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Así salió de Venezuela María Corina Machado para recibir el Premio Nobel de la Paz 2025.


 El viaje que emprendió María Corina Machado para recibir el Premio Nobel de la Paz 2025 terminó convirtiéndose en un capítulo más de la incertidumbre que rodea su vida desde que se vio obligada a vivir en la clandestinidad en Venezuela bajo el régimen de Nicolás Maduro.

Ni el Comité Noruego ni sus propios colaboradores pudieron confirmar si logró llegar a destino, hasta dónde avanzó ni dónde se encuentra este miércoles, después de que no llegó a la ceremonia del premio en la que finalmente la representó su hija.

Su intento por llegar a Oslo fue ejecutado en silencio y bajo extremo riesgo.

Ana Corina Sosa habla tras recibir el Nobel en nombre de su madre
Ana Corina Sosa habla tras recibir el Nobel en nombre de su madre -

Según reveló The Wall Street Journal, citando a funcionarios del gobierno de Donald Trump, la dirigente opositora venezolana salió de Venezuela el martes en una lancha rumbo a la isla holandesa de Curazao, en el Caribe, en una operación discreta y diseñada para no comprometer su seguridad.

Desde allí habría abordado un avión privado hacia Europa, aunque el punto de despegue no fue aclarado.

Las dudas se intensificaron cuando, antes de la ceremonia, el Instituto Nobel difundió una llamada telefónica en la que Machado aseguraba que estaba “a punto de subirse a un avión” y que llegaría a Oslo “esta misma noche”.

Pero el organismo no precisó desde dónde hablaba ni cuándo se había producido la comunicación.

El Premio Nobel de la Paz 2025 fue otorgado a Machado por sus esfuerzos para llevar la democracia a Venezuela, desafiando el férreo control del presidente venezolano Nicolás Maduro, en el poder desde 2013

Machado se encontraba en la clandestinidad desde el agosto de 2024, tras las cuestionadas elecciones en Venezuela, y no ha sido vista en público desde el 9 de enero, cuando fue brevemente detenida tras unirse a simpatizantes en una protesta en Caracas, la capital de Venezuela.

Mientras tanto, en el Ayuntamiento de Oslo, la ceremonia siguió adelante sin ella. Su hija, Ana Corina Sosa, fue quien recibió el galardón y una ovación de muchas personas, entre ellas el rey Harald V, en un acto cargado de simbolismo para un país que vio a millones de ciudadanos emigrar y a su líder opositora pasar más de un año en la clandestinidad.

“He venido a contarles la historia de un pueblo y su larga marcha hacia la libertad”, dijo la hija.

Durante su intervención, Sosa recordó que casi nueve millones de venezolanos se vieron obligados a huir del país y habló también del deseo de reencontrarse con su madre, a quien no veía desde hacía dos años.

En el mensaje leído por su hija, Machado subrayó que el premio tiene un significado profundo porque “le recuerda al mundo que la democracia es esencial para la paz”.

Y retomó uno de los ejes centrales de su discurso: la convicción de que las democracias solo sobreviven si están dispuestas a luchar por la libertad.

Recordó también la fragilidad institucional que permitió al chavismo consolidarse en el poder y describió un país que, según dijo, fue desmantelado por la corrupción, la represión y el control militar.

Ana Corina Sosa, hija de la líder opositora venezolana María Corina Machado, recibe una ovación de pie del público tras su discurso al aceptar el Premio Nobel de la Paz en nombre de su madre, durante la ceremonia en el Ayuntamiento de Oslo, el 10 de diciembre de 2025, en Oslo, Noruega

La trama de su viaje agrega una capa adicional al drama político venezolano.

Para poder llegar a Oslo, Machado debía burlar una prohibición de salida del país y arriesgarse a que el régimen la considerara prófuga si abandonaba territorio venezolano.

Funcionarios noruegos habían reconocido en la previa que su traslado era “más complejo de lo esperado”, en un contexto en el que ella asegura vivir bajo amenaza constante.

“Mucha gente ha arriesgado su vida para que yo pudiera viajar”, dijo en la llamada divulgada por el Instituto Nobel.

El suspenso en torno a su paradero convivió con una fuerte presencia internacional en la ceremonia. Líderes de distintas regiones, entre ellos los presidentes Javier Milei (que regresará a la Argentina este jueves), Daniel Noboa y José Raúl Mulino aguardaban su llegada en Oslo.

Javier Milei llegó a la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado en el Ayuntamiento de Oslo, Noruega, acompañado por su hermana, Karina Milei

Pero la silla reservada para la líder opositora permaneció vacía, símbolo involuntario de una lucha que se libra entre la clandestinidad, el exilio forzado y la presión internacional.

La historia del viaje inconcluso de Machado y su ausencia en la ceremonia terminaron acentuando la dimensión política del Nobel.

Su hija cerró el discurso reafirmando que la libertad “se conquista cada día”, repitiendo la idea que su madre ha convertido en bandera.

Que no se sepa dónde está Machado amplifica la sensación de un país fracturado entre la esperanza y el peligro, donde incluso uno de los reconocimientos más prestigiosos del mundo no alcanza para despejar la sombra de la persecución.

El candidato presidencial opositor venezolano en las elecciones de 2024, Edmundo González, y su esposa Mercedes López asisten a la ceremonia del Premio Nobel de la Paz en el Ayuntamiento de Oslo, el 10 de diciembre de 2025, en Oslo, Noruega

Así, el Nobel que debía coronar su presencia en Oslo quedó marcado por una ausencia. La de una dirigente que prometió regresar a Venezuela y que insiste en que su destino está ligado al de su pueblo. Y cuyo viaje, todavía incompleto, parece contar tanto sobre ella como sobre la larga lucha de un país por recuperar la libertad.

Maduro agradece marchas en protesta por haber "manchado de sangre" el Nobel de la Paz

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, agradeció este miércoles las manifestaciones que se dieron en Oslo en protesta, dijo, por "haber manchado" el Premio Nobel de la Paz, que este año fue otorgado a la líder opositora venezolana María Corina Machado.

"Me llegaron bastantes imágenes de una marcha en Oslo, el doble de gente del día de ayer, en protesta por haber manchado de sangre el Nobel de la Paz y gritando no a la guerra en Venezuela", señaló Maduro en una marcha en Caracas por el 166 aniversario de la Batalla de Santa Inés.

El mandatario pidió a sus seguidores un aplauso para el pueblo de Oslo, al reiterar que las imágenes de las marchas fueron "impactantes".

"Los pueblos del mundo nos están observando, nos están apoyando y nosotros con el poder del pueblo de Venezuela y el apoyo de los pueblos del mundo vamos a seguir triunfando por el camino de la paz, la estabilidad, el desarrollo y el derecho a la máxima felicidad posible de nuestro pueblo", añadió.

Además, dijo, de forma irónica, que los mandatarios Javier Milei y José Raúl Mulino, de Argentina y Panamá, respectivamente, que se encuentran en Oslo en apoyo a Machado, se atemorizaron cuando "vieron al pueblo de Noruega en las calles".

Este miércoles, en su discurso de entrega del Premio Nobel de Paz, el presidente del Comité Noruego del Nobel, Jørgen Watne Frydnes, instó a Maduro a aceptar los resultados de las presidenciales de 2024 y a renunciar a su cargo para sentar las bases hacia una "democracia" en el país.

Por su parte, Machado dedicó su Nobel de la Paz a todo el pueblo de Venezuela y a los "héroes" que, aseguró, luchan por la "libertad" de su país, así como a "los líderes del mundo" que la apoyaron, en un discurso leído por su hija, Ana Corina Sosa, que recogió el galardón en su nombre.

Al acto asistió el líder opositor venezolano y aliado de Machado, Edmundo González Urrutia, quien reclama la Presidencia de su país al asegurar que fue elegido en las presidenciales de 2024, pese a que el ente electoral, controlado por rectores afines al chavismo, proclamó la reelección de Maduro, un resultado que no ha sido reconocido por varios países.

Machado fue la séptima personalidad latinoamericana en recibir el galardón. El Comité Nobel noruego, con sede en Oslo, anunció en octubre que fue seleccionada "por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo venezolano y por su lucha por lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia".

El Premio Nobel de la Paz 2025 fue otorgado a Machado por sus esfuerzos para llevar la democracia a Venezuela, desafiando el férreo control del presidente venezolano Nicolás Maduro, en el poder desde 2013 - Créditos: @OLE BERG-RUSTEN
Ana Corina Sosa, hija de la líder opositora venezolana María Corina Machado, recibe una ovación de pie del público tras su discurso al aceptar el Premio Nobel de la Paz en nombre de su madre, durante la ceremonia en el Ayuntamiento de Oslo, el 10 de diciembre de 2025, en Oslo, Noruega - Créditos: @ODD ANDERSEN
Javier Milei llegó a la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado en el Ayuntamiento de Oslo, Noruega, acompañado por su hermana, Karina Milei - Créditos: @ODD ANDERSEN
El candidato presidencial opositor venezolano en las elecciones de 2024, Edmundo González, y su esposa Mercedes López asisten a la ceremonia del Premio Nobel de la Paz en el Ayuntamiento de Oslo, el 10 de diciembre de 2025, en Oslo, Noruega - Créditos: @OLE BERG-RUSTEN

Trump afirma que EEUU atacó un bote de pandilla venezolana Tren de Aragua en el Caribe y mató a 11 personas relacionadas con el narcotráfico.

 Vista del destructor U.S.S. Gravely (DDG 107), el 13 de febrero de 2024. (AP Foto/Bernat Armangue, Archivo)

Trump afirma que EEUU atacó un bote de pandilla venezolana Tren de Aragua en el Caribe y mató a 11 personas relacionadas con el narcotráfico.

WASHINGTON (AP) — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el martes que su ejército realizó un ataque en el Caribe contra una embarcación que transportaba drogas, la cual según dijo había partido de Venezuela y era operada por la pandilla Tren de Aragua.

Trump añadió en redes sociales que 11 personas murieron en la operación militar, lo que representa una fuerte escalada en los intentos del gobierno estadounidense de detener el flujo de narcóticos desde América Latina. También publicó un corto video de una pequeña embarcación que parece explotar en llamas.

“El ataque se realizó mientras los terroristas estaban en el mar en aguas internacionales, transportando narcóticos ilegales rumbo a Estados Unidos”, aseveró Trump en Truth Social. “Ningún miembro de las fuerzas armadas estadounidenses resultó herido en este ataque. Por favor, que esto sirva como aviso para cualquiera que siquiera piense en traer drogas a los Estados Unidos de América”.

El video parece mostrar una lancha rápida de varios motores viajando en el mar cuando de pronto hay un destello brillante sobre ella. Luego se ve brevemente al bote cubierto en llamas.


Maduro insiste y Sánchez le avala: "Le querían matar dos fontaneros de Bilbao"


El presidente venezolano, Nicolás Maduro, habla con periodistas en la Corte Suprema.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, habla con periodistas en la Corte Suprema.

Venezuela insiste en que les hemos mandado un comando formado por un parado y un reparador de calderas a desestabilizar, a derrocar y hasta a asesinar a Maduro como un trapero asesinado por otros traperos. A lo mejor somos ya como una CIA que recluta en los bares de carajillo y cupón para que nuestros superagentes parezcan sólo butaneros o repartidores de La Casera, que eso despista más (no todos tienen que parecer James Bond, basta con que lo parezca Sánchez). A mí me sorprende mucho el operativo en sí, o sea dos tipos de Bilbao con la infraestructura de un mondadientes y un mechero. Pero más me sorprende enterarme de que andamos por ahí queriendo derrocar regímenes cuando no podemos ni seguir a Puigdemont después de salir en procesión por Barcelona. Es más, si Sánchez quisiera derrocar a alguien, derrocaría a Ayuso. O a Felipe VI. Al fin y al cabo, Sánchez no se lleva nada mal con Venezuela, que entre ellos hay negocios, viajes de ida y vuelta, lenguaje compartido, frailes residentes como Zapatero y no sé si algún amorío, que a mí lo de Delcy con tanto equipaje y sombrereras me suena a romance parisino en Madrid.

Maduro se ha pasado con el invent, porque nadie se cree que España monte operaciones encubiertas con Rambos de estanco y chacolí Lo más que ha hecho Sánchez es mandar a Bolaños un Dos de Mayo

Yo creo que Maduro se ha pasado con el invent, porque nadie se cree que España monte operaciones encubiertas con Rambos de estanco y chacolí, ni con Rambos de verdad, ni por Venezuela ni por la Puerta del Sol. Lo más que ha hecho Sánchez es mandar a Bolaños un Dos de Mayo, embozado de clarinete de la banda, para intentar estropearle a Ayuso su paseo de chulapa sobre banderas y capotes, y al ministro casi lo descuaderna de un empujón una jefa de protocolo. La verdad es que yo no nos veo ni muy imperiales ni muy justicieros ni muy marciales, por lo menos así para tener comandos con aletas y planes de derrocamiento muy pensados y sudados bajo ventiladores de techo y sombreros Panamá. Si fue aquello del Perejil, cuando tomamos el islote con su cabra barbuda y solitaria como un náufrago de viñeta, y enseguida salió el ministro Trillo queriendo hacer una oda, como si hubiera conquistado Cartago… Nosotros somos más bien de poquita cosa, de legionario para la Semana Santa, de fragata para Marta Sánchez, de misión de paz con chocolatinas, de intentar que no se nos pierda Puigdemont mientras se prueba sombreros, y en ese plan. 

Aquí le han metido Pegasus al mismo presidente y a varios ministros, de nuestro CNI lleno de Mortadelos y Rompetechos se ha cachondeado Marruecos y se han cachondeado hasta los indepes, va a estar nuestra inteligencia para montar bahías de Cochinos y golpes con tanqueta y bigotón por ahí. Nosotros no sabríamos hacer eso, ni tenemos recursos para ello, ni cuadra con la política exterior de España presente o pasada. Aún menos sentido tiene que Sánchez intente derrocar a Maduro con un Equipo A de Bilbao cuando España está más cerca de convertirse en franquicia bolivariana (Venezuela ya es un poco el balneario sanchista) que en enemigo imperial con águila imperial. Nadie se cree a nuestros espías vestidos de lagarterana, menos contra ese Maduro vestido de guacamayo, como si fuera Papageno. Lo que ocurre es que Maduro necesita una distracción ahora que se le empieza a quemar su negocio de chándales, huesos y moscas como una furgoneta de bragas a euro.

El Congreso había reconocido a Edmundo González como presidente electo, con el voto en contra del PSOE y de toda la mayoría de gobierno excepto el PNV, hay que recordarlo, y Margarita Robles había vuelto a cantar por su cuenta, con esa cosa que tiene ella de señora de pensión cantarina, llamando a Venezuela dictadura, ya ven el atrevimiento. Maduro tenía todo lo que necesitaba para apartar la atención, ese enemigo exterior, jactancioso y colombino, y sólo necesitaba un par de españoles con cara de coger setas o robar radiocasetes, un poco anodinos y un poco quinquis. Ahora Maduro ya no sufre un derrumbamiento interno, entre el fraude, la miseria y la represión, sino un conflicto diplomático o incluso un amago de guerra con ese imperio de toreros y guardias de tráfico que debe de ser el Imperio Español. Ese Imperio que quiere derrocarlo o incluso asesinarlo con un Equipo A de señores de tragaperras a los que, en realidad, esperan en Bilbao un bar de pintxos y muchos radiadores antiguos, terrosos, musicales y un poco asquerosos, como costillares de dinosaurio.

Maduro necesitaba una distracción y ahí están estos dos turistas, que parecen malos de Solo en casa, comenzando una guerra tras la excursión o el cocido. Pero también es una distracción conveniente para Sánchez, que aquí estamos hablando de derrocar a Maduro con un Equipo A de Bilbao en vez de hablar de Ábalos o del concierto catalán. O sea, que en el fondo les viene bien a los dos, de alguna manera Maduro y Sánchez siguen haciendo mejor pareja en el mismo lado que enfrentados en guerras de galeones. Y esto, me parece, no deja buenas perspectivas para los pobres turistas, cuya única oportunidad yo creo que es que los encierren en un garaje repleto de todo, como solía pasar en la serie. Intentar derrocar a Maduro con unos tipos de Bilbao parece el comienzo de un chiste de vascos y a lo mejor lo es. O quizá no, oigan. A lo mejor es un entrenamiento, y si de verdad Sánchez puede hacer caer un régimen sólo con dos tipos de Bilbao y un sacacorchos, lo mismo después de Caracas cae Madrid.

España abandona la democracia y a ella misma.

 


Los únicos aliados firmemente asentados que le quedan a España en la región son Cuba, Nicaragua y Venezuela. Es decir, los que no tienen elecciones libres. Tiemblo pensando qué lecciones puede sacar Pedro Sánchez de ello

Es imposible sentarse con nadie que te diga que todo va bien y que no hay que preocuparse. Hasta los socialistas más acérrimos admiten que algunas cosas podrían hacerse mejor. Aunque al final hay que reconocer que los que conceden esas críticas menores siguen votando ciegamente al sanchismo porque si no sería imposible que Sánchez hubiera logrado siete millones largos de votos en las últimas elecciones generales.
 
Ayer conocíamos nombramientos como los de Susana Sumelzo como secretaria de Estado para Iberoamérica y el Calibre, asunto del que se le atribuyen aproximadamente los mismos conocimientos que a un servidor de ustedes sobre astrofísica; a Pekín se envía como embajadora a Marta Betanzos, que lleva años en Lisboa dedicada al dolce far niente –hasta los franceses nos han quitado los contratos de los trenes– y ahora podrá hacer engordar un poco su cuenta corriente en Pekín, donde el papel de España es absolutamente secundario. Pero si no ha sido capaz de gestionar el papel de país principal que tiene España en Lisboa ¿qué cabe esperar de su embajada en Pekín?
 
Del papel que ha tenido hasta ahora la secretaria de Estado de Asuntos Exteriores y Globales con José Manuel Albares Napoleonchu sólo cabe decir que ha estado a la altura del sectarismo que el ministro espera de todo lo que le rodea. Y como ha cumplido muy bien con la tarea encomendada, ahora se le envía a Washington. Y ésa sí que no es una embajada secundaria. Hubo un tiempo, no hace tanto, en que España jugó un papel preeminente en la capital norteamericana. Hoy España ha perdido el norte allí y en todo ese hemisferio. Y eso que Sánchez se las prometía muy felices tras la caída de Trump y la llegada de Biden.
 
Pero el desnorte de España en las Américas queda más claro cuando se echa una rápida ojeada a la marcha del continente que nos ponen de manifiesto las citas con las urnas. Todos sabemos por quién apuesta España al otro lado del Atlántico desde que llegó Sánchez a la Moncloa. Y especialmente desde que Napoleonchu ocupó la cancillería. Nuestro alineamiento con los candidatos del Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla ha dejado a España en compañía de los más radicales que quieren acabar con la democracia verdaderamente igualitaria e imponer una nueva versión del comunismo. Pero a este grupo bolivariano, con el que el Gobierno español parece encantado de entenderse, no le va tan bien. Un rápido repaso: Ecuador y Argentina han tenido elecciones presidenciales y se han impuesto los candidatos contrarios a la izquierda. Yo no diré que Milei es un candidato de derecha, pero sí digo, sin dudarlo, que Massa era candidato de la izquierda más intervencionista. En Chile la derrota del borrador de Constitución mayoritariamente apoyada por la derecha le sirve a la izquierda para volver a la denostada constitución nacida bajo Pinochet –y reformada posteriormente–. No tengo entendederas suficientes para comprender, si era tan inaceptable esa carta magna, que los chilenos hayan rechazado dos propuestas alternativas y radicalmente distintas entre sí. Y en las últimas elecciones locales y regionales en Colombia hemos visto la debacle de Petro y su entorno. Los únicos aliados firmemente asentados que le quedan a España en la región son Cuba, Nicaragua y Venezuela. Es decir, los que no tienen elecciones libres. Tiemblo pensando qué lecciones puede sacar Pedro Sánchez de ello. Definitivamente hemos perdido el norte.

Nicolás Maduro, tortura y miseria para el pueblo.


El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro

El líder venezolano, Nicolás Maduro, en una imagen cedida por el Palacio de Miraflores. 

En estos momentos y cada tres segundos estalla un proyectil de artillería pesada. Se dice fácil, pero imagínese que el tiempo en el que usted tarda en leer este artículo, ha escuchado ochenta cañonazos, bueno todo esto ocurre en Europa. Y eso es nada en comparación a las ráfagas de ametralladora y armas pesadas que usted escucharía entre bombazos, si estuviera viviendo cada minuto, entre sirenas antiaéreas, drones y misiles en Ucrania.

Ya nadie lo dice, y casi nadie habla de eso, pero Europa continúa soterradamente en guerra contra una Rusia que en apenas unos meses de conflicto prolongado ha perdido casi la misma cantidad de tanques de guerra que los existentes en América Latina, así como aproximadamente doscientos pilotos experimentados, ha consumido o casi agotado buena parte de la reserva de municiones, otro tanto de su ejército profesional de primera línea y ha causado un resquebrajamiento político importante. Pero existe a su vez una contradicción, la OTAN se encuentra en guerra fría al mismo momento que sus políticos tratan a contra reloj de no entrar en la ruta a una guerra caliente que cada día asusta más, cuando las tensiones aumentan en Taiwán, el gigante del Sol Naciente se arma hasta los dientes y Corea del Sur establece alianzas impensables al lado de un loco nuclear.

La tensión mundial por el reacomodo geopolítico se puede sentir tanto en el tablero europeo, como en el asiático y el africano, mientras casi todo el Pacto de Varsovia se ha afiliado a la OTAN y las naciones más neutrales como Finlandia y Suecia han optado por un bando, justo en el momento en el que Rusia acaba de bombardear los puertos de salida de alimentos y ha dado un portazo al acuerdo sobre el trigo.

Todo esto ocurre tras veinte años en los que la izquierda de la Europa democrática cometió su peor error histórico que fue dejarse arrastrar por lo peor de la izquierda europea y rompió la balanza de tal manera, que vivimos a las puertas de una derechización como no se había visto nunca. Si en Francia ha desaparecido, en Italia, Suecia y Finlandia ya gobierna o cogobierna la ultraderecha y es factible que, bajo alianzas, ocurra lo propio en España mientras que el extremismo amenaza nada menos que a Alemania y en los Estados Unidos, la cosa está literalmente, que arde.

Por eso digo que la balanza está rota, porque ya no se trata de un asunto de equilibrio, sino de bandos enfrentados, poniendo más en riesgo de lo que todos suponemos.

Mientras todo esto ocurre, la oposición venezolana observa, con mucha atención, pero no lo que ocurre, sino su ombligo. No pocos de mis lectores se molestaron con mi artículo anterior porque no entendieron que para mí fuera más importante la supervivencia de la unidad opositora que una hipotética y lejana fiesta electoral y vuelvo sobre mi consejo principal a los políticos, hoy, ayer y siempre: no se puede hacer política interna sin un mapamundi a mano. Y no me refiero a comprar uno y colocarlo en una pared, sino estudiarlo, analizarlo y comprenderlo a la par de la situación política de Venezuela, pero, sobre todo, entender el efecto mariposa. Es decir, que el aletear de las alas de una mariposa en el Pacífico pueden causar un huracán en América.

No hay manera de comprender el 'efecto mariposa' sin tener en cuenta la economía y el petróleo

¿Qué tiene que ver la mariposa con Venezuela? No hay manera de comprender el efecto mariposa sin tener en cuenta la economía y el petróleo. Europa tiene la obligación de buscar su propia seguridad energética y ha de buscarla donde sea con tal de volver a tocarle la puerta a Rusia. Para más colmo, cuando vieron que con el primer bombazo a miles de kilómetros los estadounidenses corrieron a quitarle parte de las sanciones al régimen de Maduro y de un día para otro ya no fue el dictador, sino el presidente de Venezuela. Estados Unidos pasó a importar de cero barriles en cuatro años, a 200.000 barriles diarios (eiea.gov). Todo esto en apenas seis meses, estimándose que pudieran volver a importar 500 mil para 2024, casualmente, los mismos que importaba de Rusia que bajó a cero.

Así es como un conflicto en Europa, donde para el Departamento de Estado un kilómetro es más importante que cientos de miles en Latinoamérica, cambió el curso de los acontecimientos y en el segundo bombazo se intercambiaron prisioneros, así como en el tercero salieron despedidos tanto Juan Guaidó como el entusiasta y amigo de todos, el ex embajador estadounidense y si hoy no tenemos la embajada abierta, seguramente se debe a que el régimen de Maduro se ha excedido en las condiciones o ha elevado la apuesta con otras condiciones.

¿O es que acaso creemos que Guaidó y su familia salieron por la trocha en una madrugada lluviosa sorteando a la guerrilla colombiana? No es difícil imaginarnos que fue parte de una negociación del tamaño de una catedral, como lo fueron los norteamericanos liberados y el petróleo despachado rumbo a los Estados Unidos. Pero, a partir de allí y tras cada drone ruso impactando en Kiev, se alinearon en la entrada de la cancillería venezolana todos los presidentes europeos y tras cada recepción, no intercambiaron credenciales, sino peticiones.

Con el cuarto bombazo el presidente francés, Emmanuel Macron, no lo pensó dos veces y se ofreció de buena voluntad a reabrir las negociaciones y el venezolano Nicolás Maduro le contestó que estaba listo "para recibir a las empresas francesas de petróleo y gas", según informó la agencia Efe. Así comenzaron muchas negociaciones y al escucharse el quinto cañonazo, el presidente Pedro Sánchez le dio sendos besos a la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez frente a las cámaras mundiales.

Aquí debo explicar algo que mi gran amigo Juan Claudio Lechín, estudioso y conocedor de estos regímenes, me dijo hace muchos años: "Para los comunistas, la puesta en escena es siempre más importante, que el contenido". Quiero que ahora viajen a Bruselas, vean el salón de recepción y ¡luces, cámara y acción! Aquello fue sencillamente triunfal: larga sonrisa de Ursula von der Leyen, gentileza a granel del presidente del Consejo y ese par de besos de Sánchez. Ya hubiese querido Guaidó que el presidente del gobierno español lo recibiera con ese entusiasmo. Ahora bien, ¿alguien en su sano juicio, cree que todo eso fue casual? No amigos, la puesta en escena fue fríamente calculada y clave para el efecto que querían lograr.

Como lo explico en mi libro Diálogos Impertinentes, donde les cuento algo que tardé años en entender, para mí no era comprensible que un revolucionario como Fidel Castro se hincara de rodillas a nivel internacional para que le quitaran el embargo. Y no era comprensible porque si usted señala a alguien de ser su enemigo, si lo insulta públicamente ¿para qué quiere hacer tratos con él? Pero aún más difícil de comprender era que, si Fidel era anticapitalista, ¿por qué pretendía que Wall Street y la banca capitalista financiara su Revolución? ¿Acaso los revolucionarios no tienen orgullo? No fue sino hasta que leí las memorias de Bill Clinton cuando me di cuenta de la otra realidad: cada vez que el estadounidense movía un pie para quitarle sanciones, Castro boicoteaba ese intento.

Allí estaba la clave de todo. Castro no solo había buscado las sanciones tempranamente para aliarse con la URSS, sino que se había convertido en un experto en manipularlas. Castro necesitaba el bloqueo porque eran parte importante de su política: de cara a los cubanos tenía a quién culpar, mientras hacia los viejos países comunistas había logrado la condonación de 80.000 millones de dólares en deuda externa, el refinanciamiento europeo y hacia afuera lograba todas las solidaridades mundiales. De allí a que las sanciones fueran tan vitales para Castro -como para Hugo Chávez- y era impensable que se las quitaran. Además, tenía lo mejor de los mundos porque, además, permitía que los cubanos soñaran con emigrar a Estados Unidos porque eran bienvenidos allí y así lograba la solidaridad política y económica internacional, la excusa perfecta para no ser culpado del desastre económico, del subdesarrollo y la más importante de todas: nadie pelea dentro de Cuba, si su sueño de futuro no está en Cuba.

Por eso se debe comprender lo ocurrido con un antes y un después de la guerra en Europa. Todo lo que vemos hoy es producto de una negociación y al régimen le interesa que le quiten unas sanciones, pero no otras y ahora menos, porque tiene lo mejor de todos los mundos, el planeta entero está haciendo filas para negociar, los acreedores y fondos buitres están paralizados, el resto del mundo y no pocos opositores están solidarizados por las sanciones y además ya el venezolano piensa que su futuro está lejos de su patria. Por esto, el régimen está negociando a su paso todo, cómo y cuándo le conviene. Así que allí en esa mesa no hubo representación opositora, un jarrón chino hubiese aportado más.

De manera que ya es hora de que la oposición, comprenda dónde está parada, pero sobre todo que no pinta nada en este nuevo escenario. Para el mundo en guerra, en realineación geopolítica y frente a una nueva Guerra Fría, que será nuevamente muy caliente para el tercer mundo, a la comunidad internacional le importa un comino una oposición atomizada, que demuestra que no puede alcanzar el poder y sostenerse gobernando y por tanto, sin nada que aportar, como siempre preferirán una dictadura con la que se pueda negociar.

El gobierno tiene poder y busca legitimidad, mientras que la oposición carece de poder y por ahora tiene legitimidad

Así que aquí yace mi opinión sobre las primarias. El gobierno tiene poder y busca legitimidad, mientras que la oposición carece de poder y por ahora, tiene lo segundo. Hoy, el régimen tiene tanto, pero tanto poder, que se ha dado hasta el lujo de quitarse el poderoso sector interno pro-apertura económica y se ha radicalizado nuevamente hacia la ortodoxia castrista, mientras que comienza a saborear las mieles de la tan ansiada legitimidad internacional. La oposición, si tenía un resquicio mínimo de poder y validez internacional, lo está perdiendo absolutamente todo y se arriesga ahora a perder la única carta que le queda, que es la de la legitimidad.

Esa legitimidad sólo se puede mantener si encuentran algo en común que los una y esa unión por ahora no la veo, ya que algunos partidos minoritarios y otros sin posibilidades estarían dispuestos a apoyar al que salga ganador, pero los grandes no -si la que encabeza las encuestas resulta ganadora-, mucho menos la izquierda opositora, por lo que unos ya hablan de ir aparte, otros de retirarse, algunos están en una cruzada para que se quiten del camino los inhabilitados y con esto sepultarán la legitimidad democrática. Como también digo, que si sale ganadora quien encabeza las encuestas, su única misión es concertar una oposición unida y firme bajo el esquema de un propósito común, que es lo que el mundo espera y eso incluye al liderazgo.

 

Pedro Sánchez promete que la factura de la luz bajará este año a niveles de 2018. Igual piensa cortar la luz hasta Navidad.

 


Pedro Sánchez promete que bajará la factura de la luz bajará este año a niveles de 2018.

Cuando cobren el recibo de la luz de este mes, ya habremos superado la media de 2018. Igual piensa hacer otro estado de alarma con corte total del suministro hasta navidades. En Venezuela, Argentina, Cuba y todo aquello que suene a socialismo bolivariano ya lo hacen por imperativo legal o tendrían que cambiar dichos Estados.  

La mentira cumple no sólo la función de ocultar la verdad, sino también la de dar impresión favorable ante los otros, dando seguridad,  protección, evitando la vergüenza pública y valoración negativa de los demás. O sea, demagogia barata.

El presidente asegura en una entrevista en 'El País' que el Gobierno está trabajando para amortiguar el coste de la electricidad y fía su objetivo en la la nueva comisión parlamentaria.

Pedro Sánchez tiene tendencia a las promesas y ha lanzado una que los españoles no olvidarán y seguirán de cerca. En medio de una crisis energética sin precedentes, ha asegurado que su objetivo es que cuando los ciudadanos vean que han pagado en 2021 del recibo de la luz,  comprueben que es lo mismo o semejante a la cifra que pagaron en 2018, con el IPC descontado.

 

“Estamos trabajando con un plan para llegar a un compromiso concreto, y es que al final de 2021 los españoles echen la vista atrás y vean que han pagado en la factura de la luz una cuantía similar y semejante a la que pagaron en 2018”.

Leer más: Primer acuerdo de PSOE y Podemos en pleno debate por la luz: crear una comisión de estudio

Para ello, el jefe del Ejecutivo se ha propuesto amortiguar la evolución del precio en el mercado mayorista. Y es que este domingo, el más caro de la historia, se pagará a  a 128,70 euros por megavatio hora (MWh) después de que esta semana se haya alcanzado un nuevo máximo histórico que ascendió a los 140,23 euros el jueves, cuadriplicando así el valor de hace justo un año.

 

El Gobierno tiene cuatro meses para cumplir su objetivo. El problema de esta ambiciosa idea es que Sánchez no ha propuesto herramientas nuevas que contribuyan a disminuir los costes, sino que se ha limitado a enumerar las actuaciones que ha llevado a cabo hasta el momento: la apuesta por las energías renovables, la bajada del IVA, desarrollo del escudo social y la revisión de los sobre beneficios que tienen las eléctricas.

 

Sánchez fía su objetivo a la nueva comisión parlamentaria

Y fía su nuevo objetivo en la constitución de la nueva comisión parlamentaria en la que se buscarán soluciones. “Veremos qué propuestas hacen los actores y los grupos políticos. Escucharemos. Pero lo importante es el compromiso del Gobierno de que, desde luego, vamos a mantener el recibo de la luz en unos términos similares a los de 2018”, ha insistido.

 

Sobre la propuesta de Unidas Podemos de crear una eléctrica pública, Sánchez ha explicado que este debate quedó fuera del programa de coalición. “No forma parte del acuerdo. Por tanto, el Gobierno no se siente concernido por esa propuesta”, ha aseverado.

 

El presidente ha negado la posibilidad de ruptura de Gobierno y acabar la legislatura en solitario, sin su socio. “Nos comprometemos con un programa de coalición que formamos”, ha concluido.

 

Calviño reivindica a Podemos “propuestas eficaces”

En la misma línea que Sánchez se ha mostrado la vicepresidenta y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, en una entrevista en El Mundo. Al ser preguntada por qué medidas tomará el Ejecutivo para desacoplar la evolución de los mercados mayoristas en la factura, la número dos del Gobierno ha dado una respuesta incierta:

 

“Hemos tomado un gran número de medidas, y seguiremos tomando las que sean necesarias, para amortiguar el impacto”

 

Nadia Calviño

“Hemos tomado un gran número de medidas, y seguiremos tomando las que sean necesarias, para amortiguar el impacto de esta situación sobre el bienestar de los ciudadanos, que es nuestra prioridad”, ha señalado.

 

Lo que sí que ha dejado claro es que la actuación que se lleve a cabo cumplirá con la legalidad del marco europeo. “Tenemos que tomar decisiones conformes con el ordenamiento aplicable. Pero, sobre todo, tienen que ser soluciones eficaces, y que no nos lleven a males mayores en el futuro”, ha afirmado, también en referencia a la propuesta de su socio para la creación de una empresa pública. No obstante, ningún miembro del Gobierno ha dado alguna pista sobre cuáles serán estas medidas.


El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha comprometido, en una entrevista que publica hoy el diario "El País", a que cuando acabe el año 2021 los españoles vean que han pagado de luz lo mismo que en 2018.

 

"El Gobierno se hace cargo de la preocupación social. Y estamos trabajando con un plan para llegar a un compromiso concreto, y es que al final de 2021 los españoles echen la vista atrás y vean que han pagado en la factura de la luz una cuantía similar y semejante a la que pagaron en 2018", asegura. Según Sánchez, "ese es el objetivo y el compromiso: que todos los ciudadanos con un consumo medio al final de 2021 paguen una cuantía semejante y similar a la que pagaron en 2018, lógicamente con el IPC descontado".

 

Sobre la tarifa eléctrica, el presidente explica que "una cosa es la evolución del precio mayorista del mercado de la energía y otra cosa es el recibo de la luz". "El recibo lo pagamos mensualmente. Lo que no tiene sentido es plantear el debate a diario, porque no pagamos la luz a diario".

 

Lo que puede hacer el Gobierno es, según Sánchez, amortiguar la evolución de ese precio mayorista. "Primero, con reformas estructurales, con una apuesta decidida por las energías renovables, no solo por cuestiones de cambio climático, sino porque es más barata". El jefe del Ejecutivo afirma que "los mercados de futuro eléctricos están ya diciendo que España, en 2022 y 2023, gracias a las renovables, va a tener unos precios inferiores a Francia y a Alemania".

 

Y además, añade, el Gobierno ha rebajado el IVA del 21 % al 10 %. "Esto está beneficiando a 28 millones de consumidores, a 2,8 millones de empresas. Supone un esfuerzo de merma de recaudación del Estado de 1.400 millones de euros. Eso amortigua en un 12 % la evolución del recibo de la luz".

 

Sánchez cita también entre las iniciativas adoptadas para la protección de los consumidores más vulnerables "la prohibición de que se corte la luz a los que no puedan pagar o con el bono energético". "Estamos -prosigue- protegiendo a 1.100.000 consumidores. Es más, tenemos en proyecto definir un consumo mínimo vital precisamente en el ámbito de la electricidad y la energía".

 

Asimismo, explica, el Gobierno ha tomado medidas para revisar "los sobre beneficios que tienen las eléctricas". En este punto, afirma: "Hemos detraído 650 millones de euros que iban a ir a la cuenta de las eléctricas para volcarlos en los consumidores".

 

Sánchez detalla que se va a extraer de la factura del recibo de la luz "una serie de costes que hoy están pagando los ciudadanos y que mañana, una vez se convalide en el Congreso, van a pagar las empresas generadoras de esa energía, la nuclear, el gas. El Gobierno ha hecho y va a seguir haciendo todo lo posible. Con el plan de recuperación vamos a destinar 1.200 millones de euros al autoconsumo".

 

En cuanto a la propuesta de Podemos de crear una empresa pública, el presidente asegura que este asunto se discutió en el programa de coalición "y quedó fuera". "No forma parte del acuerdo de coalición. Por tanto, el Gobierno no se siente concernido por esa propuesta", dice.

 

Sobre si esta crisis puede romper el Gobierno de coalición, Sánchez afirma que se han cumplido ya el 34 % de los compromisos firmados y que continuará con el Gobierno PSOE-Unidas Podemos "hasta el último día". "Estamos logrando cosas muy importantes, subir el salario mínimo, aprobar una ley de eutanasia, revertir recortes que se hicieron en el pasado, por ejemplo, en dependencia o en educación. Ellos están asimilando ese tránsito entre el activismo social y la política institucional. Pero desde el punto de vista de la lealtad, en las votaciones importantes Unidas Podemos siempre ha estado del lado del Gobierno. ¿Que los decibelios podrían ser un poco más bajos? Por supuesto".

EEUU incluye a España como aliado de las dictaduras cubana y venezolana.

 


Hay noticias que no por conocidas dejan de ser indicativas.

EEUU incluye a España como aliado de la fuerza represora cubana. Siempre, según la CIA, Zapatero, en su propio nombre e interés y en el del Gobierno del Reino de España es colaborador destacado entre las dictaduras bolivarianas/castristas, siempre con mal fin y el Gobierno comunista de España.

Pedro Sánchez no se quería explicar por qué nadie del país más poderoso del mundo le admitía para “charlar” Incluso el alcalde de Nueva York se negó a dedicar unos minutos al presidente del Gobierno español. Y España se encuentra entre las quince grandes potencias económicas del mundo, forma parte relevante de la OTAN y, además, alberga en su territorio a la más importante base militar norteamericana en Europa.

Ni siquiera el EEUU de Joe Biden, quiere saber nada de un hombre como Pedro Sánchez que ha alineado en su Gobierno a varios ministros comunistas, entre otros al líder del Partido Comunista de España. El Gobierno español de Frente Popular es abiertamente favorable a la dictadura marxista-leninista de Cuba. No es que Estados Unidos vaya a romper relaciones con España, por supuesto, pero sí ha relegado a nuestro país a un lugar secundario. Pero, tampoco es menos cierto que España ha caído en el pozo ciego de la miseria, madre misericordiosa de las hambrunas bolivarianas.

Por estas razones más arriba expuestas, y otras muchas histórica y actuales que podrían añadirse, España debería mantener una posición relevante en cualquier decisión internacional sobre Cuba. Pero como Sánchez necesita a la extrema izquierda comunista para conservar el poder, nuestra nación se ve vejada y excluida por los Estados Unidos de América. Y menos mal que, gracias a algunas fintas y ciertos retrocesos sanchistas, la UE, aunque sea a regañadientes, mantiene las ayudas económicas a España, si bien con exigencias claras sobre las que Pedro Sánchez, aunque lo intente, no podrá engañar. La política internacional zarandea a nuestro país en Estados Unidos, en Marruecos y en la Unión Europea, mientras la extrema izquierda considera que el destino de nuestra nación es unir su suerte a la Cuba castrista y a la Venezuela de Maduro. Todo ello cuando el presidente del Gobierno de un país tan serio y relevante como España, corre a lo loco para tirar de la chaqueta del presidente Joe Biden o para, desorbitado y sin tino, desplazara por EEUU como si se tratara de un cantante o un actor que anhela a hacerse fotos promocionales.

El ejército revolucionario español con mandos bolivarianos, viene para quedarse.


El Caudillo de España, Pablo Iglesias y su brazo armado de independentistas, terroristas y gente de mal vivir; ordenan a Marlaska que desmilitarice a la Guardia Civil, de ámbito regional a la Policía Nacional e implantar el ejército revolucionario español con mandos bolivarianos.


Nadie, ningún español con dos dedos de luz puede negar la evidencia de que la complicidad necesaria entre Pablo Iglesias, Pedro Sánchez y el crimen organizado tendría como fin un GOLPE DE ESTADO. En cierto modo, en España, nadie ha proclamado el mencionado golpe, pero en Venezuela, tampoco.  




La única fuente de información que tenemos es nuestra propia visión de los hechos. Si preguntásemos a media humanidad por el régimen que gobierna Venezuela, seguro que contestarían: “Dictadura militar”, la otra mitad de la población mundial contestaría ídem de lo mismo.

Dictadura militar, según la RAE que acaudilla mi poco amigo, Pérez Reverte es un régimen político en el que una sola persona gobierna con poder total, sin someterse a ningún tipo de limitaciones y con la facultad de promulgar y modificar leyes a su voluntad. No porque mi orientación al partido que representa, Pablo Casado, esté en total desacuerdo con la pluralidad política. Tampoco vamos a negar que gran parte del PP tenga un origen franquista pero Franco, también hizo cosas buenas para el pueblo, por mencionar una de ellas, en  tiempos del franquismo se pagaba el ITE 0.9% solo las empresas y  hoy se paga el IVA de media el 20% -cada 5 veces que muevas 100€ ya son de Estado. IVA, Como todos los impuestos, se paga porque a través del mismo se recaudan una serie de fondos cuyo beneficio es la prestación de servicios públicos, ya sea para satisfacer las necesidades vitales de los residentes como son la vivienda, alimentación, salud o educación. ¿Quién me puede negar que si en los años 60 el Caudillo, como en toda Europa  se pagaba entre el 7/12%, solo pone el 5%? España, a día de hoy sería un referente económico mundial. Como lo fue el Chile de Pinochet que si era un dictador, pero cuando habría la bolsa de EEUU (Dow Jones) y resto del mundo tomaban como referencia el CHILE-IPSA 

Lo que me extraña es que el poder mediático sea tan demente como para ignorar que todos somos ignorante, solo lo es quien dice saber todo. Me preocupa bastante que en casi todas las encuestas, el partido más votado sea el PSOE ¿A quién no? Pedro Sánchez, un borrico con antojeras, pone de DUEÑO del CIS a Tezanos con la única misión de forzar al resto de las demoscópicas a que sigan su juego o no hay subvenciones a fondo perdido. En cambio, la realidad es que la derecha, le saca entre 12 y 14 puntos de diferencia a la izquierda, incluidos domadores de fieras del independentismo. Esta encuesta se publicará esta misma semana.

PNV y CiU (JxCat) siempre han sido de derechas, hoy son socios de terroristas. Quiero decir con esto que a los partidos regionales de derechas, uno a uno se infectan del virus que determina el crimen organizado y cuando quieren salir, ya no les dejan. Que Rufián ordene al presidente de la Generalitat y hasta el de España es preocupante ¿verdad? España, hoy por hoy, es una mar de rufianes que se visten de políticos.

El peronismo está tan dividido que no se descartan nuevas elecciones con Cristina a la cabeza.



El peronismo está tan dividido que no se descartan nuevas elecciones con Cristina a la cabeza.


Martín Guzmán, ministro de Economía de Argentina, se niega rotundamente a conceder un rescate a la provincia de Buenos Aires. Lo que indica un ámbito de tensión en el peronismo, de momento, entre el Ministerio y el gobernador de la ciudad bonaerense, Kicillof. Una brecha que se plasmó en la diferente estrategia para renegociar la deuda y que esta semana han causado gran preocupación en la Casa Rosada, ante un eventual default del principal distrito del país.

La decisión unilateral por falta de fondos  de Axel Kicillof obliga a aplazar para mayo el pago de un vencimiento encendió luces rojas en el Gobierno argentino. Hoy, la provincia incumplió con el pago de 250 millones de dólares y entró en tiempo de descuento antes de entrar técnicamente en default el próximo 5 de febrero. En caso de volver a aplazar otro pago, o sea, buscar el default, puede acarrear un embargo económico que equipararía a Argentina con Venezuela.

Hay que tener en cuenta que Buenos Aires representa el 43% del PIB de Argentina y supondría un duro revés para su ya maltrecha economía nacional. En la Casa Rosada hay "nivel rojo de preocupación" porque entienden que Kicillof les está marcando el paso al jugar con los diez días del período de gracia y darles hasta el viernes a los acreedores para aceptar su solicitud de postergación del pago de los 250 millones de dólares.

En el Ejecutivo consideran que con la Ley de Solidaridad que generó una contención al déficit público y el dato de que el déficit primario heredado quedó debajo del 0,5%, Alberto ya había hecho lo que tenía que hacer en materia de señales con los acreedores para avanzar en un acuerdo para devolverle la sostenibilidad a la deuda. Pero un default bonaerense afectaría las negociaciones "y mucho.
Mientras que Kicillof insiste en que llegará a la aceptación del 75% de los bonistas de su solicitud -tal y como exige la cláusula de acción colectiva de este este bono- este lunes el diario La Nación publicó que Guzmán reveló en Nueva York que en la primera convocatoria, la aceptación a la propuesta del gobernador fue solo del 26%, lo que lo expone que, en realidad, quedó lejos del gran grado de acatamiento que él y su ministro Pablo López dijeron haber recibido .

Sin embargo,  desde el Ministerio de Economía desmitieron a La Nación y aseguraron que Guzmán nunca reveló ese dato en el encuentro que mantuvo en Manhattan. "Guzmán nunca diría algo así en un desayuno público", afirmaron los asesores del ministro.

El peronismo anuncia que no pagará la deuda de la provincia de Buenos Aires y Argentina da otro paso hacia el default. Sin embargo, las primeras reacciones a la nueva propuesta de Kicillof no fueron positivas. Un artículo de Bloomberg revela que en los inversores siguen esperando que Kicillof presente un "plan integral" de cómo piensa la provincia cumplir con todos sus compromisos de deuda, más allá de patear por cuatro meses este vencimiento.

El artículo de Bloomberg incluso vincula la jugada de Kicillof con el intento de Guzmán de abrir una renegociación de la deuda soberana y destaca la fragilidad de la macroeconomía argentina, lastrada por la alta inflación y la recesión. "¿Cómo podes pedir una extensión del plazo de pago cuando no ofreces un plan?", se pregunta Siobhan Morden, jefe de estrategia para Latinoamérica de Amherst Pierpont de Nueva York.


Sea como sea, este contrapunto muestra que entre Kicillof y Guzmán tienen visiones distintas de las formas y los tiempos de encarar la renegociación. Y la coordinación entre ambos está tensada por una suma que en el mercado consideran irrisoria. Son 250 millones de dólares, cuando solamente hoy lunes el Banco Central vendió 150 millones de dólares para evitar que subiera el dólar.

La miseria en Argentina, España y Venezuela es producto de la abundancia de socialismo dictatorial. ¡GRITA¡

La miseria en Argentina, España y Venezuela es producto de la abundancia de socialismo dictatorial. ¡GRITA¡


El objetivo de los gobernantes socialistas es quitar a quienes producen para repartir entre quienes no producen nada. En Argentina desde 1928 ningún presidente no peronista ha podido terminar su legislatura. En España, el socialismo ocasionó la guerra civil y las tres versiones posteriores a cual peor. En Argentina, el socialismo propaga hambre, prostitución, narcos y crimen organizado.

Argentina, Venezuela y España están siendo gobernadas  por un socialismo radical, civil o militar, democrático o dictatorial, abierto o disfrazado, al menos de mediados de los 40 del siglo pasado a la fecha. Con tales medios se cae fácilmente del desarrollo a la miseria son posibilidad de enmienda.


Un Estado fallido es el colapso del gobierno formal en medio de la competencia de tiranías informales, primitivas y brutales. Pero hay algo nuevo. Una poco común –nada accidental– combinación de dictadura totalitaria y Estado fallido. Miseria, corrupción y delincuencia son los únicos frutos del socialismo. En Venezuela se ha probado en todas las versiones posibles. Fracasaron todas. Todas empobrecieron material y moralmente al país entero. Pero enriquecieron –y mucho– a gobernantes y afines.


Los objetivos de nuestros gobernantes por más de medio siglo incluían quitarle a quienes producen algo para repartirlo entre quienes nada producen. Unos aspiraban a concentrar toda la producción estratégica en el Estado. Y conducirlo a la dictadura totalitaria. Es decir, robar todo lo valioso en nombre “del pueblo” y quedarse con lo robado mandando “al pueblo” al diablo.


Otros se conformaban con controlar directamente “lo estratégico” dejando el resto en amigas y dependientes mandos privadas. Y más o menos, quitarle a los que tienen “mucho” para darle a los que tienen “poco”. Porque “el que parte y reparte se queda la mejor parte”.


Como siempre, quienes llegaron al poder ofreciendo “quitarle a los que más tienen para darle a los que menos tienen” se han quedado con todo. Y han robado más a los que menos tenían. Las mayorías que insisten una y otra vez en otra cosa cometen una y otra vez una soberana estupidez. Quién vota por quienes ofrecen robar vota delincuentes. No puede esperar que no le roben.


“El criminal puede dar limosnas de lo que roba. A quien le plazca, o le convenga”. En democracia le conviene dar limosnas a las mayorías. Y más a sus partidarios. Inflación y devaluación han sido la sistemática transferencia -obligada y escondida- del bolsillo de la población a las arcas del gobierno. El socialismo llega a la hambruna en más de una forma. Pero la escala del saqueo de una hiperinflación como la venezolana es inseparable del fantasma del hambre.

Hoy en Argentina todos son peronistas, mañana víctimas de la miseria bolivariana.

Hoy en Argentina todos son peronistas, mañana víctimas de la miseria bolivariana.

Es la misma Argentina que siempre vuelve: los peronistas en el siglo XXI. Mauricio Macri, desçmasiado luchó con unas arcas vacias. 

 El conurbano bonaerense ha sido clave para que regrese al poder la alianza peronista liderada por Cristina y Alberto. 

En Argentina todos son peronistas. Pero cada uno lo es a su manera. No es casual que el tradicional Partido Justicialista se haya presentando en las elecciones del 27 de octubre reconvertido en el Frente de Todos. «Unidos venceremos», decía Juan Domingo Perón, el pionero, electo presidente tres veces, que da nombre a un movimiento que va más allá de lo que significa un partido político al uso.

Alberto Fernández (Buenos Aires, 1959) será presidente de Argentina el próximo 10 de diciembre tras vencer en primera vuelta al actual jefe del Estado, Mauricio Macri, que lidera Juntos por el Cambio. Fernández, quien compartía cabeza de cartel con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ha logrado unir las diferentes tendencias del peronismo y así reconquistar el poder.

En 2015 venció Mauricio Macri, ex presidente del Boca Juniors y empresario de éxito, tras 12 años de nestorismo y kirchnerismo. Macri es el primer presidente no peronista que logra culminar su mandato. El reto ahora es conducir una transición ordenada. Su candidato a vicepresidente, Miguel Ángel Pichetto, era un peronista que se autodenomina «racional». . Ni Macri es ajeno al peronismo.

Todo indica que Alberto Fernández, presidente electo, y Mauricio Macri, quien se ve como alternativa sólida al peronismo, van a esforzarse en conseguirlo. El lunes, tras proclamarse la victoria de Fernández en las urnas, se reunieron en la Casa Rosada a primera hora con este fin. Juntos emitieron un comunicado con la intención de tranquilizar a los mercados financieros.

Ahora lo que consideramos prioritario es superar la grieta. Somos el Frente de Todos. Y todos es todos», dice Francisco D’Iuso, dirigente político sindical argentino

«Ahora lo que consideramos prioritario es superar la grieta. Somos el Frente de Todos. Y todos es todos. Hay que atender, sobre todo, a los más necesitados, a quienes más han sufrido por las medidas económicas que se han adoptado», explica Francisco D’Iuso, dirigente político sindical de la Administración Federal de Ingresos Públicos.

En Argentina fue el periodista Jorge Lanata el primero que utilizó el término «grieta» en un artículo en Página 12 en 1989. Lanata aludía entonces a quienes estaban a favor y en contra del régimen militar, que impuso el terror en el país entre 1976 y 1983.

Con Cristina Fernández de Kirchner en la Presidencia, especialmente en su segundo mandato, muy divisivo, se empleó para hablar de la ruptura entre cristinistas y anticristinistas. «Aplicado a los K el concepto se impuso, pero surgió con los milicos», decía Lanata en una entrevista.

Para D’Iuso el peronismo es la vía para conseguir justicia social y para luchar contra la desigualdad. Esa grieta pertenece al pasado, a su juicio. Hay que ser inclusivos. Su modelo, y en eso coincide con Alberto Fernández, es Néstor Kirchner, quien fuera presidente entre 2003 y 2007 y marido de la vicepresidenta electa, quien se volcó con las políticas contra la pobreza y la desigualdad.

Ahora que la crisis ha golpeado fuerte a los más débiles, con un nivel de pobreza superior al 35%, este dirigente sindical considera que el gobierno ha de volcarse con programas de ayudas sociales que permitan a las familias llegar a fin de mes. Son cada vez más los que en Argentina, un país rico en productos cárnicos y agrícolas, pasan hambre.

Desde la vuelta a la democracia, el peronismo ha gobernado en Argentina 24 de 36 años. Tras la derrota frente a Mauricio Macri en 2015, cuando se presentó fragmentado y muy desgastado por la corrupción, había mucha división. Ahora solo se ha desmarcado otro candidato, Roberto Lavagna, que apenas ha conseguido un 6% de votos.


«El peronismo está siempre presente. Es un aparato de poder que se va transformando según el devenir de la sociedad. Carlos Saúl Menem hizo políticas neoliberales, Cristina Kirchner más socialismo del siglo XXI. En principio Alberto Fernández es pragmático. Estuvo con Menem y con Néstor», afirma Anna Ayuso, investigadora senior para América Latina en el CIDOB de Barcelona.

Los críticos con el peronismo acusan a los sindicatos y gremios afines de generar conflictividad social para impedir a los opositores mantenerse en el poder. Es un hecho que Raúl Alfonsín tuvo que enfrentarse a 13 paros generales, nueve De la Rúa y Macri, cinco. Suman 27 paros generales en apenas 12 años de gobiernos no peronistas.

Sin embargo, hubo 17 huelgas generales en los 24 años en los que gobernaron peronistas, quienes argumentan que son las políticas de sus rivales, neoliberales a ultranza, las que provocan la lucha en las calles.

En esta ocasión, la estrategia de presentarse unidos los moderados y pragmáticos ligados a Alberto Fernández, quien fuera jefe de gabinete con Néstor Kirchner, y los más radicales, leales a Cristina Fernández de Kirchner, ha sido clave para la victoria frente a Macri, que ha logrado mejores resultados que en 2015. Es decir, no ha perdido Macri sino que ha ganado el peronismo unificado bajo la bandera de la FF.

Claves de la victoria peronista
¿Cómo han logrado recuperar la confianza del electorado argentino los peronistas? Por un lado, gracias a esta estrategia de unidad. Por otro, la crisis económica juega en contra del oficialismo, que no ha conseguido que sus fórmulas dieran buenos resultados, sino la contrario. La bolsa de la compra se ha encarecido casi un 60% este año. Y la deuda con el FMI ha de renegociarse porque Argentina es incapaz de pagarla en las condiciones actuales.

Quienes han dado la victoria al Frente de Todos han sido principalmente los habitantes del llamado conurbano, la provincia de Buenos Aires, donde se concentra un 25% del padrón nacional.

En total, la ventaja de Alberto Fernández sobre el presidente Mauricio Macri ha sido de poco más de dos millones de votos. En el conurbano la ventaja ha sido de 1.630.000 votos. El sur del Gran Buenos Aires está con Alberto Fernández de forma abrumadora.

«En el conurbano se sitúan las clases más golpeadas por la pobreza. Ha sido por el efecto de la falta de resultados económicos. Es sorprendente que el oficialismo haya mantenido el 40% del voto. En Córdoba o Santa Fe han seguido votando a Macri, pese a los datos tan malos en el desempeño económico», comenta Anna Ayuso, del CIDOB.

Macri daba por perdida la batalla en estos distritos y por ello los excluyó de su gira de 30 días por 30 lugares del país. Si se excluyera el conurbano bonaerense, Alberto Fernández habría ganado también en primera vuelta pero de manera muy ajustada (47,4% frente a un 45,4%), según el cálculo realizado por La Nación.

Juntos por el Cambio ganó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y en Córdoba. También se impuso en Entre Ríos y Santa Fe.

«Los jóvenes están divididos. Los hay de los dos lados. El peronismo tiene un voto mayor, tradicional. Hay más una diferencia de clase: el sector más urbano, la burguesía, la clase media es de Cambiemos. El peronismo mantiene su tirón dentro de los sectores populares», añade Anna Ayuso. 


Ha ayudado al peronismo la campaña que lleva realizando desde hace años Axel Kicillof, ex ministro de Economía de Cristina Fernández y diputado opositor durante el mandato de Macri. Es, junto a Máximo Kirchner, una de las figuras más reconocidas de La Cámpora, los jóvenes guardianes del kirchnerismo.

Con rostro juvenil a sus 48 años, Kicillof ha vuelto al contacto con la gente en las poblaciones de la provincia, lo que le ha llevado a imponerse por un 52% frente a la candidata mejor valorada del macrismo en la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal.

Kicillof, apadrinado por Cristina Fernández, es la figura ascendente del peronismo. Fue quien promovió la nacionalización de YPF, propiedad de Repsol. Para el peronismo representa el presente y el futuro.

Decía Perón: «Aunque nos derriben mil veces, mil veces volveremos». Volver, volver, difícilmente vuelven los peronistas porque siempre están ahí. Como el asado, el choripán y la bandera celeste