Estos días se está
celebrando en Roma el sínodo de obispos para mejorar los valores morales de la
familia. En España, la raza política se descubre para alertar a la población de
que “ellos” no tienen referencia moral. No es de fácil comprensión para la raza
humana que estos canallas justifiquen la diferencia moral entre matar al
pueblo, poco a poco, de hambre, miseria, anhelo y deseo de comer, de tener una
casa meridianamente digna o, sencillamente, de un tiro en la nuca a los
sublevados. Me decía un compañero de Venezuela a mi pregunta ¿Cómo se ha
llegado a tan tremendo estado de corrupción y crimen organizado? Y me
respondió: “Juan, poco a poco”.
Quisiera
comprender cómo un animal político puede llegar a perder todo tipo de valores
y, además, postularse para ser dueño de España.
Pienso en lo que
pasaría por la mente de esa bestia cuando introducía la tarjeta de plástico
fiscalmente opaca en un cajero, marcaba el PIN y le salía un abultado fajo de billetes.. Veo su sonrisa
entre irónica, boquiabierta, burlona y orgullosa al comprobar que el truco
había funcionado de nuevo..
Ese canalla, fuera
exministro, directivo de la patronal, político o líder sindical, volvería
probablemente, después a su casa con el fajo de billetes, besaría a su mujer,
le haría una carantoña a los hijos y les contaría lo dura que había sido su
jornada de trabajo. Pero se acostaría sabiendo que era un despreciable
sinvergüenza al que tarde o temprano cazarían y sería fiscalizado.
Algo
no me cuadra, el papel de la inspección de Hacienda. ¿Cómo es posible que
durante tantos años esas cantidades no hayan llamado la atención de la Agencia
Tributaria? ¿Por qué a un profesional se le rechaza como gasto el importe de un
almuerzo de trabajo y se dejaron pasar esas cantidades? Ahora, como apuntamos
hace días, la parte fiscal del escándalo habrá prescrito y la responsabilidad penal
también. Entre unas cosas y otras,
estamos ante la consagración de la impunidad. Mucho me temo que, al margen de
los obligados a dimitir porque tienen cargo público, la única pena que van a
tener los poseedores de las tarjetas será la censura pública y la vergüenza de
verse en las listas? hasta que pase la emoción. Esperemos que haya justicia,
aunque tarde. Y pido que hagamos la reflexión que planteaba al principio: si lo
de Caja Madrid ocurrió y se mantuvo durante tantos años, no es porque los
beneficiarios de las tarjetas sean una piara de cerdos, sino porque el Gobierno
se lo permite. Los españoles solo tenemos dos opciones o cortar cuellos
políticos o morir “poco a poco”



4 comentarios:
El hombre no es un animal racional sino un animal con posibilidad de llegar a ser racional -----jonav
La JUSTICIA ... Sólo CASTIGA a los POBRES . Recuerdo a la mujer que " casi " va a la Cárcel por comprar comida para el Bebé con una tarjeta extraviada ... . Pena de PAÏS ...
Robar no tiene justificación nunca.
Cualquier madre en España y sin trabajo, cobra 600e de Renta Garantizada de Ciudadanía, aparte de recibir pañales,leche,alimentos, ropa y otras ayudas de varias asociaciones públicas y privadas.
Y lo mejor que puede hacer es trabajar. Lo hacen las extranjeras y lo puede hacer cualquier mujer.
Que los "poderosos" sean sinvergüenzas, no es excusa para robar una tarjeta de crédito y comprar con ella.
Por cierto: No "compraba" solo pañales...
A los políticos corruptos habría que condenarlos más duramente,pero al resto de sinvergüenzas también. Es peligroso justificar cualquier robo.
Pueden acabar muchos haciendo lo que el alcalde de Marinaleda, el tal Gordillo y su banda de sindicalistas sinvergüenzas
La guillotina es barata y eficaz
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