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La Audiencia Nacional, 30 años después, procesa a 5 exjefes de ETA, por el asesinato de Gregorio Ordóñez.

 La Audiencia Nacional procesa a cinco exjefes de ETA por planificar el  asesinato de Gregorio Ordóñez

El pasado 19 de enero se cumplieron 30 años del asesinato de Gregorio Ordóñez, concejal de 36 años del Partido Popular, a manos de ETA. Este viernes el juez de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge ha procesado a los exjefes de la organización terrorista Ignacio Gracia Arregui, 'Iñaki de Rentería'; Mikel Albisu, 'Mikel Antza'; Julián Achurra Egurola, 'Pototo'; José Javier Arizcuren Ruiz, 'Kantauri'; y Juan Luis Aguirre Lete, 'Insuntza', por planificar el asesinato el 23 de enero de 1995.

En un auto, recogido por Europa Press, el magistrado explica que se trata de una declaración formal de imputación que "permite su inculpación en fase de instrucción, posibilitando la primera declaración indagatoria y hace surgir la obligación judicial de proveer a los procesados" de un abogado.

El instructor, que señala a los exjefes de la banda por un delito de asesinato terrorista y un delito de atentado contra la vida del exdirigente 'popular', incide en que esta resolución "se convierte en una garantía procesal de obligado cumplimiento y de relevancia constitucional para no causar indefensión" a los investigados.

Y para hacerlo, señala, se "basa en datos y circunstancias de valor fáctico que, representando más que una mera posibilidad y menos que una certeza, suponen por sí mismas la probabilidad de la comisión del delito".

El magistrado asegura que "los indicios se desprenden, en primer lugar, de las declaraciones de los testigos protegidos que obran en el sumario, de donde se desprende que la decisión de cometer el atentado que costó la vida a Gregorio Ordóñez la tomó en Francia el Comité Ejecutivo de la banda criminal ETA, y la orden de ejecutarlo se transmitió al 'comando Donosti', que la puso en práctica".

El asesino de Ordóñez, Valentín Lasarte, fue detenido en marzo de 1996 y declaró la forma en que se planificó y materializó el atentado, como recuerda el juez. Dos años antes, según el mismo apuntó, se reunión con 'Kantauri', añade, en una cita en la que le impartió las directrices que emanaban de la cúpula de la banda.

Cabe recordar que el propio magistrado escuchará el próximo 17 de febrero como testigo a partir de las 10.30 horas a Lasarte.

Dignidad y Justicia celebra el procesamiento

La asociación Dignidad y Justicia ha señalado a través de una nota de prensa, recogida por Europa Press, que este es el cuarto procesamiento de miembros de la cúpula de ETA tras los de los casos de Miguel Ángel Blanco, Santa Pola y Francisco Arratibel.

Resalta que los informes de Guardia Civil y Policía Nacional aportados en la causa de lesa humanidad y solicitados por Dignidad y Justicia permitieron a los investigadores averiguar quiénes estaban al mando cuando se cometieron algunos asesinatos.

Explica que el asesinato de Gregorio Ordóñez, como los de Miguel Ángel Blanco y Jesús Pedrosa Urquiza, se enmarcan además dentro de la estrategia que ETA puso en marcha contra concejales del Partido Popular en el País Vasco entre 1995 y 2005.

Otegi, a lo Puigdemont, la mesa política de EHBildu pide más de 50 millones de euros para compensar a etarras presos.

Otegi reorganiza EHBildu y pide más de 50 millones de euros para compensar a etarras presos.

 Arnaldo Otegi: «¿Van a ser capaces de quitarnos la Diputación de Gipuzkoa  con el PP de Ayuso? | Euskal Herria | Naiz
 
El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi.

El líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi, encabeza la candidatura oficial para la nueva dirección del partido, con Sonia Jacinto y Arkaitz Rodríguez, miembros del grupo Bateragune y condenados en su momento junto a Otegi por el intento de reconstruir Batasuna, en los puestos clave.

Arnaldo Otegi (secretario general), Sonia Jacinto (secretaria de organización) y Arkaitz Rodríguez (secretario de acción política) encabezan las listas oficiales tanto para la próxima Mesa Política (33) como para la próxima Ejecutiva (16), el otro órgano que integrará el nuevo sistema de "dirección bicameral" por el que apostará en adelante EH Bildu.

Miren Zabaleta, la cuarta condenada por el caso Bateragune, también está incluida en la plancha oficial como responsable política de Navarra. La propuesta se enmarca en el III proceso congresual de EH Bildu, que culminará el 8 de febrero en Pamplona, donde se refrendarán las líneas políticas y se elegirá a la nueva dirección de la formación soberanista y a su líder.

La ponencia organizativa que se debatirá en esta reunión plantea cambios respecto a los organismos dirigentes de EH Bildu, con la creación de la citada Ejecutiva, que será la que adopte las decisiones de funcionamiento ordinario del partido y en la que no habrá miembros designados en representación de cada formación política integrante de la coalición (Sortu, EA y Alternativa).

El líder de la coalición, puesto para el que vuelve a presentarse Arnaldo Otegi, será el secretario general de EH Bildu, que ya no se denominará, como hasta ahora, coordinador general. Junto a los citados Otegi, Jacinto, Rodríguez y Zabaleta, la propuesta oficial para la Ejecutiva recoge nombres como el del portavoz en el Parlamento Vasco y en su momento candidato a lehendakari, Pello Otxandiano, y el de la parlamentaria vasca Nerea Kortajarena, además de los de Unai Urruzuno y Gorka Elejabarrieta, entre otros.

Para la Mesa Política, en la que participan todos los miembros de la Ejecutiva, la propuesta oficialista incluye a la actual portavoz en el Congreso, Mertxe Aizpurua, al europarlamentario, Pernando Barrena, a la dirigente de EA Eba Blanco, y al de Alternatiba Oskar Matute.

Ni ETA luchó por liberar al País Vasco ni Otegi es el hombre de paz. Solo eran y son asesinos a sueldo.

 Refrescando la memoria a Otegi: más de 60 mujeres asesinadas por ETA

ESA NIÑA Y OTRAS TANTAS, NUNCA TUVIERON QUE MORIR POR TUS FALSAS IDEAS.

Ni ETA luchó por liberar al País Vasco de una dictadura («solo» mató durante el franquismo a un 5 por ciento de las 850 víctimas que causó); ni Otegi es el hombre de paz, al que debemos dar las gracias porque ETA dejara de asesinar

Cuando las cadenas de televisión van a emitir unas imágenes duras o de alto contenido sexual, suelen advertir a sus televidentes de que «las escenas pueden herir su sensibilidad». Ayer escuchando al repugnante e inmoral candidato de Bildu a las elecciones de pasado mañana, Pello Otxandiano, pedir perdón a las víctimas si ha herido «su sensibilidad», cuando se negó a calificar al terrorismo como terrorismo, sentí asco. Sí, asco. Asco por quien no hace más que esputar paladas de desvergüenza sobre las tumbas de más de 850 inocentes, 2.600 heridos y casi 90 secuestrados, cuya sensibilidad no solo fue zaherida, sino machada. Como su propia vida. Este siniestro ingeniero, colocado para lavar la imagen de su partido, sigue hablando de la «memoria plural» y sin condenar a los matarifes que inspiran su trayectoria.
 
En 2024 este personaje, que no va a llegar a ser lehendakari por los pelos, no quiere llamar terrorista a ETA por razones no solo estratégicas, sino ideológicas, inmorales, de fondo, que se apoyan en que Bildu tiene una camada de jóvenes que le votan, unas juventudes hitlerianas que gustan defender la raza vasca no construyendo viviendas sociales sino batiendo al que llaman impuro; que miran de forma romántica el terrorismo y que estarían encantados de que Bildu-Sortu-Batasuna, con su brazo armado ETA, ese resorte de terror latente, volviera a pegar tiros, volviera a poner bombas en los bajos de los coches de los guardias civiles o volviera a destrozar las piernas de adolescentes que acuden a clase.
Eso que Otxandiano llama «ciclo político», que realmente es la vocación de sus amigos de poblar los cementerios de víctimas desmembradas por goma-2, es en su lógica una práctica buena, incluso deseable para un nostálgico del paraíso aberzale: lo de descerrajar un tiro en la nuca era un ideal revolucionario, que sirvió para alimentar su monstruoso marco mental según el cual hay que combatir al Estado «represor» desventrando a un pensionista que va a jugar la partida de mus al centro cultural de su pueblo. Eso es lo que emerge cuando la piel de cordero con la que ha vestido Pedro Sánchez a Bildu se cae ante la pregunta básica de un periodista: «¿ETA fue una banda terrorista?»
 
Y cuantas más veces Pilar Alegría u Óscar Puente diga que es una cobardía que el títere de Otegi no llame al pan, pan y al vino, vino, más se descubre el blanqueamiento canalla y oportunista que se ha hecho durante estos casi seis años del brazo político de los terroristas. Por siete cochinos votos. Y luego está el PNV, que tampoco es inocente. Cómo olvidar cuando el simpar Arzalluz llamaba a los asesinos «los chicos de la gasolina» y se reconocía receptor de las nueces que conseguía ETA tras mover el árbol –en su argot, matar al personal. Ahora los nacionalistas herederos del xenófobo Sabino Arana exigen condenas a Bildu porque los proetarras les están soplando en la nuca si no les han dado ya el sorpasso; no porque Ortúzar o Urkullu o sus antecesores hayan contribuido nunca a acabar con el terror.
 
Ahora, caretas fuera. Ni ETA luchó por liberar al País Vasco de una dictadura («solo» mató durante el franquismo a un 5 por ciento de las 850 víctimas que causó); ni Otegi es el hombre de paz, al que debemos dar las gracias porque ETA dejara de asesinar; ni Bildu va a cosechar un buen resultado gracias a su compromiso con las políticas de Estado, sino al blanqueamiento desvergonzado de Pedro Sánchez; ni las víctimas van a tragar nunca –ni nosotros tampoco– con que se pase página; ni es de recibo que una sociedad –decididamente enferma– vaya a convertir dentro de 48 horas a un deplorable individuo como Otxandiano en líder de masas.
A Sánchez –que ayer desde Bruselas sacó a pasear a Aznar para sacudirse su responsabilidad– le debemos esta infamia. A él y solo a él.

 

Otegi en campaña: "los presos de ETA están en la cárcel por "motivos políticos"

 

El candidato de EH Bildu a Lehendakari, Pello Otxandiano, y el coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, durante un acto de EH Bildu.

El capítulo se titula “Resolución del conflicto”. Es uno de los nueve que conforman su programa electoral, la propuesta con la que EH Bildu concurre el 21-A. La coalición abertzale lo dedica casi en exclusiva a los presos de ETA, al franquismo y a las víctimas “de motivación política”, fundamentalmente las que padecieron torturas y abusos policiales. De las víctimas del terrorismo etarra, ni una palabra. En su diagnóstico sobre la situación actual y la “resolución del conflicto” reconoce que se ha avanzado pero que la “observancia y garantía” de la reparación de “todas las víctimas por igual” sigue pendiente. A lo largo de todo su análisis se refiere a los presos de ETA como “presos políticos” y asegura que se trata de personas que están encarceladas “por motivaciones políticas”.

La coalición que lidera Arnaldo Otegi se felicita de que la dispersión que se venía aplicando a los presos de la banda terrorista haya finalizado. Sin embargo, insiste en que se les continúa aplicando una legislación “de excepción” con la Audiencia Nacional como garante y filtró “restrictivo” que complica su acceso a la libertad. En su programa defienden la necesidad de “impulsar un escenario” en el que no se vulnere “ninguno de los derechos humanos y libertades fundamentales” de los internos.

Subraya que a pesar de que los “presos políticos están haciendo un recorrido, dentro de la legalidad, para culminar el proceso de su vuelta a casa” se les sigue aplicando una legislación “excepcional”. Bildu llama a “terminar” y a adaptar la legislación penitenciaria actual a “las nuevas realidades políticas”. Entre sus propuestas, se compromete a encauzar “el consenso de la mayoría socio-política vasca para que las Cortes españolas den los pasos legales oportunos” para favorecer este cambio.

Considera que la transferencia de la gestión de prisiones a Euskadi facilita impulsar con mayor intensidad una política carcelaria que “conlleve la aplicación temprana de medidas de régimen abierto, progresión al tercer grado y libertad condicional”. Ha sido precisamente esta progresión de grado a régimen de semilibertad uno de los aspectos en los que el colectivo de presos de ETA ha chocado con la Audiencia Nacional, que ha revocado decenas de concesiones de terceros grados a presos de la banda. Ahora, Bildu quiere que el sistema penitenciario fomente el régimen abierto para que las progresiones de grado se produzcan de la manera “más eficaz y rápida posible”. A ello suma un plan estratégico con medidas alternativas “que no priven de libertad” a través de programas que se completarían con “medidas de seguridad y penas que privan de derechos”.

Facilitar vivienda y empleo

Otra de las propuestas en su programa pasa por dar “una solución definitiva” a la situación de los miembros de ETA que fueron “deportados” o fueron “obligadas a exiliarse”, plantea.

A todo ello, en su programa incluye la ejecución de un plan de ayudas o medidas de protección social dirigida a los presos, en particular a aquellos con condenas más largas, como es el caso de los presos de ETA. Se trata de un programa en el que la coalición propone acciones que aseguren y faciliten su reinserción social y familiar. Para ello propone medidas que les ayuden a la “adquisición de una vivienda” y facilitarles la “reinserción laboral”. Entre las medidas para favorecer la resocialización también incluye el impulso del aprendizaje del euskera en las cárceles. Propone “un plan ambicioso” en las cárceles para su aprendizaje al considerarlo una herramienta relevante para la resocialización.

En su capítulo de “Resolución del conflicto” figuran propuestas dirigidas a que las instituciones españolas “asuman sus responsabilidades en las vulneraciones de derechos humanos perpetradas por el Estado”. Además, plantea el compromiso de adoptar medidas para que “las Fuerzas de Seguridad españolas se replieguen” y abandonen el País Vasco. La ‘hoja de ruta’ que dibuja pasa por aplicar una reducción progresiva de sus competencias y efectivos en Eusakdi hasta alcanzar “el repliegue definitivo”. Propone que competencias como medio ambiente, rescate marítimo o el control de carreteras, “que aún realizan sin ningún amparo legal”, para ser asumidas por la Administración vasca.

En este ámbito, en su programa electoral también hace referencia a la necesidad de una “desmilitarización” de la Ertzaintza y las fuerzas policiales en Euskadi. Defiende la disminución en el uso de las armas de fuego. Plantea la elaboración de un catálogo de actuaciones que se prestarían sin armas y revisar y limitar el uso de las ‘armas no letales’, como los lanzadores de foam o los ‘táser’. Propone también la reubicación de la Brigada Móvil de la Ertzaintza a unidades de Seguridad Ciudadana en las comisarías de las tres capitales vascas.

La 'batalla del relato'

EH Bildu también se compromete a reformar la ley aprobada en 2016 en la Cámara vasca y que reconoce y repara a las víctimas de vulneración de derechos humanos “en el contexto de la violencia de motivación política” entre 1978 y 1999. La coalición de la izquierda abertzale quiere que los casos de abusos policiales y torturas sean reconocidos no sólo hasta 1999 sino “hasta el presente”. Defiende que debe mejorarse los procesos de reconocimiento de estas víctimas, revisar las indemnizaciones que cree insuficientes e incrementar los recursos de la Comisión de Valoración del Gobierno vasco que debe evaluar los casos denunciados.

En su diagnóstico al respecto señala que pese a los avances aún existen resistencias y silencios por parte del Estado en lo referente a los abusos perpetrados, “hubo torturados y ejecutados, no hay torturadores ni ejecutores”, asegura Bildu: “Si bien podemos considerar que el debate público en torno a lo que se ha venido en llamar la ‘batalla del relato’ está desescalando, todavía hay un interés por generar tensión y nuevos agravios”, afirma la coalición abertzale en su programa.

Otro de los capítulos está dedicado al llamado ‘Nuevo estatus político’ vasco que debe actualizar el marco de relación con el Estado ahora fijado por el Estatuto de Gernika. Bildu asegura que en los próximo meses y años la ‘cuestión territorial’ tendrá “un protagonismo especial” y será imprescindible debatir sobre “los problemas nacionales que existen en este Estado”. Ve en el actual contexto una “oportunidad histórica para dar pasos en el reconocimiento nacional de Euskal Herria”: “No podemos dejar pasar esta oportunidad. Es el momento de actuar con ambición”.

Bildu recupera una de las medidas que ya planteó el PNV en su ‘hoja de ruta’ por un nuevo estatus; la ‘consulta habilitante’. La coalición de izquierda solicitará la reactivación en un plazo de tres meses de la ponencia parlamentaria de autogobierno constituida en 2014 para alcanzar en ella un acuerdo suficiente que pueda ser ratificado por el pueblo vasco a través de una consulta. La votación debería llevarse a cabo “antes de iniciar cualquier negociación con el Estado” y que permitiría actuar “no como partido sino como pueblo”. El modelo de nuevo encaje territorial se basaría en situar a Euskadi en una relación de bilateralidad confederal con España que anularía cualquier “subordinación” al Tribunal Constitucional, el Congreso de los Diputados y a “los tribunales españoles”.

El antes y el después del 11.

 

Uno de los trenes que explotaron llegando a Atocha.

Uno de los trenes que explotaron llegando a Atocha. EFE

Veinte años después, el mayor atentado que ha sufrido España en toda su historia sigue creando una brecha en la sociedad. No hay consenso sobre lo que ocurrió y tampoco sobre la investigación que se llevó a cabo.

Lo que para unos son bulos, para otros son pruebas de que hay una verdad que se ha querido ocultar. La realidad es que las dudas sólo permanecen en el tiempo cuando son razonables.

¿Qué factores han llevado a esta situación? ¿Por qué un país como España, que ha sufrido el terrorismo de ETA durante 50 años, no supo responder con unidad a un atentado islamista? Intentaré responder a estas preguntas apoyándome en el relato de los hechos.

Las elecciones del 14-M

Resulta evidente que los terroristas que participaron en el atentado del 11-M comenzaron a prepararlo antes de que se convocaran las elecciones generales. La negociación para la compra de los explosivos en Asturias comenzó en diciembre de 2003 y los comicios no se convocaron hasta el mes de enero de 2004.

Es decir, que no hubo por su parte la intención de influir o alterar el resultado electoral. Otra cosa es que, de hecho, lo alteraron.

Las encuestas previas daban una victoria clara al PP, aunque es verdad que el PSOE había ido recortando distancia a medida que se acercaba la cita electoral.

En una comida en el Club Allard, celebrada la semana previa a las elecciones, en la que estuve presente, José Blanco, secretario de Organización del PSOE en esas fechas, aseguró que su partido estaba "apenas a uno o dos puntos del PP", y afirmó que creía que era posible la remontada.

El atentado se produjo el jueves 11 de marzo, tres días antes de los comicios. En la mañana de ese día, José Luís Rodríguez Zapatero, entonces secretario general del PSOE, llamó por teléfono a Mariano Rajoy, que era el candidato del PP, para pedirle la convocatoria del Pacto Antiterrorista, lo que me ratificó el propio líder popular. Rajoy le dio largas. Consultó con José María Aznar, presidente del Gobierno, y este le dijo que no. En Moncloa, la propuesta de Zapatero se calificó como "extravagancia".

Aznar, al rechazar reunirse con el PSOE, acababa de cometer un error táctico que, seguramente, llevó a su partido a perder las elecciones.

¿Quién ha sido?

Sobre las 7,45 del día 11 comenzaron a darse las primeras informaciones sobre un posible atentado en Atocha. A medida que iba pasando la mañana se fue conociendo la magnitud de la tragedia, que afectó a cuatro trenes de cercanías, y el número de víctimas se fue elevando de manera dramática, hasta alcanzar los 192 muertos y más de 1.000 heridos.

Aunque en España el terrorismo y ETA eran una misma cosa, la brutalidad de la masacre hizo pensar en una posible autoría islamista: los atentados del 11-S estaban todavía frescos en la retina y en la memoria de todos.

Los mandos policiales, en un primer momento, se inclinaron por ETA, que había intentado un atentado similar, colocando una bomba en un tren con destino a Madrid, el 24 de diciembre de 2003. Las dudas fueron disipadas por el presidente del Gobierno que, en llamada a los directores de los principales medios, pasadas las 13 horas, aseguró que había sido ETA "sin ninguna duda".

Sin embargo, a medida que iba pasando el día, los indicios sobre una posible autoría islamista iban en aumento. Sobre todo, a raíz de la localización de una furgoneta en la que se encontraron detonadores y una cinta en la guantera con la sura III del Corán, en la que se recita la lucha del islam contra sus enemigos.

A última hora de la tarde, el debate sobre la autoría estaba abierto. Algunos medios, como la Cadena Ser, difundieron a primera hora de la noche que se habían encontrado terroristas suicidas entre los cadáveres que había en los vagones. Era una noticia falsa, pero seguramente filtrada por mandos policiales que ya estaban jugando la baza del cambio político.

El viernes, el Gobierno seguía manteniendo la autoría de ETA, mientras que el PSOE atribuía ya claramente el atentado a los islamistas. Apareció la mochila de Vallecas, que no había estallado, y en la que se encontró un teléfono móvil que actuaba como acelerador del detonador incrustado en la dinamita. La tarjeta insertada en el móvil fue la pieza clave de la investigación posterior.

El Gobierno mantuvo a ETA como su principal hipótesis. Ya no tenía tiempo para volverse atrás. Aznar, que en un primer momento creyó sinceramente en esa tesis, entre otras cosas porque era lo que decía la cúpula policial y el CNI, pensó que rectificar a poco más de 24 horas de las elecciones implicaría una derrota segura para su partido. No es que a partir de entonces mintiera, sino que creyó lo que quería creer.

El PSOE vio una oportunidad para dar un vuelco a las encuestas y jugó a fondo la baza de que el Gobierno estaba engañando conscientemente a la opinión pública.

La izquierda llevaba más de un año haciendo campaña contra la guerra de Irak, que el Gobierno del PP había apoyado decididamente. Aunque no hay nada que sostenga que el 11-M fue una respuesta a la guerra de Irak, el PSOE y la izquierda lo convirtieron en la consecuencia de ese apoyo. "Las bombas de Irak caen sobre Madrid", gritaban los manifestantes que se congregaron frente a la sede del PP de la calle Génova en la tarde del 13 de marzo. Por la noche, en una declaración desde la sede del PSOE en Ferraz, Alfredo Rubalcaba reclamó "un gobierno que no nos mienta". Rubalcaba había hablado esa misma tarde con el director del CNI, Jorge Dezcallar, quien le había informado de que los servicios secretos se inclinaban claramente hacia la autoría islamista.

Poco después, ese mismo sábado por la noche, la policía detuvo a Jamal Zougam, ya que en su tienda de Lavapiés se habían vendido las tarjetas que se utilizaron en los móviles para activar la explosión de las mochilas en los trenes. Zougam había sido investigado con anterioridad en la llamada Operación Dátil, en la que se desarticuló la célula de Al-Qaeda liderada por Abu Dahdah. Aunque Zougam no fue imputado, su nombre figuraba en la agenda del dirigente islamista.

El domingo, día de las elecciones, se difundió la foto del marroquí tras su detención. En ese momento, ya no había duda.

El PSOE obtuvo 10.909.687 votos (42,64% del censo), mientras que el PP tuvo 9.630.512 votos (37,64%). La clave de la victoria estuvo en la movilización de la izquierda, que llevó la participación al 77,2%. La mentira como arma movilizadora había funcionado a la perfección.

La duda razonable.

Todavía con el gobierno en funciones, el 3 de abril de 2004, se produjo la explosión en el piso de Leganés en la que murieron seis de los miembros de comando que ejecutó los atentados del 11-M (entre ellos, Serhane Fakhet, El Tunecino, y Jamal Ahmidan, El Chino).

Pocos días después de formar su gobierno, el 24 de abril de 2004, Zapatero viajó a Marruecos. Las relaciones con España durante el mandato de Aznar, sobre todo tras el incidente de la isla de Perejil, habían sido malas. Pero el líder del PSOE, incluso antes de llegar a la Moncloa, había hecho pública su simpatía por el régimen alauí. La visita fue un éxito. Mohamed VI invitó a Zapatero a almorzar en su villa de Anfa, un gesto poco habitual. Todo fue cordialidad.

Poco después, en el mes de junio, el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, anunció un cambio en la política sobre el Sahara, que ya no debía basarse en la celebración de un referéndum, como hasta entonces, sino en un "acuerdo político". El giro se ha completado durante el gobierno de Pedro Sánchez, que ha reconocido de facto la soberanía marroquí sobre la antigua colonia española.

Era evidente que uno de los principales beneficiarios del cambio de Gobierno había sido Mohamed VI.

No hay datos que permitan sostener que Marruecos colaboró en los atentados del 11-M, pero sí la sospecha de que sus servicios secretos no dieron toda la información de que disponían a la policía española. La mayoría de los miembros del comando que participó en el atentado eran marroquíes, y algunos de ellos estaban bajo la lupa de sus servicios de seguridad. Esta falta de colaboración fue una queja que recogí entre varios altos responsables de la policía española en los meses posteriores al 11 de marzo. El que fuera ministro de Asuntos Exteriores (ya fallecido), Josep Piqué, me comentó, en una conversación que mantuve con él para preparar mi libro 11-M: La venganza, que Mohamed VI le había advertido sobre el peligro del terrorismo islamista que podía llegar a España. Él lo interpretó como una sutil advertencia.

A medida que iban pasando los días, se fueron descubriendo datos alarmantes sobre la preparación de los atentados. Descubrimos, fundamentalmente en la investigación que se llevó a cabo en El Mundo que entre los miembros del comando había varios confidentes de la Policía, la UCO e incluso el CNI.

Es un hecho que la descoordinación entre los distintos cuerpos de seguridad del Estado facilitó que los islamistas llevaran a cabo un atentado de esa dimensión. El entonces juez Javier Gómez Bermúdez ha calificado en la entrevista que le hice hace unos días el 11-M como el resultado de un "fallo multiorgánico". Sin embargo, nadie ha asumido responsabilidades por ello.

La investigación sobre el explosivo utilizado en los trenes fue una chapuza, llevada a cabo por el comisario de los Tedax Sánchez Manzano. Tan es así, que Gómez Bermúdez, presidente de la sala de la Audiencia Nacional en el juicio del 11-M, ordenó una nueva pericial sobre ese elemento clave para la investigación.

Hubo una especie de pacto tácito para que ninguno de los mandos de las fuerzas y cuerpos de seguridad asumiera responsabilidades sobre los atentados del 11-M. Incluso el juez Gómez Bermúdez, que había dicho en varias ocasiones que alguno iría "caminito de Jeréz" se retractó. Al final, la investigación se circunscribió a los implicados directos en la masacre, pero no se quiso ir más allá.

La sentencia.

Desde los sucesos de Leganés hasta que se produjo la sentencia por el 11-M en octubre de 2007, España vivió con pasión y dividida la investigación sobre el atentado.

La primera reivindicación que se difundió el mismo día 11 de marzo pasadas las 21 horas por parte de un grupo denominado Abu Hafs al-Masri, no se la creyó nadie. Ni siquiera el CNI. ¿Cómo era posible que un atentado de esas dimensiones no fuera inmediatamente reivindicado por Al-Qaeda si es que la organización de Bin Laden, tan orgullosa de sus acciones, lo había organizado?

De hecho, todavía hay muchas dudas sobre quién fue el verdadero impulsor o líder intelectual de la masacre. El experto Fernando Reinares sostiene que fue Amer Azizi quien planeó y ordenó el 11-M. Es una hipótesis. La policía fue variando de criterio a medida que avanzaba la investigación: ¿Fue El Tunecino? ¿El Chino? ¿O bien Alekema Lamari, como pensaba el CNI?

Veinte años después del 11-M esa pregunta sigue sin respuesta. Como tampoco hay una tesis sólida sobre cómo es posible que unos individuos sin apenas formación técnica o militar fueran capaces de montar unas bombas activadas por la alarma de los móviles, algo que nadie, ni siquiera ETA (que sí había empleado móviles, pero activando los detonadores con la llamada) había hecho hasta entonces.

Tampoco hay ningún rastro de la participación, directa o indirecta, de ETA en el 11-M. Aunque el deseo de la organización de acabar con Aznar -política y personalmente- está más que acreditado. En una grabación de la Policía se escucha decir a Josu Ternera, días antes del 11-M, "Aznar no se puede ir de rositas".

Pero, evidentemente, eso no quiere decir que ETA colaborase en el 11-M.

Las dudas siguen existiendo 20 años después. El único condenado como autor material por los atentados, Jamal Zougam, sigue insistiendo en su inocencia, y, de hecho, las pruebas para condenarle no son muy convincentes.

Algunos, que creen que lo saben todo y que son muy honestos, dicen que dudar es "conspiranoico". Allá ellos.

Yo, que trabajé durante muchos meses en la investigación del 11-M, no tengo una teoría alternativa. No creo en las conspiraciones. Pero sí en la duda. Porque es la duda lo que lleva a conocer la verdad. Los prejuicios y los intereses políticos hicieron que no se abordaran todos los flecos del 11-M. Eso permitió que algunos sí fabricasen teorías conspirativas. Pero, sólo con sospechas no se puede construir una teoría.

La lección que si podemos sacar de aquel día tan terrible es que ante un atentado el gobierno y la oposición deben estar unidos. Tal vez lo mejor hubiera sido convocar el Pacto Antiterrorista, como quería Zapatero, suspender las elecciones, como apuntaba Gómez Bermúdez en la entrevista antes citada, y dejar a los investigadores que hicieran su trabajo sin presiones externas y con la mayor independencia posible. Tal vez así, hoy no habría división en la sociedad y podríamos recordar esta fecha con consenso y respeto hacia el dolor de las víctimas.

Pedro Sánchez da carta libre al terrorismo más sanguinario de ETA. NO HABRÁ MÁS ELECCIONES.


Por Juan Pardo

juanpardo15@gmail.com

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Blog de Juan Pardo

Escribía Fernando Savater que cuando William Golding recibió el premio Nobel no era demasiado conocido en España: como además no pertenecía a ninguna minoría pintoresca, hubo gente que hasta se molestó. Yo asistía entonces a un congreso de escritores hispanos de uno y otro lado del océano y bastantes se despacharon contra la caprichosa Academia sueca. Me atreví a comentar que ese «desconocido» había escrito la novela que más me marcó a mis dieciocho años (y que sólo leí porque se publicó en una colección de ciencia-ficción): ‘El señor de las moscas’. Hoy ya no es necesario elogiar esa obra maestra, sólo sigue siendo oportuno recomendarla. Para quien no la conozca, baste decir que es la contrapartida de la literatura protagonizada por muchachos nobles y valientes que escribieron Robert Ballantyne o R. L. Stevenson. También el relato de Golding trata de un grupo de muchachos que tras un accidente de aviación se encuentran en una isla perdida. Tienen que reinventar la civilización y las instituciones humanas pero el resultado no es tan positivo como querrían los optimistas: lo que inauguran es humano, pero del lado monstruoso de lo humano. La violencia como fuente del poder, la superstición como su justificación, la sumisión abyecta y la traición como técnicas de supervivencia. En fin, léanla

 

He recordado esta novela admirable al leer noticias recientes protagonizadas por jóvenes vascos. En Mutriku, una joven ertzaina (21 años)  ha sido vetada en las fiestas de la comunidad por el colectivo juvenil que las organiza (todos los comités festivos de las localidades vascas obedecen a la misma ideología antisistema…métrico decimal). Sólo por ser policía o sea enemiga del pueblo: y eso que es ertzaina y depende de las instituciones vascas. Imagínense si fuera guardia civil… En Vitoria otro joven ertzaina ha sido acosado, insultado y ha recibido un puñetazo, supongo que como aperitivo de las fiestas de la Virgen Blanca. Les hago el mismo comentario que en el caso anterior: estamos  hablando de la policía autonómica, la que debería sustituir a las fuerzas de ocupación cuando se retiren de Euskadi. ¿Entienden ahora los incidentes de Alsasua con la Guardia Civil? La ertzaina de Mutriku se molestó en explicar al colectivo de cabestros locales que ella, como el resto de compañeros del cuerpo a que pertenece, se dedica a proteger a las mujeres amenazadas, perseguir a violadores, etc… Debía haber especificado que también a detener a simpatizantes con la violencia etarra, dispuestos a encubrirla y deseosos de reactivarla.

 

Los burgueses profesionales de la política aludidos son precisamente los de Bildu y Sortu, que se han vendido por unas cuantas prebendas al Estado opresor

 

Por ejemplo, Sortu ha convocado actos «de amor y apoyo» a favor de Mikel Antza y Amboto, a los cuales se tiene la osadía de citarle en la Audiencia Nacional para dilucidar su responsabilidad en el asesinato, detalladamente planeado y fríamente decidido, de Miguel Ángel Blanco. Y allá que irán nuestros morroskos, en el tiempo libre que les quede después de hostigar a ertzainas de su misma edad pero mucha mas decencia cívica. Ustedes me dirán que no todos los jóvenes del País Vasco son de Sortu o Bildu y tienen mucha razón. También hay otros que se encuadran en la Gazte Koordinadora Sozialista que reunió hace poco en un Topagune (encuentro) de cuatro días en Durango a más de dos mil jóvenes dispuestos a «poner en marcha una hoja de ruta comunista frente al sistema burgués y la política profesional». Los burgueses profesionales de la política aludidos son precisamente los de Bildu y Sortu, que se han vendido por unas cuantas prebendas al Estado opresor. De modo que ya ven que hay dónde elegir en las fiestas patronales de las localidades vascas: pueden ir a las txoznas de los que zurran a los ertzainas o a las de quienes zurran a los ertzainas y también a sus zurradores. La juventud alegre y combativa en todo su esplendor…

 

No quiero incurrir en un spoiler pero les avanzo tímidamente que la peripecia de los muchachos en la isla perdida de ‘El señor de las moscas’ acaba muy mal… «como no podía ser de otra manera» habría añadido Fraga. La mayoría radicalizada de la juventud vasca vive también en un coto cerrado, donde las propias instituciones democráticas de la autonomía y del Estado son el enemigo con el que no se puede transigir. En esa isla donde zumban tantos moscones revolucionarios lo único verdaderamente subversivo, como antaño, como siempre, es saberse español y defender la democracia liberal… seas joven o madurito.

Por Juan Pardo

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María del Mar Blanco, interviene en la inauguración de la exposición "El terror a portada" ¿Irá Pedro Sánchez?

 


La hermana de Miguel Ángel Blanco, asesinado por ETA, María del Mar Blanco, interviene en la inauguración de la exposición ‘El terror a portada.'

 

Mari Mar Blanco, presidenta de la Fundación Miguel Ángel Blanco y hermana del exconcejal del PP asesinado por ETA en 1997, ha solicitado por carta al alcalde de Ermua, el socialista Juan Carlos Abascal, que le permita poder intervenir en el acto que se va a celebrar en esta localidad vizcaína el 10 de julio, coincidiendo con el 25 aniversario del asesinato de su hermano a manos de ETA.

Por Juan Pardo

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«Te comunico que he decidido remitir copia de esta carta a la Presidencia del Gobierno de España y del Gobierno vasco, a efectos de que puedan apoyar expresamente esta sencilla solicitud. Solo quiero hablar en el homenaje a mi hermano y en su memoria», asegura Mari Mar Blanco en la misiva, a la que ha tenido acceso Europa Press.

 

El Rey, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el lehendakari, Iñigo Urkullu, presidirán en Ermua este domingo ese acto institucional por el 25 aniversario del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco. Este crimen conmocionó a la sociedad española e impulsó el movimiento cívico el ‘Espíritu de Ermua’, con las manos blancas alzadas como sentimiento de rechazo multitudinario al terrorismo.

Por Juan Pardo

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Para indulto, el de Idoia López Riaño. La tigresa de ETA, 23 asesinatos y quedó en libertad tras 17 años de cárcel.


Idoia López Riaño, última etarra en asesinar. la exmiembro de ETA conocida por su apodo policial, ‘La Tigresa’, saldrá en libertad el  13 de junio de 2017 , fecha en la que la Justicia considera que quedará extinguida definitivamente su condena a prisión tras la aplicación de los descuentos que marca la Ley y teniendo en cuenta su buen comportamiento. Ingresada en la actualidad en la prisión alavesa de Zaballa, esta antigua terrorista habrá cumplido 23 su condena, posteriormente, detectaron  un error en el cálculo de la condena, nunca dieron con ella y hoy, 30 de Junio de 2021, aunque apareciese no le pueden volver a ingresar en prisión, es libre en su totalidad.

 

López Riaño está implicada en 23 asesinatos cometidos por la banda terrorista desde principios de los ochenta hasta su detención en 1994.

 

'La Tigresa' ha recibido varias sentencias condenatorias, entre ellas una de 1.572 años de prisión por el atentado perpetrado en 1986 por el 'comando Madrid' de ETA en la plaza de la República Dominicana en la capital de España, en el que murieron 12 guardias civiles.

 

Idoia López Riaño siguió  una trayectoria nada habitual entre los miembros de la banda. Fue el icono de la violencia más indiscriminada de ETA en los años 80 pero tras su arresto en 1994 comenzó a demostrar cierta disidencia. A partir de 2010 se acogió a las vías de reinserción y acabó mostrando su arrepentimiento y pidiendo perdón a las víctimas. En los últimos años había cumplido condena en Zaballa, cárcel donde se encarcelan a los militantes desvinculados de la banda terrorista.

 

Estos antiguos etarras, entre los que se encuentran por ejemplo Urrusolo Sistiaga o el exjefe de la banda José Luis Álvarez Santacristina, han evidenciado en los últimos meses la paradoja que supone que ahora la banda y la propia izquierda abertzale permitan a los presos acogerse a beneficios penitenciarios, cuando a ellos dar ese paso les supuso el repudio y el ostracismo. En este sentido, los presos de la banda que siguen la línea oficial ven ahora como los activistas que eligieron la denominada ‘vía Nanclares’ -en la que se apostaba por la reinserción tras romper con ETA- abandonan la prisión de forma paulatina antes que ellos. La banda ya había escrito en sus documentos que cualquier negociación debía incluir una cláusula que dejase claro que los presos de la vía ‘Nanclares’ debían ser los últimos en salir a la calle. El fin de ETA sin contrapartidas salvó a estos reclusos del castigo que querían imponerles sus excompañeros.

 

López Riaño, de 53 años y vecina de la localidad guipuzcoana de Rentería, es hija de una familia de emigrantes salmantinos que fue captada por el nacionalismo radical cuanto era todavía una adolescente, su firme propósito era el de ser modelo o actriz y que mejor trabaja para ganar dinero y costearse “la carrera” que matando, vivir matando. Se incorporó a la banda con veinte años y, con el apodo de ‘Margarita’, llegó hasta el ‘comando Madrid’. Ella y sus compañeros cometieron atentados salvajes como los dos ataques indiscriminados con coches bomba contra autobuses de la Guardia Civil en los que fallecieron 21 personas. En esa época se tejió a su alrededor una fama de ‘viuda negra’ que seducía a policías para sonsacarles información. Ella ha rechazado esta versión pero lo cierto es que cuando fue juzgada en Francia se burló en público de su encubridor después de que confesase ante el juez que había actuado por amor.

 

Fue detenida en 1994 y en 2002 todavía justificaba la violencia. Tardaría otros ocho años en cambiar su punto de vista sobre el terrorismo por el que obtuvo los beneficios penitenciarios que ocasionaron el error al computar su condena. En la cárcel, una vez iniciado su periplo hacia la reinserción, se especializó en el cuidado de perros como terapia. Atendió a presos con enfermedades terminales e intentó que le sirviera para redimir condena el haber participado en cursos de tai chi o valenciano, algo que fue rechazado por los jueces. En 2014 consiguió un permiso especial para sacarse el carné de conducir, lo que la situó bajo los focos mediáticos.

 

 

Idoia López Riaño, según personas que le conocen, tenía hasta el día de hoy un miedo escénico y teme que la imagen de violencia que le rodea le impida adaptarse a la vida en la calle por el rechazo social que genera su pasado. Idoia sigue amparada anonimato, una de sus obsesiones. “Sus muertos” como ella misma declaró en un juzgado francés, no se pueden amparar en el anonimato, porque son polvo y huesos.

Otegi, ahora luchador de las mujeres maltratadas, se olvida de las más de 300 que asesinó su banda.

Resultado de imagen de Arnaldo Otegi

SOBRE EL REPUNTE DE LAS CUP EN LAS ELECCIONES CATALANAS.

El líder etarra en colaboración con los terroristas de la CUP lanza un solidario alegato de perorata contra la violencia machista. El independentismo catalán y vasco harán que vivamos en el paraíso. Anna Gabriel (CUP) es aún más sanguinaria que Otegui. Dice que ETA y Terra no mataban, morían en el Edén.

Arnaldo Otegi tiene al parecer mala memoria, y alardea de buena conciencia, aunque para ello haya que lucha. Otegui dice; con motivo del día internacional para la erradicación de la Violencia de Género-, que "corresponde a todos" acabar con esta lacra "en los centros de trabajo, en las instituciones y en la calle". (La inquietante visita de Otegi al sanguinario jefe de ETA que ordenó matar a Miguel Ángel Blanco).


En su mensaje olvidó que él perteneció a una banda terrorista que asesinó a sangre fría a cientos de hombres y a decenas de mujeres y niños, y que justificó sus crímenes. Así, le refresco la memoria:

Todos los ciudadanos españoles -y extranjeros- han sido víctimas potenciales de la organización terrorista. De las 858 que COVITE y la AVT contabilizan, 21 fueron menores; 361 civiles -el 42,07%-; 209 guardias civiles; 150 policías nacionales -el último, un policía francés, Jean-Serge Nèrin, en marzo de 2010; 97 miembros de las Fuerzas Armadas; 25 policías municipales- y 16 policías autonómicos, según las estadísticas oficiales recogidas en el libro "Vidas rotas" (2010). Más de 300 fueron mujeres.

La primera víctima de ETA fue una niña, Begoña Urroz Ibarrola, de 22 meses. Fue alcanzada por una bomba incendiaria colocada en la estación de Amara de San Sebastián el 27 de junio de 1960. Sufrió quemaduras en las piernas, en los brazos y en la cara que le provocaron la muerte un día después en un centro médico.

En década de los 70 -septiembre del 74-, ETA asesinó a 13 personas, entre ellas María Jesús Arcos Tirado, de 28 años, Francisca Baeza Alarcón, de 45, María Josefina Pérez Martínez, de 21; Concepción Pérez Paino, de 65; y María Ángeles Rey Martínez, en el atentado en la cafetería Rolando de Madrid, ubicada a pocos metros de la Puerta del Sol.

Cuatro años más tarde, en agosto de 1978, falleció Emilia Larrea Sáez de Adacia tras un ataque contra la Casa Cuartel de Aretxabaleta (Guipúzcoa). Dos estudiantes, Hortensia González Ruiz y Dorothy Fetig, ambas de 20 años, fueron asesinadas en Besain y Madrid en 1979. Ese mismo año falleció Guadalupe Redondo Vian, de 59, por una bomba en Atocha (Madrid).


¡Otegi! ¿Has venido a Barcelona a pedir perdón por Vic e Hipercor o a enaltecer el terrorismo en las elecciones?

El mayor asesino de ETA, Pakito sale en libertad con 2.600 €/mes y 3 guardaespaldas, Iglesias teme por su vida ¡Una lástima¡

 


En 24 horas, abogados y Jueces de Pablo Iglesias han hecho una obra ingeniería legal para que las cárceles se vacíen de etarras e independentistas, pero sin reconocer el daño causado a lo largo de estos años a las víctimas del terrorismo y al Estado español en general.

El etarra Francisco Múgica Garmendia, alias Pakito, ha salido este viernes de la cárcel aragonesa de Zuera después de que la Audiencia Nacional aceptara su recurso con la liquidación de su condena y adelantara su puesta en libertad en unos meses.

 

La primera liquidación de su condena fijaba su libertad en marzo de 2021, pero el antiguo jefe de la banda terrorista la recurrió y este mismo viernes ha abandonado el centro penitenciario. En esta nueva liquidación se le han computado unos meses que había pasado en Francia como preso preventivo pendiente de la extradición a España, han explicado las fuentes.

 

Una vez presentado en recurso, la Audiencia Nacional mandó una comisión rogatoria al país vecino para comprobar si esos efectivamente había sido así, lo que acreditaron las autoridades francesas oficiosamente.

 

Pakito fue uno de los máximos dirigentes de la organización terrorista durante la segunda mitad de los años 80 y principios de los noventa, hasta que fue detenido el 29 de marzo del 92 en la operación de Bidart, una de las más importantes contra la cúpula de ETA.

 

Pakito, José Luis Alvarez Santacristina, Txelis, supuesto ideólogo de ETA, y José María Arregui Erostarbe, Fitipaldi, responsable del aparato logístico, formaban el colectivo Artapalo. Las fuerzas de seguridad atribuyeron a Múgica Garmendia la dirección del "comando itinerante" o "comando Argala", al que las autoridades le imputaron 22 atentados que causaron 37 muertos.

 

El 18 de junio de 1993 el Tribunal Correccional de París condenó a Pakito por su responsabilidad en la organización del "comando itinerante". El 19 de junio de 1997 fue condenado de nuevo por pertenencia a banda armada. En febrero de 2000 fue extraditado a España en relación con quince sumarios distintos.

 

Desde entonces, ha sido condenado por la Audiencia Nacional en numerosas ocasiones. La mayor condena le fue impuesta en 2003 por la Audiencia Nacional (2.354 años de prisión por el atentado cometido en 1987 contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, en el que murieron 11 personas, entre ellas cinco niñas).