martes, 10 de abril de 2018

Si la Ministra independentista alemana, Katarina Barley se piensa "mear" en la cabeza de los españoles, seguro que no nos arrodillaremos.



El Roto, en su día,  se planteó el derecho a la libertad de expresión. En muchos casos poder decir lo que uno quiera no sirve de nada, especialmente, si  nadie le escucha o si lo que se dice tiene poco sentido porque no se ha dispuesto del tiempo necesario para pensar aquello que se pretendía decir. En estos casos, mejor hablar de Cifuentes, Sánchez, el coletas o Pérez Reverte de los casi todo sabemos, porque todo es mentira.  

Katarina Barley, Ministra de Justicia de Alemania, con el único mérito que aporta en su CV es el de ser de ser una jurista de hamburguesas en Hamburgo y…. en sus ratos libres defendía a independentistas bávaros semiescondidos en su colonia (Köln) natal. Aunque sea Ministra interpuesta por los socialistas del SPD, en la realidad política, es una monitora de movimientos independentistas alemanes. “Esta” Barley es algo parecido a Puigdemont con teorías de Pablo Iglesias e indefinición de Albert Rivera.

Quiero e intento explicar que siendo la pesadilla de la Merkel, ésta no se la puede “quitar” de en medio ni con la bomba de Hidrógeno. Ni es socialista ni comunista ni persona civilizada, solo y exclusivamente busca protagonismo, chupar cámaras y enrarecer a los ya enrarecidos medios de comunicación alemanes comoBILD, el resto de medios poco o ningún crédito dan a sus manifiestos.

Referente al caso de la extradición de Puigdemont que, por mi parte, se lo pueden quedar en Alemania o enviarle a la Antártida como verraco reproductor de pingüinos.   Hay dos causas fundamentales que no se han tenido en cuenta. Libertad de expresión y  desafío a la Constitución española, por ende, al pueblo español. La ilógica gradualidad con el que la Ministra acredita a sus subordinados –Si, subordinados los magistrados de un tribunal alemán, no individualmente- para enaltecer el independentismo bávaro es más que evidente.

El descrédito internacional que ha provocado esta indigente jurista teutona, ya empieza a debilitar “”hasta la economía”” alemana. Nadie confía en países donde puedan resurgir movimientos independentistas, o sea, el término “criminal”  empleado por Federico Jiménez los Santos, en el día de hoy,  ha sido acertadísimo, aun reconociendo que no es el “Los Santos” de mi devoción. Está más cerca de la Ministra independentista alemana  que de “el lince, Llanera.  Al menos, tiene más experiencia en terrorismo e independentismo que ambos. 

Juan Pardo.

juanpardo15@gmail.com

http://blogdejuanpardo.blogspot.com.es/2017/07/que-si-amo-pablo-iglesias-no-de-momento.html
Publicar un comentario