal jefe, Lola Delgado, ordena acoso y derribo a Don Juan Carlos I

 


Dolores Delgado, fiscal general del Estado, tiene el dudoso honor de ser la figura más cuestionada en ese puesto desde que hay democracia. Y está cuestionada por muchas razones. La principal, su manifiesta falta de neutralidad, derivada de haber sido ministra del Gobierno de Sánchez y haber hecho campaña en favor del PSOE con un lenguaje muy despreciativo para sus oponentes políticos. 

Su neutralidad está también en entredicho por las grabaciones que escuchamos, dentro del macrocaso Villarejo, donde pasaba desde dar a entender que en Cartagena de Indias algún miembro del Supremo no tuvo una conducta honorable hasta aplaudir la creación de una red de prostitución para espiar a determinadas personas. 

Pero hay más, en un juzgado de la Audiencia Nacional está grabada la declaración de un antiguo jefe de la Inteligencia venezolana que habló del pago de varios millones de euros a la pareja de la fiscal general para «engrasar» las relaciones con ese organismo que dirige Lola Delgado. ¿Es necesario algo más? En otro país, con más decencia democrática y tradición de división de poderes, esta señora ya no ocuparía su actual puesto. Como ha ocurrido con otros muchos fiscales que han atormentado a tanta gente para después quedar archivadas las causas o absueltos los procesados. Tanto dinero del Estado para que todo quede en lo que queda. 

En EEUU los hubieran echado a todos, tras cada uno de esos fracasos. Ahora Lola quiere seguir en su persecución a Don Juan Carlos, mal llamado emérito –eso solo se aplica a cardenales y catedráticos– y prolonga las investigaciones para de esta manera alargar el padecimiento de un español que no merece lo que le está ocurriendo y a quien la mayoría de sus compatriotas quieren ya de regreso. Sánchez simula que él está al margen de esta operación, pero no. Él fue quien anunció que pondría una fiscal que le obedeciese. Seguramente se acuerda de aquel «es que...  

¿la Fiscalía de quién depende? Pues ya está». Este fingimiento, esta simulación, caerá, porque nada dura eternamente, y menos la mala voluntad.

Caso de los ERE, la mayor trama de corrupción de la Democracia, de momento, 826.437.254 € defraudados

 



La sentencia arroja cifras desconocidas en la historia de la corrupción política, con un desvío de millones durante 10 años de Gobierno socialista

Sentencia de los ERE. Seis años de cárcel para Griñán y nueve de inhabilitación para Chaves

'Caso ERE'. Quién es quién

Bajo el pretexto de establecer un mecanismo mediante el que agilizar las ayudas y subvenciones a empresas en dificultades y parados, los altos cargos socialistas de la Junta de Andalucía sistematizaron todo lo contrario: que ingentes cantidades de dinero se repartieran a personas afines al socialismo sin ningún tipo de control y que los trabajadores que realmente las necesitaban se quedaran sin ellas.

 

¿A CUÁNTO ASCIENDE EL FRAUDE DE LOS ERE?

La sentencia de la Audiencia sevillana cifra en 826 millones de euros el dinero desviado a la trama ilegal. El fallo acusa a José Antonio Griñán y Manuel Chaves de tener "palmario conocimiento" de cómo sus subordinados de la Consejería de Trabajo diseñaron un mecanismo con el que ocultar el desfalco a los interventores para repartir el dinero entre quienes ellos arbitrariamente quisieran. Esta magnitud no tiene parangón con la de ningún otro caso de corrupción política destapado en España. Según resume la sentencia, el desvío iba desde los 6.977.751 euros del año 2000, en el que se estableció el sistema fraudulento, hasta un récord de 94.744.185,09 euros de 2008. El promedio anual de dinero distraído de los controles fue de 66 millones hasta acumular un total de 826.437.254 euros.

 

¿QUIÉNES SON LOS CONDENADOS Y POR QUÉ DELITOS?

En total hay 19 personas condenadas y dos absueltas. La cifra puede parecer pequeña para una trama que ha tardado prácticamente una década en resolverse en los tribunales. Pero hay que tener en cuenta de que se trata sólo de la conocida como Pieza política, en la que se abordan las responsabilidades de los cargos públicos que pergeñaron y ejecutaron el desvío de fondos públicos para eludir todos los controles pertinentes. Las causas separadas tienen muchos más encausados y ventilarán los aspectos más bizarros, como la filiación política de los beneficiarios y los gastos particulares de algunos cargos políticos en prostitución o drogas.

 

Una parte de los condenados, como es el caso de Manuel Chaves, lo ha sido a sólo penas de inhabilitación por un delito de prevaricación; mientras que otro grupo, en el que figura el también ex presidente de la Junta José Antonio Griñán, lo ha sido a penas de inhabilitación y cárcel por malversación y prevaricación.

 

¿CUÁNTO SUMAN LAS PENAS DE PRISIÓN?

En esta primera pieza las penas privativas de libertad suman 60 años. Las condenas más elevadas rondan entre los siete y los ocho años de encarcelamiento y recaen sobre los responsables políticos de la Consejería de Empleo que diseñaron el entramado. Por ejemplo, Antonio Fernández, ex consejero de Empleo, y Francisco Javier Guerrero, ex director general del Departamento, acumulan 7 años y 11 meses de prisión. Un segundo bloque está encabezado por Griñán y otros altos responsables de la Junta bajo los que se desarrolló el esquema ilegal. Han sido condenados a 6 años de cárcel. Al ser penas superiores a dos años, si el Tribunal Supremo confirmara la sentencia, entrarían en prisión aunque no cuenten con antecedentes penales.

Diez de los ocho países más desarrollados de la UE son monárquicos.



Nadie dudaba de que la república era el mayor transmisor del crimen organizado, el rencor y la miseria, ahora se acentúa con las repúblicas bolivarianas. . Entre las diez naciones europeas de más alta renta per cápita figuraban ocho Monarquías parlamentarias y dos Repúblicas admirables. Las Monarquías eran Luxemburgo, Dinamarca, Holanda, Reino Unido, Suecia, Bélgica, Noruega y España. Las Repúblicas, Finlandia y Francia.

 

Ahora el panorama ha cambiado. Reino Unido no está en la Unión Europea. Noruega, formalmente, nunca lo ha estado. La España de Pedro Sánchez ha quedado relegada al puesto 17. Frente a los 263 puntos de Luxemburgo, España se ha reducido a los 84. Frente a las proclamas triunfalistas del César español, la realidad se impone con sus tozudas cifras. Aliarse con comunistas, podemitas, secesionistas y bilduetarras tiene un precio. Pedro Sánchez lo sabe, pero lo ha pagado con gusto para mantener el rabel cómodamente aposentado sobre la poltrona monclovita.

La nave de la deuda pública en la que se ha embarcado Pedro Sánchez hará zozobrar a las próximas generaciones. Y el déficit de dos dígitos que acompaña a nuestra economía provoca temblor en los inversores españoles y extranjeros. A pesar de la admirable actitud del pueblo español, el sanchismo bordea ya la quiebra técnica de la nación. Y eso que todavía se mantiene en gran parte la sabia reforma laboral de Mariano Rajoy. Sin ella estaríamos ya muy cerca de una situación a la venezolana. La solución por otra parte no parece cercana. Pedro Sánchez hará todo lo posible por agotar la legislatura. Quedan dos años de mentiras y jugarretas, de trapisonderías y engaños. La herencia de Sánchez puede hacerse tan pesada que tal vez aplaste a su sucesor. No se puede gastar sin tino, multiplicar los despilfarros públicos y reducir la economía española a una verborrea incontenible. Pedro Sánchez prometió a Angela Merkel tomar unas medidas que nunca adoptó. Y con la pandemia recrudecida los horizontes se entenebrecen aún más.

Las mentiras de Sánchez merman la libertad de pensamiento y la libertad de expresión.

 


Al actual gobierno, así como a sus socios adjuntos y demás diosecillos carnavalescos, no les voy a desear cosa ni buena ni mala para el nuevo cambio de calendario. No soy de esos que tratan a pencazos a los que por su falsaria moral, mala combustión de actos o inútiles en quehaceres públicos, caen en desgracia existencial. Eso sí, solo a modo de recuerdo brindo con sana bellaquería, que hasta al diablo hay que untarle de arrope por si alguna vez me cobra al contado mis fermentados decires.

 

Dicho esto, que ruego sea tomado por mis lectores como una anécdota sin rango de ley, vengo a decirles con sorprendente preocupación que el ser humano está mutando. Lejos queda lo del murciélago o el pangolín, personajes ambos de un cuento chino en los que ya nadie cree; ahora el virus se ha convertido en persona de carne y hueso viviendo la mayoría al aire libre, otros teletrabajando, y algunos supervisando obras callejeras, pero que en número de casi 8.000 millones representamos el mayor redil de semovientes nunca conocido. Bien es cierto que alguno como este trashumante dado en llamarse Ómicron, ha sido el último en incorporarse al aprisco y a fe que lo ha hecho viajando desde Sudáfrica a Bularros del Costillar en menos de dos horas quince minutos. Algo impensable para los fabricantes del tren de alta velocidad y para asombro de la propia ministra de Sanidad, la señora Darias, que por cierto es abogada, que no médica, pero experta en mascarillas obligatorias.

 

Volviendo al tema que me trae, me dirijo a ustedes al estilo de Carlos Arias Navarro, allá por el año 1975: “Españoles, la democracia ha muerto” Ahora la especie humana está mutando y nosotros somos el virus y hemos dejado de ser hijos de Adán y Eva e incluso descendientes del mono así como de cualesquiera otras teorías de homínidos o demás parentescos hasta ahora relacionados. Nos han convertido en tránsfugas de la vida al uso, una especie nueva que viene a borrar toda huella del pasado; dicho sea, una estirpe sometida a obediencia hacia lenguas de difícil verso que arrancan libertad a quienes piensan en contrario. Damas y caballeros, ladies and gentlemen, la democracia ha muerto, bienvenidos a la nueva moralidad.

 

Créanme que cuanto peor va el mundo y éste amenaza con derrumbarse, más afloran las promesas exorbitantes. De ahí que los planes sean cortoplacistas a golpe de pan y agua para mantener una superpoblación cautiva y mansa incapaz de otra cosa que la de recibir órdenes. Ante esta deriva, entre la fragilidad de unos y la codicia de otros, han propiciado la llegada de jinetes oscuros que asolan y menoscaban la naturaleza humana, mientras que los ignotos que gobiernan el occidente, que no son más que panarras al servicio del poder absoluto, se dedican a hacer calceta contemplando la decadencia existencial de las democracias merced a las estrategias de esos dioses henchidos de zumo de uva y que a base de vahos etílicos pierden el parentesco con la honra a cambio de mayor codicia.

 

La democracia ha roto aguas porque el gran reinicio de la humanidad ha comenzado. Las libertades fundamentales de la clase trabajadora se quiebran por la gracia de sindicatos entregados al regusto de esas criaturas del mar de Galicia, que son magras en sustancias, repletas de patas y corazas de rechupe y asaz sobradas de precio, pero nada importa el dispendio cuando paga de gratis el gobierno. La democracia se ha roto porque en la nueva moralidad te dicen como tienes que ser, ética, política y laboralmente. La democracia se ha roto porque a la libertad de fe la malversan los encargados de vaciar el cielo de dioses. La democracia se ha roto por culpa de aquellos que perpetúan el desprecio hacia cuantos ponemos afanes por llamar a cada cosa con el buen verbo.

 

Ahora mismo, para poder haber democracia, tiene que haber demócratas. Y para ser demócrata hay que tener libre el pensamiento, pero toda la educación que nos dan es contraria a esa libertad de pensar; de manera que la actual y sectaria manera de educarnos o de informarnos es el medio que justifica el fin para impedir pensar por nuestra cuenta y ser cada cual quien es. Como vengo diciendo, por obra y gracia de Satanás, sus adláteres y demás gárgolas del infierno, el ser humano ha mutado y ahora somos nosotros los mandados, cuando el pueblo ha de ser siempre el soberano. Ahora bien, quienes utilizan instrumentos de viento para airear falsedades a cambio de llenar sus estómagos con dádivas y ornamentos a costa de licenciosos gobiernos, será el tiempo quien les ponga en ayuno eterno.

 

Les vengo a decir que yo en la ciencia confío, porque ni en Barataria vivo, ni siquiera ermitaño soy, salvo que para escribir mis letanías me refugie en un rincón de mi hogar y allí me consuele con otra dosis de la llamada vacuna para lo que haya de venir; pero insisto que la democracia ha muerto porque rota está la libertad, la concordia, la educación y el respeto. En fin, feliz Año Nuevo a mis lectores, que buena sombra les cobije y que su salud les regocije.

Cuando la democracia provoca miseria, la dictadura se justifica.

 



Por desgracia para la humanidad hay hechos políticos que debieran de ser incluidos en las páginas de humor de los diarios, pero que en su dramática realidad no hacen sino refrendar el absurdo cotidiano.

 

Le llaman Cumbre por la Democracia y la inicia el presidente Biden hace dos semanas podría ser considerada una expresión del humor involuntario de la realidad del poder. Sin embargo, todos los indicios indican que la Casa Blanca sí está tomando en serio su liderazgo galáctico a favor de la democracia.

 

La realidad latinoamericana tiene todavía como herida abierta muchos de los abusos de poder estadounidense para defender sus intereses. Aquí se recuerda solo uno: en 1970 el doctor en medicina Salvador Allende Gossens ganó la presidencia de la República por la vía electoral como candidato de la alianza entre su partido socialista y el partido comunista. La victoria fue democrática en grado absoluto y cumplió con todos los requisitos procedimentales de las leyes chilenas.

 

En 1973 y luego del programa socialista de nacionalización de los recursos naturales, sobre todo el cobre, el gobierno del presidente Richard Nixon ordenó a su secretario de Estado Henry Kissinger la realización de operaciones clandestinas para derrocar al presidente constitucional de Chile. La Casa Blanca financió a la derecha y sobre todo manipuló a los militares para el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 que rompió la institucionalidad chilena y tiene el país hasta la fecha atado a la doctrina de seguridad nacional de los militares chilenos proestadunidenses.

 

Cada nueva administración presidencial norteamericana libera documentos sobre el caso chileno y todos confirman la brutal decisión de Nixon que condujo a la muerte por asesinato o por suicidio del presidente Allende, pero sobre todo a la ruptura de la democracia constitucional.

 

Ahora, y sin haber aplicado leyes democráticas contra la Casa Blanca, el gobierno de Nixon, el golpista Kissinger y los gobiernos estadounidenses que han avalado la política de democracia estadounidense impuesta a Iberoamérica a través de corrupciones, golpes de Estado y gobiernos proclives a Washington, el presidente Biden aparece como el defensor de la democracia galáctica.

 

En este contexto, bien se le pueden aplicar a Biden y a Estados Unidos las últimas palabras de madame Marie-Jeanne Roland de la Platiere, revolucionaria francesa, al pie de la guillotina de Robespierre: “oh libertad, libertad, cuántos crímenes se cometen en tu nombre”. El gobierno de Estados Unidos, no solo el presidente Biden, carece de autoridad moral, política e histórica para asumirse en el abanderado de la democracia, aunque ha cometido muchos crímenes en su nombre.

 

La estructura de poder de Estados Unidos que opera la Casa Blanca como eje de dominación imperial no se basa en la democracia procedimental y de herencia griega y francesa, sino que ejerce el dominio político a partir de los verdaderos hilos de poder que toman las decisiones en Washington.

 

Entre muchas investigaciones, aquí recomendamos solo seis sobre el poder imperial y no democrático de EU:

 

1.- La arrogancia del poder, del político J. William Fulbright, que revela la existencia de un águila imperial de dos cabezas: la de dominación por la fuerza y la democrática.

 

2.- La república imperial, de Raymond Aron, que convierte dos modelos excluyentes ---el democrático y el imperial-- en un oxímoron que al final de cuentas se sintetiza en un imperio dominante.

 

3.- ¿Quién gobierna Estados Unidos?, de G. William Domhoff, en circulación desde 1969, en plena euforia de las tropas estadunidenses en Vietnam, con su tesis de que la democracia estadunidense es la de las bayonetas militares.

 

4.- El poder en la sombra. La globalización y muerte de la democracia, de Noreena Hertz, y su propuesta de dominación del poder en Washington de corporaciones de influencia mundial. Los políticos son meros instrumentos de los intereses de las grandes empresas capitalistas.

 

5.- La élite del poder, de C. Wright Mills, un clásico de la sociología estadounidense y su categorización de los pilares del gobierno y de sus decisiones: económico, político y militar.

 

6.- Los límites de la legitimidad. Contradicciones políticas y capitalismo contemporáneo, de Alan Wolfe, quien plantea la realidad de que los valores de acumulación y codicia del capitalismo son en esencia contrarios a los objetivos de equidad y justicia democrática.

 

El fracaso de EEUU como modelo de democracia se aprecia en tres temas donde el poder real es extrademocrático: el lobby de los fabricantes de armas que ha mantenido las prohibiciones constitucionales, la segregación racial que mantiene el enfoque sociológico de la degradación por enfoque de raza superior y la política de seguridad nacional que define la centralidad mundial alrededor del american way of life o modo de vida estadounidense o, de manera sencilla, el sueño americano basado en la codicia y la riqueza monetaria.

 

En este sentido, la democracia estadounidense se define con precisión en las estrategias de seguridad nacional que han definido los presidentes de Nixon a Biden y que se basan en la dominación de los intereses económicos de acumulación de capital de los grupos corporativos estadounidenses.

 

Lo malo, sin embargo, ha sido la falta de enfoques críticos a la Cumbre por la Democracia de Biden, pero no debe sorprender porque los países desarrollados y subdesarrollados dependientes del capitalismo estadounidense carecen de enfoques y autorizaciones militares locales para confrontar la disputa ideológica vigente con el socialismo y se cobijan bajo el paraguas militar antidemocrático de la Casa Blanca.

Feliz nochebuena. Feliz y próspero 2022 que a pesar del Covid, la luz y Sánchez será mejor que el presente.

 


Para mis padres y hermano que ni ellos cenan ni yo tampoco. Para quienes trabajarán esta noche como cualquier otra y para quienes no trabajaban . Para quienes preferirían ayunar porque echan a demasiada gente de menos, pero se sientan y cenan. Para quienes se han levantado a las ocho de la mañana con la intención de no hacer colas en el mercado y estarán en la cocina hasta las nueve de la noche. Para quienes no olvidan las intolerancias alimentarias de los demás. Para quienes están hartas de todo, pero hacen la cena igual. Para quienes practican yoga, o meditación, o gimnasia, para llegar relajados a una mesa en la que acabarán hablando de política a gritos. Para quienes están tan solos que tienen que acoplarse a una familia postiza. Para quienes tienen poco, pero invitan a cenar a quienes tienen todavía menos. Para las reponedoras, los repartidores, las dependientas, los guardias de seguridad que tendrán que salir pitando para llegar al metro antes de que lo cierren. Para quienes esperan con ilusión un regalo que no llegará. Para quienes serán capaces de adivinar la decepción que el regalo que han comprado, con tanta ilusión, va a inspirar en su destinatario. Para quienes recogen la mesa y organizan brigadillas de friegaplatos entre el caldo y los entremeses, entre el segundo plato y el turrón. Para quienes se niegan a encender la televisión antes de sentarse a la mesa. Para quienes aparecen con una tarta que no se va a comer nadie. Para quienes están muy enfadados hasta el último minuto, porque para eso son adolescentes, pero al final deciden portarse bien. Para quienes tienen abuelos, abuelas a las que mirar con ternura un año más. Para quienes se acuerdan de brindar por los ausentes. Para las familias felices, y para las otras.

 Para vosotros mis amigos virtuales, porque de verdad os quiero, de todo corazón os deseo que esta nochebuena sea mejor que la anterior, pero con menos problemas que la venidera.

Nadia Calviño miente más que Pedro Sánchez. Se ha equivocado, intencionadamente, en todas sus previsiones.

 


El informe económico del Banco de España (BE) del último trimestre de este año es sencillamente demoledor para el Gobierno. La institución rebaja el crecimiento previsto para 2021 al 4,5% y el del año próximo al 5,4%. Es una diferencia sustancial frente a las previsiones del Ejecutivo, que preveía un aumento del PIB del 6,5% para este año y del 7% para el próximo.

 

No hablamos de unas décimas, las típicas diferencias tiquismiquis entre sesudos servicios de estudios, sino ante recortes esenciales. Estamos hablando de que la economía va a crecer casi un 30% menos de lo previsto por el Gobierno este año y casi otro 25% el año que viene.

 

Los presupuestos generales del Estado (PGE) se hacen en base a las previsiones macroeconómicas que elabora el Ministerio de Economía. Pues bien, esas estimaciones han saltado por los aires y la ministra Calviño no tendrá más remedio que rectificar y decirle a Bruselas que los cálculos que le entregó en octubre de este año ya no sirven.

 

El Banco de España justifica su revisión a la baja por diversos factores: los nuevos rebrotes del Coronavirus (la variante ómicron ya forma parte del análisis); la escasez de materias primas; los cuellos de botella en las cadenas de valor, y, sobre todo, por las tensiones inflacionistas provocadas por la subida de los precios de la energía.

 

La inflación no sólo no va amainar, sino que en 2022, según el boletín del BE, subirá al 3,7%. Y, ¡cuidado!, porque también advierte en este escrito del peligro de traslación de esas tensiones a los precios finales y al incremento de costes salariales. El año que viene es muy probable que aumente la conflictividad laboral como consecuencia de la pérdida de poder adquisitivo que van a sufrir la mayoría de los trabajadores. Un escenario complicado para un gobierno de izquierdas.

 

Según el Banco de España, la economía crecerá un 30% menos de lo previsto para este año y un 25% por debajo de lo que estima el Gobierno en 2022, si es que crece.

 

El problema que tiene el Presupuesto es que mientras los ingresos públicos van a ser sensiblemente más bajos por el menor crecimiento de la economía, los gastos van a ser los mismos. El Gobierno de Pedro Sánchez está a punto de sacar adelante en las cámaras un Presupuesto para 2022 que bate el récord histórico de gasto público. Obnubilado por la propaganda política y la llegada de fondos europeos, el presidente ha dado luz verde a unas cuentas que van a disparar el déficit público muy por encima de los previsto (un 8,4% sobre el PIB este año y un 5% el próximo).

 

Todo ello en un contexto en el que el Banco Central Europeo (BCE) acaba de acordar esta semana un recorte muy importante en la compra de deuda para el próximo año. En 2021 el BCE ha comprado cerca de 120.000 millones de deuda española. El próximo año muy esa cifra se rebajará a la mitad. Los costes financieros del Estado van a subir y también la deuda. Eso, en la antesala de una subida de tipos, que los expertos auguran para el último trimestre de 2022 (algo que ya ha acordado la Reserva Federal de EEUU).

 

Por ahora, el Gobierno vive en Disneylandia porque Bruselas está haciendo la vista gorda con el déficit y la deuda, en virtud de una política monetaria laxa motivada por el Covid. Pero esa permisividad (mucho más ahora tras el cambio de Gobierno en Alemania, cuya cartera de Finanzas está en manos del halcón liberal Christian Lindner) va a cambiar a partir de 2023.

 

Mientras aquí en España los medios han puesto el foco en la disputa por la política lingüística y el pacto con ERC (cuyo coste es ridículo: 15 millones de euros, según Rufián), la economía de verdad echa el freno. El margen para los regalos y la demagogia se ha reducido según pone de manifiesto un frío y serio informe de una institución independiente, como lo es el Banco de España.

 

Ahora entendemos por qué el Gobierno está tan preocupado por las instituciones que no controla. Pero, por suerte, aún tenemos a funcionarios como Hernández de Cos, que no llaman a Moncloa antes de emitir sus informes.

Casado: "Sánchez pidió la dimisión de Rajoy por subir el 8% la luz, ¿por qué no dimite él, si la sube un 500%?"

 


El presidente del PP, Pablo Casado, al respecto del precio de la energía en este fin de año y la promesa del presidente del Gobierno de que en diciembre pagaríamos por la electricidad lo mismo que en 2018, ha sido este viernes contundente: “Si Sánchez pidió la dimisión de Rajoy por la subida del 8% de la factura de la luz, ¿por qué no dimite él si sube un 500%? ¿Es el PSOE de mejor condición que el PP?”.

 

En la Junta Directiva del PP de La Coruña con Núñez Feijóo, Casado ha asegurado que ya nadie cree que en 2021 los españoles vayan a pagar de luz lo mismo que en 2018: “Tenemos que desnudar las mentiras de Sánchez, nuestra obligación es decir la verdad”, remarca.

 

Por ello, ha criticado que todas las propuestas que ha presentado el PP durante esta legislatura para abaratar el recibo de la luz, garantizar las pensiones, contar con una ley de pandemias, mejorar el sistema educativo, controlar el reparto de los fondos europeos o poner orden en Cataluña, han sido rechazadas por Sánchez “solo porque le ha dado la gana”.

 

El líder de los populares ha incidido en que la labor de su partido es estar con aquellos que peor lo están pasando, y advierte de que el PP no se va a callar y seguirá planteando una alternativa “firme, responsable, esperanzadora, ilusionada y con políticas de estado”. “¿Tenemos que dejar de hacer oposición?, pues no; nosotros tenemos que seguir en lo nuestro”.

 

Confía por esto mismo en que los españoles recompensarán al PP por su labor de oposición, tal y como reflejan las encuestas: “La gente no puede más y necesita alternativa, estamos más cerca de volver al Gobierno”. Casado ha reivindicado la labor de oposición que está ejerciendo su partido, como en su día lideraron Núñez Feijóo con Touriño; Juanma Moreno con Susana Díaz o Rajoy con Zapatero