Comentando una forma de vivir creativa y pasional, la textura es de rabia y emotividad, hay desesperación y un poco de ansiedad. ¡¡BASTA YA¡¡. Juan Pardo Navarro
Nunca pensé que a comunistas, independentistas y terroristas le impactaría tanto la boda de Almeida y Teresa Irujo.
Letizia, no tiene derecho a eclipsar el encuentro de Don Juan Carlos con su hijo.
Tenemos al padre del rey Felipe VI en la regata de Sanxenxo, que es la convocatoria que ha traído al Emérito de vuelta a su país. Pero el rey Juan Carlos tiene otra cita más importante, o al menos otra cita que levanta mucha más expectación en la prensa y es la anunciada reunión familiar del rey Juan Carlos en Madrid. Será este lunes en Zarzuela. Anuncian reunión entre padre e hijo. Anuncian encuentro entre marido y mujer. Anuncian incluso que habrá más familiares a los que el rey Juan Carlos podrá abrazar en Madrid. Ahora la gran pregunta que todos se hacen es: ¿El rey Juan Carlos y la reina Letizia se van a ver? ¿Qué plan tiene la esposa de Felipe VI para este lunes?
Estos días todo parece girar entorno a la visita del rey Juan Carlos. Se analiza con lupa de vigía cada gesto que el Emérito hace o no hace, cada palabra que Juan Carlos dice o no dice y cada persona con la que se ve o no se ve. Y por supuesto se analiza con lupa de siete aumentos el comunicado que emitió la Casa Real: “Don Juan Carlos tiene previsto permanecer durante esas fechas en la localidad gallega de Sanxenxo, y el lunes 23 viajará a Madrid, para estar con Su Majestad el rey, con su Majestad la Reina Doña Sofía y demás miembros de su familia en el Palacio de la Zarzuela. Ese mismo día, Su Majestad el Rey Don juan Carlos emprenderá viaje de regreso a Abu Dhabi donde ha fijado su residencia de forma permanente y estable”. Parece lógico pensar que lo que más interese a la prensa, y a los ciudadanos, de esta reunión familiar es el reencuentro de Don Juan Carlos I con la reina Sofía y con el rey Felipe. En los dos años que lleva fuera de su país, el Emérito no se ha visto con su esposa ni con su hijo. La comunicación oficial de esos dos importantísimos reencuentros deberían centrar la atención mediática. O es lo que parece lo lógico. Pero la realidad es otra.
La atención de los medios de comunicación se ha centrado en la ausencia del nombre de la reina Letizia en el comunicado de la Casa Real. Y esa ausencia colma los debates en la prensa de estos días. Hay quien considera que se debe a un error en el protocolo del escrito y que se daba por hecho que la reina Letizia también estará presente en la reunión familiar. Pero, una gran mayoría de voces no creen que sea una simple equivocación por omisión. Una gran parte de la prensa apuesta por la ausencia de la esposa de Felipe VI en esa reunión del lunes. El relato de que supuestamente el rey Juan Carlos no apoyó el matrimonio de su hijo con Letizia se reanima estos días. De esta forma algunos verían en una ausencia de la reina Letizia la prueba de una presunta mala relación entre el Emérito y Letizia.
Y por eso todas las miradas se han girado hacia la agenda oficial que tiene la reina Letizia para el próximo lunes. Pero, la reina Letizia no tiene ningún plan oficial que pudiera entorpecer su presencia en la reunión familiar con Don Juan Carlos I. Al menos que se sepa. Y no deja de ser cierto que resultaría extraño que la nuera del Emérito no estuviese presente en la reunión de Zarzuela. Pero hay algo que resulta aún más extraño. Lo verdaderamente sorprendente es que la presencia o ausencia de la reina Letizia en Zarzuela levante mucho más interés que el reencuentro del rey Juan Carlos con su mujer y con su hijo. Saber cuál será el plan de la reina Letizia para el próximo lunes acapara toda la atención de los medios, y así apenas se habla de cómo será la reunión del matrimonio o el reencuentro del padre con el hijo. El debate sobre el plan que hará Letizia el lunes lo eclipsa todo. Y eso sí que resulta extraño, insisto. Muy extraño.
Hacienda y la fiscalía del Supremo, ambos nombrados a dedo por Pedro Sánchez, investigan a DON JUAN CARLOS I por ser REY.
Don Juan Carlos I es el español más influyente del mundo. 17 de las 20 principales obras ejecutadas S XXI en el mundo, las ha consegido él, para empresas españolas.
Antes de que se me olvide,
una de las investigaciones es por viajar en vuelo privado. Por lo visto, los
viajes de Pedro Sánchez en el Falcon, los paga el o Begoña de su bolsillo. El
jefe de la inspección de la Agencia Tributaria que “actúa” es el mismo
que firmó la pertenencia en propiedad de
13 fincas a la Infanta Cristina cuando se estaba instruyendo el famoso caso NOOS
en Mallorca junto a su marido. De este hecho, la defensa no se hubiese dado
cuenta hasta después de la sentencia.
Pero como que en España hay
más gente buena que mala, otro inspector al que, posteriormente, instaron a la
jubilación comunicó al CGPJ a la Audiencia Provincial de Palma y al TSJB que ni
una sola de las 13 propiedades (fincas,
cortijos y hasta palacios) correspondían a la Infanta Cristina que solo tenía
el 50% de una vivienda en Barcelona hipotecada. El juez instructor del caso, Pepe
Castro que no era ni juez de oposición, hoy, alto dirigente de Podemos de
Mallorca, antes comunista; estuvo a punto de ser ministro y….)
De todos es sabido la odiosa y recalcitrante manía que le tiene la ministra
de Hacienda, auxiliar de clínica de profesión, María Jesús Montero a la Casa
Real. Todo es consecuencia de una finca que tiene el cuñado de Don Juan Carlos
en Andalucía y que vía expropiación se la quiere adjudicar ella para ella. Al
parecer algún familiar de Montero nació en dicha finca y puede que hasta ella.
¿Quién sabe el nombre del marido de esta ministra socialista, por ahí van los
tiros.
A lo que vamos, Hacienda
solicita a Suiza un extracto de las cuentas de Don Juan Carlos. Suiza contesta:
”Que ellos no hacen extractos de las cuentas de nadie, por razones lógicas
ellos no están autorizados para abrir las cajas de sus depositantes para contar
dinero ni otras pertenencias. Pero que en el caso de Juan Carlos I ni admitirán
a trámite otra petición, ya que de la anterior hicieron uso indebido con
maquinaciones que dañaron y mucho al sistema bancario suizo.
La inspección investiga
ingresos de funcionarios de La Zarzuela a una cuenta del rey emérito y el
origen del dinero con el que varios empresarios pagaron la regularización
fiscal de cuatro millones
La inspección que lleva a
cabo la Agencia Tributaria a Juan Carlos I por indicios de un presunto delito
fiscal que investiga la Fiscalía del Tribunal Supremo ha dado sus primeros
pasos. Hacienda ha remitido al palacio de La Zarzuela dos requerimientos para
que le facilite todos los pagos que la Casa del Rey ha hecho a Juan Carlos I
desde su abdicación en junio de 2014 hasta 2018.
La Fiscalía del Tribunal
Supremo investiga la cuenta del rey emérito en la que la Casa del Rey le
ingresaba su asignación anual de 198.845 euros, para comprobar si esos pagos
que establecían los Presupuestos Generales del Estado coinciden con los
ingresos y retiradas de dinero efectuados en su cuenta por Juan Carlos I durante
el citado periodo.
Interventores y funcionarios
de la Casa del Rey ya han facilitado la información requerida y respondido a
las preguntas de los inspectores de Hacienda asignados a la investigación,
según confirmaron a este periódico fuentes autorizadas de La Zarzuela. Dichas
fuentes señalaron que los requerimientos de Hacienda a la Casa del Rey lo son
en su condición de entidad pagadora de la asignación que recibió el monarca
emérito hasta que esta le fue retirada por su hijo Felipe VI en marzo de 2020.
¿Dónde consta si ha cobrado o no ha cobrado.
Hacienda investiga asimismo
otros ingresos menores que funcionarios de la Casa del Rey hicieron en la
cuenta del rey emérito y por solicitud de este último. Se trata, según fuentes
cercanas a Juan Carlos I, de “pequeñas cantidades para el pago de compras en
tiendas” que el anterior jefe del Estado solicitó que se liquidaran. Los
inspectores intentan seguir el rastro del origen del dinero con el que se
hicieron esos ingresos.
La inspección de la Agencia
Tributaria se inició después de que Juan Carlos I presentara ante Hacienda dos
regularizaciones voluntarias. En la primera, abonó al fisco 678.393 euros por
los regalos en dinero recibidos del empresario mexicano Allen Sangines-Krause
durante los ejercicios 2016-2019. En la segunda, pagó 4,4 millones por los
centenares de vuelos privados que le sufragó la fundación Zagatka de Álvaro de
Orleans. Un pago en especie obligado a tributar el IRPF. Juan Carlos I costeó
esta regularización con donaciones de empresarios amigos. Hacienda ha requerido
a esos empresarios amigos del rey emérito que acrediten el origen del dinero
que han aportado, según señala una fuente cercana al caso.
