A los políticos corruptos hay que echadles por lo civil o por lo criminal.



Hoy en día,  tanto en España como en Latino América, tenemos un problema social de difícil cuantificación, LA CORRUPCIÓN, por mucho que los medios publiquen y las redes divulguen, siempre hay una tercera fuerza que los contrarrestan y esta no es otra que los hipnotizados votantes que, para ellos, más pronto que tarde solo son marionetas. ¿Qué se entiende por corrupción? Algunos estudiosos del fenómeno distinguen la llamada "corrupción blanca" o sea aquellas conductas que están tan integradas a la cultura que no se perciben como corruptas, de la llamada "corrupción negra" o sea, todas aquellas prácticas que unánimemente se condenan. Más allá de estas distinciones relativas al contexto social, no cabe duda que se catalogan como corruptas aquellas conductas que implican desviación o abuso de poder en el ejercicio de un cargo, con la intención de obtener un beneficio privado. Así el soborno, el tráfico de influencias o la aceptación de ventajas indebidas son ejemplos de conductas corruptas.                                                           
España como parte de Latinoamérica y viceversa –en adelante solo latino América, en los últimos años, ha sido escenario de todo un conjunto de movilizaciones sociales que ha tenido como causa principal el descontento de la población a las promesas incumplidas y a los flagrantes casos de corrupción ocurridos desde los  propios gobiernos centrales, originado la indignación y rechazo multitudinario de la población. Una característica muy común, observada en estos países,  donde se han registrado estos levantamientos sociales, es que en la mayoría de los casos, estos presentaban sistemas democráticos muy débiles o estaban atravesando aun por un proceso de fortalecimiento y/o consolidación de sus democracias.

La intención de lo expresado es evidenciar, como la ausencia de un proyecto nacional que esté orientado a alcanzar el bienestar común y la falta de firmeza en la lucha contra la corrupción, pueden calar el orden y estabilidad de un país, deteriorando el concepto propio de democracia, sobre todo en aquellos países que presentan un sistema democrático débil y en donde las diferencias sociales son abismales, como es el caso de la mayoría de los países latinoamericanos.
El descontento generado por una mala gestión de Gobierno o por decisiones que solo benefician a ciertos sectores privilegiados, yendo contra los de la mayoría del pueblo, ha tenido como resultado el rechazo popular inmediato, plasmándose en situaciones de movilización y descontrol  social. Fruto de ello han sido los grandes levantamientos del pueblo contra sus gobernantes, acusándoles de corruptos, mentirosos, ineptos e hipnotizadores.  Si, si en algunos países se ha logrado expulsar a sus gobernantes y sus cúpulas de poder.

 De esta situación han sido protagonistas algunos países de Latinoamérica en donde se han producido grandes levantamientos sociales en contra de sus gobiernos, acusándolos de corruptos, mentirosos e incapaces, y teniendo como consecuencia final la inevitable expulsión. Este es el caso de España, Bolivia, Ecuador y un largo etc. Pienso que al final hemos cambiado moscos por babas.  

Otro hecho importante y observado en América Latina, es que el escándalo generado como producto de un acto de corrupción, está sujeto a lo que la población considere aceptable o no de su gobernante, es decir cuan identificados se sientan estos con él y con lo que hace. Ahora bien, esto no estaría mal, si algunos gobiernos corruptos, no utilizaran la necesidad de la población como pretexto para brindar regalos a los sectores populares, a través de la implementación de Programas Sociales, desfigurando el concepto propio de estos programas que deberían tener una existencia temporal y determinada, con el fin que los dejen hacer lo que a ellos y a sus cúpulas les interesa. Esta situación es sumamente preocupante, ya que esto es una aceptación formal de la corrupción y que se traduce en frases populares, tales como: “Está robando, pero está haciendo”, relacionando las cosas en los siguientes términos: «cuanto haces y cuanto puedes robar». Esto que podría ser inaceptable, desde todo punto de vista, está relacionado con comportamientos individualistas que se traducen en frases como: «cuanto me das o cuanto recibo y cuanto puedes hacer». Está visto que una práctica muy común de dictadores, corruptos y tiranos es precisamente comprar la conciencia de la población con regalos que salen de las arcas del Estado y que de ello hemos y seguimos viendo en Latinoamérica.

De todo esto, podemos deducir lo siguiente: la corrupción, entendida como medio para obtener ciertas ventajas y beneficios de manera ilícita, afecta indudablemente la gobernabilidad, la estabilidad democrática y  económica de los pueblos, pero lo más grave es que carcome el alma de un país y de las nuevas generaciones, generando una situación de desesperanza y desconfianza tanto en el futuro como en el sistema democrático. Esta situación que de por sí, ya es peligrosa, se encuentra en muchos casos acompañada de una crisis cultural, educativa y de información, lo que nos está llevando a una situación de individualismo extremo y que podría derivar en una anemia total.
Es responsabilidad de los gobernantes tomar medidas urgentes contra la miseria económica, pero a su vez contra la miseria moral. No se puede obviar que Argentina, Brasil  o Venezuela que estando entre los 10 países del mundo con mayor riqueza  en recursos humanos la tasa de inflación les coma, las manufacturas son nulas, el crimen organizado es la orden del día, la putas se olvidan  hasta de la cuaresma, la droga es hábito popular. No hay que tomar medidas o hacerles que las tomen.  En México ya ni contabilizan los crímenes, la juventud está despavorida y no saben ni donde se   dirigen. España ocupa todos los niveles negativos de la UE, la corrupción es un deporte.  Sin lugar a dudas hay que exigir estabilidad para fortalecer el orden democrático y dentro de este hay que elevar los niveles de participación ciudadana y el compromiso social de la población, pero con reconocimiento de los derechos y deberes del ciudadano. Todos, todos debemos exigirnos; pero el ciudadano tiene que echarle cojones para que los gobernantes no nos devoren.Ellos, ellos tienen la mobligación de procurarnos el bienestar.
Los gobernantes y clase política TIENEN que comprender que su responsabilidad es para defender los intereses y el desarrollo de la población, no solo el de aquellos que les votaron. La democracia, no se ciñe única y exclusivamente al ciclo electoral. Sino que hay que trabajar conjuntamente con los ciudadanos, a través de organizaciones e instituciones civiles. Ahí, ahí  está la esencia de la democracia  y la única receta para su consolidación con un sostenido desarrollo regional que en conjunto es el nacional


No todos los corruptos son políticos, pero si todos los políticos aspiran a ser corruptos.



Corrupción es la acción y efecto de corromper (depravar, echar a perder, sobornar a alguien, pervertir, dañar), se utiliza para nombrar al vicio o abuso en un escrito o en las cosas no materiales.
Dentro del ámbito de su aplicación en arte de la política y fuerzas supeditadas a su oscuro control, es la práctica que consiste en hacer abuso de poder, de funciones o de medios para sacar un provecho económico o de otra índole. Se entiende como corrupción política al mal uso del poder público para obtener una ventaja ilegítima, el tráfico de influencia, el soborno, la extorsión, el fraude y el mero hecho de ser político. Ninguna persona honrada, de momento,  accede a ese patológico mundo de los circos políticos. 
Hay inmensidad de estudios sobre la corrupción en el mundo, unos menos subjetivos que otros pero casi todos viciados. Pero como yo soy de ciencias a este me ciño.  Somalia, Corea del Norte y Afganistán son los países más corruptos del mundo, y Dinamarca, Finlandia y Nueva Zelanda se mantienen como los más transparentes, según un informe Transparencia Internacional (TI). Dentro de la Unión Europea (UE), Grecia, Estonia, Portugal, España, Chipre e  Italia son con diferencia los más corruptos. Casualidad o no, en los seis el Poder Judicial depende del político. Causalidad los  seis están, han estado o pronto estarán en bancarrota por mucho que ellos quieren enmascarar el nombre con intervención, rescate, ayuda, financiación diferida o leches en vinagre.
La edición del 2012 del ya tradicional Índice de Percepción de la Corrupción (CPI) de TI, publicado este miércoles, ofrece un 'ranking' global con pocas variaciones con respecto a los informes de los últimos dos años, pero con una renovada advertencia. "Tras un año durante el cual la atención ha estado en la corrupción, esperamos que los gobiernos adopten una postura más firme contra el abuso de poder. Los resultados demuestran que las sociedades continúan pagando el alto coste que supone la corrupción" y eso, ni es justo por ilegal, ni necesario porque viene derivado como valor añadido de la corrupción permitida.
En una escala del 0 (sumamente corrupto) al 100 (muy transparente), Dinamarca, Finlandia y Nueva Zelanda lograron 90 puntos, mientras que Somalia, Corea del Norte y Afganistán apenas sumaron 8. Sobre estos últimos, TI señala que "la ausencia de instituciones públicas eficaces y de líderes que rindan cuentas por su actuación ponen de manifiesto la necesidad de adoptar una postura mucho más firme frente a la corrupción".
España (37 puntos), Grecia (36 puntos) y en América Latina solo 4 de los 20 países analizados sobrepasaron los 50 puntos.
IT afirma que entre los países que obtuvieron resultados insatisfactorios en el CPI se cuentan "aquellas naciones de la eurozona que se han visto afectadas de forma más grave por la crisis económica y financiera". La organización ha reiterado que ya ha advertido "de forma consistente" a Europa de que "debe abordar los riesgos de corrupción en el sector público para poder superar la crisis financiera", y ha instado de nuevo a que se intensifiquen "los esfuerzos para blindar a las instituciones públicas frente a la corrupción". No sin dejar de sorprenderles la corrupción que hay dentro de la corrupción. Por ejemplo, en Chipre cualquier banco disponía hace un mes  de un capital  10 veces superior al PIB de la Isla. Ya es el segundo golpe que reciben los corruptos, por suerte antiguos jefes comunistas rusos. De él de Islandia, ya se habían repuesto.
En América Latina, Venezuela (19 puntos) y Paraguay (21), México (25), Colombia (25)  siguen siendo percibidos como los países más corruptos, mientras Chile (68) y Uruguay (69) se mantienen como los líderes en transparencia.
Entre las grandes potencias, destaca que China (39) se sitúa en el puesto 80 y que Estados Unidos (73) rebota desde la posición 24 hasta la 19, mientras que Alemania (79) y Japón (74) quedan en los puestos 13 y 17, respectivamente.
Me decía un amigo que a los terroristas solo se les combatía, matándolos; a los corruptos había que  matadlos ¿y los políticos? ya forman parte de los supuestos anteriores.  

Francisco, nuevo obispo de Roma.





Foto oficial del Papa, Francisco
La Encarnación es el principio fundamental del Cristianismo: El misterio de Dios -Invisible e Inefable- nos sale al encuentro en la humanidad de Jesús de Nazaret, su Hijo encarnado. Dios, a quien no podemos ver en la tierra, ha dado una imagen de Sí Mismo en la figura de Jesús, nacido en Belén, muerto en la Cruz, Resucitado a los tres días para nunca más morir. Jesús es la Palabra divina que ha hablado en palabras humanas, para que los hombres, interlocutores de ese diálogo, pudiésemos "oír" y "responder". Cristo es el "universal concreto", el "Todo en el fragmento", Dios hecho hombre.



Unida a Cristo, la Iglesia es, en medio del mundo, "sacramento"; es decir, signo e instrumento, de la cercanía y de la proximidad de nuestro Dios. La Iglesia es la "realidad compleja" - humana y divina - , el canal de la gracia, a través del cual se difunde en el mundo el amor misericordioso de Dios.

Quien quiera conocer qué es la Iglesia que contemple su liturgia, su culto. Una antigua máxima cristiana reza: "Lex orandi, lex credendi", la norma de la oración se corresponde a la norma de la fe. Los contenidos se la fe se expresan plásticamente en las palabras y en los ritos que conforman el culto cristiano.

Así sucede en la "Santa Misa para la inauguración del ministerio petrino", la celebración solemne en la que el nuevo Obispo de Roma, el Papa, comienza su tarea de Pastor de la Iglesia Universal. Esta Misa no es un discurso, es una acción sagrada cargada de simbolismo.

En el Papa se hace hoy presente el ministerio de Pedro: "Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia". El Sumo Pontífice, acompañado por los Patriarcas de las Iglesias Orientales, baja al sepulcro de San Pedro, en la Basílica Vaticana, para orar, y para incensar la tumba del Príncipe de los Apóstoles. Desde allí se inicia la procesión hacia la Basílica, mientran se cantan las "Laudes Regiae", Las Letanías de los Santos. Una invocación que pone de manifiesto que el Papa no está solo. Es más, ningún creyente está solo, sino siempre acompañado, guiado y conducido por los amigos de Dios, por la muchedumbre inmensa de los santos.

Al Santo Padre se le impone el palio, una insignia de lana blanca que pende de los hombros sobre el pecho. Es una señal de yugo suave de Cristo, que no nos hace esclavos sino libres y, asimismo, una imagen del Buen Pastor que carga sobre sus hombros la oveja perdida. La misión del Papa es una misión de amor, de misericordia, de compasión, que prolonga en el tiempo el amor misericordioso del Señor.

Al Papa se le entrega, además, el Anillo del Pescador, el "sello de Pedro", el Apóstol que manifestó su esperanza echando las redes en el mar de Tiberíades y a quien Jesucristo confió las llaves del Reino de los cielos. El Papa, Sucesor de Pedro, habrá de seguir echando las redes para rescatar a los hombres en el mar de la historia y atraerlos al agua pura, vivificante, del Evangelio.
Una representación de los cardenales prestan obediencia al Santo Padre y, a continuación, se celebra la Santa Misa, el sacramento que es centro y cumbre de la vida cristiana mediante el cual el Señor Resucitado sigue edificando su Iglesia.

Lo invisible se hace visible. La Palabra de Dios resuena en la predicación viva del Evangelio. Y el oficio de Pedro se perpetúa en el oficio del Papa. Hoy, Francisco. Que San José, Esposo de la Virgen María y Patrono de la Iglesia Universal, guíe los pasos del Papa, Obispo de Roma, Sucesor de Pedro, Cabeza visible del pequeño rebaño del Redentor