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El ejército de Corea del Norte se retira de la guerra contra Ucrania.

 

Corea del Norte envió sus mejores soldados para ayudar a Rusia en su guerra contra Ucrania. Pero tras sufrir graves pérdidas durante meses, han sido retiradas de la línea del frente.

 Guerra en Ucrania: qué armas busca Rusia en Corea del Norte y qué le puede  dar a cambio Putin a Kim - BBC News Mundo

Los soldados norcoreanos que se unieron a sus aliados rusos en la batalla contra las fuerzas ucranianas fueron retirados del frente tras sufrir graves bajas, según funcionarios ucranianos y estadounidenses.

Las tropas de Corea del Norte, enviadas para reforzar a las fuerzas rusas que intentan hacer retroceder una ofensiva ucraniana dentro de las fronteras rusas, no han sido vistas en el frente desde hace unas dos semanas, dijeron los funcionarios tras solicitar el anonimato para discutir asuntos militares y de inteligencia sensibles.

La llegada de unos 11.000 soldados norcoreanos a Rusia en noviembre causó alarma en Ucrania y entre sus aliados de Occidente, quienes temían que su despliegue supusiera una escalada significativa en la guerra de casi tres años. Pero en solo tres meses, las tropas de Corea del Norte han disminuido a la mitad, según el general Oleksandr Syrsky, máximo comandante militar de Ucrania.

Los soldados ucranianos que han luchado contra los norcoreanos los han descrito como feroces guerreros. Pero la desorganización en sus filas y la falta de cohesión con las unidades rusas han provocado un rápido aumento en las bajas, dijo un oficial ucraniano. Desde su llegada al campo de batalla, los soldados norcoreanos han sido abandonados a su suerte, avanzando con pocos vehículos blindados y sin apenas detenerse para reagruparse o retroceder, según funcionarios ucranianos y soldados de primera línea.

Los críticos de la cúpula militar ucraniana criticaron la ofensiva del año pasado en la región rusa de Kursk como un despilfarro de recursos en un momento en que el ejército dentro de Ucrania se tambalea ante el prolongado ataque ruso. Pero el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha insistido en mantener el territorio el mayor tiempo posible, como moneda de cambio en futuras negociaciones de paz.

Cuanto más tiempo se mantengan las tropas ucranianas en Kursk, más embarazoso será para el presidente de Rusia, Vladimir Putin. Aunque Putin ha prometido expulsar a las fuerzas ucranianas, se ha mostrado reacio a desviar soldados de las principales operaciones rusas en el este de Ucrania, en parte para reforzar igualmente su posición en futuras negociaciones.

En esa disputa entró Kim Jong-un, líder de Corea del Norte y aliado de Putin. Fue quien propuso enviar soldados para ayudar a los rusos en Kursk, según las agencias de inteligencia estadounidenses, aunque Putin no tardó en aceptar la idea.

Muchos de los soldados se encuentran entre las tropas de operaciones especiales mejor entrenadas de Corea del Norte, pero los rusos parecen haberlos utilizado como soldados de infantería, enviándolos en oleadas a través de campos sembrados de minas terrestres para ser acribillados por el intenso fuego ucraniano.

Los funcionarios de Estados Unidos dijeron que la decisión de retirar a los soldados norcoreanos de la línea del frente podría no ser permanente. Es posible, dijeron, que los norcoreanos regresen tras recibir entrenamiento adicional o después de que los rusos diseñen nuevas formas de desplegar las tropas para evitar bajas tan importantes.

En cualquier caso, la lucha para expulsar a las fuerzas ucranianas de Kursk está lejos de haber terminado. Hace unas semanas, las fuerzas ucranianas lanzaron una nueva ofensiva en la región, pero han sido repelidas por las defensas rusas. Aunque los ucranianos tomaron unos 800 kilómetros de territorio ruso cuando cruzaron la frontera el verano pasado, las fuerzas rusas han podido retomar aproximadamente la mitad.

La incursión ucraniana en la región de Kursk en agosto conmocionó al Kremlin. Era la primera vez en 10 años de enfrentamientos entre ambos países, incluida la invasión a gran escala de Rusia en 2022, que los soldados ucranianos tomaban y mantenían en su poder territorio ruso.

En un discurso pronunciado esta semana, Zelensky elogió a los soldados ucranianos que luchaban en la región de Kursk, afirmando que sus esfuerzos habían creado “una zona de amortiguación” para proteger el territorio del noreste de Ucrania de nuevas ofensivas rusas.

La ignorancia de Sánchez. Si Israel opta por el genocidio, en menos de una hora, Gaza hubiese sido un solar de cadáveres.

 GUERRA DE GAZA | Posibles escenarios de una invasión terrestre israelí

Arrasar Gaza y matar a todos sus ocupantes era militarmente, un objetivo sencillo. Precisamente porque no se quiere un genocidio es por lo que se está prolongando tanto esta horrible guerra. Y actuaciones como la del Gobierno español ayer contribuyen a prolongarla mucho más que a resolverla

La grandilocuente declaración ayer del presidente del Gobierno reconociendo el inexistente Estado de Palestina ha demostrado, una vez más, que Sánchez y Napoleonchu, además de incompetentes son unos ignorantes respecto a las formas diplomáticas.
 
Históricamente España ha practicado la llamada Doctrina Estrada que fue ideada por el secretario de Relaciones Exteriores de México, Genaro Estrada Félix, que formuló la que él llamó «Doctrina Mexicana» y el mundo entero denomina Doctrina Estrada, el 27 de septiembre de 1930. Según esa doctrina, no se reconoce estados, ni reinos, ni repúblicas. Simplemente se mantiene relaciones diplomáticas o no se mantienen. Es fabuloso que se nos hable de reconocer dos estados cuando España no ha reconocido jamás al Estado de Israel. Como es normal, España estableció relaciones diplomáticas con Israel en enero de 1986 en un acto que se celebró en el Hotel Promenade de La Haya. Y, por cierto, el jefe del Gobierno, con la perspectiva de hoy, también es un fascista: Felipe González.
 
Huelga decir que esto no es una situación derivada del conflicto árabe-israelí, que cada vez más es un conflicto simplemente palestino-israelí porque una de las razones por las que Irán desató la masacre del 7 de octubre fue el creciente acercamiento entre muchos países árabes e Israel. La Doctrina Estrada se aplicó exactamente igual en el desmoronamiento de la Unión Soviética. De la URSS, con la que España tenía relaciones diplomáticas, surgieron quince naciones diferentes, cuya independencia nunca fue reconocida al declararse aquellos como estados soberanos. Simplemente se estableció relaciones diplomáticas con cada uno de ellos. Pero aquí ha llegado Napoleonchu, que ganó la oposición en una tómbola, y ha declarado reconocer el Estado de Palestina. Algo único en nuestra historia.
 
A más a más, en la declaración unilateral de Sánchez de ayer a primera hora, la referencia a la resolución 242 de Naciones Unidas parece muy arriesgada. Para empezar, porque en inglés esa resolución no habla de «los territorios ocupados» sino de «occupied territories» sin artículo, lo que no aclara a qué se están refiriendo exactamente. Y, a mayor abundamiento, Sánchez tuvo el valor de hablar de reconocer un Estado compuesto por Gaza y Cisjordania con un corredor que uniese ambos territorios, hecho extremadamente relevante que no está reconocido en ninguna resolución de Naciones Unidas. O sea, que reconocemos un Estado que se niega a reconocer al Estado de Israel, y le otorgamos un territorio, el que ocupe ese corredor, que no reconoce ningún otro país del mundo. Estamos a la vanguardia.
 
En este asunto, España ha perdido el norte. Y lo vamos a pagar caro. A todo el disparate de ayer añádase la declaración de una magistrada, que hoy funge como ministro de Defensa, hablando de genocidio. No, no es una vicepresidente del Gobierno que en su vida no ha pasado de ser activista. Es nada menos que una magistrada que sabe perfectamente lo que el término genocidio significa: «Exterminio o eliminación sistemática de un grupo humano por motivo de raza, etnia, religión, política o nacionalidad» según el DRAE. Si ese fuera el objetivo de Israel, esta guerra hubiera terminado hace meses. Arrasar Gaza y matar a todos sus ocupantes era militarmente, un objetivo sencillo. Precisamente porque no se quiere un genocidio es por lo que se está prolongando tanto esta horrible guerra. Y actuaciones como la del Gobierno español ayer contribuyen a prolongarla mucho más que a resolverla. Enhorabuena, presidente. Napoleonchu y usted van a conseguir todavía más muertos en Gaza.

Quién está ganando la guerra ¿Rusia o Ucrania?

 

Moscú y Kiev aún confían en la victoria mientras en el campo de batalla hay un impás con cierta ventaja del Kremlin

La guerra en Ucrania cumple su segundo año el próximo 24 de febrero. Rusia desencadenó una invasión a gran escala en el país vecino, en el que sus tropas o subalternos ya combatían en el este desde 2014. Rusia sigue sin mencionar la palabra "guerra" en el país hermano. Tras el shock inicial, llegó la euforia de Ucrania y Occidente al ver la resistencia del pueblo invadido. Nadie habría imaginado que Ucrania iba a resistir. Ese es su triunfo. Pero veinticuatro meses después, se impone el realismo: Rusia no está perdiendo y Ucrania tampoco está ganando.

Ni Moscú ni Kiev están dispuestos a parar porque aún creen que pueden vencer. En este 2024 electoral será decisivo qué ocurra en las presidenciales de Estados Unidos. Si Donald Trump vuelve a la Casa Blanca, correrán ríos de vodka en el Kremlin. Solo un presidente como Joe Biden, el último presidente europeo de EEUU, mantendría el vínculo transatlántico como hasta ahora. Biden es de origen irlandés y ha vivido en primera fila los acontecimientos de la Guerra Fría. Sabe lo relevante que es esa conexión entre EEUU y Europa para la seguridad de la comunidad occidental.

Hay un impás en el que Ucrania ha perdido su capacidad ofensiva y se ha puesto a la defensiva"

francsco gan pampols, teniente general en la reserva

"Lo que se aprecia es un impás en el que Ucrania ha perdido su capacidad ofensiva y se ha establecido a la defensiva. Rusia intenta aprovechar la situación, pero no tiene suficiente potencia de combate para realizar una ruptura y profundizar en el despliegue. No obstante, Rusia avanza en Avdidka, por ejemplo, y Ucrania retrocede en varias zonas del frente. En todo caso, nada definitivo, aunque Rusia tiene cierta ventaja, ya que Ucrania nota cada vez más la falta de munición y reposición de armamento", explica Francisco Gan Pampols, teniente general en la reserva.

La contraofensiva ucraniana creó muchas expectativas. Demasiadas. Pero el Ejército ucraniano no podido romper las defensas profundas de Rusia. Por muy capacitado que sea un Ejército una defensa sólida es casi impenetrable. Estamos en un momento de realismo. Los rusos han aprendido de sus errores. Su economía sigue creciendo: según el FMI, un 2,6% este año. Están volcados con la guerra: el 35% del PIB ruso se dedica a la guerra.

Y han sorteado las sanciones. "Predecían el colapso, decían que nos íbamos a desmoronar. Haría un gesto bien conocido (en alusión a un corte de mangas o una peineta) pero hay damas delante. No han triunfado. Nuestra economía está creciendo, al contrario que la suya", dijo Putin el viernes pasado ante unos seguidores en Tula, capital de la industria armamentística. Según dice en el Financial Times Eliva Ribakova, experta del Peterson Institute for International Economics, "el régimen se asienta sobre una gran plataforma de petróleo; la economía rusa es como una gasolinera que se dedica a producir tanques"

"En 2024 Ucrania va a defender el territorio que queda bajo su control y Rusia intentará obtener más ganancias. En este pulso Ucrania depende de Occidente: en armamento y ayuda financiera. La supervivencia de Ucrania depende de que pueda convertirse en un Estado independiente”, apunta Mira Milosevich, investigadora senior en el Real Instituto Elcano

El ex presidente de Estonia Toomas Hendrik Ilves afirma en una entrevista en el diario polaco Rzeczpospolita que "Rusia no está perdiendo: las esperanzas de que las sanciones pudieran de rodillas a la economía rusa no se han materializado. Pero los rusos no han sido capaces de abrir una brecha en el frente y están perdiendo el control en el Mar Negro". 

La batalla del relato

En este impás sobre el terreno, el Kremlin se vuelca en  la batalla del relato. El objetivo es que cale la idea del cansancio de la guerra. Y de su inutilidad. ¿Para qué vamos a apoyar a Ucrania? En EEUU la opinión pública ve cada vez más lejano el conflicto. Sin embargo, no es así en Europa, sobre todo en los países nórdicos, los Bálticos y Polonia o Alemania. Según el eurobarómetro de diciembre, un 72% de los ciudadanos de la UE aboga por que se brinde más apoyo a Ucrania y el 84% está a favor de la ayuda a los refugiados ucranianos. Los europeos, especialmente del norte, centro y este de Europa, son conscientes de que su destino está ligado al de los ucranianos. Su seguridad quedará comprometida si Rusia gana la guerra. Y la libertad y la democracia. 

Rusia trata de dominar el relato para que dé la impresión de que pueden mantener el nivel de bajas y gasto de forma eterna con el fin de que en las capitales europeas se llegue a la conclusión de que ayudar a Ucrania es un gasto inútil"

nicolás de pedro, i. for statcraft

"No hay grandes cambios en la guerra, o menos de los que la propaganda rusa nos quiere hacer creer. Rusia trata de dominar el relato para que dé la impresión de que pueden mantener el nivel de bajas y gasto de forma eterna con el fin de que en las capitales europeas se llegue a la conclusión de que ayudar a Ucrania es un gasto inútil. De este modo, azuza la guerra en Gaza y alrededores porque todo lo que contribuya a la impresión de que esto nos desborda ayuda a su objetivo de forzar una negociación que les deje mantener lo máximo”, señala Nicolás de Pedro, senior fellow en Institute for Statecraft

A pesar de la propaganda rusa, hay una sensación real de amenaza. Si Putin logra su objetivo en Ucrania, al menos consigue un éxito estratégico y mantiene el control de las zonas conquistadas a la vez que la neutralidad militar del país vecino, no va a parar ahí. Puede que recurra a amenazas híbridas, como ya ha hecho, o simplemente ponga a prueba la fiabilidad del artículo 5, por el cual los países de la OTAN se comprometen a responder un ataque a cualquiera de ellos. El ex presidente de Estonia considera que en un caso así será clave la respuesta de Polonia, "el único gran país occidental que entiende lo que es la ocupación rusa y entiende a los Países Bálticos". El responsable del BND, el servicio de Inteligencia alemán, Bruno Kahl, considera posible que Putin, si sale victorioso de Ucrania, amenace a un país de la OTAN, como dijo en una entrevista en Focus. Pondría a prueba a los aliados para ver si responden. Sobre todo, si en EEUU está Trump en la Casa Blanca.

Según Milosevich, la razón tiene que ver con que "Rusia ha perdido su imperio y ha fracasado en su transición a la democracia y en convertirse en un Estado nación. Es un imperio zombi que no ha renunciado a sus ambiciones imperialistas". Así lleva amenazando a sus vecinos desde la invasión de Georgia de 2008. 

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha reconocido claramente que su país depende de la ayuda exterior, en concreto de la estadounidense para ganar la guerra. Y en EEUU está bloqueado el último paquete de 55.000 millones porque los republicanos exigen que se aumente el presupuesto en seguridad.

Ha sido vital este respaldo de Washington, que en los primeros 20 meses superaba los 44.000 millones de dólares, para plantar cara a Rusia, pero tanto Washington como las capitales europeas han dado lo suficiente para que Kiev no perdiera pero no para que ganara con rotundidad. El temor era que una derrota de Rusia desencadenara una escalada nuclear. O bien a la desesperada recurrieran al arsenal atómico o bien hubiera un caos tal y quedara el armamento en manos aún más descontroladas. 

Esta semana Ucrania ha superado un escollo importante en Bruselas. Finalmente, se ha aprobado un nuevo paquete de ayuda de 50.000 millones de euros para los próximos cuatro años, a pesar del rechazo inicial del primer ministro húngaro, Viktor Orban. Esta ayuda es tan necesaria como insuficiente. Ucrania va a destinar el 45% del presupuesto de 2024 a defensa. Es el 22% del PIB. La ayuda internacional en defensa supone el 13% del PIB. Y el presupuesto de defensa de Rusia asciende a 129.000 millones de euros, según el Instituto Internacional de Investigaciones para la Paz de Estocolmo. Es más del triple del ucraniano. 

En el frente, Ucrania tiene serios problemas de aprovisionamiento de munición. La UE ha prometido un millón de proyectiles pero solo llegará la mitad en breve y la otra mitad hasta fin de año. Esta carencia es lo que impide que vayan a la ofensiva, a pesar de que el uso de drones les ha dado algunas alegrías inesperadas. Rusia puede disparar 10.000 al día, y Ucrania cinco veces menos. 

A la vez Zelenski se enfrenta a un problema por las tensiones con el comandante de las Fuerzas Armadas ucranianas, genera Zaluzhni. Los rumores sobre su destitución han sido intensos la última semana de enero. Zaluzhni es ahora más popular que Zelenski y quitarle de en medio es dejarle el camino despejado para desafiarlo desde el campo político. Pero mantenerle, cuando se sabe que le ha ofrecido otro puesto, también debilita su liderazgo. 

El peligro es que se está convirtiendo en una guerra yugoslava, una guerra periférica, y en la ex Yugoslavia duraron diez años"

mira milosevich, investigadora r.I.Elcano

¿Hacia dónde va la guerra? Mira Milosevich ve un escenario balcánico. "El peligro es que se está convirtiendo en una guerra yugoslava, una guerra periférica. Y recordemos que las guerras en la antigua Yugoslavia duraron diez años", apunta la investigadora. No ve posible una negociación ahora, dado que Rusia y Ucrania aún creen que pueden lograr sus objetivos. Es cierto que el Kremlin habla ahora de "éxito estratégico", no de victoria. Aspira a conservar lo conquistado y que Ucrania sea neutral. "Pero Ucrania sigue con la idea de que es posible que Rusia salga de todo el territorio. Habría que asociar la victoria con su ingreso en la UE, aunque no recupere todo el territorio. Es una guerra de desgaste, un equilibrio de debilidad, y no está claro que Ucrania queda aguantar", añade Milosevich, quien reconoce que la ayuda internacional a Ucrania le permite defenderse pero no imponerse a Moscú

Y en el horizonte una victoria de Trump se traduciría en que serían los europeos los que deberían hacerse cargo. "2024 será un año muy duro para Ucrania. Lucha por su supervivencia", señala Milosevich. Pero la batalla real este año se libra, como indica Nicolás de Pedro, en Washington, Bruselas y Berlín. "Es ahí donde se dirime el futuro de Ucrania".

Históricos del PSOE ultiman la formación de un nuevo partido socialdemócrata. El PSOE ha muerto.

 

La mesa redonda ha estado moderada por Nicolás Redondo Terreros

La mesa redonda ha estado moderada por Nicolás Redondo TerrerosEFE

Históricos del PSOE dan el paso y crean una «plataforma constitucional» para derribar «el muro» de Sánchez

Consideran que «el bloquismo de Sánchez nada aporta y está dividiendo a los españoles como no ocurría desde hace 50 años»

Hace tiempo que venían criticando la deriva a la que estaba llevando al PSOE Pedro Sánchez. Son exministros y exdirigentes que han militado en el partido socialista durante décadas. Y ahora, por fin, han decidido dar un paso más y este martes han anunciado la creación de «una plataforma constitucional» para derribar el «muro» que ha levantado Sánchez contra el PP y Vox para su investidura.
 
Históricos como Juan Carlos Rodríguez Ibarra, José Rodríguez de la Borbolla, Virgilio Zapatero, Barrionuevo o Corcuera se han reunido en un coloquio celebrado en Madrid y moderado por el exdirigente del PSOE vasco, Nicolás Redondo Terreros, expulsado del partido por Pedro Sánchez, y en el que han calificado de «anomalía en Europa» los acuerdos alcanzado por el presidente del Gobierno con los partidos independentistas.
Parte del público asistente

Parte del público asistente.

Redondo ha recordado que la amalgama de pactos no solo están siendo criticado por partidos de la derecha, sino también por «gente joven de centro-izquierda que solo ponen sentido común sin más etiquetas».
 
Durante el acto, por ejemplo, el que fuera secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha remarcado que la ley de amnistía es «un agravio comparativo que perdona delitos en Cataluña pero no en Andalucía o en Soria».
Pero claro, para poder alcanzar esos acuerdos, Pedro Sánchez ha tenido que levantar un muro con los partidos de centro derecha. Por eso, para los integrantes de esta plataforma, «queremos quitar las murallas y abrir sendas para derrotar, por la vía pacífica, el bloquismo que nada está aportando y que está dividiendo a los españoles como ocurría desde hace 50 años», ha explicado el exdiputado socialista, Pedro Bofill, integrante de la plataforma constitucional.
Esta plataforma se une a otras que están surgiendo del seno socialista y que no están conformes con la forma de actuar de la dirección a la que está llevando al PSOE Pedro Sánchez. Así, por ejemplo, otras plataformas como El Jacobino, formada por gente joven de izquierdas y que también están empezando a alzar la voz pidiendo el regreso del socialismo histórico.

De Gobierno nada, solo una sala de guerra.

 El presidente del Gobierno de España asegura que nadie quiere la fragmentación económica o la guerra

Un Gobierno no, una sala de guerra

Sánchez ya no tiene vuelta atrás: designa ministros de corte militar mientras negocia en el extranjero sus próximas rendiciones ante Puigdemont

Sánchez prosigue su escalada bélica, que es su bomba de humo para ocultar su rendición ante los enemigos de España, nombrando un Gobierno de imposiciones ajenas comunistas (en contra del mandato constitucional que reserva al presidente la capacidad indelegable de elegir a sus ministros) y edecanes propios cuyo principal mérito es la lealtad marcial al patrón: no hacen preguntas, ejecutan órdenes.
 
Más que un Consejo de Ministros es un búnquer y un sala de guerra, como la Moncloa es el Nido del Águila, desde el que se piensan dirigir las maniobras previstas: como se trata de disimular la rendición incondicional ante el separatismo, no queda otra que dramatizar un enfrentamiento a vida o muerte con esa molesta España constitucional, transformada por la propaganda sanchista en una gigantesca conspiración reaccionaria sin otro objetivo que derribar al Gobierno legítimo.
 
Todo produce bochorno en Sánchez, sin excepción ni atenuante, y todo resulta ya agotador en un país en el que cada argumento, prueba, dato, hecho y realidad verificable se replica con un insulto, un desprecio, una valoración ad hominem y una suposición; tácticas todas ellas goebbelianas para impedir una conversación sensata sobre los asuntos públicos y enterrar con ello uno de los pilares esenciales de la democracia.
 
Pero mientras Sánchez repartía el botín con sus soldados y apostaba por generalizar el perfil de Puente o de Bolaños para dejar claro que esto va a ser una guerra, se perpetraba con impunidad el siguiente paso en la escalada destructiva de la España constitucional con el abono de otra factura del rescate, girada por sus secuestradores.
 
Si su Presidencia se negoció con un prófugo y en un país extranjero; el desarrollo de los obscenos peajes que comportaba se dirime ahora en Suiza, con cuatro mediadores internacionales desconocidos y en privado, como si España fuera el Ulster o la Colombia de las FARC.
 
Lo único que sí sabemos, porque aparece en el chantaje por escrito que Sánchez rubricó para comprarse la Presidencia, es el objetivo de la reunión, más propia de mafiosos huyendo de la Justicia para verse de incógnito en una isla remota que del tipo que maneja el BOE en un país decente.
 
Allí van a hablar del «cupo catalán», que consagrará el principio de insolidaridad y empobrecerá a la España más desfavorecida, creando un nuevo paraíso fiscal parecido al del País Vasco o Navarra. Y se empezará a conversar sobre el tipo de referéndum de independencia que a Puigdemont le parezca aceptable, probablemente en el tramo final de la legislatura, cuando el abordaje de Sánchez al Estado de derecho sea pleno y una Justicia colonizada de condespumpidos esté preparada para blanquear cualquier exceso y darle el mismo tipo de legalidad que Chávez o Maduro le confirieron al ordenamiento jurídico venezolano.
 
Sánchez, por necesidad y convicción, ha roto con al menos media España, engañando a una parte de la otra media con mentiras preelectorales o seduciéndola con subvenciones a fondo perdido, pero su realidad no cambia ni con todo el auxilio de la sumisa trompetería mediática que presenta cada uno de sus abyectos pasos como una genialidad política vanguardista y luego pasa por caja.
Y esa realidad es que el futuro de España, cuando no su presente, se ventila clandestinamente entre Waterloo y Ginebra, alzando muros domésticos contra millones de españoles inocentes, derribando todos los obstáculos constitucionales y preparando una alfombra económica, jurídica e institucional a los únicos insurgentes de verdad.
 
Un Gobierno que insulta a Fernando Savater y le pide la vez a Puigdemont, a Junqueras y a Otegi no merece respeto alguno, ni tampoco responder a su fuego con más fuego. Pero hay que adivinar aún dónde está la puerta de acceso, aún indemne, para encontrar la fórmula para salvar la democracia desde la democracia. Sánchez la abandonado y ahora es toda ella de sus víctimas.

El fracaso de Putín sin precesedentes.

 Vladimir Putin, en Moscú.

Rusia Vladimir Putin Vladimir Putin, en Moscú. Vladimir Putin, en Moscú. EFE Rusia sigue siendo «un acertijo, envuelto en un misterio, dentro de un enigma», como atinadamente describió al régimen de Stalin el primer ministro británico Winston Churchill. Lo que ocurrió el pasado fin de semana es una prueba de ello. Para empezar, cómo llamar a la exhibición de fuerza del grupo Wagner, ¿rebelión, golpe, motín…? Para rebajar la gravedad de su acción, el propio líder del grupo, Yeugueni Prigozhin, ha declarado que su objetivo no era derribar a Putin. Prigozhin quiere limitar lo sucedido a un intento para no perder el control absoluto sobre sus tropas, que el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, quería integrar en el Ejército regular. Pero, aunque eso fuera así, la decisión de marchar sobre Moscú con una columna de tanques no es un tema menor. De hecho, el alcalde de la ciudad puso a la población en alerta por una amenaza terrorista, declaró festivo el lunes y el propio Vladimir Putin abandonó la capital y durante horas estuvo en paradero desconocido. La debilidad del régimen es más que evidente: el servicio de inteligencia del Ejército ruso (GRU) no detectó el movimiento de Wagner. O, lo que es peor, lo hizo y no transmitió la información al Kremlin Hay un primer dato que llama poderosamente la atención. Miles de soldados se trasladaron desde la frontera de Ucrania hasta Rostov del Don, ciudad en la que se encuentra el comando sur de las tropas rusas, para hacerse con su control sin resistencia. Y después, continuaron hacia el norte por una de las principales autovías del país hasta llegar a 200 kilómetros de Moscú. ¿Qué información tenía de una marcha de miles de hombres y material, que lógicamente no pudo ser improvisada, el servicio secreto (GRU) del Ejército ruso? No olvidemos que Putin fue miembro del KGB y que da una importancia extrema al espionaje. La información es la base de su poder. La información y el secretismo sobre todo lo que pasa en el interior del Kremlin. Hasta los servicios norteamericanos (la CIA) han reconocido que percibieron cosas raras en Wagner en las 48 horas previas al sábado 24 de julio. ¿Es tan malo el GRU como para no haber detectado el movimiento que estaba preparando Prigozhin? O, como apuntan algunos analistas, había otras personas en la sombra esperando a ver si ese era el principio del fin de Putin. Desde luego, la asonada de Wagner no tiene nada que ver con la oposición en Rusia (Jodorkovski o Navalni), que siguió los acontecimientos desde la barrera, con la misma sorpresa que la mayoría de los mortales. La invasión de Ucrania, una operación planificada casi como un desfile militar para reforzar la imagen imperial del presidente ruso, está siendo un fracaso. Tras casi año y medio, las tropas de Volodímir Zelenski, bien entrenadas y con armas modernas suministradas por los países de la OTAN, están demostrando que el Ejército ruso es un gigante con los pies de barro. De hecho, el recurso a un grupo mercenario como Wagner lo que demuestra es la incapacidad para lograr el objetivo de derrotar a un país mucho más débil y con una inferioridad militar evidente. La guerra -a la que aún llama Putin ‘operación especial’- está suponiendo un algo coste en vidas y recursos. Ayer mismo, el presidente ruso reconoció que el Estado ruso ha pagado 1.000 millones de dólares en un año a Wagner por participar en la guerra. Las sanciones económicas están haciendo daño no sólo al Gobierno, y a los jerarcas, sino a la población. El aislamiento internacional es ahora incluso mayor que en la época de la URSS. Es evidente que la prolongación de la guerra va en detrimento de la fortaleza de Rusia y sólo beneficia las ensoñaciones imperialistas de su presidente. En ese contexto, no es extraño que la solidez del círculo íntimo del poder se esté resquebrajando. Unos, porque consideran a Putin un loco iluminado que lleva al país al desastre. Otros, porque le consideran débil y creen que debería haber recurrido ya a armas mucho más letales. Como ocurría en época de Stalin, las intrigas son concomitantes al poder absoluto. Entonces, la solución eran las purgas en las que eran eliminados los enemigos políticos y todo aquel que no mostrase fidelidad total al líder. Ahora, tal vez no con aquella ferocidad, es probable que también se produzcan en las próxima semanas o meses cazas de brujas en el entorno del Kremlin. En todo caso, la exhibición de fuerza de Wagner -su líder se ha retirado a la capital de Bielorrusia y los soldados que lo deseen podrán integrarse en el Ejército ruso- lo que sí ha puesto de manifiesto es la debilidad de Putin. Lo que suceda en el próximo futuro será consecuencia de esa debilidad, aunque sea en forma de brutalidad, porque, como afirma hoy en El Independiente Carmen Claudin, «la crisis se ha cerrado en falso».

Rusia ataca sin piedad a Ucrania. Sánchez avisa del desastre económico y sus ministros prosoviéticos piden más crueldad bélica.

 


Rusia ha atacado Ucrania. El presidente Vladimir Putin ha anunciado ha anunciado a primera hora de este jueves “una operación militar” en Ucrania tras la solicitud por parte de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk de repeler la “agresión” de las Fuerzas Armadas ucranianas. Las reacciones no se han hecho esperar. La UE ya ha asegurado que “pagará” por ello y ha anunciado sanciones “masivas”.

 

El Gobierno de España condena la agresión de Rusia a Ucrania y se solidariza con el Gobierno y el pueblo ucraniano. Permanezco en estrecho contacto con nuestros socios y aliados de la Unión Europea y
@NATO
para coordinar nuestra respuesta

“Las repúblicas populares de Donbás se dirigieron a Rusia con una solicitud de ayuda. En este sentido, decidí llevar a cabo una operación militar especial. Su objetivo es proteger a las personas que han sido objeto de abusos, genocidio por parte del régimen de Kiev durante ocho años”, ha dicho Putin en un mensaje televisado, informa Europa Press.

 

Así, Putin ha señalado que desde Rusia se esforzarán “por la desmilitarización y la desnazificación de Ucrania, así como por llevar ante la justicia a quienes cometieron numerosos crímenes sangrientos contra civiles, incluidos ciudadanos de la Federación Rusa”, tal y como recoge la agencia de noticias TASS.

 

“En cuanto a la esfera militar, la Rusia moderna, incluso después del colapso de la Unión Soviética y la pérdida de una parte significativa de su potencial nuclear, es hoy una de las potencias nucleares más poderosas”, ha advertido. Según ha remarcado, “nadie debería tener duda de que un ataque directo a Rusia conducirá a la derrota y tendrá consecuencias nefastas para un agresor potencial”.

 

Desde Ucrania, su ministro de Exteriores, Dimitro Kuleba, ha confirmado la operación militar para invadir el país y ha pedido al mundo frenar a Putin. “Putin acaba de lanzar una invasión a gran escala de Ucrania. Esta es una guerra de agresión. Ucrania se defenderá y ganará. El mundo puede y debe detener a Putin. El momento de actuar es ahora”, ha dicho en un mensaje en su perfil oficial de Twitter.

 

La UE anuncia sanciones: “Putin pagará por ello”

La Unión Europea ha anunciado que responderá con sanciones “masivas” a la agresión militar de Rusia contra Ucrania, asegurando que el presidente ruso, Vladimir Putin, “pagará” por un ataque “sin precedentes”.

 

“Vivimos un acto sin precedentes de agresión contra un estado soberano. El objetivo no es solo Donbás, no es solo Ucrania, sino la estabilidad de la UE y el orden de paz, y nos aseguraremos de que Putin pagará por ello”, ha afirmado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una declaración oficial sin preguntas, recoge Europa Press.

 

Por su parte, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha condenado la agresión de Rusia a Ucrania y “se solidariza” con el Ejecutivo y el pueblo ucraniano. “Permanezco en estrecho contacto con nuestros socios y aliados de la Unión Europea y OTAN para coordinar nuestra respuesta”, ha escrito en su cuenta de Twitter.

 

 

Para el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, “el injustificable ataque ruso a Ucrania es una flagrante violación del derecho internacional”. Tras condenar “esta agresión”, ha pedido “su cese”.

Diplomáticos británicos y americanos salen de Ucrania ante el riesgo inminente de invasión

 

(Foto: efe)

Lunes 24 de enero de 202208:28h
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Recomienda a los ciudadanos estadounidenses que abandonen el país ante la "amenaza continuada de una acción militar" rusa.

Diplomáticos británicos y estadounidenses se encuentran abandonando Ucrania tras el llamado de sus respectivos países. Estados Unidos ordenó este domingo la salida de Ucrania de las familias de los empleados en su embajada en el país y autorizó la marcha del personal no esencial ante la "amenaza continuada de una acción militar por parte de Rusia".

Así lo ha subrayado el Departamento de Estado en un comunicado en el que recomendó asimismo a todos los estadounidenses que se encuentren en Ucrania que salgan del país.

"Hay informes de que Rusia está planeando una acción militar significativa contra Ucrania y las condiciones de seguridad, particularmente en las fronteras de Ucrania, en Crimea y en las zonas del este de Ucrania controladas por Rusia son "impredecibles" y se pueden "deteriorar" sin aviso, advirtió el departamento de exteriores estadounidense.

Subrayó además que los estadounidenses deben ser conscientes de que una acción militar rusa en cualquier punto de Ucrania puede "impactar seriamente a la embajada de Estados Unidos" y su capacidad para prestar servicios consulares.

Por eso insistió en que los estadounidenses que se encuentren en el país "deberían salir utilizando el transporte comercial o de cualquier otra opción privada disponible.

El Departamento de Estado pidió asimismo a todos los estadounidenses que se registren en su web para casos de crisis como el actual para poder contactar con ellos en caso de que sea necesario.

Además el Reino Unido ha empezado a retirar a algunos miembros del personal de su embajada en Ucrania, en respuesta a la amenaza de una posible invasión rusa, según informó este lunes el Ministerio británico de Asuntos Exteriores.

Los funcionarios indicaron a la BBC que no hay amenazas específicas contra los diplomáticos británicos, pero que la mitad del personal que trabaja en la embajada regresarán al Reino Unido.

Esta decisión se conoce después de que Estados Unidos ordenara a los familiares del personal diplomático de su embajada en Kiev que abandonasen Ucrania y pidiera a sus ciudadanos que no viajen a Ucrania y Rusia debido a la creciente tensión en la región.

El Ministerio de Exteriores del Reino Unido reveló el pasado sábado que tenía información que indica que Rusia busca instalar a un líder prorruso en Kiev mientras considera invadir y ocupar Ucrania.

El Gobierno británico reiteró el sábado que apoya "inequívocamente" la soberanía e integridad territorial de Ucrania, dentro de sus fronteras reconocidas internacionalmente.

En los últimos días, se incrementó la tensión en la región por el despliegue de tropas rusas en la frontera con Ucrania