Pedro Sánchez arrienda el hemicirco a la secta de PODEMOS (drama, tragedia y comedia)

En su agonía política, Pedro Sánchez, arrienda, para su explotación en precario, el Hemicirco a la secta de Podemos. Actuando como testigos “de cargo” Albert Riera y el Alatriste, Mariano Rajoy. Pero hagamos un pequeño alto en el camino para mirar el paisaje entre la niebla. Algo se arregla y por lo menos tendremos Parlamento. Nadie sabe por cuánto tiempo, nadie sabe con qué broncas, nadie sabe con qué sobresaltos a la vista de sus difíciles equilibrios. Pero hubo acuerdo y el socialista Patxi López asumirá la presidencia de la Cámara. A partir de hoy, y lamento que sea día 13, la nave tiene algún rumbo. A efectos de valoración, la entronización de López es una victoria de Pedro Sánchez; el primer gesto de Albert Rivera; la primera exclusión de Podemos; la primera vez que el PP se traga sus palabras, porque Rajoy había dicho que no se podía aspirar a presidir el Congreso con 90 diputados, y la primera lección de la legislatura: cuidado con las frases solemnes, tal como está el mapa político. La palabra imposible no existe y, como bien sabe Artur Mas, todo, incluso lo negado en las urnas, lo puede conseguir el bisturí en el quirófano de la negociación.

Obtener otras conclusiones, como que esto es un anticipo de algún pacto de gobierno, es muy arriesgado. No lo sabe ni el presidente, que el buen hombre no se cansa de predicar la necesidad nacional de un Gobierno sólido que transmita seguridades al público, a los inquietos mercados y al mundo que nos contempla con ansiedad. Sus palabras estuvieron cargadas de lógica, habla con mucha sensatez, pero no anuncia nada. Por jugar a la quiniela, yo no descartaría un fracaso de Rajoy en la investidura, un intento de Sánchez de alcanzar su célebre mayoría progresista y un intento de que gobierne el PP con otro presidente, al estilo catalán. Nos esperan meses con esas o parecidas maniobras, con tal de evitar las elecciones, que solo desean Iglesias y una parte del PP.

Les sugiero una cosa como guía para las próximas semanas: no se fíen de nada ni de nadie, que estamos en plena representación. Puede ser ficticio el cabreo de Podemos por no tener cuatro grupos parlamentarios, porque tiene que mantener tranquilos a sus socios de Galicia, Cataluña y Valencia. Puede ser exagerado el no del PSOE a Rajoy, porque hay voces que se conformarían con una retirada de la reforma laboral, la llamada ley mordaza y alguna otra compensación. Y puede que se esté negociando a todas las bandas posibles, y cuando se negocia se puede lograr lo más inverosímil.

¿Saben quién lo tiene peor? No es el PSOE, aunque lo parezca. Ni Rajoy, aunque tenga su cargo en juego. Es el conjunto del país. Si va a elecciones, porque alarga la incertidumbre. Si dejan gobernar al PP, porque a ver dónde está la estabilidad con 123 diputados que puede llegar a 150. Y si sale la mayoría de izquierdas, porque Rajoy dice que será un desastre nacional lo será. Precioso, ¿verdad?

Podemos: Política de telenovela.

Lo que cuenta en el episodio es el voluntarismo de Pedro Sánchez, cuya ingenua pretensión supone ignorar que la estrategia de Iglesias está definida por sí y para sí, con el único objetivo de maximizar la cuota de poder resultante de sus actuaciones. Ni un eventual consejo de Tsipras, ni las posibles advertencias de Errejón, van a apartarle de “la línea general” que él mismo ha trazado. Sánchez deberá tenerlo en cuenta, en el sentido de tropezar con la lógica de compraventa propia de un zoco: cuanto mayor sea visible su interés por algo, mayor será el precio puesto por el vendedor. El riesgo es tanto mayor cuanto que Iglesias, en caso de que Sánchez no accediera a sus exigencias, eliminando de paso a Ciudadanos, tiene prácticamente asegurada en unas próximas elecciones la ventaja sobre el PSOE, uniendo a sus candidaturas las de IU. La actual valoración positiva de la oferta PSOE-Ciudadanos, como propuesta razonable de gobierno, irá desvaneciéndose ante la serie de nuevos fracasos, de no ser capaz Sánchez de explicar abiertamente a la opinión, y a su paciente aliado, el sentido de sus intentos.

Es la ocasión elegida por Pablo Iglesias para quemar las naves, resolviendo “por vía administrativa”, como se decía en sus precedentes comunistas, esto es, mediante un ukase condenatorio, la crisis interna planteada en la organización: “El responsable excluido lo hacía mal, yo le excluyo sin tener que dar más justificaciones. Y pongo a quien quiero”. Ni Consejo de Ciudadanos, ni nada. Es curioso que todavía haya quien confunde la supuesta condición asamblearia, en que creen vivir muchos de sus seguidores, y la realidad de una estructura piramidal dominada férreamente por Pablo Iglesias. No solo el modo en que ha tenido lugar el cese de Pascual, sino el contenido de la Carta “a los círculos y a la militancia de Podemos”, aclaran que el Líder tiene decidido acabar con la bipolaridad abierta por las elecciones locales y para las comunidades. Toca ahora un monolitismo que solo admite sus decisiones como fuente de poder. Cualquier opción autónoma, como las dimisiones de Madrid, “interesa a los defensores del statu quo”. “En Podemos no hay ni deberá haber -sentencia- corrientes ni facciones que compitan por el control de los aparatos y los recursos”. El pluralismo es proscrito; solo cabe la unidad.

El líder de Podemos dirige férreamente el partido. El pluralismo es proscrito; solo cabe la unidad. Efectivamente, según advierte Iglesias, Podemos no es un partido más. Su naturaleza, en los términos definidos por la Carta, coincide con las organizaciones de masas antidemocráticas de la primera mitad del siglo XX. Los militantes no son simples ciudadanos, sino miembros de una “comunidad popular”, Volksgemeinshaft, en este caso reflejo de la cohesión que debe reinar entre quienes expresan y defienden los intereses del nuevo sujeto colectivo a redimir, “la gente”. Y al modo de lo que sucediera tanto en los integrantes del espectro comunista, como en los movimientos totalitarios clásicos, ese “nosotros” comunitario pasa de la abstracción a la praxis gracias a la autocracia ejercida por un Líder carismático, que funde su personalidad excepcional con los intereses de “la gente” y de su instrumento político, Podemos. El Líder no precisa de argumentos. Es lo que es. Para confirmar el acierto de todos y cada uno de sus juicios, la Carta reproduce la cascada de descalificaciones, muchas de ellas amañadas, del acuerdo PSOE-Ciudadanos. No hay matiz alguno. El jefe no se equivoca.
 
Más allá de esa exaltación, resulta imprescindible dar con un soporte ideológico que dé contenido al vínculo del líder con su comunidad, y que asimismo marque la divisoria y afirme la condición superior de la misma sobre el resto de la sociedad. Aquí y ahora no cabe ya recurrir a ideas-fuerza tales como el nacionalismo imperialista de entreguerras o la emancipación del proletariado siguiendo el ejemplo de la URSS. Ante ese vacío, y obligado a franquear el umbral de la irracionalidad, a efectos de consolidar la seducción del Líder sobre sus masas, Iglesias apela a la “belleza” y al “amor”. Lo primero es un préstamo del filme La grande bellezza, pero no es Sorrentino quien quiere sino quien puede. Ciertamente reencontramos siempre en sus actuaciones “la naturaleza teatral” que Joachim Fest destacara en un conocido personaje. Solo que los resultados no son siempre los buscados -pensemos en el morreo con Doménech-, y de la voluntad de contestación estética vamos con frecuencia a desembocar en lo que Duanel Díaz, pensando en el movimiento revolucionario cubano, calificó de “chusmería”.

Y en cuanto al amor, el origen se encuentra en las reflexiones, mucho más precisas, de Juan Carlos Monedero en torno al “socialismo del siglo XXI”: socialismo es amor, escribió, porque implica “una empatía radical con los demás miembros de la comunidad”. El concepto queda desfigurado en Iglesias al verse envuelto en una retórica propia de telenovela, de insufrible cursilería, aun cuando resulte útil para su propósito de subrayar la naturaleza cuasi-religiosa de una militancia obediente a sus mandatos, sin mezcla de democracia alguna. La invocación al “amor”, a su amor difundido por arte de magia en todo Podemos, correlato del odio a los adversarios, puede parecer ridícula, y lo es. Solo que payasadas semejantes tuvieron más de una vez fortuna al calar en movimientos de masas durante el pasado siglo.


Se trata nada menos que de “cambiar la historia social y política de nuestro país”. ¿Hacia dónde? No hace falta saberlo. Los principales proyectos de destrucción de la democracia en el siglo XX coincidieron siempre en el propósito de forjar “un hombre nuevo”. Aquí nos espera el español nuevo, diseñado, a partir de “la gente” y desde la nada ideológica, por Pablo Iglesias.

Nuevo escándalo de la Reina Letizia: increpó a un hombre en un restaurante.........

.Carús, Casa de Comidas 

    Restaurante asturiano
    Dirección: Avenida de la Victoria, 29, 28023, Madrid
    Teléfono:916 21 62 72, Aproximadamente a las 21.00

    EN CARÚS, COMO EN CASA...Después de 30 años haciendo felices a habitantes y visitantes veraniegos en Caravia (Asturias) Paco Fernández Ampudia llega a Madrid con un despliegue de cocina casera que dará que hablar.Carús dispondrá, además, de una extensa barra digna de cualquier taberna madrileña (ensaladilla, gildas, patatas ali oli, etc…) .

 Rania de Jordania con abrigo en tweed y la Reina Letizia con vestido rojo de Felipe Varela en la llegada de Rania al aeropuerto de Madrid Letizia Es poco inteligente, poco brillante, nada tenaz, imperfecta y muy profesional como verdulera. en su trabajo. De no haber dejado el periodismo para casarse con Don Felipe, habría estado todos los días tocando puertas. Además está cuestionada como buena madre, buena esposa.







No quiere que le hagan fotos

Doña Letizia tuvo un encontronazo con un ciudadano en un restaurante madrileño llamado Carus, en el que la Reina cenaba junto a su marido, con el que comparte mucho tiempo de ocio.
La Reina Letizia reaparece tras el escándalo del #CompiYogui
               La Reina Letizia reaparece tras el escándalo

Letizia, Reina de España, cenando en un restaurante se levantó y se dirigió hacia una mesa, donde gritó a un hombre que estaba cenando: "¡Usted no me fotografía!". El caballero, muy cortado, se disculpó, ya que no era su intención tomar imágenes de la consorte real.
Se desconoce qué ocurrió exactamente para que Doña Letizia actuara así, pero lo cierto es que no es la primera vez que sucede algo así, pues en otras ocasiones se ha encarado con personas de las que la Reina creía que le estaban fotografiando. Lo cierto es que a día de hoy, casi todo el mundo tiene un móvil con cámara, por lo que es fácil inmortalizar a cualquiera en cualquier momento. La Reina Letizia lo sabe, y no parece dispuesta a que nadie le eche una foto sin su permiso, aunque no sea la intención de quien tiene el teléfono en las manos
Nuevo escándalo para la Reina Letizia: increpó a un hombre en un restauranteNuevo escándalo para la Reina Letizia: increpó a un hombre en un restaurante
ProntoLos secretos de belleza de la Reina Letizia, al descubierto

¿Quién conoce a un socialista o podemita que trabaje?


Si nos preguntaran cuáles son los tres desafíos a largo plazo de la sociedad europea, española y gallega, contestaríamos de la siguiente manera: una demografía débil, una escasa inversión y una baja productividad.

En primer lugar, resulta muy fácil explicar el primero de ellos, la débil demografía. Por un lado, atendiendo a las previsiones de la ONU, la población en edad activa de los países desarrollados descenderá un 5 % para el año 2050. Asimismo, la bolsa de trabajadores también sufrirá notables descensos en economías como Rusia y China. De otra parte, complementando esta dinámica, la población de más de 65 años se incrementará en esos países y en los próximos años. Estas tendencias subrayan dos consecuencias: aumenta la esperanza de vida y desciende la tasa de fertilidad. En los próximos años las empresas se irán quedando sin trabajadores, sin clientes, o ambos casos.

De esta forma, el crecimiento se resiente; y, a medida que la población envejece, los hábitos de consumo y la demanda también se inclinará hacia nuevas exigencias en servicios, tales como los sanitarios y asistenciales, en detrimento de una demanda de bienes duraderos, como los automóviles, por ejemplo.

Los efectos demográficos ayudarán a explicar por qué las recuperaciones económicas van a contribuir a reducir en un gran porcentaje las tasas de desempleo. Es decir, la economía no necesitará tantos trabajos nuevos para emplear el volumen neto más bajo de trabajadores que se incorporan al mercado. En suma, los datos proporcionados por las instituciones internacionales, conforman tres tendencias relevantes: a) en el 2050, la población mundial habrá crecido un 32 %; pero la población en edad activa (entre 15-65 años) crecería solo un 26 %; b) en los países desarrollados, la población en edad de trabajar disminuirá (un 26 % en Corea del Sur; un 28 % en Japón; y un 23 % en Alemania o Italia); y c) en las economías emergentes los datos varían, oscilarán entre un aumento del 33 % en India, un alza del 3 % en Brasil, y un descenso del 21 % en China.
 
Al mismo tiempo, las dinámicas de envejecimiento tienen un efecto directo sobre los hábitos de ahorro. Así, entre los 20 y 40 años, la gente posee gastos obligatorios, tanto con sus hijos como en la vivienda; y para la población entre 40 y 60 años dichas obligaciones desaparecen en un elevado porcentaje. Por tanto, existe una propensión de ahorro correlacionada por las diferencias entre la proporción de la población entre 40/65 años y aquella que supera los 65 años. En la mayor parte de los países desarrollados esta diferencia se está modificando; de forma que las tendencias son desafiantes para los próximos años. Por eso, en algunos países se estimulan comportamientos para aumentar la fertilidad y en otros se ofrecen incentivos para las mujeres trabajadoras. Lo inmediato es incrementar la fertilidad y superar las tasas de remplazo, actualmente estimadas en 2,1 hijos por mujer fértil.

El segundo de los desafíos radica en la inversión. A pesar de que la economía mundial ha empezado a recuperarse, la inversión en Europa y en España sigue estando muy por debajo de los niveles previos a la crisis. Las apuestas por la integración de los mercados europeos y globales en campos como los servicios, los bienes digitales, la energía, etcétera, contribuirían a eliminar obstáculos y a reducir barreras de entrada, mostrando incentivos para la inversión. Activar la inversión requiere de medidas y reformas que promuevan la promoción de las aptitudes y la promoción de la igualdad de las oportunidades para poder competir sin situaciones de abuso dominante, de competencia desleal o de reglamentaciones ad hoc para beneficio de populistas y socialistas.


Finalmente, el tercer desafío está concentrado en la baja productividad. En la Europa occidental la productividad laboral (la producción por hora trabajada) lleva varios años disminuyendo. Durante la década de los sesenta aumentaba sin cesar; y, sin embargo, hoy está estancamiento, a pesar de las innovaciones tecnológicas. Al margen de los diferentes criterios de medición, la productividad total muestra una disminución preocupante que permite afirmar la constatación de una carencia de complementariedad en aquellas actividades donde es más factible el desarrollo tecnológico y organizativo. Por tanto, es preciso activar medidas que impidan la perversión o la imperfección de las actuales situaciones

Letizia no deja a doña Sofía ver a sus nietas

Ya nadie duda de que los Borbón y Grecia son una familia totalmente desestructurada. La Infanta Elena es quizás la única que mantiene buena relación con todos, pero en realidad hay dos polos bien diferenciados. Por un lado están la Reina Sofía, las Infantas Elena y Cristina y sus respectivos hijos e Iñaki Urdangarín. Por otro están los Reyes Felipe y Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, mientras que el Rey Juan Carlos es el verso suelto que no tiene mucho interés en estar ni en un bloque, ni en otro.


Pese a todo, cabría pensar que la Reina Sofía también se lleva bien con todos salvo con el Rey Juan Carlos, y que mantiene muy buena relación con sus 8 nietos, algo que suele quedar patente en sus apariciones públicas. Doña Sofía es una gran abuela a la que le encanta estar con los hijos de sus hijos, y nunca lo ha disimulado.
La Reina Sofía con la Princesa Leonor y la Infanta Sofía en la Misa de Pascua en Mallorca 2016
La Reina Sofía con la Princesa Leonor y la Infanta Sofía en la Misa de Pascua en Mallorca

Sin embargo, Pilar Eyre ha revelado en su nueva columna en Lecturas un hecho que ha llamado mucho la atención. La periodista comenta que durante una reunión familiar en Grecia se puso a hablar con una de sus primas alemanas con las que tiene mucha relación. A la madre del Rey se le iluminaba la cara al hablar de lo educada que era su nieta Victoria de Marichalar y de lo responsable que era Juan Urdangarín.
La prima preguntó por la Princesa Leonor y la Infanta Sofía. En ese momento, la sonrisa se esfumó del rostro de Doña Sofía, que con ojos llorosos y voz triste respondió que no lo sabía: "¡No sé cómo están! ¡no las veo nunca! ¡no me dejan verlas! Yo, que vivo al lado, no puedo ir a su casa ¡y sin embargo la madre de Letizia está siempre ahí metida!".
La Reina Sofía habla con la Princesa Leonor en la Misa de Pascua en Mallorca 2016 La Reina Sofía habla con la Princesa Leonor en la Misa de Pascua en Mallorca
No se aclara quién es la persona que no deja que la Reina Sofía vea a las dos niñas, y aunque todo apunta a la Reina Letizia por ser ellas suegra y nuera, decir que es Doña Letizia la que tiene vetada a su antecesora sería especular. Asimismo, si es totalmente cierto, la Reina Sofía habrá disfrutado como nadie de la Misa de Pascua del Domingo de Resurrección, ya allí pudo estar con sus nietas pequeñas. Quizás tarde mucho tiempo en volver a verlas.

El desnudo de Kim Kardashian, ¿la prueba de que su dieta milagro funciona?




Un kilo por semana y trece menos desde su último embarazo. Kim Kardashianrecupera su cuerpo a pasos agigantados, mientras el resto de las mortales se preguntan cuál es el secreto de su metamorfosis. ¿De verdad es tan eficaz la dieta Atkins de la que presume la 'celeb' en sus redes sociales?


La dieta Atkins, que comenzó en los años 70, ha sido uno de los planes alimenticios más estudiados por los científicos. Sin embargo, afirma Revenga, la conclusión sobre su efectividad no está muy clara: "Cualquier dieta hipocalórica funciona mientras la realizas, independientemente de la proporción de sus nutrientes. Es decir, que tanto las dietas bajas en hidratos como las bajas en grasa pueden funcionar. El problema es que eliminar gran parte de los alimentos cotidianos acaba siendo insostenible".
Y aunque el experto reconoce que la dieta Atkins puede generar una rápida pérdida de peso inicial, recuerda que no es lo mismo perder peso que adelgazar, y que al reducir los carbohidratos, parte de lo perdido es simplemente agua. Por lo tanto, advierte, "llega un punto en el que el proceso se estanca y, además, se producen efectos metabólicos con connotaciones poco deseables para la salud, como el aumento del colesterol LDL (conocido como colesterol 'malo')". Además, otro de los defectos de este tipo de dietas es la limitación de alimentos tan esenciales y necesarios como la fruta, que, como asevera Revenga, "no debería estar excluida de ningún plan de alimentación saludable".
Por este motivo, el experto recomienda acudir a un profesional sanitario que elabore un plan de alimentación equilibrado. "Será mucho más fácil perder peso si lo hacemos sin tener que renunciar a alimentos que, por cuestiones culturales, sociales, o psicológicas, nos son muy difíciles de rechazar. La prohibición lleva al deseo, y en el caso de las dietas, las consecuencias pueden acabar en un indeseable efecto rebote", añade Revenga.

Kim responde

Tras la polémica suscitada con este supuesto 'selfie' posparto, en el que ha acumulado más de un millón de 'likes', Kim Kardashian ha respondido con otro desnudo, y el hashtag #liberated a todas las voces críticas.

Entrevista a Melania Trump: Apoyo a mi marido, pero no soy una 'yes woman''




Las vistas cortan la respiración. Desde los grandes ventanales de su lujoso ático del piso 66 de la Torre Trump en la Quinta Avenida, se puede ver detalladamente Manhattan. En el cielo de Nueva York, en medio de un incesante baile de helicópteros, Melania Trump saborea la cara de satisfacción de sus visitantes, mudos ante tan espectacular panorámica. "Nunca me canso de la vista", dice sonriendo.
Es la tercera esposa de Donald Trump (69 años), con el que comenzó a relacionarse hace 15 años. Se casaron en 2005 y tienen un hijo, Barron, que ya ha cumplido nueve. Es el último vástago del multimillonario, padre de otros cuatro (y abuelo de siete nietos) de sus anteriores matrimonios.Melania se instala en uno de sus bellos sofás ante una taza de café y se dispone a la entrevista con agrado, entre otras cosas porque nos conocemos desde hace tiempo. A sus 45 años, brilla con toda la belleza, la serenidad y la madurez de una mujer segura de su feminidad.Y, de inmediato, su mirada se ensombrece, cuando señala, en un extremo de la Isla, la Zona Cero, que desde aquí sigue pareciendo una enorme cicatriz en medio del barrio de Wall Street. "El 11 de septiembre estaba aquí mismo cuando los aviones se estrellaron contra las torres del World Trade Center. Vi las llamas del incendio y la terrible nube de humo. Fue horrible".
La pareja construyó su relación sobre una especie de sosegada intensidad, de la que Melania es artífice en gran parte. Una situación que se traduce, por ejemplo, en un reparto estricto de los roles y los espacios.

Para él, los anuncios, las calles y las cámaras. Ella prefiere los momentos más íntimos en el hogar, ejerce una discreta pero sólida influencia sobre su marido. "Le digo siempre lo que pienso", apunta.
Cuando se le pregunta por su carácter fuerte, que no suele percibirse a primera vista, contesta: "Comencé a trabajar muy joven. Dejé mi país natal, Eslovenia, a los 16 años, para convertirme en modelo y pronto conseguí ser autosuficiente económicamente. Viví y trabajé en París, Londres y Milán. Para mí, lo esencial es hacer lo que hay que hacer e ir hasta el final de la propia voluntad y de los propios deseos. Donald y yo compartimos eso. Los dos estamos convencidos de que en la vida no vale la pena quejarse ni gimotear ni autocompadecerse sino, por el contrario, afrontar las cosas con valentía y decisión. No soy una mujer sumisa que dice que sí a todo. Ni siquiera a mi marido. Le apoyo totalmente, pero no por eso voy a convertirme en una 'yes woman'".
¿Cómo reacciona ante la dureza de las primarias, los ataques de los adversarios y las provocaciones que tanto le gustan a su esposo? Su éxito en los sondeos y, después, en los resultados de las votaciones han impregnado de histeria la campaña. Desde los liberales a los conservadores, todo el espectro considera a Donald Trump como una amenaza política, tan peligrosa como un 'tsunami'
Cuando anunció, en el mes de junio de 2015, que se presentaba como candidato a las elecciones presidenciales, ningún especialista daba un dólar por su futuro político. La casi totalidad de los comentaristas pensaba que se trataba de una operación publicitaria más de esas a las que nos tiene acostumbrados el personaje, tras sus éxitos en el universo inmobiliario y en el de los 'realitys' televisivos. Todo el mundo creía que en unos cuantos meses se iba a fundir como un copo de nieve bajo el sol.
Pero lo que pasó fue todo lo contrario. Nada está totalmente decidido todavía, pero Trump se ha convertido en un candidato muy serio a las elecciones de las primarias republicanas. Melania explica este éxito por el discurso franco y directo de su marido. "Para millones de personas, él es diferente de los demás candidatos, porque es 'cash' (dinero líquido, en mano). Hace lo que dice o no lo dice. Explica sin medias tintas lo que no funciona bien en este país. Cercano a la realidad, triunfa en cualquier cosa que emprende y aporta siempre soluciones concretas. No esconde la suciedad debajo de las alfombras, como los demás, para hacer creer a la gente que todo va bien. Incluso así, tengo que confesar que yo tampoco me esperaba este efecto bola de nieve gigante. Sus mítines atraen hoy entre 15.000 y 20.000 personas, tiene millones de seguidores en las redes sociales y es el principal favorito, de lejos, en los sondeos. Se trata de un movimiento destinado a llegar muy lejos y del que Donald fue el cristalizador. Es un fenómeno social y político a la vez".

¿Qué quiere decir?

Primero: que está haciendo su campaña con total independencia financiera y eso le proporciona una libertad que ningún otro candidato puede exhibir. Tanto ante el Partido Republicano como ante los medios de comunicación y los diversos 'lobbys'. En segundo lugar, es un hombre moderno, que no habla a través de un ejército de consejeros y asesores. Sus discursos e intervenciones no han sido preparados por expertos. Está directamente conectado con el pueblo. De hecho, se lo voy a demostrar. ¿Ha visitado la sala de campaña?
En el quinto piso de la Torre Trump, donde se instala el cuartel general de su campaña, solo hay en este momento tres personas, en lugar de las decenas de voluntarios hablando por teléfono sin parar que cualquiera esperaría encontrar en un lugar así.
Su hija Ivanka (34 años) participa a fondo en su campaña, y sus hijos Don y Eric, forman parte de la dirección del imperio empresarial, con sus más de 50 rascacielos, sus campos de golf... El propio aspirante a la Casa Blanca detalló su fortuna en su declaración de candidatura y la cifró en cerca de 10.000 millones de dólares.
¿Y cuál es el rol de Melania en esta campaña política?
Muy sencillo: soy esposa y madre. Me ocupo de nuestro hijo Barron, que tiene nueve años, porque no se lo confío a una niñera. Le enseño que no existe libertad sin responsabilidad, ni derechos sin deberes. Y que el trabajo y el esfuerzo son las cosas más importantes del mundo. En cuanto a mi marido, no necesito acompañarlo en todos sus mítines. Mi preocupación principal es que cuando regrese a casa encuentre un clima de paz y tranquilidad para que pueda recuperarse y continuar este tremendo maratón. A veces, asisto a sus debates televisivos, pero lo esencial, para mí, es que se sienta lo mejor rodeado y lo más protegido posible cuando está en la intimidad familiar. En lo demás, él sabe perfectamente que lo apoyo al cien por cien.
¿Se ve en el papel de Primera Dama? No me diga que no ha pensado en ello en algún momento.
Claro que lo he pensado. Mi filosofía es vivir el día a día y no hacer demasiados planes. A cada jornada le basta su afán.
¿Ha intentado dulcificar el lado duro de su marido?
En general, no se puede cambiar a la gente. O se la acepta de la manera que es o se la evita. Creo que cada cual tiene que respetar al otro en la especificidad de su personalidad. Así es como funcionamos, desde siempre, Donald y yo. Y esa es la forma de mantenernos unidos.
¿Cuál es el momento más feliz que ha vivido con él?
Hay varios. Pero el que me viene espontáneamente a la mente es cuando vamos juntos, mi marido, mi hijo y yo en el coche, solos y tranquilos. Donald conduce, Barron va a su lado y yo detrás. Me gustaría que esos instantes no terminasen nunca.

Madonna Born This Way

Madonna. La enemistad entre la reina del pop y la aspirante a serlo tocó techo cuando a Lady Gaga se le ocurrió sample ar el Express Yourself de Madonna (57) para su tema Born This Way. Esto, claro, a la ambición rubia le sentó a cuerno quemado y decidió cantar las dos canciones en directo para que todo el mundo viera el plagio. Luego, como si fuesen dos folclóricas, intercambiaron acusaciones en forma de canción -pese que negaron ningún tipo de enfrentamiento-, hasta que hicieron las paces en público. No hay enfrentamiento que dure cien años.







Conjunto de errores noventeros que creíamos superados: coreografía de musculocas en medias y taconazos, musculocas jugando entre ellas además de con manzanas y pistolas, musculocas en pelotas, paquetes de musculocas, musculocas con corona de espinos… Por si no ha quedado claro, las musculocas son un error espacio temporal que se ha perpetuado hasta el presente. Pero, por suerte, hace tiempo que dejaron de protagonizar videoclips (bueno, por lo menos no protagonizan videos que no estén pensados para ser pasados en discotecas gáyeres). Hasta que ha llegado Madonna y ha dicho: “pues yo quiero que mi nuevo video esté lleno de musculocas y paquetes y coronas de espino y manzanas y pistolas y coreos de Rafa Méndez y todo muy noventas y yo ahí loca del coño aporreando una pared“. En eso consiste “Girl Gone Wild“. El video, una pena. Y la canción no augura nada nuevo para el inminente “MDNA“. ¿Se nos están agotando las esperanzas para lo nuevo de Madonna?