Komentarz: Konkurs Eurowizji nigdy nie był apolityczny


Eurovision Song Contest in Stockholm Jamala Ukraine Finale Gewinnerin

TEMAT DNIA

Komentarz: Konkurs Eurowizji nigdy nie był apolityczny

Zwycięstwo Ukrainki Jamali jest dowodem na to, że polityka sięga także konkursu Eurowizji, uważa Andreas Brenner.  Przejdź do artykułu  

Ukraińska strona internetowa rzuca podejrzenia na dziennikarzy. Ślady skandalu prowadzą do kręgów rządowych. Ukraina musi sobie zadać pytanie, czy chce chronić wolność prasy - pisze w komentarzu Bernd Johann.  

93.600 millones de euros en refugiados invertirá Alemania

La cifra surge de un borrador elaborado por el Ministerio de Finanzas para negociar partidas con los estados federados.

Deutschland Deutschunterricht für Flüchtlinge in Bonn-Bad-Godesberg
Los datos se conocen en medio de una creciente tensión social y política en Alemania por la ola de más de un millón de refugiados que llegaron al país en 2015, los desafíos que plantea su acogida y los sentimientos xenófobos que intentan agitar diversos sectores. Las prestaciones sociales que el Gobierno de Angela Merkel estima que tendrá que pagar a quienes obtengan asilo en Alemania suman unos 25.700 millones de euros hasta 2020, incluidas ayudas para desempleados de larga duración y para alquiler.

Según la revista, los cálculos parten de la base de que Alemania recibirá unos 600.000 solicitantes de asilo este año, 400.000 el próximo y 300.000 los dos siguientes. El gasto anual se elevaría de 16.100 millones de euros este año hasta 20.400 millones en 2020.La cifra surge de un borrador elaborado por el Ministerio de Finanzas para negociar partidas con los estados federados. Incluye gastos en acogida e integración, pero también en medidas para combatir las causas de la huida en los países de origen. Todas estas informaciones vienen recogidas este sábado (14.05.2016) en la revista Der Spiegel. Al parecer, el ministerio de Wolfgang Schäuble calcula también unos 5.700 millones de euros para cursos de aprendizaje del idioma y 4.600 millones para fomentar el ingreso al mercado laboral.


PSOE, Ciudadanos y Podemos han preparado otro bloqueo político para España y esta no puede.

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Es incuestionable que el  Partido Popular el 26J logrará entre 152/56 escaños. El PNV y CC como ya han anticipado se abstendrán. Esta situación obligaría al triunvirato a aliarse con el resto del mapa electoral y tampoco conseguirían nada, no veo a la CUP dándole el voto a los socios de Albert Rivera. O sea, nuevas elecciones.  Pero vamos a ser pragmáticos en lo que se puede para hacer cábalas. De ninguna de las maneras se  puede permitir ni los chantajes que tratan de condicionar sus modelos y liderazgos, ni la hipótesis de un PSOE que, manipulando a su antojo el dogmático pesetero de Albert Rivera, quiere que Sánchez presida una gran coalición (PSOE + Ciudadanos + abstención del Partido Popular), o un simple desalojo de Mariano Rajoy (PSOE + Ciudadanos + el voto regalado de Podemos), que tendrían como base una insolvente coalición de perdedores. ¡DE PENA¡
Y la lógica de un posible Gobierno progresista asiste a Unidos Podemos (UP), ya sea porque la maniobra firmada por Iglesias y Garzón les produzca el deseado sorpasso, o porque la coyunda de socialistas, populistas, nacionalistas, animalistas, verdes, comunistas, independentistas, colausistas, carmenistas, anovistas, confluencistas y mareas solo se puede hacer y controlar desde Podemos. Otras hipótesis, como un ejecutivo centrista apoyado por PSOE y Ciudadanos y soportado con resignación cristiana por todos los demás, solo tienen la escasa gracia del mal menor, y no son realistas. Por eso deberíamos reconocer que, tras el largo combate librado contra el bipartidismo imperfecto, que hizo la transición y gobernó España durante 38 años, hemos desembocado en una polarización entre casta y populismo que, además de exhibir todos los achaques atribuidos al bipartidismo, tiene que lidiar con la dramática y gaseosa inestabilidad del polo izquierdo. Es lo que se llama «salir de Guatemala para ir a Guatepeor».

Es evidente que nada de esto debería extrañarnos, ni ser tenido por apocalíptico, porque es lo mismo que, tras el 20D, bloqueó la política española. Así que -¡insistiré otra vez!- nos quedan solo dos soluciones. Que los electores polaricemos el voto en la misma medida en que los partidos polarizan su oferta, y hagamos un gobierno de mayorías zurcidas del PP o de Podemos. O que, rota la alianza utópica y excluyente de Pedro Sánchez con Albert Rivera, se acepte que el debate posterior al 26J debe hacerse desde la inteligencia y el posibilismo y no desde el iluminismo oportunista.
Si nos atenemos a otra de las payasadas de Sánchez y Rivera -que ahora compiten también por las reliquias de Adolfo Suárez-, no presagia nada bueno. Sus discursos, si se escudriñan con serenidad y una buena lupa, se resumen en «si no me dan lo que quiero, lloro y pataleo, y me apunto al bloqueo». Y eso significa que si una parte significativa de los electores vuelve a picar en los anzuelos del buenismo, el funambulismo y el postureo de Sánchez y Rivera, como anuncian las encuestas, estamos abocados a unas terceras elecciones. Y una advertencia: la mejor manera de forzar las terceras votaciones es creer que son imposibles. Porque la idea de que «lo que no puede ser no puede ser y además es imposible» está en la base más honda de todos los conflictos.

Enamorarse de la libertad es una meta, pero hay que un uso inteligente, civilizado y virtuoso de ella, para que sea libre.


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Presentación en Castellón de la maqueta del proyecto Marina D'Or Golf. 
Lo primero, la propiedad; inmediatamente después, la libertad. Esta suele ser la secuencia en el proceso de modernización de los países. Primero, emerge una clase media que, de hecho, accede a la propiedad y luego hace la revolución para que un nuevo orden proteja sus derechos y garantice sus libertades. Establecido el nuevo orden, los propietarios renuncian al radicalismo.
Una secuencia como ésta también se verificó en España, con las peculiaridades propias de un país cuya clase media emergió comparativamente muy, muy tarde. En efecto, en los sesenta, el español ya pudo permitirse un seiscientos y algunos electrodomésticos; en los setenta, llevó a cabo la transición política a la democracia y la libertad. Cuando se pregunta por los valores ciudadanos en los últimos 40 años debe tenerse presente este dato: en algunos países occidentales en cuyo espejo tendemos a mirarnos, ese periodo de tiempo conforma una etapa más en una larga historia de libertad democrática, mientras que en España esos años son los de la fundación de dicha historia, los de la tardía y final modernización del país, los de la definitiva entrada de la clase media relativamente ilustrada en el protagonismo histórico del país, los de la superación del excepcionalismo español y su anhelada normalización europea. Y todo esto determina cómo fueron vivenciados esos valores por los españoles. Porque otros países que han disfrutado de dos o tres siglos de instituciones liberales, han tenido tiempo para poner a prueba la fortaleza de su libertad. En épocas de prosperidad, han sido testigo de excesos del sistema; en épocas de crisis, han tenido que sufrir la amenaza de radicalismos que quieren reventar ese mismo sistema. Pero han salido vencedores: en ellos el amor a libertad se ha demostrado resistente a los peligros que acechan los delicados equilibrios de las instituciones que la protegen. Mientras que aquí en 1975 estrenábamos libertad y lo hacíamos sin una previa educación sentimental. Libertad sin instrucciones de uso.
Calle Preciados de Madrid en Navidad.
La grandeza de los momentos fundacionales se ha desvanecido y nos hemos acostumbrado a convivir con la inevitable rutinización de la política
Así que, de un lado, vivimos ese nuevo periodo de nuestra historia como un origen, algo que ha permanecido en nuestra memoria aureolado con la épica de los grandes acontecimientos y dotado de un simbolismo fundacional, como los estadounidenses recuerdan la declaración de la independencia, los franceses la toma de la Bastilla o los italianos su unificación. Pero, de otro, nada o poco instruidos en los usos y formas de la libertad y con el sentimiento de una antigua deuda con nosotros mismos ansiosos por pasar al cobro, nos abandonamos enseguida a una ebriedad de los espacios de libertad conquistados, lo que redundó, en nuestros ochenta, en un estallido jubiloso de creatividad pero también en una glorificación de la vulgaridad, la zafiedad y el mal gusto hecha programa cultural (la movida madrileña). Y, en los noventa, beneficiarios de fondos sociales y estructurales procedentes de nuestra nueva pertenencia a la Comunidad Económica Europea, los españoles se sorprendieron con dinero en sus manos, riqueza sólo aparente, pues no era del todo fruto de su trabajo y su ahorro y de las virtudes que éstos llevan aparejadas, sino de la solidaridad europea.
Fueron los finales de los noventa y principios del actual siglo tiempos de prosperidad para los españoles, en los que quienes habían sido precipitadamente libres, se vieron de pronto sobrevenidamente ricos. Y entonces emergió la figura que mejor ejemplifica los excesos del sistema: el nuevorrico. Y después, en la segunda década de este siglo, llegaron los tiempos sombríos de la crisis, que derraman dolor por todas partes y ponen a prueba la libertad por el otro lado: la crítica apocalíptica del sistema. Y, como era de esperar, han acudido oportunamente a la llamada del dolor, aprovechando el desgaste y el desprestigio que el sistema soporta en estas circunstancias penosas, los movimientos antisistema en sus dos modalidades conocidas: el radicalismo de extrema izquierda y el independentismo.
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Ya no somos ese país que estrena su naciente democracia. 40 años más tarde, empezamos a tener veteranía. La grandeza de los momentos fundacionales se ha desvanecido y nos hemos acostumbrado a convivir con la inevitable –y en realidad deseable- rutinización de la política: de la épica de los setenta a la lírica de los ochenta y, después y quizá para siempre -¡ojalá!-, a la prosa democrática. Hemos conocido de primera mano los peligros que amenazan la libertad: los de los excesos (nuevorriquismo), los de las crisis (radicalismo, independentismo). Y hemos resistido. Y además hemos salido mejorados tras aprender una importante lección. Que la libertad, bien supremo, es condición de la moralidad, pero no la moralidad misma. O dicho de otra manera, que no se trata sólo de enamorarse de la libertad, ya descontada, sino de hacer un uso inteligente, civilizado y virtuoso de ella. Porque hemos comprendido también que, desde la perspectiva de la moralidad colectiva de los países y de las culturas, todavía nos queda mucho, mucho, por progresar.

보이시한 외모에 가려진 핑크빛 본능.

보이시한 외모에 가려진 핑크빛 본능.
레이스 시스루 톱은 8만9천원, 비딩 장식의 새틴 브라톱은 가격 미정, 모두Fleamaddona.랩 스타일의 미니스커트는 69만원,Carven.레드 펌프스 힐은 1백23만원,Saint Laurent by Hedi Slimane.
스트라이프 패턴의 드레스, 디스코볼 형태의 드롭 이어링과 스트랩 슈즈는 모두 가격 미정,Prada.소매 주름을 조절할 수 있는 A 라인 코트는 가격 미정,Eudon Choi.
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리본 장식의 시스루 톱은 1백39만원,Gucci.안에 입은 핑크 브라는 11만9천원,Calvin Klein Underwear.레이스 아플리케 장식 데님 팬츠는 1백68만원,Blumarine.투 톤 핑크 컬러의 파나마 햇은 28만원,Federica Moretti by 10 Corso Como Seoul.
오프 숄더 니트 톱은 6만9천원,H&M.메탈릭 와이드 팬츠는 가격 미정,Chanel.글리터 소재 플랫폼이 돋보이는 스트랩 샌들은 가격 미정,Giambattista Valli.바구니 형태의 버킷 백은 1백69만원,J. W. Anderson by Boon the Shop.레드 스터드 이어링은 4쌍이 한 세트, 3만5천원,High Cheeks.
디스코 볼 형태의 스팽글 드롭 이어링은 가격 미정,Prada.칼라 코튼 코트는 가격 미정,Eudon Choi.
크로셰 미니드레스는 3백50만원,Burberry.안에 입은 브라톱은 브리프와 한 세트로 2만9천원,H&M.레이스 팬츠는 38만9천원,Maje.버클 장식의 펌프스 힐은 가격 미정,Dior.미니 백은 2백만원대,Louis Vuitton.자개 꽃 체인과 레더 초커가 한 세트를 이루는 네크리스는 72만원,Monday Edition.
화려한 스팽글 엠브로이더리가 돋보이는 레이스 드레스는 가격 미정,Dolce & Gabbana.조형적인 핑크 리본 장식의 보터 햇은 58만원,Benoit Missolin by 10 Corso Como Seoul.
자카르 소재 월페이퍼 패턴 베스트와 수트 팬츠는 가격 미정, 플라워 장식의 샌들은 1백53만원, 모두Giambattista Valli.글리터 소재의 양말은 5천원,I Hate Monday.소파 위에 올려진 화이트 양털 러그는 가격 미정,Ugg Australia.
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Banken in Frankfurt. Investitionsstau: Geld ist genug da

Investitionsstau: Geld ist genug da


Banken in Frankfurt
DPA
Banken in Frankfurt
Die Zinsen sind mickrig, trotzdem investieren die Unternehmen viel zu wenig. Vier Vorschläge, wo es sich lohnt, Geld anzulegen.

Es ist eine dramatische Entwicklung: Rund um den Globus wird für Maschinen, Schulen, Stromtrassen oder Verkehrswege weniger ausgegeben als früher. Vor allem die Unternehmen halten sich zurück.Dabei sind die Zinsen so niedrig wie nie. Geld ist vorhanden. Aber es wird nicht investiert. Warum eigentlich nicht?
Es ist dieses Rätsel, das beim Treffen der Finanzminister und Notenbankchefs der G7-Staaten ab Freitag das Hintergrundrauschen bildet.
Die Aussichten sind durchaus beunruhigend. Geht es auf Dauer weiter wie bisher, droht eine schleichende ökonomische Misere - mit kaum zu überschätzenden sozialen, politischen und ökologischen Folgen. Das mag übertrieben klingen. Aber Investitionen sind das treibende Moment einer Gesellschaft. Wohlstand resultiert letztlich aus der Akkumulation von Wissen und Kapital. Wo dieser Prozess zum Erlahmen kommt, verdüstert sich die Zukunft. Die Fähigkeit, Probleme zu lösen, schwindet.
Schrumpfende Ausgaben
Die Finanzkrise von 2008 stellt einen Bruch dar. Im Jahrzehnt zuvor stiegen die Investitionen in den reichen Ländern noch im Schnitt um 3,1 Prozent jährlich. Seither herrscht Stagnation. Überall in den G7-Staaten das gleiche Bild: In Japan schrumpfen die Investitionen real seit zweieinhalb Jahrzehnten. In den USA steigen die Ausgaben zwar wieder, aber viel langsamer als früher.
In der Eurozone ist im Vergleich zur Zeit vor der Finanzkrise nicht nur der Wohnungsbau stark zurückgegangen - was nach dem Immobilienboom der Nullerjahre kein Wunder ist -, sondern auch die Zukunftsausgaben von Unternehmen und Staaten, wie der Sachverständigenrat ermittelt hat.
Selbst im vermeintlichen Wirtschaftswunderland Bundesrepublik sind die Investitionen in Relation zur Wirtschaftsleistung deutlich gesunken. Stattdessen exportiert die Bundesrepublik jedes Jahr eine Viertel Billion Euro ins Ausland und verbrennt dort lieber Geld, als es hierzulande zu investieren. Vorige Woche hat der Internationale Währungsfonds die Bundesrepublik wieder mal zur Umkehr ermahnt.
Auch in vielen Schwellenländern ist der Investitionsboom früherer Jahre vorbei. In China trägt inzwischen der Konsum das Wirtschaftswachstum. Große Rohstoffexporteure haben ihre Budgets zusammengestrichen.
Wo wenig investiert wird, gibt es kaum noch Produktivitätszuwächse. Entsprechend stagnieren oder sinken die Löhne der Mittelschichten in vielen Ländern. Der angestaute Frust bricht sich politisch Bahn und verhilft Populisten zu Wahlerfolgen; achten Sie auf das Abschneiden vonDonald Trump bei den US-Vorwahlen am Dienstag und von FPÖ-Mann Norbert Hofer bei den österreichischen Präsidentschaftswahlen am Sonntag.
Abbauen, Umstrukturieren, Abschreiben
Was ist hier eigentlich los? Unter Ökonomen gewinnt die Deutung Anhänger, wir lebten in einer Ära der "säkularen Stagnation": einer erlahmten Wirtschaftswelt, in der chronisch zu wenig investiert und zuviel gespart werde. Die Folge sei ein Ersparnisüberhang ("savings glut"): All das Kapitalangebot stoße auf zu wenige lohnenswerte Projekte, weshalb die Zinsen extrem niedrig seien.
In der Tat: Die langfristigen Zinsen abzüglich Inflation liegen in Deutschland knapp unter Null Prozent, in Großbritannien bei 0,7 Prozent, in den USA bei 1,6 Prozent. Investiert wird trotzdem wenig.
Die tieferen Ursachen liegen im Dunkeln. Die nach wie vor hohen privaten und öffentlichen Schulden spielen eine Rolle, weil sie die Finanzierungsmöglichkeiten begrenzen. Aber: Schulden ließen sich abbauen. Man könnte sie abschreiben, umstrukturieren, in Bad Banks parken. Die Weltwirtschaft, zumal die Eurozone, ist der Dauerschuldenkrise nicht hilflos ausgeliefert. Es bedürfte allerdings eines politischen Willensakts, in der Eurozone, in Japan, in China und in anderen hochverschuldeten Ländern.
Für Verunsicherung sorgt die Digitalisierung, die eine Branche nach der anderen durcheinanderwirbelt. Die internationale Lage ist ebenfalls nicht gerade beruhigend - von der Brexit- und Grexit-Gefahr in Europa über den Terror im Nahen Osten bis zum Wettrüsten im Fernen Osten. Verschreckt das die Investoren?
Auch die Demographie dämpft die Dynamik. Die Bevölkerungen im Westen ebenso wie in China altern rapide. Wo der Anteil der Älteren steigt, wird tendenziell mehr gespart, aber es gibt weniger Menschen, die noch unternehmerische Risiken eingehen wollen.
Ein Berg schwer lösbarer Probleme
Man kann es auch so sehen: Der Westen hat aufgegeben. Die ermatteten, saturierten Gesellschaften stehen vor einem Berg schwer lösbarer Probleme, die anzugehen sie sich nicht mehr ernsthaft zutrauen.
Es soll nicht mehr genug lohnende Projekte geben? Vier Gegenbeispiele:
  • Nach den Modellen der Klimaforscher müssen die Emissionen bis 2050 um etwa zwei Drittel sinken, um die Erderwärmung im Rahmen zu halten. Davon ist die Menschheit weit entfernt: Bislang steigen die Emissionen weiter an; Montag beginnt die nächste globale Klimaschutzkonferenz in Bonn. Gängigen Schätzungen zufolge müssten weltweit jedes Jahr eine Billion Dollar investiert werden; nur dann gebe es noch eine Chance, den Klimawandel zu bremsen. Eigentlich gut angelegtes Geld.
  • Oder: In Weltregionen, wo die Bevölkerung noch stark wächst, müssen die Geburtenzahlen rasch sinken, um eine globale Bevölkerungsexplosion zu verhindern. Das gilt insbesondere für Afrika, Indien und Pakistan. Voraussetzung dafür sind funktionierende Staatswesen mit verlässlichen Institutionen, insbesondere Schulbildung für Frauen. Wiederum: gigantischer Investitionsbedarf.
  • Oder: Die alternden Gesellschaften des Westens müssen sich darauf einrichten, dass Menschen künftig bis ins achte Lebensjahrzehnt beruflich aktiv sein müssen. Dafür bedarf es völlig neuer Bildungsangebote für Leute im fortgeschrittenen Alter.
  • Oder: Die globalen demographischen Ungleichgewichte ziehen enorme Migrationsströme nach sich. Die Syrien-Krise ist, so gesehen, der Beginn einer neuen Normalität. In alternden Ländern wie Deutschland ist Zuwanderung prinzipiell willkommen, doch es bedarf einer effektiven Integrationsinfrastruktur - das wird teuer.

Hotesur,.Los Kirchner tuvieron 70 empleados hoteleros: 40 pasaron a Báez


Por lo menos 40 trabajadores de Hotesur después tuvieron al empresario de jefe

Alto Calafate, el hotel que administraba Hotesur
Alto Calafate, el hotel que administraba Hotesur. Foto: Archivo
Ofuscada por las causas judiciales que se aceleraron en las últimas semanas,Cristina Kirchner se defendió públicamente y aseguró que su familia "no explota ningún hotel, ni nunca lo hizo". Registros públicos, sin embargo, constatan que, al menos durante una temporada de verano, el ex matrimonio presidencial pagó sueldos a una plantilla de 70 empleados del rubro hotelero contratados en Hotesur SA, la sociedad dueña del complejo Alto Calafate.
De acuerdo con documentos que analizó LA NACION, 40 de esos 70 trabajadores que estuvieron bajo el mando de los Kirchner poco tiempo después fueron empleados por Lázaro Báez . Y unos 15 pasaron luego a trabajar con Osvaldo Sanfelice, socio de Máximo Kirchner .
Aunque intenta mostrarse alejada de sus hoteles, a los que se refiere como inmuebles que alquila para una renta, los registros oficiales revelan que, por lo menos entre noviembre de 2008 y febrero de 2009, la familia Kirchner tuvo que ver en forma directa con la explotación del Alto Calafate.Además, pagó sueldos a su personal, a la par que el empresario Báez tomaba la gerencia del hotel.
Esa temporada en el Alto Calafate es clave: es el momento en que los Kirchner y los Baez ingresan juntos a la actividad turística. Según consta en la Justicia, Néstor Kirchner compró la firma Hotesur SA a la familia Amil el 7 de noviembre de 2007. Y ese mismo verano le alquiló el hotel Alto Calafate a Valle Mitre SA -de Báez- que se ocupó de regentear el complejo.De acuerdo a las formularios de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) a los que accedió este medio, para febrero de 2009 Hotesur SA todavía tenía declarados 70 empleados, en su mayoría bajo el sindicato de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (Uthgra) o dedicados a ese rubro. Es decir que, al menos por cuatro meses, durante aquella temporada alta en Santa Cruz, los Kirchner mantuvieron una plantilla, pagaron sueldos e hicieron aportes a personal hotelero, mientras Báez administraba el hotel. Meses después, casi el 60% de esos trabajadores de Hotesur SA pasó a formar parte de Valle Mitre SA.
Cristina Kirchner negó haber explotado hoteles la semana pasada
Cristina Kirchner negó haber explotado hoteles la semana pasada.

Nexos comunes

La plantilla de empleados en común es sólo un nexo más entre los Kirchner y Báez, cuyo vínculo es investigado hoy en Comodoro Py en dos expedientes paralelos: mientras que en la causa Hotesur el juez federal Julián Ercolini investiga la presunta simulación de alquileres de habitaciones de hoteles, en el caso Los Sauces SA, su par Claudio Bonadio analiza la renta de ocho inmuebles (terrenos, casas y departamentos) de la ex familia presidencial al empresario patagónico. Cohecho, enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y adulteración de documentos públicos son las figuras por las que quedó imputada la ex jefa de Estado debido a los negocios con el dueño de Austral Construcciones.
De acuerdo a las nóminas, entre los empleados que compartieron la familia Kirchner y Lázaro Báez se cuentan desde Tomás y Marcos, dos jóvenes de El Calafate que luego trabajaron en otros rubros, hasta Maria Eva hoy ya jubilada en esa misma ciudad. También figuran Mariana y Patricia, que además de haber trabajado en Hotesur SA y en Valle Mitre SA, también brindaron servicio a Panatel, la firma de los Relats que administra el hotel boutique Los Sauces.
Otro de los casos es el de Oscar Souto, gerente de Alto Calafate desde 2005, quien llegó a trabajar un año en Valle Mitre pero según relataron ex empleados del hotel se fue por diferencias con el entorno de Báez.

Valle Mitre: esplendor y ocaso

Entre 2009 a 2013 Valle Mitre SA logró su mayor expansión. Con oficinas en el centro de El Calafate, se presentaba como una firma con amplias ofertas: gerenciaba en el mismo paquete los hoteles Alto Calafate, Las Dunas y la Aldea del Chaltén y también "La Usina", un restaurante de campo en el ingreso al parque nacional Los Glaciares.
Valle Mitre SA es, además, la sociedad que hizo contratos de alquiler de habitaciones de hotel con otras empresas de Báez, maniobra que garantizó ingresos millonarios al hotel Alto Calafate. LA NACION reveló esta operación en 2013 y comprobó que en dos años Báez pagó 14,5 millones de pesos a los Kirchner por esos contratos.
Por eso, después de que estalló el escándalo Hotesur, Valle Mitre SA fue apartada de los hoteles de los Kirchner, y en septiembre de 2013 ese rol pasó a ocuparlo Idea SA, la firma creada por el ex vicegobernador Carlos Sancho y "Bochi" Sanfelice, socio de Máximo Kirchner en una inmobiliaria. Hoy, el rol predominante lo lleva Sanfelice y fue él quien esperó a los enviados de Bonadio cuando en julio pasado allanaron el complejo.
Con la llegada de Idea SA, se intentó "lavar la imagen" del hotel después de tanto escándalo mediático. En esa empresa, entre otros, fue contratado Patricio Ricardo Pereyra Arandia, uno de los accionistas de Hotesur SA y el esposo de la fiscal Natalia Mercado, hija de Alicia Kirchner. Cuando tomó la gerencia de Alto Calafate, entre otras medidas, Sanfelice volvió a convocar a su primer gerente, Oscar Souto.
Fue ese ejecutivo quien respondió a los periodistas el año pasado cuando el Alto Calafate sufrió un incendio en el sector del asador y despertó suspicacias. "Es el último lugar donde alguien guardaría algo", afirmó. Souto también se refirió al contrato que ese hotel mantuvo con Aerolíneas Argentinas y explicó que fue él mismo quien estableció los lazos comerciales con la línea de bandera en 2005. "Hubo compulsas de precios en las que participaron otros hoteles", aseguró. Cuando los Kirchner compraron el hotel, no suspendieron ese convenio. A pesar de que Cristina era presidenta y Aerolíneas había sido estatizada.

Gozos y sombras en la política de La Argentina

Un hombre de la mesa chica, veterano de cien batallas y afecto tanto a la relativización de los éxitos como de los fracasos, utilizó en el primer piso de la Casa Rosada una metáfora bíblica para caracterizar las chances y complicaciones de la hora. Después de la larga hegemonía peronista que liquidó las alternancias y por lo tanto la consolidación de una democracia republicana, sucedió de pronto un pequeño milagro: se abrieron las aguas del mar Rojo; a un lado quedó la muralla justicialista acechando, y al otro, el muro amenazante de una economía rota. "Nosotros tomamos a la gente y caminamos por el medio tratando de llevarla hasta la otra orilla -graficó-. El peronismo nos acusa de un ajuste brutal, y Broda y el CEMA de no hacer el ajuste y de tener una política netamente keynesiana. El océano ruge y flamea a izquierda y a derecha, pero no se cae y no nos traga, y entonces damos todos los días un pasito sin mirar atrás, contrariando la historia." El concepto es falsamente grandilocuente, porque se hace cargo del carácter prodigioso, accidental y precario del momento, del estigma que persigue a todo gobierno no peronista y del sesgo heterodoxo de la propuesta de Cambiemos. Pero también da cuenta de algo indiscutible: aquella sociedad decadente que hizo posible el kirchnerismo sigue intacta, aunque paradójicamente una parte de ella haya decidido apostar por un cambio.
Contra lo que se piensa, la peor corrupción no se relaciona con bóvedas, lavados de dinero y enriquecimientos ilícitos. La corrupción más grave consistió en crear una burbuja de gratuidad y de consumo irresponsable y sin respaldo, donde muchos argentinos se acomodaron a ese falso confort sin pensar que debían ahorrar y producir de manera genuina, y además creyendo que jamás se cortaría el chorro. El gobierno kirchnerista, como un jefe de familia complaciente y obsesionado únicamente por ser querido (y votado), repartió heroína y volvió adicto a su pueblo, que es esclavo una vez más de la plata dulce y atraviesa hoy un breve síndrome de abstinencia. Ese padre demagógico sacó créditos impagables y les regaló a sus hijos dinero para que lo gastaran en fiestas. No los indujo a que compraran casas, estudiaran carreras y abrieran sus propios negocios para desarrollarse y salir adelante. Sucedió entonces que la firma familiar, que tiraba manteca al techo, se fundió, y que para salvarla tuvo que ponerse a la cabeza un tío antipático: los chicos pasaron del dispendio a la seca, y ahora no quieren ni ir al trabajo en colectivo; por lo tanto algunos añoran al padre que quebró, y lanzan rayos y centellas contra el tío severo. Que sólo puede dar malas noticias. "¿Por qué me dicen que necesito más comunicadores si el anterior gobierno tenía sólo dos: la jefa de Estado y el jefe de Gabinete?", preguntó Macri hace unos días. Alguien le respondió: "Porque ellos tenían guita y vos no la tenés". El Presidente aceptó el argumento: "Nos colocaron al borde del colapso. Y no es lo mismo el colapso que el borde. El estallido te desata las manos; el borde exige mucha didáctica". Encuestas de la última semana, sin embargo, muestran que las aguas del mar Rojo siguen abiertas: después de un mes duro, la caída de popularidad del Gobierno se frenó, la aprobación del Presidente no baja del 60%, los indicadores económicos del presente son muy malos pero la expectativa de mejora es muy grande, una abrumadora mayoría entiende que los dolores de hoy son fruto de los descalabros de ayer, la imagen negativa de Cristina es la más alta de su historia y Massa es el político mejor posicionado del país, aunque dos de cada tres de sus votantes ven con buenos ojos los esfuerzos de Macri.
Esos datos no borran el hecho incontrastable de que la economía está dañada, y que en tres meses se verificará si realmente la inflación decrece y si se produce la reactivación, si el blanqueo de capitales insufla una contundente inyección al sistema financiero y si la obra pública pone en marcha el empleo. Mientras tanto el aumento de precios coloca en riesgo al segmento más vulnerable: sobre esas zonas ya se detectaron acciones intensas del camporismo que acercan todos los días fósforos al polvorín. Los cristinistas dejaron una bomba de tiempo y operan para que estalle, pero a la vez tienen bajo su propia cama un explosivo de relojería político y judicial: si el programa de Prat-Gay funciona y los jueces siguen adelante con las causas contra el estado mayor kirchnerista, el color pasará de marrón oscuro a negro azabache. La noche más cerrada. Por eso el Gobierno experimentará meses altamente delicados e inflamables, sembrados de cazabobos, conjuras desesperadas y contrao-fensivas leguleyas.
Estos 150 días permiten reflexionar sobre algunas novedades de fondo. Sin solución de continuidad, pasamos en la Argentina de un gobierno que presionaba a todos a un sistema donde todos presionan al Gobierno. ¿Está preparada la sociedad para un liberalismo político, respetará la poderosa corporación peronista un buenismo democrático sin decodificarlo como mera debilidad luego de tantos años de hiperpresidencialismo feroz? Cambiemos ha decidido prescindir de las armas que se encontró en los sótanos del palacio: presión centralista, persecución fiscal selectiva, compra de voluntades, manipulación de jueces, operaciones de inteligencia, pauta oficial y lapidación mediática. Atarse las manos resulta muy altruista, pero no se puede tratar con las fieras sin mostrar los dientes. La hipócrita y prematura escalada peronista y su dañino, aunque fragmentado, poderío parlamentario hacen inevitable una negociación permanente. Pero el oficialismo se ve obligado a reconfigurar vínculos: negociar sin fortaleza es tan equivocado como fortalecerse sin buscar acuerdos. Macri pareció intuir algo de esto: sacó las garras para luchar contra la doble indemnización y algunos dirigentes peronistas, que lo miden todo el tiempo, parecen haber tomado debida nota. Pero los semblanteos continuarán día y noche: los tiburones esperan oler la sangre; por eso los nadadores tienen la obligación de no sangrar.
El Gobierno la pifia fiero mucha veces, y en especial cuando no sale a discutir las semánticas. Permitió de manera indolente que se instalara como una especie de sentido común televisivo la idea de que es "un gobierno de ricos para ricos". El Presidente, en privado, se indigna cuando advierte su propio error: "Levantar las retenciones al campo no fue para beneficiar a Grobocopatel ni a la oligarquía vacuna sino para mejorar la vida de miles y miles de peones rurales, campesinos, pequeños productores, fabricantes de maquinaria agrícola -les dice enojado a sus asesores-. La minería (más allá de la cuestión medioambiental que debemos cuidar) es la soja sanjuanina. El aumento de los combustibles fue para que no perdieran el empleo miles y miles de obreros petroleros de Neuquén, Chubut y Santa Cruz, que estaban al límite del incendio". También yerra su equipo cuando no discute el concepto "ley antidespido": en verdad, un cepo laboral kirchnerista en el que ni el kirchnerismo cree. Los tecnócratas desprecian las palabras. Pero la lengua es el territorio esencial de la política. Pasamos también de un sistema de palabras sin técnica (los cristinistas) a otro igualmente equivocado de técnica sin palabras (el macrismo). Se verá de aquí a diciembre si el Gobierno logra eludir las maldiciones bíblicas y si las aguas se cierran sobre sus más enconados enemigos.

Marcela Temer, la ex modelo que devuelve a Brasil la figura de primera dama

Marcela Temer, la ex modelo que devuelve a Brasil la figura de primera dama


La ex modelo, durante un acto en el Planalto
La ex modelo, durante un acto en el Planalto.
RÍO DE JANEIRO.- Cuando Marcela Tedeschi ganó con 19 años el título de Miss Paulinia, una ciudad en el estado de San Pablo, difícilmente podía imaginar que terminaría casada con un político 43 años mayor que ella, Michel Temer, que llegaría a la presidencia de Brasil y la convertiría en la primera dama del país.
Luego de la asunción de Temer como presidente interino el jueves pasado, con Tedeschi -Marcela Temer tras su matrimonio- Brasil vuelve a tener primera dama después de casi seis años. La última fue la esposa del ex mandatario Luiz Inacio Lula da Silva, Marisa Leticia.
Desde sus primeras apariciones en público, durante la asunción presidencial de Dilma Rousseff, en 2011, Marcela Temer se robó la atención de la prensa y provocó las reacciones más dispares, tanto por su exuberante belleza como por sus comentarios.En medio de una crisis política sin precedentes en un cuarto de siglo en el país, que terminó con el apartamiento del poder de Dilma -mientras se define el juicio político en su contra- y la asunción del hasta ahora vicepresidente Temer, Marcela volvió a levantar polémica en Brasil.
Un reportaje de la revista Veja que la definía como "bella, recatada y del hogar" desató mordaces críticas de organizaciones civiles y grupos feministas por la visión conservadora y machista del papel de la mujer que traslucían las palabras de Marcela.
La nueva primera dama brasileña presume de que sus días se centran en el cuidado de su hijo, de 6 años; de su esposo, Michel, y en las tareas del hogar.
Marcela Temer "aparece poco, le gustan los vestidos a la altura de las rodillas y sueña con tener otro hijo con el vicepresidente", señalaba la revista en el reportaje, antes de la asunción de Temer como presidente interino.

Comparaciones

Rápidamente se multiplicaron las comparaciones con Dilma, que acaba de ser separada del poder y que cuenta con un pasado de militancia política que la llevó a la cárcel en su juventud y una prolífica carrera política.
La experiencia de Marcela es muy distinta. Estudió en un colegio de Paulinia -a unos 500 kilómetros de San Pablo- y con 19 años, en 2002, consiguió el título de Miss de la ciudad y de "vice Miss San Pablo".
Marcela Tedeschi trabajó como modelo y como recepcionista en un diario local hasta que conoció a Temer en un asado organizado por afiliados al Partido del Movimiento Democrático de Brasil (PMDB), y un año después, en 2003, se casaron en una ceremonia íntima. Ella tenía sólo 20 años, y él, 63.
En 2009, estudió derecho en una universidad de San Pablo, pero, según explicó a medios locales, no hizo el examen final por el nacimiento de su hijo, Michelzinho.
Cuando Temer, líder del PMDB, llegó a la vicepresidencia arropando a Dilma Rousseff, en 2011, se instalaron en el Palacio de Jaburu, en Brasilia, después de una profunda reforma.
La hoy primera dama de Brasil, que se tatuó el nombre de su esposo en la nuca cuando comenzó su relación, se muestra en un discreto segundo plano en los actos públicos, aunque eso no evita que se convierta en blanco de las revistas del corazón.
Ajena a los comentarios sobre la diferencia de edad con su marido, Marcela afirma que "la edad no es un obstáculo".
"Es como si Michel tuviera 30 años, suena gracioso, pero es así", ha dicho la ex modelo.
La pareja parece vivir uno de sus mejores momentos, a juzgar por el reportaje de Veja, que reveló cómo el vicepresidente agasajó a su joven esposa hace unos meses reservando un exclusivo restaurante de San Pablo solo para "Mar" y "Mi", como al parecer la familia se refiere a Marcela y Michel.
La pasión de Michel por "Mar" lo ha inspirado incluso para lanzarse a escribir poemas: "Llamas de fuego, ojos brillantes, labios rojos, un incendio, toma cuenta de mí, de mi mente, de mi alma, de todo. En brasas, mi cuerpo, incendiado, consumido, disuelto. Finalmente quedan cenizas que esparzo en la cama".
Quizá, con sus nuevas responsabilidades como presidente interino de Brasil en medio de un huracán político y económico, y con los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en puertas, Michel Temer no tenga tanto tiempo para escribirle apasionados versos a su joven esposa.