
Begoña Gómez se fue de vacaciones al pueblo del empresario que recomendó ante el Gobierno tras firmar la carta de apoyo
Comentando una forma de vivir creativa y pasional, la textura es de rabia y emotividad, hay desesperación y un poco de ansiedad. ¡¡BASTA YA¡¡. Juan Pardo Navarro

La consultora de Barrabés fue escogida tras ser la más valorada por la Generalitat
Los primeros ministros de Hungría y Bélgica, Viktor Orban y Alexander De Croo, durante la primera cumbre de la energía nuclear, el pasado 21 de marzo en Bruselas. Nicolas Maeterlinck / DPA / Europa Press
Tras casi dos años desde su presentación, la aprobación de la primera Ley de Restauración de la Naturaleza en Europa todavía pende de un hilo. El Consejo, donde ha habido mayoría desde el principio para su aprobación, ha secuestrado esta ley. El cambio de posición de Hungría en el último momento está poniendo en peligro su aprobación antes de que finalice la legislatura.
Que Viktor Orbán paralice las decisiones en el seno del Consejo para conseguir ventajas en su agenda nacional es algo a lo que ya estábamos acostumbrados, pero no tanto a que la presidencia de turno del Consejo boicotee la propia agenda de la Presidencia. Eso es lo que está haciendo el primer ministro belga, Alexander de Croo, quien declaró a principios de semana que la ley "puede sonar bien, pero es una mala ley”. Bélgica, país que ostenta la presidencia del Consejo, debe mantenerse neutral en las negociaciones de los paquetes legislativos y tratar de llegar a un consenso. Esta extraña pareja, Orban y De Croo, se ha convertido en el último gran revés a la biodiversidad en Europa y a la agenda verde de la Unión Europea.
Pero ¿qué es la Ley de Restauración de la Naturaleza, y qué ha ocurrido para que todavía estemos esperando su aprobación?
Restaurar nuestros suelos, acuíferos, ríos y entornos urbanos es la única manera de garantizar nuestra seguridad
Esta es la primera ley que pretende la restauración a gran escala de los ecosistemas dañados en la Unión Europea. Con un 80% de los hábitats europeos en mal estado, la norma busca restaurar en 2030 el 30% de los ecosistemas perjudicados, y en 2050 todos los que están dañados. Para ello, desarrolla artículo por artículo los objetivos de restauración de cada ecosistema, desde los agrícolas y forestales hasta los fluviales y marinos, sin olvidar los urbanos.
Mantener los ecosistemas en buen estado es condición indispensable para alcanzar nuestros objetivos contra el cambio climático. Según el último informe de la Agencia Europea del Medio Ambiente, Europa es el continente que más rápido se calienta del mundo, y los riesgos climáticos amenazan su seguridad energética y alimentaria, sus ecosistemas, infraestructuras, recursos hídricos, su estabilidad financiera y la salud de la población. Restaurar nuestros suelos, acuíferos, ríos y entornos urbanos es la única manera de garantizar nuestra seguridad ante sequías, incendios devastadores y pérdida de ecosistemas naturales, que son los mejores y mayores sumideros de carbono con los que contamos. No podemos olvidar que cuando hablamos de recuperar la salud de la naturaleza estamos hablando de garantizar nuestra salud. No hay ciudadanos sanos en un planeta enfermo.
El 22% de las especies animales en Europa están en peligro de extinción. El 84% de las turberas, elementos clave para capturar y almacenar carbono y filtrar el agua, se encuentran en mal estado de conservación. En la última década, el 71% de los peces y el 60% de las poblaciones de anfibios han sufrido una disminución. Estos datos no son sólo cifras, es el ciclo de la vida. Los ecosistemas son eso, un tapiz complejo donde cada especie tiene su función y, por pequeña e insignificante que parezca, es vital para el funcionamiento del conjunto. Y nosotros formamos también parte de ella.
Restaurar la naturaleza es restaurar el ciclo de la vida, y por ello esta ley persigue recuperar 25.000 kilómetros de flujo libre, plantar 3.000 millones de árboles adicionales, evitar la dramática desaparición de polinizadores de los que depende en gran medida la actividad agraria, ampliar las zonas verdes urbanas evitando el efecto isla de calor y recuperar ecosistemas únicos en Europa como el Mar Menor o Doñana.
Pero restaurar la naturaleza es también llevar a cabo la inversión económica más inteligente y productiva. Según el estudio de impacto ambiental realizado por la Comisión –de más de 600 páginas–, cada euro invertido en restauración genera un valor económico de entre 8 y 38 euros, y contribuye a crear puestos de trabajo. El propio Foro Económico Mundial ha confirmado que más de la mitad del PIB mundial depende directamente de la naturaleza y de los servicios que presta.
Entonces, podrán ustedes preguntarse, ¿por qué hay tanta resistencia a aprobar esta ley, primero en el Parlamento y ahora en el Consejo? La verdad, no tengo la respuesta. Esta ley ha tenido el apoyo de numerosas empresas, entre ellas Iberdrola, Coca Cola y H&M, de las asociaciones europeas de energía renovable (SolarEurope, Eurelectric, Wind Europe), del Comité de las Regiones y el Comité Económico y Social Europeo, además de la sociedad civil, la comunidad científica y organizaciones ambientales.
Sin embargo, sobre ella comenzó a extenderse una sombra que no supimos o no pudimos despejar: la falsa narrativa de que Europa debe elegir entre proteger el medio ambiente o proteger a los agricultores, identificando la restauración de la naturaleza como el gran enemigo a batir; y mensajes como que esta regulación europea implica la retirada de tierras agrícolas para el sector agrario y de caladeros para el sector pesquero y que la financiación de la Política Agraria Común (PAC) sería desviada a esta ley, perjudicando seriamente las ayudas a los agricultores.
Eso es, sencillamente, mentira: sin ecosistemas sanos no hay agricultura posible. Además, la mejora de la seguridad alimentaria ya es uno de los objetivos de la ley (artículo 1), que pretende precisamente detener el proceso de degradación de la tierra, que afecta ya entre el 61 y el 73% de los suelos agrícolas de la UE, y que es clave para reducir la vulnerabilidad de la producción a los fenómenos meteorológicos extremos y otros factores de estrés ambiental, como la sequía.
Además, el nuevo texto deja claro que los Estados miembros no podrán transferir fondos de la PAC para las medidas de restauración (artículo 14.11).
Otro debate es el de los problemas reales a los que se enfrentan muchos agricultores en España. Uno de ellos es la mejor redistribución de las ayudas europeas y el desigual reparto actual, del que sorprendentemente se habla muy poco. En 2022, el 20% de las explotaciones recibió el 80% de los fondos. El otro 80% de explotaciones –pequeñas y medianas– se repartió el 20% de esos fondos; estos son los que están en las calles pidiendo mejorar su situación. España recibirá 47.724 millones de euros para la PAC en el periodo 2023-2027, la mayor remesa de dinero europeo en la economía que, de no remediarlo, se repartirá de la misma manera. Pero este es un problema de la PAC, que necesita más justicia y equidad en el reparto de ayudas.
Por todo ello, a la PAC lo que es de la PAC, y a la naturaleza, lo que necesita, que es restauración. En el Parlamento Europeo hemos cumplido, pese a las dificultades en el camino. Ahora es el turno de los Estados miembros. Porque la biodiversidad no tiene ideología. Pero tampoco fronteras.
El expresidente estadounidense Donald Trump saluda tras salir de una rueda de prensa en Nueva York. EFE
Durante la campaña electoral de 2016, Donald Trump se enfrentó a numerosas críticas. Por ejemplo, se le reprochaba su tendencia a polarizar constantemente, su uso de un lenguaje políticamente incorrecto, su actitud despectiva hacia las minorías y las mujeres, y su aparente falta de empatía. A pesar de estas acusaciones, obtuvo la victoria.
En 2024, las críticas hacia Trump han aumentado significativamente, incluyendo acusaciones de mentir deliberadamente, de promover un intento de golpe de estado, de ser imputado por violación, de malversación de documentos confidenciales y de obstrucción a la justicia. A pesar de la gravedad de estas acusaciones, las encuestas sugieren que tiene muchas posibilidades de ser reelegido presidente. Este escenario plantea una pregunta obvia: ¿Cómo es esto posible? Aquí expongo seis consideraciones:
1. La disonancia cognitiva. Se trata de una teoría creada por el psicólogo Leon Festinger en 1957, según la cual cuando una persona se enfrenta a contradicciones internas y, por ejemplo, se expone a información que desafía sus creencias preexistentes, se esforzará en generar ideas, valores y creencias nuevas para reducir la tensión hasta conseguir justificar su actitud. En este sentido, no importa lo que haga Trump, o bien porque se considera peor a Biden, o bien porque se le percibe como quien mejor puede defender las creencias de esos votantes. No significa que estos votantes no reconozcan las acusaciones, pero sí que, en un contexto de polarización, las minimizan o encuentran otras razones más de peso para apoyarlo.
Tres de cada diez votantes expresan opiniones desfavorables hacia ambos partidos: es el porcentaje más alto en tres décadas de encuestas
2. La desafección política. Los estadounidenses han sido durante mucho tiempo críticos con los políticos y escépticos con respecto al gobierno federal, pero los datos actuales son abrumadoramente negativos. Según un estudio del Pew Research Center, casi tres de cada diez votantes (28%) expresan opiniones desfavorables hacia ambos partidos. Es el porcentaje más alto en tres décadas de encuestas. Del mismo modo, un 63% de los estadounidenses dicen estar insatisfechos con los candidatos actuales. Si existe la sensación de que todos son iguales, o igualmente indeseables, es probable que algunos votantes puedan adoptar una actitud de "el menos malo", o el que más se acerque a su manera de pensar, independientemente de lo que haya hecho.
3. El efecto fan. El "liderazgo carismático", según Max Weber, consiste en aquel fundamentado en las cualidades ejemplares del líder, o en su carisma personal. En el caso de Trump, es la segunda acepción la que considero que es más válida, porque se trata de algo emocional, y no racional. Un líder carismático podrá mantener su poder en la medida en que la percepción de su imagen siga siendo favorable para la mayoría de sus seguidores, ya que su legitimidad depende de la percepción que se tiene sobre él. No se trata de lo que haya hecho (sea ejemplar o no lo sea), sino de lo que sus fans piensan de él, haga lo que haga.
4. El bolsillo. Sí, las acusaciones de Trump pueden ser ciertas, pero, para mucha población estadounidense, lo que importa más es que la economía funcionaba mucho mejor con él que ahora con Joe Biden. Se trata del bolsillo de la gente, de lo que perciben los ciudadanos en su día a día, sobre los precios de los alimentos o de la gasolina, es decir, qué pueden pagar con sus sueldos. Según una encuesta de CBS News publicada a principios de marzo, el 65% de los votantes califica la economía como buena durante la Presidencia de Trump, en comparación con el 38% bajo Biden. Sólo el 17% cree que las políticas de Biden harán bajar los precios, frente al 44% de Trump. De acuerdo con estos hallazgos, el 55% piensa que Trump haría un mejor trabajo al abordar la economía, en comparación con el 33% que es partidario de Biden. No es la única mala noticia para el actual presidente: sólo el 22% de los afroamericanos, el 13% de los hispanos y el 18% de los jóvenes creen que hoy están mejor económicamente que hace un año. Son precisamente los públicos que votan demócrata y a los que Biden debería movilizar. Porque los que creen que Trump lo hizo bien, sí que van a ir a votarle.
Trump es percibido como una víctima de la maquinaria demócrata y del establishment
5. La victimización. En un contexto polarizado y lleno de desinformación, para muchos votantes estadounidenses existe una persecución contra Trump (exacerbada obviamente por él y su comunicación, así como sus medios afines). Trump es percibido como una víctima de las circunstancias, de los medios de comunicación, de la maquinaria demócrata y de un poderoso establishment republicano y demócrata. Trump se presenta como un luchador contra todos ellos, lo que aumenta su simpatía y disminuye la credibilidad hacia las acusaciones y los ataques que recibe.
6. La conspiración. Relacionado con el punto anterior, pero aún más maximizado: existe en miles de personas la percepción de haber sido engañados, que creen que hay una conspiración no solo contra Trump, sino contra Estados Unidos. Quienes piensan así dan total veracidad a la tesis de que las elecciones de 2020 fueron amañadas, y entienden que con ese apaño se atacó al corazón mismo del país y a su democracia. Votar a Trump es, pues, la lucha indignada contra lo que consideran injusto. Según un estudio publicado por la Asociación Americana de Psicología en 2023, las personas más proclives a creer en teorías de conspiración, como que Trump ganó esas elecciones, son las que confían plenamente en su intuición, tienen un sentimiento de antagonismo y superioridad hacia los demás y perciben amenazas en su entorno. Y están en aumento. No creen en las acusaciones porque no creen en un sistema corrupto. Así, votar a Trump es un ejercicio de rebeldía, de revancha hacia todos esos "enemigos" y, a la vez, una lucha por su país. Trump solo es un símbolo de esa lucha.
Como podemos deducir, no hay una única explicación que aclare por qué, a pesar de las acusaciones que pesan sobre él, Donald Trump no solo siga en la carrera electoral, sino que incluso tenga muchas opciones de convertirse en el 47º presidente de Estados Unidos. Las razones son múltiples, y todas tienen que ver con las prioridades de la ciudadanía y las emociones que el propio Trump genera.
El presidente Pere Aragonès, durante la conferencia pronunciada este mediodía en el Col.legi d.Economistas de Catalunya EFE/Alejandro García
El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha oficializado este martes su propuesta para realizar un referéndum de independencia de Cataluña. Una consulta que debería acordarse previamente con el Gobierno y convocarse en aplicación del artículo 92 de la Constitución, con la pregunta "¿Queréis que Cataluña sea un estado independiente?" y una respuesta binaria. Aragonès no ha puesto fecha a la celebración de ese referéndum, pero ha asegurado que será su prioridad tras las elecciones catalanas del 12M, y su principal promesa al electorado.
"Votar sobre la independencia es posible en el actual marco normativo y solo es cuestión de voluntad política, como la amnistía" ha proclamado Aragonès al presentar el informe elaborado por el Instituto de Estudios Autonómicos (IAE) en el que se basa su propuesta.
El informe identifica el artículo 92 de la Constitución "como la vía jurídica prioritaria, más idónea y factible para convocar un referéndum sobre la independencia de Cataluña". Y descarta un quórum mínimo de participación ni porcentajes de validación, como sí aceptaba el programa aprobado en el último congreso de Esquerra.
Aragonès ha insistido en el argumento que blande el independentismo desde el inicio de la legislatura: el referéndum es "tan posible como la amnistía", que "era imposible hasta que dejó de serlo". Para el líder republicano la celebración del referéndum es una cuestión de "voluntad política" que los independentistas quieren doblegar gracias a sus votos decisivos en el Congreso de los Diputados.
De hecho, su principal rival, Carles Puigdemont, también anunció como prioridad de su candidatura a la Generalitat la celebración de un referéndum pactado sobre la independencia de Cataluña. Una propuesta que no difiere de la planteada hoy por Aragonès, como ha reconocido el president, que se ha felicitado porque Junts se sume ahora a la vía del referéndum pactado.
El president ha asegurado, para defender su propuesta, que la ciudadanía catalana "ha expresado de forma reiterada la voluntad de ejercer la soberanía como nación y como pueblo". Una voluntad popular que "han acompañado todos" los gobiernos autonómicos "desde que el Tribunal Constitucional tumbó el Estatut", ha añadido recordando desde la petición de un referéndum en el Congreso a las consultas ilegales del 9N de 2014 y el 1-O de 2017.
En este contexto, Aragonès ha señalado que la vía del artículo 92 de la Constitución debe ser la prioritaria porque es la única vía que permite la convocatoria del referéndum sin necesidad de ninguna modificación legislativa. Desde el IEA aseguran, además, que este artículo permite la convocatoria de la consulta en el ámbito estricto de Cataluña, aunque el texto de la Constitución se refiere a "todos los ciudadanos" y no hay precedentes de ningún referéndum convocado al amparo de este artículo en una única comunidad autónoma.
Aún así, el informe del IEA asegura que existen otras vías para la convocatoria de un referéndum de independencia. En concreto, la reforma de la Ley orgánica 2/1980 sobre regulació de les diferents modalitats de referéndum o la delegación de las funciones estatales para autorizar referéndums a través del artículo 150.2 de la Constitución.
La vía que intentó el Govern de Artur Mas, con el apoyo de ERC, emulando al ex lehendakari Juan José Ibarretxe. Ambas propuestas se estrellaron contra la negativa de la mayoría de las Cortes integrada por PP y PSOE.
Elena Sánchez, el pasado 21 de marzo, en su última comparecencia como presidenta interina de RTVE ante la Comisión de control parlamentario del Ente Público en el Congreso.
Semana de pasión en Radio Televisión Española. Elena Sánchez, presidenta de RTVE, comenzó la reunión del consejo celebrado el pasado martes proponiendo la destitución del máximo ejecutivo de la casa, Juan Pablo López, director de contenidos, y logró los votos suficientes para ello. Pero, minutos después, un consejero propuso la destitución de la propia presidenta y ... ¡¡¡la votación salió adelante!!!
La gota que ha colmado el vaso en la guerra, no tan soterrada, que se venía sosteniendo en la cúpula del ente público durante las últimas semanas ha sido la contratación por una cifra multimillonaria (42 millones en tres años) del programa La Resistencia, de David Broncano.
Juan Pablo López, animado por Moncloa, había cerrado ya el fichaje de Broncano con El Terrat (productora fundada por Andreu Buenafuente y ahora en la órbita de Mediapro, en la que Jaume Roures hizo su fortuna hasta que fue destituido en diciembre del año pasado), pero Elena Sánchez no había dado luz verde a ese fichaje, que se hizo a sus espaldas.
A Pedro Sánchez no le gusta El Hormiguero, programa de máxima audiencia de Atresmedia que se emite después de un informativo que, por cierto, también es líder. Y no le gusta porque Pablo Motos no es de los que le bailan el agua, como tampoco Vicente Vallés.
El presidente le ha cortado la cabeza a Elena Sánchez porque no se ha plegado a hacer una programación a su gusto
¿Cómo se explica que teniendo un aparato tan potente y con tanta capacidad económica, RTVE no haya sido capaz de crear un espacio que le haga sombra al programa que pone de los nervios al presidente? Esa fue la reflexión que Moncloa le trasladó a Juan Pablo López. La solución fue Broncano, que sería, en opinión de los gurús de Moncloa, el mejor antídoto contra Motos.
Broncano no me cae mal. Es un tipo simpático, que le habla a sus entrevistados como lo haría el colega que se toma una caña en el bar de la esquina. Sea así de simple o se lo haga (como se preguntaba Ángeles Caballero en un artículo en El País), el caso es que el humorista ha conseguido una audiencia importante y joven durante sus seis años en Movistar Plus.
Ahora bien, pagar 14 millones por temporada, durante tres años, a Elena Sánchez le parecía un poco excesivo. Esa discrepancia desató la guerra con el director de contenidos de la casa. Ella se veía venir el pitote que se iba a montar entre el personal del ente (donde los sindicatos tienen mucha fuerza), pero él sólo pensaba en el tirón de audiencia. Son, en definitiva, dos modelos diferentes de gestión del ente: uno más clásico, basado en la relevancia de los informativos; otro, más propio de las televisiones privadas, que tiene la audiencia como máxima prioridad.
Lo peor del contrato de Broncano –que seguramente será rectificado cuando finalmente se rubrique– era que la productora de La Resistencia seguiría cobrando lo mismo durante tres años aunque no tuviera mucho éxito y hubiera que trasladar el programa a una franja fuera del prime time. Cláusulas leoninas para RTVE.
Elena Sánchez, que ya sabía que Moncloa quería cortarle la cabeza, se llevó por delante a la persona que la ha llevado al borde del abismo, Juan Pablo López. Jugó con habilidad con los votos del consejo, los tres del PP y un díscolo de Podemos (José Manuel Martín Medem), que sumados al suyo dieron la mayoría necesaria para echar al alfil de Moncloa. Pero luego, la mayoría cambió de bando y ella tuvo que aceptar su derrota.
Sin embargo, la pugna no se circunscribió a las votaciones del consejo. La presión sobre Elena Sánchez ha sido insoportable en las últimas semanas. Moncloa, según cuentan hoy Rubén Arranz y Carlos R. Cózar, no ha dudado en echar mano de las amenazas, dossier incluido, para defenestrar a Elena Sánchez.
Pedro Sánchez no tiene motivos para estar contento. Ha ganado su particular batalla: se ha cargado a la respondona Elena Sánchez y ha logrado que La Resistencia figure en un próximo futuro en la parrilla de La 1. Pero, ¿a qué precio? ¿Era necesario dar este bochornoso espectáculo con tal de derrotar a los fachas de Atresmedia?
Aunque Broncano no parece que vote al PP, a mí me parece un tipo independiente. Veremos si sus ocurrencias le resultan lo suficientemente graciosas al presidente del Gobierno, que ya tiene a El Intermedio como programa de referencia de lo que debe ser un show progre de verdad. ¿Será Broncano un Gran Wyoming bis?
Que el presidente del Gobierno tenga esa capacidad de enredo en la programación de la televisión pública y que el pulso con la presidenta de RTVE (propuesta por el PSOE, no lo olvidemos) se haya llevado a cabo de forma tan descarnada y falta de escrúpulos evidencia su particular forma de entender el ejercicio del poder. Todo lo que dependa del Estado debe estar obligatoriamente a su servicio.
Begoña Gómez durante el front row del desfile de la firma Pedro del Hierro en la Mercedes Benz Fashion Week EP
Yo creo que RTVE, y sobre todo la Moncloa, que es la que pone todos los jefes y todas las bombillas, están perdiendo el tiempo con Concepción Cascajosa, nueva presidenta interina o ambulante del Ente. Cascajosa, con nombre de oficinista de Sazatornil o de guardia de Farmacia de guardia, es una socialista que suspendió el concurso para el puesto que ahora ocupa breve o atropelladamente, pero tiene un currículum medianero que a mí me parece poco sanchista. Quiero decir que el sanchismo no suele gustar de estos oficinistas españolísimos de tamponcillo y almanaque, de estos funcionarios o interinos con oposición endeble o visera municipal, que lo mismo te suspenden hasta para un enchufe. El sanchismo, que es apasionado, avasallador y excesivo, suele apostar por el algarrobo fiel, en plan Ábalos o Koldo, o, en el otro extremo, ese glamur socialista que se hace casi esplendor persa en la intelectualidad y la elegancia. Ya que RTVE es una especie de trascocina de la Moncloa, y que los experimentos con gorditos siniestros fallaron con Don Pimpón, el Ábalos de nuestra infancia, yo creo que la opción perfecta sería Begoña Gómez.
Concepción Cascajosa a mí me parece muy televisiva pero poco sanchista, al menos comparada con la Primera Dama. Concepción Cascajosa podría ser perfectamente una telefonista de Camera café o una cabo de Los hombres de Paco, y eso ya es un gran currículum para presidir, gobernar, presentar o vestir cualquier proyecto televisivo en España. Concepción Cascajosa yo creo que estaba en el corazón sentimental de la televisión española y de sus guionistas y supertacañones como desde Los chiripitifláuticos o desde el TBO (casi toda la televisión en España viene del tebeo). Pero, además, Concepción Cascajosa ya venía, de nacimiento, como condenada a unas oposiciones, esas oposiciones con luto y escritorio de estilo Remordimiento tan españolas, y quizá a tener un poco de oficio, un poco de pereza y un poco de mala suerte, como el Juan Echanove de Turno de oficio. O sea que hemos tenido aquí todo el tiempo a una presidenta de RTVE que era toda ella televisión española, españolada televisiva, y no la hemos descubierto hasta ahora. Pero esto, siendo españolísimo, no es sanchismo.
Concepción Cascajosa, predestinada al cargo como la que está predestinada a una administración de lotería, a señora de señor notario o a esquela del ABC, ha terminado en el puesto para el que nació después de haber quedado de las últimas en el concurso
Concepción Cascajosa, predestinada al cargo como la que está predestinada a una administración de lotería, a señora de señor notario o a esquela del ABC, ha terminado en el puesto para el que nació después de haber quedado de las últimas en el concurso, ya digo. Pero, sobre todo, es que ha terminado ahí después de muchas vueltas, balotajes, reuniones paripé, pruebas paripé, y, además, después de sacarse una carrera de verdad, si acaso nuestras carreras son de verdad. Concepción Cascajosa, que podría tener un estanco o ser la concesionaria de una línea de autobuses en Cáceres, es doctora en Comunicación Audiovisual, con Premio Extraordinario (aquí hay tantos premios extraordinarios y doctorados cum laude que lo excepcional es sacar la carrera raspada, o sea que tendríamos que hacerles los homenajes académicos a los tunos). Y ahí, en el café con leche del opositor y en la carrerita de la apañada de la clase, es donde uno cree que se fastidia todo, donde se pierde la esencia sanchista.
Concepción Cascajosa, como en la tercera fila con la seño y en la tercera grapa de los resultados de las oposiciones, es demasiado brillante para la mediocridad y demasiado mediocre para la brillantez. A mí me parece que el único mediocre, porque así lo ha decidido el pueblo, sólo puede ser el propio Pedro Sánchez. Lo demás tiene que ser el estilo Ábalos o el estilo María Jesús Montero o Carmen Calvo, es decir, o el trabuco o la eminencia. Esto, por una parte. Por la otra, Concepción Cascajosa ha pasado, o ha pretendido pasar, por tribunales, ejercicios y evaluaciones, por cates y recuperaciones, y esto me parece lo más antidemocrático y antisocialista del mundo. A ver si el Fiscal General ha tenido que ponerse delante de Sánchez a hacer un examen o un psicotécnico. Concepción Cascajosa, que podría ser jefa de enfermeras o dama de orfeón pero no cargo gubernamental de confianza, afea la muy trabajada y absoluta arbitrariedad que Sánchez ejerce en lo público. La arbitrariedad debe ser total, o vamos a parecer suecos haciendo una televisión de suecos y una política de suecos.
Concepción Cascajosa, que uno adivina como siempre con gafotas en el corazón y peluche en el cajón, ha tenido que ganarse, aun con sus tropiezos e inseguridades, la silla de bibliotecaria. O eso cree, que la silla en realidad aguarda a otra persona, el auténtico nombre sanchista, que por supuesto no puede venir de un examen ni de un funcionario, ni salir de una lista con tunos o meritorias. Yo creo que RTVE y la Moncloa están perdiendo el tiempo, que Concepción Cascajosa es reina por un día y reina por crueldad, un poco como Carrie de Stephen King. Yo creo que Sánchez ya tiene el nombre para RTVE, y sólo espera, como en tantos otros casos, el relato. Se habla de Irene Lozano, su escriba de cabecera o su Alexa de mesita de noche, pero me parecería una opción muy conservadora.
Concepción Cascajosa, que podría ser una secretaria de El Ministerio del Tiempo o una farmacéutica de La que se avecina, sólo le está calentando el sitio a la única opción con sentido, la única eminencia absolutamente arbitraria, absolutamente sanchista, absolutamente científica y absolutamente glamurosa que tenemos aquí, o sea Begoña Gómez. Begoña Gómez no daría para viuda de José Luis López Vázquez, que Cascajosa al final suena a apellido franquista y eso también es un problema. Pero nuestra Primera Dama sí sería una magnífica pintora de Verano azul, una fabulosa empresaria de éxito en Amar es para siempre y una gran presentadora de Corazón, corazón. Mejor predisposición, mejor currículum y mejor proyección, imposible.
El nuevo candidato del PNV Imanol Pradales.
Es la misma tendencia que vienen marcando los últimos sondeos. Las elecciones del próximo 21 de abril en Euskadi estarán muy reñidas, al menos entre las dos formaciones que optan a vencer. El Sociómetro publicado hoy por el Gobierno vasco pronostica un empate técnico entre el PNV y EH Bildu. Según este sondeo, ambas formaciones obtendrían 29 asientos en el Parlamento vasco, lo que supondría un descenso de dos escaños para la formación de Arnaldo Otegi y una importante subida de la coalición que lidera Arnaldo Otegi que mejoraría en ocho representantes más su actual peso en la Cámara vasca.
La pugna entre ambas formaciones nacionalistas por imponerse en próximo 21-A lo han pronosticado de modo general todos los sondeos publicados en los últimos días. El PNV sufre un significativo desgaste electoral que se traduce en la pérdida de dos parlamentarios de los 31 que posee en la actualidad. La pérdida de ambos asientos la sufre según el Sociómetro en Bizkaia y en Gipuzkoa, con un parlamentario menos en cada uno de los territorios. En Alava lograría mantener sus 9 representantes.
Por el contrario, EH Bildu logra absorber no sólo ese electorado que habría abandonado al PNV sino que también se beneficia del hundimiento que se augura a Elkarrekin Podemos. Los seis parlamentarios que pierde la formación morada, junto a los dos del PNV son los que lograría capitalizar EH Bildu. La izqueirda abertzale se refuerza fundamentalmente en en Alava y Bizkaia, el históricamente feudo del PNV. En ambos casos mejora en tres parlamentarios su representación respecto a 2020. A ello suma una mejora de dos asientos en Gipuzkoa, donde se impone con claridad al lograr 11 parlamentarios frente a los 9 del PNV.
Elkarrekin Podemos, que esta vez concurre por separado de Sumar, se hunde, según este sondeo. Se quedaría fuera del Parlamento vasco al perder sus seis representantes. La marca que lidera Yolanda Díaz, Sumar, sí lograría entrar aunque de modo más bien simbólico con un sólo parlamentario por Gipuzkoa.
En cuanto al PSE, la formación que lidera Eneko Andueza, su candidato a lehendakari, mantendría su actual representación y no sufriría desgaste. Los socialistas vascos mantendrían sus diez asientos y lo harían con la misma distribución territorial: cuatro en Gipuzkoa y tres en Alava y otros tantos en Bizkaia.
El PP de Javier de Andrés también conservaría su representación de 6 parlamentarios. No lograría rentabilizar la desaparición de Vox del Parlamento de Vitoria. El PP mantendría su peso territorial con tres parlamentarios por Alava, dos por Bizkaia y uno por Gipuzkoa.
Con estos resultados que pronostica el Sociómetro, el PNV podría reeditar su acuerdo de gobierno con el PSE. Los 29 de los jeltzales y los 10 del PSE sumarían mayoría absoluta. El escenario sería similar en caso de explorar una coalición EH Bildu-PSE, con la que también se alcanzaría la mayoría absoluta de la Cámara vasca.
Uno de los indicadores del Sociómetro hace referencia al grado de interés que están suscitando estas elecciones. Por el momento es bajo. El 51% de la población asegura tener poco o ningún interés por las elecciones. El 48% restante sí reconoce estar muy o bastante interesado.
Respecto a la valoración de los líderes, el grado de conocimiento tampoco es muy elevado. Las principales formaciones concurren con candidatos nuevos, poco conocidos en el conjunto de Euskadi. Así, al candidato a lehendakari del PNV, Imanol Pradales sólo le conoce el 44% de los encuestados y menos aún al candidato de EH Bildu, Pello Otxandiano, conocido por apenas el 36%. El aspirante del PSE es más conocido, el 41% sabe quién es, la de Podemos, Miren Gorrotxategi el 43% y el candidato del PP, Javier De Andrés es conocido por el 32% de los consultados. Respecto a la valoración de los candidatos, Otxandiano es el que obtiene mejor puntuación y el único que logra el aprobado, un 5,3 sobre diez. Pradales se queda a las puertas con un 4,9.