Entre republicano y
monárquico prefiero la Monarquía con condiciones o, simplemente, ninguna de las
dos. La República, sencillamente, es una
Monarquía política, la verdad, más política barata me asquea. ¿Os imagináis a
Zapatero, Pablo Iglesias, Pedro Sánchez o Cañamero de Jefes de Estado o Reyes
de España?. Zapatero, Sonsoles y sus nenas en el Palacio de la Zarzuela.
Pero en cualquiera de los casos
condeno, con total firmeza, la actitud de Pablo Iglesias y sus lacayos en la
solemne apertura de la XII legislatura. Eso de anticipar, imponer a su séquito,
que hoy no saludarán al rey en la
apertura de la legislatura que, presumiblemente, será débil, mediocre y corta.
Muy a pesar del pensamiento viciado y de la ira malévola de Pablo “el coletas” El Rey, Felipe –creo que VI, tampoco lo voy a mirar- es Jefe de Estado y mientras esto siga así como va a seguir, se le debe el máximo respeto.

Muy a pesar del pensamiento viciado y de la ira malévola de Pablo “el coletas” El Rey, Felipe –creo que VI, tampoco lo voy a mirar- es Jefe de Estado y mientras esto siga así como va a seguir, se le debe el máximo respeto.
Al Rey y a España. Iglesias y Errejón son muy libres
de comentar en privado, si es que todavía se hablan que mucho lo dudo, sus
odios hacia la monarquía. Pero mientras sean diputados electos, se sustenten y
esnifen de las arcas públicas, deben obligatoriamente guardar las formas, pues jamás pueden obviar
el hecho de que la institución monárquica en España está importantemente
respaldada por la Constitución –libro que deben leer todos los políticos retribuidos-.
Con la actitud que hoy mantendrán, están ofendiendo a millones de españoles,
que se sienten insultados por semejante provocación. Porque en el fondo es solo
eso.
Una/otra provocación para que se hable de ellos, y así ocultar sus miserias
internas, tales como la cuestionable inversión inmobiliaria de Ramón Espinar o
la conversión de Podemos Andalucía en organización autónoma. La formación
morada ya es vista por la ciudadanía como casta, e Iglesias, consciente de
ello, necesita alborotar el gallinero con gestos populistas con la pretensión
de que se le observe como la más genuina reencarnación de una mixtura entre
Stalin y el Che. Y eso afortunadamente ya no se lo cree casi nadie.
Debe de ser duro tener que vivir sobreactuando permanentemente. No deberían buscar cobijo en la farsa populista de Podemos que visten, calzan y viven de diferente forma a su prometido.

Debe de ser duro tener que vivir sobreactuando permanentemente. No deberían buscar cobijo en la farsa populista de Podemos que visten, calzan y viven de diferente forma a su prometido.
No, no me quiero ver con una
casaca azul como la de aquellos súbditos del Mao Tse Tung: El peor enemigo de la revolución es el burgués
que todos los revolucionarios llevamos adentro; pero, aquí el jefe y dueño soy
yo”.

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