Nadie sabe que es Zapatero en el PSOE, pero todos sabemos que lo es TODO.

 

José Luis Rodríguez Zapatero lo es todo, pero no se sabe lo que es

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero participa en la presentación del libro “La democracia y sus derechos”
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero participa en la presentación del libro “La democracia y sus derechos” | EFE

Sucede un fenómeno extraño en este país. Hay personas que no son nadie, pero que siempre están. Son individuos que suceden, en cuanto a que existen, pero podría decirse que no se sustancian, lo que les obliga a vagar como sombras o como reflejos. Tal es así que se ha abierto una cuestión lingüística y teológica para tratar de determinar lo que son, si es que lo fueran.

Las sospechas de que aquí sucedía algo extraño aparecieron cuando cuando Begoña Gómez comenzó a manifestarse en ámbitos académicos y de negocios sin avisar y pese a no ser nada. Hubo quien la vio, pero ella y él, matrimonio, los Sánchez-Gómez en principio, los Underwood quizás, no lo reconocieron. “¿Pero por qué es Begoña si no debe ser?”, criticaron algunos, a lo que el presidente respondió, a dos centímetros escasos de Xabier Fortes, entrevistador: “Parece que la derecha quiere que no sea nada, pero tiene derecho a ser y hasta a proceder".

El caso de Gómez no es el que más preocupa entre los especialistas porque, en realidad, vive y duerme con..., así que entra dentro de lo normal que a veces deje constancia de su ser y de su contingencia. Los expertos tampoco pierden el sueño por otros que estuvieron, pero nadie los vio, o eso dicen, como Víctor de Aldama o Koldo García. En estos casos, tienen bastante claro que están agraciados con el don de la transparencia, lo que les convierte en indetectables desde el punto de vista físico, ergo empírico.

En realidad, la situación más preocupante es la de José Luis Rodríguez Zapatero, figura umbría que ejerce de una especie de ángel de la guarda de Pedro Sánchez, pese a que tampoco es nada. No desempeña cargo alguno ni nadie ha sido capaz de detectarle en el organigrama gubernamental u organización de cualquier tipo que exista, pueda existir o ninguna de las dos; pero podemos intuir que ha estado presente, puesto que ha sido. Llegaron a sospechar los investigadores que es el primer o el segundo leonés de la historia con la capacidad de evaporarse o transubstanciarse, pero sus conclusiones fueron tajantes: este hombre no llega a ser, aunque es, pero sin serlo a la vez.

El hombre que fue

Todos aquellos que están pendientes de este caso se agolparon ante el televisor este miércoles, ante su interés por las declaraciones que iba a realizar el aludido después de que El Mundo publicara que jugó un papel importante para convencer a Junts de que respaldara el impuesto a las energéticas. “Ayudo y lo hago con discreción, que es una de las condiciones de la ayuda que se hace desinteresadamente”, afirmó ante los micrófonos.

¿En calidad de qué ese auxilio? Es una buena pregunta porque no ostenta ningún cargo, pero hay quien dice que siempre está en estos casos, bien detrás del teléfono o de otras formas ininteligibles. Así que concluiremos que lo que hizo ante Junts fue una nueva interpretación del papel de 'nada', sin que esto nos lleve a sospechar de que, por alguna razón, Zapatero siempre está cada vez que el Gobierno se siente amenazado, como si este señor tuviera algún interés personal o económico en evitar su colapso. Es como “mi vecino José”, que está para todo, aunque en este caso no se sabe muy bien para qué. Se intuye un interés y hasta una presencia que se investiga.

A Zapatero (o lo que sea) le vieron en Suiza hace unas semanas -según ABC- para negociar con Carles Puigdemont en las mismas condiciones de siempre. Es decir, como representante de 'nada en absoluto' y sin que se le hubiera perdido nada por allí. Uno de los periodistas que más le ha defendido en los últimos 20 años valoraba este miércoles en su programa este tipo de maniobras, que sirven para amalgamar la coalición de investidura, quizás la más plural de la historia. “Ahí hay de todo: gente de derechas y de izquierdas que se unió el año pasado para evitar que la ultraderecha llegara al Gobierno”, recordaba.

Un demócrata del lado de las democracias

Si hay algo que son -dentro de que pueden existir o no- indudablemente es demócratas. Por eso, es interlocutor de Junts cuando hace falta pacificar lo pacificado. Por eso, en otro orden, se expresaba Zapatero compungido en sus declaraciones por el período histórico que nos ha tocado vivir, lleno de bulo y fango, pero también caracterizado por ser el que alberga un mayor número de conflictos bélicos desde 1945. Ante eso, la solución es la paz y el diálogo.

Firmes son, sin duda, sus principios, y no existe un ápice de realidad que pudiera desmentirlos. Porque quienes, como él, nunca están o no se sabe, jamás fueron vistos en Caracas el pasado verano, como tampoco en varias ocasiones desde 2016, ni dentro ni fuera del Grupo de Puebla. Ni siquiera interactuaron con su caudillo porque Nicolás Maduro no tiene la capacidad para dialogar con lo invisible, lo intangible o lo inexistente, pese a su creencia en estúpidas supercherías.

Tampoco convendría juzgar al expresidente si ejerciera allí algún papel. “Sólo buscaría ayudar”. ¿En calidad de qué? ¿De qué va a ser? De humano -indemostrable- de valores insobornables y principios democráticos impecables.

Son los que seguramente podría pregonar si alguna vez se hubiera o hubiese dejado caer en Marruecos, en la Corte de un hombre de paz como Mohamed VI, que frente al florido pensil de los autócratas patrios, aplica el diálogo con sus enemigos. Lo mismo, por cierto, que China, donde tampoco han visto nunca a Zapatero, pese a estar o pese a poder haber estado. Nadie sabe nada, dicen. Tampoco en Acento -Pepe Blanco- han hecho lobby para Huawei y tampoco Antonio Hernando -secretario de Estado de Telecomunicaciones- trabajó allí, como tampoco su mujer. No lo hizo tampoco la pareja de Albares, a quien tampoco han situado en el Consejo de Hispasat porque eso a lo mejor hubiera cantado demasiado. Por fortuna, esas cosas no pasan por aquí.

Las únicas que han reconocido algún vínculo con algunas de las empresas mentadas anteriormente son las hijas de Zapatero, quienes en su portfolio de clientes -su agencia se llama What the Fav- incluían hasta hace no mucho a la teleco china y a El Plural. El de Angélica Rubio, que nunca fue su directora, ni asesora de ZP ni ha sido premiada con un sueldo de 100.000 euros en RTVE tras ser propuesta para el puesto por el PSOE.

Todo eso no existe porque el zapaterismo y el propio Zapatero en realidad ya no están presentes. No son nada, pese a que, ya digo, hay unos cuantos ciudadanos que aseguran haberlos visto, como los moribundos refieren visitas de familiares en la cama del hospital, que vienen a ayudarlos.

Según el CIS, el PSOE aventaja al PP en 5 puntos y rondaría losa 160 diputados. El CIS cuesta más que hacer un hospital al año y mantener tres hospitales.

 El PSOE aumenta a casi cinco puntos su ventaja sobre el PP en estimación de  voto en el primer CIS tras la DANA | Política | Cadena SER

Pedro Sánchez, María Jesús Montero, Yolanda Díaz, Teresa Ribera y Margarita Robles observan a Alberto Núñez Feijóo mientras el líder del PP interviene durante una sesión de control al Gobierno en el Congreso el pasado mes de junio. | EP

En su barómetro de noviembre, realizado entre los días 2 y 7 del mes, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) dirigido por el socialista José Félix Tezanos refleja que el PSOE amplía su ventaja sobre el PP, que cae dos puntos respecto de la encuesta de octubre.

Los socialistas cuentan con un 34,2% de estimación de voto, por el 29,3% de los populares. En tercer lugar aparece Vox, con el 11,8%, y en cuarto Sumar, con el 7%. Los de Yolanda Díaz, que suben siete décimas, no se verían perjudicados electoralmente por el 'caso Errejón'.

Todos los líderes políticos siguen suspendidos y, de hecho, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, bajan del 4.

La nota de Sánchez cae al 3,86; y la del Feijóo al 3,43; con lo que le supera la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, que obtiene un 3,68. El líder de Vox, Santiago Abascal, baja al 2,66. El 72,2 % de los encuestados afirma que Pedro Sánchez le inspira "poca" o "ninguna" confianza, porcentaje que sube al 81,2 % cuando se les pregunta por Feijóo.

Sánchez sigue siendo el preferido para gobernar, con un respaldo del 22,1%. Pierde 2,2 puntos, pero el líder del PP pierde 4,7 y se queda con el 8,6%. El 6,9% apuesta por Abascal.

A juicio de los encuestados, el primer problema que existe actualmente en España son 'los problemas políticos en general', seguido de la vivienda, la crisis económica, el paro y la inmigración, que se disparó como preocupación ciudadana en septiembre y octubre al primer lugar, y ahora cae al quinto, mencionado por un 18,4%.

La vivienda es la segunda preocupación de los entrevistados en el estudio. El tercer lugar lo ocupa la crisis y los problemas económicos, que en el pasado barómetro era el segundo problema al inquietar al 21,9 %, cayendo casi un punto. Los españoles sitúan el paro (21,3 %), que cae siete décimas, y la inmigración (que pasa del 28,1 de octubre al 18,4), en el cuarto y quinto lugar.

Otra de las variables que analiza el sondeo es cómo contempla la sociedad el futuro, una perspectiva que el 61,2 % ve "negativamente o muy negativamente" y el 34,2 % "positivamente o muy positivamente". Mientras tanto, en lo que se refiere al futuro personal, de aquí a diez años, un 69,6 % lo ve "positivamente o muy positivamente" frente al 24,5 % más pesimista.

Por posteos en Twitter (X) han caído gobiernos, hoy toman réditos aun con posteos baratos.

 RRSS: la guía definitiva para dominar las redes sociales | ESIC

Twitter (X) era un lugar menos tóxico cuando Juan Carlos Monedero llamaba a tumbar el régimen del 78 e Íñigo Errejón definía como “pijos” y “machistas” a los críos de ese colegio mayor que salieron en la ventana a escupir berridos seminales en la Ciudad Universitaria madrileña. El debate era más juicioso cuando Ángela Rodríguez Pam andaba por allí y decía aquello de que todo hombre es un violador en potencia por el hecho de nacer. Allí florecía un diálogo de nivel. Del que hubiera hecho palidecer a Cicerón.

Entonces, esta plataforma no era una herramienta que ponía en peligro la estabilidad de la democracia española, pese a que se leyeran alegatos de los líderes independentistas apelando a romper el orden constitucional o a Julian Assange llegara a publicar un tuit cada 13 minutos en favor del procés, como siempre, sin más interés que el que determinaba su intelecto.

En cambio, desde que Elon Musk compró esta compañía y la bautizó como X, es un foco enorme de toxicidad, al contrario, por ejemplo, que Instagram, donde Cristina Fallarás organiza cada pocas horas juicios sumarísimos que están basados en denuncias anónimas, pero que promueven cacerías y lapidaciones que entran dentro de lo que se exigiría en cualquier Estado de derecho medianamente evolucionado.

El mundo es un lugar peor

Todo tiende a decaer con el paso de los años y el caso de Twitter es paradigmático, aunque no excepcional. La vida moderna tampoco es como la de hace 25 años. Ojalá volvieran los últimos 90, en los que bastaba con irse al monte o encerrarse en casa para evitar saber nada de nadie. En esos años, analógicos, los medios de comunicación eran los amos. Lanzaban casi 100 páginas los domingos, vendían medio millón de ejemplares sin despeinarse y eran las únicas voces que atestiguaban lo que sucedía en los puntos lejanos, pero interesantes, donde enviaban a sus corresponsales, personas con gen aventurero y cualidades indudables.

Los periodistas ganaban mucho más dinero en aquel entonces y hacían mucha mejor información. No existían las mentiras, ni las informaciones interesadas. Tampoco los bulos. Salías a la calle, pronunciabas la palabra 'bulo' y los viandantes te miraban como si hubieras aprendido a hablar en polaco. ¿Qué significa bulo? Nadie entendía el concepto de 'mentir', del mismo modo que en aquel cuento de Borges los habitantes de un extraño territorio desconocían los sustantivos porque definen siempre cosas menores, y no ideales e incólumes.

Los ciudadanos desconocían, pues, lo que eran las falacias porque los redactores se encargaban de contar la verdad, y sólo la verdad, y gracias a ello ganaban mucho más dinero que ahora, cuando están condenados a la precariedad y a terminar con el cerebro como un queso gruyere como consecuencia de la inestabilidad.

La decrepitud

Todo eso se debe a la decadencia del negocio, que es un fenómeno sobre el que las empresas periodísticas y sus magníficos gestores no tienen culpa alguna. Aquí las únicas responsables son Google y las redes sociales, que son, a su vez, las que han obligado a acuñar un nuevo concepto que no existía hasta entonces: el de fake news. Nuestra época no se recordará dentro de varios siglos como la de la digitalización de las sociedades, sino como aquella en la que se inventó y patentó la mentira, cosa que se explica en la pérdida de protagonismo de los medios a la hora de influir en la conversación pública.

Tiene sentido, en estas circunstancias, que The Guardian y La Vanguardia hayan decidido abandonar X ante la avalancha de toxicidad que han detectado en esta red social. La misma decisión la han tomado otras figuras periodísticas que no citaremos, para respetar la discreción que ha acompañado a su marcha de esta red social -que no han escenificado-, pero a las que recordaremos siempre por su respeto a la libertad de expresión, a la independencia del periodismo de los poderes públicos y al pluralismo; incluso en 2009, cuando elaboraron el famoso editorial único, que reprodujo casi toda la prensa catalana.

Seguramente les haya costado dar este paso hacia adelante. Hasta hace no mucho, era casi imposible concebir que empresas como Twitter, como Netflix o como Google podían fijar para sus plataformas una línea ideológica que estuviera en consonancia con sus intereses comerciales o sus complicidades políticas. Hasta que Elon Musk entró en el negocio de las redes sociales en 2022, era difícil apreciar que estas empresas contaban con filias y fobias ideológicas. Al revés, se las consideraba como enormes foros de debate en las que había de todo, pero en la que siempre se censuraba a quienes se lo merecían. Por tanto, siempre prevalecían la paz y la justicia.

Si acaso, se podía criticar a los creadores de contenido, los que hacían el llamado 'periodismo ciudadano', que eran menos rigurosos que los periodistas tradicionales, los que siempre siguen la diligencia informativa y elaboran editoriales únicos por la creencia de que defienden algo justo, y no por esperar algo a cambio -en efectivo o con tarjeta- de una Administración o una empresa participada. Definitivamente, entonces Twitter merecía la pena.

Los bots indios

Ahora es todo lo contrario. Esta red se ha convertido en un lugar en el que predominan los bots -nunca antes habían existido-, el discurso del odio y la toxicidad. Por eso creo, sin duda, que lo mejor es abandonarla y trasladarse a otros foros como Instagram, donde se pueden leer las juiciosas denuncias anónimas de Fallarás o comprobar cómo tu vida es una mierda, ante la evidencia de los viajes, coches y restaurantes de los que disfrutan los demás. También está la alternativa de TikTok, donde Sumar tiene un equipo de “millenioides” que nunca confundiría a la sociedad a través de ideología nociva, al igual que tampoco tertulianos de chaqué, meñique estirado y verbo florido, como aquel tertuliano gallego que también ha anunciado su marcha de Twitter.

En fin, la que ha liado Elon Musk. Por cierto, lo de Cambridge Analytica fue en Facebook y entonces ningún periódico se fue de allí. Al revés, siguieron casi todos inflando su política de clickbait -muy responsable siempre- porque entonces funcionaba bien. Pero, ahora... la que ha liado Elon Musk.

El socialismo español se apodera del mercado mundial de la cocaína, através de la jefatura de policía española.

 

Incautación de droga por parte de la Policía Nacional
Incautación de droga por parte de la Policía Nacional 
 
La detención del jefe de antiblanqueo de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional en Madrid, Óscar Sánchez, deja entrever que los clanes de la droga han trasladado sus centros de operaciones a Ecuador. La inestabilidad política, la entrada de grupos criminales extranjeros y la facilidad del país para salir al mar explican el cambio de ubicación.

El inspector jefe fue detenido la semana pasada en una segunda fase de una operación antidroga que la Policía desarrolló en Algeciras. Los agentes, apoyados por Vigilancia Aduanera y sus compañeros ecuatorianos, intervinieron 13.062 kilos de cocaína en la aprensión de estupefacientes en la historia de España. La investigación duró cuatro años y desembocó en el arresto de Sánchez y su mujer. Asuntos Internos llevaba detrás de él desde principios de este año. Le encontraron 20 millones entre las paredes de su casa y 900.000 euros en su despacho oficial, en dependencias policiales.

Los investigadores creen que Sánchez llevaba casi cinco años facilitando la entrada de contenedores contaminados con cocaína. Investigan si trabajaba para una única organización o para varias. En esta ocasión, la mercancía venía de Ecuador, una tendencia que los mandos antidroga tanto de Policía Nacional como de la Guardia Civil han detectado al alza.

Guayaquil se ha convertido en el corazón de la exportación de cocaína en Ecuador. La veintena de puertos, terrestres y marítimos, ven partir mil contenedores cada día. Muchos de ellos llevan en su interior bananas, que son usadas por los narcotraficantes para transportar la droga. Los abren, los vacían y los vuelven a tapar tras introducir el cargamento. A simple vista parece una fruta más al uso. Otras veces levantan un muro de cajas, con mercancía legal, tras el que se ocultan los estupefacientes. Así fue en el caso de las 13 toneladas que llevaron hasta el jefe de Policía español.

Grupos extranjeros

Otro motivo para entender el auge de Ecuador como punto neurálgico de la exportación de polvo blanco es la entrada de clanes extranjeros en el país. Por un lado, cárteles mexicanos, que han visto que la pueden trasladar más rápido desde allí que desde Colombia. Pero también de Europa. El temido clan de los Balcanes, que controla la mayoría de la cocaína que llega al viejo continente, trasladan hasta el país a sus lugartenientes para supervisar todo el proceso, desde la producción hasta el envío.

Otro ejemplo en España. En septiembre de 2023, la Policía intervino 1,7 toneladas de cocaína. Eran propiedad del cartel de los Balcanes y venían de Ecuador. Como la semana pasada, la mercancía venía oculta en contenedores de frutas. Entró por el puerto de Valencia, que en los últimos años se ha convertido en un gran punto de recepción de contenedores contaminados.

Un punto importante para entender lo que pasa en Ecuador es la inestabilidad política. Los grupos criminales, algunos considerados terroristas por las autoridades nacionales, han desplegado un gran poder en las calles y han sembrado el terror. El que más preocupa son Los Tiguerones. Es la organización que en enero de este año tomo por la fuerza un canal de televisión pidiendo que se liberasen a sus presos. La orden se dio desde España, donde vivían los cabecillas huidos de la justicia. La Guardia Civil los detuvo el mes pasado.

Aunque la producción mundial se centra en Colombia, en los últimos ocho años las autoridades han visto que también ha subido en Ecuador. El origen está en el acuerdo de paz firmado entre el Gobierno colombiano y las FARC. Algunos grupos disidentes se han trasladado al suroeste, cerca de la frontera ecuatoriana. Los laboratorios se suceden ahora a un lado y al otro de la línea divisoria del país.

El nuevo modelo de captación de votantes: "capitalizar cadáveres de los desastres para convertirlos en votos".

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El modo obsceno en el que los políticos, como buitres morales, se han lanzado a capitalizar cadáveres, para transubstanciar en votos

Voltaire no es un poeta. Ni bueno ni malo. Deja escritos unos 250.000 versos, quizá porque pensaba que el verso es más grato a un lector no cultivado. Domina los recursos técnicos del alejandrino y rara vez cae en un error de métrica. Pero no hay un solo momento de intensidad poética en sus obras versificadas. Sí puede interesarnos su prosaico contenido. Que, a los ojos del lector actual, queda muy degradado por la manía versificatoria. Es el caso del largo opúsculo que, en alejandrinos, dedica el ya viejo «philosophe» al terremoto que arrasó Lisboa en el año 1755. ¿Cómo no releerlo después de lo de Valencia?

El término francés «philosophe» es engañoso, cuando de él hace uso un hombre culto del siglo XVIII. Un repaso por las cinco primeras ediciones del Diccionario de la Academia Francesa deja en el lector constataciones sorprendentes. La primera edición, en el año 1694, es eco del trastrueque que en los usos literarios introdujera el libertinismo erudito de La Mothe Le Vayer, Naudé o Bergerac: Filósofo, «se dice a veces también en modo absoluto de un hombre que por el libertinaje del espíritu se pone por encima de sus deberes y de las obligaciones ordinarias de la vida civil». La segunda edición (1718) se limita a añadir un «y cristianas» a la fórmula que habla de «obligaciones de la vida civil». A partir de ahí, y con solo la adición de un par de comas, la definición se mantiene intacta en las ediciones tercera (1740) y cuarta (1763). Y, sorprendentemente, esa acepción desaparece, con las vísperas del cambio de siglo, en la edición quinta (1798).

En el uso social —y, sobre todo, cortesano— del Siglo de las Luces, «philosophe» nada tiene que ver con lo que por tal término ha entendido toda la historia del pensamiento, desde que Heráclito hiciera, por primera vez, uso escrito de la expresión «hombres filósofos», hasta lo que hoy, con matices muy diversificados, damos a entender con tal término. El «philosophe» del siglo XVIII es un agitador: político como social.

Eso, que fue la base del éxito inmediato de Voltaire, fue también el origen de todos los malentendidos que ya en vida se generaron en torno a su obra y que harán luego casi ininteligible la peculiaridad de sus intervenciones en el hosco campo de batalla que fue el de la literatura de su siglo. Voltaire fue un panfletista. Término que nada tiene de reproche en su siglo. Los libelos del siglo XVII (las Provinciales de Pascal, por ejemplo) y los panfletos —anónimos o firmados— del XVIII son declaraciones de guerra, en un universo literario al que el tránsito a la edad moderna ha sumido en un completo desconcierto. No es mala cosa releer al ya tardío teorizador del género, Paul-Louis Courier, para apreciar el papel que esa literatura clandestina o semiclandestina jugó en la modernización de las letras europeas.

Pero el panfleto —como el libelo— se escribe necesariamente contra alguien. Y ese «contra» justifica todas las exageraciones, incluso las difamatorias o las sencillamente mentirosas, que hacen —a tres siglos de distancia— su encanto burlesco. Siempre que quien los lea no se los tome demasiado en serio, aunque aquello de lo cual estén hablando sea trágico. Siempre que, sobre todo, no confunda a quienes en ellos se dicen «filósofos» con nada que tenga nada que ver con lo que, en convenida academia, llamamos «filosofía».

Panfleto en verso, el «Poema del desastre de Lisboa» puede que haya sido el más conseguido de los de Voltaire. Es también, seguro, el peor comprendido. Quizá porque el propio autor buscase deliberadamente esa incomprensión. Es de convención presentarlo como una especie de arrebato del «filósofo» contra el Dios incompatible con el Mal en el mundo. Pero no es contra Dios, sino contra el muy humano Leibniz, contra quien el panfletista francés escribe. Y tampoco es tan difícil constatarlo: no hace falta siquiera rastrear las diez o doce referencias leibnizianas que contienen sus 234 versos. Ni siquiera, es imprescindible leerlos. Basta con atender a su título completo: «Poema sobre el desastre de Lisboa. O examen del axioma ‘todo está bien’». No es la primera vez, desde luego, en la que Voltaire arremete contra el teorizador de este mundo nuestro como «el mejor de los mundos posibles». Sí, la más malvada.

La astucia de Arouet es sencilla. Y demoledora. La cortedad de la mente humana solo se contenta ante una tragedia cuando puede responsabilizar de ella a alguien. Y, si es posible, castigarlo. Cuando el mal que nos aniquila proviene de una composición de determinaciones causales anónimas —eso es una catástrofe natural— nuestro desarraigo es absoluto: al mal sufrido se añade el sinsentido de su desencadenamiento. «¿Por qué?» Es la pregunta infantil con la que, ante toda tragedia, buscamos consolarnos. Eludiendo la única pregunta seria: «¿Cómo?»

La espantosa tragedia de Valencia es la resultante de fuerzas naturales que desbordan la capacidad de control de estos nimios sujetos que somos los humanos. Cabe analizar cómo se produjo. Y prever los márgenes dentro de los cuales pueda reducirse su coste cuando vuelva a producirse. Una sensatez básica debiera atenerse a eso.

Otra cosa —muy distinta— es el «después»: el modo obsceno en el que los políticos, como buitres morales, se han lanzado a capitalizar cadáveres, para transubstanciarlos en votos. Votos que, al final —véase Ábalos—, son fuente de dinero. Y esto no es ya ni catástrofe natural, ni determinación anónima. Es desvergüenza. Y el ciudadano tiene, al menos, un modo muy sencillo de castigarla.

A Pedro Sánchez, le persiguen brujas con disfraz de nazi y escoba.

 

Y en el caos, a Sánchez lo persiguen nazis con escoba

EL presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska realiza declaraciones a la prensa en el Centro de Emergencias de la Generalitat valenciana
EL presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska realiza declaraciones a la prensa en el Centro de Emergencias de la Generalitat valenciana | 

Todo esto tenía que acabar en fango, bulos y ultraderecha, que ya no hay otra cosa al fondo de la Moncloa, donde se ha levantado ya no un búnker con colchón de agua sino una cripta de fantasma de la ópera. Lo decía yo ayer (“que no se pierda el relato, que vuelve a haber fango y violencia”), antes de que en la protesta de Paiporta empezaran a buscar nazis con sudadera de la División Azul como con casco prusiano (quién iba a protestar contra Sánchez sino un nazi de Halloween). De nuevo todo era una conjura que incluía a niñatos bakalaeros de la política, señoras con paraguas de abuela y agentes del mal con cepillo basto. Lo cierto es que aquella visita era casi secreta y había poco tiempo para planear un atentado a cubazos. Como es cierto que Sánchez puede probar a pasearse cualquier otro día, sin avisar, por Paiporta o por donde quiera. Aunque lo más cierto y doloroso es que a la riada de la muerte llegaron, antes que el Estado, periodistas, particulares y en algún caso hasta bomberos franceses, pasmados como todos los franceses. Pero ninguna desgracia es comparable a la desgracia de Sánchez, perseguido por nazis con escoba.

Aquí ha fallado todo o casi todo menos Sánchez, que no sólo no es responsable de nada sino que es una víctima, que la ultraderecha casi le monta un golpe de Estado con aljofifas de fregona y nunchakus de palos de gallinero. Sánchez no sólo escapó de Paiporta con prisa de palomino de gloria, como si fuera Curro Romero, sino que sigue intentando escaparse de todo cuando parece claro que aquí no se escapa nadie, ni Mazón con la pachorra o el tembleque ni el propio Sánchez con la calculadora y las palomitas. Toda la cronología del desastre es un caos, desde el tuit con la alerta roja que en un principio declara la Aemet hasta las 6 de la tarde (la hora que menciona Mazón en una comparecencia), alerta que nunca se desactiva pero nadie parece enterarse o preocuparse de ello; hasta esa Conferencia Hidrográfica del Júcar que detectó que el caudal del Poyo se había multiplicado por nueve pero “no tenía competencias” para emitir alertas. Supongo que sí informaría al ministerio, de quien depende, pero mientras toda aquella información o todo aquel protocolo iban y venían como en góndola burocrática o partidista, llegaba el horror. 

Sánchez ya empezaba a escaparse, que él no tiene un Gobierno de progreso para luchar contra los elementos sino contra la ultraderecha, y los nazis con bayeta sucia aún no lo amenazaban. Margarita Robles nos descubriría el principal papel disuasorio del Ejército, que tampoco está para todo, y el propio presidente nos maravillaba con el secreto para encarar una catástrofe de tal magnitud, que es pedirle las cosas debidamente, supongo que a través de esa misma góndola que iba y venía con información obsoleta y lenta correspondencia de palacio o de fantasma de la ópera. Todo era un caos, hasta ese Ejército que llegaba y no llegaba, o llegaba como en capítulos de M.A.S.H., entre la prisa y la ironía. Ante Susanna Griso, el teniente general retirado Juan Montenegro, uno de los fundadores de la UME, explicaba que una vez que se pide la activación de la unidad de emergencia toda la operación depende del Ejército, el único con capacidad para evaluar los medios y acciones necesarios. Esto también lo ha dicho ahora Mazón, aunque, curiosamente, el otro día nos iba contando cómo solicitaba tantos o cuantos efectivos, así a puñados de necesidad o más bien de vergüenza, que no hay que parecer ni incompetente ni alarmista.

Todo era un caos, de la administración autonómica al Gobierno y de las oficinas de meteorólogos a las de los fontaneros de los partidos. Y quizá incluso en el Ejército, que hoy nos hemos encontrado con el jefe de la UME, el general Marcos, asegurándonos que quien les dice qué hacer y adónde ir es la Comunidad Autónoma, contradiciendo a su fundador y dejándonos la seria preocupación de un presidente autonómico dirigiendo brigadas y zapas como si fueran ferias de la tapa. Claro que estos generales pueden ser como aquel de la Guardia Civil que admitió trabajar para “minimizar el clima contrario a la gestión del Gobierno”. Eso de imaginar a Mazón con pérgola, sombrero y catalejo de Napoleón dirigiendo a nuestro Ejército aún me parece más caótico y terrorífico que un presidente del Gobierno metiéndose bajo las sábanas nazis como un niño bajo las sábanas de Spiderman. En todo caso, si los protocolos son efectivamente así no tienen sentido, y si no son así nos vuelven a tomar el pelo. Aunque seguramente se trate de una equilibrada combinación de ambas cosas.

Sánchez, que podría (debería) haber tomado el control, ha preferido ver enmierdarse a Mazón y ahora echa fango al fango y más ultraderecha a esa salchichería de ultraderecha que mantiene a toda máquina

Sánchez, que podría (debería) haber tomado el control, ha preferido ver enmierdarse a Mazón y ahora echa fango al fango y más ultraderecha a esa salchichería de ultraderecha que mantiene a toda máquina, atascada de jueces, medios, ricos, y ahora hasta de paisanos con botas de agua y cepillo de encalar. Esa gente arrasada desde los cimientos de la casa hasta el corazón resulta que ahora sólo piensa en derribar a Sánchez, o sea la democracia, con sus bieldos y sus gorras de pintor, y es lo que importa. Ya está la prensa del Movimiento en ello, y hasta Ferreras, tan indignado el otro día, se ha olvidado de Sánchez con el puente y sólo se mete con Mazón, que a mí me parece cruel y facilón como meterse con Leticia Sabater.
 
Dejar un escenario de guerra prácticamente abandonado cinco días, con los muertos encurtidos en lágrimas y los vivos enterrados en muerte, y aun así afirmar que se han cumplido las ordenanzas y los protocolos, eso es ser un Estado fallido. Pero incluso en este Estado fallido, en este caos que han propiciado unos y otros, nuestro presidente no puede ser sino una víctima. El relato tiene que continuar porque no hay otro, así que el peligro no es la DANA, ni la incompetencia, ni el cruel interés político, sino los enemigos de la democracia, que ya vieron a esa señora con el paraguas brillante, arcaico y amenazador como una pistola Luger. Y sólo Sánchez puede enfrentarse al verdadero monstruo, el monstruo que importa, y que ahora es una cosa entre Darth Vader con palo de escoba y un vecino vestido de pescador siniestro, como en Sé lo que hicisteis el último verano.
 

Más Madrid cesó a la diputada Loreto Arenillas, porque pretendía denunciar un acoso macabro de Íñigo Errejón ¿No lo sabían?

 

Podemos asegura que avisó a Yolanda Díaz de una acusación contra Errejón hace más de un año

El portavoz y secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, durante la rueda de prensa celebrada hoy en la sede del partido de Madrid.
El portavoz y secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, durante la rueda de prensa celebrada hoy en la sede del partido de Madrid. | EFE

El secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, ha afirmado este lunes que pusieron en conocimiento de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, el hilo de Twitter de una joven que acusaba al exportavoz de Sumar, Íñigo Errejón, en verano de 2023, al entender que era la persona que podía hacer algo al respecto.

En este sentido, ha eludido desvelar qué respuesta obtuvieron por parte de la también ministra de Trabajo en ese momento, al enfatizar que no van a "abundar" más en esa cuestión dado que lo importante ahora es poner el foco en las víctimas. Así lo ha trasladado en rueda de prensa este lunes, para agregar que Errejón no formaba parte ya de Podemos y que el partido nunca tuvo información de denuncias de violencia machista contra él cuando formó parte del partido morado, cuya militancia abandonó en 2019.

Fernández ha explicado que, dado que formaban parte de la candidatura de Sumar a las elecciones generales del 23J, tuvieron conocimiento de ese hilo de Twitter y que como ellos creen que todas las formaciones sabían de su publicación dado que era algo público y esos comentarios tuvieron entonces tres millones de visualizaciones. Los morados a finales del año pasado rompieron con la formación impulsada por la vicepresidenta segunda

"Lo que hicimos fue poner en conocimiento de la persona a la que creíamos que tenía que conocer ese hilo de Twitter, esa información. Lo que hicimos es comunicárselo a la persona que entendíamos que podía hacer algo al respecto, que era Yolanda Díaz", ha lanzado. De esta forma, ha ahondado que obraron de esta forma porque era lo "oportuno", dado que Díaz lideraba Sumar y que estaba en ese momento en la confección de las listas electorales.

Con ello, ha aludido a los comentarios de una joven en X, que se borraron días después, que relataba tocamientos no consentidos por parte de Errejón en junio de 2023. Entonces las listas electorales de Sumar ya estaban configuradas y Errejón fue el candidato número cuatro por la circunscripción de Madrid.

Más Madrid cesó a una diputada

El pasado sábado el portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, remarcó en rueda de prensa que si hubieran conocido antes las informaciones sobre Errejón que surgieron durante esta semana, habría sido cesado mucho antes.

En junio, Sumar retiró de su lista electoral al Senado por Álava al que iba a ser en principio su candidato Aitor Abecia tras conocer que iba a ser juzgado en Vitoria por un delito de violencia machista hacia su expareja y que luego fue absuelto.

Por su parte, Más Madrid cesó a la ya exdiputada Loreto Arenillas por su papel en la acusación contra Errejón de verano de 2023, al alegar que las explicaciones que dio en su día no se ajustaban a la realidad de los hechos. Mientras la exdiputada entregó su acta en la Asamblea de Madrid, anunció que abandonaba el partido y aseguraba que la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, conocía el caso en 2023.

A su vez, el secretario de Organización morado ha asegurado que Podemos no tuvo constancia de informaciones ni denuncias sobre actitudes de acoso o violencia sexual por parte de Errejón cuando era afiliado de Podemos. Así, ha reiterado que Errejón hace muchos años que salió de Podemos de "motu propio" para construir otra organización política, en referencia a Más Madrid, y que su partido tiene desde 2017 un protocolo contra acoso sexual desde hace años, dado que su principal interés es que la formación morada sea un "espacio seguro para las mujeres".

Repreguntado sobre si podía informar sobre qué respuesta obtuvieron de Díaz sobre esta acusación contra Errejón, el número tres de Podemos ha insistido en que no iba a comentar más al respecto, dado que es el momento de "arropar" y "acompañar" a las víctimas. Sobre todo cuando hay un intento de criminalizar a las mujeres que han denunciado, como el caso de la actriz, Elisa Mouliaá, la violencia sexual que sufrieron, algo "absolutamente abyecto", "miserable" y "totalmente vomitivo". "Hay muchísima gentuza que lo está poniendo en duda", ha censurado.

Respecto a si creen que el caso de Errejón afecta solo a Sumar o Más Madrid o si por el contrario repercute en toda la izquierda alternativa, Fernández ha respondido que Podemos no está en esa clave y solo se concentra en dar apoyo total a las víctimas.

De hecho, ha asegurado que él enfocaría la denuncia y dimisión del exdiputado como una "rotunda victoria feminismo", que está "cambiando todo" y logrando romper el "manto de impunidad" que hasta ahora existía en muchos hombres que eran poderosos, no solo en política sino también en el ámbito empresarial y mediático, y que se consideraban "intocables".

"Todos aquellos hombres poderosos que hasta hoy han permanecido impunes, pues empiecen a caer uno por uno, sea quien sea, y caiga quien caiga", ha zanjado el dirigente de Podemos.

Podemos y Más Madrid, una secta formada por drogadictos, depedradores sexuales y comunistas de boquilla.


Una alianza entre ladrones y depredadores sexuales

Debatir públicamente los excesos de Errejón no solo no nos despista de «lo importante» sino que lo muestra en toda su vileza, acaso porque lo importante es la gran estafa woke, en tanto que el latrocinio ha existido siempre


La trama Begoñi/Aldama importaba petróleo y se lo vendía a España a más del doble de su precio en origen ¿Cuántos y quienes repartían?

 

La UCO investiga una trama «milmillonaria» que importaba petróleo desde Venezuela 

El crudo llegaba a España a través de Dominicana y habría reportado cuantiosos beneficios a toda la red de Aldama

La UCO investiga una trama «milmillonaria» que importaba petróleo desde Venezuela 

Koldo García, José Luis Ábalos y Víctor de Aldama

La trama de los hidrocarburos destapada por la Guardia Civil el pasado 7 de octubre es solo «la punta del iceberg». Lo que se esconde bajo su superficie es un entramado de mucho mayor alcance que un fraude del IVA sobre el precio final, porque incluye mordidas «en todas las fases de producción del combustible desde su origen», según fuentes de la investigación  La «organización criminal» en la que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ubica a Víctor de Aldama, Koldo García y José Luis Ábalos se centró en la importación de petróleo, principalmente desde Venezuela, permitiendo mover cantidades de dinero «nunca antes vistas». 

Una «trama milmillonaria» en palabras de las fuentes consultadas y consistente en esquivar las sanciones que Estados Unidos y la Unión Europea vienen imponiendo desde 2018 al régimen de Nicolás Maduro. Según empresarios conocedores del entramado, «el petróleo de Venezuela venía a España» por la puerta de atrás, «a través de República Dominicana como país de origen». Esto permitía refinar el crudo en Dominicana, habida cuenta de que el Merey venezolano tiene un alto contenido en azufre y una alta densidad, y no se puede comercializar en la Unión Europea hasta que no se adapte a los estándares de calidad comunitarios. 

Sin embargo, el proyecto inicial de la trama era «hacer una refinería en Tenerife», motivo por el cual se celebró una reunión en 2022 entre Víctor de Aldama, su socios, Claudio Rivas y Koldo García con el entonces presidente canario, Ángel Víctor Torres. Un encuentro que el socio de Aldama entrevistado por este diario ha ratificado ante notario en una declaración jurada. «Ya tenían los depósitos fiscales para almacenar el crudo», pero «decayó el proyecto porque no salió la refinería».
No obstante, la República Dominicana no solo era el medio para refinar el petróleo sino también «la caja» del entramado a través de la creación de «sociedades al portador» que permitían ocultar a los accionistas de las compañías y camuflar quién estaba detrás de movimientos de miles de millones de euros. Las acciones al portador, que son muy comunes en cuentas bancarias y sociedades radicadas en paraísos fiscales, no son nominales, por lo que pueden venderse o traspasarse sin verificar quién es el propietario real.
De esta forma, Aldama y Claudio Rivas se habrían servido presuntamente de una amplia red de sociedades mercantiles que operó en casi una decena de países en el extranjero: Portugal, Luxemburgo, República Dominicana, Brasil, Colombia, Guinea Ecuatorial, Singapur y China. Precisamente, como adelantó este periódico hace tres años, al mes de ser destituido, Abalos viajó junto a Koldo y el ginecólogo Ignacio Palomo dos veces a Dominicana y a Guinea.

Con el fin de blanquear el dinero defraudado del IVA de los hidrocarburos, Aldama creó además siete sociedades pantalla en Portugal, cuatro de ellas en Elvas, con la finalidad de evadir el pago de impuestos, entre septiembre del 2022 y marzo del 2023. La principal es Atmosferaudaz Unipessoal Lda., radicada en el pueblo portugués de Elvas. A ella se le suman seis más, la mayoría ficticias: Proezencontrada Lda., Cuboflamejante Lda., Agarróbvio Unipessoal, Bravapercepacao Unipessoal lda., Fenomenesferico Unipessoal Lda. y Etapinsvisível Unipessoal Lda.

Una mención especial merece Luxemburgo, por las elevadas cantidades que se movían en el entramado financiero: miles de millones a través de más de una decena de sociedades distintas relacionadas con la trama. Las fuentes consultadas desvelan que este entramado centra un nuevo informe de la UCO que estará próximamente a disposición de los jueces que investigan al «núcleo corruptor» del ‘caso Ábalos’ y de la trama de hidrocarburos, Ismael Moreno y Santiago Pedraz.

De momento, los investigadores han entregado ya un segundo informe de contenido «sensible», por la «relación epistolar» entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con quien fuera su ministro de Fomento y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, que se incluye en los discos duros incautados en el domicilio de Koldo García.

El telegrama al hijo de Ábalos

La trama societaria se conoce meses después de que un empresario contactado por este periódico, S. D., enviara un telegrama a una vivienda propiedad del exministro ubicada en la calle Humilladero de Madrid, donde el hijo mayor de Ábalos tenía residenciada la sede social de dos empresas dedicadas a la interlocución con gobiernos para proyectos de cooperación al desarrollo. Precisamente el destinatario del telegrama al que ha tenido acceso en exclusiva este periódico era Víctor Ábalos Aguado. El texto decía así: «Asunto Petróleo venezolano para cliente de China. Me urge contactar con usted hoy sin falta»

El emisor del mensaje era un empresario de Tenerife que pretendía aprovechar la «llegada» del exministro Ábalos para contactar con la empresa pública Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) con vistas a importar petróleo venezolano a España. Concretamente su intención era comprar un tipo de producto petrolífero venezolano, el Merey, para venderlo al gobierno de China, dado que la empresa petrolera pública PetroChina había comprado una semana antes un cargamento de crudo venezolano Merey para su nueva megarefinería de Guangdong, en el sur del país. Un mes después de que este empresario enviara el telegrama al domicilio del exministro, España efectuó en mayo la mayor compra de petróleo venezolano de los últimos 20 años, un 380% más según los datos publicados por Cores (Corporación de Reservas estratégicas de Productos Petrolíferos).

RTVE pierde más de 1.200 millones. Está tomada y sitiada por la banda de Pedro Sánchez. Podemos con 5 diputados tiene 8 consejeros, el PP con 137, ninguno.

 

Para esto, es mejor cerrar RTVE y ahorrarse 1.200 millones

Pedro Sánchez y Óscar López / Europa Press
Pedro Sánchez y Óscar López

Lo más cercano en el tiempo es la emisión del último episodio de la serie de Pedro Sánchez. Ha sucedido este miércoles, cuando los suscriptores premium de El País han podido observar una reunión en Moncloa entre el presidente (Batman) y Félix Bolaños (Robin) en la que comentaban la muerte de Pablo Milanés. “Lo escuchaba mucho, me encantaba, como Silvio Rodríguez. Soy un poco antiguo”, subrayó Batman.

Dos días antes, el lunes, durante el estreno del segundo capítulo de este mockumentary, aparecía nuestro super-héroe en su coche oficial, agarraba su teléfono móvil y comenzaba a hablar con quien parecía ser Begoña Gómez. El hombre preguntaba por cómo se ha levantado una tercera persona -seguramente, su hija-. Después, afirmaba que no sabía si iba a llegar pronto a casa, dado que tenía muchas reuniones. “Además viene Biden y...”. Vendieron la serie como una obra interesante para acercarse a la realidad de Moncloa, pero las intervenciones de Sánchez y de Bolaños le otorgan un ingrediente tan personalista que roza la parodia.

Viajemos ahora a febrero de 2020. Restaurante Rodilla, paseo de la Castellana, Madrid. A un lado de la mesa, se ubicaba Fernando Garea, presidente entonces de la Agencia EFE. Al otro, Miguel Ángel Oliver, secretario de Estado de Comunicación. El segundo informó al primero sobre la decisión del Gobierno de destituirle, al no haber demostrado la suficiente sensibilidad con la agenda de Moncloa. Ya se sabe que no hay noticias más interesantes que las que a mí me conviene que leáis, así que quien no esté dispuesto a difundirlas, no es idóneo. Es bastante comprensible.

Oliver abandonó su puesto en el Ejecutivo un tiempo después, tras gestionar las actividades de prensa durante la pandemia de una forma que disgustó a casi todos. Hoy, es presidente de la empresa pública de noticias. No se conocen quejas de Sánchez y de su equipo hacia su labor; quizás porque su delicadeza es mayor que la de Garea. Esto es lo que hay: o lo tomas... o lo dejas.

Sácame guapo en la foto

Los columnistas de los pseudo-medios de comunicación han criticado en múltiples ocasiones el cesarismo del presidente. Sus artículos llegaron a resultar soporíferos porque todos abundaban tarde o temprano en ese rasgo. Pese a todo, acertaban. Quien haya podido ver el falso documental sobre el presidente habrá comprobado que cualquier mención hacia el ego desmesurado de Sánchez es escasa. Ha querido pasar a la posteridad mediante una serie de cuatro episodios que fluctúan entre el selfie, la auto-admiración y el onanismo frente al espejo. Quiere que se hable bien de él. No bien, mejor. En un tono casi reverencial.

Así que no extraña que situara a Oliver en EFE o que ahora pretenda tomar el control del Consejo de Administración de RTVE mediante un real decreto ley. El PSOE ya manejaba los hilos de la radio-televisión pública con la colaboración de algunas de sus principales estrellas, entregadas a la causa sin especiales reparos morales. Ahora, Moncloa intenta ir más allá y ha diseñado un real decreto ley que garantizará a los socialistas el control de los telediarios hasta 2030. También el del Consejo, donde contará con una mayoría importante.

Por si los vocales salieran levantiscos, la norma reforzará la figura del presidente, que podrá designar a los altos directivos sin necesidad de someter esta decisión a votación en el órgano de gobierno de RTVE. Esto le permitirá rodearse de palmeros y despejará el camino de vuelta a alguno de los directivos que se fueron y que, hasta ayer, tenían vetado su reingreso. Quien quiera entender, que entienda.

El punto más inquietante del decreto está en su apartado 6 - g), que modifica la normativa actual para precisar que los consejeros (sólo) tendrán la competencia -y la obligación- de pronunciarse sobre los proyectos que presente el presidente y que “estén sometidos a la aplicación de la Ley de Contratos del Sector Público”. Esto último no aparece en la ley actual, lo que deja en el aire el hecho de que los contratos con productoras audiovisuales se sometan a votación a partir de ahora en el Consejo de RTVE, señalan altos directivos de la casa.

Los empresarios de confianza

¿A quién podría beneficiar esto, en caso de que se mantenga esta redacción? Sin duda, a las productoras afines, que podrían negociar directamente con el nuevo presidente sus acuerdos con la corporación, sin necesidad de que un órgano colegiado los ratifique. No se me ocurre ningún empresario mediático que necesite contratos con RTVE para financiar sus proyectos alternativos. Algunos, en fase de construcción actualmente, concesión gubernamental mediante.

Está claro que todas estas cosas no son sospechosas ni mucho menos pueden provocar críticas. Ya se sabe que Pedro Sánchez defiende la prensa libre, prefiere que los medios de comunicación públicos sean independientes… y sitúa sus intereses personales por detrás de los del resto de los ciudadanos. Él es el español 47.999.999. Tan sólo se da importancia y se hace grabar documentales y derivados porque cree que podrían interesar.

A RTVE le garantiza un presupuesto de 1.200 millones de euros al año. Habrá quien piense que cuesta demasiado cara la propaganda y que a lo mejor sería mejor cerrarla, visto lo visto. Y habrá quien vea que garantizar su independencia requiere medidas impopulares. Siempre hay gente que observa la realidad con un prisma certero y siempre hay quien se deja engañar.

Sea como sea, conviene resumir la situación para intentar entenderla mejor: el Gobierno nombrará a un presidente afín en RTVE mientras Óscar López reparte una licencia de TDT a 'los brujos visitadores' y 100 millones de euros para digitalizar los medios. Entre medias, se redirigirá el flujo de publicidad institucional y se intentará reducir la que le llega -por varias vías- a la prensa crítica. Sin duda, todo esto demuestra que el presidente cree en la libertad de expresión, siempre que se ajuste a determinados parámetros que le convienen. Los que se han visto en su documental.