Prefiero no gobernar a a hacerlo en alianza "Pacto de Gobierno" con Pedro Sánchez y el representante de Pujol y Artur Mas. De todas formas, el Gobierno, no duraría más de 6 meses.
Esta pasada primavera/invierno,
Ángela Merkel, ofreció a Mariano Rajoy su puesto en la Unión Europea, como que
lo rechazó, le ofreció compartir el mando del liderazgo europeo. Mariano Rajoy,
hombre de talante, honradez, astuto, prudente que previene las cosas, le
contesto: “Ángela, bajo ningún concepto dejaría España como cada ciclo la
vienen dejando los socialistas”. En el libro de arqueo, donde tiene que estar
toda la verdad, los socialistas de Zapatero, en una de las partidas ponían
-30.000 millones de euros cuando, realmente, eran -190.000 millones (160.000
más). No figuraba nada referente a intereses de la deuda y se estaba pagando el
12.5%.....ahora, los socialistas junto con ciudadanos, lo quieren Zapatear por el caso de los Gurtel.
Aunque, ilegalmente,
son mermas o apropiaciones indebidas para pagar las campañas electorales ¿De
dónde se pagan? A podemos se la ha pagado el Dios ALÁ. Cabe recordar al PSOE
los casos de Felipe González, Milesa, Matesa, Filesa, etc. , en cambio los ERES
de Andalucía son un robo con premeditación y alevosía. Al catalán alienado por
los socialistas que no deja de tocar la moral de los españoles tarde, para mi,
que es un topo de Pujol y Artur Mas en España; lo tienen en chino de 12
dirigentes que tiene en la Comunidad de Madrid, al menos, 11 irán a prisión de
4 alcaldes que tenían en Andalucía no les queda ninguno……

Rajoy debe cargarse de
espíritu hasta el punto de que si hubiese que ir a un tercera convocatoria, los
resultados serían más que envidiable. Gobernar no el Sánchez y con Rivera sería
un suicidio a muy corto plazo.
España necesita políticos
con visión de futuro, pero que se sepan estructural el presente.. . Desde que
se instauró la democracia, España anhela un Gobierno sólido que la rija y sitúe
en Europa donde le corresponde. Las circunstancias le ofrecen de nuevo una
regalía histórica. La retirada de Inglaterra, que siempre jugó a un tira y
afloja sin comprometerse de lleno en la creación de un espacio político nuevo
en Europa, le otorga a España una alternativa diplomática, económica, cultural
y política de primer rango. El espacio que no sepamos ocupar nosotros, lo
llenarán otros, Italia y Polonia seguramente. El partidismo no es buen
consejero en estos instantes. Menos aún la división interna de partidos.
Necesitamos con urgencia un
Gobierno cohesionado, responsable y asistido por personas dotadas de
experiencia cultural, nacional e internacional. Los objetivos han de ser
claros. En primer lugar, saldo de la deuda que nos frustra e impide alzar el
vuelo. Para ello es imprescindible reconducir usos y costumbres. Se impone cercenar
toda sombra de corrupción directa, indirecta, oblicua y circunfleja. Y añadir
un plan de ahorro. Puede comenzar éste por la reducción en un cincuenta por
ciento del sueldo de los políticos y de la asignación superflua a las
Comunidades Autónomas.
Lo que cumple solventarse desde los ministerios y otras
instituciones no precisa delegados ni filtros sociales, económicos, jurídicos,
albaceas que solo multiplican el gasto inútilmente. La diferencia territorial
de España no impide la común convivencia y empatía histórica que por doquier
aflora. Se ha visto que las excepciones son más coro de capilla que asunto de
supervivencia o inevitable giro histórico. Asistimos a una hinchazón mediática
de posturas, declaraciones, falsos problemas y reflejos. La circulación de
personas, víveres, enseres; la manifestación de inclinaciones, gustos, ocio; la
sinergia social del trabajo, justicia, educación, sanidad; los intereses
vivenciales, etc., indican convergencia real y radiada de voluntad unánime.
Quienes dividen, separan, seccionan, son pocos y actúan bajo presión de
intereses hasta personales y conducidos por las autopistas internacionales de
la mediología económica y telemática.
El cambio, el vuelco, la
Transición política española de los últimos cuarenta años —no nos cansamos de
repetirlo— ha banalizado la cultura que pretendía instaurar. Creó un vacío
resonante cuyas ondas fatuas ahuecan instancias, personas, instituciones. Hay
cargos, representantes que son pura apariencia inducida. Camelo soberano. El
sentido realista de antaño se volatilizó además en aras de una caución que
hipoteca el futuro necesario para respirar el presente. Si la peseta estaba
devaluada a finales del siglo XX por un derroche de dinero ajeno, no sudado —el
que prestaban Alemania, Francia, Inglaterra, Estados Unidos—, el euro sigue hoy
por igual camino, pero con la deuda adquirida a cuestas e intereses que la
sobrecargan. Lo percibido de Europa sirvió y sirve aún para encubrir más el
hueco. El pozo se agranda.

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