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Almeida afirma que Álvarez de Toledo “está en su derecho” de mantener el escaño, pero en el grupo mixto.

Una democracia sana exige un buen gobierno, y también una buena oposición. Todos no podéis ser Jefes del Gobierno.Una oposición unida termina con un Gobierno débil como el de Sánchez en tres meses. Si la oposición con los mismos argumentos pide, primero en el Congreso al Gobierno, porque Cataluña y el pais Vasco tiene grandes privilegos en el reparto de los fondos europeos y que se destapen de una puta vez la totalidad del caso EREs de Andalucía- Pedro Sánchez, la ministra Montero, Chaves, Grinán, toda la UGT y.... no les queda no les queda otro remedio que esconderse debajo del culo de Nicolás Maduro. ¿Por qué no pueden someter a Pedro Sánchez? Sencillamente, porque fue el mismo Abascal con sus diputados quienes convalidaron el RD sobre los fondos europeos y por ende su reparto. Ahora que Juanma Moreno había conseguido que la mayor parte de los Eres andaluces fuesen "analizados" antes de Navidad por el Supremo y por la UE, porque esos miles de millones que faltan en Andalucía y que mucha falta le haen al pueblo andaluz, Vox decide aliarse con el PSOE para no dar validez a la ponencia del PP. De extraño nada, Vox es una marca blanca del PSOE. 



El problema de Cayetana es que si se pasa al grupo mixto, tiene que asistir, todos los días a su trabajo en el Congreso con dos faltas no cobra el mes, además pierde la mesa de Hacienda que es del PP, no de ella. O sea, que como buena argentina le prima el dinero al trabajo y es que los ricos sin cabeza se vuelven pobres mal encaminados.  

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El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ofrece declaraciones a los medios, antes de un acto en Madrid. Alejandro Martínez Vélez (Europa Press) El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ofrece declaraciones a los medios, este jueves, antes de un acto en Madrid.

El alcalde de Madrid y portavoz nacional del PP, José Luis Martínez-Almeida, ha afirmado este viernes que la exportavoz parlamentaria de los populares Cayetana Álvarez de Toledo “está en su perfecto derecho” de mantener el escaño, aunque le parece “lógico” que los demás miembros del grupo estén “molestos” por las manifestaciones que la diputada ha realizado en su libro de memorias, publicado esta semana, y en el que describe al líder del partido, Pablo Casado, como un líder “veleta” o critica que la dirección del partido deje a sus diputados “reducidos a palmeros”, entre otras manifestaciones.

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La dama de Elche en el Museo Arqueológico Nacional, en Madrid

“Si yo formara parte de un grupo parlamentario al que se le dedicaran los epítetos que le ha dedicado Cayetana Álvarez de Toledo, pues es cierto que a mí no me gustaría que se hablara de mí en esos términos”, ha declarado Almeida a los medios, tras participar en el foro Aire Puro de la Unión Europea. Sin embargo, Almeida ha sostenido que es la exportavoz “quien tiene que tomar la decisión” de dejar o no su escaño, y que “serán los ciudadanos los que, en su caso, tengan que valorar si les parece una postura razonable o no”.

 

El ajuste de cuentas de Álvarez de Toledo ha abierto otro frente interno a Casado en plena guerra con Isabel Díaz Ayuso. Igual que en el caso de la presidenta madrileña, la estrategia del líder popular está siendo evitar cualquier comentario público. Casado ha vuelto al perfil bajo. No asistió este miércoles al desayuno informativo en Madrid de uno de los barones populares, Alfonso Fernández Mañueco, presidente de Castilla y León, y sigue evitando las entrevistas. Este viernes ha realizado una intervención sin preguntas en el congreso de jóvenes agricultores y ganaderos de la asociación Asaja en Ciudad Real, en la que ha comprometido el apoyo de su partido a las protestas del sector primario.

 

El silencio de Casado contrasta con otras manifestaciones de cargos del PP, como la vicesecretaria de Organización, Ana Beltrán, que ha acusado a Álvarez de Toledo de estar criticando y denigrando a sus compañeros con el objetivo de vender libros. “Me parece absolutamente vil”, ha manifestado en una entrevista en Telemadrid en la que ha dicho no entender “cómo sigue sentada en el escaño” si “está tan quejosa con el PP”.

 

El vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Montesinos, también indicó este jueves que si él no estuviera a gusto con la política que hace su partido o con el proyecto en el que está, “hubiera dado un paso atrás”.

 

En su libro Políticamente indeseable (Ediciones B), Álvarez de Toledo manifiesta que no dejará su escaño porque sería “la opción más fácil y vulgar”, pero también la constatación de que su concepción de la política es imposible, y por eso seguirá “como Cyrano de Bergerac, con la nariz bien alta y hasta el final”.

 

Almeida ha concluido que el PP debe “seguir trabajando” y distraerse “lo menos posible con este tipo de cuestiones”. “No es mi ocupación ni mi preocupación”, ha zanjado el portavoz nacional del PP.

Otra que intenta dividir el PP. Cayetana no iré la convención del PP: "No se me ha invitado a trabajar, sino a aplaudir"



Cayetana Álvarez de Toledo ex portavoz parlamentaria del PP: “No acudirá a la clausura de la Convención Nacional que la formación de Pablo Casado celebrará en la Plaza de Toros de Valencia el próximo 3 de octubre. «El sentido de una convención ideológica está basada en las ideas. Si me hubieran invitado a trabajar en esas ideas, por supuesto que habría ido, pero no se me ha invitado a trabajar, sino a aplaudir en la clausura». Tampoco le invitaron a presentarse en la candidatura del PP y movilizó medio partido para que la incluyesen, ya lo de portavoz…

 

El PP asegura que tanto ella como el resto del grupo parlamentario han recibido una invitación genérica firmada por el propio Pablo Casado en la que se les invitaba a la clausura del gran cónclave del PP para respaldar a su presidente, que promete «relanzar» su proyecto político y allanar su camino y el del resto de su equipo al Palacio de la Moncloa.

 

Al evento sí asistirá finalmente la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pese a las dudas iniciales de su asistencia por la coincidencia de la convención del PP con su gira americana que, finalmente, ha acortado. El sábado 2 de octubre, Ayuso participará en una mesa de presidentes autonómicos junto al resto de barones del PP en el Palau de les Arts de Valencia, y el domingo 3 será el gran día de Pablo Casado, en que el presidente de los populares pronunciará el gran discurso de clausura ante una Plaza de Toros que el PP espera rebosar.

 

Ya durante la presentación del cónclave nacional el pasado mes de junio, en la dirección de Génova apuntaban al diseño de una convención «a la americana» en la que dar cabida a la ‘batalla de las ideas’ en el seno del Partido Popular, con la definición de posiciones claras respecto a cuestiones como el feminismo, el aborto, los populismos o el patriotismo. A la cumbre de dos días en Valencia, donde tendrá lugar el plato fuerte del cónclave, le precederán actos durante toda la semana en distintas ciudades españolas, empezando por Santiago el lunes 27 de septiembre y siguiendo por Valladolid, Madrid, Sevilla y Cartagena. En ellas se organizarán mesas temáticas, en las que se debatirá sobre unidad nacional, libertades individuales, inmigración, empleo y libre mercado, familia, salud y pensiones, entre otras cuestiones.

Lo independentistas (39.2%, incluido el PNV) envían un mensaje a Sánchez: “O indultas a todos los presos políticos y de ETA o cambiamos apoyo por guerra. Además de marcar fecha para el referéndum” catalán.


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Todos parecen haber ganado las elecciones del 28ª y la realidad evidencia todo lo diferente. En Cataluña, epicentro del procés que ha marcado la legislatura y la campaña, ofrecen conclusiones dignas de tener en cuenta. Cabe constatar que el voto del miedo a VOX sirvió -como en otros feudos de la izquierda- para movilizar a PSC y ERC, que por primera vez gana unas generales, pero también que el independentismo se queda en 39,2% de los sufragios, muy lejos de su añorada mayoría. 

Frente a la estrategia abiertamente rupturista de Puigdemont, los de Junqueras se han beneficiado de un camuflaje táctico de su naturaleza radical, a la espera del momento más conveniente para relanzar su proyecto de segregación. El auge de ERC puede interpretarse asimismo como mensaje de presión al Supremo y a Sánchez para que se abra a los indultos. Cs mantiene su posición en escaños aunque sube en votos, y el PP no desaparece gracias al buen desempeño de Cayetana Álvarez de Toledo, que logra su escaño.

La situación del constitucionalismo en Cataluña sigue siendo difícil: sufre la violencia real y simbólica del nacionalismo. Los precedentes nos impiden esperar de Sánchez esfuerzo alguno en defensa de los constitucionalistas acosados en Cataluña. Pero sería más vergonzoso que, no necesitando a los separatistas, continuase su política de cesiones para facilitarse la gobernabilidad al precio de ahondar la fractura social.

El socialismos potencia al independentismo.


JP Logística

El socialismo actual ha aglutinado la izquierda pasota y la que pasa de todo. Aquel PSOE de la transición se ha ido moderando dado que ambas ideologías son, totalmente, diferentes.

En este contexto de liquidación de su vocación nacional, que arrancó con José Luis Rodríguez Zapatero y que Pedro Sánchez ha profundizado tras su alianza con los independentistas, hay que insertar la decisión de Ferraz de mantener su apuesta por la plurinacionalidad. El PSOE ya incorporó este concepto a su ideario en el último Congreso Federal tras exigirlo el PSC. Su integración en el programa electoral supone que los socialistas consideran a nuestro país una nación de naciones. Esta nueva cesión a los separatistas ahonda la renuncia del Partido Socialista a la defensa de España como una nación de ciudadanos libres e iguales, divisa fundacional de nuestra democracia.

Es sintomático, por mucho que ya no sorprenda, que el presidente del Gobierno se presente a las elecciones del 28 de abril relativizando el golpe secesionista del 1-O y tendiendo puentes con quienes han sido sus aliados hasta la última votación de la presente legislatura. El desafío independentista sigue lejos de ser aplacado. No caben, por tanto, vacilaciones en una coyuntura en la que tanto ERC como Junts per Catalunya anteponen la autodeterminación y, por tanto, la laminación de la soberanía nacional, al proyecto de convivencia que representa el marco constitucional y estatutario. El PSOE, sin embargo, rechaza la celebración de un referéndum pero también la aplicación de nuevo del artículo 155. Propone cambios normativos para dar "un nuevo impulso" al autogobierno de Cataluña, aunque elude hacer bandera de una reforma constitucional en sentido federal, que es lo que recogía su programa para los comicios de 2015 y 2016. Que el PSOE continúe moviéndose en la equidistancia da alas al nacionalismo. No sólo al catalán, sino también al vasco, tal como se ha podido comprobar este fin de semana. El ominoso silencio de Sánchez ante los ataques contra Rivera en Rentería y contra Cayetana Álvarez de Toledo en la UAB muestra hasta qué punto el Partido Socialista ha dejado de ser un puntal del constitucionalismo. Ni siquiera el acoso de los proetarras, en una expresión de odio que revela que la execrable huella de ETA sigue lejos de cicatrizar, ha mitigado la calculada y onerosa ambigüedad de los socialistas.

El afán de poder y el oportunismo electoral perpetúan en la dirección socialista el falso axioma de vincular la idea de nación a la derecha, un grave error de consecuencias nefastas. Al margen de lo que deparen las urnas, la ruptura del bloque constitucional por parte del PSOE constituye ahora mismo el mayor lastre del Estado para hacer frente al chantaje secesionista.