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Cataluña, la sardana económica de España.


Antes de la Diada, Arturo Mas, sencillamente era un político fracasado. Hoy en día y  aunque haya despertado la farsa esperanza del independentismo sigue siendo un político al margen de la realidad.  Es tan cierto como verdad que  ha lanzado la cortina de humo del secesionismo y ha convocado elecciones para enmascarar la situación económica de Catalonia sin  razón que lo justifique. El problema es que al monstruo de las galletas se le ha escapado el control económico de la generalidad catalana y puede que zarandee al resto de España, si Mariano el corto, no pone los huevos sobre la mesa.  ¿Por qué no podemos saber  los españoles QUÉ Y DE QUÉ hablaron?  Primero porque somos españoles y segundo porque ninguno de los dos merece la más mínima confianza.

Toda, toda la Conferencia de presidentes comunitarios ha sido el relato de la crónica de un cinismo anunciado. Su silencio en Madrid era más que significativo, PREPOTENTE. Para orgullo suyo que cobra, orgullo el mío que pago.  Este payaso de Catalonia, Arturo Mas,  está haciendo equilibrios de circo para salir de la crisis que le atosiga y aquí conejos de la chistera solo sacaba Zapatero. Necesita el dinero de Madrid pero a la vez también necesita que la opinión pública catalana no se revuelva contra él y por eso ha abierto los portones del independentismo. Mientras sigue siendo partidario de no entregar las cuentas del tripartito porque crearían alarma social. Ya no tengo duda, ERA UN CUATRIPARTITO.

En España  hay razones más objetivas para preocuparse por el independentismo deliberado.  A diferencia del turno al trono de la Tebas mítica, pactado entre Eteócles y Polinices y cuya ruptura está en la base de la tragedia de Esquilo, en la España actual y real, la alternancia no está estipulada. Por eso, es libre y “”democrática””. Sin embargo, no es menos cierto que la historia electoral española, por las razones que fueren, presenta un perfil bipartidista desde tiempos inmemoriales que invitan al consenso en temas de Estado y exigen el respeto a la alternancia. En las tres décadas largas de la presente democracia, más de tres cuartas partes del voto se reparten entre dos grandes formaciones, de centro-derecha y centro-izquierda. Pero, desgraciadamente, siempre tienen la última palabra los porculeros independentista catalanes, cuando no también los sectarios vascos, omnipotentes gallegos o vividores canarios.

La Zarzuela, próxima parada sin fonda del 25S


La dueña del palacio de la Zarzuela.
Creo que a Mariano Rajoy se le están subiendo a las barbas tanto patricios como plebeyos. Está claro que el movimiento 25-S que de fondo está cargado de razones poderosas,  ha sido “manoseado” por  grupos antisistema. Tras el desafío de asaltar el Congreso de los Diputados, organizaron sin autorización legal una nueva manifestación que paralizó Madrid en la Plaza de Neptuno. Jorge Fernández debería disponer de fuerzas antidisturbios capaces de disolver las algaradas sin el cuerpo a cuerpo de policías con porras frente a los manifestantes.

En vistas de lo ocurrido, parece evidente que los agitadores del 25-S, tras los cuales alientan no solo los grupos antisistema sino algunos sectores sindicales, están dispuestos a cercar primero el Palacio Real y trasladarse luego a la Zarzuela. Después del acoso a la soberanía nacional representada en el Congreso de los Diputados, los furibundos se disponen a dar el espectáculo en el entorno de la Jefatura del Estado. La política seria consiste en prevenir, no en curar. Mariano Rajoy y su vocero de turno, el ministro, Jorge Fernández, tienen la obligación de descomponer las algaradas antes de que se produzcan. Y en todo caso disponer de los elementos antidisturbios para disolver las manifestaciones ilegales o manipuladas.

La pasividad del Gobierno solo conduce a una crecida de la agitación callejera. Los grupos antisistema van a dar la gran batalla para desmontar el régimen surgido de la Transición y que encarna una ejemplar democracia pluralista y plena de derecho.

Los presupuestos generales de risa, las caja para llorar



Ayer se enteraron crédulos e incrédulos que, en España y en cuestiones de economía, están mucho peor de lo que pensaban. Pero, es más, aun están peor de lo que admite el Gobierno. Solo para pagar los intereses de la deuda pública, acumulada durante los siete años  de Zapatero y la que está engordando Rajoy, los españoles  tenemos que aportar vía impuestos durante el año 2013, la astronómica cifra de 38.590 millones de euros, cantidad esta que de ninguna forma podemos aportar. Dicha cantidad es casi idéntica a la de los gastos de todos los ministerios se incluye la bestialidad de la reforma sanitaria. A nadie le gusta pagar lo que los corruptos políticos han robado y yo formo parte de ese nadie. Dicho saqueo, robo o reposo de infectos, nos conduce a que los próximos  20 años van a ser sangrantes para el trabajador. Los políticos, no se consideran trabajadores, por tanto, a ellos les importa un cero dicho problema.  Digo sangrante porque se verán sueldos de 250 euros al mes y, también, de 7.000 pero para vuestros dueños mentales o políticos corruptos.

Para los próximos dos años, la deuda superará el billón de euros, sobrepasando  nuestro PIB. O sea, ruina  sin más.  Imposible de hacer frente a ella, ni con cero parados. Por lo pronto en este año 2012 gastaremos 67.000 millones de euros más de lo que vamos a ingresar y en 2013, suponiendo que se cumplan las previsiones -imposible-  en gran parte voluntaristas de buena fe, del nuevo presupuesto, todavía nos endeudaremos en cerca de 45.000 millones más.

Si bien es cierto que el rescate previsto abarataría los intereses, no es menos cierto que mantendría la deuda e incluso la aumentaria. Lo más inteligente sería negociar en Europa una quita del 50% de nuestra deuda. Al menos de un 50%, aunque no alcancemos el 70% del que se ha beneficiado Grecia y de poco o nada les ha servido. Ojo que si nos condonan un solo euro ya no seremos españoles por mucho que hayamos nacido en España. Europeos con pinta de alemanes. Ya sobrará el catalán, porque tendremos que aprender el alemán.  Sin los intereses de la deuda, en 2014 estaríamos en déficit cero, que es como dejó Aznar la economía española, pero vendiendo media España

Tienen previsto  crear más de un millón de PYMES (pequeñas y medianas empresas?, como única forma de reducir el paro -imposible y mentira, porque si te vas al capítulo VI solo mantiene, no incrementa el IDI y en desarrollo general incluso lo baja.  El otro gran problema de la economía española consiste en eliminar la deuda y no es nada fácil ni agradable para el contribuyente. Llevamos ocho años gastando más de lo que ingresamos y ahí están las cifras repelentes. Insisten en ingresar -que paguemos, ellos no pagan y, además, roban; cuanto antes más de lo que gastamos para ir pagando la deuda hasta recuperar el equilibrio de la economía española. No es cosa de un par de años. Posiblemente tardaremos más de 30 años  en arreglar el desastre  que han ocasionado Zapatero en la mayor parte y Rajoy que ni sabe, ni se espera que sepa. La herencia política, por cierto, es todavía peor.  A los católicos que Dios nos coja confesados y a los otros, San Negrín.

Un Gobierno puede ser torpe de necesidad. Pero el conjunto de su dotación, NO. El CNI (Centro nacional de Inteligencia) a instancias del Tribunal de Cuentas viene informando reiteradamente, a los Ministerios de Economía, Hacienda  y a la Vicepresidencia del Gobierno que la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) continúa maquinando sus resultados contables en beneficio de empresas cuyos administradores eran y son golfos adscritos al anterior Consejo de Administración y que pueden dañar en mucho nuestra economía.  Solo voy a describir una de las tropelías. Yo me llamo, Juan Pardo Navarro, DNI 75206120F, por tanto querellable, en caso de no ser cierta mi acusación solo hay que presentar demanda ante el Juzgado.

La CAM, banco/caja intervenido por estafar al pueblo español, sigue teniendo un entrado de empresas gestionadas por anteriores consejeros y algunos actuales. Muy a pesar de que el CNI ha pasado informe de dichas tropelías al Banco de España y al tribunal de cuentas.  Describo una de tantas.

El Banco CAM se adjudica mediante subasta pública la vivienda de una familia solvente pero que, de momento, no podía hacerle frente a la deuda que tampoco era nada del otro mundo un 10% de la tasación. De forma inmediata solicita al juzgado la apertura de subasta para dicho inmueble y de inmediato el juzgado nº 1 de Huércal Overa se la tramita e incluso se subasta. El mismo embargado tiene clientes demandados y no le hacen ni puto caso. La ley dice que se ha de seguir un riguroso orden de entrada y el Juez se lo pasado por los cojones. No estaría más abrir una investigación por si algunos funcionarios, no sería la primer vez, hubiesen puesto el cazo.

Porque esas prisas, fácil y lógico. La CAM ya había pasado el adelanto del balance al Banco de España y como este no responde hasta bien entrada la primavera ese activo se contabiliza para ese año. O sea, ya tiene un activo de 220.000 euros. Pero el mismo día se lo cede a Stonington Spain (B-85977403) por 163.172 Euros (Ya pierde 37.000 Euros. Estos pájaros de Ston…. Venden la cesión a otra empresa del grupo (FMT…) por la misma cantidad y el mismo día  a un particular por algo menos de 30.000 euros. De modo que la CAM sin tener nada para efectos contable tiene 220.000 + 163.171 + 163.171. Por favor, todos los españoles no son tontos.

Mañana os cuento una de Bancaja, Banco de Valencia y esta CAM. El montante es superior al ahorro por la reforma sanitaria de Murcia y Almería.




Holocausto a la libertad de expresión.



Desde el momento en que nuestros líderes, nuestros dueños, nuestros amos Estado Unidense y europeos deciden mantener la tensión provocada por el video y las caricaturas ofensivas a Mahoma alegando su infranqueable compromiso con la libertad de expresión, uno de los valores absolutos tanto de la izquierda como de la derecha. Ya se cuestiona que solo sean nuestros “dueños políticos”, para mi, que también son nuestros amos mentales. Todas las cortapisas que ponen son ¡Mentira! Hace unos días, en Gran Bretaña, prohibieron publicar las fotos del topless de Kate Middleton, solo porque son tetas más que reales de realeza; en el 2010 Barak Obama pidió a los medios de comunicación que no publicasen las fotos de agresiones sexuales a las mujeres iraquíes cometidas por sus soldados, ni pensar quiero si hubiese sido al contrario; si intentas demostrar, públicamente, que Franco no era dictador y, en cambio,  nuestros actuales dueños son tiranos, nadie te publica. En varios países europeos, cunas de la razón, es delito cuestionar la historia oficial del Holocausto, y un inquieto investigador acabaría en cárcel. Es más, si el soldado Bradley Manning está en prisión por pasar a Wikileaks un video sobre los crímenes del ejército de EEUU en Irak, acusado a “poner en peligro la seguridad nacional” ¿por qué no retiran este video que también pone en peligro la seguridad de miles de occidentales estacionados en la zona?
Es más que sorprendente que los exaltados en distintos países no salieran de la misma forma masiva cuando se revelaron las torturas en Abu Ghraib, las fotos de los militares de EEUU orinando sobre los cadáveres de civiles afganos, ni contra decenas de Guantánamos y cárceles de la CIA abiertos de par en par por el mundo. ¿Por qué, en vez de quemar edificios, no piden a sus mandatarios, por ejemplo, cortar el suministro del petróleo a EEUU y Francia? ¿O es que la retorica populista, tanto la anti islámica como la anti occidental, sirve para entretener a los pueblos, y no para arañar los intereses reales del gran capital?

Posiblemente  estemos ante un guión bien diseñado por manos invisibles en ambos bandos, interesadas en aumentar la tensión, exportando la crisis interna. A través de la prueba y el error ya sabían que una provocación religiosa conllevaría a la reacción deseada: la guerra entre una civilización occidental tolerante y divertida contra un Oriente musulmán oscurantista y amargado. Un cliché que incluso ha forzado al propio presidente Barak Obama a jurar y perjurar, varias veces, que no es musulmán.
Desde una provocación premeditada y una indignación prefabricada, buscan conseguir la enemistad entre las victimas planetarias de la crisis financiera, mientras los ladrones de guante blanco y la extrema derecha de ambos bandos se retroalimentan: siembran odio y violencia ciega, desvían la opinión pública mientras conducen el caos controlado.
Todo Occidente, esta crisis ponen a prueba, en la víspera de las elecciones presidenciales de EEUU, la cristiandad de Husein Obama, mide su reacción ante los acontecimientos, y su capacidad para salvar los intereses excepcionales que la superpotencia se ha adjudicado por el mundo.
Sin lugar a dudas el propio Obama intentará sacar provecho de esta situación, y, alegando la peligrosidad de esta zona para sus soldados y la imposibilidad de civilizar a sus habitantes, lleve a cabo lo que es su verdadera obsesión: contener y disuadir a China, trasladando a sus tropas del Oriente Medio al Oriente Lejano. El conflicto actual entre China y Japón, aliado estratégico de EEUU, por unas islas, puede venir como anillo al dedo.
La imagen de algunos miles de exaltados que ni han visto la película hace invisible a los 1.200 millones de musulmanes que, indiferentes a éste barullo, intentan sobrevivir en la jungla del mercado capitalista, a los dictadores y sátrapas corruptos, y a las guerras que no paran de perseguirles.
El principal problema de la humanidad sigue siendo la obscena brecha que separa a unos pocos ladrones de guante blanco y de todos los credos, de los cientos de millones de hambrientos, también de todos los credos.
Un día, cuando el rey subía las escaleras del palacio, Maliyak, su bufón y su querido, apareció detrás de él y le pellizcó las nalgas.
- “¿Cómo te atreves, desgraciado?”, gritó, estupefacto el monarca.
- “Disculpe Majestad –dijo el bufón-, pensé que era la reina”.
Las culturas del mal llamado mundo musulmán (compuesto por 54 países diferentes que ni la religión les une) están marcadas por su milenaria literatura y poesía humorística y satírica. En esta genial fórmula picante de expresión popular, nadie se queda a salvo ni hay línea roja.
 En esta área geográfica que dedica poco espacio a las artes visuales lo que arrasa son películas de amor con final feliz. Los líderes religioso-políticos, a pesar de disponer de un mar de petrodólares, han sido incapaces de utilizar el séptimo arte para fabricar películas de propaganda religiosa, un vacío que se llena con producciones basura al estilo del clip de la discordia. El único film sobre la vida de Mahoma, El Mensajero, que fue protagonizado por Anthony Quinn e Irene Papas, lleva la fecha del 1976.
Si bien el humor y la sátira se distinguen de la burla y mofa de una idea, una persona, o un grupo étnico, en la literatura persa, turca y árabe abundan textos sarcásticos que tratan cuestiones políticas, sociales e incluso religiosas. Sólo en la lengua persa hay al menos un centenar de páginas en internet dedicadas exclusivamente a chistes. En ésta tierra, hasta iletrados tienen memorizados los Robaiyat del rebelde agnóstico Omar Jayyam, quien hace doce siglos convirtió el hedonismo en una doctrina de buen vivir, cuestionando no solo el veto religioso sobre los placeres mundanos, sino las promesas divinas acerca de la vida placentera en un paraíso que él dudaba de su existencia

Yo, también, estoy indignado.


Los españoles empezamos  a estar hasta las mismísimas pelotas de la mediocridad de nuestros políticos. Si, hasta los que les votaron que, por cierto,  tienen tanta o más culpa que los “elegidos” porque fueron acreditados con sus votos,  para degollarnos antes de  reconocer su crimen económico. Todos somos conocedores de la que está cayendo en España y, también, del rodeo al congreso de Diputados. Ahora sale el Ministro, que no voy a dar el nombre para evitar darle publicidad gratuita y desglosa las pérdidas que está originando el 25S. Es de vergüenza que un Gobierno impopular y tirano le siga concediendo ayudas a la primavera musulmana, Ministro quita la ayuda a los mahometanos, entre otras cosas porque están muriendo niños inocentes y así sufragas el “coste” de mil 25Ss.

Lo más llamativo de esta “reunión, aun no llega a manifestación es el espectáculo político de que los representantes del pueblo, en lugar de ser respetados, se enfrentan con un ludibrio cada vez más generalizado. En lugar de llamar nazis o rojos a los que se manifiestan, los dirigentes políticos deberían meditar sobre esta realidad incuestionable: la clase política española ocupa el tercer lugar entre los diez grandes problemas que atosigan a los españoles. Los partidos políticos deberían ser la solución a los problemas de España. En lugar de eso se han convertido en el primer problema.
La codicia económica de los partidos políticos, el despilfarro, la mediocridad general, la corrupción creciente aunque todavía minoritaria, han encendido las hogueras de la ira popular. Los indignados no se han dirigido a protestar ante los ministerios de Hacienda o de Trabajo. Con buen criterio han sitiado a los partidos políticos y a sus representantes. Que en una democracia plena como la española, el pueblo soberano esté que brama contra los representantes elegidos en las urnas demuestra el grado de estolidez a la que hemos llegado y la tórpida actuación de los partidos políticos.

Los torpes políticos de hoy quieren llamarse, María de primer nombre, Úrsula que quinto y ser apoderado del comunismo. Ya, no hay políticos nobles de ahí que  en los restaurantes, en las cafeterías, en las plazas, en el fútbol, en los lugares públicos, en la calle, si la gente advierte que está un político al que conocen, lo normal es que le abucheen y le increpen. En lugar de descargar las culpas sobre los indignados, nuestra clase política debería dedicar tiempo a trazar un plan inteligente para recuperar el prestigio perdido.

Las Alianzas de Zapatero.

 
Pocos ponen en duda que Zapatero ha dilapidado la suculenta herencia que le dejó Aznar, como consecuencia de la venta  de los principales activos del Reino de España, pero medio dejo las cuentas saneadas. Recibió un paro dominado y en retroceso, en el entorno de los 2.000.000. Se mueve por encima de los 5.000.000. Le dejaron el déficit público, repito medio saneado y lo elevó por encima de los dos dígitos. Se benefició de una deuda de las más bajas de Europa y la ha puesto al galope desbocado. Le trasvasaron un sólido tejido empresarial y ha cerrado cerca de 570.000 empresas, amén los incontables eres que se han promovido. Por cierto, como vamos a ser lño que pretenden que seamos si 15 litros de agua por metro cuadrado obligan a suspender un partido de fútbol en el uno de los equipos era el real Madrid, icono del fútbol mundial y hace poco 5 cmts. de nieve en barajas colapsaron a medio mundo. Como para que acrediten la capital de España, Madrid/olímpica. NO HAY ESTRUCTURA DE BASE.
 
Pero no es eso lo peor de la herencia Zapatero. La crisis económica, el paro, el déficit y la deuda son cosas que se pueden arreglar. Lo peor de la gestión del faro de la Alianza de las Civilizaciones es su disparatada política. Felipe González y Suárez habían establecido la Transición sobre el pacto de Estado entre el centro derecha y el centro izquierda -el 80% del voto español- para las grandes cuestiones nacionales: terrorismo, territorialidad, relaciones internacionales... Zapatero decidió cambiar de socio constituyente y envió al Partido Popular a su lugar de descanso o a la mierda. Fracturó el espíritu de la Transición y se alió con los partidos nacionalistas secesionistas, de cuya voracidad dejó testimonio Ortega y Gasset en su debate con Azaña hace casi ochenta años.
 
Ahí tenemos el resultado. Bildu, es decir, en gran parte Eta, se enseñorea en el País Vasco acentuando la dictadura del miedo. Aspira abiertamente a fagocitar a Navarra. Propugna de forma descarada la secesión y el odio a España. La negociación política de tú a tú entre Zapatero y Eta constituyó una estremecedora indignidad nacional. Las consecuencias están claras. Por otra parte, las maniobras zapatéticas con el PNV, a espaldas del lendakari López, han acentuado el desequilibrio de una región española merecedora de mejor suerte. Parece casi imposible restablecer la armonía constitucional en Euskalherría. Y lo mismo ocurre en Cataluña. No llegaba al 5% el número de catalanes interesados en reformar el Estatuto. Zapatero hizo la gracia de ofrecer esa reforma en bandeja a una clase política voraz. Después, maniobró en el Tribunal Constitucional, como en el caso Bildu, para satisfacer la ambición de la clase política catalana. Por obra y gracia de Zapatero, hasta el centro derecha de CiU está ya en el abierto secesionismo.
 
Sin lugar a dudas, la herencia económica que dejó Zapatero tardará más o menos tiempo en arreglarse; pero se arreglará. La herencia política zarandeará a España durante largos, largos años. El líder socialista ha destruido el espíritu de la Transición y ha desencadenado la descomposición nacional. Cánovas del Castillo acordó con Sagasta el pacto del centro derecha y el centro izquierda en las grandes cuestiones para garantizar la estabilidad nacional. Alfonso XIII desbarató el canovismo con una política insensata que cristalizó al aceptar, contra la Constitución, el golpe de Estado de Primo de Rivera. González y Suárez restablecieron el pacto al estilo canovista. Zapatero, al cambiar de socio constituyente y arrumbar al centro derecha, ha soplado los vientos del secesionismo y nadie es capaz de aventurar si se podrán capear los temporales que se avecinan.” Ya decía Franco que el no había dado ningún golpe de estado, el Estado estaba golpeando a los españoles. Franco, no se arrugaba nunca, menos ante moros Cristiano y gente de mal vivir. 

La indiferencia humana.

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No es inédito ver a una persona que, aparentemente, duerme plácidamente en la calle y otras “personas” pasan y pasan. Hasta que una otra persona  que, desgraciadamente, no es buen ejemplo para la humanidad se agacha, lo interpela, lo desdobla de su posición y le pregunta ¿En qué puedo ayudarle? Cuando observa  que yace muerto sobre un charco de sangre. De momento, una gran banda de curiosos se horrorizan y con las manos en la boca gesticulan asombro, lastima, disconformidad –por no ser ellos ese centro de atracción- y hasta le hacen fotos al muerto o se hace ellos alguna junto al muerto para su álbum. Es curioso, pero llaman más a la ambulancia que a la funeraria; si, los muertos,  son más cosa de papeleo charcutero que de pompas fúnebres. Esto es indiferencia.

En los países latinoamericanos esa indiferencia se ha generalizado hasta situaciones de extrema gravedad. Día a día vemos como sale un político corrupto y entre otro más corrupto sin agredirse ni judicialmente. Están confabulados, son carroña propia, no tienen sentido de la humanidad y, además, les avalan un montón de innobles o indiferentes votantes. Algunos, caso de Cristina Fernández de K. reciben un enorme montón de votos por su reciente viudez. Otros por ser más guapos y apuestos que su “rival”. Los hay que son votados hasta por su condición de gay o lesbiana.

Es tal la indiferencia que ya no es noticia que millones de niños mueran de hambre; en cambio, millones de “””personas”  lloran, veneran, aclaman la muerte de un músico/a que ha muerto por una sobredosis de no qué y sus ventas de discos rozan lo imaginario. Este no es un muerto charcutero, este vivía de la  música.  

De modo que ante situaciones inéditas  reaccionamos siguiendo las pautas de  la masa, si otro da el primer paso, yo le sigo, si nadie se inmuta, no me inmuto. Esta tendencia a asimilarse al grupo es la base de los tumultos de la masa y la base de la indiferencia entre individuos. Nuestra cultura sigue indiferente a una verdadera conciencia del grupo donde el miedo a quedarse fuera es superior al poder del propio criterio y a la conciencia de la necesidad de la comunidad.

El diferente es el que da el primer paso porque distingue, diferencia y tiene criterio y este diferenciar mueve su voluntad. En este mundo de incertidumbre donde no hay lugares de seguridad, donde se ha perdido la esperanza cómoda de la planificación porque 'con todo lo que está pasando' no se sabe lo que va a pasar, tampoco se despierta el criterio propio y la voluntad se deja estar llevada por la generalidad de lo que la masa hace.

Cada día somos más bultos de carne acunados por suaves movimientos soportamos los cambios bruscos de la realidad atenuándolos, haciéndolos un poquito más indiferentes. Seguir el cambio fue siempre difícil, preferimos la estabilidad como decía ya Parménides y desarrollaba Platón. ¿Pero a qué precio? Al precio de la indiferencia y la reconcentración egoísta, de la carencia de solidaridad y de la agudización del instinto de supervivencia pero ahora desligado de la comunidad. Si el sálvese quien pueda gana, la sociedad se diluye y actuamos como el hombre lobo que Hobbes describía. Pero no ser lobos no quiere decir ser mansos corderos, sino leones y niños nietzscheanos que tienen un alto concepto de la vida, no de la vida por la vida, sino de una vida cualitativa que no viene dada sino por la que hay que luchar, jugar, gritar, bailar, crear entre individuos para reunificar la masa humana.

De indiferencia no se vive, se muere lentamente. Con indiferencia no se convive, se mata lentamente.

¿CÓMO AFRONTAR EL CONFLICTO?

El conflicto no es una maldición. Al contrario, en muchas ocasiones es el trampolín que precisamos para ascender en nuestro camino personal o profesional. Por eso, debemos afrontarlo de una manera inteligente y abierta, por mucho dolor y tensión que nos pueda producir en primera instancia. El conflicto es consustancial a la vida de las personas, de las empresas y de los países y tenemos que aprender a resolverlos, afrontarlos, sortearlos o evitarlos según sea su naturaleza, entidad y repercusión. Aunque la prudencia aconseja evitarlos en medida de lo posible, al final siempre terminan apareciendo en nuestro camino, hagamos lo que hagamos. Sólo los simples y los necios pueden pensar que el conflicto no llamará a su puerta jamás. A medida que ascendamos, más complejos y difíciles serán los problemas y conflictos que debamos resolver. De alguna forma, son ellos los que marcan nuestro techo de competencia.Los conflictos siempre nos acompañan y en estos tiempos atribulados, aún más. La crisis feroz que padecemos parece multiplicar todo tipo de conflictos con su carga de tensión y dolor. Sufrimos conflictos sociales, laborales, profesionales, políticos, empresariales, societarios y de cualquier naturaleza imaginable. Agotamos gran parte de nuestra energía en intentar superarlos y los maldecimos en silencio. Sin embargo, y como veremos a continuación, en muchas ocasiones, un conflicto bien planteado y resuelto puede liberar una gran energía que nos sirva como palanca para ascender, innovar y mejorar, o como catalizador de soluciones o enfoques que en otras circunstancias jamás hubiéramos sido capaces de imaginar o de poner en marcha.
En nuestra cultura el conflicto aparece rodeado de una fuerte carga negativa, como algo parecido a un castigo que hay que evitar a toda costa. En verdad, no es así. Es cierto que el conflicto genera tensión y ansiedad, pero también lo es que suele ser antesala de cambios y de soluciones creativas. Sin conflictos ni crisis, ni la sociedad ni las empresas avanzarían. Fue Carlos Marx el primero que concedió al conflicto una influencia determinante. Su frase “el conflicto es el motor de la historia” otorgaba al conflicto un protagonismo muy superior al que las corrientes intelectuales occidentales le concedían. El funcionalismo consideraba al conflicto como algo negativo, como un fracaso a evitar. Por eso, se estudió poco en occidente hasta que la caída del Muro de Berlín y la desactivación de la extinta URSS permitieron recuperar bajo los escombros de la ideología marxista algunos de sus principios que nos permiten comprender mejor la dinámica histórica y social.
Muchas personas se bloquean ante el conflicto, mientras que otras lo afrontan con decisión. Todos hemos tenido que enfrentarnos con conflictos de diverso tipo a lo largo de nuestra vida y sabemos por experiencia que el haberlos superado nos permitió ascender un peldaño en nuestro camino. Tras el problema y conflicto de hoy puede esconderse la felicidad y la prosperidad del mañana. Por eso, cuando elaboramos la estrategia de resolución de conflictos tenemos que pensar también en el medio plazo, lo que nos concede más visión y altura para resolver satisfactoriamente el conflicto que afrontamos. La mirada de un tercero puede ayudarnos a conseguirlo y comienza a desarrollarse en España la actividad profesional de resolución de conflictos, muy habitual en los países de economía más avanzadas, pero incipiente aún en el nuestro. Adjunjo un cuadro en el que se confrontan las maneras de abordar el conflicto. ¿Cómo lo harías tu?
CÓMO AFRONTAR EL CONFLICTO:
MALBIEN
El conflicto sólo es percibido como un precipicio por el que puede despeñarse.Un conflicto bien resuelto es el escalón más sólido para ascender.
El conflicto sólo le genera dolor y desgarro.Le motiva superar el conflicto y sabe impulsarse por la energía de su resolución.
Las crisis lo paralizan.Intenta conocer la esencia de la crisis, porque es consciente de que suele esconder antesalas de cambios y es puerta para nuevas oportunidades.
Sólo enfoca el conflicto desde el hoy.Intenta abordarlo con la mirada puesta en el mañana y lo enmarca en el argumento global de su camino. El problema de hoy puede encerrar la llave de la prosperidad del mañana.
Tiende a plantear las elecciones basándose en dilemas excluyentes: o esto o lo otro. Le consuela pensar que, al final, escogió lo menos malo.Elude decidir bajo la presión de los dilemas impuestos. No acepta escoger entre lo malo y lo peor, e intenta explorar otras vías superadoras del juego de los dilemas.
No afronta los conflictos. Los deja pudrirse, con la esperanza de que el tiempo los solucionará.Afronta los conflictos y se esfuerza en la solución más adecuada.
Justifica sus fracasos responsabilizando de ellos a las dificultades insalvables que se le presentaron en el camino.Comprende que su éxito radica precisamente en superar esas dificultades inherentes a su camino. Sabe que avanzar conlleva solucionar los problemas y conflictos cotidianos.
Se sorprende ante cada nuevo conflicto que lo aflige. Lo achaca a la mala suerte, a los otros, a la maldad del sistema. La culpa siempre es externa.Sabe que el conflicto es consustancial a la existencia, por lo que no pierde el tiempo en lamentos y lo dedica a trabajar para superarlos.
No se prepara ni física, ni psíquica ni intelectualmente para los previsibles conflictos que se le presentarán en su senda.Es consciente de la importancia de la formación y preparación permanentes y se aplica a ello.
Los aborda de manera improvisada y sin conocimiento. Cree que siempre puede resolverlo por sus propios mediosLo gestiona con la ayuda de quienes le pueden aportar experiencia y sabiduría. Recurre a profesionales, en su caso.

El Euro


Hace más de medio siglo que comenzó el proceso de construcción de la Comunidad Económica Europea que, finalmente, se consolidó como Unión Europea a cuya moneda se le denominó, EURO. El nombre de euro fue adoptado oficialmente el  16 de diciembre de 1995 El euro se introdujo en los mercados financieros mundiales como una
moneda de cuenta el día, uno  de Enero de 1999, reemplazando la antiguo ECU en una proporción de Uno a Uno.  En principio dio una estabilidad sin precedentes en muchos países de la eurozona, la inflación media anual no ha superado el 2%; la productividad se ha incrementado en un 7%, la renta por habitante en un 14% y, muy especialmente, ha generado más de 15 millones de puestos de trabajo. España ha sido el único país de la Unión Monetaria que siempre ha estado por debajo de la media. Con Felipe Gonzáles se alcanzaron aun peores índices que con Zapatero, si bien es cierto y verdad que solo eran orientativas. El sospecho Aznar, tampoco mejoró mucho el panorama, a la jugada de vender inmovilizado y sociedades estatales (campsa, telefónica, redes eléctricas, Repsol, Caja Postal, Banco exterior, etc)  le vino la contra por depreciación de la paridad (1.000 Ptas/ 6 euros)  que se llevó todo el dinero de las fraudulentas ventas. O sea, nos quedamos sin dinero y sin activos. Aznar tenía mejor equipo que Rajoy y se aprovecharon de que el PSOE estaba alicaído.  
 Hoy, cerca de cinco años después del comienzo de la crisis financiera del 2007, el euro se encuentra en el ojo del huracán a pesar del equilibrio exterior de las cuentas de la eurozona. Esta debilidad se antoja como un síntoma representativo de una Europa declinante que renuncia a seguir compitiendo en una economía global y no sabe bien cómo salir de la presente encrucijada. Cada vez más, parecen detectarse disensiones entre los países de la Europa del Sur, con economías más débiles, y los países del centro y norte de Europa indiscutiblemente capitaneados por Alemania (a la que el resto de la eurozona le debe unos 400.000 M de euros). Es cierto que a estos no parece faltarles razón: los países del sur hemos vivido por encima de nuestras posibilidades durante los últimos años, endeudándose más de lo debido tanto en el sector público como en el sector privado (empresas y familias) y cuando llega el momento duro de la devolución solicitamos prórroga tras prórroga; de alguna manera es otra vez la fábula de la cigarra y la hormiga.
No deja de ser sospechoso que aun  haya argumentos en su contra, aunque no hemos sido, precisamente, los países del sur los que primero hemos roto el Pacto de Estabilidad; una parte no despreciable de los préstamos nos la han proporcionado bancos del norte y centro de Europa que ahora sufrirían las consecuencias de los impagos; también una parte muy importante de ellos ha ido destinada a comprar productos alemanes y muchos etcéteras.
Sin lugar a dudas, esta situación de disensión y discordia puede conducirnos a enfrentamientos y en definitiva a la ruptura del euro lo que, a mi juicio y sin duda, conduciría al fin del proyecto europeo y a la vuelta a las aspiraciones e intereses exclusivamente nacionales; en efecto, no parece concebible que un proyecto que lleva cincuenta años sin consolidarse pueda continuar si su más importante logro (el euro) queda hecho añicos. Una Europa desunida dejaría de contar en un mundo globalizado, la voz de Europa desaparecería y las grandes aportaciones europeas al mundo, desde los derechos humanos a la economía de mercado pasando por la democracia representativa, dejarían de brillar como lo han hecho hasta ahora.
También hay otra  posibilidad, que nos demos cuenta de que las ventajas de la Unión son infinitamente superiores a las de la separación; es más, que veamos que la crisis es una oportunidad única para acelerar drásticamente el camino de la total construcción de Europa: no es posible una unión monetaria si no está respaldada por una política presupuestaria y fiscal común; la Historia nos demuestra que las uniones monetarias a medias fracasan y las uniones completas triunfan con solo controlar la corrupción.
 El camino seguido hasta la fecha, el del consenso, lo ha sido con una lentitud enervante y sus resultados son más bien cortos, Europa es hoy más una aspiración que una realidad; dicho de otro modo en Europa solo creemos los europeos. En otras latitudes se sigue hablando de Alemania, del Reino Unido o de Francia, pero es raro oír hablar de Europa y en efecto, es que para ellos Europa no existe, es sólo, como digo, una aspiración de los europeos, no una realidad contrastada.
Hay que olvidarse de que  el camino del consenso ya no es posible, prácticamente, todo el mundo en la eurozona es deudor de Alemania y estamos aprendiendo a conciencia que no se pueden tomar decisiones importantes sin contar con el acreedor. La crisis pues, nos está propiciando el que empecemos a caminar por otra senda, la del liderazgo alemán, que quizás nos permita incrementar súbitamente la velocidad de construcción de Europa; que nos obligue en un tiempo muy breve a unificar nuestras políticas presupuestarias y fiscales, que hagamos de una vez completa la Unión Europea, esta vez bajo liderazgo, que no dominio alemán, es muy importante no confundir ambos.
Las dos alternativas pueden ser resultonas, la pesimista por optimistas y la optimista por pesimista. Sin embargo tenemos que decidirnos por ninguna, Para mi, la de Europa y la zona euro todavía siguen siendo importantes y que a nadie le interesa la ruptura de esta última. A los grandes acreedores del mundo como China, porque les interesa tener una moneda alternativa al dólar; a los grandes deudores del mundo como EE.UU. porque no se pueden permitir el lujo de perder un mercado como el europeo que a buen seguro se vendría abajo si se rompiera el euro, y menos que a nadie a Alemania a la que, además de perder una parte no despreciable de los mercados para sus productos se uniría un indudable encarecimiento de un euro preponderantemente alemán (sin la influencia bajista de los países del sur) y que, a falta de compañía europea, se vería privada de influencia en el mundo aunque siguiera siendo un país industrial muy potente y extremadamente positivo.
No tengo la menor duda de que al final se impondrá la alternativa optimista por pesimista. España podría jugar en ese proceso un papel fundamental dando de paso a la sociedad española la oportunidad de un nuevo proyecto nacional; el anterior, el de incardinar España firmemente en Europa, está prácticamente alcanzado y por ende agotado; me refiero al papel de bisagra que puede jugar España entre los países del centro y norte de Europa a un lado y los del sur al otro; aunque no nos lo creamos, España tiene fama de país serio y cumplidor (hasta hace poco nos llamaban los prusianos del sur), fama que podemos recuperar en breve plazo y por tanto podríamos ser los legitimadores (siempre que nos parecieran correctas) de las decisiones adoptadas por los países llamemos “ricos”; nos erigiríamos así en un eslabón intermedio entre unas y otras naciones europeas y de algún modo seríamos los garantes del consenso. Luego soy pesimista de optimista.

El profeta Mahoma, no tiene quien le lea.



El fanatismo musulmán llega a tales extremos que es odioso por el mundo civilizado y por el incivilizado. El pájaro ese al que llamaron Mahoma, por no llamarle Pio XII, al parecer, está aforado como Rajoy o lo estaba Carrillo. Los mahometanos que superan el 75% de analfabetismos y el resto están ciegos por embestir a estos plebeyos del nuncio contra el resto de la humanidad, al objeto de tenerlos entretenidos. No permiten que cada quien publique lo que le salga de los huevos, quien quiera que lo lea y el que no que desista.  Es más que normal que semanario satírico francés Charlie Hebdo, haya editado en su último número varias caricaturas de Mahoma, como otras veces lo ha hecho de Jesús, El Salvador, San Dios o a mi prima en pelotas. La noticia, como siempre,  no ha pasado desapercibida en el mundo musulmán y se une a la ola de indignación que provocó en los países árabes la película de serie Z que parodiaba la figura del profeta del Islam y que acabó con la vida del embajador estadounidense en Libia.
Ahora resulta que el presidente francés,  Hollande está cagado de miedo y carga por falta de reponsabilid contra los editores de la revista ¿Por qué no lo hizo hace tres semanas que el caricaturizado era el Papa de Roma, Benedicto XVI. La Liga Árabe habla de “provocación y bajeza”. Y en un alarde de desprecio por los más elementales derechos, el Secretario General de la ONU Ban Ki-Moon ha dicho que la publicación de las viñetas supone un “abuso de la libertad de expresión”. El Budista con enfoque confucionista, Ban Ki-Moon, parece no enterarse que a media hora de su domicilio matan a bebes y no pone el grito en el cielo.  
No hay duda por evidente  de que las caricaturas del Charlie Hebdo no van a sentar bien en una parte del mundo musulmán. Y en ese sentido no parece que su publicación, en vista de los sucesos de Bengasi, sea lo más deseable para calmar los ánimos del integrismo religioso. No me cabe la menor duda de que, allá donde se pueda, sería deseable evitar el enfrentamiento y fomentar el diálogo entre distintos puntos de vista. Pero ni siquiera esto puede blandirse como valor absoluto. En ocasiones puede ser preferible afrontar el conflicto en vez de evitarlo cuando se trata de combatir a quienes no respetan derechos tan fundamentales como la libertad de expresión..
Nunca sabremos  si lo que ha hecho el director del Charlie Hebdo es lo más oportuno pero tiene toda mi solidaridad. Lleva años viviendo con escolta y los integristas ya han atentado en otra ocasión contra la sede de la revista. Se podrán lamentar las consecuencias que con toda seguridad se van a derivar de la publicación de las viñetas, pero de ello solo son responsables quienes desprecian la libertad de expresión. A nadie en su sano juicio se le habría ocurrido pedir a los miembros del PSE o del PP vasco que no dieran su opinión sobre lo que sucedía en Euskadi hace unos años para no ser asesinados por el fanatismo de ETA. Más allá de estar o no de acuerdo con las opiniones, el derecho a expresarlas está por encima de cualquier consideración política, religiosa o social.
Es más que sorprendente que los dirigentes de Occidente se llenen la boca con aquello de la “guerra contra el terrorismo” para justificar auténticas atrocidades y no sean capaces de respaldar el derecho de sus ciudadanos a opinar o a hacer sátira del fanatismo religioso. E incluso mucha de la progresía que en nuestro país se indignaba hace unos meses por el juicio a Javier Krahe por su video “Cómo cocinar un crucifijo”, hoy se rasga las vestiduras en nombre del multiculturalismo por la publicación de unas caricaturas en Francia. Hablan de provocación del semanario francés. Y cada vez que lo escucho me vienen a la mente aquellos jueces cavernarios que absolvían al violador porque había sido “provocado” por el escote o por el tamaño de la falda de la víctima.

Nadie ha explicado mejor la cuestión que el propio Stéphane Charbonnier, director del Charlie Hebdo: “Si nos planteamos la cuestión de si tenemos derecho a dibujar o no a Mahoma, de si es peligroso o no hacerlo, la cuestión que vendrá después será si podemos representar a los musulmanes en el periódico, y después nos preguntaremos si podemos sacar seres humanos… Y al final, no sacaremos nada más, y el puñado de extremistas que se agitan en el mundo y en Francia habrán ganado”. Que queréis que os diga, me parece de una sensatez aplastante. Yo también me río de Mahoma y de los gilipollas que lo leen.